jueves, 11 de noviembre de 2010

Cuba navega hacia el capitalismo mientras Chavez lucha por imponer el comunismo

Por Maibort Petit


El hambre del pueblo y la incapacidad de la revolución de generar respuestas satisfactorias a la crisis, obligaron a los dos dinosaurios comunistas de Cuba a aceptar e impulsar una serie de reformas, que sin duda alguna, llevarán a la isla a una apertura de su sistema económico, siguiendo los pasos de la antigua URSS y de la misma China.


Pocos se imaginaron que los hermanos Castros, los protagonistas del régimen político que enterró a Cuba en la miseria, podrían anunciar reformas económicas de corte meramente capitalista. Obligado por la crisis, Raúl Castro dio a conocer las 32 paginitas que incluyen la transformación del retrogrado modelo comunistas a una economía de apertura, que seguramente producirán el mejoramiento de las condiciones de vida de los cubanos que han sufrido el rigor del régimen autoritario de mas de 5 décadas.


Raúl anunció el contenido del Proyecto de lineamientos de la Política Económica y Social, que contiene 291 líneas de acción que cambiarán el rumbo de la empobrecida economía. Siguiendo la tradición, este plan debe ser aprobado por VI Congreso del partido Comunista Cubano en abril 2011.


Mientras Cuba trata de salvarse de la maldición comunista que les corroe el sistema, Hugo Chávez, el máximo admirador del castrismo, pretende romper todos los esquemas e imponer el Socialismo del Silgo XXI en Venezuela.


Es realmente lamentable ver a Chávez mendigando en Cuba las líneas de acción comunista para aplicarlas a como de lugar en un país que ha rechazado de manera reiterada la aplicación de modelo fracasado en todos los países donde se ha implantado.


Los Castros pretenden acabar con “el mar de la felicidad” que inspira a Chávez mediante la aplicación políticas macroeconómicas y planes de inversión en áreas agroindustrial, industrial y energética. Con este plan los dictadores de Cuba buscan apoderarse de los dólares, generar inversiones y permitir que las fuerzas del mercado posen sus ojos en un terreno destruido, pero virgen al fin al cabo, para el capitalismo “salvaje “de los Estados Unidos.


Cuba aspira a captar más billetes verdes a través del turismo, la industria de la construcción, transporte y, por supuesto, el comercio.


También los Castro andan buscando la reducción de la influencia del Estado en los servicios de salud y educación, la eliminación de la libreta de racionamiento que mata de hambre al pueblo cubano desde 1962. Reducir el tamaño del Estado y la influencia del mismo en las áreas que eran de su total incumbencia nos revela que definitivamente Cuba ahondará los cambios y se presentará ante el mundo como un país que busca inversiones, y que desea entrar en el competitivo mundo del mercado internacional.

Remendar el caos creado por la Revolución Comunista de los Castro costará mucho tiempo, esfuerzo y dinero. Internamente, el régimen también pretende eliminar la dualidad de la moneda, que tan terribles consecuencias ha traído para los cubanos.


Lo mas curioso de este cambio anunciado por la dictadura es que ambos dinosaurios pretenden incursionar en el capitalismo, vestirse de capitalistas, usar las reglas capitalistas, pero seguirse llamando Socialistas, mas por cuestión de honor que obviamente por reputación. Así el proyecto plantea mantener el modelo “principal” de empresa estatal socialista, pero estimulando lo que es productivo, y lo que produce mas dinero, que son las empresas privadas con fuerte inversión extranjera. Aclaran, que eso no es economía de mercado sino innovación, es decir, que no es lo mismo pero es igual.

El proyecto castrista de cambio sostiene que el Estado no va a subsidiar las perdidas de empresas estatales, que en las desastrosas economías comunistas, son innumerables. La revolución cubana amenaza que si las empresas del gobierno generan perdidas sostenidas serán liquidadas de inmediato. Tirando una perlas capitalista importante, el plan asegura que la competitividad de los empleados públicos será premiada con mas ingresos, si hay resultados hay dinero, de lo contrario, no se hace merecedor de bonos, sin importar que tenga tatuada la cara e Fidel en su piel.
Por ultimo el plan de acción, señala que “la política económica nueva es socialista”, aunque parece capitalista, y “corresponderá al principio que el socialismo es capaz de vencer todas las dificultades y preservar las conquistas de la Revolución”. Además, asegura que “la política económica es socialista y que equivale a igualdad de oportunidades” no del más apto, y no al igualitarismo. Dice el texto””El trabajo es un derecho y un deber, motivo de realización personal para cada ciudadano, y deberá ser remunerado conforme a su calidad y cantidad “. ( Quedó claro, es decir, es pero no es)


No será sino hasta el mes de abril, cuando se discuta el proyecto, en el congreso del único partido que existe en Cuba, delibere sobre el Proyecto de lineamientos que busca soluciones a la grave crisis económica que vive la isla, que enfrenta un enrome déficit en la balanza de pagos, las relaciones bancarias de transferencia al exterior y el elevado monto de vencimiento de deuda externa. Paralelamente el gran benefactor y que le ha dado subsidio a la dictadura de los Castros, Hugo Chávez Frías, también padece de los rigores de la crisis, al haber convertido al país petrolero en una colapsada economía, con altos niveles de desempleo, ausencia de inversión extranjera, escasez de productos de la cesta básica, destrucción del aparato productivo y ausencia absoluta de seguridad jurídica.


Mientras en Cuba el gobierno elimina 500 mil empleos y fomenta la industria privada, permitiéndole a los cubanos fundar pequeños negocios en 178 rubros, Hugo Chávez expropia y acosa a los inversionistas, creando terror en el mercado

Un amigo cubano del exilio, a esos que Fidel llama “gusanos” me comentaba: “ Venezuela, a pesar de su petróleo esta peor que la Cuba hambrienta, nosotros vamos navegando fuera del mar del al felicidad, buscando cercanía con el mundo, mientras que el régimen chavista, ignorando la triste realidad que genera el socialismo, se empeña en llevarle la contraria al progreso y a la evolución, y empuja el barco hacia el caos: Nacionalizando, acabando con la producción, con la competitividad y con el talento, para darle paso a los odios y a la ignorancia. Así es la historia, Cuba quiere sacudirse del socialismo y Venezuela pretende -bajo la podrida mente del alocado comandante- ser protagonista del fracaso y de debacle del comunismo como modelo económico.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La Gloria de Marco Rubio y del Tea Party

Por Maibort  Petit


El republicano Marcos Rubio se convirtió en al celebridad de la jornada electoral y el ultraconservador movimiento Tea Party en una promesa de cambio, que ya ha empezado a ser objeto de análisis y de criticas.


Los nuevos líderes antiestado y con ideas libertarias prometen enrumbar el país y lograr que las nuevas generaciones puedan lograr el sueño americano. No obstante, los críticos empezaron hoy a tirar dardos más fuertes contra Marcos Rubio, a quien muchos comparan con Obama y empiezan a verlo con un futuro “presidenciable” en las filas republicanas.


El nuevo Senador, de origen cubano, prometió trabajar para reducir el tamaño del gobierno, del Estado, bajar los impuestos y la influencia del sector público en la economía, postulados éstos que forman parte de la tradicional propuesta republicana. Rubio no quiere que el gobierno se meta mucho con los ciudadanos, y se presenta como un hombre nuevo con una propuesta de administrar al país de una manera eficiente. Muchos acusaron al joven senador, no solamente de ser un ultraconservador, sino de difundir una falsa moral, puesto que ante las cámaras pretende aparecer como un hombre probo y capaz, y en su vida personal, un desastre.


