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jueves, 15 de septiembre de 2016

Crónica del segundo día de audiencia del caso Flores: La fiscalía cabizbaja y la defensa ¿victoriosa?

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Llegamos a la corte más temprano de lo pautado. Había una enorme fila para entrar. Los sistemas de seguridad que usan en los edificios federales de los Estados Unidos son engorrosos y siempre tardan en verificar que las personas no lleven consigo objetivos prohibidos. Ese día, curiosamente, estaba frente a mí la mujer que había llamado nuestra atención el día anterior. Estaba vestida de una manera poco llamativa. El oficial pidió mostrar una identificación y ella sacó de su bolso un pasaporte venezolano, pude ver que su apellido era Freitas. Pasó el escaneo de seguridad, yo lo hice al tanto y cada quien siguió el protocolo para llegar a la sala, donde nos esperaba otro chequeo con los agentes internos.

   Cuando entramos a la sala 14 C ya se encontraban presentes los entusiastas abogados. Este segundo día de audiencia para suprimir las evidencias que el gobierno utilizará en el juicio contra Efraín Antonio Campos Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, acusados de conspirar para importar a los Estados Unidos 800 kilos de cocaína, prometía muchas sorpresas.

Los defensores —seis en total— se hicieron acompañar de un séquito de asistentes que llevaban un carrito de compras atestado de carpetas, libros y enormes fotografías, que forman partes de las “herramientas” con las cuales los abogados pretenden eliminar una parte de las pruebas que el gobierno norteamericano recogió a lo largo de unas seis semanas de seguimiento a los dos acusados.

Llegan los sobrinos

A las 9:30 am hicieron acto de presencia los sobrinos de Cilia Flores. Acompañados por los alguaciles, los dos acusados fueron acomodados en las sillas designadas a los reos y, como el día anterior, Campos Flores sonrió y saludo fugazmente a la prensa. A Flores de Freitas se le notó un poco estresado. Ambos lucían bien acicalados y recién afeitados. A los 3 minutos apareció el juez Paul Crotty. Todos nos levantamos en señal de respeto y ahí empezó la jornada.

La nueva abogada de Flores de Freitas, sentada a su lado a lo largo de la audiencia, mostraba documentos al joven quien en todo momento le respondía con una señal afirmativa. Campos Flores conversaba de manera entusiasta con John Zach. Se nota que ambos —cliente y abogado— tienen una gran empatía y mantienen una excelente relación.

La fiscalía llama a su primer testigo

El primer testigo sentado en el estrado por la fiscalía fue un especialista en justicia criminal de la DEA que trabaja con los dispositivos que usa esa agencia para generar las evidencias de los acusados. El agente declaró que para poder bajar la información que se graba en esos aparatos se requiere un password y un código especial.

La DEA suele enviar los equipos por Fedex a los informantes un día antes de que se vaya a producir la operación y —cuando culminan la investigación— las fuentes los envían a la agencia o los llevan personalmente a los agentes, todo depende del caso. Los informantes sólo pueden prender y apagar los dispositivos. Es en las instalaciones de la DEA donde se puede bajar la información a un software interno al que muy pocos tienen acceso.

Las grabaciones recogidas por los dispositivos 1 y 2

Los abogados de Campos Flores y Flores de Freitas han insistido desde julio 2016, en que los informantes que trabajaron para la DEA en esta operación, manipularon las grabaciones de audio y video, eliminaron extractos de las conversaciones sostenidas entre los acusados y los informantes a lo largo de seis encuentros realizados. Todo esto aparece explicado en la documentación presentada por la defensa en respuesta a la fiscalía.

Las actividades que fueron documentados son los siguientes:

1) El 4 de octubre de 2015 se sostuvo el primer encuentro entre Campos Flores y Flores de Freitas con “El Sentado” en San Pedro de Sula, Honduras. De ese encuentro el informante CW-1 (asesinado el 3 de diciembre de 2015 por una supuesta deuda de un millón de dólares) quedó solamente como prueba una fotografía, tomada a las afueras del restaurante rústico por una mujer que acompañó a “El Sentado” y cuyo nombre no fue revelado.

La defensa busca eliminar esa fotografía. Los abogados preguntaron a los agentes de la DEA por qué no hubo grabación de ese encuentro con los aparatos. A lo que los agentes contestaron que el informante aseguró que no había usado los dispositivos porque no consideró seguro y prudente hacerlo en el primer encuentro para no levantar sospechas.

