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lunes, 4 de febrero de 2019

Jurado de Joaquín el Chapo Guzmán continúa las deliberaciones

Por Maibort Petit
@maibortpetit

El jurado que emitirá un veredicto de Joaquín Guzmán Loera inició las deliberaciones este lunes, y continuará hasta que se logré un veredicto unánime. Las siete mujeres y cinco hombres empezaron las discusiones luego que el juez Bryan Cogan, los instruyera sobre la ley que aplica a los 10 cargos que el gobierno de los Estados Unidos imputó a uno de los presuntos líderes principales del cártel de Sinaloa.

En el juicio, que se inició en el mes de noviembre de 2018, los fiscales federales presentaron 56 testigos, entre los cuales hubo 14 cooperantes que estuvieron vinculados con Guzmán a lo largo de su  supuesta carrera criminal.
Los 12 jurados principales pasaron a un salón contiguo a la sala del Juez Brian Cogan para discutir, de manera aislada, las evidencias y los cargos presentados por el gobierno. Los 6 jurados suplentes permanecerán en la corte, apartados de las deliberaciones, dijo el magistrado antes de concluir la jornada.

Después de casi tres meses de testimonios sobre una vasta conspiración de narcotraficantes impregnada de violencia, un juez dio instrucciones el lunes a los jurados en el juicio contra el narcotraficante mexicano.

Guzmán enfrenta 10 cargos (27 violaciones) que incluyen haber operado una industria criminal continúa que acarrea una pena de cadena perpetua. El gobierno sostiene que el acusado traficó -al menos- unas 200 toneladas de cocaína a los Estados Unidos y otras drogas tales como heroína, marihuana y metanfetaminas.

Al término de la audiencia, se hicieron presentes el Fiscal General  encargado de Estados Unidos, Matthew Whitaker y el fiscal del Distrito Este de Nueva York, Richard P. Donoghue quienes felicitaron al equipo de la fiscalía que llevó adelante el caso encabezado por la fiscal asistente, Andrea Goldbarg.

El juez Cogan juramentó a un aguacil de los Estados Unidos para que actúe como la persona encargada de comunicarse con el jurado y el responsable de llevar las notas al juez para que este las comunique a las dos partes.  

Cogan informó que en la hoja de veredicto los jurados no usarán sus nombres sino el número que les fue asignados cuando fueron seleccionados para cumplir el rol.  En la tarde, se seleccionó al jurado número 11 como portavoz del grupo.

La esposa de Guzmán, Emma Coronel no estuvo presente en la audiencia en horas de la mañana, pero en la tarde se hizo presente en la corte.

Guzmán lucía relajado, sonriente y muy concentrado en lo que ocurría en esa la sala. Vestido de traje gris oscuro, camisa celeste clara y corbata negra, el Chapo se veía emocionado cuando saludó a su equipo de abogados y a sus asistentes.

Guzmán, de 61 años, fue extraditado a los Estados Unidos en enero de 2017. De ser declarado culpable, pagaría su condena en la prisión de máxima seguridad de Florence (Colorado).


El juez Cogan comentó al jurado que de no llegarse a un veredicto antes del jueves, se realizaría una audiencia el día viernes 8 de febrero. 




miércoles, 23 de enero de 2019

Emma Coronel era la mensajera del Chapo y lo ayudó a escapar de la cárcel mexicana en 2014

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Emma Coronel actúo como mensajera del capo y estaba al tanto de las actividades ilegales de la empresa criminal que dirigía su marido, según se desprende del testimonio del narcotraficante y ahora testigo del gobierno, Dámaso López, conocido como "El Licenciado" quien en su segundo día en el estrado confesó que sostuvo varias reuniones con su comadre Emma cuando Guzmán estaba preso en la cárcel del Altiplano en México en 2014.
Esta es la segunda vez que Coronel aparece nombrada en el juicio del Chapo. La primera por el agente especial de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos, Víctor Vázquez, cuando explicaba al jurado cómo había sido capturado Joaquín Guzmán Loera en operación conjunta con la Marina mexicana en el hotel Miramar  en Mazatlán.

López ofreció una serie de detalles de cómo se había planeado la fuga del Chapo entre 2014 y 2015, cuando se escapó de una cárcel de máxima seguridad a través de un túnel construido en base a sus instrucciones por debajo de un desagüe.

El testigo quien es el padrino de bautizo de una de las gemelas de Guzmán y Coronel, dijo que cuando su compadre estaba preso le envió mensajes y cartas con Emma, y que  con su presencia se habían hecho reuniones a donde asistieron los cuatro hijos de Guzmán y planearon construir un túnel de 1.5 km.

La esposa del Chapo es ciudadana estadounidense y mexicana, nació en California. En agosto de 2011 tuvo sus hijas gemelas con Guzmán en territorio norteamericano. Hasta el momento ni las autoridades estadounidenses ni las de México han acusado a Emma Coronel formalmente de haber participado en la industria criminal de su marido.

Cuando López hablaba al jurado, se observó a la mujer a ratos seria, y otras sonriendo cuando conversaba con una mujer rubia que la acompañaba. Por un momento se apoyó sobre la banca, y se le vio jugando con su larga cabellera negra.

El testigo aseguró que su comadre Emma le entregaba los recados de Guzmán y que se veían con frecuencia en Culiacán. El Chapo le pidió a López a través de Coronel que colaborara con él para preparar la fuga de la cárcel y él aceptó participar en el plan que culminó exitosamente con la huída del prisionero a través del túnel.

Contó que Guzmán le había pedido que buscara una persona para enviar a Toluca, a un lugar cerca del penal. Entonces envió a su cuñado para que hablara con los guardias de la prisión para que colaboraran gracias al pago de sobornos.

El testigo también fue requerido por el acusado para que ubicara y rentara una bodega en un pueblo adyacente a la cárcel del Altiplano. Igualmente le pidió que consiguiera armas y una camioneta Pick up blindada que usarían para el escape.

Dijo que las reuniones se hicieron con los hijos de Guzmán y que entre todos habían prepararon los detalles del plan basado en las instrucciones del Chapo. Comentó que compraron un terreno en los alrededores de la prisión y empezaron a construir el túnel. 

Entre las anécdotas comentó que la construcción generaba mucho ruido, y que supo por el Chapo que los prisioneros se quejaban por las molestias y que escuchaban los sonidos fuertes que se hacían en oportunidades insoportables.

López comentó que entre los requerimientos de Guzmán estaba un reloj con GPS que ingresaron al penal para poder ubicar a través del mismo las coordenadas exactas donde estaba ubicada la celda donde dormía el Chapo.

