lunes, 25 de octubre de 2010

La revolución sin consenso

Por Maibort Petit

Los cambios políticos y sociales que no coinciden con los principios y la cultura de los pueblos están destinados a un fracaso rotundo. Este tipo de procesos conlleva a crear frustraciones colectivas, las cuales generan, a la larga, respuestas de naturaleza violenta en contra de los que intentan obligar a la sociedad a aceptar una transformación del sistema, con la cual los ciudadanos, no se sienten identificados. Los operadores políticos, muchas veces, suelen divorciarse de la realidad social, en su empeño de imponer su criterio o proyecto personalista por encima de lo que la sociedad ha manifestado reiteradamente. La ausencia de consenso resta autoridad e incrementa las acciones coercitivas de las elites gobernantes, lo que lleva a las sociedades a una cadena de conflictos permanente.


Necesidad del Consenso como garantía de convivencia


Consenso significa estar de acuerdo, si bien no en todo, al menos en las líneas maestras que edifican el Estado. Consenso es contrario a disenso, que equivale al desacuerdo y por ende, a disidencia. La existencia de la disidencia es factor clave en las democracias, puesto que la misma contribuye al contrapesos de los poderes y conlleva a la alternancia en el poder de grupos que piensan distinto, tienen planes diferentes, y probablemente, visiones encontradas. En los sistemas políticos sanos, el gobierno acepta la disidencia como parte de las reglas del juego, muchas veces se ve obligado a negociar o confrontar con la oposición para lograr cumplir los objetivos.


A lo largo de la historia se ha demostrado que los cambios políticos y sociales que se generan en base al consenso de todas las fuerzas políticas y sectores de la sociedad, suelen mantenerse más en el tiempo, y propician un mayor nivel de satisfacción entre los ciudadanos. Cuando el grueso de los sectores están de acuerdos y convencidos que el camino tomado es el que mayor bienestar traerá al colectivo, normalmente se sostiene hasta que sus mismas bases experimentan agotamiento y propician así mismas, nuevas transformaciones.


El consenso es, entonces, una clave para evitar conflictos de gran envergadura. En los casos de sociedades democráticas, el consenso permite que, tanto mayorías como minorías, se sientan representadas en la toma de decisiones fundamentales que garanticen la convivencia en un ámbito de paz, respeto y armonía. Es decir, el respeto a la pluralidad de intereses y derechos que tienen los diferentes grupos que conforman el espectro social es el mecanismo que garantiza que exista estabilidad en un gobierno, y una oposición que pulse el disenso, en busca del sano equilibrio de las fuerzas. Ese antagonismo es el método ideal para controlar la mayoría que posee el poder y evitar los excesos.


Los gobiernos pierden el consenso


Existen líderes que llegan al poder mediante el consenso de las mayorías, pero una vez instalados en el gobierno, ejecutan políticas que rompen con las expectativas de los gobernados. Es, entonces, cuando algunos gobernantes irrespetan s sus los gobernados, y empiezan a imponer, de manera coercitiva sus criterios, violando la estructura institucional y legal que les permitió hacerse del poder y ganar la autoridad. Esa dinámica hegemónica lleva inevitablemente a la permanente confrontación de la sociedad política y al desgaste de la autoridad.


Inicio de la “revolución” y el extraño “consenso”


Es importante aclarar que Hugo Chávez llegó al poder por votación mayoritaria, y con el apoyo de importantes sectores de la sociedad. Para esa primera etapa, no se discutía en Venezuela en torno al socialismo, revolución vs. Democracia participativa. No. Se hablaba de un cambio de elites políticas y se un proceso de cambios en democracia.

Los votantes que apoyaron a Chávez en 1998 tenían razones diferentes. Buena parte lo hizo por convicción y porque creían en el cambio propuesto; otros, actuaron arrastrados por sentimientos de revanchismo, por pasiones encontradas, por frustraciones, mientras que otro sector( bien informado) lo hizo, única y exclusivamente, motivado por sus intereses personales, sin importarles que el eje de los “prometidos cambios” no respondía a valores civiles y democráticos sino a un oscuro proyecto personalista que arrastraría a Venezuela, nuevamente, al caos del militarismo y de la miseria ideológica. Este sector, poseedor de grandes fortunas y de medios de comunicación social se convirtieron en los cómplices de Hugo Chávez y de sus aspiraciones autoritarias.


Consenso elaborado con claroscuros


A lo largo de los meses de campaña de 1998 se manejaron varias hipótesis en los laboratorios de opinión del país. Primero apuntaron a la exreina de belleza, Irene Sáez quien finalmente defraudó a muchos empresarios por la ausencia de un buen discurso y por sus relaciones con Copei y sus dirigentes, que por aquella época era como juntarse con el mismito diablo. Luego, se fijaron en el teniente coronel que mostraba un discurso fogoso y una simpatía que era fácil de explotar a través de las cámaras. A partir de los meses de abril y mayo, enfilaron todas sus baterías para darle mayor vitalidad a Hugo Chávez para colocarlo como ganador en las encuestas a mediados del segundo semestre. Chávez empieza así a elevarse hasta llegar a las alturas, soportado en los hombros de muchos empresarios y dueños de medios de comunicación social. Buena parte de los periodistas también sucumbió al encanto del militar golpista quien dio muestras de excelentes condiciones histriónicas.


Astuto como una serpiente, Chávez fue capaz de hacerse de un “mediano” consenso generado por hombres de grandes fortunas, la sociedad civil que odiaba a los políticos de AD y Copei, y de las masas que esperaba cambios a su favor. Estos empresarios se transforman, por aquellos días en los grandes cómplices del candidato ganador, y del flamante presidente electo constitucionalmente mediante la carta de 1961.


Así, esos sectores aprovecharon la insatisfacción de la sociedad para generar un consenso inicial para el gobierno. No obstante, una vez asumido el poder, Chávez da inicio a la eliminación del sistema institucional, aprovechando su gloria. Con una Asamblea Constituyente mayoritaria y un congresillo que actuó al margen de la ley, Chávez elaboró a su antojo las primeras líneas maestras de su proyecto, al cual, obviamente, no estaban invitados sus cómplices iniciales.


Ese primer consenso del que gozó el gobierno no tenía bases sustentables en el tiempo, motivado, entre otras cosas, a la disparidad de criterios en torno a lo que se quería, o mejor, perseguía cada sector incorporado al “boomerang Chávez” y lo que el mismo Chávez ambicionaba codiciosamente. Definitivamente, en esta primera etapa no había una real coincidencia del criterio ni de ideología.


Por un lado estaba el protagonista militar, carismático y hablador, quien prometió cambios en la estructura político administrativa del país, sin especificar en la naturaleza, ni en el método que se iba a usar para lograr concretar proyecto personalista que posteriormente llamaría revolución socialista-bolivariana. Para los observadores inteligentes y bien informados, era muy difícil dejarse engañar por Hugo Chávez y su supuesto compromiso con la democracia. Este militar había dado amplias muestras de su comportamiento antidemocrático desde su ingreso a la Academia militar, y luego, en 1992, con una intentona golpista contra un gobierno constitucional. Aquel golpe fracasado contra la democracia, sin embargo, fue aplaudido por sectores que buscaban sustituir la elite política puntofijista.


El consenso de 1998 tuvo, entre otros protagonistas, a un gran número de empresarios de los medios de comunicación, quienes con muy escasas excepciones, le brindaron apoyo público al militar golpista, convirtiéndolo en el candidato favorito de los venezolanos, y sirviéndole directamente de plataforma política y publicitaria. Los empresarios de medios y la sociedad civil, junto a otros personajes de las clases opulentas se unieron para apoyar el cambio y enterrar, definitivamente, a las elites políticas tradicionales, que lucían agotadas e incapaces de dar respuestas satisfactorias a las demandas de un colectivo enfermo, desde la aparición del petróleo, de un clientelismo endémico preocupante.


Los grupos poderosos y la sociedad misma, inspirados en los valores culturales populistas y clientelistas buscaban un espacio político y además beneficiarse de la repartición “caprichosa” de la renta petrolera. Apostaron a Chávez creyendo que el teniente coronel se convertiría en el títere perfecto para manejar el país a su antojo. En 1998, Venezuela era un escenario de ciegos por conveniencia, de gente que se negaba a ver que Hugo Chávez era un hombre hambriento de poder y con un proyecto político personalista bajo la manga. Muchos venezolanos que poseían posiciones de poder, o jugaban un rol en la opinión pública parecían protagonista de aquel celebre Ensayo sobre la ceguera de Saramago, al no ver lo que estaba claramente expuesto ante los ojos del mundo.