2) La segunda reunión que se produjo entre Campos Flores, Flores de Freitas, CS-1, alias “El Mexicano” y CS-2, tuvo lugar en Caracas el 23 de octubre de 2015. En esta reunión estuvo presente una tercera persona, amigo de CS-2 y que no fue registrada en los reportes de los informantes a la DEA. La persona viajó en el mismo avión desde México a Caracas. Según reveló CS-1 era su amigo y en ningún momento participó en la reunión como tal, sino que estuvo en un área cercana a la puerta del apartamento propiedad de Campos Flores y que se constituyó en el centro de encuentros para "cuadrar los negocios" de los otrora poderosos primos. Ese encuentro aparece grabado en audio y video, y según declaró CS-1, al llegar al lugar pidió permiso para ir al baño y fue cuando encendió los dispositivos y cuando consideró que la reunión había terminado, fue nuevamente al baño para apagarlos.

3) 26 de octubre de 2015, se produce el segundo encuentro registrado por los dispositivos en el apartamento de Campos Flores en Caracas a donde acudieron CS-1, CS-2, Campos Flores y Flores de Freitas. También estuvieron presentes los escoltas de Campos Flores y un individuo —amigo de CS-2— cuyo nombre no fue revelado. En ese encuentro se asegura el envío de la droga que sería entregada por el contacto de Campos Flores con la Farc.

En la noche del 26 hubo otra reunión entre los Flores y los informantes de la DEA, pero no fue grabada porque no iban a hablar de negocios. Campos Flores invitó a los dos narcotraficantes al prostíbulo “El Trío” que había sido de su propiedad, y donde les brindó prostitutas, strepers y cocaína. Sólo CS-1 consumió cocaína. A cada invitado especial se le obsequió con tres prostitutas para servicios sexuales en el hotel Marriot ubicado en la avenida Venezuela con Calle Mohedano en Caracas.  

4) El 27 de octubre se produce un nuevo encuentro entre CS-1, CS-2, Campos Flores y Flores de Freitas para que el supuesto comprador de la droga percibiera la calidad del producto. En las grabaciones de ese día aparecen los dos sobrinos manipulando el ladrillo que supuestamente contenía un kilo de cocaína. En ese encuentro CS-1 (un narcotraficante de amplia experiencia capaz de reconocer la calidad de la droga con solo mirarla y olerla) dijo que la pureza de la droga era elevada, un 97 por ciento aproximadamente.

5) El 6 de noviembre de 2015 en Roatán, Honduras, se produce una reunión entre Flores de Freitas, Roberto de Jesús Soto García, CS-1 y CS-3 con el objetivo de revisar toda la logística que se llevaría a cabo en el aeropuerto de Honduras donde se recibiría el cargamento de droga previsto para el domingo 15 de noviembre de 2015 en horas de la mañana.

6) El 10 de noviembre de 2015, en Puerto Príncipe, Haití, se realiza el último encuentro entre Campos Flores, Flores de Freitas y CS-1 para supuestamente entregar el dinero de la droga. En el restaurante de un hotel cercano al aeropuerto, se produce el arresto de los dos acusados. CS-1 activó los dispositivos en el baño, una vez que los primos Flores se encontraban sentados en la mesa ordenando el desayuno. Luego, cuando el informante recibió un texto del agente de la DEA para que abandonara el lugar, CS-1 les dijo que subiría a la habitación para ir a buscar los 20 millones de dólares que Campos Flores le había pedido para pagar la campaña electoral para el cargo de diputada a la Asamblea Nacional de su mamá Cilia Flores. El dinero había sido solicitado a cambio de una tonelada de droga que Campos Flores iba a entregar a “El Mexicano” o CS-1. Allí en ese lugar fueron arrestados y ese mismo día trasladados a los Estados Unidos en un avión de la DEA.

Con los dispositivos se lograron registrar videos y audios de cada encuentro, con excepción del primero en el que sólo fue suministrada una fotografía. La DEA, además, obtuvo un reporte por cada una de las fuentes que trabajaron en el caso, más la información proveniente de correos electrónicos y de los dos celulares de los primos Flores. 

