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viernes, 19 de marzo de 2021

Fiscales de Nueva York aseguran que el presidente de Honduras recibió sobornos de narcotraficantes y quería acceso a la cocaína de Fuentes Ramírez

   Este viernes la fiscalía y la defensa dieron sus argumentos finales, el juez Kevin Castel instruyó al jurado y se iniciaron las deliberaciones. La próxima semana se conocerá el veredicto.

Por Maibort Petit

   En el juicio contra Geovanny Fuentes Ramírez, que duró dos semanas y donde salieron a relucir acusaciones contra los presidentes de Honduras del siglo XXI, el fiscal federal Michael Lockard dijo ante el jurado en sus argumentos de cierre que  el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, aceptó sobornos de un narcotraficante entre los años 2013 hasta 2019.

   Según Lockard, Geovanny Fuentes Ramírez sostuvo reuniones con Juan Orlando Hernández en dos ocasiones en 2019 y en esos encuentros el acusado le pagó sobornos para lograr seguridad para él , sus asociados y la mercancía (droga) que transportaban desde Honduras a los Estados Unidos.

   A lo largo del juicio se escucharon a varios testigos que señalaron que el presidente hondureño recibió coimas de varios narcotraficantes, incluyendo al acusado, Fuentes Ramírez.

   Juan Orlando Hernández llegó al poder en 2014, luego de haber ejercido como presidente del Congreso de la República. En 2017 se reeligió y su nombre vinculado a narcotraficantes, empezó a salir a la luz pública cuando su hermano, Tony Hernández, fue juzgado y hallado culpable de delitos de narcotráfico en Nueva York donde enfrenta una condena máxima de cadena perpetua.

   Hasta esta fecha, Juan Orlando Hernández no ha sido acusado formalmente por los fiscales, aunque aparece en la acusación de Fuentes Ramírez como co-cooperador #04. El presidente ha negado de manera reiterado las acusaciones en su contra.

   De acuerdo a la investigación de la Fiscalía de Nueva York, el acusado sostuvo reuniones con Juan Orlando Hernández hasta 2019, y continúo pagando sobornos para mantener sus privilegios en Honduras. Esta información fue lograda por las autoridades debido a dos reuniones que tuvo Fuentes Ramírez con Devis Leonel Rivera Maradiaga, exlíder del cártel de los Cachiros en la cárcel donde ambos se encuentran arrestados en Manhattan.

   La fiscalía hizo énfasis en el hecho que el presidente de Honduras recibía coimas de Fuentes y otros y que además quería tener parte de la cocaína propiedad del acusado.

  Recordó Lockard que Fuentes Ramírez tenía un laboratorio de drogas ubicado en Cerro Negro cerca de Puerto Cortés, y que el mandatario Juan Orlando había expresado al acusado que quería cocaína para exportarla a través del puerto. El fiscal dijo que "El acceso al laboratorio del acusado valdría millones ".

   Pero el acusado no tenía relaciones exclusivamente con el presidente de Honduras, sino con varios miembros del Ejército que formaban parte de los funcionarios con quienes aspiraba realizar operaciones de blanqueo de capitales provenientes del narcotráfico.

Juan Orlando Hernández no se escapa 

    En documentos presentados esta semana por los fiscales en el caso de  Juan Antonio "Tony" Hernández, un ex-congresista hondureño, juzgado por su participación en negocios de narcotráfico, la Fiscalía estadounidense sostiene que Juan Orlando Hernández, hermano mayor de Tony, tenía participación en operaciones de drogas desde hace mucho tiempo, y sostienen que su ascenso al poder político del mandatario fue financiado por narcotraficantes a cambio de protección para sus actividades criminales.

   Los fiscales sostuvieron que Tony Hernández era un congresista hondureño que, junto con su hermano Juan Orlando Hernández, desempeñó un papel de liderazgo en una violenta conspiración de narcotráfico patrocinada por el estado”.

   Los alegatos contra el presidente de Honduras, dado a conocer en el caso de Tony Hernández se reforzaron en el proceso contra Geovanny Fuentes Ramírez cuando uno de los testigos sostuvo que  Juan Orlando Hernández dijo que metería drogas en las narices de los gringos, al tiempo que recibía sobornos de los narcos como condición para no ser extraditados.

   El fiscal insistió que Fuentes Ramírez traficaba toneladas de cocaína a los Estados Unidos, que tuvo su laboratorio de drogas, custodiado por hombres armados y que solía ​​comprar y pagar a policías y políticos de su país para mantener su negocio de drogas rentable.

"De hecho, sostuvo el fiscal,  Fuentes Ramírez entregó  dinero en efectivo en un trato corrupto con el futuro presidente de Honduras, traficó kilos de cocaína a Miami, se asoció con cárteles, compró policías y asesinó gente".

  El fiscal dijo que Fuentes empezó trabajando con Metro, primo de los hermanos Javier y Leonel Rivera, ambos del cártel de los Cachiros. 

  Acotó que "cuando el trabajo en Miami fracasó, abrieron un laboratorio de drogas en Cerro Negro. En Honduras un kilo de cocaína vale unos $ 9000 dólares,  que se puntiplica en los Estados Unidos"

  Agregó que Fuentes Ramírez le contó a Leonel Rivera sobre su laboratorio, en la gasolinera de Rivera. Asimismo, le dijo sobre la redada en su laboratorio. "Pero debido a los contactos del acusado con policías corruptos, sacó las drogas y además,  asesinó al policía".

   Refirió el fiscal el testimonio del contador, cuyo nombre ficticio es José Sánchez, quien aseguró frente al jurado que sabía sobre el laboratorio. "Jarufe lo envió allí con dinero en efectivo. En ambas ocasiones lo detuvo la seguridad armada. No los caficultores".

   También hizo mención al testimonio de Jorge Medina, el ingeniero agrónomo de Ganaderos que testificó que  Fuentes Ramírez había pagado para que no no investigarán en dos oportunidades y le dio un soborno a a Barahona para callarlo.

  Según el testimonio, Sánchez dijo que en 2013 Juan Orlando Hernández había designado a Barahona y se postuló para la presidencia. 

    Para la época de la postulación de Hernández, Los Cachiros pagaron enormes sumas de dinero a Juan Orlando Hernández, a Pepe Lobo y a Manuel Zelaya para que les ofrecieran protección y no los extraditaran a los Estados Unidos.

 Igualmente, sostuvo que Ricardo Álvarez, quien sería el vicepresidente de Honduras, también recibió sobornos.

   Sánchez vio a Juan Jarufe, al acusado y Juan Orlando Hernández reunirse, Juan Orlando Hernández  se llevó $ 15,000 en efectivo y de paso quería tener acceso a la cocaína del acusado. 

   El fiscal federal comentó que  Juan Orlando Hernández dijo que le daría al imputado el número de celular de su hermano Tony Hernández, quien  estampó los kilos (de cocaína) con sus propias iniciales.

  Agregó que debido a que los Cachiros no invirtieron en el laboratorio de drogas de Fuentes, éste se asoció con Juan Orlando Hernández y su hermano, Tony Hernandez.

  Entre otros aspectos, el fiscal señaló que Fuentes Ramírez mató a un mecánico de botes, para congraciarse con los Cachiros a quienes el mecánico se jactaba de robar. Entonces el imputado comenzó a trabajar con Leonel Rivera: un cargamento de 500 kilos del colombiano Vargas R. También participó en un envío aéreo a las pistas de aterrizaje de Freddy Najara. El acusado lo transportó, armado con lanzagranadas.

  Frente al jurado, el fiscal advirtió que además de haber estado relacionado con los Cachiros, Fuentes Ramírez trabajó con el cártel de Sinaloa bajo el mando del Chapo Guzmán en un envío de unas tres toneladas de cocaína. 

  Para esa época, Fuentes y Metro se convirtieron e rivales de Los Cachiros y fue entonces cuando el acusado intentó matar a Devis Leonel Rivera.

  Fue entonces cuando Devis Leonel Rivera se convirtió en cooperador del gobierno de Estados Unidos,.

  El fiscal sostuvo además que en teléfono celular del acusado, aparecen los números del presidente y el del vicepresidente de Honduras. Tiene decenas de oficiales policiales y militares. 

   Acotó que "la evidencia muestra que el acusado conspiró para traficar drogas a los Estados Unidos, con armas de fuego. Él es culpable".