Tras su triunfal llegada al poder, Chávez empezó a ejecutar su plan paso por paso, sin pedir opinión a nadie, y olvidando a los convidados de papel que le sirvieron de puente para llegar a Miraflores. Los empresarios y los dueños de medios vieron como sus apetencias se alejaban en la misma medida que Chávez se negaba a ser una marioneta de sus cómplices de las elecciones. Esos mismos sectores se convirtieron para Chávez en un obstáculo que había que eliminar, a toda costa, para lograr consolidar todas las etapas de su proyecto, labrado por años coordinadamente con la ayuda de Fidel Castro y de la añeja izquierda latinoamericana.


Poco a poco, Chávez fue dejando ver su bajo psiquismo, y su enorme capacidad de transformar la estructura del poder en Venezuela a su antojo. Ese consenso de 1998, entre la clase media, los empresarios y los dueños de medios se rompió hacia mediados del 2001, cuando era obvio que las aspiraciones protagónicas de los forjadores del consenso no tenían lugar en los planes de Hugo Chávez. Se sintieron burlados, “engañados”, y empezaron en coro a decir que se habían equivocado al creer en el cambio para beneficio del país. Hipócritamente intentaron convertirse en los nuevos factores políticos que se oponían a Chávez, tratando de manipular y de barajar la situación a su libre albedrío. Buena parte de aquellos entusiastas impulsores de Chávez se encuentran en exilio actualmente, apesadumbrados y atormentados por sus conciencias.


El Segundo consenso


En su maniobra, Chávez logró construir un nuevo consenso, esta vez más endeble que el del 98. Para este segundo estadio consensual usó otros protagonistas, empresarios sedientos de renta petrolera, profesionales que se sentía sin oportunidad en la otra Venezuela, profesores y militares corruptos que vieron el chance de llenar más aun sus bolsillos. Ese segundo acuerdo, frágil e inseguro, tuvo corta duración, pues a una crisis sobrevino la otra crisis, que generó enfrentamientos de todos los sectores que se negaban a permanecer pasivos ante la insólita y obstinada actitud de Chávez de controlar todos los poderes, sin importarle ni las leyes, ni la constitución. Las lujosas oficinas que le sirvieron al candidato Chávez de soporte y las fortunas que generosamente le otorgaban recursos para llevarlo al poder empezaron a ser acariciadas por “la revolución” que, luego de trastocar todas las instituciones del país, penetrándolas y controlándolas, decidió ir por los bienes de la oligarquía, que bien había podido contabilizar en los meses de campaña y los de los primeros meses de gobierno, cuando aun existía la luna de miel entre Chávez y sus cómplices.


La segunda tanda de colaboradores de Chávez se sintió por momentos infalibles, seguros que si permanecían fieles al caudillo, se salvarían de su furia revanchista y gozarían de su bondad por siempre. No obstante, ese frágil consenso se rompió tras el avance del proyecto político y nuevamente los protagonistas, fueron enviados al exilio o a la cárcel. Lo cierto es que los colaboradores de Chávez repitieron lo que sus antecesores hicieron a la hora de salvar su responsabilidad en el desastre nacional que ha generado la presencia de Hugo Chávez en el poder. La crisis que vive Venezuela tiene caras conocidas, que aunque aparenten ser líderes luchadores de la oposición, con expedientes “blancos” y miembros del grupo de “los engañados por el comandante”, siguen siendo responsables. Muchos de ellos son artífices de la tragedia que hoy nos consume como pueblo. Esos cómplices de ayer, se cuelan entre las rendijas opositoras de hoy, buscando nuevamente su entrada a la escena, aprovechando las revueltas que se han generado tras la reaparición de las opciones contrarias al chavismo en el panorama posterior al 26 de septiembre de 2010.


Hay que recordar que muchos de aquellos hipócritas están ahí esperando un lugar, por lo que hay que estar pendientes para desnudarlos en su nuevo intento de recuperar los privilegios perdidos con la desgracia de la revolución y desgobierno.




En nuestros días, Hugo Chávez cuenta con un precario apoyo que solo existe gracias a la renta petrolera. Los que se benefician de ella van a buscar cobijo en el otro sector si llegaré a cambiar el panorama en el 2012. De seguro, vamos a verlos disfrazados de corderos luchando por “los intereses del pueblo venezolano” otra vez, haciéndose los inocentes, y siempre dispuestos a sacrificarse para recuperar la democracia. A esos, al igual que aquellos que en silencio han sacado aprovecho de la revolución y le han apoyado a Chávez calladitos, HAY QUE SENALARLOS Y EVITAR A TODA COSTA QUE VAYAN A GOZAR DE BUENA SALUD EN UN FUTURO DIOS QUIERA CERCANO.

viernes, 15 de octubre de 2010

Chávez y los Masones:¿Las Logias en el poder, o el poder de las logias?

Por Maibort Petit


Mucho se ha escrito sobre la Masonería y sus tentáculos en el poder político y económico a lo largo de la historia. En el caso de Venezuela, son muchos los estudios que se han dedicado a indagar la influencia de la masonería en la mayoría de hombres que han ejercido el poder político en Venezuela. Bolívar, Miranda, Páez, Guzmán Blanco entre otros tuvieron relación con la masonería europea y ejercieron influencia directa en la formación de logias en el país. Así se ha repetido que la masonería y la presidencia han estado relacionadas en muchos etapas del siglo XIX, XX.  Algunas voces se han atrevido a señalar que Hugo Chávez, -un militar de escasa formación intelectual- fue -supuestamente- masón y estuvo ligado a la Logia Masónica del estado Bolívar. Este asunto ha arrojado  muchas controversias y comentarios de toda naturaleza. A muchos nos  cuesta creer que un individuo como Chávez haya podido tener- entre sus múltiples secretos- una esencia masónica.


¿La Masonería?


En teoría, la masonería se autodescribe como un grupo u organización cuyos miembros poseen (y están convencidos de ello) iniciativa de carácter filantrópico puro, y con sus acciones buscan la verdad filosófica y del estímulo del desarrollo moralista e intelectual del hombre.


La filosofía masona exalta la capacidad de la mente y de la lógica, sin tomar en cuenta la necesidad de una gracia y misericordia divina para la plena realización y salvación. Ignora la realidad del pecado. Da culto al "Gran Arquitecto del Universo", formula sus propias doctrinas acerca del camino de salvación y la retribución después de la muerte. Tiene su propio código moral, sus templos, altares, jerarquía, ritos de iniciación y ritos fúnebres, vestimentas, días festivos, y oraciones propias. Buscan la gnosis, el conocimiento profundo, lo cual afirman, poder conseguirlo por sus propias vías.


Las organizaciones masonas o masónicas se conocen como logias, cuya cúspide piramidal es ocupada por la Gran Logia o Gran Priorato. Estos grupos usan el secretismo como método de actuación, por lo que han sido criticados a lo largo de la historia. Su empecinado deseo de permanecer bajo las sombras ha contribuido a generar mitos y leyendas a su alrededor.


Un poco de historia…


Los masones surgen en Europa en la época del renacimiento, y empiezan a hacerse conocidos luego del siglo XVIII. Desde el inicio crearon un sistema de símbolos, usados como la herramienta de su moral ilustrada, y como mecanismo de formación y comunicación entre los miembros. Los masones están formados para difundir sus valores, representados en la simbología, por medio del diálogo reflexivo entre los grupos de su entorno.


La historia señala que a Hiram Abif como uno de los primeros en crear una orden Masónica en Israel. Otros historiadores, sin embargo, creen que los masones vienen desde los tiempos de Moisés. En Europa, la masonería se generó en los gremios de constructores del medioevo y con la llegada del renacimiento se convirtieron en comunidades intelectuales. Las logias de aquellos tiempos solían practicar rituales que hoy son sólo recuerdos. Por varios siglos han permanecido secretos sus métodos de trasmisión del conocimiento y las reglas disciplinarias. Los miembros de las logias, tenían que ser –única y exclusivamente- intelectuales y humanistas interesados por lo antiguo, se le pedía que fueran fieles al secretismo, al hermetismo y el librepensamiento con especulación. A lo largo de los años, se conformaron dos corrientes, conocidas como: Regular (tradicional- Gran Logia de Inglaterra – USA) las cuales son más conservadoras, protestantes, elitescas y Liberales (Logia de España, Iberoamérica y resto de Europa) que son más socialistas y abiertas. Ambas trabajan en perfecta coordinación y en total respecto. La filosofía masónica es precursora de la Revolución Francesa e influye mas tarde en la filosofía comunista y socialista.


La masonería, al igual que todas las instituciones creadas por el hombre, ha sufrido transformaciones y ha evolucionado a la par de las realidades políticas que vive la humanidad, razón por la cual, en las últimas décadas ha perdido la esencia dogmática y doctrinaria que la caracterizó en sus inicios. No obstante, muchas logias en nuestros días, conservan como un tesoro, la tesis del "humanismo secular", una ideología meramente humana proponente del racionalismo y el naturalismo. Según los masones la "naturaleza" está guiada por la razón y lleva por sí sola a toda la verdad y, consecuentemente, a una utopía de "libertad, igualdad y fraternidad".