Rubio es señalado de haber cometido un fraude en el uso de la tarjeta de crédito del partido republicano para la compra de artículos personales. Además se le acusa de no haber sabido manejar su propio presupuesto, de estar al borde de la banca rota, con innumerables deudas personales y de no haber pagado los préstamos estudiantiles.


Lo que viene después de las elecciones


La administración Obama no le queda otro camino que trabajar en la búsqueda de una negociación con la oposición que tendrá en ambas cámaras, si quiere sobrevivir hasta en 2012. Clinton lo hizo y resultó vencedor. Ya no es suficiente el carisma personal y la brillantez de la oratoria para convencer a los republicanos de las bondades de sus leyes. Obama perdió y sólo puede gobernar con el concurso de la oposición y con el apoyo de su mismo partido.


Obama tendrá que darle un giro a sus planes, concretar resultados en un corto plazo Los republicanos, por su parte, deben recordar que los electores podrían castigarlos sino se muestran inflexibles frente a leyes que, eventualmente, podrían traer beneficios a la descalabrada economía. Nuevamente, la Reforma Migratoria pasa a ser el tema más polémico y manipulado por ambos bandos, que conocen muy bien los pros y los contras que la misma traerá en las elecciones del 2012.


Dos años quedan para que los nuevos representantes y los senadores se luzcan y trabajen junto al gobierno para solventar los enormes problemas estructurales que tienen los Estados Unidos y que han enervado los ánimos de la sociedad que se siente empobrecida e incapaz de manejar la crisis.


Lo interesante este cambio que se produjo en el panorama político estadounidense es que los protagonistas aceptan los resultados que imponen la mayoría, felicitan a sus contendores y les dan la mano para trabajar en conjunto por el beneficio del país y de todos los ciudadanos. En Venezuela ese escenario es difícil de imaginar…Que viva la democracia con sus virtudes y sus defectos.

El ultraconservador Tea party gana espacio en la política norteamericana



Por Maibort Petit


Las elecciones parlamentarias celebradas en los Estados unidos colocaron en escena nacional al movimiento ultraconservador Tea Party cuyos miembros profesan principios de corte anarquista, y prometen luchar desde el Congreso para reducir, a su minima expresión, del tamaño del Estado y del gobierno.


Marcos Rubio y Ron Paúl fueron las estrellas de la noche cuando se convirtieron en Senadores por el partido Republicano y como los principales representantes del Tea Party. Ambos han manteniendo una aguda critica tanto a la administraciones de Republicanas como demócratas por considerar que el país que lo ha alejado del pedestal de desarrollo económico y social.


Rubio y Paúl, ganaron con un amplio respaldo las curules en el Senado y aseguraron que trabajaran fuertemente para lograr un cambio. Dicho “cambio” esta vez incluye la reducción de impuestos, del gasto público, de la deuda externa y del déficit del presupuesto federal.


El grupo libertario también se ha manifestado contra la inmigración ilegal y contra la política exterior que se ha mantenido en los últimos años.


El Tea party pareciera haber logrado una victoria más en estos escrutinios, y es que saltó a la palestra nacional como un grupo exitoso que sabe a dónde va y cómo quiere dirigir este país. Sus propuestas están enmarcadas en la ideología libertaria, y aspiran que lo económico se imponga sobre lo político, y que el Estado se reduzca en tamaño y en influencia.


Los representantes del Tea party (Fundado en 2006 en Boston) han levantados sus criticas contra las guerras de Irak y Afganistán, contra los gastos bélicos, y a favor del retiro de las tropas estadounidenses de todo territorio extranjero. El Ahora senador Ron Paúl propuso que trabajaría para hacerle una auditoria a la Reserva Federal.


En el 2008 se pronunciaron contra la ley de Estabilización Económica firmada por el entonces presidente Georges W. Bush, el Paquete de estímulos de 2009 y la Reforma al Sistema de Salud impulsada por la administración de Barack Obama en el 2010.


El movimiento ultraconservador tiene presencia nacional desde abril de 2010, cuando sus seguidores lograron conformar la Federación Nacional del Tea Party que buscaría enrumbar al país hacia el progreso, que según ellos, debe incluir la minimización de los poderes públicos. Aunque oficialmente no participa como partido en las elecciones, sus miembros empezaron a ganar espacios activos en la política.


Vale recordar que miembros del Tea party fueron candidatos en las elecciones del 2008 bajo la bandera Republicana. Charles Jay aspiro a la presidencia y Thomas L. Knapp a la vicepresidencia con una votación inferior a los 3 mil votos. Luego se conoció que Sarah Palín es simpatizante del grupo y ha dado aportes financieros para su funcionamiento.

Para las elecciones legislativas se postularon varios de los seguidores de este movimiento entre los que se encuentran: Marco Rubio, Ron Paúl, Marilyn Chambers, Barry Hess, John Wayne Smith y Tomas Marino.

Nuevo mapa político de EEUU impone diálogo y la negociación

Por Maibort Petit



Los estadounidenses se pronunciaron por un nuevo “cambio en la batalla electoral que tuvo lugar ayer, y dejaron claro su disgusto con el presidente Barack Obama, quien, con menos de 2 años en el poder, no ha logrado satisfacer las exigencias de un electorado que pide salidas mágicas a los graves problemas económicos que se han acumulado a lo largo de varias décadas.


El presidente Barack Obama aceptó la derrota, la cual calificó de “paliza” y se hizo responsable de la misma, asegurando que la lección de ayer le obliga a separarse de la oficina Oval y acercarse más al pueblo. Felicitó a los republicanos y les pidió trabajar juntos para recuperar la economía y los estándares de vida de los norteamericanos.


Pareciera que la magia de Obama se hubiese esfumado con la derrota. Es acusado de no transformar la economía y de no dar satisfacciones a sus electores en su corto tiempo de mandato. Los republicanos sacan enormes ganancias del desencanto popular y de la pasión con que actúa la gente descontenta.


En el 2008, los electores se volcaron a la urnas y votaron a favor de un “cambio” que, para aquella época, estuvo representado por Obama, quien tuvo una corta y exitosa carrera como senador y que se convirtió, de la noche a la mañana, en un líder mundial, con gran carisma y un innegable poder de seducción de las masas deseosas de mejorar su condición de vida y de lograr “el sueño americano”.


El líder afroamericano barrió a los Republicanos, y con ellos, la sombra de Georges W, Bush, quien estuvo 8 años en el poder, llevando a los Estados Unidos a la bancarrota. Bush fue acusado de gobernar para sus propios intereses, de beneficiar a sus empresas petroleras con la invasión a Irak, de mentir en torno a la posesión de armas nucleares por parte de Saddam Hussein, y de iniciar lo que muchos críticos calificaron como: “el socialismo a la norteamericana” tras entregarle a los poderosos del Wall Street, a los empresarios y a los banqueros una impresionante fortuna de más de 700 mil millones de dólares proveniente de dineros públicos, de los cuales no se ha tenido retorno, y cuyo uso fue absolutamente irresponsable por parte del club de amigos ricos del círculo de poder de Washington DC.

Durante la presidencia de Bush se produjeron los ataques terroristas por parte de Al Qaeda, lo que le sirvió al gobierno para emprender guerras internacionales, que terminaron por desbancar el presupuesto e incrementar la monumental deuda externa del país y, además de generar un déficit fiscal difícil de controlar.