 









martes, 9 de marzo de 2021

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández fue nombrado en la apertura del juicio del narcotráfico Geovanny Fuentes Ramírez en NYC

   La fiscalía informó al jurado sobre la reunión de un contador con el presidente Hernández y un narcotraficante en las que se planeaba enviar cocaína a Norteamérica. 

Por Maibort Petit

  Este martes se realizó la apertura del juicio del presunto narcotraficante, Geovanny Fuentes Ramírez, acusado de traficar toneladas de cocaína a los Estados Unidos y de haber sobornado a policías, militares para lograr la seguridad de las drogas y evitar su extradición a EE. UU. En este caso, el juez Kevin Castel permitió que los fiscales incluyeran como argumentos de la acusación al presidente de la República de Honduras, Juan Orlando Hernández quien habría recibido dinero de las drogas para su campaña electoral. 

  En sus argumentos de apertura, la fiscalía dijo al jurado que Fuentes Ramírez había traficado a EE. UU. toneladas de cocaína. En su negocio, el acusado pagó "decenas de miles de dólares" en sobornos al presidente, Juan Orlando Hernández a cambio de una promesa de protección y apoyo militar para su negocio de narcotráfico en 2013, cuando éste era presidente del Congreso y candidato a la presidencia.

   El fiscal Jacob Gutwillig afirmó en su presentación que Fuentes Ramírez entre las pruebas que presentarán está el testimonio de un contador, José Sánchez quien manejaba un negocio de arroz a través del cual el acusado lavaba el dinero proveniente de las drogas. 

   Sánchez testificará sobre su experiencia con Fuentes Ramírez y sobre el shock que para él significó que el acusado se reuniera entre 2013 y 2014  con el mandatario hondureño para planificar enviar cocaína a los Estados Unidos.

  De acuerdo a la fiscalía, se identifica a Juan Orlando Hernández, de 52 años, como "CC-4" (co-conspirador 4) del acusado, y aseguró que ayudó a Fuentes Ramírez a enviar cocaína a Estados Unidos, usando como intermediario a su hermano menor, Juan Antonio "Tony" Hernández.

  "Tony" Hernández, de 42 años, fue hallado culpable de narcotráfico "a gran escala" en Nueva York en octubre de 2019, y su sentencia, aplazada varias veces, está prevista para el 23 de marzo. Puede ser condenado a una pena máxima de cadena perpetua.

   En la acusación, se señala que en un encuentro con Fuentes Ramírez, "CC-4 dijo que quería hacer que la agencia antidrogas estadounidense (DEA) pensara que Honduras estaba combatiendo el narcotráfico, pero que en realidad eliminaría la extradición e iba a 'meter la droga en las narices de los gringos'".

"El acusado (Fuentes) estaba excitado de contar con la protección de CC-4 y acordaron trabajar con CC-4 y su hermano (Tony) para importar cocaína a Estados Unidos", dijo la fiscalía.

  Juan Orlando Hernández ha sido señalado en otra ocasión de haber recibido dinero del narcotráfico para pagar su campaña. Ocurrió durante el juicio de Tony Hernández, cuando un testigo contó que presenció una reunión en 2013 donde el exjefe del cártel de Sinaloa Joaquín "Chapo" Guzmán entregó un millón de dólares en efectivo a "Tony" para la campaña presidencial de su hermano José Orlando.

La defensa trata de descalificar a los testigos

  En la apertura del juicio, la defensa afirmó que Geovanny es inocente y que la fiscalía no tiene pruebas contundentes para acusarlo, salvo el testimonio de un narcotraficante asesino que lo está señalando para lograr rebajar su sentencia.

  El abogado, Eylan Shulman dijo que Geovanny está acusado de poseer armas, pero aclaró que es cierto que las tiene y las llevaba consigo para "defenderse en un país donde la violencia es muy alta" y obliga a los empresarios a tener incluso hasta guardaespaldas.

  Dijo que el gobierno quiere hacer creer a los miembros del jurado que por conocer varios narcotraficantes, "Geovanny es uno de ellos". Destacó que uno de los narcos es justamente, Devis Rivera Maradiaga a quien calificó como un asesino que ha reconocido frente a la corte que asesinó a más de 78 personas. 

 Sostuvo que el testigo del gobierno [Rivera] mató desde jueces, miembros de su propia familia, hasta generales hondureños que luchaban contra el narcotráfico. Rivera no debió haber sido promovido como testigo porque es un hombre que es capaz de mentir para lograr cualquiera de sus objetivos, incluyendo su libertad.

  La defensa aseguró que el gobierno no tiene pruebas para probar la culpabilidad del acusado "no hay fotos con las armas con Geovanny".

  Asimismo, advirtió que el gobierno mostrará fotos del teléfono del hijo de Fuentes Ramírez con supuestas imágenes de dinero y armas que pertenecen a Geovanny, argumentando que no deben ser tomadas en serio porque en la era de las redes sociales las fotos pueden venir de cualquier lugar.

    Shulman también desacreditó el testimonio del contador, José Sánchez diciendo que a cambio de su testimonio el gobierno de Estados Unidos le dará asilo político. En ese sentido, recalcó que $25 mil dólares era lo que necesitaban para sobornar al presidente de Honduras.

  Geovanny Fuentes Ramírez, de 50 años, fue arrestado cuando intentaba salir de Miami en 2020 y se declaró "no culpable" de los cargos de conspiración para contrabandear cocaína a los Estados Unidos y cargos relacionados con armas.

  El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández ha negado repetidamente la acusación, según la cual  había aceptado millones en sobornos de narcotraficantes. 

   Los fiscales federales acusaron a Hernández, quien ha sido presidente desde 2014, de utilizar a oficiales del orden público y militares hondureños para proteger a los narcotraficantes.

     Hernández fue un aliado clave de los Estados Unidos tanto durante las administraciones de Barack Obama como la de Donald Trump.

  

  

jueves, 30 de abril de 2020

EE. UU. acusa al ex jefe de la Policía Nacional de Honduras por narcotráfico, en un caso donde está involucrado el presidente de ese país, Juan Orlando Hernández

Por Maibort Petit
@maibortpetit

  El gobierno de los Estados Unidos acusó al ex jefe de la Policía Nacional hondureña, Juan Carlos Bonilla Valladares, de haber abusado de su posición oficial para proteger los envíos de cocaína y de presuntamente asesinar a un narcotraficante rival como parte de una conspiración que involucra al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández Alvarado y a su hermano Tony Hernández (convicto por delitos de narcotráfico) y miembros de la policía nacional de ese país.
   El fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Geoffrey S. Berman informó en un comunicado que Juan Carlos Bonilla Valladares, alias "El Tigre" fue acusado en la corte federal de Manhattan de conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos, y delitos relacionados con armas relacionadas con el uso y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos.

    Berman hizo el anuncio en conjunto con Wendy Woolcock, Agente Especial a cargo de la División de Operaciones Especiales de los Estados Unidos. Drug Enforcement Administration (DEA).

     Bonilla Valladares abusó de sus cargos en la policía hondureña para ignorar la ley y desempeñar un papel clave en una violenta conspiración internacional de narcotráfico donde está involucrado el ex congresista hondureño convicto Tony Hernández y su hermano el presidente de ese país, Juan Orlando Hernández. 
   La acusación sostiene que "Bonilla Valladares supervisó el transbordo de cargas de cocaína de varias toneladas con destino a los Estados Unidos, utilizó ametralladoras y otras armas para lograrlo, y participó en violencia extrema, incluido el asesinato de un traficante rival, para promover la conspiración. Ahora Bonilla Valladares ha sido marcado como un forajido y acusado de delitos que podrían enviarlo a Estados Unidos. prisión de por vida".

    En el comunicado de la Fiscalía, el agente especial a cargo de la DEA, Wendy Woolcock declara que “Juan Carlos Bonilla-Valladares supuestamente usó su posición de alto rango para influir en aquellos que trabajaban para él y "proteger violentamente a los narcotraficantes políticamente conectados que contrabandeaban cocaína con destino a los Estados Unidos". 

   La acusación alega, Bonilla Valladares violó flagrante y horriblemente el juramento hecho por expolicía para proteger a los ciudadanos de Honduras. 

  "La presentación de estos cargos es otra acción positiva tomada por los Estados Unidos para llevar a los funcionarios corruptos ante la justicia", dice la comunicación.