Críticos de la masonería han acusado a sus miembros de conformar sectas esotéricas, o de tomar elementos para su uso egoísta, de otras organizaciones similares. También acusan a los masones de ser diabólicos, de actuar como inquisidores e incluso de haber cometidos asesinatos a lo largo de la historia, especialmente con aquellos miembros que deciden abandonar las logias y hacen públicos sus secretos. La estructura de las congregaciones está organizada por grados y órdenes de caballeros que van del 1 al 33. Cada masón desconoce lo que hacen los otros que pertenecen a niveles superiores, y están obligados a cumplir todas las normas, a actuar con discreción y con celos, está prohibido discutir y discrepar.


Los masones de ayer  y la religión


Es importante hacer notar que la masonería universal no es antirreligiosa ni anticlerical, sino antidogmática debido a que sus enseñanzas están basadas en la razón y por tanto no acepta nada que no pueda ser explicado racionalmente. Estos conceptos, sin embargo, colocaron a los masones- desde el principio- en contra de las creencias religiosas. Su concepto de la divinidad es opuesto al de la revelación judeo-cristiana. No aceptan al Dios, único y verdadero. Su deidad es impersonal. Esa posición motivó que la Iglesia declarara -en múltiples oportunidades- que no se puede ser católico y masón, puesto que ambas tesis se contradicen en lo esencial Por su parte los masones no le prohíben a sus miembros la asociación con persona alguna, sea cura, obispo, rabino o pastor protestante; cada masón es libre para asistir a la iglesia que mejor le plazca, pues es dueño de su propia conciencia.


Como parte de su sincretismo, la Masonería no tiene reparo en incluir la Biblia, y otros libros sagrados dentro de los objetos que forman parte de su altar. Los conflictos entre católicos y masones fueron muy crudos en los siglos XVIII y XIX, no obstante, en la actualidad existe una relación de mayor tolerancia entre ambas instituciones, y son muchos los masones que practican diferentes religiones.


La masonería ha logrado a través de sus miembros conformar sociedades internacionales de gran renombre, buena parte de ellas bajo la línea filantrópica, como: La Cruz Roja, Sociedad Teosófica, Sociedad Rosacruz y el Rotario entre otras.

Los Masones y el poder político


Aunado a los conflictos con la Iglesia Católica, la oposición más férrea que tuvieron los masones al inicio, fueron las estructuras que conformaban el poder político. Tanto las Monarquías Absolutistas, como las dictaduras de derecha (Hitler, Franco, Mussolini entre otros) y las dictaduras de Izquierda (URSS y todos los países comunistas de Europa) se declararon enemigos a los masones. Cuba fue la única dictadura comunista que no condenó la Masonería. A pesar de la alianza de Fidel Castro con los Soviéticos, el régimen nunca ilegalizó las organizaciones masónicas, y las mismas han funcionado sin ningún problema por más de 50 años. Algunos críticos sostienen que el poder de los masones en Cuba se debe que José Martí practicaba la masonería. Otros, más agudos, relacionan directamente a la Masonería con el socialismo marxista en sus diversas expresiones del siglo XX.


En los Estados Unidos, la masonería ha jugado un rol político de gran envergadura. Muchos jefes del gobierno norteamericano han sido masones de grados superiores. En el siglo XIX en USA, pertenecer a una logia representaba status social, económico e intelectual. Fueron muchos miembros de las logias los que contribuyeron al movimiento revolucionario y los nuevos gobiernos. El dólar es una de las expresiones que refleja la jerarquía que han tenido los masones en el poder Norteamericano. El billete de dólar es una pieza clave de la simbología masónica, con la figura del triángulo con el ojo del Gran Arquitecto, las espigas de trigo, hojas de acacia


Bolívar ¿Masón?


Casi dos siglos de discusión, de aclaratorias directas y de confesiones parecieran no ser suficientes para dejar claro ante la historia la relación de Simón Bolívar con la masonería. Está probado que fue un masón practicante durante su estancia en Europa por los anos 1805-1806. Su pertenencia a esta organización luce lógica si se analiza cuáles eran los objetivos que perseguía el Libertador en Francia. Bolívar fue a Europa a profundizar sus conocimientos en filosofía y política. Durante el siglo XIX, la masonería equivalía al concepto de libertad, y sus miembros eran intelectuales formados, científicos, estadistas, artistas, y demás personas deseosas de conocimiento, que creían en el dominio de la razón por encima de los dogmas. Esos grupos, al igual que Bolívar, estaban en contra de las Monarquías Absolutistas, y por ende de la iglesia, ya que consideraban la igualdad y la libertad de pensamiento una norma de vida. Bolívar también utilizó las logias para llegar a los hombres claves, y relacionarse con los círculos que a él le interesaba conocer.


Hay documentos que prueban la afiliación de Bolívar con la masonería, incluyendo uno que atestigua que recibió el segundo grado de la Orden masónica en Francia. También hay especulaciones que aseguran Bolívar llegó a grados superiores de la logia Norteamericana a su paso por los Estados Unidos. Años más tarde, cuando Bolívar regresa a Venezuela y emprende su lucha contra la Monarquía española abandonó la masonería y además, se declaró en su contra llegando a prohibir su funcionamiento y convirtiéndose en su enemigo de las logias.


Sobre la religión de Bolívar también se ha discutido muchísimo. Si bien fue bautizado y formado como católico, como era tradición en las Colonias de España, Bolívar cuestionó públicamente la Iglesia católica y la acusó de ser una aliada de la corona en el sometimiento de los pueblos. En los documentos históricos se reseña que Bolívar acudía la iglesia como un mero acto social, y no por su convencimiento real sobre la doctrina católica romana.


Como muchos eventos de la vida de Bolívar, su interés y su acercamiento a la masonería podrían entenderse como una coincidencia histórica de sus objetivos, con las ideas que andaban circulando por el mundo civilizado. El se proclamó Librepensador y amante de la Libertad, conceptos éstos que coincidían con furor de las consigas de Libertad, Igualdad y Fraternidad de las logias masónicas, y que luego asumió la Revolución Francesa como bandera. La concepción que fue ateo o anticlerical también puede entenderse si se toman en cuentan el momento histórico que vivió Bolívar durante el siglo XIX, cuando la iglesia era vista con recelo por todos aquellos que aspiraban imponer otro sistema político donde hubiese mayor libertad. Buena parte de las Monarquías tenían como socios a los jerarcas de la Iglesia. Todo cambió para Bolívar cuando ve su sueño hecho realidad, es decir, cuando logra independizar a los países que conformaron la Gran Colombia, y le toca entonces ejercer el poder, establecer el orden, y elaborar las bases de la autoridad. En aquel momento, Bolívar no necesitaba a los masones, que indudablemente podrían convertirse en un factor de riesgo para la concreción de su obra. El Bolívar Presidente, decide entonces, prohibir por decreto la práctica de la masonería en la Gran Colombia, por considerar que las Logias perturbaban la tranquilidad del orden establecido en las nuevas repúblicas. Criticó así su secretismo y las acusó de conspirar en su contra.


Los masones acusaron a Bolívar de traidor. De hecho, muchos defensores del Libertador, responsabilizaron a los masones de las logias de Colombia del atentado que sufrió Bolívar y del asesinato de Antonio José de Sucre. Se dijo, incluso que todo el plan era conocido por Francisco de Paula Santander, quien además de ser masón, se había convertido en un enemigo acérrimo de Bolívar.


Muchos historiadores hacen hincapié en que Bolívar era masón en su juventud por la influencia que ejercieron sobre él, célebres masones como: Francisco de Miranda, Andrés Bello y Simón Rodríguez. Además, de compartir esa práctica con personajes cercanos a él o a quienes admiraba, como: Antonio José de Sucre, San Martín, George Washington, entre otros. Además que la mayoría de los filósofos que solía leer tales como: Voltaire, Montesquieu o Jean Jacques Rousseau eran masones practicantes.


Chávez ¿Masón?


Se ha repetido en múltiples oportunidades que Hugo Chávez es masón recibido en la Gran Logia de Ciudad Bolívar. De hecho, él mismo lo confiesa en uno de sus discursos pronunciado en mayo, 28 de 2008. Algunos de sus adeptos se les han vinculado a las logias masónicas venezolanas. Se dice, asimismo, que desde antes de llegar al poder estableció relaciones con los masones de las logias de Cuba, de Caracas y de Guayana. Otros críticos, menos creíbles, argumentan que su posición anticatólica, su despiadada actitud contra los sacerdotes y las instituciones religiosas, los métodos de persecución tienen algo que ver con su condición de masón (Actualmente los masones no persiguen a los religioso, sino que los aceptan como miembros de sus logias) . Hay mucho material público que da fe de sus buenas relaciones con las logias venezolanas, y a quienes además logró complacer en algunas peticiones hechas por los masones a otros jefes de gobierno venezolano, anteriores a Chávez.