Los demócratas en el 2008 señalaron a Bush como responsable de proteger a los empresarios del Wall Street y del sistema financiero, quienes fueron los que propiciaron el desbarajuste en el sistema de préstamos hipotecarios produjo el caos de la burbuja inmobiliaria. En el 2008, los electores castigaron a los republicanos por las terribles consecuencias que se produjeron en el mercado de bienes y raíces y por la banca rota de más de un 30 por ciento de la población.


La política exterior de Bush fue igualmente objeto de críticas puesto que durante su estancia en el poder, los Estados Unidos perdió liderazgo mundial y ganó enemigos, entre ellos, la renovada izquierda latinoamericana encabezada por el militar populista, Hugo Chávez Frías y sus aliados de Sur y Centro América.


Además del rechazo de muchos países y de líderes mundiales, Bush encabezó el descontento de las minorías residentes en los Estados Unidos, por considerar que durante su presidencia no se hizo un esfuerzo por resolver el problema migratorio, que es uno de los puntos clave a la hora de las elecciones. Los proyectos de legalización de los miles de inmigrantes ilegales permanecieron solo como promesas y engavetados en los archivos del Congreso y de las Oficinas de Washington.


Voto castigo para los republicanos


Los republicanos y su liderazgo desgastado de 2008 fueron objeto de castigo por los electores que premiaron a los demócratas y a Obama con sus votos, tras lo cual, el partido demócrata se convirtió en mayoría en el Cámara de Representantes y en el Senado. Obama protagonizó una campaña electoral que marcó un hito en la historia, no solo por sus discursos, y su carisma sino por los medios utilizados para la recaudación de fondos y la cautivación del voto popular y de la clase media.


El aspecto que más contribuyó a la derrota electoral de Obama es la crisis económica que se vive en los Estados Unidos, que pareciera no reaccionar positivamente con las medidas asumidas por la Casa Blanca, que a su vez han incrementado el déficit fiscal


En las promesas electorales, Obama lucía muchas veces “inocente”, pues pretendía desmontar el aparataje de los grandes monopolios capitalistas con leyes y discursos, especialmente, se puso como objetivo ( logrado a medias) cambiar el sistema de salud norteamericano, altamente criticado por los ciudadanos pero enormemente protegido por los capitales.


La salud en los Estados Unidos no representa un servicio sino uno de los negocios más rentables, que ha generado enormes fortunas para los empresarios del ramo, y se ha convertido en el mecanismo de fraude más exitoso para sacarle dinero al gobierno federal a través de clínicas fantasmas, sobrefacturación y un sin numero de mecanismo de corrupción. Los criminales de la salud forman parte de las grandes corporaciones, y en su mayoría no reciben castigo, sino por el contrario son premiados por los funcionarios públicos que prefieren asumirlos como socios y no como enemigos capaces de todo para evitar que el negocio sea trastocado por leyes que transformen la prestación de servicios de salud en una industria mucho mas equilibrada.


Obama se empeñó en pasar la Reforma de Salud y tocó con ello los intereses de los grandes capitales, que ahora trabajarán para reducir o eliminar por completo el impacto que sobre el multimillonario negocio tendrá la reforma que se ejecutará en los próximos 4 años. Luego de la aprobación de dicha reforma, los enemigos lo calificaron como socialista y de querer acabar con los principios capitalistas que se enarbolan en el país.


La administración Obama ha sido criticada por seguir la línea impuesta por George W Bush de aumentar la influencia y el tamaño del Estado, de incrementar el déficit fiscal y de utilizar recursos públicos en estímulos para la empresa privada y a los grandes capitales, que no han hecho sacrificio alguno para contribuir con el mejoramiento de la crisis económica. Los empresarios de Wall Streett se han beneficiado tanto del gobierno Republicano de Bush como del demócrata encabezado por Barack Obama. Con solo 18 meses en el poder y con la fuerte oposición de los grupos conservadores Obama luce débil en el proceso concretar algunas reformas que logren mejorar la golpeada economía norteamericana y de generar nuevos empleos para los empobrecidos habitantes de ese país.

Electores castigan a Obama


Los vaticinios no fallaron. Los electores norteamericanos, como muchas otras veces en el pasado, votaron para castigar al gobierno y por “cambio” prometido por los contrincantes. Los republicanos se alzaron con la mayoría de la Cámara y lograron un buen número de escaños en el Senado. Igualmente lograron conquistar las más importantes gobernaciones del país.


Los resultados del Súper martes revelan que los republicanos capitalizaron el descontento de la población, con un mensaje electoral ultraconservador que acusa a Obama y a los demócratas de fracasar estruendosamente en el manejo de la economía del país.


Para el grueso de los analistas, la campaña republicana basada en la descalcificación de Obama y no en ideas y planes reales para solventar la crisis, parece haber calado en los votantes asediados por el desempleo, la reducción de sus ingresos y la sensación de que el liderazgo mundial de Estados Unidos se ha perdido.


Son muy pocos los electores capaces de recordar el origen de la crisis, la mayoría prefiere responsabilizar a otro de sus problemas. Esa actitud fue bien usada por los conservadores, y a través de una multimillonaria y exitosa campaña, lograron conquistar la mayoría en el Parlamento y darle una “paliza” a Obama quien parece no reaccionar fieramente ante sus adversarios.


Algunos analistas recuerdan que el escenario que vive hoy el partido demócrata fue similar al que vivió Bill Clinton, quien fue castigado por los votantes en su primer periodo, cuando el partido demócrata perdió la mayoría en ambas Cámaras. La diferencia es que la economía de aquella época no estaba tan trastocada como lo está actualmente.


Republicanos ganan la Florida


Los últimos números dieron como ganador a Rick Scott en la gobernación de la Florida, con un margen de a penar un 1 por ciento por encima de la demócrata, Alex Sink. El muy criticado líder multimillonario, llegará a la Gobernación de uno de los estados que sufre una de las más largas y terribles crisis económicas de la historia, sin ninguna experiencia política y tras haber gastado 70 millones de dólares de su propio bolsillo para la costosa campana electoral.
El avance republicano en el estado no es nuevo, pues la Florida ha sido por mucho tiempo uno de los grandes bastiones del partido conservador.


Un aspecto importante que se presentó en estas elecciones es que muchos electores manifestaron votar por personas y no por partidos, aun sin conocer las plataformas que ellos tienen para gobernar. “La emergencia económica de la gente hace que busque soluciones mesiánicas en líderes que prometen sacarlos de la pobreza y volver al sueño americano”, aseguró el analista político Carlos Hernández en la Universidad Internacional de Florida.


Hernández adjudica la reacción del electorado a un toque emocional y a la crisis económica. “Los Norteamericanos no han entendido, o no desean entender, la naturaleza de la crisis económica y de sistema que vive no solamente su país, sino el sistema capitalista a nivel mundial. En su desconocimiento y sus deseos de salir de sus problemas, buscan soluciones mesiánicas en los políticos que les dicen los que sus oídos quieren escuchar, y los eligen como sus gobernantes, confiando que un hombre es capaz de poner fin a la recesión económica mundial. La crisis- dice el experto- no depende de un solo factor, o de un hombre, sino que es generada por muchos elementos, y es el resultado de muchos errores y abusos cometidos por las grandes corporaciones y por gobiernos que no acometieron programas preventivos en el momento que se requerían”.




lunes, 25 de octubre de 2010

La revolución sin consenso

Por Maibort Petit

Los cambios políticos y sociales que no coinciden con los principios y la cultura de los pueblos están destinados a un fracaso rotundo. Este tipo de procesos conlleva a crear frustraciones colectivas, las cuales generan, a la larga, respuestas de naturaleza violenta en contra de los que intentan obligar a la sociedad a aceptar una transformación del sistema, con la cual los ciudadanos, no se sienten identificados. Los operadores políticos, muchas veces, suelen divorciarse de la realidad social, en su empeño de imponer su criterio o proyecto personalista por encima de lo que la sociedad ha manifestado reiteradamente. La ausencia de consenso resta autoridad e incrementa las acciones coercitivas de las elites gobernantes, lo que lleva a las sociedades a una cadena de conflictos permanente.