El objetivo se logró y López contó que habían buscando una motocicleta que era manejada con una carrucha por un trabajador del Chapo y que era jalada por los rieles internos y que les permitió salir a la superficie. Posteriormente, Guzmán habría sido recorrido por otra moto de cuatro ruedas que era conducida por el hermano de Emma Coronel, llamado Edgar Coronel Aispuro y que lo llevó hasta la bodega que había conseguido el testigo.

Desde aquel lugar fue llevado vía aérea a a La Tuna en julio de 2015. las montañas de Sinaloa donde estuvo oculto por unos meses hasta que fue nuevamente detenido en enero de 2016.

Cuando fue detenido y devuelto al penal, pero poco tiempo después  fue trasladado a otra prisión. Guzmán planeó otro escape, para lo cual pagó un soborno de USD 2 millones a al director del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social de México para que lo regresa al penal del Altiplano donde pensaba construir otro túnel para lo cual instruyó al testigo, a sus hijos, a través de su diligente esposa que buscaran los terrenos cercanos a la cárcel nuevamente.

El plan fue frustrado porque el Chapo fue extraditado a los Estados Unidos.

Cuando le tocó el turno a la defensa que intentó descalificarlo frente al jurado, el abogado Eduardo Balarezo sugirió a López que él había ordenado el asesinato del periodista mexicano Javier Valdez. 

El testigo sostuvo que no sabía quién había dado la orden e asesinar al comunicador pero que pensaba que habían sido los hijos mayores de su compadre Alfredo e Iván.

Mientras el defensor esculcaba en papeles y datos que le entregaban sus asistentes, el testigo comentó que aunque no estaba seguro pensaba que Alfredo e Iván estaban molestos por la manera cómo el periodista había los había presentado en una entrevista que le hizo a Guzmán. Supuestamente, los hijos de Guzmán le pidieron al comunicador no publicar la nota, pero no tuvieron éxito y tras la publicación Valdez fue asesinado.

El juicio de Guzmán está en su etapa final. Hasta el momento han subido al estrado 52 personas a testificar en contra del acusado, siendo los principales testigos: Jesús Reynaldo Zambada García, Miguel Ángel Martínez Martínez,  Juan Carlos Ramírez Abadía, German Rosero, Tirso Martínez Sánchez, Jorge Cifuentes Villa, Pedro Flores, Vincente Zambada Niebla, Alexander Cifuentes Villa,
Víctor Vásquez, Lucero Guadalupe Sánchez López y Dámaso López Nuñez. 

Para mañana se tiene prevista la comparecencia del piloto que sirvió a Guzmán apodado Cachimba.

López cumple cadena perpetua en una prisión estadounidense por tráfico de drogas y espera con su cooperación una reducción de pena.


martes, 22 de enero de 2019

Compadre de Guzmán recrea asesinatos ordenados por el Chapo a sus rivales

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Una explicación detallada de cómo Joaquín Guzmán Loera mandó asesinar a personas que lo traicionaron o que le mintieron dió el ex secretario y compadre del Chapo, Dámaso López, alias "El Licenciado"  al jurado durante la jornada número 32 del juicio que se realiza en la Corte del Distrito Este de Nueva York.
López saludó a Guzmán con afecto y respeto, colocando su mano derecha en el pecho. Cuando empezó a testificar se refirió al acusado como "mi compadre" o "el Señor Guzmán". El testigo confirmó que el acusado presuntamente habría ordenado matar al menos  seis personas entre rivales y traidores cuando se encontraba escondido en la sierra de Sinaloa.

Cuando la fiscal Amanda Liskamm le preguntó a López cómo se había enterado de las órdenes, el testigo sostuvo que Guzmán le había comentado de cada uno de los eventos personalmente.

La fiscalía presentó al jurado un video donde se interroga a un sujeto alias “El Guacho” que trabajaba para Guzmán quien lo habría traicionado en 2008, antes que el hombre fuera asesinado.

López explicó que “El Guacho” trabajaba con el acusado y luego pasó al servicio del cártel enemigo de los Beltrán Leyva. En el video se observa al hombre golpeado, con un ojo amoratado. El interrogatorio ocurrió antes que fuera asesinado. 

A las preguntas el hombre responde que fue prácticamente obligado por las circunstancias a trabajar con los Beltrán Leyva y que lo hizo para no morir.

“El Guacho” nombraba repetidamente a una tal ‘la prima’ que resultó ser un alias despectivo que usaba Arturo Beltrán Leyva para referirse a Guzmán.

Otro de los asesinatos tocados por López fue el del primo de acusado, Juan Guzmán Rocha, conocido como “Juancho” ocurrido en diciembre de 2011.

El testigo dijo que Guzmán había mando a buscar a  Juancho porque le había mentido, pues según lo que el acusado dijo a López Juancho le había dicho que no estaba en Culiacán cuando no era cierto.

López describió que Guzmán ordenó a uno de sus trabajadores El Oso a secuestrarlo en un estacionamiento público junto a otro sujeto conocido como Güero Bastida. Ambos fueron asesinatos por los pistoleros del Chapo.

El Licenciado sostuvo que Guzmán habría ordenado la muerte de un enemigo Rodolfo Carrillo por el año 2004. Según explicó el testigo  Carrillo y su esposa fueron tiroteados cuando salían del cine junto a su hombre de seguridad que era policía, llamado Pedro Pérez. López comentó que Pérez pidió refuerzo a través de un radio y los agentes federales se presentaron al lugar.

EL testigo dijo que fueron tantos los policías que se presentaron que Guzmán tuvo que llamar a su socio Ismael el Mayo Zambada para que lo ayudara a parar el tiroteo con sus contactos en la policía federal.

López habló del asesinato de un narcotraficante conocido como "Polo Ochoa", quien trabajaba para el Mayo Zambada. Polo Ochoa junto a César habrían hecho una acuerdo para cooperar con el gobierno y entregar información sobre el Chapo, y así resolver sus problemas y salvar sus propiedades.

El testigo dijo que Guzmán supo de la traición y mandó a buscarlos para matarlos. López dijo que "Polo Ochoa" se enteró por radio que el Chapo lo había mandado a buscar, y el hombre no asistió.  MI compadre estaba muy molesto porque se enteró que lo estaban traicionando y le ordenó al "Negro" que lo matara.

López, quien fue subdirector de seguridad de la prisión de Puente Grande en México, confesó que conoció al Chapo cuando era empleado y aceptó sobornos para ayudar al acusado a meter en la cárcel d manera clandestina a su esposa Griselda, ya que en los registros aparecía otra mujer llamada a Alejandrina. 

El testigo admitió que permitió que Guzmán tuviera un celular teléfono celular en el penal, a través del cual realizaba actividades criminales.