En la información revelada hasta ahora por la fiscalía hay unas grabaciones donde se muestra que Campos Flores informa sobre su capacidad para hacer los envíos de la droga a Honduras para que “El Mexicano” las introdujera a los EEUU. Así como la información de los proveedores de la droga, los contactos, los planes de vuelo, los negocios anteriores y los datos requeridos por el gobierno para sustentar la acusación.

Habla el Supervisor de la operación, Robert Zachariasiewicz

Este agente especial de la DEA tiene 18 años de experiencia y formó parte del equipo que llevó a la captura de los sobrinos de Cilia Flores.

Al igual que todos los agentes involucrados, explicaron al juez que no hubo secuestro, que los agentes de la  policía de Haití fueron los que procedieron arrestar a los dos acusados siguiendo los protocolos de las autoridades de la isla y de los acuerdos de cooperación con el gobierno norteamericano.

Zachariasiewicz explicó que supervisó con la embajada y el gobierno de Haití todos los detalles. "Viajé el 9 de noviembre a Puerto Príncipe para sostener una reunión en la embajada. Luego se reunieron con los jefes de la policía de Haití. El día del arresto, se procedió con el protocolo de petición al gobierno para que se produjera la extradición en los términos ajustado a la ley", dijo.

Los abogados insistieron en que se produjo un secuestro, que a los acusados de les violaron sus derechos, que no comieron durante todo el día, y que no fueron al baño ni bebieron agua. Esto a pesar que los agentes dijeron en varias oportunidades que se les había ofrecido agua en el avión, caramelos y habían ido al baño todas las veces que los primos Flores así lo solicitaron.

La defensa insistió en mostrar una foto del interior del avión que transportó a los acusados a Nueva York, y sobre cómo estaban sentados los presentes. Igualmente descalificó al agente porque no hablaba español, a la hora de testificar que el agente Sandalio González habló con los dos acusados y les leyó los derechos Miranda.

"Si usted no habla español cómo puede estar seguro que el agente González les leyó los derechos y que ellos entendieron cómo funciona el sistema de leyes norteamericanas", repitió Randall Jackson en varias oportunidades.

La defensa también reclamó al agente de la DEA haber usado unas fuentes para elaborar la investigación sin nada de credibilidad. "Son unos mentirosos y no se les puede creer lo que dicen (refiriéndose a CS-1 y CS-2)", acotó John Zach.

Asimismo, Zach preguntó por qué no habían traído la prueba de cocaína que supuestamente mostró Campos Flores a los informantes y los guantes de latex, a lo que el agente dijo que la transportación de esas pruebas ponía en riesgo la operación y la seguridad de las fuentes a su paso por dos aeropuertos.

Un cafecito durante el receso

Luego de pasar unas 3 horas observando cómo la defensa ponía contra las cuerdas al agente de la DEA, el juez Crotty dio un receso. Todos salimos de la sala con el ánimo de saborear un cafecito para recargar las energías. Fuimos al piso 8 de la corte, donde está ubicado una cafetería. Mientras hacíamos la línea para comprar el café, apareció nuevamente y de manera sorpresiva la pareja  de "extraños". El señor llevaba el mismo abrigo de invierno color azul, corbata amarilla y un traje verde agua marina. La mujer no tenía puesto el velo. Al verlos de frente le pregunté Ustedes son familiares de Flores de Freitas ¿Cierto?. Como si los hubiese insultado, los dos salieron intempestivamente de aquel lugar. 

Luego de unos minutos volvimos a la sala para continuar con la faena.

CS-1 y CS-2: "Los informantes mentirosos", según la defensa

Si algo se logró conocer durante la audiencia del viernes, fue la forma cómo trabaja la DEA y la capacidad de litigación de los costosos abogados de los sobrinos presidenciales. CS2 es un hombre de 34 años, trabajó como informante de la DEA por varios años, por su trabajo obtuvo unos $400 mil dólares, estuvo en los encuentros de Caracas con los Flores. Hoy en día es un reo de la justicia norteamericana. Junto a su padre (CS1 o “El Mexicano”) se declaró culpable en agosto de 2016 de conspirar para traficar cocaína a los EEUU, conspirar para distribuir la droga y por mentirles a los agentes de la DEA entre 2012 y 2016, cuando eran sus informantes.

"CS-1" y "CS-2" fueron traídos a Nueva  York desde California, donde permanecen recluidos en una cárcel federal.