Necesidad del Consenso como garantía de convivencia


Consenso significa estar de acuerdo, si bien no en todo, al menos en las líneas maestras que edifican el Estado. Consenso es contrario a disenso, que equivale al desacuerdo y por ende, a disidencia. La existencia de la disidencia es factor clave en las democracias, puesto que la misma contribuye al contrapesos de los poderes y conlleva a la alternancia en el poder de grupos que piensan distinto, tienen planes diferentes, y probablemente, visiones encontradas. En los sistemas políticos sanos, el gobierno acepta la disidencia como parte de las reglas del juego, muchas veces se ve obligado a negociar o confrontar con la oposición para lograr cumplir los objetivos.


A lo largo de la historia se ha demostrado que los cambios políticos y sociales que se generan en base al consenso de todas las fuerzas políticas y sectores de la sociedad, suelen mantenerse más en el tiempo, y propician un mayor nivel de satisfacción entre los ciudadanos. Cuando el grueso de los sectores están de acuerdos y convencidos que el camino tomado es el que mayor bienestar traerá al colectivo, normalmente se sostiene hasta que sus mismas bases experimentan agotamiento y propician así mismas, nuevas transformaciones.


El consenso es, entonces, una clave para evitar conflictos de gran envergadura. En los casos de sociedades democráticas, el consenso permite que, tanto mayorías como minorías, se sientan representadas en la toma de decisiones fundamentales que garanticen la convivencia en un ámbito de paz, respeto y armonía. Es decir, el respeto a la pluralidad de intereses y derechos que tienen los diferentes grupos que conforman el espectro social es el mecanismo que garantiza que exista estabilidad en un gobierno, y una oposición que pulse el disenso, en busca del sano equilibrio de las fuerzas. Ese antagonismo es el método ideal para controlar la mayoría que posee el poder y evitar los excesos.


Los gobiernos pierden el consenso


Existen líderes que llegan al poder mediante el consenso de las mayorías, pero una vez instalados en el gobierno, ejecutan políticas que rompen con las expectativas de los gobernados. Es, entonces, cuando algunos gobernantes irrespetan s sus los gobernados, y empiezan a imponer, de manera coercitiva sus criterios, violando la estructura institucional y legal que les permitió hacerse del poder y ganar la autoridad. Esa dinámica hegemónica lleva inevitablemente a la permanente confrontación de la sociedad política y al desgaste de la autoridad.


Inicio de la “revolución” y el extraño “consenso”


Es importante aclarar que Hugo Chávez llegó al poder por votación mayoritaria, y con el apoyo de importantes sectores de la sociedad. Para esa primera etapa, no se discutía en Venezuela en torno al socialismo, revolución vs. Democracia participativa. No. Se hablaba de un cambio de elites políticas y se un proceso de cambios en democracia.

Los votantes que apoyaron a Chávez en 1998 tenían razones diferentes. Buena parte lo hizo por convicción y porque creían en el cambio propuesto; otros, actuaron arrastrados por sentimientos de revanchismo, por pasiones encontradas, por frustraciones, mientras que otro sector( bien informado) lo hizo, única y exclusivamente, motivado por sus intereses personales, sin importarles que el eje de los “prometidos cambios” no respondía a valores civiles y democráticos sino a un oscuro proyecto personalista que arrastraría a Venezuela, nuevamente, al caos del militarismo y de la miseria ideológica. Este sector, poseedor de grandes fortunas y de medios de comunicación social se convirtieron en los cómplices de Hugo Chávez y de sus aspiraciones autoritarias.


Consenso elaborado con claroscuros


A lo largo de los meses de campaña de 1998 se manejaron varias hipótesis en los laboratorios de opinión del país. Primero apuntaron a la exreina de belleza, Irene Sáez quien finalmente defraudó a muchos empresarios por la ausencia de un buen discurso y por sus relaciones con Copei y sus dirigentes, que por aquella época era como juntarse con el mismito diablo. Luego, se fijaron en el teniente coronel que mostraba un discurso fogoso y una simpatía que era fácil de explotar a través de las cámaras. A partir de los meses de abril y mayo, enfilaron todas sus baterías para darle mayor vitalidad a Hugo Chávez para colocarlo como ganador en las encuestas a mediados del segundo semestre. Chávez empieza así a elevarse hasta llegar a las alturas, soportado en los hombros de muchos empresarios y dueños de medios de comunicación social. Buena parte de los periodistas también sucumbió al encanto del militar golpista quien dio muestras de excelentes condiciones histriónicas.


Astuto como una serpiente, Chávez fue capaz de hacerse de un “mediano” consenso generado por hombres de grandes fortunas, la sociedad civil que odiaba a los políticos de AD y Copei, y de las masas que esperaba cambios a su favor. Estos empresarios se transforman, por aquellos días en los grandes cómplices del candidato ganador, y del flamante presidente electo constitucionalmente mediante la carta de 1961.


Así, esos sectores aprovecharon la insatisfacción de la sociedad para generar un consenso inicial para el gobierno. No obstante, una vez asumido el poder, Chávez da inicio a la eliminación del sistema institucional, aprovechando su gloria. Con una Asamblea Constituyente mayoritaria y un congresillo que actuó al margen de la ley, Chávez elaboró a su antojo las primeras líneas maestras de su proyecto, al cual, obviamente, no estaban invitados sus cómplices iniciales.


Ese primer consenso del que gozó el gobierno no tenía bases sustentables en el tiempo, motivado, entre otras cosas, a la disparidad de criterios en torno a lo que se quería, o mejor, perseguía cada sector incorporado al “boomerang Chávez” y lo que el mismo Chávez ambicionaba codiciosamente. Definitivamente, en esta primera etapa no había una real coincidencia del criterio ni de ideología.


Por un lado estaba el protagonista militar, carismático y hablador, quien prometió cambios en la estructura político administrativa del país, sin especificar en la naturaleza, ni en el método que se iba a usar para lograr concretar proyecto personalista que posteriormente llamaría revolución socialista-bolivariana. Para los observadores inteligentes y bien informados, era muy difícil dejarse engañar por Hugo Chávez y su supuesto compromiso con la democracia. Este militar había dado amplias muestras de su comportamiento antidemocrático desde su ingreso a la Academia militar, y luego, en 1992, con una intentona golpista contra un gobierno constitucional. Aquel golpe fracasado contra la democracia, sin embargo, fue aplaudido por sectores que buscaban sustituir la elite política puntofijista.


El consenso de 1998 tuvo, entre otros protagonistas, a un gran número de empresarios de los medios de comunicación, quienes con muy escasas excepciones, le brindaron apoyo público al militar golpista, convirtiéndolo en el candidato favorito de los venezolanos, y sirviéndole directamente de plataforma política y publicitaria. Los empresarios de medios y la sociedad civil, junto a otros personajes de las clases opulentas se unieron para apoyar el cambio y enterrar, definitivamente, a las elites políticas tradicionales, que lucían agotadas e incapaces de dar respuestas satisfactorias a las demandas de un colectivo enfermo, desde la aparición del petróleo, de un clientelismo endémico preocupante.