López dijo que se abrió una investigación por los hechos y que renunció a su trabajo. Luego empezó a trabajar con Guzmán quien habría pagado cuando el testigo era funcionario una casa que luego se vendió en un millón y medio de pesos mexicanos, los gastos de su hijo que tuvo un accidente y le entregó dinero.

El testimonio de López continuará este miércoles. El testigo se declaró culpable y fue sentenciado a cadena perpetua en 2018, con la testificación contra Guzmán aspira rebajar su sentencia.



viernes, 4 de enero de 2019

El juicio del 'Chapo' Guzmán se convierte en un escenario de traicioneros y traicionados

Por Maibort Petit
@maibortpetit

El juicio que se le sigue a Joaquín Guzmán Loera en Nueva York parece ser un escenarios donde varios narcotraficantes han decidido traicionar sin compasión a sus mentores, familiares y socios para salvar su propio pellejo. En la audiencia número 23, Vicente Zambada Niebla "El Vicentillo" - hijo del socio de Guzmán y cofundador del cartel, Ismael "El Mayo" Zambada García  afirmó que el acusado tenía contactos con la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA) en el año 2007, cuando 'el Chapo' estaba escondido en las montañas  de Sinaloa.

'Vicentillo' compareció por segundo día consecutivo frente al jurado que parecía embelesado con el narcotraficante que colabora con el gobierno norteamericano desde 2012. 

Durante el interrogatorio de la defensa, realizado por el abogado Eduardo Balarezo, 'Vicentillo' aseguró que había usado los contactos de su compadre 'Chapo' por sugerencia del acusado y de su padre "el Mayo", cuando intentaba abandonar el cártel y hacer una vida diferente con su familia.

El testigo dijo que había intentado escapar de la organización criminal que dirigían su padre y 'El Chapo' porque no quería seguir con su vida de narcotraficante. Viajó a Europa y a Canadá pero tuvo que regresar a Culiacán por  temor a ser víctima de los enemigos del cartel. 

Cuando Balarezo insistió , 'Vicentillo' reiteró que su "compadre" 'El Chapo' era quien tenía los contactos con la DEA en el 2007 y que él luego los había utilizado. De hecho destacó que sostuvo un encuentro con su padre 'El Mayo y con 'El Chapo' y fue cuando el acusado se ofreció ponerlo en contacto con la DEA. Esta propuesta contó con la autorización de los dos líderes del cártel de Sinaloa.

'Vicentillo' sostuvo que la DEA estaba buscado que él colaborara, para lo cual dijo que había tenido reuniones con agentes, inclusive horas antes de ser arrestado en México en abril de 2009 y que su intención era dar información a Estados Unidos de los carteles enemigos, de tal manera que fueran los agentes del gobierno norteamericano los que se encargaran de apresarlos.

Cuando Balarezo ironizó de por qué no lo habían arrestado los de la DEA en ese momento, 'Vicentillo'  aclaró que lo habían capturado  las Fuerzas Especiales Mexicanas.  

Durante el interrogatorio, el testigo reveló cómo habían hecho su padre y "el Chapo" para acabar con sus enemigos, para lo cual ofrecían a la policía federal y el Ejército mexicano información sobre dónde estaban ubicadas las oficinas y bodegas de los rivales para que fueron los agentes del orden los que acometieran las incautaciones y arrestos. Con el pago mensual de sobornos, 'El Mayo' y Guzmán evitaban actuar directamente en los ataques. 

Visita al palacio presidencial de México

Balarezo, quien buscaba acabar con al credibilidad del testigo y probar la tesis según la cual 'el Mayo' Zambada es el verdadero jefe del cártel de Sinaloa y 'el Chapo' fue sólo un mito inflado por los gobiernos de México y Estados Unidos para liberar a terceros de la responsabilidad, refirió que 'Vicentillo' había visitado en el Palacio de los Pinos, sede de la presidencia de México al general  Roberto Miranda Sánchez, quien se desempeñó como jefe del Estado Mayor Presidencia durante el gobierno de  Ernesto Zedillo.

El abogado de Guzmán preguntó si había ido a quejarse con el general por el trato que había recibido su madre, a lo que 'Vicentillo' respondió afirmativamente, pero aclaró que no fue en el Palacio de los Pinos si no en una oficina anexa donde funciona el EMP.

En la medida que avanzaba el interrogatorio, Balarezo buscaba alterar al testigo, a tal punto que lo llamaba bebé 'Papá Mayo'. Inclusive, llegó a decirle que era un idiota cuando 'Vicentillo' le replicó que había respondido a las preguntas de fiscalía porque eran más sencillas y que las de la defensa lo habían confundido, a la vez que se excusó porque se había equivocado en algunos datos pero que cada vez que ocurría lo aclaraba.

Los presente en la sala se rieron cuando Balarezo en lugar de decir 'Papá Mayo' dijo equivocadamente 'Papá Chapo' y 'Vicentillo'  comentó que quedaba claro que todos podían cometer errores.

La defensa increpó al testigo  que confesara quien era el jefe del cártel de Sinaloa y Zambada Niebla dijo: 'Mi padre es el jefe del cártel de Sinaloa".

La colaboración que 'Vicentillo'  hace con el gobierno le permitió lograr un permiso  especial para que su esposa e hijos se mudaran a EE.UU. Asimismo, espera que su ayuda podría  obtener una reducción de su condena, cuyo anuncio está previsto para el 27 de febrero y que podría alcanzar la cadena perpetua.

Zambada Niebla, fue acusado de ser en ex jefe operaciones logísticas del cártel y supervisor de las importaciones de cocaína desde Colombia a México y luego a Los Ángeles y Chicago. Se declaró culpable en el 2013 en Chicago tras alcanzar un acuerdo con la fiscalía estadounidense y en 2018, firmó un segundo acuerdo de culpabilidad comprometiéndose a pagar 1.373 millones de dólares.

Las fotos del 'Chapo' bailando

Durante la audiencia de este viernes el jurado vió a Joaquín 'el Chapo' Guzmán bailando con una mujer no identificada y portando una pistola con diamantes con una figura de un jaguar. Las imágenes querían demostrar la violencia del acusado y su participación en las guerras con los cárteles rivales.

El testimonio de Zambada Niebla continuará el próximo lunes.







jueves, 20 de diciembre de 2018

Juicio del Chapo Guzmán: El acusado se descontrola y expresa su amor al ver a sus hijas gemelas en la corte

Por Maibort Petit
@maibortpetir

  La presencia de las hijas gemelas de Joaquín Guzmán Loera con su esposa Emma Coronel en la sala donde se realiza el juicio del supuesto ex líder del cártel de Sinaloa, mostró al jurado una faceta que aún no habían visto del acusado y es el amor que profesa a sus dos niñas de 7 años. Besos, gesto de cariño (pajaritos) y ojos llorosos fueron las mejores imágenes que dejó la sesión matutina que se celebró en corte del Distrito Este de la ciudad de Nueva York.