  Según la demanda la evidencia contra Bonilla Valladares fue presentada en el juicio de Juan Antonio Hernández Alvarado que se realizó en el Distrito Sur de Nueva York en octubre de 2019, y las declaraciones en audiencia pública durante el enjuiciamiento de Hernández Alvarado.
  Entre aproximadamente 2003 y 2020, varias organizaciones de narcotráfico en Honduras y en otros lugares trabajaron juntas y con el apoyo de ciertos individuos prominentes, públicos y privados, incluidos políticos hondureños y funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, para recibir cargas de cocaína de varias toneladas enviadas a Honduras desde, entre otros lugares, Colombia y Venezuela a través de rutas aéreas y marítimas, y para transportar las drogas desde el oeste en Honduras hacia la frontera con Guatemala y, eventualmente,  a los Estados Unidos.

   Para protegerse de la interferencia de las fuerzas del orden público y para facilitar el paso seguro de la carga de varias toneladas de cocaína a través de Honduras, los narcotraficantes pagaron sobornos a funcionarios públicos, incluidos ciertos presidentes de la República, miembros del Congreso Nacional de Honduras y otros funcionarios de Honduras. Policía Nacional, incluyendo Bonilla Valladares. 

   Refiere que, después de un juicio en octubre de 2019 en el Distrito Sur de Nueva York, el ex congresista hondureño Juan Antonio Hernández Alvarado fue condenado por cargos de tráfico de drogas, armas y declaraciones falsas relacionadas con su papel en la conspiración descrita en los cargos contra Bonilla Valladares.

  Hernández Alvarado será sentenciado por el juez P. Kevin Castel el 29 de junio de 2020.

  Bonilla Valladares fue miembro de la Policía Nacional de Honduras entre aproximadamente 1985 y aproximadamente 2016. Durante su mandato, ocupó cargos de alto rango, incluido el Jefe de Policía Regional con autoridad en el oeste de Honduras, que eran ubicaciones estratégicamente importantes para los narcotraficantes. También fue Jefe de la Policía Nacional de Honduras para todo país entre 2012 y 2013. 

   La acusación dice que Bonilla Valladares explotó corruptamente las posiciones oficiales que ocupó para facilitar el tráfico de cocaína, usó la violencia, incluido el asesinato, para proteger una célula de narcotraficantes políticamente conectados a quienes se alineó, entre los narcos se menciona a Tony Hernández Alvarado, a  su hermano[Juan Orlando Hernández Alvarado], ex congresista hondureño y actual presidente de Honduras al que se hace referencia en la demanda contra Bonilla Valladares como "CC-4". 

  A cambio de los sobornos pagados con dinero proveniente de la droga, Bonilla Valladares ordenó a los miembros de la Policía Nacional de Honduras, que estaban armados con ametralladoras, que permitieran que los envíos de cocaína pasaran por los puestos de control de la policía sin ser inspeccionados o incautados. Bonilla Valladares, en coordinación con Hernández Alvarado y otros, también proporcionó a los miembros de su conspiración información confidencial de las fuerzas del orden para facilitar el tráfico de cocaína.



viernes, 18 de octubre de 2019

El hermano del presidente de Honduras es declarado culpable por delitos de narcotráfico por un jurado en NY

Por Maibort Petit
@Maibort Petit 

Un jurado de nueve mujeres y tres hombres emitió este viernes un veredicto de culpabilidad contra Juan Antonio "Tony" Hernández, ex-diputado hondureño y el hermano del presidente de la República de Honduras, Juan Orlando Hernández, acusado por el gobierno de Estados Unidos  por delitos de tráfico de drogas, posesión de armas de fuego para operar sus negocios de narcotráfico y por haber mentido a las autoridades estadounidenses.

  Juan Antonio 'Tony' Hernández escuchó el veredicto, que lo llevará a permanecer tras las rejas por décadas, sin mostrar grandes emociones. Cerró los ojos rápidamente, se acomodó su traje negro, luego le dió la mano a su abogado Michael Tein. De inmediato se volteó y miró a su madre que estaba sentada en la segunda banca de la sala, le sonrió y luego miró intensamente al juez Kevin Castel quien -desde lo alto -observaba al jurado y al resto de los presentes en la sala 11D del tribunal del bajo Manhattan.

   Hernández será sentenciado el 17 de enero de 2020. Enfrenta una sentencia mínima obligatoria de 30 años de cárcel y una condena máxima de cadena perpetua.

  Después de haber culminado la audiencia, un nutrido grupo de ciudadanos hondureños se apostaron a las afueras de la corte federal ubicada en el 500 Pearl Street de Nueva York. Estaban exaltados, portaban pancartas y gritaban que querían la extradición y enjuiciamiento del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández. 

   El abogado defensor de Hernández, Michael Tein dijo que aunque respetaban el juez y el veredicto del jurado, consideraba que el resultado del mismo no era consistente con los hechos. Ratificó que su cliente es inocente y que las evidencias no fueron contundentes. Anunció que luego de la sentencia seguirán la batalla legal con un recurso de apelación.

    El otro defensor, Omar Malone, confirmó que el veredicto sería llevado apelación en nombre de Hernández y anunció que la batalla legal "continuaría". 

   El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández salió a relucir como co conspirador en este caso de narcotráfico. Los fiscales sostienen que Tony Hernández y el mandatario hondureño recibieron dinero del narcotráfico para ampliar su poder político y que convirtieron a Honduras en un Estado patrocinado por los carteles de la droga.

  El presidente Hernández ha negado todos los señalamientos hechos en su contra señalando que es víctima de una venganza de los narcotraficantes hondureños a quienes su gobierno buscaba extraditar. 

    Los fiscales estadounidenses aclararon que ninguno de los cinco  testigos cooperantes que testificaron en el juicio fueron extraditados por el mandatario, ya que  tres de ellos se había entregado voluntariamente a la justicia y dos fueron extraditados por las autoridades de Guatemala.

  Una vez se conoció el veredicto, el jefe de Estado hondureño colgó un tweet en su cuenta en el que asegura: "En nombre de mi familia, y personalmente, recibo con gran tristeza las noticias del fallo en Nueva York". 

    El mandatario rechazó "en nombre del Gobierno de Honduras y de sus instituciones se rechaza cualquier falsa e irresponsable versión que busca manchar el nombre de Honduras a raíz de este fallo".

   Asimismo señaló: "¿Qué se puede decir sobre una condena basada en testimonios de asesinos confesos, y argumentos que varios de estos testigos no fueron extraditados por Honduras si Estados Unidos nunca los pidió en extradición?.

  Hernández también dijo a través de su cuenta Twitter que respetaría el debido proceso en los tribunales de justicia de Estados Unidos. "Nadie puede estar por encima de la ley, caiga quien caiga" haciendo referencia al caso de su hermano Tony Hernández.
      
     El mandatario dijo que el veredicto de su hermano no es un contra el Estado de Honduras y que es increíble la capacidad de los criminales que fueron a testificar en el juicio mintieran descaradamente. "En lugar de armas y proyectiles ahora intentan usar sus mentiras contra los que tomaron acciones en contra de los narcotraficantes".

   Los fiscales del gobierno norteamericano basaron el caso de Hernández en 5 evidencias duras y cinco testimonios de testigos cooperantes, entre los cuales se destacó el de narcotraficante Leonel David Rivera Maradiaga, ex líder del cártel de los Cachiros quien se entregó a las autoridades norteamericanas y colaboró con la DEA registrando reuniones en audio y video de los investigados, entre quienes se encontraba el convicto Tony Hernández. 

   La fiscalía sostuvo que Tony Hernández y sus asociados traficaron desde Honduras a los Estados Unidos más de 200 mil kilos de cocaína que fueron enviadas desde Colombia, vía Venezuela, hasta Honduras para luego pasarlas con ayuda de la policía y los militares hondureños a la frontera de Guatemala, de allí a México para luego ser introducida al territorio norteamericano.

