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martes, 22 de enero de 2019

El Chapo y su esposa Emma Coronel vestidos de terciopelo granate buscaron quitarle protagonismo a Lucero Sánchez

Por Maibort Petit
@maibortpetit

La jornada número 32 del juicio contra Joaquín el Chapo Guzmán estuvo caracterizada por el colorido del acusado y de su esposa, Emma Coronel quienes llegaron a la sala ataviados con unos blazers de terciopelo así idénticos color granate (o vinotinto). La pareja lucía   de cierta forma extravagante. La razón de la vestimenta según me dijo la misma Coronel no fue porque se hayan puesto de acuerdo sino porque están "conectados". 

A primera hora continúo el testimonio de Lucero Guadalupe Sánchez López, la exdiputado del Congreso de Sinaloa que declaró al jurado que hasta su aparición en el juicio pensaba que tenía una relación de pareja con el acusado.  El pasado jueves, cuando la ahora testigo de la fiscalía subió al estrado y explicó con detalles su relación romántica y de narcotráfico con el presunto jefe del cártel de Sinaloa.

Durante el interrogatorio de la fiscalía, la mujer dijo que Guzmán buscaba comprar la marihuana directamente a los productores y por lo general ofrecía precios muy bajos (250 pesos el kilo) pero que ella  lograba que pagara entre 600 a 700 pesos.

Sánchez explicó al jurado cómo se convirtió en diputada por votación popular y cómo perdió el escaño por su relación con Guzmán. Sostuvo que su relación romántica con Guzmán salió a relucir en los medios y que el gobierno mexicano le abrió una investigación  que conllevó a que la removieran del cargo.

La sinaloense que está a la espera de sentencia, confirmó que había visitado a Guzmán en la prisión de alta seguridad de El Altiplano en 2014, gracias a las diligencias del abogado del Chapo Manuel Osuna, quien -inclusive- le  consiguió por instrucciones de Guzmán una falsa identificación para poder violar las reglas de la cárcel.

La fiscalía mostró una carta que le escribió Guzmán a Sánchez. La misiva fue calificada por la mujer como una carta romántica, "eran las palabra de amor que él usaba conmigo".

Los fiscales también mostraron la foto de Sánchez cuando visitaba a Guzmán, extraída de una cámara de seguridad. La imagen fue divulgada por la cadena de televisión mexicana Televisa y fue cuando empezó el problema -dijo- porque los medios empezaron a preguntar sobre el tema y "yo negué la relación con Joaquín por miedo a sus enemigos".

Sánchez sostuvo que a raíz de la ventilación de su relación con Guzmán recibió amenazas de muerte de asociados y rivales del Chapo.

Comentó que volvió a ver a Guzmán en 2015, cuando el capo se había escapado de la cárcel y de hecho aseguró que pasó el año nuevo 2015 junto a él. 

La defensa ataca la credibilidad de la testigo

Siguiendo la estrategia, la defensa en la voz del abogado William Púrpura arremetió contra la credibilidad  de Sánchez, destacando que  su conocimiento sobre la marihuana no había surgido cuando conoció a Guzmán sino a raíz de su relación con su esposo ( fallecido) que nació y creció  en la sierra, donde se cultivaba la droga.

Púrpura recordó que cuando Sánchez conoció y se relacionó con Guzmán ella sabía que el acusado estaba huyendo, que había narcocorridos, que nunca se alejaba de la publicidad y que estaba siendo entrevistado por la actriz mexicana, Kate del Castillo y que de hecho le preguntaron que quería producir un programa de TV y una película sobre su vida. Sánchez respondió: "Él nunca me comentó, pero si lo oí".

La defensa fustigó a la mujer por haber mentido a los medios, en Facebook y a sus electores cuando le preguntaron sobre su relación con Guzmán y que dijo que sólo lo había visto y que no era ciertos los rumores.

La mujer reiteró que negó la relación porque tenía temor, por miedo por ella y su familia.

Sánchez fue arrestada en 2017 mientras cruzaba la frontera de Tijuana a San Diego, y el año pasado se declaró culpable de cargos de conspiración basados ​​en su actividad en Sinaloa. Ella se enfrenta a un mínimo de 10 años de vida en la prisión federal.

Cuando Sánchez salió de la sala miró a con el rabo del ojo al Chapo, mientras que el acusado la observó mientras estaba sentada en el estrado.

miércoles, 16 de enero de 2019

El juicio de "El Chapo" Guzmán salen a relucir el general colombiano Oscar Naranjo

En la audiencia número 30 del juicio del Chapo Guzmán el testigo del gobierno y ex secretario del acusado describió escenas que parecían una película con las explicabas las andas con el supuesto líder del cártel de Sinaloa. 