Si se revisan los documentos públicos que existen sobre el tema, y las posiciones expresadas por maestros de la masonería, empezamos a encontrar voces contradictorias sobre la certeza que Chávez sea masón. Probablemente, motivado al peso e importancia que han tenido los masones en el quehacer político venezolano desde la Independencia hasta nuestros días, Chávez haya decidido relacionarse con las logias que funcionan en el espectro nacional, tratando de imitar a Bolívar, a Miranda o al mismo Martí. Otro aspecto que seguro debe considerarse es que la masonería se ha vinculado al socialismo-comunismo cubano. También el presidente de izquierda chileno, Salvador Allende, fue masón


Cabe recordar que una de las primeras acciones de Chávez al llegar al poder fue trasladar los restos de Guzmán Blanco, desde Paris a Caracas para complacer la solicitud de los masones. Sobre este tema hay documentos públicos.


Como lo reseña la historia, la masonería ha estado muy cerca del poder y lo ha ejercido en muchas ocasiones a lo largo y ancho del continente Americano. Su presencia y control en los círculos de poder de varios países Latinoamericanos es innegable, tanto en los tiempos de dictaduras de izquierda como de derecha. Se encuentran esparcidos en la superficie del planeta y, en Venezuela no existe rincón de pueblo alguno donde no esté una logia trabajando, según ellos por “la fraternidad y el bienestar; por erradicar el odio y la violencia, por fortalecer la democracia como sistema de gobierno Puesto que la masonería ha sido y seguirá constituyendo la principal escuela de gobierno, de filosofía y de moral, conformada hombres preparados para ser líderes de la sociedad”. (Tomado de la pagina de la Gran Logia de Guayana)


La masonería de Chávez la confirma el Gran Maestre de la Logia de Francia, Michel Barat quien sostiene que el presidente de Venezuela es masón porque se siente identificado con los legados de Bolívar, Miranda y Martí. (La Vanguardia 10.07.02) El escritor Nil Nikandrov destaca los valores masónicos de Chávez y acusa a la oposición venezolana de haber penetrado las logias e influenciarlas para colocar algunos de sus miembros contra el gobierno.


Otro maestre Masón, PH, Juan Orrego, de la Gran Logia Constitucional del Gran Oriente de Perú sostiene lo contrario, cuando afirma que: “


Creemos que el Comandante Chávez Frías, es el Pinochet de Chile, el Fujimori del Perú, el Somoza de Nicaragua, o el Octogenario Castro de Cuba o cualquier otro tipejo que se cree salvador de sus pueblos y que solo buscan apoderarse de sus riquezas y enriquecer a una nueva clase de poder, y luego con prebendas económicas compran la voluntad de las clase más pobres de nuestros pueblos nación, coartando la libertad de expresión por una mal entendido interés nacional. ¿Quién puede hoy negar que Chávez desconocía, no supo lo que es el equilibrio o contrapeso del poder político?. Chávez no respetó  las fracciones y criticó el sistema democrático vigente en muchos países del mundo, cuyo gobierno es el resultado de un proceso electoral, donde participan  diversas agrupaciones o partidos en una situación determinada y gracias al cual se puede hablar de una auténtica cultura política.


Pero siempre la intelectualidad nacional (la clase pensante) y la masonería pura han luchado por diversas formas para enfrentar aquellos que se visten de corderos siendo lobos y soy de conocimiento, que desde varios puntos de Venezuela la masonería liberal, aquella que entiende que la alternancia del poder por más frágil y difícil que sea es mejor, esta trabajando contra el intento descabellado de señor Chávez de perpetrarse en el poder hasta su muerte.

La masonería de Venezuela lucha hoy en silencio al interior de sus templos para crear conciencia de cambio y llevarla luego al exterior y más temprano que tarde vencer como siempre venció, devolviéndole al país su plena libertad y la equidad de los poderes nacionales. Eso se hizo en su momento con el mismo Bolívar que traicionó a la orden y tuvo la osadía de prohibirnos el funcionamiento, pero cuál fue su final... leamos la historia y encontraremos la respuesta” 

Tomado de: http://soloparachavistas.blogspot.com/2009/07/chavez-y-lo-que-piensan-los-masones-de.html


Entre la guerra de afirmaciones en el mundo digital es difícil saber quién dice qué, pero si nos vamos a las páginas oficiales de las Logias todas coinciden en asegurar que para que alguien sea masón debe serlo de corazón, no puede ser esclavo de las pasiones y debe ser capaz en su cabeza, de someter a crítica y discusión todo dogma y las enseñanzas recibidas. En sus declaraciones los masones se autoproclaman defensores de los derechos humanos, respetuosos de la persona, y los miembros deben ser demócratas, librepensadores, liberales, anti-dogmáticos, con cultura y buscadores de la verdad. Sí esto es así, cuesta creer que sean capaces de aceptar en su templo a un hombre que aspira que todo el planeta le rinda culto, un hombre megalómano, y perverso, que ha ejercido el poder violando los derechos civiles, políticos y humanos de los venezolanos, dividiendo el país con sus odios, destruyendo el consenso social, acabando con los mecanismos de diálogo y tolerancia y con las instancias que se establecieron el periodo democrático.

Una de las reglas de la logia es que durante el primer año tiene completamente prohibido hablar, cuestión que es harto imposible para un parlanchín como Chávez. Los miembros que se inician solo pueden observar, sin hablar ni intervenir, cosa que el caudillo de Venezuela no podría permitirse a sí mismo. Obviamente Chávez no tiene el don de la discreción, lo cual es requerimiento fundamental de la masonería.


La masonería liberal venezolana se declara a favor de la democracia, del respeto al estado de derecho, de la alternabilidad del poder, del contrapeso entre los poderes, principios éstos que Chávez


La historia está llena de eventos donde los protagonistas son los traicioneros. Y así, los masones acusan a Bolívar de traidor de la orden y de prohibirla. Qué pudieron pensar de Hugo Chávez quien ha traicionado a todos y a todo, incluyendo hasta su propia familia. Chávez fue capaz de jugar a ser masón para aprovecharse del concepto de la masonería y de la histórica presencia de sus miembros en el poder político venezolano del siglo XIX, solo con el objetivo egoísta de ganar espacios y apoyos para concretar su proyecto personal.

lunes, 11 de octubre de 2010

Hugo Chávez y el Nuevo Autoritarismo

Por Maibort Petit
El nuevo Autoritarismo, representado por Hugo Chávez y otros jefes de gobierno que han calcado su modelo, dista mucho de ser DEMOCRATICO, PLURALISTA Y REPRESENTATIVO aunque, éstos utilicen los mecanismos ideados por la democracias, incluyendo sus instituciones y conceptos, para lograr concretar sus proyectos políticos ligados al socialismo y al comunismo de corte castrista.


Chávez dejó claro cuáles eran sus concepciones políticas cuando atentó contra las instituciones democráticas representativas el 4 de febrero de 1992. Su fallido golpe de Estado contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez rebeló su tendencia militarista, autoritaria y de desprecio a la democracia y a las normas.


Luego de su fracaso, de sus estancia en prisión y de sus tutorías con Castro, Chávez utilizó los mecanismos democráticos para llegar al poder, ganó las elecciones sin trampa en diciembre de 1998, y ascendió al poder en 1999. Desde el mismo momento que se hizo del poder, arremetió en contra del institucionalismo, cerró con el Congreso electo en noviembre de 1998 por votación popular, y la Corte Suprema de Justicia, violó la Constitución Nacional de 1961, creó una Asamblea Constituyente conformada por sus acólitos, transformó al país a su antojo, cambió la historia y los símbolos patrios, destruyó la economía privada, enterró al institucionalidad de las Fuerzas Armadas, persiguió a sus opositores enviándolos a la cárcel, al cementerio o al exilio, elaboró leyes a su antojo, impuso las bases de un modelo socialista que los venezolanos desaprobaron, cometió delitos de corrupción, de malversación, de lesa patria, dividió al país en dos bandos, creo grupos de violencia subvencionados por el Estado para arremeter contra ciudadanos desarmados, medios de comunicación, Iglesia católica, periodistas, y opositores a sus ideas. Confiscó bancos, haciendas, empresas, clínicas, etc. Entre otros delitos, consiguió imponer la reelección indefinida, gracias a la cual amenaza con quedarse en el poder hasta su muerte. Paralelamente, se impuso como único poder, quitándole la independencia al poder legislativo y al poder judicial, colocando en puestos claves a militares y civiles partidarios de una revolución bolivariana por la que nadie votó en 1998.