   Es la primera vez  que las niñas asisten al juicio y su presencia  fue apreciada por algunos de los presentes como un toque perfecto de la defensa para darle una pincelada de humanidad a Guzmán, quien ha sido descrito por los fiscales y testigos como uno de los criminales más peligrosos del mundo, y un hombre que ha actuado sin piedad y misericordia frente a sus enemigos y los allegados que lo han traicionado, supuestamente enviando a sus pistoleros para asesinarlos. 

          La defensa negó que la emocionalidad inyectada a la audiencia por la presencia de las hijas del acusado fuera parte de la estrategia planificada por su equipo de abogados, aunque obviamente estaban contentos con en ambiente positivo que se generó en la sala.

        Algunos miembros del jurado se veían conmovidos por la escena que tenían ante sus ojos y algunos de ellos inclusive no prestaban atención al testigo sino a los gestos y miradas de amor que el acusado expresaba a las gemelas que lucían vestían chaquetas blancas que combinan con adornos en la cabeza. Las niñas se notaban por ratos aburridas y en algún momento hasta se acostaron en a lo largo de la banca.  La prensa por su lado, que ocupa la primera fila se apartó para que Guzmán pudiera tener una visión más completa del panorama que no es usual en un juicio criminal de esta envergadura.

    Guzmán estaba tan emocionado que llegó un momento que se levantó para ver mejor a las niñas y un aguacil le llamó la atención y le pidió sentarse y seguir atento a los testigos y al juez. 

      El acusado se estrujó los ojos llorosos de la emoción y no ha dado muestras de estar concentrado en la testificación de los agentes  de la ley en su contra.


    De acuerdo a informaciones que se han venido dando a conocer por la defensa, Guzmán Loera ha podido ver a sus hijas, Emalí Guadalupe y María Joaquina Guzmán Coronel, en las instalaciones de la cárcel en Manhattan, no así a su esposa u otros miembros inmediatos de su familia. Durante las visitas familiares los prisioneros no pueden tener contacto físico con los visitantes.


Seguiremos informando.



martes, 18 de diciembre de 2018

Uno de los gemelos de Chicago sostiene que traficó con Guzmán más de 38 toneladas de droga a EE. UU.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Con una voz baja y temerosa y con nerviosismo que se veía a flor de piel, este martes testificó ante el jurado Pedro Flores, uno de los hermanos gemelos de Chicago que en 2008 grabaron secretamente las conversaciones que sostuvieron con Joaquín "El Chapo" Guzmán y otros miembros del cártel de Sinaloa y las entregaron a la justicia norteamericana. 
En el testimonio confesó que traficó con Guzmán 38 toneladas de cocaína entre 2005 y 2008 con lo cual el Chapo y su socio Ismael Zambada habrían ganado USD 800.000.000. 

Pedro Flores dijo que había comenzado a colaborar con los agentes de la Agencia Antidrogas norteamericana (DEA) en México en 2008. La decisión de volverse contra Guzmán se debió, según explicó, debido a que su esposa salió embarazada y quería darle un futuro diferente a su hijo. Además y por que había empezado la guerra entre Guzmán y los hermanos Beltrán Leyva y los privilegios que habían tenido hasta ese momento se habían acabado.

Flores fue condenado a 14 años cárcel gracias a un acuerdo cooperación que firmó con el gobierno de Estados Unidos, y durante el interrogatorio informó que su sentencia había sido reducida en dos años por buen comportamiento, lo que indica que saldrá libre en 2020, ya que el hombre lleva 10 años bajo rejas.

Flores, quien vestía uniforme azul de prisionero veía a Guzmán con mucho temor, Ante la insistencia del fiscal dijo que se refería al acusado como "el Señor" que representaba respeto.


El testigo explicó que había conocido a Guzmán en una reunión que se realizó en 2003 en un rancho en Culiacán, y que había asistido a dicho encuentro junto a su hermano gemelo Margarito y que en la primera reunión acordaron el envió de cargamentos de cocaína desde México a Estados Unidos, donde Flores tenía una estructura que había creado en Chicago cuando trabaja con Guadalupe Ledezma, otro narcotraficante que luego fue asesinado por órdenes del Chapo cuando éste secuestró al padre de los dos gemelos.  


Flores logró convertirse en un hombre clave para los negocios de Guzmán en Estados Unidos, traficando unas 38 toneladas de droga, de cocaína y heroína.

Flores aseguró que su colaboración había abarcado unos 50 casos criminales federales.

Durante su testimonio, Flores afirmó que parte de la cocaína que había distribuido en varias ciudades norteamericanas llegó a por medio de  compartimientos secretos en trenes y camiones. Entre las ciudades en las que movía la droga destacaban Nueva York, Filadelfia,  Minneapolis y Milwaukee.

Explicó que una parte de su carrera criminal se desarrolló en México. Comentó que su hermano Margarito había mediado con Guzmán cuando él había secuestrado por uno de sus rivales. El testigo comentó que luego de ese episodio que describió como tortuoso, fueron a reunirse con el Chapo en una zona montañosa a la que habían llegado en un pequeño avión que aterrizó en una pista que era ascendente, lo que le  había generado miedo.

Confirmó que el Chapo vestía de jeans y camiseta. Que cuando estaba llegando vió a un hombre desnudo encadenado a un árbol que supuestamente estaba castigado. También aseguró que el lugar había gente armada.  En esa ocasión, Flores vestía un short de jeans y el Chapo le dijo que ganaría suficiente dinero como para poderse pagar el resto del pantalón.  En ese momento, el hombre que luce muy diferente a las fotos publicadas por la prensa desde hace 4 años se sonrió al igual que Guzmán.

Desde aquel momento, él y su hermano empezaron a trabajar directamente con Guzmán y con su "compadre" Ismael "El Mayo" Zambada.

De acuerdo a lo explicado, Zambada había dicho  a Guzmán que los Flores eran muy buenos distribuyendo cocaína en Estados Unidos, incluso habría dicho que "Cualquier idiota podía vender drogas en México, pero se necesitaba habilidad para vender en los Estados Unidos". Agregó que Zambada habría dicho "imagínense si ustedes fueran trillizos". 

Entre las anécdotas de Flores comentó que en la segunda visita que hizo al Chapo le había llevado como regalo un short de jeans en una caja de viagra. También sonrió.