Los grupos poderosos y la sociedad misma, inspirados en los valores culturales populistas y clientelistas buscaban un espacio político y además beneficiarse de la repartición “caprichosa” de la renta petrolera. Apostaron a Chávez creyendo que el teniente coronel se convertiría en el títere perfecto para manejar el país a su antojo. En 1998, Venezuela era un escenario de ciegos por conveniencia, de gente que se negaba a ver que Hugo Chávez era un hombre hambriento de poder y con un proyecto político personalista bajo la manga. Muchos venezolanos que poseían posiciones de poder, o jugaban un rol en la opinión pública parecían protagonista de aquel celebre Ensayo sobre la ceguera de Saramago, al no ver lo que estaba claramente expuesto ante los ojos del mundo.


Tras su triunfal llegada al poder, Chávez empezó a ejecutar su plan paso por paso, sin pedir opinión a nadie, y olvidando a los convidados de papel que le sirvieron de puente para llegar a Miraflores. Los empresarios y los dueños de medios vieron como sus apetencias se alejaban en la misma medida que Chávez se negaba a ser una marioneta de sus cómplices de las elecciones. Esos mismos sectores se convirtieron para Chávez en un obstáculo que había que eliminar, a toda costa, para lograr consolidar todas las etapas de su proyecto, labrado por años coordinadamente con la ayuda de Fidel Castro y de la añeja izquierda latinoamericana.


Poco a poco, Chávez fue dejando ver su bajo psiquismo, y su enorme capacidad de transformar la estructura del poder en Venezuela a su antojo. Ese consenso de 1998, entre la clase media, los empresarios y los dueños de medios se rompió hacia mediados del 2001, cuando era obvio que las aspiraciones protagónicas de los forjadores del consenso no tenían lugar en los planes de Hugo Chávez. Se sintieron burlados, “engañados”, y empezaron en coro a decir que se habían equivocado al creer en el cambio para beneficio del país. Hipócritamente intentaron convertirse en los nuevos factores políticos que se oponían a Chávez, tratando de manipular y de barajar la situación a su libre albedrío. Buena parte de aquellos entusiastas impulsores de Chávez se encuentran en exilio actualmente, apesadumbrados y atormentados por sus conciencias.


El Segundo consenso


En su maniobra, Chávez logró construir un nuevo consenso, esta vez más endeble que el del 98. Para este segundo estadio consensual usó otros protagonistas, empresarios sedientos de renta petrolera, profesionales que se sentía sin oportunidad en la otra Venezuela, profesores y militares corruptos que vieron el chance de llenar más aun sus bolsillos. Ese segundo acuerdo, frágil e inseguro, tuvo corta duración, pues a una crisis sobrevino la otra crisis, que generó enfrentamientos de todos los sectores que se negaban a permanecer pasivos ante la insólita y obstinada actitud de Chávez de controlar todos los poderes, sin importarle ni las leyes, ni la constitución. Las lujosas oficinas que le sirvieron al candidato Chávez de soporte y las fortunas que generosamente le otorgaban recursos para llevarlo al poder empezaron a ser acariciadas por “la revolución” que, luego de trastocar todas las instituciones del país, penetrándolas y controlándolas, decidió ir por los bienes de la oligarquía, que bien había podido contabilizar en los meses de campaña y los de los primeros meses de gobierno, cuando aun existía la luna de miel entre Chávez y sus cómplices.


La segunda tanda de colaboradores de Chávez se sintió por momentos infalibles, seguros que si permanecían fieles al caudillo, se salvarían de su furia revanchista y gozarían de su bondad por siempre. No obstante, ese frágil consenso se rompió tras el avance del proyecto político y nuevamente los protagonistas, fueron enviados al exilio o a la cárcel. Lo cierto es que los colaboradores de Chávez repitieron lo que sus antecesores hicieron a la hora de salvar su responsabilidad en el desastre nacional que ha generado la presencia de Hugo Chávez en el poder. La crisis que vive Venezuela tiene caras conocidas, que aunque aparenten ser líderes luchadores de la oposición, con expedientes “blancos” y miembros del grupo de “los engañados por el comandante”, siguen siendo responsables. Muchos de ellos son artífices de la tragedia que hoy nos consume como pueblo. Esos cómplices de ayer, se cuelan entre las rendijas opositoras de hoy, buscando nuevamente su entrada a la escena, aprovechando las revueltas que se han generado tras la reaparición de las opciones contrarias al chavismo en el panorama posterior al 26 de septiembre de 2010.


Hay que recordar que muchos de aquellos hipócritas están ahí esperando un lugar, por lo que hay que estar pendientes para desnudarlos en su nuevo intento de recuperar los privilegios perdidos con la desgracia de la revolución y desgobierno.




En nuestros días, Hugo Chávez cuenta con un precario apoyo que solo existe gracias a la renta petrolera. Los que se benefician de ella van a buscar cobijo en el otro sector si llegaré a cambiar el panorama en el 2012. De seguro, vamos a verlos disfrazados de corderos luchando por “los intereses del pueblo venezolano” otra vez, haciéndose los inocentes, y siempre dispuestos a sacrificarse para recuperar la democracia. A esos, al igual que aquellos que en silencio han sacado aprovecho de la revolución y le han apoyado a Chávez calladitos, HAY QUE SENALARLOS Y EVITAR A TODA COSTA QUE VAYAN A GOZAR DE BUENA SALUD EN UN FUTURO DIOS QUIERA CERCANO.

viernes, 15 de octubre de 2010

Chávez y los Masones:¿Las Logias en el poder, o el poder de las logias?

Por Maibort Petit


Mucho se ha escrito sobre la Masonería y sus tentáculos en el poder político y económico a lo largo de la historia. En el caso de Venezuela, son muchos los estudios que se han dedicado a indagar la influencia de la masonería en la mayoría de hombres que han ejercido el poder político en Venezuela. Bolívar, Miranda, Páez, Guzmán Blanco entre otros tuvieron relación con la masonería europea y ejercieron influencia directa en la formación de logias en el país. Así se ha repetido que la masonería y la presidencia han estado relacionadas en muchos etapas del siglo XIX, XX.  Algunas voces se han atrevido a señalar que Hugo Chávez, -un militar de escasa formación intelectual- fue -supuestamente- masón y estuvo ligado a la Logia Masónica del estado Bolívar. Este asunto ha arrojado  muchas controversias y comentarios de toda naturaleza. A muchos nos  cuesta creer que un individuo como Chávez haya podido tener- entre sus múltiples secretos- una esencia masónica.


¿La Masonería?


En teoría, la masonería se autodescribe como un grupo u organización cuyos miembros poseen (y están convencidos de ello) iniciativa de carácter filantrópico puro, y con sus acciones buscan la verdad filosófica y del estímulo del desarrollo moralista e intelectual del hombre.


La filosofía masona exalta la capacidad de la mente y de la lógica, sin tomar en cuenta la necesidad de una gracia y misericordia divina para la plena realización y salvación. Ignora la realidad del pecado. Da culto al "Gran Arquitecto del Universo", formula sus propias doctrinas acerca del camino de salvación y la retribución después de la muerte. Tiene su propio código moral, sus templos, altares, jerarquía, ritos de iniciación y ritos fúnebres, vestimentas, días festivos, y oraciones propias. Buscan la gnosis, el conocimiento profundo, lo cual afirman, poder conseguirlo por sus propias vías.