Con 11 años en el poder, Hugo Chávez ha sido la antitesis a la democracia, a la pluralidad y al Estado de derecho. Su escaso respeto a las leyes y a la constitución convierten su gobierno en un régimen de carácter autoritario, A PESAR QUE DURANTE MAS DE UNA DECADA HA UTILIZADO EL SISTEMA DE ELECCIONES PARA LEGITIMAR CADA UNA DE LAS ACCIONES, Y PARA LAVARSE LA CARA ANTE LA CADA VEZ MAS COMPLICE COMUNIDAD INTERNACIONAL, REPRESENTADA POR ORGANISMO DESCALABRADOS, BUROCRATICOS Y ARRODILLADOS AL DINERO Y A LOS INTERESES, Y GOBIERNOS QUE ACOJEN EL SILENCIO PARA EVITAR LoS CONFLICTOS Y LOS INSULTOS DE CHAVEZ.


Con su amplio historial antidemocrático y como violador de las libertades públicas, no puede HUGO CHAVEZ haberse convertido en democrático tras unas elecciones parlamentarias que estuvieron llenas de irregularidades, desde el mismo inicio, pero que la oposición aceptó, y los venezolanos que votaron también como único mecanismos existente para tratar de parar a esta pesadilla macabra y abusiva que convirtió un país petrolero en una hacienda personal poblada por millones de pobres, desempleados, acosados por la delincuencia, la inflación, la decadencia de los servicios públicos, los odios y las divisiones sociales y un caos político sin precedentes.


Las elecciones parlamentarias de septiembre 26 de 2010, legitimaron a Hugo Chávez y su régimen. Si. Y lamentablemente, ese acto usado por los venezolanos con consciencia democrática, para demostrar que son la mayoría y que están hartos del chavismo, trajo como consecuencia una LEGITIMACION INTERNACIONAL DEL REGIMEN AUTORITARIO DE HUGO CHAVEZ.


Desde su llegada al poder, Hugo Chávez ha realizado 4 referendos, y más de 10 elecciones, lo cual NO SIGNIFICA QUE CHAVEZ SEA UN DEMOCRATA. NO. Este historial absurdo de elecciones y referendos representan UNICA Y EXCLUSIVAMENTE EL CARÁCTER MANIPULADOR QUE EJERCE CHAVEZ para legitimar sus aspiraciones, leyes e intenciones de mantenerse en el poder por siempre. Es obvio, que el sistema de elecciones es un arma usada por el oficialismo para cubrirse las espaldas.

Seguridad alimentaria, la Polar y Cargill: Chávez insiste en empujar en socialismo

Por Maibort Petit


Hugo Chávez sigue nervioso. Son muchas los eventos negativos que han empañado su imagen en las últimas semanas. No sólo fue la llegada de la oposición a la Asamblea Nacional lo que motivó una serie de reacciones del caudillo, sino los escándalos de España y Colombia, que refuerzan las viejas tesis que el gobierno bolivariano protege y colabora -muy cercanamente- con grupos terroristas, entre ellos, la ETA, las FARC y el ELN.


En la medida que las denuncias aparecen, las investigaciones de abren, y se presentan pruebas y testimonios que comprometen a funcionarios del gobierno chavista con los grupos terroristas internacionales, el gobierno intenta desviar la atención ejecutando más expropiaciones a empresas privadas y empujando, a como de lugar, su proyecto político.


Junto a la Agroisleña y Venoco, ahora se anuncia la expropiación de las empresas Polar y Cargill de Venezuela.

Mañoso y siguiendo el guión de Miraflores, Carlos Osorio anunció hoy que los motivos que obligaban al gobierno de Chávez a quedarse con la Polar y Cargill son estrictamente “razones de Estado”, es decir, “para garantizar la seguridad alimentaria del país”. Burda manipulación del régimen que pone en peligro la alimentación de los venezolanos, que pasarán a depender única y exclusivamente del gobierno para poder adquirir alimentos.






Los venezolanos conocemos de sobra que el gobierno de Hugo Chávez es el peor administrador de los recursos públicos que hemos tenido en el país, y que su capacidad de gerenciar las empresas que ha nacionalizado es pésima. Compañías privadas que fueron modelo de gerencia y productividad se encuentran en completa destrucción tras ser expropiadas.






La historia ha demostrado reiteradamente que el Estado no es empresario, y los gobiernos han fracasado en sus intentos de actuar como manejadores de empresas. En el caso de la Venezuela de Hugo Chávez, es obvio que tanto el jefe como sus acólitos sólo saben destruir, robar y amenazar. No hay duda que la seguridad alimentaria seguirá colapsando en la medida que Chávez se empeñe en apoderarse de las empresas eficientes para convertirlas en antros poblados de malandros y de vividores seguidores del sistema clientelar del gobierno. Si se termina de destruir a la empresa privada en Venezuela, estaríamos frente a un lamentable escenario que muchos lamentaran a futuro.


El guión del Ministro de Alimentación, advirtiéndole al país que un rebaño de choros invadirá próximamente las instalaciones de empresas modelo como Cargill y Polar es vomitivo. El argumento según el cual “los oligopolios no permiten garantizar la seguridad alimentaria, es sencillamente un abuso y un insulto más a la inteligencia.


Chávez sigue insistiendo en imponer el modelo socialista que los venezolanos no aceptamos, y rechazamos en diversas oportunidades. En el mundo civilizado, la discusión que hoy se plantea en el país entre el capitalismo y el socialismo es letra muerta. Es claro que el régimen va a insistir en aprobar las leyes socialistas, revolucionarias en menos de dos meses, sin darle mayor importancia a los resultados del S-26. También se ve venir que podrían arremeter contra lo poco queda de la empresa privada de un momento a otro. Se ve sumamente estudiado por el gobierno el hecho de anunciar hoy la posibilidad de expropiar Cargill y Polar tras lo cual se armarían un nuevo escándalo internacional que ocuparía los titulares de prensa, quitándole relevancia a las acusaciones de los etarras, y a la vez, repotenciarian la dosis de miedo en nuestra sociedad, a la que Chávez teme puesto que ha empezado a dar, nuevamente, muestras de rebeldía y de no estar dispuesta aceptar el modelo socialista que se intenta imponer a toda costa.


Los días que restan del 2010 sin duda prometen eventos que agudizarán la crisis política venezolana, y permitirán ver a un Hugo Chávez mas radical y ambicioso. Como hemos sostenido en este espacio, Chávez hará todo lo que pueda, por quedarse en el poder, y por imponer su fracasado modelo a la fuerza.


A los venezolanos nos esperan amargos momentos, en largo camino de recuperar la patria.


Si queremos vivir en paz, en democracia y en libertad, nos llegó la hora de trabajar unidos para desalojar del poder a estos criminales que estaban acabando con el país. La lucha a penas comienza y creo que la dirigencia opositora no tiene motivos para celebrar, sino razones para emprender un plan creíble y sustentable, que represente a la mayoría que esta en contra de Hugo Chávez.


Los que están en esa escena política y pretenden ser líderes de una Venezuela democrática, están obligados a dejar de lado sus mezquinos intereses y unirse en una sola lucha, sin trampas, por la recuperación del país. No hay tiempo para mas equivocaciones!!

lunes, 4 de octubre de 2010

26-S: Lo positivo y lo negativo para Hugo Chávez y sus opositores?

Por Maibort Petit


La realización de elecciones parlamentarias en Venezuela, y los resultados de las mismas colocaron a Hugo Chávez y a sus opositores en los titulares de los medios de comunicación más importantes del mundo. Los venezolanos, ejerciendo su derecho constitucional al voto, escogieron los miembros de la Asamblea Nacional en “elecciones libres y transparentes”, dando al país un supuesto poder legislativo CON “UN MAYOR PLURALISMO POLÍTICO”. La llegada de la oposición a la Asamblea Nacional equivaldría a una especie de “sello” democrático que “supuesta e hipotéticamente” haría a Chávez un “presidente democrático”. Esa “pluralidad” obligaría al coronel golpista a respetar la decisión del “soberano” y la autonomía de los poderes públicos en Venezuela.


Aplausos!!!!!!!!!


Luego de conocerse los resultados, los gobiernos de varios países aplaudieron a Venezuela, y a los venezolanos; al oficialismo y a la oposición, por haber dado muestras “claras” de aceptación de las reglas democráticas y de civilización. Si bien surgieron críticas en torno a las leyes electorales que le permitieron a Hugo Chávez hacerse de una mayoría parlamentaria con menos votos que sus oponentes, el asunto en general produjo un cambió la correlación de fuerzas en el parlamento, lo cual fue visto con buenos ojos por la mayoría de los sectores de la opinión pública nacional e internacional.


Lo positivo y lo negativo para Chávez


Hugo Chávez pasó a ser considerado -por muchos- como el “gran perdedor” de la jornada del 26-S, por haber perdido el dominio que tenía en la Asamblea Nacional, la cual ha manejado a su antojo desde el 2006. El oficialismo pasó a tener 98 diputados de un universo de 165.