   La fiscalía sostuvo que Tony Hernández y su hermano presidente, junto a otros conspiradores voltearon el gobierno de Honduras contra el pueblo y lo utilizaron para el tráfico de drogas patrocinado por el Estado. Este argumento del fiscal Emil Bove durante el cierre del juicio generó que el gobierno de Honduras emitiera una nota  una nota diplomática al gobierno estadounidense donde se quejó de que la Fiscalía neoyorquina se refiera a ese país centroamericano como un narcoestado. 


martes, 8 de octubre de 2019

Juez ordena abrir investigación sobre sujeto (s) que tomaron fotos a los jurados del juicio por narcotráfico contra Tony Hernández

Por Maibort Petit
@Maibort Petit 

  Un juez en Nueva York ordenó abrir una investigación contra uno o varios sujetos que habrían tomado fotografías a los miembros del jurado del juicio contra Juan Antonio Hernández, un exdiputado hondureño acusado por el gobierno de los Estados Unidos de delitos de narcotráfico, quien además es hermano del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández.
   El evento denunciado por el juez del caso, Kevin Castel fue calificado como un delito federal de obstrucción a la justicia, debido a que el tribunal ordenó que la identidad de los miembros del panel quede sellada por motivos de seguridad. Debido a la orden de anonimato que pesa sobre los jurados, sus rostros no pueden ser dibujados por los artistas que realizan los bocetos del juicio.

  Uno o varios sujetos que acudieron a la quinta audiencia del juicio, tomaron fotografías a los miembros del jurado cuando estaban entrando o saliendo del edificio de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, ubicada en el 500 Pearl Street, en el sur de Manhattan.

  La irregularidad fue denunciada al juez Castel, quien de inmediato solicitó a la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York que abriera una investigación que permita conocer quién o quiénes infringieron la orden del tribunal.

  Fotografiar a los jurados es considerado como un mecanismo de intimidación que puede generar consecuencias graves, como por ejemplo, puede ser una alegación para solicitar un "mistrial" o juicio nulo. El magistrado advirtió que el hecho denunciado es muy grave y que no iba a permitir ese tipo de irregularidades. Aseguró que -él o los responsables- estarían obstruyendo la justicia con el delito cometido. 

   El juez Castel ordenó a los alguaciles de los EE. UU. incrementar la vigilancia en los alrededores de la corte para detectar a los violadores de las reglas del tribunal. 

  En los últimos días ha aumentado el público asistente al mediático juicio del político y presunto narcotraficante hondureño. Algunos de los visitantes son turistas que vienen de varias ciudades de Honduras y quieren ver de cerca a los protagonistas del escándalo que ha marcado el país centroamericano.

  Este martes se observó en la sala a varios sujetos que hablaban en voz alta, no seguían el protocolo establecido por la corte que obliga a levantarse cuando entran o salen los jurados del recinto. En dos oportunidades, el juez Castel levantó la voz y pidió silencio casi a gritos, a la vez que exigió un comportamiento apropiado a los presentes en la audiencia. 

  El juez Castel dijo que las reglas serán más rigurosas en el juicio de Tony Hernández en las próximas audiencias. El juicio está previsto a realizarse en 10 ó 12 días.

Al final de la sesión, uno de los jurados entregó una nota al juez, que preocupó mucho al magistrado quien se vio obligado a llamar a las 2 partes a una reunión en la lateral de la sala. Lo que se decidió en esa conversación no se ha informado todavía a la prensa.

lunes, 7 de octubre de 2019

Juicio de Tony Hernández: Un escándalo que define a Honduras como un Narcoestado

Por Maibort Petit


Un exalcalde de que reconoció estar vinculado a 58 asesinatos, un expresidente de la República que envió un contingente del Ejército hondureño a la frontera para proteger y prestar seguridad a unos narcos asociados de Joaquín El Chapo Guzmán que —a su vez eran los financistas de las campañas presidenciales del partido Nacional; un jefe de Estado en ejercicio que se reunión con los capos, recibió millones de dólares del narcotráfico y ordenó pagar sobornos para que los diputados votaran por él, es lo que define a un "Narcoestado", y lo que se escuchó este lunes en el cuarto día del juicio del ex-político,  Juan Antonio "Tony" Hernández que se realiza en la Corte Federal de Manhattan.
Juan Orlando Hernández y Pepe Lobo, presidente y expresidente de Honduras señalados en el juicio de Tony Hernández por sus supuestas vinculaciones con el narcotráfico
Durante la audiencia se pudo apreciar el proceso de descomposición política y social que vive el país centroamericano que está en el ojo del huracán por las acusaciones por delitos de narcotráfico a parte de la cúpula política. En su testimonio, Alexander Aldón, ex alcalde de El Paraíso en el Departamento de Copán, describió una reunión donde Tony Hernández, conversó con Joaquín el Chapo Guzmán y recibió directamente del exlíder del cártel de Sinaloa un millón de dólares en billetes de $50 y 100$ que venían empaquetados en plástico en pacas de 50 mil y 100 mil dólares. El relato es digno de una serie de Netflix. Ardón contó cómo contaron el dinero mientras el acusado "argumentaba" que se usaría para pagar la campaña presidencial del actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández en 2013.

Amilcar Alexander Ardón aseguró que la entrega del dinero ocurrió en una reunión en el Paraíso, Copán a la cual asistieron además de él y Tony Hernández "Don Amado", Mario Calix, Mervín Pinto, Hugo Ardón, el Primo, Otto Salgueiro y el mismísimo "Chapo" Guzmán. 

Contó Ardón que en una mesa Guzmán le pidió a Tony Hernández su número de teléfono. "El Chapo pidió a Don Amado que fuera al carro a buscar el dinero y se lo entregó diciéndole que le dijera a Juan Orlando Hernández que era para su campaña", acotó el ahora testigo de la fiscalía neoyorquina.

Mientras Ardón hablaba frente al jurado se podía observar a Tony Hernández, quien vestía un traje azul oscuro, pasando notas a su abogado com quien se comunica a través del sistema de traducción de Google.

Uno de los detalles pintorescos de este juicio es que el jurado pareciera no aburrirse. Sigue con atención todos los testimonios. Por su parte, el Juez Kevin Castel suele hacer comentarios jocosos que arrancan risas de los presentes. El magistrado está alerta a cualquier exceso de las partes, no permite repreguntas u objeciones sin base y empuja a los fiscales y defensa para que el proceso se cumpla dentro del calendario planificado que son entre 10 y 12 días.


El criminal, vestido de uniforme de prisionero color beige, manifestó que Tony Hernández siempre se presentaba a las reuniones armado "con pistolas y fusiles de asalto". 

Tony Hernández y Ardón se conocieron en 2008 en Copán, Honduras y trabajaron juntos desde el 2010 hasta noviembre de 2018, cuando Tony Hernández fue arrestado en Miami, Florida. "En principio me ayudaba ofreciéndome información"  y luego "nos asociaron en la compra venta de cocaína". Juntos habrían negociado entre 30 a 40 toneladas de cocaína que tenían como destino final los Estados Unidos, declaró el testigo.

Ardón sostuvo que le compraba cocaína a Tony Hernández, de la pagada a 10 mil dólares el kilo y que él sólo se ganaba 1000 dólares por moverla desde su territorio en Honduras hasta la frontera con Guatemala. Confesó que fue en 2011 cuando vió por primera vez los kilos con la marca TH que corresponde al acusado.

El ex-alcalde y narcotraficante dijo que Tony Hernández siempre estaba armado con pistolas, fusiles AR 15 modificados y pistolas. En varias oportunidades le mostró fotografías de armas sofisticadas, entre ellas un fusil de asalto de alto poder M-60. "Me dijo que esa arma se traspasaba a los carros blindados", aseguró. 

El testigo afirmó que había tenido reuniones frecuentes con Tony Hernández, con el Chapo Guzmán y que estaba asociado a Wilter Blanco, otro narco hondureño condenado a más de dos décadas de prisión en la Florida.
Joaquín El Chapo Guzmán
Ardón y Blanco se asociaron en 2004 para el negocio de la compra y venta de cocaína. Dijo que Blanco —quien controlaba el Departamento de Gracias a Dios, Colón y Atlántida le brindaba seguridad a las drogas de Ardón y a las de Tony Hernández. Los dos narcos mantuvieron su sociedad hasta el arresto de Blanco ocurrido en 2016 en Costa Rica.

Asimismo, Ardón aseguró que había conversado con Tony Hernández sobre el cártel de "los Cachiros" en 2010.  El acusado le preguntó si no tendrían problemas para pasar la droga por los departamentos controlados por "los Cachiros", que se extendían a Colón, partes de Gracias a Dios y Olancho hasta la ciudad de San Pedro Sula, pero Ardón le dijo que ese territorio también estaba bajo el control de Wilter Blanco, su socio. 