Las organizaciones masonas o masónicas se conocen como logias, cuya cúspide piramidal es ocupada por la Gran Logia o Gran Priorato. Estos grupos usan el secretismo como método de actuación, por lo que han sido criticados a lo largo de la historia. Su empecinado deseo de permanecer bajo las sombras ha contribuido a generar mitos y leyendas a su alrededor.


Un poco de historia…


Los masones surgen en Europa en la época del renacimiento, y empiezan a hacerse conocidos luego del siglo XVIII. Desde el inicio crearon un sistema de símbolos, usados como la herramienta de su moral ilustrada, y como mecanismo de formación y comunicación entre los miembros. Los masones están formados para difundir sus valores, representados en la simbología, por medio del diálogo reflexivo entre los grupos de su entorno.


La historia señala que a Hiram Abif como uno de los primeros en crear una orden Masónica en Israel. Otros historiadores, sin embargo, creen que los masones vienen desde los tiempos de Moisés. En Europa, la masonería se generó en los gremios de constructores del medioevo y con la llegada del renacimiento se convirtieron en comunidades intelectuales. Las logias de aquellos tiempos solían practicar rituales que hoy son sólo recuerdos. Por varios siglos han permanecido secretos sus métodos de trasmisión del conocimiento y las reglas disciplinarias. Los miembros de las logias, tenían que ser –única y exclusivamente- intelectuales y humanistas interesados por lo antiguo, se le pedía que fueran fieles al secretismo, al hermetismo y el librepensamiento con especulación. A lo largo de los años, se conformaron dos corrientes, conocidas como: Regular (tradicional- Gran Logia de Inglaterra – USA) las cuales son más conservadoras, protestantes, elitescas y Liberales (Logia de España, Iberoamérica y resto de Europa) que son más socialistas y abiertas. Ambas trabajan en perfecta coordinación y en total respecto. La filosofía masónica es precursora de la Revolución Francesa e influye mas tarde en la filosofía comunista y socialista.


La masonería, al igual que todas las instituciones creadas por el hombre, ha sufrido transformaciones y ha evolucionado a la par de las realidades políticas que vive la humanidad, razón por la cual, en las últimas décadas ha perdido la esencia dogmática y doctrinaria que la caracterizó en sus inicios. No obstante, muchas logias en nuestros días, conservan como un tesoro, la tesis del "humanismo secular", una ideología meramente humana proponente del racionalismo y el naturalismo. Según los masones la "naturaleza" está guiada por la razón y lleva por sí sola a toda la verdad y, consecuentemente, a una utopía de "libertad, igualdad y fraternidad".

Críticos de la masonería han acusado a sus miembros de conformar sectas esotéricas, o de tomar elementos para su uso egoísta, de otras organizaciones similares. También acusan a los masones de ser diabólicos, de actuar como inquisidores e incluso de haber cometidos asesinatos a lo largo de la historia, especialmente con aquellos miembros que deciden abandonar las logias y hacen públicos sus secretos. La estructura de las congregaciones está organizada por grados y órdenes de caballeros que van del 1 al 33. Cada masón desconoce lo que hacen los otros que pertenecen a niveles superiores, y están obligados a cumplir todas las normas, a actuar con discreción y con celos, está prohibido discutir y discrepar.


Los masones de ayer  y la religión


Es importante hacer notar que la masonería universal no es antirreligiosa ni anticlerical, sino antidogmática debido a que sus enseñanzas están basadas en la razón y por tanto no acepta nada que no pueda ser explicado racionalmente. Estos conceptos, sin embargo, colocaron a los masones- desde el principio- en contra de las creencias religiosas. Su concepto de la divinidad es opuesto al de la revelación judeo-cristiana. No aceptan al Dios, único y verdadero. Su deidad es impersonal. Esa posición motivó que la Iglesia declarara -en múltiples oportunidades- que no se puede ser católico y masón, puesto que ambas tesis se contradicen en lo esencial Por su parte los masones no le prohíben a sus miembros la asociación con persona alguna, sea cura, obispo, rabino o pastor protestante; cada masón es libre para asistir a la iglesia que mejor le plazca, pues es dueño de su propia conciencia.


Como parte de su sincretismo, la Masonería no tiene reparo en incluir la Biblia, y otros libros sagrados dentro de los objetos que forman parte de su altar. Los conflictos entre católicos y masones fueron muy crudos en los siglos XVIII y XIX, no obstante, en la actualidad existe una relación de mayor tolerancia entre ambas instituciones, y son muchos los masones que practican diferentes religiones.


La masonería ha logrado a través de sus miembros conformar sociedades internacionales de gran renombre, buena parte de ellas bajo la línea filantrópica, como: La Cruz Roja, Sociedad Teosófica, Sociedad Rosacruz y el Rotario entre otras.

Los Masones y el poder político


Aunado a los conflictos con la Iglesia Católica, la oposición más férrea que tuvieron los masones al inicio, fueron las estructuras que conformaban el poder político. Tanto las Monarquías Absolutistas, como las dictaduras de derecha (Hitler, Franco, Mussolini entre otros) y las dictaduras de Izquierda (URSS y todos los países comunistas de Europa) se declararon enemigos a los masones. Cuba fue la única dictadura comunista que no condenó la Masonería. A pesar de la alianza de Fidel Castro con los Soviéticos, el régimen nunca ilegalizó las organizaciones masónicas, y las mismas han funcionado sin ningún problema por más de 50 años. Algunos críticos sostienen que el poder de los masones en Cuba se debe que José Martí practicaba la masonería. Otros, más agudos, relacionan directamente a la Masonería con el socialismo marxista en sus diversas expresiones del siglo XX.


En los Estados Unidos, la masonería ha jugado un rol político de gran envergadura. Muchos jefes del gobierno norteamericano han sido masones de grados superiores. En el siglo XIX en USA, pertenecer a una logia representaba status social, económico e intelectual. Fueron muchos miembros de las logias los que contribuyeron al movimiento revolucionario y los nuevos gobiernos. El dólar es una de las expresiones que refleja la jerarquía que han tenido los masones en el poder Norteamericano. El billete de dólar es una pieza clave de la simbología masónica, con la figura del triángulo con el ojo del Gran Arquitecto, las espigas de trigo, hojas de acacia


Bolívar ¿Masón?


Casi dos siglos de discusión, de aclaratorias directas y de confesiones parecieran no ser suficientes para dejar claro ante la historia la relación de Simón Bolívar con la masonería. Está probado que fue un masón practicante durante su estancia en Europa por los anos 1805-1806. Su pertenencia a esta organización luce lógica si se analiza cuáles eran los objetivos que perseguía el Libertador en Francia. Bolívar fue a Europa a profundizar sus conocimientos en filosofía y política. Durante el siglo XIX, la masonería equivalía al concepto de libertad, y sus miembros eran intelectuales formados, científicos, estadistas, artistas, y demás personas deseosas de conocimiento, que creían en el dominio de la razón por encima de los dogmas. Esos grupos, al igual que Bolívar, estaban en contra de las Monarquías Absolutistas, y por ende de la iglesia, ya que consideraban la igualdad y la libertad de pensamiento una norma de vida. Bolívar también utilizó las logias para llegar a los hombres claves, y relacionarse con los círculos que a él le interesaba conocer.