Los últimos envíos que hizo fueron de 18 kilos de  heroína en conjunto con el hijo del Chapo, Alfredillo Guzmán. El testimonio de Flores continuará este miércoles.




jueves, 13 de diciembre de 2018

Juicio del Chapo Guzmán: Cifuentes Villa ofreció detalles del sistema de comunicaciones del Cartel de Sinaloa

En la sesión matutina del juicio de este jueves, el jurado pudo conocer los detalles del sistema de comunicaciones de la organización criminal del Chapo Guzmán.


Por Maibort Petit
@maibortpetit

Al iniciarse la decimoséptima jornada del juicio que se le sigue a Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo” en la Corte de Brooklyn, continuó rindiendo testimonio el testigo por la fiscalía, Jorge Cifuentes Villa, quien de acuerdo a lo por él narrado, figuraba como proveedor de cocaína al acusado y su organización, el Cartel de Sinaloa. En la sesión de este jueves, el jurado pudo escuchar una llamada telefónica en la que el acusado negociaba los detalles de una negociación en la que se acordó el envío de 6 toneladas de cocaína. El interlocutor de Guzmán Loera era un  miembro del grupo guerrillero colombiano de las FARC.

Se pudo conocer que en este acuerdo al que hacía alusión el Chapo Guzmán y el guerrillero, el testigo cooperante, Jorge Cifuentes Villa y su hermano Alex tenían participación.

La conversación interceptada por las autoridades de EE. UU. y presentada por los fiscales del caso fu posible obtenerla debido a problemas que presentaba el sistema de comunicaciones del Chapo Guzmán. Estos problemas se debían a la imposibilidad o inconvenientes surgidos para encriptar dichas comunicaciones.

Previamente Jorge Cifuentes narró que diseñó y constituyó una red de comunicaciones cifradas para El Chapo en las montañas de Sinaloa, para lo cual contrató los servicios de un ingeniero en sistemas de nombre Cristián, quien viajó desde Colombia para  realizar el trabajo.

Explicó que la red elaborada por el referido ingeniero contaba con “internet inalámbrico en las montañas con encriptación" y agregó que se trataba de un sistema que ofrecía "comunicaciones seguras por voz, texto, datos sin que las autoridades vieran lo que estábamos haciendo".

El testigo contó que Cristián lo llamaba para quejarse de que el hermano de Jorge, de nombre Alex, le achacaba la culpa de la caída de la red. El familiar de Cifuentes Villa estaba a cargo del contrabando de dinero de la droga a Colombia.

Además, se pudo conocer que el ingeniero contratado olvidó renovar la licencia de su software de seguridad.

Resultó ser que el sistema de comunicaciones del cual el testigo y el ingeniero hacían alarde por su seguridad, fue interceptado por las autoridades de los Estados Unidos y presentaron parte de estas conversaciones como prueba dentro del juicio del Chapo Guzmán.

Jorge Cifuentes catalogó al ingeniero como "una persona irresponsable", pues olvidarse de renovar la licencia del software de seguridad significó que "el sistema está caído ahora, por lo que ninguno de nosotros puede tener una comunicación segura en cualquier lugar".

A la pregunta del fiscal acerca de que si estas circunstancias incluían las comunicaciones del propio Chapo Guzmán, el testigo dijo: "Por supuesto".

El gobierno presentó otra llamada telefónica como evidencia y en ella el acusado se quejaba con su sobrino Tomás de que las comunicaciones encriptadas no funcionaban y estaban intentando que el hermano de Jorge Cifuentes, Alex, solventara la situación.

El testigo refirió que cada miembro del cartel tenía su número de extensión personal en el sistema de comunicaciones que se había diseñado.

En la llamada interceptada se escuchaba al Chapo Guzmán discutiendo los detalles de la operación de envío de 6 toneladas de cocaína desde Colombia a Guayaquil, desde donde sería llevada  después a México.

En esta operación, Jorge Cifuentes Villa acordó poner algunas de sus propiedades como garantía de parte del despacho, específicamente de cuatro toneladas, mientras el Chapo pagaría en efectivo por el resto.

Se pudo escuchar al Chapo negociando con el líder de las FARC para que le permitiera pagar en efectivo por solo 2 toneladas de la cocaína, aun cuando inicialmente se había hablado de dos toneladas y media. "Es un muy buen hombre de negocios", comentó Jorge Cifuentes sobre las habilidades negociadoras del acusado.

En la conversación, el Chapo le dijo al líder de las FARC que era socio de "el tipo de la M", lo que parecía ser una alusión al Mayo Zambada.

Entre las garantías ofrecidas por el Chapo a las FARC estuvo su propio sobrino, de quien dijo, podía quedarse con la organización guerrillera hasta que esta recibiera el pago.

También se pudo conocer que Joaquín Guzmán ofreció enviar a un "técnico" que se encargaría de verificar la calidad de la cocaína, esto debido a que le había disgustado la calidad del producto que había recibido en anteriores despachos desde Ecuador.

El pago inicial que exigía la FARC al Chapo era de 50 por ciento por 2 toneladas de cocaína antes de proseguir con la operación.

Igualmente, el jurado pudo escuchar al Chapo Guzmán ultimar con su sobrino la logística para el envío de la cocaína desde Colombia a un almacén ubicado en Guayaquil, Ecuador. Entre los detalles que ofreció la conversación estuvo el pago de los gastos de envío por un monto de USD 100 por kilo, se trataba de un soborno al ejército ecuatoriano para proporcionar este servicio y del cual ya se había hecho referencia en la sesión de ayer.

En este trato, Jorge Cifuentes Villa tenía una gran participación al haber puesto sus propiedades como garantía por 4 toneladas de cocaína. Esta decisión se debió a que su hermano Alex, quien estaba con el Chapo en Sinaloa, había permitido la pérdida de 14 toneladas en dos envíos anteriores, una situación que tenía sumamente nervioso al testigo. Jorge Cifuentes no quería poner el riesgo la vida de su hermano.

EL acuerdo finalmente se canceló y Jorge Cifuentes no tuvo que poner sus propiedades como garantía, pero no estaba en capacidad de asegurar si el Chapo Guzmán recibió o no las dos toneladas de cocaína por las que había pagado en efectivo.

En la sesión vespertina se estima que el testigo sea sometido a interrogatorio por parte de la defensa.



lunes, 10 de diciembre de 2018

No habría castigo para abogada que facilitó teléfono celular a Emma Coronel en el tribunal

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Gracias al consentimiento hecho por una de las abogados de la defensa de Joaquín Guzmán Loera de no ingresar teléfonos a la sala del juicio, la fiscalía retiró la moción que pedía sancionar a la defensor que había entregado un celular a la esposa del Chapo, Emma Coronel.
El gobierno sostuvo en la moción que la abogada había violado las normas internas de la corte establecida por los aguaciles de los Estados Unidos al haber entregado un teléfono a Coronel para supuestamente comunicarse con el acusado.