Por Maibort Petit
@maibortpetit


Aguerrido y atemorizante, el abogado de Joaquín Guzmán Loera, Jeffrey Lichtman le preguntó al testigo de la fiscalía, Alex Cifuentes sí el había dicho a los fiscales en 2016 que el general colombiano, Oscar Naranjo, recibía "una mensualidad" a cambio de brindarle protección a su familia de narcotraficantes, a lo que testigo de la fiscalía respondió: "si señor". Seguidamente, sostuvo que cuando trabajaba con su hermano "Pacho" [Francisco Cifuentes] habría pagado a la Fuerza Aérea de Colombia un soborno de USD 50 mil para que mantuvieran al cártel familiar informado.

Durante el tercer día de testimonio de Cifuentes en el juicio de Joaquín Guzmán Loera, que se realiza en la Corte del Distrito Este de Nueva York, el abogado de la defensa buscó acabar con la credibilidad del testigo frente al jurado. Lichtman preguntó sí había estado con "Pacho" pagando sobornos a alguien que Cifuentes creía que era agente de la Agencia Antidrogas Norteamericana DEA en un restaurante cerca del aeropuerto colombiano, a lo que respondió: "Si. Mi hermano le hizo un regalo, era una cajita como de celular con dinero en efectivo". Continúo señalando que el agente de la DEA no estaba preocupado por lo que movía esa organización, en referencia al narcotráfico.

Traicionar al Joaquín significa la muerte

Cifuentes fue interrogado sobre unos supuestos negocios que habría planteado hacer con terceros a espalda de Joaquín Guzmán Loera, mediante el mecanismo el envío de cocaína fundida en jugos de plástico desde Colombia a Canadá, sin pasar por México con la mafia italiana. ¿Usted planeó hacer negocios sin el Sr. Guzmán? Preguntó Lichtman, y el testigo respondió: "Eso está mal interpretado, o mal escrito. Hacer negocios a espaldas de Joaquín sería ser asesinado".

El ex secretario de Guzmán afirmó que su hermano Jorge Cifuentes le pidió que colabora con la justicia estadounidense a través de una llamada de teléfono que le hizo desde la cárcel. Asimismo, confirmó que el Chapo le había dicho en una reunión que tuvieron en Culiacán que su hermano está cooperando en su contra en Estados Unidos y que en el marco de ese acuerdo le había dado la cuenta de Laura.

Dijo que Guzmán había autorizado a Jorge Cifuentes a colaborar a través del abogado del narcotraficante Daniel Barrera Barrera, alias "el Loco Barrera". ¿ Y Guzmán no lo asesinó por eso?, preguntó el defensor a lo que el testigo respondió: No me asesinó, me dijo que había otras formas de hacerlo. Él me alejó de su entorno. Joaquín estaba paranoico", dijo.

Un amparo

Contó Cifuentes que en 2013 fue arrestado en Culiacán bajo un falso nombre. Sostuvo que los agentes llegaron a su casa, se lo llevaron en un convoy a la ciudad de México. "Me golpearon en las Azucenas, no tenían orden de registro, ellos mintieron frente al juez" y usted, preguntó Lichtman peleó el caso alegando esas mentiras ¿cierto?, a lo que el testigo contestó: "Los abogados de Joaquín hicieron un amparo".

-¿Salió de la cárcel? acotó Lichtman.

 Cifuentes dijo: "Si. Luego del proceso".

_¿Usted se entrevistó con el Director del Crimen Organizado de México?

 Cifuentes: "Si, al inicio".

-¿Y le dió información sobre sus actividades delictivas, pero no todas, inclusive la que había en su acusación en EE. UU.? acotó Lichtman.

El testigo dijo: "Ellos me dieron la acusación de mi hermano Jorge. Yo les dije que ese no era yo, que a mi no me arrestaron en Venezuela. Que ese no era yo". 

Luego le dieron la suya -señaló el abogado- y le pidieron que identificara en una fotografía a Dámaso López Nuñez. Usted no se llevaba bien con él. Pensó que lo iba a matar, nombró a su abogado Granado y dijo que Guzmán lo había mandado.

Cifuentes respondió es un enviado de Joaquín Guzmán. 

Añadió que Oscar Manuel Gómez Nuñez es el abogado principal de Guzmán Loera.