Hay documentos que prueban la afiliación de Bolívar con la masonería, incluyendo uno que atestigua que recibió el segundo grado de la Orden masónica en Francia. También hay especulaciones que aseguran Bolívar llegó a grados superiores de la logia Norteamericana a su paso por los Estados Unidos. Años más tarde, cuando Bolívar regresa a Venezuela y emprende su lucha contra la Monarquía española abandonó la masonería y además, se declaró en su contra llegando a prohibir su funcionamiento y convirtiéndose en su enemigo de las logias.


Sobre la religión de Bolívar también se ha discutido muchísimo. Si bien fue bautizado y formado como católico, como era tradición en las Colonias de España, Bolívar cuestionó públicamente la Iglesia católica y la acusó de ser una aliada de la corona en el sometimiento de los pueblos. En los documentos históricos se reseña que Bolívar acudía la iglesia como un mero acto social, y no por su convencimiento real sobre la doctrina católica romana.


Como muchos eventos de la vida de Bolívar, su interés y su acercamiento a la masonería podrían entenderse como una coincidencia histórica de sus objetivos, con las ideas que andaban circulando por el mundo civilizado. El se proclamó Librepensador y amante de la Libertad, conceptos éstos que coincidían con furor de las consigas de Libertad, Igualdad y Fraternidad de las logias masónicas, y que luego asumió la Revolución Francesa como bandera. La concepción que fue ateo o anticlerical también puede entenderse si se toman en cuentan el momento histórico que vivió Bolívar durante el siglo XIX, cuando la iglesia era vista con recelo por todos aquellos que aspiraban imponer otro sistema político donde hubiese mayor libertad. Buena parte de las Monarquías tenían como socios a los jerarcas de la Iglesia. Todo cambió para Bolívar cuando ve su sueño hecho realidad, es decir, cuando logra independizar a los países que conformaron la Gran Colombia, y le toca entonces ejercer el poder, establecer el orden, y elaborar las bases de la autoridad. En aquel momento, Bolívar no necesitaba a los masones, que indudablemente podrían convertirse en un factor de riesgo para la concreción de su obra. El Bolívar Presidente, decide entonces, prohibir por decreto la práctica de la masonería en la Gran Colombia, por considerar que las Logias perturbaban la tranquilidad del orden establecido en las nuevas repúblicas. Criticó así su secretismo y las acusó de conspirar en su contra.


Los masones acusaron a Bolívar de traidor. De hecho, muchos defensores del Libertador, responsabilizaron a los masones de las logias de Colombia del atentado que sufrió Bolívar y del asesinato de Antonio José de Sucre. Se dijo, incluso que todo el plan era conocido por Francisco de Paula Santander, quien además de ser masón, se había convertido en un enemigo acérrimo de Bolívar.


Muchos historiadores hacen hincapié en que Bolívar era masón en su juventud por la influencia que ejercieron sobre él, célebres masones como: Francisco de Miranda, Andrés Bello y Simón Rodríguez. Además, de compartir esa práctica con personajes cercanos a él o a quienes admiraba, como: Antonio José de Sucre, San Martín, George Washington, entre otros. Además que la mayoría de los filósofos que solía leer tales como: Voltaire, Montesquieu o Jean Jacques Rousseau eran masones practicantes.


Chávez ¿Masón?


Se ha repetido en múltiples oportunidades que Hugo Chávez es masón recibido en la Gran Logia de Ciudad Bolívar. De hecho, él mismo lo confiesa en uno de sus discursos pronunciado en mayo, 28 de 2008. Algunos de sus adeptos se les han vinculado a las logias masónicas venezolanas. Se dice, asimismo, que desde antes de llegar al poder estableció relaciones con los masones de las logias de Cuba, de Caracas y de Guayana. Otros críticos, menos creíbles, argumentan que su posición anticatólica, su despiadada actitud contra los sacerdotes y las instituciones religiosas, los métodos de persecución tienen algo que ver con su condición de masón (Actualmente los masones no persiguen a los religioso, sino que los aceptan como miembros de sus logias) . Hay mucho material público que da fe de sus buenas relaciones con las logias venezolanas, y a quienes además logró complacer en algunas peticiones hechas por los masones a otros jefes de gobierno venezolano, anteriores a Chávez.


Si se revisan los documentos públicos que existen sobre el tema, y las posiciones expresadas por maestros de la masonería, empezamos a encontrar voces contradictorias sobre la certeza que Chávez sea masón. Probablemente, motivado al peso e importancia que han tenido los masones en el quehacer político venezolano desde la Independencia hasta nuestros días, Chávez haya decidido relacionarse con las logias que funcionan en el espectro nacional, tratando de imitar a Bolívar, a Miranda o al mismo Martí. Otro aspecto que seguro debe considerarse es que la masonería se ha vinculado al socialismo-comunismo cubano. También el presidente de izquierda chileno, Salvador Allende, fue masón


Cabe recordar que una de las primeras acciones de Chávez al llegar al poder fue trasladar los restos de Guzmán Blanco, desde Paris a Caracas para complacer la solicitud de los masones. Sobre este tema hay documentos públicos.


Como lo reseña la historia, la masonería ha estado muy cerca del poder y lo ha ejercido en muchas ocasiones a lo largo y ancho del continente Americano. Su presencia y control en los círculos de poder de varios países Latinoamericanos es innegable, tanto en los tiempos de dictaduras de izquierda como de derecha. Se encuentran esparcidos en la superficie del planeta y, en Venezuela no existe rincón de pueblo alguno donde no esté una logia trabajando, según ellos por “la fraternidad y el bienestar; por erradicar el odio y la violencia, por fortalecer la democracia como sistema de gobierno Puesto que la masonería ha sido y seguirá constituyendo la principal escuela de gobierno, de filosofía y de moral, conformada hombres preparados para ser líderes de la sociedad”. (Tomado de la pagina de la Gran Logia de Guayana)


La masonería de Chávez la confirma el Gran Maestre de la Logia de Francia, Michel Barat quien sostiene que el presidente de Venezuela es masón porque se siente identificado con los legados de Bolívar, Miranda y Martí. (La Vanguardia 10.07.02) El escritor Nil Nikandrov destaca los valores masónicos de Chávez y acusa a la oposición venezolana de haber penetrado las logias e influenciarlas para colocar algunos de sus miembros contra el gobierno.


Otro maestre Masón, PH, Juan Orrego, de la Gran Logia Constitucional del Gran Oriente de Perú sostiene lo contrario, cuando afirma que: “


Creemos que el Comandante Chávez Frías, es el Pinochet de Chile, el Fujimori del Perú, el Somoza de Nicaragua, o el Octogenario Castro de Cuba o cualquier otro tipejo que se cree salvador de sus pueblos y que solo buscan apoderarse de sus riquezas y enriquecer a una nueva clase de poder, y luego con prebendas económicas compran la voluntad de las clase más pobres de nuestros pueblos nación, coartando la libertad de expresión por una mal entendido interés nacional. ¿Quién puede hoy negar que Chávez desconocía, no supo lo que es el equilibrio o contrapeso del poder político?. Chávez no respetó  las fracciones y criticó el sistema democrático vigente en muchos países del mundo, cuyo gobierno es el resultado de un proceso electoral, donde participan  diversas agrupaciones o partidos en una situación determinada y gracias al cual se puede hablar de una auténtica cultura política.


Pero siempre la intelectualidad nacional (la clase pensante) y la masonería pura han luchado por diversas formas para enfrentar aquellos que se visten de corderos siendo lobos y soy de conocimiento, que desde varios puntos de Venezuela la masonería liberal, aquella que entiende que la alternancia del poder por más frágil y difícil que sea es mejor, esta trabajando contra el intento descabellado de señor Chávez de perpetrarse en el poder hasta su muerte.