Los fiscales habían pedido que la abogada fuera sancionada por la violación de la norma.

La sanción fue pedida por al fiscalía al juez Brian Cogan luego de que alguaciles de seguridad detectaron que Coronel tenía un celular dentro de la sala de la corte, un privilegio que no tiene ninguna persona salvo los abogados.

Por ello, la fiscalía solicitó el 27 de noviembre sanciones para la abogada, aparentemente Mariel Colón, quien se encontraba a menudo en compañía de Coronel durante el juicio.

“El gobierno no busca más ayuda de la corte en este momento, y tiene la intención de retirar, sin perjuicio, las solicitudes adicionales de sanciones establecidas en la moción”, señaló la fiscalía.

El gobierno también había asegurado que el teléfono facilitó un contacto no autorizado entre Coronel y Guzmán, con quien no puede tener ninguna clase de interacción.

La abogada en cuestión ya había ingresado una moción en que aclaraba que nunca fue su intención romper las normas relacionadas con el estatus de seguridad máxima en el que se encuentra detenido Guzmán en Nueva York.

Juicio del Chapo: Tirso Martínez Sánchez explica al jurado cómo Guzmán envío drogas en trenes a EE. UU.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Tirso Martínez Sánchez, extraditado a los Estados Unidos en diciembre de 2015 fue el testigo que durante la jornada matutina de este lunes, se sentó en estrado para rendir su declaración ante el jurado que habrá de emitir su veredicto en el proceso judicial que en la corte federal en Brooklyn se le sigue a Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, acusado de delitos de narcotráfico.  El testigo dio a conocer cómo el cartel capitaneado por el acusado, utilizaba trenes para enviar drogas a Chicago.


Ante los presentes en la corte de Nueva York contó que coordinó entre ocho y diez envíos de drogas a los Estados Unidos, cada uno ellos con cargas de entre 1.200 y 1.800 kilos de cocaína valorados en aproximadamente unos USD 30 millones que fueron distribuidos en Chicago.

Por esta actividad al servicio de la organización del Chapo Guzmán, Martínez Sánchez confesó que habría ganado entre USD 200.000 y USD 300.000 por envío.

El testigo del gobierno también refirió en su testimonio un evento ocurrido con quien era su jefe en el cartel de Juárez, un individuo al que apodaban “El Flaco” Quirarte, quien se habría disparado en la cabeza en 1998 o 1999. El hombre habría sobrevivido, pero perdió la memoria y su trabajo en el cartel.

Martínez narró que el Flaco "Estaba borracho, estaba drogado y un patrullero lo detuvo. No se detuvo, sino que huyó. Llamó a Álvarez Tostado —otro miembro del cartel— y le dijo: 'Compadre, no voy a dejar que me atrapen, yo me voy a matar".

Según los hechos narrados por Martínez Sánchez ante los miembros del jurado, “El Flaco” se disparó luego de la muerte del líder del cartel de Juárez, Amado Carrillo, cuando se practicaba una cirugía plástica. Explicó que ante el deceso de este hombre, asumió el control el hermano de Amado, de nombre Vicente, en manos de quien la organización se fusionó con el cartel de Sinaloa, convirtiéndose ambos carteles en una sola organización.

El testigo de la fiscalía encabezaba una organización que importó, transportó y distribuyó varias toneladas de cocaína a los EE. UU. y Europa. Los narcóticos provenían de Colombia y, a través de México los introducía por tierra al territorio norteamericano por la frontera de los estados de California y Texas. Este narcotraficante poseía grandes centros de distribución en importantes ciudades de los Estados Unidos. Igualmente, se valía a compañías de fachada para comprar o arrendar o comprar bienes legítimos que servían para enmascarar los envíos de la droga[1].

Las autoridades de Estados Unidos estiman que Martínez Sánchez, a quien se le conoce también como “El Futbolista” por haber usado parte del dinero obtenido de su actividad criminal para comprar varios equipos de fútbol en México, importó, transportó y distribuyó entre 2000 y 2003, unas 76 toneladas métricas de cocaína a los Estados Unidos.

Igualmente, este narcotraficante especializado en el transporte de la droga sirvió a varios narcotraficantes importantes entre quienes se encuentran, además de Joaquín Guzmán Loera, los integrantes del cartel de Juárez, miembros de la Federación y los traficantes colombianos Víctor y Miguel Mejía-Munera.

En el caso que del Chapo Guzmán, a Tirso Martínez se le señala de haber transportado miles de kilos de cocaína del Cartel de Sinaloa, los cuales eran enviados a los Estados Unidos.

La labor de este testigo se habría caracterizado por el uso de transporte férreo, tracto camiones y otro tipo de vehículos para darle entrada a la droga a ciudades  de EE. UU. como Los Ángeles, Nueva York y Chicago, donde , además, se encargaba de coordinar su almacenamiento y distribución en esas localidades.

Previo al inicio de la sesión de este lunes que abre la quinta semana de juicio había gran expectativa acerca del testimonio de Martínez Sánchez en virtud de que se esperaba aportara elementos y nuevos detalles acerca de los medios utilizados por la organización de “El Chapo” Guzmán para introducir la droga a los Estados Unidos.

viernes, 7 de diciembre de 2018

'Chupeta' el narco que acaparó la atención del jurado en el juicio del 'Chapo' Guzmán

Por Maibort Petit
@maibortpetit


Ni siquiera el acusado, Joaquín “el Chapo” Guzmán, parpadeaba cuando desde el estrado, Juan Carlos Ramírez Abadía, alias “Chupeta”, hablaba al jurado con un lenguaje directo y preciso. Con cada respuesta que daba aquel hombre de rostro desfigurado e implacable crueldad, despertaba emociones encontradas en los presentes en la corte. Como si fuera de un hecho rutinario se tratara, el exlíder del cártel del Norte del Valle explicó cómo había ordenado asesinar a quienes estimaba lo habían traicionado y, sin reparo alguno, confesó que él mismo le había disparado con una pistola a uno de sus enemigos. El descarnado relato de este criminal que lleva preso en Estados Unidos más de 11 años, despertó la curiosidad de muchos y les cambió el semblante a los jurados que tendrán que emitir un veredicto de culpable o no culpable con relación a Guzmán Loera.
Esta es la cuarta semana del juicio. Ya han pasado por el estrado cuatro testigos cooperantes de la fiscalía, a saber, Jesús “el Rey” Zambada, Miguel Ángel Martínez Martínez alias “el Gordo”, Juan Carlos  Ramírez (a) “Chupeta” y  Germán Rosero (a) "el Barbas”.  Los testimonios han sido desgarradores y han dejado ver que los carteles de la droga no tienen límites en sus perversiones para lograr el cometido de vender sus productos en Estados Unidos. Los relatos de los testigos cooperantes han puesto en discusión la naturaleza de los acuerdos que el gobierno estadounidense establece con los delincuentes que deciden hablar “sapear” a los jefes de las organizaciones criminales para lograr una condena menor a la estipulada en las leyes antinarcóticos.

