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lunes, 22 de marzo de 2021

Geovanny Fuentes Ramírez fue condenado por un jurado en NY por narcotráfico y cargos de armas

   Geovanny Fuentes Ramírez conspiró con políticos hondureños de alto rango y miembros de la Policía Nacional y Militar de Honduras para operar un laboratorio de cocaína en Honduras y distribuir cocaína a través de rutas aéreas y marítimas.

Por Maibort Petit

    Un jurado en Nueva York emitió un veredicto unánime de culpabilidad contra Geovanny Fuentes Ramírez, un ex-empresario hondureño acusado de tres cargos de narcotráfico y posesión de armas. En este caso se nombró al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández como co-conspirador aunque el mandatario no ha sido acusado formalmente por los fiscales federales.



  Fuentes Ramírez fue juzgado por tres cargos, que incluían cargos de importación de cocaína y armas. Está previsto que el convicto sea sentenciado por el 22 de junio de 2021.

  Strauss dijo: “Geovanny Fuentes Ramírez era, hasta su arresto por la DEA hace poco más de un año, un traficante de cocaína despiadado, poderoso y asesino en Honduras. Facilitó el envío de grandes cargas de cocaína sobornando a Juan Orlando Hernández Alvarado, entonces presidente del Congreso Nacional de Honduras y ahora presidente de Honduras. Hernández Alvarado ordenó a Fuentes Ramírez que se reportara directamente al co-conspirador convicto y excongresista hondureño Tony Hernández, hermano del presidente. Ahora, Geovanny Fuentes Ramírez, uno de los conductos criminales entre funcionarios hondureños y narcotraficantes, enfrenta una posible vida tras las rejas”.

  Según los documentos federales, a partir de 2009 o alrededor de esa fecha, Fuentes Ramírez y otros establecieron y operaron un laboratorio de cocaína en el departamento de Cortés de Honduras, donde producían cientos de kilogramos de cocaína cada mes. 

  Fuentes Ramírez trabajó con otros para recibir cargamentos de cocaína enviados a Honduras por rutas aéreas y marítimas, y para transportar cocaína que producía en el laboratorio. 

  El convicto brindó seguridad para la instalación y para el transporte de cocaína, utilizando trabajadores fuertemente armados y personal policial y militar hondureño.

  En varias ocasiones, aproximadamente entre 2010 y 2013, FUENTES RAMIREZ ayudó a organizar o participó directamente en la violencia relacionada con las drogas. 

  Alrededor de 2012, después de que el laboratorio de cocaína de se Fuentes Ramírez fuera allanado por las fuerzas del orden, el convicto golpeó y torturó a un agente de la ley que él creía que había estado involucrado en la investigación del laboratorio. Asimismo, asesinó al oficial disparándole en la cabeza con lo que Fuentes Ramírez describió como “tiros de piedad”.

  En o alrededor de 2013,  Fuentes Ramírez pagó un soborno de al menos aproximadamente $ 25,000 al presidente hondureño Juan Orlando Hernández Alvarado, quien en ese momento era el presidente del Congreso Nacional Hondureño, y le permitió a Hernández acceder a millones de dólares por valor de cocaína de su laboratorio. 

  En relación con las negociaciones relacionadas con el laboratorio, Juan Orlando Hernández le dijo a Fuentes Ramírez que estaba interesado en el acceso al laboratorio debido a su proximidad a Puerto Cortés, un puerto de envío clave en la costa norte de Honduras. 

  El presidente de Honduras también le dijo a Fuentes Ramírez que las fuerzas armadas hondureñas brindarían seguridad y que Óscar Fernando Chinchilla Banegas, el Fiscal General de Honduras, ayudaría a proteger sus actividades de narcotráfico. 

  El presidente Hernández instruyó a Fuentes Ramírez que se reportara directamente con su hermano, Juan Antonio Hernández Alvarado alias "Tony Hernández", a los efectos de su asociación con el narcotráfico. 

