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lunes, 5 de septiembre de 2016

EEUU advierte que sobrinos de Cilia Flores estarían buscando acusar a los testigos de la DEA de actuación indebida

* La fiscalía advirtió que la defensa podría estar buscando "algún tipo de información" para acusar de conducta indebida a los agentes de la DEA que participaron en la investigación que condujo a la captura de los primos Flores.

Por Maibort Petit 

@maibortpetit

El gobierno de los Estados Unidos fue enfático al señalar que la estrategia planteada por la defensa de los sobrinos de la pareja presidencial de Venezuela, Efraín Antonio Campos Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas se está extralimitando en sus peticiones a la fiscalía, razón por la cual reiteró que la corte debe imponer limitaciones a los temas y las informaciones que los acusados pretenden obtener en la audiencia de prueba que se celebrará este jueves 8 y viernes 9 de septiembre en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.



En un documento, firmado por el fiscal Preet Bharara se advierte -nuevamente- que las solicitudes  hechas por los demandados son excesivamente amplias y que desean conseguir todos los documentos y la información que resguarda el gobierno. "El tribunal debe anular dicha petición por no ajustarse a derecho", sostiene la parte acusadora.

La fiscalía solicitó restringir el alcance de cualquier testimonio de las fuentes confidenciales del gobierno. "A la luz de los intereses del Estado, implicados en las citaciones hechas por la defensa, el gobierno está legitimado para buscar alivio en la corte según lo estipulado en la Regla 17 (c) (2)", sostiene Bharara.


La citación para el agente especial de la DEA, Habayeb contiene una solicitud  exagerada de los documentos señala el documento, razón por la cual el gobierno hace uso de lo estipulado en el caso conocido como EEUU vs Nixon, según lo cual  los demandados deben demostrar qué pretenden obtener específicamente de esas citaciones, para evitar que las comparecencias se conviertan  en esa especie de "expedición de pesca". 

El gobierno de los EEUU sostiene que la defensa estaría buscando alguna información o detalle que le permitiera acusar a los agentes de la DEA de actuación indebida.

La fiscalía sostiene que la citación de la defensa de Campos Flores y Flores de Freitas se explaya en amplias categorías de documentos y no identifica la información específica y pertinente que los demandado pretende obtener. Este asunto no es permisible bajo la Regla 17 (c).

Una vez más el gobierno pidió la anulación en su totalidad o parcialmente de las peticiones hechas a los testigos que comparecerán en la corte esta semana.

Igualmente insistió en restringir el alcance de cualquier testimonio de fuentes confidenciales de la DEA en la audiencia de supresión prevista el 8 de septiembre y 9 de septiembre, 2016. Los interrogatorios sólo deben limitarse aquellos temas que son necesarios para solucionar las reivindicaciones de expoliación planteada por los acusados.

El fiscal reiteró que para la próxima audiencia, el Gobierno establecerá a través de documentos y testimonios de testigos lo siguiente: 

(i) Los acusados fueron detenidos en Haití por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley extranjera que se identificaron como tales, expulsado por el gobierno de Haití y detenidos por la DEA, y transportado rápidamente a este distrito donde fuerons presentados ante el juez para leerles los cargos en los lapsos establecidos por la ley; 

(Ii) Durante el vuelo de Haití a los Estados Unidos, los acusados confesaron su participación en la conspiración  para importar y cocaína hacia los EEUU. Para lograr la confesión, los agentes de la DEA no utilizaron un interrogatorio de dos pasos o de otra forma de coacción. La confesión de dio sólo después de que Campos Flores y Flores de Freitas renunciaron voluntariamente a sus derechos Miranda a sabiendas, de manera inteligente y por escrito; y

(iii) La DEA no perdió ni destruyó ninguna prueba. Por lo tanto, la solicitud de una supuesta expoliación de evidencias expuestas por los acusados no tiene mérito alguno.

En lo que respecta a la petición de los acusados de intentar suprimir sus confesiones en las cuales aceptan haber cometido los delitos por los cuales se les procesa, el Gobierno tiene pruebas suficientes para demostrar la preponderancia de la evidencia de que los acusados renunciaron de forma inteligente y voluntaria a sus derechos Miranda y con ello a la autoincriminación y que las confesiones se hicieron de forma voluntaria. 


Asimismo, advierte que el gobierno también tiene cómo demostrar que los agentes de la DEA no se involucraron  de manera deliberada en un proceso de interrogatorios de dos pasos  destinado a impedir los derechos Miranda de los acusados. 



miércoles, 2 de septiembre de 2015

Los deportados colombianos de Nicolás Maduro

El presidente Nicolás Maduro decidió deportar a cientos de colombianos humildes del territorio venezolano. Lo hizo por una razón personal,  que no es otra que proteger a sus cómplices, y  que quiso arropar con el argumento de un supuesto ataque de paramilitares y la trillada acusación del magnicidio. 