Asimismo, mencionó que una parte del Departamento de Colón, (El Espíritu) estaba controlado por el cártel de los hermanos Valle Valle, con quienes Ardón también estaba asociado. "Yo les vendía y les cobraba la pasada por El Paraíso", lugar donde él (Ardón) era alcalde.

Ardón aseguró que Tony Hernández le había informado que tenía un laboratorio en Lempira para "reconstruir los kilos" de cocaína que llegaban destruidos.

Tanto Ardón como Tony Hernández trabajaron con Ramón y Otto Salgueiro, unos narcotraficantes que formaban parte de la organización del Chapo Guzmán y manejaban "el negocio" en "Los Amates" en Guatemala, 

Ardón aseguró que se había reunido con el "Chapo" en 6 oportunidades. La primera vez que lo vió fue en 2007 y desde esa fecha y hasta el 2013 sostuvieron 6 encuentros. Durante ese período participó con el "Chapo" en varios negocios de transporte y venta de cocaína, entre los que destacó el conocido por unos camiones que tenían el nombre del canal de televisión mexicano "Televisa" que viajaban por territorio centroamericano, cargaba la cocaína en "Los Amates" en Guatemala y transportaban la droga hasta México.

En 2007, el "Chapo" le dijo a Ardón en una reunión que se realizó en el Paraíso que estaba usando los camiones "Televisa" para transportar la cocaína. Y así, explicó que dichos vehículos podían llevar 6000 kilos de cocaína y hacían la ruta hacia los Estados Unidos. Tanto Tony Hernández con Ardón surtieron al "Chapo" de unos 2000 kilos de cocaína. Entre 2007 hasta 2013 se le entregaron al Chapo 6 cargamentos para ser transportados en los camiones "Televisa".

Tony Hernández proveyó cocaína para los mencionados camiones por primera vez en 2011. 

Entre 2007 y 2013, la droga se entregaba al Chapo en "Los Amates" con los hermanos Salgueiro y se llevaba desde Honduras en camiones ganaderos, "una vez al mes y a veces dos, en cargamentos de 500 y 1000 kilos". En otras oportunidades, llevaban envíos de 750 a 780 kilos de cocaína en volquetas.

Tony Hernández prestaba seguridad a los cargamentos y a los narcotraficantes por medio de su primo, agente de policía, Juan Carlos Bonilla Valladares, alias "El Tigre" y otros miembros de la policía hondureña. 

Ardón aseguró que pagó a Tony Hernández $50 por kilo por su servicio de seguridad.

En el testimonio se aseguró que Tony Hernández habría sido el autor intelectual de dos asesinatos, uno de un colaborador conocido como el Chino, que cayó preso y el acusado tenía miedo que hablara porque tenía mucha información, y el otro narcotraficante llamado Franklin Arita que no quería que la cocaína del acusado y de Ardón pasara por su base en Santa Rita de Copán. "Tony Hernández me dijo que había que asesinarlo y que él iba hablar con su primo el Tigre Bonilla". El hombre fue asesinado a los tres días.

El ejército de Honduras cuida los narcos

Otro detalle que asombró fue una conversación que sostuvo Ardón con el Chapo en 2012 en Guatemala, donde salió a relucir un poderoso narco de nombre Jairo Orellana que le había robado unos cargamentos a Guzmán y había amenazado con apoderarse de la frontera con Honduras.  Fue entonces cuando el Chapo aseguró que Orellana no se iba a lograr su cometido porque yo iba hablar con el presidente Pepe Lobo para que nos diera protección en la zona fronteriza.

Ardón se comunicó con Tony Hernández para que les brindaran la protección necesaria, y éste le respondió que sólo el presidente Lobo podría hacerlo. Yo hablé con el presidente Pepe Lobo sobre la situación y él me envió dos camiones con 120 soldados del Ejército de Honduras al Departamento de Copán para que nos dieran seguridad y protección. Los soldados estuvieron dos meses en la zona de la Playona, estaban armados con M16, M60 y basucas. Jairo no se apoderó del territorio y el negocio siguió su rumbo.



Sobornos millonarios para las campañas


Ardón dijo que había pagado dos millones de dólares en sobornos para financiar las campañas de 2009 del expresidente Pepe Lobo y Juan Orlando Hernández, cuando éste era candidato para la presidencia del Congreso. 

Asimismo, aseguró que había pagado coimas a legisladores de su Departamento en nombre de Juan Orlando Hernández para que pudiera reunir suficientes votos para convertirse en presidente del Congreso en 2010.


Ardón afirmó que había entregado a Hernández 1.5 millones de dólares en financiamiento del narcotráfico para su campaña presidencial de 2013. Igualmente, para su reelección en 2017  habría entregado 50 mil dólares.

Todos los pagos que Ardón hizo a los funcionarios del gobierno y políticos del Partido Nacional fueron a cambio de protección "y para evitar ser extraditados a los Estados Unidos". 

Sobre el testigo

Ardón se entregó a las autoridades de EE. UU. 

Ardón (43) alias "Chante" y "AA" se entregó a las autoridades norteamericanas en marzo de 2019, y se declaró culpable de cuatro cargos: Conspirar para manufactura, traficar y distribuir  cocaína y metanfetaminas a gran escala; ser miembro de una organización criminal; posesión y uso de armas de fuego, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y lavado de dinero. 


Frente al jurado, Ardón reconoció ser responsable de 56 asesinatos.

Entre 2002 hasta 2019, Ardón habría distribuido unas 250 toneladas de cocaína junto a familiares que participaron en la industria criminal entre quienes nombró a su hermano Hugo Ardón, Leonel Leiva, Oscar Leiva, Melvin Pinto, Jonny Caballero, entre otros.

El presidente de Honduras niega los señalamientos

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández ha negado de manera tajante los señalamientos en su contra y asegura que no ha recibido dinero de ningún narcotraficante. Por su parte, los abogados de Tony Hernández sostienen que las acusaciones en contra de su cliente y de su hermano carecen de evidencias.


martes, 17 de septiembre de 2019

Tras bastidores el narcotráfico mueve las fichas del poder en Honduras

El caso que en la Corte del Distrito Sur de Nueva York se sigue a Tony Hernández, excongresista y hermano del actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, habría puesto en evidencia las relaciones que desde el alto poder de la nación centroamericana se mantienen con la industria del tráfico de drogas.
Por Maibort Petit
@maibortpetit

El arresto en Miami y procesamiento judicial de Juan Antonio Hernández Alvarado —conocido como Tony Hernández— estaría poniendo de manifiesto los vínculos del narcotráfico con el poder político en Honduras, toda vez que a medida que se desarrolla este caso se estaría develando el importante papel que este flagelo juega en las altas esferas de la nación centroamericana. 

En las investigaciones el nombre del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández ha sido señalado como co-conspirador en el caso por tráfico de droga que se le sigue a su hermano en las instancias judiciales de los Estados Unidos. Acusaciones frente a las que el mandatario se defiende asegurando que se trata de venganza dado su activo papel para acabar con el narcotráfico[1].

De acuerdo a la documentación manejada en la corte neoyorquina, los hermanos Hernández Alvarado, junto a otros funcionarios de alto nivel entre quienes se señala también al expresidente Porfirio Lobo, usaron el tráfico de drogas para mantener y aumentar su poder político.

Para Juan Orlando Hernández sólo se trata de “un ataque con un afán de venganza que buscan los narcotraficantes contra el único presidente que ha hecho lo que tenía que hacer, y es lógico esperar la reacción de estos criminales tratando de evitar que sigamos con nuestra lucha, pero no nos vamos a detener (…) Las acusaciones infundadas y sin pruebas que circulan son parte de una conspiración en contra de nuestro gobierno y lo quiero decir hoy desde Honduras para el mundo: son acciones que vienen en contra de la política que hemos impulsado para traerle paz y tranquilidad a Honduras".

Hay que aclarar que en los documentos de la fiscalía no se identifica al presidente de Honduras con nombre y apellido, ni tampoco se han presentado acusaciones en su contra, aludiéndose a su persona como CC-4, quien fue "elegido presidente de Honduras a fines de 2013". Según los papeles, se habrían destinado USD 1,5 millones a sobornos durante su campaña electoral con el objetivo de comprar favores políticos a cambio de protección.