Durante el interrogatorio, los abogados defensores preguntaron a CS-2 quién era la persona que había entrado a las reuniones con los acusados y que no había sido reportada a la DEA. El ex-informante dijo que era un amigo de larga data, que había encontrado en el avión cuando se trasladaba a Caracas desde México y con quien había tenido encuentros en Venezuela.

CS-2 aseguró además que no había consumido cocaína durante la operación en Caracas, tal como lo acusaban los defensores de los primos Flores. Que ciertamente había consumido marihuana, pero que había parado el consumo desde hacía unos años atrás.

CS-1 informó que durante el tercer encuentro que sostuvieron en la Caracas, Campos Flores le aseguró que la cocaína que traficaba era de la mejor calidad para no tener problema con sus clientes.

CS-1 confesó al juez que consumía cocaína mientras cooperaba con la DEA. Hasta ese día la agencia no sabía que su informante había consumido drogas en su estancia en Caracas. El informante dijo que Campos Flores le pidió hacer una prueba al kilo de cocaína para determinar su calidad del producto que deseaban importar a los EEUU.

"No la inhalé, nada más la olí y la toqué", aseguró el informante al abogado defensor, quien a su vez le preguntó cómo podía determinar la calidad si no contaba con equipo de laboratorio para hacer una prueba química.

El informante de la DEA aseguró que "en base mi experiencia como narcotraficante y consumidor puedo saber la calidad debido al brillo, al color y la textura, porque cuando es buena te deja un aceite en la mano. Esa cocaína era puro aceite y le dije a "Flores" y a "Francisco" que era de pura calidad", indicó.

CS-1 o “El Mexicano” aseguró que los dos acusados le dijeron que "esa era la calidad que trabajaban todo el tiempo, que no querían problemas y que sería de esa la que enviarían a Honduras para su posterior traslado a EEUU”.

Asimismo, CS-1 admitió que durante su estancia en Caracas inhaló cocaína y que sostuvo relaciones sexuales en dos oportunidades con prostitutas que trabajaban en un prostíbulo que había sido propiedad del hijastro del presidente Nicolás Maduro, cuestión que tampoco era conocida por la DEA hasta ese momento. Las prostitutas —aseguró— fueron pagadas por Campo Flores y Flores de Freitas.

A lo largo de la audiencia, la fiscalía dirigió su interrogatorio a "CS1", "CS2" y otro confidente de la DEA, así como a un agente, para probar que a los acusados no se les violaron sus derechos durante su arresto el 10 de noviembre en Haití, como alegan en su petición de supresión de evidencia los dos escritorio jurídicos contratados por los sobrinos presidenciales.

Los dos bufetes dispusieron de sus mejores fichas para probar la tesis del secuestro y de una confabulación planeada por el gobierno de los EEUU para hacer que los dos acusados violaran la ley. El objetivo de la audiencia de pruebas era desacreditar la credibilidad de los informantes, insistiendo en ambas audiencias que mintieron durante cuatro años a la DEA sobre sus actividades delictivas mientras eran pagados por esa agencia.

La enérgica defensa preguntó a CS-1 sí había mentido a lo largo de los años que trabajó para a  la DEA y este dijo que sí. Aseguró que a lo largo de los años que prestó servicios como informante de la DEA y otras agencias del orden, desde 2003 hasta el 2016, ganó alrededor de un millón de dólares.

"CS1" admitió haber mentido incluso hasta el día de la audiencia de supresión de evidencias, en que la fiscalía supo por primera vez que había una tercera persona que viajó a Venezuela con ellos, un supuesto amigo de su hijo que encontraron en un avión en el trayecto de México a Caracas.

CS-1 afirmó que los fiscales le dijeron que están muy molestos y que si desea seguir manteniendo el acuerdo de cooperación debía ser honesto.

El abogado Zach le pidió al informante que explicara el mensaje de texto que le había enviado al agente González donde le dijo que los fiscales estaban bien molestos con ellos y, además, le aseguró "don't worry. Debemos organizar muy bien lo de los sobrinos y ellos lo van a olvidar".

El informante respondió que había dicho que debían trabajar bien duro en equipo y que teníamos que terminar el trabajo que habíamos empezado. "Los fiscales estaban enojados porque habíamos llegado tarde a la reunión por el tráfico y yo suelo ser puntual", confesó.