  Finalmente, Juan Orlando Hernández le dijo a Fuentes Ramírez que quería que la DEA pensara que Honduras estaba luchando contra el narcotráfico, pero que en cambio iba a eliminar la extradición y "meter drogas en las narices de los gringos", refiriéndose a inundar Estados Unidos de cocaína.

  En octubre de 2019, Tony Hernández fue condenado por los mismos delitos que Fuentes R, así como un cargo adicional por realizar declaraciones falsas a la DEA. Fuentes Ramírez se reunió con el presidente Juan Orlando Hernández luego de dos presentaciones clave en el enjuiciamiento de Tony Hernández, como lo demuestran, entre otras cosas, los datos del teléfono del convicto que reflejan que buscó dos veces direcciones a la Casa Presidencial de Juan Orlando Hernández  en Tegucigalpa, Honduras, después de las presentaciones. 

Tony Hernández está programado para ser sentenciado por el juez Castel el 30 de marzo de 2021.

Fuentes R, de 51 años, fue condenado por tres cargos: 

(1) conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos, que conlleva una pena de prisión mínima obligatoria de 10 años y una pena máxima de prisión de por vida; 

(2) usar y portar ametralladoras durante la conspiración de importación de cocaína y poseer ametralladoras durante la conspiración de importación de cocaína, que conlleva una pena de prisión obligatoria consecutiva de 30 años; y 

(3) conspirar para usar y portar ametralladoras durante, y poseer ametralladoras en apoyo de la conspiración de importación de cocaína, que conlleva una pena máxima de prisión de por vida.

martes, 16 de marzo de 2021

Testigo de la fiscalía asegura que vio reuniones entre narcotraficantes y el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández

Por Maibort Petit

  Un contador que trabajó para la empresa arrocera Graneros Nacional de Honduras aseguró ante un jurado de Nueva York que vio y estuvo presente en reuniones en las que se encontraba el acusado de delitos de narcotráfico, Geovanny Fuentes Ramírez, y el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, que cobrara sobornos mensuales por un monto de unos 10 mil dólares o 250 mil lempiras.

   El testigo, que usó el nombre ficticio de José Sánchez testificó ante la justicia de Estados Unidos luego de escapar de Honduras alegando que su vida estaba en peligro debido al conocimientos de hechos que involucraban al actual mandatario de Honduras.

  El contador afirmó que presenció dos reuniones entre el presidente del país centroamericano, Juan Orlando Hernández, y un supuesto narcotraficante  Fuentes Ramírez quien le pagó sobornos al jefe de Estado. 

  El testigo dijo que en los encuentros entre el presidente Juan Orlando Hernández y el acusado Fuentes Rincón se habló de negociaciones de drogas, incluyendo la protección de los cargamentos de cocaína y la recepción de los envíos en el país centroamericano. 

 Geovanny Fuentes Ramírez está acusado por el gobierno de los Estados Unidos de haber traficado toneladas de cocaína desde Honduras a Norteamérica.  

  De acuerdo al testimonio, el acusado le habría dado dinero al mandatario en varias oportunidades. Sostuvo que mensualmente, el mandatario, que para la época era candidato a la presidencia por el año 2013, iba a la oficina principal de Graneros Nacionales para recoger el dinero, y que solía llevar dólares para que la empresa se los cambiara en lempiras y así blanquear el dinero proveniente de la venta de las drogas.

  Durante su testimonio, Sánchez informó al jurado que huyó de Honduras en 2015. Trabajó por 15 años como contador de Graneros Nacionales. Aseguró que la empresa de arroz servía para blanquear dinero proveniente del proveniente del narcotráfico. 

  El presidente Juan Orlando Hernández aparece en la acusación contra Geovanny Fuentes Ramírez, como co-conspirador- 04. Según los fiscales del distrito sur de Nueva York hicieron mención del nombre del mandatario en repetidas ocasiones, durante el interrogatorio de Sánchez, así como también durante la testificación de Devis Leonel Rivera Maradiaga, ex líder del cartel 'Los Cachiros', quien aseguró el el presidente recibía los cargamentos sin que la agencia antidrogas estadunidense (DEA) se enterara. 