Fuentes ligadas al caso han manifestado que el testigo cooperante que habría suministrado la información que implica a Juan Orlando Hernández, es Alexander Ardón, exalcalde de El Paraíso, localidad cercana a la frontera con Guatemala, quien es identificado en la investigación como CW-3[2].

Los fiscales federales indican que el presidente Hernández formaría parte de un grupo de personas investigadas por la DEA desde 2013 por participar “en actividades de gran escala de narcotráfico y lavado de dinero relacionadas con la importación de cocaína en los Estados Unidos“. Del mismo modo presentaron una solicitud formulada en 2015 para que Apple, Google, Microsoft, Yahoo y AOL proporcionaran información de títulos de correos electrónicos pero no de su contenido. Al menos dos de estas cuentas de correos pertenecerían, supuestamente a Juan Orlando Hernández. “También se incluyen en la solicitud las cuentas de correos electrónico de la hermana del presidente, Hilda Hernández, ya fallecida, su asesor Ebal Díaz, su ministro de Seguridad, Julián Pacheco Tinoco y cuatro miembros de la familia Rosenthal”[3].

Los representantes del gobierno de EE. UU. refieren en el escrito presentado ante el tribunal, que parte de las pruebas revelan a Honduras como un narcoestado, una situación que pone en entredicho los planes de la administración de Donald Trump de establecer una alianza con el mandatario centroamericano para combatir el tráfico de drogas.

Ya en mayo el presidente Hernández Alvarado admitió haber sido investigado junto a sus colaboradores por la DEA por su supuesto narcotráfico y lavado de dinero, pero advirtió que en estas averiguaciones “nunca se encontró evidencia” en su contra. Esto habría ocurrido en 2015, pero según la presidencia hondureña, se determinó que no había indicios para acusar al mandatario ni a sus colaboradores.

Pepe Lobo salpicado

El otro expresidente hondureño salpicado en la investigación, Porfirio “Pepe” Lobo, ha negado reiteradamente que haya recibido dinero de narcotraficantes, tal como lo señalan los documentos de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York en el caso de Juan Antonio Hernández que lo involucraría en actividades relacionadas al tráfico de drogas.
Lobo, que instó a Hernández Alvarado a renunciar a la primera magistratura hondureña, aseguró que no recibió dinero de parte del exalcalde de El Paraíso, Alexander Ardón, como lo indican los documentos que, dicho sea de paso, no lo nombran directamente. Han sido las indagatorias de prensa las que han llevado a determinar que quien en el escrito de la fiscalía se identifica como CC-3, es el expresidente Porfirio Lobo.

La Prensa de Honduras[4], citando a Univisión refiere que “Alexander Ardón, a quien Tony Hernández le dijo a CW-3 que podrían formar una asociación exitosa basada en la protección de CC-3 (Lobo) y CC-4 (Juan Orlando Hernández) si ganaban en las elecciones de 2009. También que creía que CC-4 seguiría a CC-3 como presidente de Honduras y ‘continuaría protegiéndolos’”.

Ardón y Lobo presuntamente habrían sostenido una reunión en 2009 —fecha de las elecciones hondureñas— en la que el primero le solicitó al exmandatario Lobo “apoyo financiero y logístico” para su campaña y la de Juan Orlando Hernández. “A cambio de ello, se ofreció protección y el nombramiento de un pariente para un puesto político, y según los fiscales, se acordó proporcionar millones de dólares”.

Hay que recordar, además, que Fabio Porfirio Lobo, hijo de Porfirio Lobo, se declaró culpable en una corte federal de Manhattan de conspiración para ingresar cocaína a Estados Unidos[5].

El arresto y los cargos a Tony Hernández

El 23 de noviembre de 2018, fue apresado en Miami Juan Antonio Hernández Alvarado, conocido por el alias de "Tony Hernández", acusado por los delitos de 1) conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos; 2) usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos, y poseer ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la importación de cocaína de la conspiración; 3) conspiración para usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos y poseer ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la conspiración de importación de cocaína; y 4) hacer declaraciones falsas a agentes federales, formulados en su contra. El juez de la causa es Peter Kevin Castel, titular de la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

Sobre el exdiputado y hermano del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, pesaba una orden de captura emitida por las autoridades estadounidenses en virtud de que la acusación federal en su contra sostiene que participó junto a organizaciones criminales de la nación centroamericana, desde 2004 hasta 2016, para introducir droga a territorio de los Estados Unidos.
Presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández
La noticia se difundió por la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos y fiscales federales, quienes precisaron que aun cuando el caso de Hernández tiene su asiento en Manhattan, debía rendir declaración en la Corte del Distrito Sur de la Florida ante un juez de primera instancia por haber sido detenido en la ciudad de Miami.

Raymond Donovan, agente especial de la DEA, manifestó en ese entonces que "El tráfico de drogas y la corrupción en todo el mundo amenazan el estado de derecho, alimenta la violencia y la inestabilidad, y perjudica a familias y comunidades inocentes (…) Hernández y sus asociados criminales supuestamente conspiraron con algunas de las redes criminales transnacionales más mortales y peligrosas del mundo en México y Colombia para inundar las calles de Estados Unidos con drogas mortales. La DEA espera que Hernández se enfrente a la justicia estadounidense y responda por sus presuntos delitos".

El fiscal de Manhattan, Geoffrey S. Berman, refirió que Hernández “estuvo involucrado en todas las etapas del tráfico de drogas a través de Honduras de cargas de varias toneladas de cocaína que estaban destinadas a los EE. UU.". Para llevar a cabo tal tarea, “supuestamente organizó la seguridad para los envíos de cocaína, sobornó a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley para obtener información sensible para proteger los envíos de drogas y solicitó grandes sobornos a los principales narcotraficantes. Gracias al trabajo en curso de la DEA, Hernández está ahora bajo custodia en territorio estadounidense y enfrentando a la justicia en las cortes estadounidenses”.

En específico, la acusación indica que entre 2004 y 2016, supuestamente Hernández conspiró con organizaciones de narcotraficantes en Honduras y en otros lugares para trasladar droga por rutas aéreas y marítimas desde Colombia a Honduras y de allí, a través de la frontera con Guatemala, llevarla a los Estados Unidos.

Las investigaciones de la DEA precisaron que los narcotraficantes sobornaron a funcionarios públicos, entre ellos diputados hondureños, con el objetivo de que estos les brindaran protección, evitaran la interferencia de organismos de seguridad y facilitaran el paso seguro de los narcóticos por territorio hondureño.

Los documentos acusatorios señalan a Juan Antonio Hernández Alvarado como un presunto narcotraficante a gran escala que trabajó con otros criminales de Colombia, Honduras y México, para importar cocaína a los Estados Unidos.

“Juan Antonio Hernández Alvarado estuvo involucrado —de acuerdo a la averiguación— con el procesamiento, recepción, transporte y la distribución de cargas de cocaína de toneladas múltiples que llegaron a Honduras a través de aviones, buques rápidos y, al menos en una ocasión, en un submarino. El acusado tuvo acceso a los laboratorios de cocaína en Honduras y Colombia, en los que parte de la cocaína estaba marcada con el símbolo ‘TH’, es decir, las iniciales de ‘Tony Hernández’, el alias con el que también se le conoce. Igualmente habría coordinado y, a veces, participó en proporcionar seguridad fuertemente armada para los envíos de cocaína transportados dentro de Honduras, incluso por miembros de la Policía Nacional de la nación centroamericana y con narcotraficantes armados con —entre otras armas— ametralladoras”[6].

La acusación narra que Hernández Alvarado, en febrero de 2014, mantuvo una reunión en  Honduras con Devis Leonel Rivera Maradiaga, exlíder de la organización de narcotraficantes hondureña conocida bajo la denominación de los “Cachiros”, un encuentro que fue registrado en audio y video en los que el hermano del mandatario centroamericano aceptó ayudar a Rivera Maradiaga con el cobro de una deuda que el gobierno hondureño mantenía con empresas destinadas a lavado de dinero proveniente de la banda criminal, a cambio de pagos sobornos de Rivera Maradiaga, quien habría cancelado USD 50 mil a Tony Hernández en la referida entrevista.