Cilia Flores objeto de deseo de un informante de la DEA

Palabras obscenas y de los bajos fondos

Una de las preguntas que despertó risas en la sala y un comentario de hastío por parte del juez Crotty fueron las preguntas lanzadas como dardos por el abogado  Randall Jackson a CS-1.  El día anterior, el defensor le había preguntado lo mismo al agente González quien le hizo caso omiso a la discusión que quería plantear Jackson sobre el lenguaje obsceno en los que las fuentes de la DEA se refieren a los sujetos targets.

Así el abogado preguntó:

¿Recuerda usted su comunicación con el agente especial González cuando le dijo que quería sostener relaciones sexuales con la primera dama de Venezuela?

-No. No lo recuerdo, dijo el informante.

¿Recuerda usted cuando le dijo en un texto al agente González que los acusados podrían "chupar el pene"? 

A lo que informante respondió No recuerdo.

Randall insistió preguntando si considera adecuado el uso de esas palabras para referirse a los acusados y a la primera dama.

El juez Crotty le pidió al abogado seguir con el interrogatorio sin hacer hincapié en el lenguaje inapropiado usado por los informantes. La intención de la defensa es restarle credibilidad a las fuentes frente al juez, y anular sus testimonios. 

CS-3 “El Colombiano”

Este otro informante trabaja para la DEA desde el 2009. Trabajó en la operación y acudió a la reunión que se celebró en Honduras con los acusados para hacer el trabajo. Estuvieron presente en ese encuentro “El Sentado”, Flores de Freitas y otras dos personas. CS-3 registró la reunión con los dispositivos 1, 2 y 3.

Dijo que viajó a Honduras y “El Sentado” le envió dos choferes a buscarlo para asistir a la reunión. Grabó todo el encuentro, y al igual que las otras fuentes, contó que activó los dos dispositivos en el baño y los apagó cuando creyó que la reunión había culminado.
—´Igualmente lo hice cuando acudí a la otra reunión en el restaurante rústico a donde acudieron “El Sentado”, Flores de Freitas, un hombre venido de Colombia y Soto García, que trabajaba en el aeropuerto de Honduras. Allí —dijo— usó el dispositivo 2 y 3 para grabar.

Luego fue al hotel, a donde olvidó antes de salir al aeropuerto su teléfono celular y el dispositivo 3 en su habitación.  “Al darme cuenta llamé al hotel y lo reporté y fue “El Senado” el encargado de recuperar los aparatos y enviarlos a la DEA”.

A lo largo de sus labores CS-3 dijo haber ganado unos 400 mil dólares aproximadamente.

La sesión concluyó con el interrogatorio de CS-3. Los abogados de la defensa mostraban su satisfacción por haber logrado poner contra la pared a la fiscalía, y celebraron con abrazos y palmadas lo victoria obtenida. Campos Flores no paraba de sonreír en tanto que Flores de Freitas se mostraba menos alegre, preocupado cuando decían su nombre y con la vista perdida en algunas ocasiones.

El juez ordenó a la defensa y a la fiscalía entregar un resumen de los argumentos generados durante la audiencia (No más de 20 páginas), y fijó para el 26 de septiembre el nuevo encuentro. Los defensores de los primos Flores deben entregar, además, un pliego probatorio de no más de 3 páginas, en donde expongan los motivos que los llevan a expresar la supuesta expoliación de pruebas que los informantes de gobierno habría hecho en aras de perjudicar a los acusados.

Se levantó la sesión. Los alguaciles se llevaron a los sobrinos de la pareja presidencial venezolana. Zach le dio una gran palmada en la espalda a Campos Flores y le dijo un hasta luego. El "batallón" de asistentes de la defensa empezó nuevamente a colocar todos los documentos en el carrito de compras para llevarlos a las afueras de la corte.

Los dos fiscales salieron del salón con cara de pocos amigos. No quisieron hablar con la prensa sino que abandonaron a toda velocidad la sala. En tanto, Randall Jackson se aprestó a comentarnos que no podía hacer ningún comentario. Lo único que ratificó fue que la defensa entregará a la corte el 26 de septiembre sus observaciones sobre la audiencia y luego se esperan otras acciones que informarán en su debido momento.

Miramos hacia el ascensor y observamos como la extraña pareja huyó del lugar sin decir palabra alguna... Y así salimos los periodistas de aquél sitio donde habíamos observado una batalla campal entre el gobierno y los abogados para demostrar frente al juez quién tiene la razón.