Las escenas soñadas de la película del Chapo


Cifuentes sostuvo que en una reunión sostenida en 2012 en Culiacán con el productor de la película que Guzmán quería hacer sobre su vida, el acusado contó a la persona que lo entrevistaba que había sido  golpeado por el Ejército mexicano, y que además le habían amarrado los pies con una cuerda que a la vez colgaba de un helicóptero que  voló con el capo colgado para obligarlo a confesar dónde tenía las drogas.

Dice que Guzmán contó que cuando contó sobre ese arresto en Nayarit mostró al productor sus manos con las marcas de la golpiza que le habían dado con las culatas de los rifles de los militares.


Cuando Lichtman preguntó sí había visto las cicatrices en las manos
Cifuentes replicó: “No las miré”.


Alex Cifuentes: El hombre que estremeció al jurado con sus testimonios sobre la corrupción política y datos sobre la vida secreta del Chapo Guzmán

Una tras otra, las afirmaciones formuladas por el testigo de la fiscalía en el proceso judicial contra Joaquín Guzmán Loera, lograron crear gran conmoción, dado que en ningún momento dudó en señalar a expresidentes, militares, policías y altos funcionarios vinculados al cartel de Sinaloa.

Por Maibort Petit
@maibortpetit 

Entre la casi docena de testigos que han pasado al estrado de la sala de la Corte del Este de Nueva York donde se lleva a cabo el juicio a Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, acusado por delitos de narcotráfico, destaca el testimonio rendido ante el jurado por Alexander Hildebrando Cifuentes Villa —también “Alex”—, asistente, "mano derecha e izquierda" y “secretario” de quien la fiscalía asegura dirigió el Cartel de Sinaloa y es responsable de introducir toneladas de droga a los Estados Unidos. Este hombre de nacionalidad colombiana, prestó testimonio tras llegar a acuerdos con los fiscales estadounidenses y en sus distintas declaraciones ha formulado importantes revelaciones sobre el demandado y los millonarios sobornos que este habría pagado a diversos personajes, militares y civiles, entre ellos, el expresidente mexicano, Enrique Peña Nieto.

Cifuentes habría convivido con el Chapo en las montañas sinaloenses entre 2007 y 2009, así como en algunas casas de Guzmán hasta el momento en que tuvo lugar su detención en 2013. De allí la importancia que el gobierno concede a sus declaraciones, por estimar que posee información privilegiada sobre el acusado. El testigo es hermano de Jorge Cifuentes, narcotraficante que purga pena en una cárcel mexicana y que también fungió como testigo de la fiscalía en el juicio.

La más escandalosa de sus afirmaciones en la corte de Brooklyn gira en torno a que, supuestamente, Joaquín Guzmán Loera habría sobornado al expresidente de México, Enrique Peña Nieto, un hecho que habría tenido lugar en octubre de 2012, poco tiempo antes de que tomara posesión como primer mandatario y aunque manifestó no recordar la cifra exacta de la coima, dijo que la cantidad podría rondar entre los 100 y 200 millones de dólares.

Cifuentes refirió que "Joaquín me lo comentó", aunque advirtió que nunca presenció el supuesto pago, sino que sus declaraciones se sustentaban en informaciones y en fotografías enviadas a su teléfono celular, según las cuales la entrega se habría hecho en "maletas repletas de dinero" a través de quien identificó como “la comadre María".

Ante el requerimiento de que informara a la corte si el expresidente Peña Nieto había solicitado al acusado la suma de USD 250 millones de dólares, Alex Cifuentes manifestó no recordar el monto exacto. Ante la insistencia que en el interrogatorio se le hacía de que eran 250 millones de dólares, el testigo reiteró que desconocía la cifra, señalando que sus primeras aseveraciones sobre el asunto habían sido un error.

A saber, Alex Cifuentes se ha referido al asunto de supuesto soborno a Enrique Peña Nieto en varias oportunidades, la primera de ellas en enero de 2016 cuando comenzó su cooperación con el gobierno estadounidense, ocasión en la que dijo que el mandatario habría recibido de manos del Chapo Guzmán 250 millones de dólares. Un tiempo después, en abril de 2016 dijo que la cantidad que Guzmán y su socio Ismael eran 100 millones de dólares lo que sostuvo en noviembre de 2017. Ya para septiembre de 2018, Cifuentes enmendó ante los fiscales del caso y dijo estar confundido acerca de las cantidades.

¿Quién es el testigo?

Alexander Hildebrando Cifuentes Villa es miembro de una familia de narcotraficantes colombianos, el clan Cifuentes Villa, el cual está vinculado al Cartel del Norte del Valle e igualmente se ha visto relacionado con las autodefensas, con Pablo Escobar y —la razón de su protagonismo en este juicio— con el Cartel de Sinaloa, comandado presuntamente por el acusado Guzmán Loera.