Se declara no culpable

El 20 de diciembre de 2018, el hermano del presidente de Honduras se declaró no culpable de los delitos que se le imputan ante el tribunal de Nueva York, según lo dio a conocer su defensa luego de una sesión que se prolongó por 25 minutos, en los que el fiscal federal, Geoffrey Berman, lo acusó de estar involucrado en todas las etapas del tráfico de drogas de Honduras hasta los EE. UU.

Previamente, el Juzgado de Privación de Dominio de Bienes de Origen Ilícito aseguró diez propiedades de Hernández Alvarado, los cuales quedaron bajo la custodia de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI)[7].

El juez Peter Kevin Castel fijó el inicio del juicio para 30 de septiembre de 2019 —posteriormente se reprogramó para el 2 de octubre de 2019— habiendo sido presentado ante la Corte que lleva el caso el 29 de marzo de 2019, fecha en la que juez fijó el calendario para la preparación del juicio. El 10 de mayo de 2019 se pautó la presentación de las mociones del caso, mientras que para el 6 de mayo la defensa del acusado debía dar respuesta a las mismas. La fiscalía debía hacerlo el 28 de mayo.

Juan Antonio Hernández Alvarado está siendo defendido por Omar Malone y los fiscales del caso son Matthew Laroche, Emil Bove III[8].

El juez Kevin Castel decidió el 13 de septiembre que la identidad de los doce miembros del jurado y seis alternos se mantenga en el anonimato y sólo serán conocidos por la fiscalía y los abogados de la defensa. "Se identificarán con números", dijo el magistrado[9].

Juicio de Hernández no evalúa política hondureña

Aunque el parentesco consanguíneo de Juan Antonio "Tony" Hernández con el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández Alvarado, es un hecho de amplia resonancia noticiosa, la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York advirtió que el juicio no puede interpretarse como un "referéndum sobre la política hondureña".

Sin embargo, admitió existen evidencias que muestran que Tony Hernández y sus cómplices se valieron del producto de las drogas para asegurar y explotar las instituciones del gobierno de Honduras.

Descrito en las acusaciones de los fiscales federales de Nueva York como "un narcotraficante a gran escala", los señalamientos en su contra han arrojado una sombra sobre el gobierno de Juan Orlando Hernández Alvarado.

Honduras es un importante centro de tránsito para la cocaína.

La fiscalía entregó un documento al tribunal en el que se citan una serie de nombres que convocarán durante el juicio por estimarse que están involucrados en la conspiración por la cual se encausa a “Tony” Hernández. El gobierno considera que hay suficientes pruebas que dejan clara la complicidad y el uso del poder político del acusado para facilitar el tráfico de drogas. Incluso, se dice que el hermano del acusado y actual presidente de Honduras habría usado dinero de las drogas para pagar su campaña a cambio de dar protección cuando este era presidente del Congreso Nacional y luego cuando fue electo presidente.

Una declaración del propio Tony Hernández destacó la corrupción política como modus operandi del narcotráfico. "Siempre intentan involucrar a alguien para poder estar en el… tener algo del estado. Ya sea información, ya sea logística o algo así, atraer a alguien o comprometer al gobierno para que lo ayude. Eso siempre ha sucedido, siempre. Es un modus operandi con el narcotráfico… y crimen organizado".

El gobierno echará mano durante el juicio de declaraciones de los supuestos cómplices del acusado formuladas a testigos cooperantes del caso, pues estima que lo dicho por estas personas promovieron la conspiración acusada en el primer cargo, así como también una conspiración relacionada para apalancar el tráfico de drogas para mantener y mejorar su poder político y el control del Partido Nacional en Honduras.

Tony Hernández solicitó excluir las evidencias relacionadas con la corrupción política, pero los fiscales insistieron que hay evidencia que muestra que Hernández y sus cómplices usaron dinero de las drogas para asegurar y explotar las instituciones del gobierno hondureño y en promoción del narcotráfico.

“El Gobierno dice que establecerá que Hernández ayudó a escoltar los envíos de drogas, transmitió información confidencial de las fuerzas del orden desde la sede de la Policía Nacional de Honduras a los conspiradores, y guardó una de las propiedades del acusado en San Pedro Sula, Honduras, donde cooperaba con ametralladoras y dispositivos destructivos, y asesinatos. También sostiene que hay evidencias que prueban que el acusado y sus cómplices buscaron protección adicional mediante ‘el uso de las ganancias de las drogas para financiar parcialmente las campañas políticas del Partido Nacionales’”.

Para los fiscales es fundamental demostrar cómo el narcotráfico influyó en la política[10].

Finalmente, el juez aprobó que expertos testifiquen sobre armas, drogas y política hondureña, mientras la defensa pidió que estos testimonios no se extralimiten, especialmente en lo relacionado con la geopolítica de Honduras, puesto ya que podrían ejercer un efecto negativo en la imagen del acusado frente al jurado.

El magistrado también aceptó que la fiscalía presente al jurado las evidencias de dos asesinatos de dos hombres vinculados a la supuesta organización criminal de Hernández. Igualmente permitió que los fiscales presenten el testimonio de expertos admisibles, pero se reservó la posibilidad de regularlos, si los mismos llegaran a extralimitarse de los elementos que forman parte de la conspiración.

Más familia implicada

En el proceso judicial a Juan Antonio Hernández Alvarado han salido a relucir otros hechos, entre ellos la implicación de otro familiar del acusado que se desempeñaba como agente de la Policía Nacional de Honduras y quien fue acusado de ser coconspirador.

Se trata de Mauricio Hernández Pineda, primo de Tony y Juan Orlando Hernández, quien es señalado por el gobierno de conspirar con Juan Antonio Hernández Alvarado, alias "Tony Hernández" y otros, para importar toneladas múltiples de cocaína a los Estados Unidos.

Nombrado como CC-6 en la investigación, Mauricio Hernández Pineda habría supuestamente ayudado al acusado en lo atinente al transporte de la cocaína a los Estados Unidos.

El Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Geoffrey S. Berman, y la Agente Especial a cargo de la División de Operaciones Especiales de la DEA, Wendy Woolcock, informaron que Hernández Pineda fue acusado de conspirar para importar cocaína a los EE. UU. y delitos relacionados con armas que involucran el uso y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos. “Mauricio Hernández Pineda traicionó sus obligaciones como oficial de policía de hacer cumplir las leyes de su país y evitar el tráfico a través de su país, y en su lugar facilitó los envíos de toneladas de cocaína que eventualmente llegaron a los Estados Unidos. Hernández Pineda pronto tendrá que responder por sus presuntos delitos en un tribunal de los Estados Unidos", manifestó el fiscal.

Mauricio Hernández Pineda, un alto rango de la Policía Nacional de Honduras, habría proporcionado protección armada durante los envíos de cocaína desde Honduras y proporcionó información confidencial a sus co-conspiradores sobre las fuerzas del orden público, de manera que pudieran evadir ser descubiertos y detenidos. Por ello, Hernández Pineda supuestamente recibió miles de dólares provenientes de las ganancias de las operaciones de narcotráfico.

Los cargos contra Mauricio Hernández Pineda son (1) conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos, que conlleva una sentencia mínima obligatoria de 10 años de prisión y una sentencia máxima de cadena perpetua; (2) usar y transportar ametralladoras y dispositivos destructivos durante, y poseer ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la conspiración de importación de cocaína, que conlleva una sentencia mínima obligatoria de 30 años en prisión y una sentencia máxima de cadena perpetua; y (3) conspirar para usar y transportar ametralladoras y dispositivos destructivos durante, y poseer ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la conspiración de importación de cocaína, que conlleva una sentencia máxima de cadena perpetua[11].

La investigación salpica al presidente hondureño

En los documentos desclasificados del caso en fecha el 2 de agosto de 2019, la fiscalía refirió que Mauricio Hernández (CC-6), Juan Orlando Hernández (CC-4) y Juan Antonio Hernández, conspiraron para importar cocaína hacia Estados Unidos.

El gobierno aspira establecer que CC-3, CC-4, CC-5, y CC-6 complotaron con Tony Hernández en las operaciones de narcotráfico. Igualmente hubo un complot para a través del tráfico de drogas mantener y aumentar su poder político y control del Partido Nacional de Honduras.

La documentación de la fiscalía sostiene que en 2008, Mauricio Hernández (CC-6), le manifestó a CW-4 que Tony Hernández protegía a CW-1 a cambio de pagos de ingresos de drogas.