Toca esperar los resultados que a la vista de todos benefició a la defensa. No obstante, es el juez el que tiene la última palabra y sus acciones y decisiones están por verse en la próxima oportunidad.

martes, 5 de abril de 2011

Santos, Chávez, Makled y los Estados Unidos

Por Maibort Petit  

Definitivamente la entrevista realizada por Casto Ocando (presentada en exclusiva en Univision,  el  domingo 3 de abril) al narcotraficante  Walid Makled García, terminó de encender el polvorín en la Casa de Nariño, y ha puesto en jaque al presidente Juan Manuel Santos, quien en menos de 10 días, tendrá   que decidir si cumple con la palabra empeñada a mejor amigo, Hugo Chávez, o procede   con la solicitud hecha por los tribunales de los Estados Unidos para juzgar al tercer narco más buscado del mundo, e investigar  las denuncias que vinculan a importantes miembros del régimen de Caracas con las poderosas redes de droga del continente.


Santos tendrá que hacer  una compleja  jugada diplomática para evitar que el traslado de un reo, ligado al narcotráfico, se convierta en una tormenta política que puede tocar los intereses económicos y geopolíticos de Colombia.  Y es que Walid Makled no es un narcotraficante cualquiera, Hugo Chávez no es un vecino ni un aliado político convencional, y los intereses que mueven a los Estados Unidos están ligados a aspectos que van más allá de un simple juicio contra los criminales de las drogas.


Todos, a estas alturas del juego,  saben que Makled tiene información que compromete al menos 40 altos oficiales del gobierno de Hugo Chávez, además de diputados activos, gobernadores oficialistas, familiares del presidente y personajes muy cercanos al círculo político del Palacio de Miraflores. Serian nefastas para Colombia, y quedaría como un antecedente peligroso, que se compruebe a futuro que existe un narco-estado en Venezuela y que el gobierno colombiano no colaboró  para sacar a flote la verdad. 

Santos sabe el peso político que tendrá “cumplir la palabra empeñada a su nuevo mejor amigo “ y debe estar claro que el envío de Makled a Venezuela incluiría el entierro de las denuncias contra el gobierno de Chávez, que por su gravedad y alcance deben tener inquietos a los miembros de las fuerzas militares.  Queda claro que la justicia en Venezuela es absolutamente dependiente del presidente, y que es en Miraflores y no en los tribunales donde se deciden los casos que afectan a la revolución y a sus corruptos miembros.

Es obvio que Chávez bloquearía cualquier investigación, y como en otras oportunidades ha ocurrido, un levantamiento de presos comunes en las cárceles le podría fin a las denuncias y al denunciante.   Mientras la oposición ha empezado a pedir un juicio público, los personajes del gobierno no han dado una señal coherente de lo podría ocurrir cuando llegue el narco a su suelo patrio.


Makled ha asegurado que pagó sobornos a funcionarios y allegados al gobierno venezolano para realizar, sin problemas, varios de los negocios que manejaba y dijo tener pruebas de los pagos, ante lo cual Chávez ha dicho, que las denuncias son parte de un complot contra su gobierno, en el que estaría implicado Estados Unidos, asimismo ha asegurado que la oposición está utilizando a Makled para descalificar su administración y sus planes para combatir las drogas.

Firaz El Aissami, hermano del ministro de Interior y Justicia; Hugo Carvajal, director de la Dirección de Inteligencia Militar; Mota Domínguez, comandante de la Guardia Nacional Bolivariana; Néstor Reverol, director de la Oficina Nacional Antidrogas; Luis Felipe Acosta Carles, ex gobernador de Carabobo; Ramón Rodríguez Chacín, ex ministro, y Félix Antonio Velásquez, exjefe de la Guarnición de Bolívar, entre otros funcionarios del régimen señalados no le perdonarían al jefe de la revolución que permita que procedan las investigaciones en su contra.


Con los Estados Unidos, Santos tiene una agenda de intereses, que van desde lo comercial hasta el geopolítico.  Es tan espinosa la decisión que en Colombia ya se especula que el jefe de Estado colombiano se reuniría con su homólogo norteamericano, Barack Obama  en la Casa Blanca el jueves 7 de abril. Santos es inteligente y está informado sobre la importancia que tiene Makled  para Estados Unidos,  y el valor de las pruebas que el narco prometió y que ayudarían a desenmascarar una supuesta relación de dirigentes chavistas con la mafia de las drogas  y la guerrilla colombiana. 