La feroz campaña, que se caracterizó por un abuso mediático, y por la preponderancia de la figura del presidente por encima de la de los candidatos, no rindió los resultados esperados. No obstante, Hugo Chávez se declaró ganador indiscutible del proceso electoral, porque además de lograr una mayoría que le permite tomar decisiones, OBTUVO EL PREMIO MAYOR: Revestir a su gobierno, al CNE y las instituciones con un manto democrático que estaba necesitando desde hacia tiempo para borrar su imagen de hombre autoritario y seguidor del modelo cubano.


Unas elecciones caracterizadas por una gran participación del electorado, lograron lo que hasta ahora no había conseguido el gobierno: ser calificado como democrático con el consenso de sus adversarios. Ese logro elimina (por ahora) los calificativos de antidemocrático, dictador o autoritario del discurso de la oposición y le quita la bandera de lucha al exilio. Las criticas en torno al ventajismo sacado por el oficialismo gracias a la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política no empañaron la opinión de buena parte de los analistas políticos internacionales que destacaron lo democrático de la por encima de las irregularidades que podrían condenar el proceso.


Hubo, pues, una legitimación del sistema, y de la misma figura de Hugo Chávez, lo cual representa la MAYOR GANANCIA QUE EL OFICIALISMO PUEDE ANOTARSE A LA HORA DE HACER UN BALANCE DE LO OCURRIDO EL 26-S.


Lo positivo de las elecciones para la oposición


Además de su reaparición en la escena política nacional, con nuevos y viejos personajes, la oposición antichavista, organizada y “unificada” en la Mesa de la Unidad (MUD) ganó 65 escaños en una Asamblea Nacional que dista mucho de ser un escenario donde se discute y se aprueban leyes. Asimismo, la dirigencia opositora ganó confianza del electorado venezolano que, finalmente, siente que son una demostración de fuerza organizada, que puede producir cambios reales en el escenario político dominado por Hugo Chávez. Ese espacio ganado, por la fuerza de la representación del sufragio, equivale a un derecho a opinar, a vetar y a denunciar los atropellos que se acometan en el poder legislativo, lo que sin duda es un avance si se compara con el escenario anterior donde la oposición no estaba representada, tras no participar en las elecciones del 2006, alegando irregularidades en el sistema electoral, consistencia del padrón electoral, rectores del CNE comprometidos con el oficialismo, además de una serie de irregularidades que comprometían la transparencia de las elecciones. En el 2010, la oposición aceptó las reglas del juego electoral, con lo cual legitimó todo el sistema, y tras dicha participación ganó presencia en la Asamblea Nacional y reconocimiento internacional.




Lo negativo de las elecciones para Chávez


El proceso electoral del 26-S dejó claro que el gobierno perdió apoyo popular y que tendrá que utilizar otros mecanismos para lograr consolidar la base jurídica e institucional del sistema socialista, que Hugo Chávez quiere instaurar en Venezuela.


Que las fuerzas opositoras al régimen hayan logrado acumular mas de un 52 % de los sufragios, equivale a que la base fuerte de apoyo popular de Hugo Chávez se ha erosionado, con los 10 años de ejercicio de poder, y que los mecanismos clientelares que ha puesto en marcha en oficialismo, para comprar el apoyo de los electores, no han sido lo suficientemente eficaces para consolidar y sostener la revolución. Esa es la gran falla que hereda el chavismo después de las elecciones. La perdida de la “comodidad” institucional para seguir haciendo lo que le venga en gana al gobierno, sin estar obligado a dar explicaciones. Después del 26-S, Chávez se tendrá que implementar nuevos mecanismo para conseguir sus objetivos, sin romper la apariencia de “farsa” democracia que le lava la cara frente a muchos. Seguramente tratará a toda costa de avanzar en su proceso en los próximos tres meses, tomando medidas que van más allá de las expropiaciones del fin de semana o de la creación de círculos bolivarianos infantiles.


Lo negativo de las elecciones para la oposición


La esencia del discurso opositor se perdió el pasado 26 de septiembre, cuando la dirigencia antichavista y los electores aceptaron, y por ende, legitimaron las instituciones chavistas y sus amañadas reglas y leyes. Después del 26-S, la oposición no puede basar su discurso en conceptos tales como: antidemocrático, arbitrario, irrespetuoso al estado de derecho, etc. Tampoco puede hacerse referencia a una dictadura cuando intente explicar algunas acciones del gobierno. Ese discurso quedó sin efecto, cuando se aceptó la participación en un proceso electoral regido por un árbitro cuya actuación está altamente comprometida con Hugo Chávez y su proyecto políticos. Como la opción fue participar y ganar espacios, la decisión conllevó a darle legitimidad al proceso y a las instituciones que lo rigen, reconociendo que las mismas son creíbles, transparentes, fiable, lo que nos coloca en un escenario democrático aceptado por todos.


Lo que viene en lo que resta del 2010


En los tres meses que faltan para cerrar el 2010 es claro el panorama, pues los mismos voceros del oficialismo lo han comunicado sin pelos en la lengua, incluyendo al mismo Chávez. Los resultados de las elecciones, y la nueva presencia de la oposición en la Asamblea Nacional no significa ningún cambio de rumbo en las decisiones que previamente ha diseñado Hugo Chávez para transformar a Venezuela en un modelo de socialismo del siglo XXI.


Como lo dijo el dirigente chavista, Héctor Navarro la fuerza revolucionaria continuará impulsando leyes, porque “el triunfo del socialismo no se detiene” y cada día “la revolución le entregará mas poder al pueblo porque ellos son los verdaderos diputados”. Esto significa que el oficialismo aprobará las leyes que le restan antes del mes de enero de 2011. Con la actual Asamblea Nacional Chávez tomará decisiones en diversas materias sin necesidad de un consenso político.


Dentro de los cambios que el chavismo hará, también se ha anunciado la conformación de un parlamento comunal, que elaborará normas para el funcionamiento de las comunas. Si bien, las leyes que hagan las comunas no tendrán el mismo rigor y valor constitucional que las leyes que se hacen en el parlamento, no sería extraño que la labor de las comunas incida directamente en la gestión publica; o peor aun, que las acciones y decisiones que se tomen en las Comunas, transformen o eliminen la Asamblea Nacional, y con ella los 65 diputados de la oposición, alegando que el pueblo es el que manda y que el Parlamento legisla en contra de los intereses de los venezolanos y a favor de la oligarquía y del imperio.


Las intenciones del gobierno incluyen el uso de conceptos como el parlamentarismo de calle, y las consultas populares para seguir revistiendo de democrático y legitimo, decisiones que son inconstitucionales y arbitrarias y que persiguen objetivos políticos de ese extraño parapeto llamado revolución bolivariana socialista. Con los anuncios hechos desde la pasada semana, no hay duda que lo que viene dista mucho de ser respetuoso de las libertades democráticas. Las comunas, el estado Comunal y el parlamentarismo de calle llevarán a Venezuela al peor de los abismo. Y aunque los venezolanos hayan manifestado en varias oportunidades su rechazo al modelo socialista seudo-comunista, Chávez esta empeñado en imponerlo, con o sin apoyo popular.


Estas líneas probablemente choquen con el ambiente de regocijo y de fiesta que hay en la oposición en los actuales momentos, cuando se celebra que “ganamos”. Lamentablemente, los venezolanos estamos frente a un escenario maniqueo que nos paraliza como pueblo. Si no íbamos a las elecciones, el mundo nos calificaba de abstencionistas y de perder las oportunidades de sacar a Chávez con votos, pero si participábamos, contribuíamos a la legitimación del régimen. Pareciera que un Chávez golpeado con votos, es más peligroso que un Chávez victorioso, su actitud refleja que esta en la senda de hacer todo lo que se requiera para implantar en socialismo en Venezuela. El juego apenas comienza…y las apuestas ya empezaron a rodar…en tres meses sabremos que será de la vida de la pluralista Asamblea Nacional, por ahora, el show continua y cada capitulo es una demostración mas del caos político que enciende a Venezuela en estos tiempos revolucionarios.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Resultados Elecciones Parlamentarias de Venezuela 2010:

Un poder exabrupto que no tiene reglas


Por Maibort Petit


El proceso electoral que se está realizando en Venezuela en los actuales momentos, tiene varias aristas que permiten realizar un diagnóstico de lo situación que vive el país, y del nivel de espacio que le queda a la democracia, en una nación aplastada por el populismo autoritario y la ambición de poder de Hugo Chávez.


Primeramente, hay que destacar que las instituciones democráticas venezolanas han sufrido una enorme transformación desde 1998 hasta la actualidad. Dicha transformación ha traído consigo la implementación de métodos autoritarios que incluyen un control de la toma de decisiones en una sola mano. La designación de personas adeptas al gobierno, sin preparación y sin escrúpulos para cumplir funciones públicas, ha dejado de manifiesto que el gobierno chavista no mantiene ningún respeto a las normas establecidas, y que viola todas las leyes si las mismas obstaculizan el cumplimiento de los objetivos del régimen que busca implantar un modelo político y económico de carácter socialista-comunismo, ampliamente rechazado por los venezolanos en diversas oportunidades.