  Rivera Maradiaga se entregó a las autoridades estadounidenses en 2015. Tenía dos años colaborando con la DEA como agente encubierto y las evidencias aportadas fueron usadas en el caso del hermano del actual presidente, Tony Hernández, juzgado en Nueva York por delitos de narcotráfico y a la espera de sentencia prevista para el 23 de marzo de 2021. 

  El acusado, Fuentes Ramírez fue arrestado en Miami en 2020 y en su caso realza la figura de Juan Orlando Hernández como acusado. El mandatario ha negado repetidamente las acusaciones y ha dicho que es objeto de una campaña en su contra creada por narcotraficantes que se vieron perjudicados por su política de lucha contra las drogas. Por ahora el mandatario no ha sido acusado formalmente.

  Según los fiscales federales, Hernández aceptó sobornos por parte de narcotraficantes como Rivera Maradiaga y Fuentes Ramírez para financiar su campaña electoral a la presidencia.  

  Los sobornos habrían sido pagados a cambio de permitir el tráfico de drogas en Honduras y proteger a los narcos del arresto y la extradición. 


miércoles, 16 de octubre de 2019

Fiscalía califica a Tony Hernández como un narcotraficante, asesino, violento y mentiroso

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Durante el cierre de argumentos, la Fiscalía calificó a Juan Antonio Hernández como un narcotraficante  asesino, violento y mentiroso, que utilizó el poder político y al presidente de un país para proteger sus negocios de las drogas. "Llegó la hora que este hombre pague por sus crímenes".
En el 8vo día del juicio las dos partes presentaron al jurado los argumentos finales del caso. Por dos horas y media el fiscal Emil Bove hizo un resumen del caso, señalando que Tony Hernández había traficado 200 mil kilos de cocaína a los Estados Unidos.

Juan Antonio Hernández está acusado de 4 cargos vinculado a la conspiración para traficar  cocaína a los Estados Unidos, uso y porte de armas para operar el narcotráfico y haber mentido al gobierno norteamericano.

Bove dijo que cada kilo de cocaína representa unas 8 mil dosis de droga que consumen los ciudadanos  americanos. El fiscal totalizó un total de 1.6 billones de dosis de cocaína que el acusado había ayudado a traficar a los EE. UU. , cada una de las cuales causaba un igual número de tragedias a la sociedad norteamericana.

Sostuvo que el acusado usó al presidente de Honduras, su hermano Juan Orlando Hernández, la policía y el ejército de ese país para brindar protección a los envíos de su cocaína y a los narcotraficantes con los que estuvo asociado desde 2004 hasta que fue arrestado en noviembre de 2018.

Bove dijo que "Tony Hernández pudrió las instituciones públicas de Honduras.  Su partido Nacional perdió las elecciones en 2005 y prometieron no volver a perder nunca más. Usaron dinero de las drogas para financiar las campañas  del partido Nacional en 2009, 2013 y 2017.  Esos fueron los sobornos", acotó.

El fiscal aseguró que el acusado había usado la policía de Honduras para sus negocios de narcotráfico. El acumuló dinero. Para el 2006 era proveedor y fabricante con conexiones en Sur América. Puso sus iniciales en los kilos de cocaína, agregó,

Bove manifestó que Tony Hernández volteó el gobierno de Honduras contra la gente. Al principio el acusado se basó el manzanas podridas, pero para el 2010, Hernández y sus asociados ya controlaban el gobierno. "El tráfico de drogas era patrocinado por el Estado". 

Más adelante el fiscal sostuvo que a partir del 2010, "el presidente de Honduras desplegó el ejército a la frontera con Guatemala para proteger a los narcotraficantes".

Recordó que en 2013, Joaquín 'el Chapo' Guzmán viajó a Honduras e n dos oportunidades, esto a pesar que era uno de los narcotraficantes más buscados del mundo. "El Chapo le dió al acusado un millón de dólares para que su hermano, Juan Orlando Hernández fuera elegido presidente  a cambio de protección para los envíos de drogas que llegaban desde Colombia a Honduras, para luego ser enviados por el territorio de ese país hasta Guatemala, de allí a México para ser enviados a los Estados Unidos".