El 9 de abril, sin embargo, es la Cumbre entre Santos y Chávez, (suspendida la pasada semana a raíz de la imposibilidad del mandatario venezolano de llegar  Cartagena). La cancillería venezolana ha hecho hincapié que el caso Makled es fundamental en la agenda.


Si la política internacional colombiana mantiene su línea seria, probablemente Santos podría extraditar a Makled a los Estados Unidos, donde hay un sistema judicial más equilibrado, y donde seguramente, se realizaría una investigación sigilosa de las denuncias  y las pruebas que  el capo ha hecho, y que envuelven  negocios fraudulentos, relaciones con narcotraficantes y el gobierno de Venezuela.  



No obstante, la decisión final, según la canciller colombiana María Ángela Holguín, se dará a conocer  “muy posiblemente” antes que finalice el plazo del 15 de abril de 2011. 


Holguín dijo que la determinación que tome el gobierno colombiano “será una decisión respetuosa del Estado de Derecho y de las leyes colombianas y se hará en cualquier momento de aquí al 15 de abril”.
Santos ya había adelantado al inicio de este escándalo,  que cumplirá con su palabra de entregarlo a la justicia venezolana.

"Yo le di mi palabra al presidente Chávez de que una vez se surtan los trámites jurídicos, a los cuales estamos obligados, nosotros le entregaríamos a este individuo a las autoridades venezolanas. Yo siempre he creído que la palabra hay que cumplirla y la voy a cumplir."

Muchos creen que la estrategia de Santos, en cuanto a Venezuela, ha sido la de generar confianza y que, aunque Santos considera a Estados Unidos un aliado estratégico, el mandatario colombiano no le está apostando a esta sola relación.  El jefe de la Casa de Nariño entiende que la petición hecha por EE.UU. es válida,    pese a que Obama demostró en su gira que no tiene una agenda fluida con Colombia y que no es un socio estratégico. 



También existe en problema de la tardanza en la aprobación del TLC entre EE.UU y Colombia, aunque desde ayer se empezó a mover nuevamente el tema en el Congreso Norteamericano.

Igualmente,  Santos sostuvo hace unos meses, una reunión con el representante republicano estadounidense Connie Mack, quien le pidió enviar a Makled a suelo norteamericano.  Mack, que sería un aliado importante para Colombia y sus intereses con el gobierno de Obama, calificó a Makled como "importante para la seguridad regional".


Los congresistas   estadounidenses dijeron que  sería visto negativamente en el Congreso de Norteamericano que Colombia entregue el  narcotraficante a Venezuela.

Makled alias “El Turco”, fue capturado el 19 de agosto de 2010 en el caserío de Los Patios, en las afueras de la ciudad de Cúcuta, ubicada a corta distancia de la frontera con Venezuela.

Hace tres semanas, la Corte Suprema de Justicia de Colombia avaló su extradición y dejó en manos del gobierno la decisión sobre el país al que será enviado el venezolano.

Por su parte, la Policía colombiana lo considera como uno de los presuntos responsables del asesinato del narcotraficante colombiano Wílber Varela, alias “Jabón”, cometido en enero de 2008 en Venezuela, en tanto, la Fiscalía General de Venezuela solicitó el pasado viernes, a un tribunal local, la extradición de Makled desde Colombia.

Makled es conocido como ‘El Arabe’  y en los círculos sociales de Venezuela es  llamado seudo empresario que acumuló una fortuna, llegando  a administrar y ser poseer de la línea  aérea Aeropostal, y  a acumular una riqueza representada en una empresa de transportes terrestre, cercana a 400 tracto-camiones, gracias a sus conexiones con los militares y funcionarios civiles ligados a Chávez. 

Datos de la última entrevista televisiva 

En la entrevista hecha por Casto Ocando, Makled dijo que Venezuela es un "narcoestado", con zonas desde donde "salen aviones cargados con cocaína" hacia Honduras, México y EE.UU. a la vez que reiteró que sus denuncias sobre la  implicación directa de militares de alto rango venezolanos en operaciones de tráfico de drogas.

Aseguró  que desde San Fernando de Apure, salen diariamente cinco o seis aviones cargados con cocaína hacia Honduras", de ahí hacia México, y de México hacia EE.UU. Y que es clara la relación entre las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el Ejército venezolano".