Si estamos claro entonces que las instituciones democráticas del país están salpicadas de autoritarismo y permanecen bajo el control férreo del Ejecutivo, estamos hablando-sin duda alguna- que sin una base institucional transparente y confiable, cualquier evento que se produzca esta sesgado y desde el inicio “manchado” con la desconfianza. En los países donde el presidente es el único que decide, cuesta creer que haya procesos electorales limpios y creíbles. Para que unas elecciones sean democráticas, los participantes tienen que confiar en el árbitro, y las reglas del juego deben ser aceptadas por todos, y además los ciudadanos deben tener claro que los métodos usados son respetables. Si entendemos que los rectores del Consejo Nacional Electoral han dado muestras clara de su servilismo, de su absoluto compromiso con la revolución y su ciega admiración a su líder y le manifiestan delirio y un absurdo culto a la personalidad.


Con estos acólitos rectores del CNE cuesta mucho creer que en Venezuela haya elecciones libres y transparentes. Puesto que no puede haber confiabilidad en un sistema donde los árbitros se visten de rojos, y llaman al Jefe “Mi comandante “.


Segundo, no hay ni equilibrio ni balance alguno en un sistema electoral ni en las autoridades que permiten que el jefe de Estado abandone sus funciones de servidor público, gaste los recursos del tesoro nacional, sin que exista ningún otro poder que controle dichos gastos y le ponga un freno a los actos de corrupción que se generan en gastar dinero de partidas presupuestarias en otros asuntos, o simplemente crear partidas para lograr provecho político para el mismo gobierno. El uso del dinero de los venezolanos para cubrir la campana del oficialismo es un delito de salvaguarda que no es penalizado, sencillamente porque en Venezuela no existe justicia, ni control de ninguna naturaleza. Esa acción del chavismo de apropiarse de los fondos del Estado para pagar los gastos de sus actividades, comprar consciencias, y apoyos es ilegal, corrupta, antiética e inaceptable en los países civilizados.






Tercero, el uso del monopolio de los medios por parte del chavismo es vergonzoso e intolerable. Hugo Chávez posee el control absoluto de casi un 90 por ciento de todo el espectro mediático del país, en tanto que la oposición solo tiene acceso a un tercio del mismo. El desbalance y el desequilibrio que se observa en el manejo de la propaganda es obsceno. Altamente discutible es la posición que, sobre este respecto, han tenido los supuestos rectores quienes en cada una de sus declaraciones dejan clara su complicidad con el régimen.






Cuarto, la manipulación y alteración del padrón electoral venezolano es absolutamente inaceptable. Para nadie es un secreto que en Venezuela  el registro electoral ha sido abultado y rediseñado a solicitud de Hugo Chávez. Son tantas las irregularidades encontradas en la data electoral, que es los mismos funcionarios del régimen han sido incapaces de fabricar una respuesta convincente cuando les ha tocado explicar muchas de las denuncias señaladas. Sin un padrón electoral confiable, no puede haber elecciones libres y transparentes.


Quinto, el uso de la violencia durante el proceso electoral protagonizada por los círculos bolivarianos motorizados es inaceptable. Estos grupos violentos, que conforman el brazo armado ilegitimo del gobierno, han actuado a lo largo y ancho del territorio nacional durante todo el día con una libertad que deja pasmado al más crítico de los observadores del proceso. La impunidad de los círculos bolivarianos y de los adeptos al gobierno es clara, en tanto que los miembros del Plan Republica y de la Fuerza Armada solo actúan en contra de los opositores y dejan a sus anchas a los violentos círculos bolivarianos para que amedrenten a los votantes, usen armas de fuego, acorralen con sus motocicletas y con tiros a los candidatos del MUD, evitando que los mismos ejerzan su derecho al voto, y  la libre circulación.


Sexto, hacer campana el día de las elecciones. Hugo Chávez en rueda de prensa al momento de votar violó una vez más las leyes que prohíben hacer propaganda a favor de ningún candidato durante el desenvolvimiento de las elecciones. Chávez, sin el mayor pudor, mandó a votar por los candidatos del régimen y ningún rector, o miembro de la fuerza armada hizo llamado alguno para condenar la violación cometida por un funcionario público.






A pesar de todo, los venezolanos participaron ampliamente en las elecciones parlamentarias para escoger los diputados que conformaran la nueva Asamblea Nacional, y hasta el cierre de esta nota, todo parece indicar que esa instancia (que en las democracias respetadas, representa al poder legislativo, pero que en caso venezolano, es un mero símbolo para disfrazar el absoluto control del poder en las manos de Hugo Chávez), tendrá una conformación más plural y democrática que la anterior. Esa nueva composición del poder legislativo obligará al régimen a asumir una conducta diferente. O permite que las voces opositoras lleguen a la AN para legislar y controlar o arremete en su contra, para lo cual ya ha dejado conocer su Plan b, que no es otro que darle mayor poder a las comunas y reforzar el juego del parlamentarismo de calle, que le arrebataría todos los poderes a la AN, convirtiendo ese cuerpo “legislativo” en un cascaron vacío, en un espacio meramente simbólico.


Vamos a esperar a ver qué pasa en las horas que vienen… Por los vientos que soplan la noche será larga y la espera llena de angustias….animo pues y mucho café

martes, 14 de septiembre de 2010

El Mesías y las elecciones de S-26


Por Maibort Petit

El proceso electoral que se avecina ha dejado –una vez mas - muestras claras de la naturaleza del liderazgo de Hugo Chávez y de sus intenciones de permanecer en el poder hasta su muerte. Copiando el modelo al de su camarada cubano realiza anualmente elecciones y se coloca como figura principal de cada evento, anulando a todos sus seguidores que aparecen como sus candidatos a los puestos de elección popular. Nuevamente vemos a Chávez, el candidato, copando la escena y prometiendo mejorar un país que se encuentra en el caos total. Igualmente, Chávez presenta una campaña electoral costosa y odiosamente violadora de todas las leyes y de la misma Constitución, con un abuso grosero en el uso de los medios, haciendo todo lo posible por aparecer ante los ojos de la mayoría como el Mesías, que ahora si resolverá los problemas, cada vez mas difíciles que vive la población.


Su fotografía en todas las vallas y afiches que decoran todas las calles y avenidas de Venezuela, nos ponen de manifiesto que este militar se ha convertido en el hombre más megalómano que ha estado en el poder en Venezuela a lo largo de la historia, ganándole por partida doble al mismísimo Antonio Guzmán Blanco.


Chávez también se presenta como el nuevo modelo del caudillo Latinoamericano del siglo XXI, rol éste que juega muy bien si analizamos las experiencias que nos ha dejado la desgraciada historia política de la Venezuela Republicana. Probablemente, podamos conseguir ejemplos del viejo caudillismo en el siglo XIX y de algunos civiles y militares del siglo XX que se asemejen al actual Jefe del Régimen Bolivariano, sobretodo en relación a la vergonzosa forma en que estos individuos gastaban los recursos del erario público para su propio beneficio. Muchos también invirtieron tiempo y fortuna en la creación de un culto a su persona. En todos los casos, los caudillos actuaban con una mediana cautela y con algunos escrúpulos, para evitar las criticas, por lo cual le encargaban a sus “súbditos” de manejar sus aclamaciones” como si fueran espontáneas y no ordenadas por ellos mismos. Con Chávez se rompió el molde. Estamos frente a un hombre enfermo que no escatima esfuerzos para aparecer como el salvador de la humanidad y mantener esa emoción en la cabeza de sus seguidores cueste lo que cueste. De acuerdo a un estudio, dado a conocer por un grupo de siquiatras venezolanos, Chávez “es un mitómano, megalómano, fabulador, compulsivo, narcisista, carismático, seductor, envidioso y carente de escrúpulos”. Este grupo de siquiatras parecieran que se quedan cortos en las conclusiones sobre este personaje que gracias a sus habilidades, y a la debilidad y errática conducta de la clase política y de las masas, ha logrado mantenerse en el poder por 10 anos, y transformar- a su caprichoso criterio- el sistema político, económico, cultural, institucional y educativo del país, convirtiendo a la sociedad venezolana del siglo XXI en una de las mas atrasadas del continente, y en una especie de circo donde sólo tienen derecho a actuar los malos actores que no son capaces de hacer expresar su criterio sino de alinearse al del jefe mandón. Frente a la omnipresencia de Chávez en todos los escenarios de la vida publica venezolana, bien vale la pena preguntarse por el resultado de unas elecciones para escoger DIPUTADOS MIEMBROS DE UNA ASAMBLEA NACIONAL CUYA INDEPENDENCIA Y CAPACIDAD DE LIGISLAR DE MANERA AUTONOMA Y DILIGENTE EN BENEFICIO DEL PAIS ES SENCILLAMENTE IMPOSIBLE, PUES LA ESENCIA DE SU EXISTENCIA EN MANOS DEL CHAVISMO ES MERAMENTE SIMBOLICA, EN TANTO QUE LA DISIDENCIA Y EL LIBRE CRITERIO Y OPINION NO ESTAN PERMITIDOS BAJO NINGUN PUNTO DE VISTA.