Chupeta fue sin duda alguna el testigo que más controversia causó en  el juicio esta semana. Parecía un personaje de una película de terror. Vestido con abrigo de invierno, guantes y jeans, Ramírez Abadía lucía como si sufriera un resfriado. En el estrado tenía muchas servilletas, y solía toser frecuentemente. De vez en cuando corregía a los intérpretes que a todas luces no manejan los términos usados en Colombia y México. Chupeta se mostró implacable, duro y definía una línea entre su vida de criminal y la de testigo. Hablaba de un antes y de un ahora y respondía al abogado de la defensa, William Purpura, llegando incluso a desmentirlo en varias ocasiones y colocándolo contra las cuerdas.

Uno de los momentos en los que Chupeta desarmó a Purpura fue cuando el diligente abogado lo interrogó sobre unos libros de contabilidad que dejaban claras las finanzas del cártel del Norte del Valle. 


Se hizo patente que Ramírez Abadía tenía conocimientos de economía. Ante una de las preguntas, el testigo le dijo a la defensa que en contabilidad una cosa eran los ingresos que llegaban a la caja mayor y otra eran los gastos, y con una explicación técnica el narcotraficante hizo que el togado cambiara su estrategia, que a todas luces era lograr que el cooperante confesara cuánto en total había pagado para matar a 150 de sus enemigos. Chupeta respondió que no tenía la cifra exacta en la cabeza, pero admitió que ciertamente había pagado miles de dólares por matar a sus enemigos. 

Ramírez Abadía respondió afirmativamente cuando Purpura le preguntó por unos asesinatos ocurridos en Brooklyn y Nueva Jersey, y por los cuales se declaró culpable. Primero refirió el homicidio de un sujeto llamado Vladimir Biegelman ocurrido en Brooklyn, Nueva York, en 1993 y que supuestamente habría estado relacionado con el cartel de Chupeta.

Otra pareja fue asesinada en Nueva Jersey, muerte que habría sido ordenada por el ahora testigo de la fiscalía. El móvil del asesinato fue supuestamente el robo de mercancía (cocaína) que estaba en unas bodegas. También habría suministrado información a las autoridades norteamericanas. Purpura mencionó a otra víctima de Chupeta en Nueva York para la misma época.

Entre los asesinatos detallados en el juicio, Ramírez Abadía respondió afirmativamente cuando se le preguntó por la muerte de uno de sus enemigos en Colombia, quien fue asesinado por los sicarios de Chupeta junto a 12 de sus sicarios, tras ser convocados por el exlíder del cártel del Norte del Valle a una finca para tratar asuntos relacionados con el narcotráfico.

Chupeta contó que había vivido en Estados Unidos y había montado su estructura en varias ciudades, entre las que mencionó Nueva York, Miami, Los Ángeles, Chicago y Houston. En un momento de su testimonio hizo reír a la audiencia cuando sostuvo que en los años ‘80 había vivido en Miami y había estudiado inglés "no recuerdo si era un college o universidad" y aprovechó "para tratar de vender cocaína". 

Otro asunto que hizo sonreír al jurado fue cuando se le preguntó si era ingeniero y había construido los submarinos con los cuales había enviado toneladas de cocaína a México. Chupeta le aclaró a Purpura que él no era quien había construido los sumergibles, "no soy ingeniero, lo que yo cree fue el método para usar submarinos para transportar mi cocaína desde Colombia a México".

Según las cuentas de la defensa y del mismo Chupeta, se habría transportado unas 40 mil toneladas de cocaína desde Colombia a Estados Unidos, para lo cual habían usado al cártel de Sinaloa y otras organizaciones mexicanas, entre las cuales estaba el cártel de los Arellano Félix.

Chupeta explicó por etapas cómo había enviado su cocaína a los mexicanos. Entre los transportes utilizados destacó los aviones pequeños, lanchas rápidas, submarinos y embarcaciones camaroneras y atuneras, trenes y camiones.
Con detalles asombrosos, reseñó que manejaba el mercado y manipulaba la ley de la oferta y de la demanda. Cuando veía que la cocaína bajaba de precio en Nueva York, escondía la droga en sus bodegas y esperaba que los consumidores aumentaran sus solicitudes para vender con un precio más alto. Alardeó de que su cocaína era la mejor, con una óptima calidad.

Una de las cosas que se pudieron apreciar fue la petulancia con la que habla Chupeta de sus hazañas. Dijo, por ejemplo, que fue el primer narcotraficante a quien se le ocurrió enviar cocaína a México en un submarino, en usar las lanchas rápidas e, inclusive, en usar la ruta del Pacífico sur y hacer entregas de drogas en altamar.

Ramírez Abadía aseguró ante el jurado que había sostenido una larga relación comercial con Joaquín Guzmán Loera, la cual comenzó en la década de los ’90. Indicó que le había pagado un porcentaje superior al que pagó a otros carteles por el hecho que el Chapo era más rápido y más eficaz. De hecho, comentó que había quedado impresionado cuando negoció con el acusado los primeros envíos, por el profesionalismo con el que atravesaba la frontera y llevaba su cocaína a Los Ángeles.

“Chupeta” se logró convertir en un hombre muy rico. Su fortuna superó los 1.800 millones de dólares, cantidad esta que en su integridad había sido lograda con la venta  y producción de cocaína (400 toneladas). 

Chupeta confirmó que donó más de medio millón de dólares para la campaña presidencial de Ernesto Samper, a modo de asegurar que durante su gobierno no fuera extraditado a Estados Unidos.
Asimismo, respondió positivamente cuando el abogado del Chapo le preguntó si había sobornado a periodistas colombianos de "televisión, periódicos" para que no publicaran información que le perjudicara. "Correcto. Hacía pagos de corrupción a la prensa", acotó. 

Igualmente dijo que había dado obsequios a los agentes de la agencia antidrogas estadounidense (DEA) en Colombia. Según Ramírez Abadía les enviaba prostitutas y regalos, incluidos apartamentos, a través de policías colombianos y de unos agentes de la Unidad Especial de Investigación SIU-DIJIN que trabajaban con los federales. "Los agentes estadounidenses nunca recibieron dinero", aclaró.