El fiscal destacó que cuando el acusado fue elegido como diputado al Congreso de Honduras (2013) continúo con el tráfico de cocaína.

El fiscal cuestionó que el gobierno de Honduras no haya investigado ni arrestado a los narcotraficantes que gozaban de protección por haber pagado sobornos a los políticos.

"Delitos a gran escala requieren de apoyo oficial y eso fue lo que proporcionó el acusado Él sofocó a Honduras en la corrupción y eso es lo que demostró en este juicio", sostuvo.

En relación a los testigos cooperantes, el fiscal dijo que la defensa señalaba que esto "es un acto de venganza". No estamos aquí para responder por los cooperantes pero el acusado los eligió como sus socios por su narcotráfico patrocinado por el Estado. 

Argumentó que sólo los criminales de ese nivel pueden decir lo que hicieron con el acusado, sin embargo "ellos vinieron a los Estados Unidos y admitieron  sus crímenes, asesinatos, torturas. No tienen sentido que los cooperantes vengan a los EE. UU. para testificar contra el acusado.No. Es falso que estas personas hayan sido extraditadas por Juan Orlando Hernández".

Afirmó que de los cinco testigos cooperantes que testificaron  en el juicio de Tony Hernández tres se entregaron voluntariamente a la justicia y dos de ellos fueron extraditados por el gobierno de Guatemala a los Estados Unidos.

Comentó que los narcotraficantes que pagaban sobornos y costeaban las campañas gozaban de absoluta impunidad y ni fueron no investigados, ni arrestado ni extraditados por el gobierno del hermano del acusado.

La defensa niega todos los cargos

Por su parte, el abogado de Tony Hernández, Mike Tein basó su estrategia en la descalificación de las evidencias y de los testigos cooperantes a quienes calificó de asesinos que habían matado muchas personas, eran unos mentirosos que habían inventado la historia de su relación con el acusado en venganza porque su hermano, el presidente de Honduras había acordado en Miami, en 2013 hacer enmiendas a la constitución de ese país para aprobar la extradición a los Estados Unidos de ciudadanos hondureños envueltos en delitos de narcotráfico.

Le pidió al jurado no creer en ninguno de los testigos que habían mentido frente al jurado para lograr que los fiscales le dieran la carta 5K que le permitiría bajar sus condenas y no pasar toda la vida en las cárceles de Estados Unidos.

Sostuvo Tein que el agente de la DEA, Sandalio González,quien estuvo a cargo de la investigación y de la entrevista que se le hizo a Tony Hernández cuando fue arrestado en noviembre de 2018  en Miami. Sostuvo que González había jugado un juego en el cual el jurado no podía creer por lo que pidió que leyeran las transcripciones de la entrevista (video) completa para que entendieran que Tony Hernández no había mentido a las autoridades norteamericanas y que no había contradicción con lo que había dicho en 2016 y en 2018.

Sostuvo el abogado defensor que Hernández fue a Miami en 2016 a reunirse voluntariamente con los agentes de la DEA,  porque no tenía nada que esconder y "fue a limpiar su nombre". Este argumento fue rebatido por la fiscal Amanda Houle al señalar que el acusado había venido porque era "increíblemente arrogante" ya que gozaba de absoluta impunidad en Honduras y pensó que aquí había lo mismo, y "es por eso que estaba sentado en ese juicio".

El jurado fue instruido por el Juez

Una vez concluidos los argumentos finales de la fiscalía y la defensa, el juez Kevin Castel instruyó al jurado sobre la ley y las evidencias presentadas por la fiscalía para probar más allá de la duda razonable la culpabilidad del acusado. 

Para este jueves se tiene previsto el inicio de las deliberaciones hasta que el jurado, conformado 9 mujeres y 3 hombres lleguen por unanimidad a un veredicto que declare culpable o no culpable al acusado.