Los electores nos preguntamos, hasta qué punto el caudillo va a dejar llegar a miembros de la fragmentada oposición a las sillas de la Asamblea Nacional para que empiecen a generar discusión en un recinto donde nadie discute ni legisla, sino que se dedica aplaudir al dueño del circo que es quién decide, de antemano, cuál ley es la que se aprueba.


Venezuela, a pocos días de las elecciones parlamentarias, se encuentra sometida a una desventajosa campaña electoral, donde los funcionarios públicos que no son candidatos hacen mítines y aparecen en el 99 % de los espacios reservados para la publicidad. Durante esta campaña, los venezolanos hemos visto como Chávez ha ejecutado un mecanismo propagandístico que ha violado todas las reglas legales y éticas, y ha abusando del poder mediático de una manera bochornosa. la oposición, por su lado, con una enorme desventaja desde el punto de vista económico y mediático, se ha visto en la obligación de aceptar las reglas impuestas por el gobierno y por las autoridades electorales que responden única y exclusivamente a Chávez, Con su total control institucional, político y económico, Chávez ha conducido al país- nuevamente- a una falsa parodia que intenta darle credibilidad a un sistema electoral que carece de absoluta claridad y transparencia y que es absolutamente vulnerable, a las intenciones del régimen de manipular a su antojo los resultados de la contienda.


Elementos comunicacionales de la propaganda del régimen


Es asombroso ver la propaganda del gobierno en todos los medios. El porcentaje ocupado por el gobierno versus el ocupado por los candidatos opositores es desventajoso para los segundos. El gobierno, como es costumbre, ha utilizado el monopolio mediático construido por Chávez en una década de gobierno para anular a la oposición y hasta los mismos candidatos oficialistas. Todos los elementos comunicativos se basan y ensalzan en la figura única, el líder único, la personalidad mesiánica que todo lo puede, a quien nadie le hace sombra y el que es capaz de hacer realidad los sueños de los venezolanos. El concepto de la propaganda se limita a reforzar la figura del caudillo y no la de abrir los espacios a los “supuestos “legisladores de la Asamblea Nacional. El manejo del discurso está hecho para la adoración del Jefe, para su posicionamiento en la mente del colectivo nacional como la única opción que les queda a los venezolanos para acceder a la renta petrolera. Son tan repetidos los discursos populistas, tan programados y lineales que no dejan espacio a la imaginación. Poco a poco, todos los tentáculos comunicacionales del régimen han trabajado organizadamente para convertir unas elecciones parlamentarias en un proceso electoral crucial para el sostenimiento del régimen y para buscar la puerta que le permita terminar de concretar las propuestas socialistas-comunistas rechazadas, en varias oportunidades, por los venezolanos.


La propaganda del régimen también maneja el criterio de la eternidad para crear la idea que Chávez es insustituible, que no existe ningún venezolano que pueda superarlo. Se vende como la única pieza existente en el planeta para gobernar este pueblo golpeado por el populismo y los gobernantes de pacotilla.


Las experiencias de este tipo de liderazgos en la historia política, nos recuerdan que los mismos no son eternos, aunque algunos parecieran. La manipulación de la masa no es eterna tampoco. Muchos de los caudillos que basaron su poder en el apoyo de las masas, lo perdieron cuando las esperanzas puestas en el poder entregado al caudillo se vieron frustradas. Chávez ha tenido éxito en acabar con las posibilidades de surgimiento de otros caudillos que sea capaz de enamorarle la masa y de convencerla de que existen otros caminos para gobernar un país en el tercer milenio. pero me temo que ha fracasado rotundamente en darle respuesta satisfactorias a los venezolanos, que aunque acostumbrados a recibir dádivas del Estado, han empezado a escuchar sus estómagos rugir por el hambre y por el miedo que genera vivir en el país más inseguro del continente americano, con los mayores niveles de inflación, y de desabastecimiento.


Chávez está aplicando las tácticas propagandísticas que han usado otros líderes de su estilo pero en un tiempo equivocado. Cree fielmente que abusivo uso de los medios le permitirá lograr (de manera permanente) que los venezolanos lo sigan ciegamente. Piensa el caudillo que con su omnipresencia en los medios evitará que los venezolanos se conecten con la patética realidad que existente en la Venezuela bolivariana. De una manera programada, aunque mediocre, los borregos chavistas ejecutan cada una de las órdenes emanadas del jefe y pretenden convencer al país de las bondades del sistema socialista, y de lo maravilloso que representa tener un Mesías en el poder que sea capaz de satisfacer sus necesidades, quitándole a los “ricos oligárquicos” su dinero para repartírselo a los pobres que todo lo merecen. De tanto mentir, pareciera que los chavistas se han creído sus embustes y sin ningún tipo de criterio los candidatos del régimen a los curules de la Asamblea Nacional repiten lo que dice el “Comandante” haciendo el ridículo cada vez que abren la boca. Causa asco escuchar a los candidatos oficialistas diciendo disparates y tratando de convencernos que ellos son la mejor opción como legisladores de la Asamblea DEMOCRÁTICA. La única manera que una Asamblea o un Congreso sean democráticos es que exista la pluralidad de opiniones, la posibilidad de discernir leyes y temas que no estén prefabricados desde Miraflores sino que se creen en base a la exposición de criterios que vayan en beneficio de la gente, y no de los gobernantes. Una Asamblea llena de Chavistas seguirá siendo lo que es, un CONUCO DONDE ESTA PROHIBIDO PENSAR Y EXPRESARSE DE MANERA DIFERENTE AL CAUDILLO, DONDE SOLO SE VA A COBRAR DIETAS MILLONARIAS, A VIAJAR GRATIS Y A DISFRUTAR DEL ESTAUS Y DEL ENRIQUECIMIENTO ILICITO. A los venezolanos nos queda bien claro que la Asamblea Nacional es solamente un cascaron para legitimar las acciones del ejecutivo, y que no ejerce ninguna función contralora ni legisladora, que no hay división de poderes, y que sus miembros no tienen voluntad propia y que su presencia en ese recinto es un premio al servilismo de su comportamiento, y su fidelidad con el caudillo.


El Escenario Bolivarianos de nuestros días


El escenario político venezolano es un ejemplo -tristemente dramático- de la herencia caudillista y populista que nos dejó la historia de los siglo XIX y XX. Sólo que la experiencia de Chávez le ha agregado al panorama actual, un toque de mayor desorden y de conflictividad. Chávez ha desvirtuado la política venezolana de una manera peligrosa, mucha más que sus antecesores. Con su falso discurso de inclusión social, ha logrado desdibujar el aparato institucional de la República y ha retornado el país a un escenario de autocracia, donde se confunde al caudillo con el estado, y al estado con los más insólitos caprichos del Jefe. La trastocada política venezolana muestra un abismo que la limita a un solo protagonista, quien incurriendo en todo tipo de delitos, usa la renta petrolera a su antojo, sin rendirle cuentas a nadie, con lo cual ha logrado comprar afectos y apoyos, y silenciar las voces de muchos.


Chávez introdujo en la política venezolana conceptos fracasados en el mundo, y el poder mediático a su disposición, le ha permitido colocar como figuras dignas de admiración, a los más detestado y crueles líderes del mundo. Su presencia de Chávez en el poder acabó con la democracia y sus conceptos, acabó con los mecanismos de consenso social que se había logrado (o mal logrado) en la segunda mitad del siglo XX, acabó con la división de poderes y con subordinación del sector militar al poder civil. Chávez impuso un modelo político delincuencial, donde lo ilegal, lo contrario a la norma es lo que vale, y donde una sola cabeza debe tomar las decisiones, Chávez logró que las elecciones fueran meros mecanismo de legitimación de sus aspiraciones, y la vía mas expedita para la comunidad internacional le permita seguir manteniendo el poder sin criticas ni observaciones, ni reproches. La realidad jurídica venezolana paso a ser una especie de conjura para darle forma de norma a los caprichos de un caudillo que no respeta la expresión suprema de la ciudadanía. Los comicios parlamentarios del 26 de septiembre pueden llegar a convertirse el un aparataje ficticio que beneficie una vez más Chávez. EL CAMBIO DE TIMON Y LA VUELTA DE LA CORDURA SOLO PODRIA DARSE SI SE APARTA EL MIEDO Y SE LUCHA DE MANERA DECIDIDA PARA HACER RESPETAR LA VOZ DE LA MAYORIA. La actitud de todos los que creemos en la democracia como el mejor y mas perfectible sistema de vida política podría echarle a perder los planes del comandante de imponer una vez mas su criterio. Participar y defender nuestros derechos es lo único que puede producir un cambio de escenario…amanecerá y veremos…