En 2010, Mauricio Hernández le dijo a CW-4 que “(i) quería acceso información sensible de los órganos de aplicación de justicia para ayudar a proteger los envíos de drogas que involucraban a Tony Hernández y Alexander Ardón, (ii) Alexander Ardón estaba usando el dinero producto de la droga para pagar Tony, que estaba usando parte de ese dinero para ayudar a financiar la campaña presidencial de Juan Orlando Hernández, y (iii) Tony Hernández y Juan Orlando Hernández protegerían a CW-4 y le pagarían y le ayudaría con promociones a cambio de información”.

En 2012, Mauricio Hernández le expresó a CW-4 que “(i) la nueva ley de extradición hondureña seria promulgada en respuesta a la presión de los Estados Unidos y destinada a apaciguar al gobierno de los Estados Unidos, y (ii) Tony Hernández le dijo a Mauricio Hernández CC-6 que si bien podría haber extradición disponible en teoría, ellos no serían extraditados”.

En 2013 o 2014, Mauricio Hernández le habría dicho a CW-4 que hablaría con Tony Hernández para lograr que Juan Orlando Hernández ayudara a CW-4 a obtener una promoción.

En 2014, Mauricio Hernández le dijo a CW-4 que Juan Orlando Hernández CC-4 estaba considerando eliminar la extradición, porque le preocupaba que Estados Unidos solicitara la extradición contra Tony Hernández.

En 2016, Mauricio Hernández le dijo a CW-4 que “(i) Juan Orlando Hernández CC-4 estaba trabajando para prevenir que Tony Hernández fuera extraditado, pero no pudo proteger a CW-4 debido al interés de Juan Orlando Hernández de buscar la reelección, y (ii) CW-4 no podía hablar sobre el Tony Hernández, Juan Orlando Hernández o Mauricio Hernández CC-6 en los Estados Unidos”.

La fiscalía se propone establecer que Tony Hernández y Mauricio Hernández co-conspiraron a través del testimonio de CW-1, Ardón y CW-4, para aprovechar el tráfico de drogas con el propósito de mantener y mejorar su poder político y el poder del Partido Nacional en Honduras[12].

Congresista de EE. UU. acusa al mandatario

Pero no solamente en los documentos de la Fiscalía del Distrito Sur de New York se habrían formulado acusaciones contra el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández Alvarado, en materia de narcotráfico, sino que otras voces desde el Congreso de los Estados Unidos lo habrían señalado como tal.

Es el caso de Norma Torres, congresista por el estado de California, quien cuestionó los acuerdos promovidos por la administración de Donald Trump con el mandatario centroamericano, a quien se refirió como un "narcotraficante acusado".

Torres se refería a la posibilidad de que EE. UU. y Honduras firmaran un acuerdo para convertir a esa nación centroamericana en un "‘Tercer país seguro’, al igual que Guatemala y México, en donde los solicitantes de asilo tendrían que acudir, antes de viajar a la frontera entre México y Estados Unidos”.

Para la congresista esta es una estrategia urdida por el mandatario centroamericano para sumar simpatía con la administración de Trump y así ganar tiempo ante las investigaciones que están en curso en su contra en la Corte del Distrito Sur de New York[13].

Sobre este asunto, InSight Crime llevó a cabo un análisis[14] en el que refiere que estas circunstancias podrían poner fin a esta alianza en la que la administración Trump ofrece apoyo a Hernández a cambio de que este frene el flujo de migrantes que buscan entrar a territorio estadounidense.

“Las más recientes acusaciones debilitan la relación de Estados Unidos con Honduras en cuanto a la lucha contra el narcotráfico. Es claro que a los fiscales no les tiembla la mano para señalar al presidente en el caso contra su hermano, y es muy probable que Hernández siga tomando esto como una afrenta personal”.

Refiere InSight Crime que en virtud de que el gobierno de Trump “ha demostrado ser más transaccional que política, las relaciones bilaterales quizá dependan ahora de la voluntad de Hernández de detener el flujo de migrantes”.

Las averiguaciones de la institución sostienen que un exfuncionario del Ejército de Honduras involucrado en investigaciones antidrogas considera que la presión de la embajada de Estados Unidos fue la única causa de las detenciones de narcotraficantes y sus aliados con consentimiento de Hernández.







[1] Univisión. “Presidente de Honduras implicado en una conspiración para usar U$1.5 millones del narcotráfico en sus campañas”. 3 de agosto de 2019. https://www.univision.com/noticias/america-latina/presidente-de-honduras-implicado-en-una-conspiracion-para-usar-u-1-5-millones-del-narcotrafico-en-sus-campanas

[2] EFE. “Hernández atribuye a venganza la denuncia de que usó dinero del narcotráfico”. 4 de agosto de 2019. https://www.efe.com/efe/america/politica/hernandez-atribuye-a-venganza-la-denuncia-de-que-uso-dinero-del-narcotrafico/20000035-4036843#

[3] CNN. “Presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, investigado por supuesto narcotráfico”. 31 de mayo de 2019. https://cnnespanol.cnn.com/2019/05/31/presidente-de-honduras-juan-orlando-hernandez-investigado-por-supuesto-narcotrafico/

[4] La Prensa. “Pepe Lobo vuelve a negar que recibió dinero de narcotraficantes”. 4 de agosto de 2019. https://www.laprensa.hn/honduras/1307320-410/pepe-porfirio-lobo-nego-recibio-dinero-narcotraficantes-narcotrafico-corte-eeuu-nueva-york

[5] Univisión. “Hijo del expresidente hondureño Lobo se declara culpable de narcotráfico en EEUU”. 16 de mayo de 2016. https://www.univision.com/noticias/narcotrafico/hijo-del-expresidente-hondureno-lobo-se-declara-culpable-de-narcotrafico-en-eeuu

[6] Venezuela Política. “Conoce por qué la DEA arrestó al hermano del presidente de Honduras por cargos de narcotráfico”. 26 de noviembre de 2018. https://www.maibortpetit.info/2018/11/la-dea-arresto-al-hermano-del.html

[7] El Pulso. “Tony Hernández se declaró no culpable de cargos por narcotráfico en Estados Unidos”. 20 de diciembre de 2018. https://www.elheraldo.hn/pais/1244002-466/tony-hern%C3%A1ndez-se-declar%C3%B3-no-culpable-de-cargos-por-narcotr%C3%A1fico-en-estados

[8] Venezuela Política. “Hermano del presidente de Honduras acusado por EE. UU. de delitos de narcotráfico irá juicio en NY”. 5 de abril de 2019. https://www.maibortpetit.info/2019/04/hermano-del-presidente-de-honduras.html

[9] Venezuela Política. “Juez de Nueva York ordena que los jurados del juicio de Tony Hernández sean anónimos”. 13 de septiembre de 2019. https://www.maibortpetit.info/2019/09/juez-de-nueva-york-ordena-que-los.html

[10] Venezuela Política. “Fiscalía de NY: Juicio por narcotráfico contra ‘Tony’ Hernández no es un ‘referéndum sobre la política hondureña’". 29 de agosto de 2019. https://www.maibortpetit.info/2019/08/fiscalia-de-ny-juicio-por-narcotrafico.html

[11] Pro Honduras Network. “Estados Unidos levanta cargos contra primo de Juan Orlando Hernández, Mauricio Hernández Pineda alias CC-6”. 4 de septiembre de 2019. https://www.prohondurasnetwork.com/l/a43/

[12] Pro Honduras Network. “Acusación contra Mauricio Hernández pineda (CC-6) alerta a Juan Orlando Hernández de posible orden de extradición”. 5 de septiembre de 2019. https://www.prohondurasnetwork.com/l/a44/

[13] Pro Honduras Network. “Congresista Norma Torres se refiere a Juan Orlando Hernández como un narcotraficante y cuestiona el acuerdo para convertir a Honduras en tercer país seguro”. 11 de septiembre de 2019. https://www.prohondurasnetwork.com/l/a45/

[14] InSight Crime. “Denuncias de narcotráfico podrían poner fin a ayuda de EE. UU. a presidente de Honduras”. 5 de agosto de 2019. https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/denuncias-de-narcotrafico-podrian-poner-fin-a-ayuda-de-ee-uu-a-presidente-de-honduras/