Nadie sabe a ciencia cierta cuántos son los que corrieron con la suerte de abandonar sus humildes pertenencias y huir del terror del régimen madurista, que utilizando las abominables técnicas nazis colocó letras en las casas de los aterrados desposeídos. 

Hay imágenes dantescas que nos recuerdan la tragedia de la II Guerra Mundial. Los esbirros del régimen de paso, dándoselas de poderosos con los pobladores de las zonas en conflicto, hasta se atrevieron a violar sexualmente a niñas y mujeres, tal como lo denunció la Procuraduría General de Colombia la procuradora Ilva Myriam Hoyos, quien visitó varios albergues en Cúcuta.  

La ONU -de hecho- ha contabilizado unas 10 mil personas que han sido echada del Venezuela desde el inicio del Estado de excepción. No obstante, lo que más llama la atención de toda esta situación es el desparpajo de los jerarcas del gobierno chavistas frente a la razón de fondo que movió a Maduro y su combo a tomar la decisión de cerrar la frontera y perseguir a los habitantes de las zonas cercanas a los linderos con Cúcuta.
Todos los bien informados aseguran que el arrebato de Maduro se debió única y exclusivamente a la extradición ordenada por el gobierno de Colombia de dos presuntos narcotraficantes vinculados al poderoso Cártel de los Soles, cuyas cabezas son militares del alto rango del gobierno chavista, entre los que destaca la del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello.

Y es que los rumores detallados por la prensa apuntan que los colombianos Gersaín Viáfara Mina y Oscar Hernando  Giraldo Gómez son acusados en Estados Unidos de ser operadores ligados al cártel de drogas vinculado al gobierno venezolano.

De hecho, la prensa de Miami, el diario El Nuevo Herald va más allá y asegura que  entre las figuras del chavismo bajo investigación en los Estados Unidos se encuentran además de Diosdado Cabello, su hermano José David Cabello, el general Hugo Carvajal y el gobernador del Aragua, Tarek El Aissami.

Ese medio señala que el gobierno de Maduro presionó al de Juan Manuel Santos con las deportaciones masivas e inhumanas para obligar a Colombia a parar las extradiciones de Viáfara y de Giraldo, así como de otros narcotraficantes ligados al Cártel de los Soles.

El cuento de Maduro sobre los paramilitares nadie lo creyó, especialmente cuando se supo que el supuesto incidente de paramilitares no fue otra cosa que una pelea entre las bandas criminales integradas por militares venezolanos.

Y mientras Nicolás Maduro pasea por Asia en una búsqueda desesperada de préstamos de emergencia, los pobres colombianos viven horrores al ser despojados de sus viviendas, de sus familias y de sus pocas pertenencias, dejándolos en un total abandono y sin un futuro cercano.

Por su parte expertos colombianos han empezado a discutir sí las violaciones de los derechos humanos de los desplazados y las arbitrariedades cometidas por los militares venezolanos y por el gobierno podrían entrar en los requerimientos para ser calificado como delito de Lesa Humanidad. 

Estudiosos del vecino país  han afirmado que las conductas ocurridas en la frontera colombo-venezolana se pueden encuadrar como delitos de lesa humanidad, motivado a que es una violación sistemática de los derechos de la población civil por parte del gobierno de Venezuela con la única justificación de que se trata de colombianos. 

Si bien es cierto que el Estado tiene una soberanía y derecho para decidir quién entra o sale de su territorio,  las deportaciones de Maduro tiene un carácter arbitrario, son hechas vejando a la población civil, discriminándolas  y maltratándola.

Abogados han asegurado que el caso de los deportados sí se podría configurar la violación a los derechos humanos debido a que proceden por el solo hecho de ser colombianos, sin ni siquiera mirar el estado migratorio de las víctimas. 

Algunas voces colombianas ha identificado que se han deportado a personas que estaban legalmente en Venezuela, que llevaban más de 40 años viviendo en el país.  El régimen ha violado el derecho de la unidad familiar y a la propiedad privada.

No obstante,  hay pocas esperanzas que el gobierno de Colombia proceda a llevar el caso a la Corte, motivado -entre otras cosas- a los compromisos  que el presidente Juan Manuel Santos  ha adquirido con el régimen chavista que a lo largo de estos años de revolución. Sólo las voces independientes y algunas organizaciones no gubernamentales podrían empujar la demanda, que a estas alturas y con las complejidades de los organismos internacionales probablemente sería boicoteada como otras tantas iniciativas que se han intentado llevar a las instancias hemisféricas para buscar castigos a los abusos del régimen venezolano.