El poder del clan familiar fue mermando luego de que fueran detenidos y asesinados varios de sus miembros, entre ellos, Francisco y Fernando Cifuentes. Por su parte, Jorge Milton Cifuentes paga condena en Estados Unidos y Doll y Cifuentes fue detenida en 2011 en Colombia.

Alex Cifuentes pudo andar libre hasta 2013 cuando las autoridades lo arrestaron en Culiacán y lo extraditaron a Colombia y luego a los Estados Unidos, donde era requerido por las cortes de Nueva York y de Florida, acusado de introducir cocaína entre 2008 y 2014.

Un episodio de su vida dado a conocer a través de una grabación difundida en el juicio, muestra el talante de este hombre y su familia. En el audio, Alex Cifuentes conversaba telefónicamente con su madre para despedirse de ella ante la creencia de que iba a ser capturado y muerto en febrero de 2012.

Cifuentes estaba alojado en un apartamento en Los Caobos, México, y varios helicópteros sobrevolaban el lugar en busca de Joaquín Guzmán Loera, quien había llegado a la capital azteca en una camioneta dorada para reunirse con el testigo, pero logró evadirse a Culiacán.

El hombre había advertido a Guzmán que no fuera ese día porque había una Cumbre de G20 y había mucha seguridad en la ciudad, incluyendo agentes de Estados Unidos.

— Me llegaron los zancudos —dijo haciendo referencia a los helicópteros— Lo más posible es que en la mañana pueda pasar algo. Hablo para despedirme.

— ¿Y no tiene forma de esconderse en ninguna parte? —le requirió su madre Carlina.

— No, están saqueando toda la ciudad —le dijo Cifuentes.

Llorando aceptó ante la fiscalía que las voces de la grabación hecha por el FBI eran las de "mi mamá y yo".

El núcleo familiar de Cifuentes era absolutamente disfuncional. Su padre, quien se inició contrabandeando cigarrillos, terminó procesando cocaína. Desde entonces, Alexander Cifuentes comenzó a involucrarse en este tipo de actividades, siendo su labor en esa época la de guardador de los artículos de contrabando. "Yo voluntariamente le ayudaba", aseguró, negando así que fuera obligado por su progenitor.

A los 10 años su “responsabilidad” aumentó pues le correspondía "el área de secar  y empacar por kilo” la cocaína, un trabajo que hacía al salir de la escuela.

Durante su testimonio admitió que en su adolescencia admiraba a Pablo Escobar. Conoció a uno de sus guardaespaldas que vivía en el mismo edificio en el que habitaba su madre.

A ella, por cierto, los hermanos Cifuentes la consultaban sobre asuntos relacionados con narcotráfico. Y de ella recibían “consejos”.

Ya más tarde, Alex Cifuentes llevaba las cuentas de las actividades de narcotráfico de sus hermanos mayores y luego se convirtió en el enlace de estos con el Chapo Guzmán.

De su relación con el acusado dijo que este "me describía como su secre[tario], su brazo derecho y su brazo izquierdo".

Fue su hermano mayor, Fernando, quien lo introdujo en el negocio del narcotráfico a los 15 años.

A Joaquín Guzmán lo conoció en 2002 cuando su hermano Jorge le pidió que lo representara en una negociación que consistía en "hacer una sociedad de montar 5.000 kilogramos de cocaína en un barco atunero".

Fue en 2007, cuando Alexander Cifuentes hizo intensivo su trato con el acusado, pues comenzó a frecuentarlo en la sierra de Sinaloa.

Entra en escena Andrea Vélez Fernández

Ante el juez de la causa, Brian Cogan, Alex Cifuentes explicó que recibió en su teléfono móvil celular, fotografías que supuestamente mostraban "maletas repletas de dinero". Dichas imágenes se las habría remitido una mujer de nombre Andrea Vélez Fernández, empleada del estratega político, Juan José Rendón, quien se desempeñaba como asesor del PRI en la campaña electoral de 2012 en la que Enrique Peña Nieto resultó electo como primer mandatario mexicano. Esto, según el testigo, ocurrió en la Ciudad de México.

Sobre Andrea Vélez Fernández debemos decir que se trata de una supuesta proxeneta al servicio de Joaquín Guzmán Loera. Su labor consistía en seducir a funcionarios y altos oficiales de las fuerzas armadas mexicanas. Según lo narrado por el testigo, Vélez era una de su asistente- y secretaria en la organización comandada por el Chapo.