En el décimo día del juicio, Ramírez Abadía explicó cómo funcionaba el cártel del Norte Del Valle. En su larga exposición, el testigo comentó que había trabajado directamente con Guzmán Loera y que también había proveído droga a otros carteles, incluyendo el cártel de los hermanos Arellano Félix contra quien Guzmán y la organización criminal sinaloense habían librado una cruenta guerra que dejó varios muertos.


Las Juanitas

Igualmente, Juan Carlos Ramírez Abadía hizo referencia a la manera cómo había organizado 10 operaciones que denominó "Juanitas", las  cuales tuvieron lugar entre 2002 y 2005. Explicó que esos envíos se registraron en un libro de contabilidad que fue mostrado por los fiscales al jurado este lunes. Dichas evidencias fueron aceptadas por el juez Brian Cogan, a pesar de la protesta de la defensa que había solicitado durante la mañana una moción para que en el juicio de Guzmán no entraran testimonios de operaciones a ocurridas después del año 2004.

En las planillas mostradas por los fiscales aparecen los registros de ganancias de cada operación, quiénes eran los responsables de la inversión y del recibimiento de la mercancía. El cártel de Sinaloa y Guzmán aparecían repetidamente en las planillas.

Juanita 1: Se exportó exitosamente a Estados Unidos entre 3.600 a 3.800 kilos.

Juanita 2: 6.465 kilos de cocaína, fue recibida por Beltrán Leyva y su lugarteniente, Álvaro Paleo alias "Olfato". En  el registro de este envío, Chupeta usaba un código para sí mismo: Yamilet. En este envío el cártel de Sinaloa invirtió 3 mil kilos de cocaína.

Juanita 3, llevó 6.485 kilos de cocaína y el Juanita 4, contenía 8 mil kilos de droga de los cuales, 3 mil eran del Chapo cuyo código en los reportes de contabilidad era CHA.

Juanita 4 con 8 mil kilos de cocaína salió de Colombia y regresó porque fue abordado por la Guardia Costera de los Estados Unidos y aunque no lograron detectar la droga, Ramírez Abadía prefirió cambiar la embarcación por otra, lo cual incrementó en unos USD 60 el kilo de cocaína.

Juanita 5 llevaba 10 mil kilos de cocaína que fue recibido en México por Beltrán Leyva y Olfato. Juanita 6 llevaba 10 mil kilos de los cuales el cártel de Sinaloa tenía una inversión de 2.500 kilos.

Juanita 7  fue enviada desde Venezuela y recibida por Nacho Coronel en México. El cártel de Sinaloa tenía una inversión de 2.500 kilos.

Juanita 8  fue coordinada desde Brasil llevaba 10.250 kilos de cocaína, mientras que Juanita 9 transportaba 12 mil kilos. Juanita 10 eran 3200 kilos.

De las 10 operaciones, 7 llegaron a México y de allí eran transportadas a los Estados Unidos exitosamente, mientras que 3 fueron incautadas por las autoridades en alta mar (Juanita 8, 9 y 10). "Eso fue una tragedia para mí como narcotraficante, me habían confiscado 22.500 kilos de cocaína en las embarcaciones pesqueras".







jueves, 6 de diciembre de 2018

Juicio del Chapo: Submarinos y bodegas en Nueva York repletas de cocaína salen a relucir en el juicio del Chapo Guzmán

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Un video de una operación cuando la guardia costera de Estados Unidos interceptó un submarino con unas 6 toneladas de cocaína y fotografías que mostraban unos vagones donde que transportaban droga a Nueva York, fueron partes de las evidencias mostradas por la fiscalía a los jurados en el día 13 del juicio de Joaquín "el Chapo" Guzmán.
La droga fue hallada en una embarcación parecida a la que se muestra en la foto. La imagen corresponde a un semi sumergible que fue encontrado por las Fuerzas Armadas de Colombia.
Cisternas repletas de cocaína

En horas de la mañana subió al estrado el ex agente de Aduanas de EE. UU. Steven DeMayo que estuvo a cargo de investigar los métodos que usaba el cartel de Sinaloa para traficar drogas a Nueva York. Durante su testimonio, se mostraron fotos de unos carros cisternas que transportaban aceite vegetal y que en su interior llevaban ocultos unos paquetes de cocaína . Describió que en una operación las autoridades encontraron 2,000 kilos escondidos en un almacén en Queens en enero de 2003.

Un submarino remolcado a Costa Rica

De la jornada llamó la atención las imágenes de un submarino que fue interceptado por un buque estadounidense que llevaba a bordo seis monedas de cocaína. El agente de la guardia costera de Estados Unidos testificó en el juicio del Chapo, Todd Bagetis dijo que el sumergible había sido visualizado a unas 350 millas de la costa de Guatemala y Costa Rica.

Luego de mostrar un mapa del pacífico sur, el testigo explicó que el destino final de la embarcación rupestre y de los 4 tripulantes fue San José de Costa Rica.

Bagetis explicó que el buque de la guardia costera de Estados Unidos  interceptó el sumergible en el que había una tripulación de cuatro hombres que manipulaban la unidad para evitar ser abordados. este hecho ocurrió en septiembre de 2008. 

Comentó Bagetis que la tripulación se negaba a rendirse y que en el proceso de incautar la cocaína algunos paquetes se habían roto por lo de los oficiales que estaban transfirieron la droga del sumergible al barco de la armada les había caído algo de droga en la piel habían sido expuesto.

Bagetis explicó que cuando se realizó la inspección encontraron a bordo 237 paquetes de cocaína que sumaban unas 13 mil libras que equivalen a unas 6 toneladas de droga.

El semi sumergible, de 22 metros de largo, de fabricación artesanal  era autopropulsado. Este tipo de embarcaciones son capaces de deslizarse por debajo de la superficie del mar y transportar varias toneladas de cocaína sin ser avistados por los radares.

En el video que se mostró a los jurados se observaba una embarcación, parecida a una cápsula.

De acuerdo a lo reseñado, el submarino tiene capacidad para transportar hasta diez toneladas de droga y puede navegar a cinco metros de profundidad, manteniendo únicamente a flote su periscopio. Están construidos con fibra de vidrio, madera o metal. 

También testificaron en la audiencia de este jueves el agente de la Agencia Antidrogas de EE. UU. Roberto Johnson que participó en la incautación de una tonelada de cocaína en el Paso, Texas y en el operativo fueron arrestados 3 personas.

El juicio concluyó antes de lo previsto este jueves porque otro testigo que debía testificar tuvo algún problema para llegar a la corte.