El capo comentó haber tenido estrechas  conexiones con diputados oficialistas de la Asamblea Nacional y del partido del presidente venezolano y denunció haber entregado dos millones de dólares para el funcionamiento.

Con los militares, dijo que sostuvo relaciones  cercanas y de colaboración: "De generales de división a generales de brigada. Había como una nominita, como de un millón de dólares", una nómina que incluía "cuarenta generales, pero hay muchos más -precisó-, coroneles, mayores..."


No obstante, Mackled explicó que durante los años que hizo negocios con el Gobierno venezolano jamás conoció a Chávez. "Al presidente (Chávez) no (lo conocí), pero sí a familiares de él, sí muy cercanos a él".


También se refirió a los laboratorios para la producción de cocaína que se hallan situados en San Fernando de Apure, algo que, dijo, "no es un secreto", igual que funcionan en Maracaibo, en territorio venezolano, y que "son resguardados por el Gobierno venezolano".


En cuanto a las acusaciones de difamación y mentira vertidas contra él por el Gobierno venezolano, el presunto narcotraficante dijo que estas quedan refutadas con las pruebas que ha aportado sobre este asunto.

"Te estoy sacando pruebas. Cómo es que yo tenía el puerto más importante de Venezuela? Cómo es que yo tenía la concesión de un aeropuerto internacional? Cómo es que se me otorgaron los permisos? Quién los otorgó? Fue el Gobierno, para yo poder operar", señaló Mackled.

En ese contexto dijo que tiene "muchas cosas y pruebas contundentes" para hacer caer al gobierno de Chávez. Agregó que sus denuncias son el resultado de las amenazas de muerte que ha recibido en Venezuela: "Por eso es que estoy haciendo todas estas denuncias. Si llega a pasar algo... No Venezuela, sino todo el mundo, sepa lo que está pasando".

No quiso responder a la pregunta de si mantuvo o no relaciones en Venezuela con algún grupo terrorista como Hezbolá, pero indicó que existen operaciones en el país suramericano de esta organización.
"Yo lo que tengo entendido es que ellos laboran en Venezuela, verdad?, hacen dinero y todo ese dinero lo mandan para el Medio Oriente", precisó.


Desmentidos y acciones

Walid Makled habría desmentido a su abogado Miguel Ramírez, quien informó que su defendido quiere ser extraditado a Venezuela. Según Ramírez el temor que tiene su defendido es que no se adelante el proceso de sus hermanos hasta tanto no llegue a Venezuela.

No obstante,  periodista Casto Ocando ha asegurado que Makled le dijo que desea ser enviado a Estados Unidos y le indicó que se encuentra en reuniones con voceros norteamericanos en Bogotá.

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Oposición venezolana se moviliza

Diego Arria, férreo opositor del Hugo Chávez,  solicitó al presidente Santos que la extradición del presunto narcotraficante, Walid Makled se produzca a una jurisdicción con garantías procesales confiables y él sabe que la de Venezuela, dichas garantías no existen.

En una carta Arria asevera que cumplir con su promesa sería "inexcusable", pues considera que Venezuela está comprometida con una de las redes criminales más poderosas del narcotráfico, es decir, las FARC. Ante eso, "no puede aducir ignorancia".


Por su parte, diputado opositor venezolano, Miguel Ángel Rodríguez ha declarado que ante la inminente la extradición de Makled a Venezuela, debe crearse  una comisión calificada de veedores para un juicio que "debe arrojar respuestas creíbles para los venezolanos". 


Señaló que prefiere que el juicio arroje que son falsas las declaraciones hasta ahora dadas por el presunto capo de la droga, porque los venezolanos tendrían la tranquilidad de no estar bajo la influencia de un "narco-Estado". 


Otro parlamentario opositor, Henry Ramos Allup, sostuvo que está seguro de la cercanía de Makled con funcionarios venezolanos. “Walid Makled así como su hermano Abdala, quien fue candidato a la Alcaldía de Valencia en 2008, no han podido amasar una fortuna como la que tienen sin la complicidad de funcionarios de este gobierno”.

Los 10 días que le quedan a Santos de plazo, serán días de especulaciones, de negociaciones, de encuentros y de propuestas. Las cartas están echadas, las supuestas pruebas listas para hacerse públicas y la comunidad internacional está atenta a este escándalo que salpica a Hugo Chávez y su círculo de poder. En tanto que Santos tiene  prohibido equivocarse y dejar a los colombianos libre de sospechas.