La masonería de Venezuela lucha hoy en silencio al interior de sus templos para crear conciencia de cambio y llevarla luego al exterior y más temprano que tarde vencer como siempre venció, devolviéndole al país su plena libertad y la equidad de los poderes nacionales. Eso se hizo en su momento con el mismo Bolívar que traicionó a la orden y tuvo la osadía de prohibirnos el funcionamiento, pero cuál fue su final... leamos la historia y encontraremos la respuesta” 

Tomado de: http://soloparachavistas.blogspot.com/2009/07/chavez-y-lo-que-piensan-los-masones-de.html


Entre la guerra de afirmaciones en el mundo digital es difícil saber quién dice qué, pero si nos vamos a las páginas oficiales de las Logias todas coinciden en asegurar que para que alguien sea masón debe serlo de corazón, no puede ser esclavo de las pasiones y debe ser capaz en su cabeza, de someter a crítica y discusión todo dogma y las enseñanzas recibidas. En sus declaraciones los masones se autoproclaman defensores de los derechos humanos, respetuosos de la persona, y los miembros deben ser demócratas, librepensadores, liberales, anti-dogmáticos, con cultura y buscadores de la verdad. Sí esto es así, cuesta creer que sean capaces de aceptar en su templo a un hombre que aspira que todo el planeta le rinda culto, un hombre megalómano, y perverso, que ha ejercido el poder violando los derechos civiles, políticos y humanos de los venezolanos, dividiendo el país con sus odios, destruyendo el consenso social, acabando con los mecanismos de diálogo y tolerancia y con las instancias que se establecieron el periodo democrático.

Una de las reglas de la logia es que durante el primer año tiene completamente prohibido hablar, cuestión que es harto imposible para un parlanchín como Chávez. Los miembros que se inician solo pueden observar, sin hablar ni intervenir, cosa que el caudillo de Venezuela no podría permitirse a sí mismo. Obviamente Chávez no tiene el don de la discreción, lo cual es requerimiento fundamental de la masonería.


La masonería liberal venezolana se declara a favor de la democracia, del respeto al estado de derecho, de la alternabilidad del poder, del contrapeso entre los poderes, principios éstos que Chávez


La historia está llena de eventos donde los protagonistas son los traicioneros. Y así, los masones acusan a Bolívar de traidor de la orden y de prohibirla. Qué pudieron pensar de Hugo Chávez quien ha traicionado a todos y a todo, incluyendo hasta su propia familia. Chávez fue capaz de jugar a ser masón para aprovecharse del concepto de la masonería y de la histórica presencia de sus miembros en el poder político venezolano del siglo XIX, solo con el objetivo egoísta de ganar espacios y apoyos para concretar su proyecto personal.

lunes, 11 de octubre de 2010

Hugo Chávez y el Nuevo Autoritarismo

Por Maibort Petit
El nuevo Autoritarismo, representado por Hugo Chávez y otros jefes de gobierno que han calcado su modelo, dista mucho de ser DEMOCRATICO, PLURALISTA Y REPRESENTATIVO aunque, éstos utilicen los mecanismos ideados por la democracias, incluyendo sus instituciones y conceptos, para lograr concretar sus proyectos políticos ligados al socialismo y al comunismo de corte castrista.


Chávez dejó claro cuáles eran sus concepciones políticas cuando atentó contra las instituciones democráticas representativas el 4 de febrero de 1992. Su fallido golpe de Estado contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez rebeló su tendencia militarista, autoritaria y de desprecio a la democracia y a las normas.


Luego de su fracaso, de sus estancia en prisión y de sus tutorías con Castro, Chávez utilizó los mecanismos democráticos para llegar al poder, ganó las elecciones sin trampa en diciembre de 1998, y ascendió al poder en 1999. Desde el mismo momento que se hizo del poder, arremetió en contra del institucionalismo, cerró con el Congreso electo en noviembre de 1998 por votación popular, y la Corte Suprema de Justicia, violó la Constitución Nacional de 1961, creó una Asamblea Constituyente conformada por sus acólitos, transformó al país a su antojo, cambió la historia y los símbolos patrios, destruyó la economía privada, enterró al institucionalidad de las Fuerzas Armadas, persiguió a sus opositores enviándolos a la cárcel, al cementerio o al exilio, elaboró leyes a su antojo, impuso las bases de un modelo socialista que los venezolanos desaprobaron, cometió delitos de corrupción, de malversación, de lesa patria, dividió al país en dos bandos, creo grupos de violencia subvencionados por el Estado para arremeter contra ciudadanos desarmados, medios de comunicación, Iglesia católica, periodistas, y opositores a sus ideas. Confiscó bancos, haciendas, empresas, clínicas, etc. Entre otros delitos, consiguió imponer la reelección indefinida, gracias a la cual amenaza con quedarse en el poder hasta su muerte. Paralelamente, se impuso como único poder, quitándole la independencia al poder legislativo y al poder judicial, colocando en puestos claves a militares y civiles partidarios de una revolución bolivariana por la que nadie votó en 1998.


Con 11 años en el poder, Hugo Chávez ha sido la antitesis a la democracia, a la pluralidad y al Estado de derecho. Su escaso respeto a las leyes y a la constitución convierten su gobierno en un régimen de carácter autoritario, A PESAR QUE DURANTE MAS DE UNA DECADA HA UTILIZADO EL SISTEMA DE ELECCIONES PARA LEGITIMAR CADA UNA DE LAS ACCIONES, Y PARA LAVARSE LA CARA ANTE LA CADA VEZ MAS COMPLICE COMUNIDAD INTERNACIONAL, REPRESENTADA POR ORGANISMO DESCALABRADOS, BUROCRATICOS Y ARRODILLADOS AL DINERO Y A LOS INTERESES, Y GOBIERNOS QUE ACOJEN EL SILENCIO PARA EVITAR LoS CONFLICTOS Y LOS INSULTOS DE CHAVEZ.


Con su amplio historial antidemocrático y como violador de las libertades públicas, no puede HUGO CHAVEZ haberse convertido en democrático tras unas elecciones parlamentarias que estuvieron llenas de irregularidades, desde el mismo inicio, pero que la oposición aceptó, y los venezolanos que votaron también como único mecanismos existente para tratar de parar a esta pesadilla macabra y abusiva que convirtió un país petrolero en una hacienda personal poblada por millones de pobres, desempleados, acosados por la delincuencia, la inflación, la decadencia de los servicios públicos, los odios y las divisiones sociales y un caos político sin precedentes.


Las elecciones parlamentarias de septiembre 26 de 2010, legitimaron a Hugo Chávez y su régimen. Si. Y lamentablemente, ese acto usado por los venezolanos con consciencia democrática, para demostrar que son la mayoría y que están hartos del chavismo, trajo como consecuencia una LEGITIMACION INTERNACIONAL DEL REGIMEN AUTORITARIO DE HUGO CHAVEZ.


Desde su llegada al poder, Hugo Chávez ha realizado 4 referendos, y más de 10 elecciones, lo cual NO SIGNIFICA QUE CHAVEZ SEA UN DEMOCRATA. NO. Este historial absurdo de elecciones y referendos representan UNICA Y EXCLUSIVAMENTE EL CARÁCTER MANIPULADOR QUE EJERCE CHAVEZ para legitimar sus aspiraciones, leyes e intenciones de mantenerse en el poder por siempre. Es obvio, que el sistema de elecciones es un arma usada por el oficialismo para cubrirse las espaldas.