Cifuentes refirió que Vélez dirigía una agencia de modelaje en la Ciudad de México, una firma de fachada tras la cual se disimulaban los verdaderos “objetivos empresariales” de la mujer. Las modelos no eran más de prostitutas o damas de compañía adscritas al cartel de Sinaloa.

Al respecto, el testigo dijo que el trabajo de estas mujeres no era el entretenimiento de los integrantes de la organización del Chapo Guzmán, sino atraer y seducir a funcionarios vinculados con el narcotráfico.

Como ejemplo, Cifuentes refirió el caso de un alto militar mexicano —un general— a quien Andrea Vélez le presentaba las damas de compañía en fiestas que tenían lugar los días miércoles. Ella le refirió al demandado que tenía acceso a quien sólo se identificaba como el “general de la nación”. Guzmán Loera buscaba que el alto oficial bajara el acoso que mantenía en su contra. El Chapo le habría hecho llegar al militar USD 10 millones a través de las “modelos” con el objetivo de que pusiera fin a la persecución. El militar no habría accedido al ofrecimiento del capo. Según el testigo, el odio del oficial hacia el demandado era demasiado como para aceptar el soborno.

La promesa de Guzmán para con Andrea Vélez era que si la operación de soborno al militar resultaba exitosa, la mujer recibiría un millón de dólares como premio, pero al no haber aceptado el general la coima, el Chapo, la habría mandado asesinar, objetivo este que se vio frustrado. La mujer comenzó colaborar secretamente con el gobierno estadounidense en 2012, específicamente se convirtió informante del FBI, según refirió un agente recientemente. Cuando recibió amenazas de muerte fue trasladada a territorio de los Estados Unidos.

Más sobre Peña Nieto

Alexander Cifuentes Villa siguió dando más información que supuestamente vincula el expresidente Peña Nieto con el Chapo Guzmán.

En una declaración dada por Cifuentes a los fiscales en noviembre de 2017, este sostuvo que representantes del exmandatario mexicano, quien gobernó desde 2012-2017, contactó a Joaquín Guzmán Loera para hacerle saber que “no necesitaba esconderse".

Según lo atestiguado por Cifuentes, Peña Nieto quería "trabajar con él" (con el Chapo).

El abogado defensor, Jeffrey Lichtman, le requirió al testigo explicar a qué se refería Cifuentes cuando decía que el expresidente quería “trabajar”. "¿Cuándo dice trabajar, quiere decir que Guzmán paga y Peña Nieto le permite seguir trabajando?".

La respuesta de Cifuentes fue:

— Me imagino que sí.

Lichtman preguntó a Cifuentes si los policías mexicanos eran corruptos.

— Sí, lo son —fue la respuesta del testigo.

— ¿Y los funcionarios? —repreguntó el abogado.

— También —respondió Cifuentes.

Pero cuando Jeffrey Lichtman quiso preguntar a Cifuentes si creía que el presidente de México era corrupto, fue el juez Cogan quien intervino impedir este tipo de interrogatorio.

Ya en anterior oportunidad Jeffrey Lichtman dirigió su artillería durante el juicio para acusar al también expresidente mexicano, Felipe Calderón, a quien señaló de recibir sobornos de Ismael "Mayo" Zambada García, socio de del demandado.

Por su insistencia en este asunto el juez Brian Cogan amonestó al abogado por lanzar acusaciones sin pruebas.

El enfrentamiento con los Beltrán Leyva

Por otra parte, durante su testimonio, Alexander Cifuentes, hizo referencia al ejército mexicano al que supuestamente el cartel de Sinaloa utilizó para protegerse y combatir a sus enemigos, a saber, los hermanos Beltrán Leyva.

Guzmán Loera interceptaba las labores de estos y sus sicarios para suministrárselas al ejército y promover así su persecución.

Narró que por cada operativo la organización del Chapo Guzmán pagaba entre USD 10 y 12 millones siendo el resultado la captura de sus rivales.

Cifuentes también aseguró contactaron a la Policía Federal de modo de poder traficar droga que introducirían en México proveniente de Argentina. El cartel de Sinaloa informaba a los gendarmes de los números de vuelo y les enviaban fotografías de las maletas que llevaban los cargamentos, de manera que fueran retiradas y resguardadas por los policías.

El Loco Chávez

Otro mandatario que salió a relucir durante el testimonio de Alexander Cifuentes, fue el finado expresidente venezolano, Hugo Chávez, a quien el Chapo Guzmán supuestamente se refería como “El Loco”. La declaración del testigo dejó ver que desde Venezuela enviaban cocaína a México desde al año 2008.

En la sala, el jurado pudo escuchar una grabación en la que el Chapo Guzmán le solicitaba a un socio identificado como Antonio, alias "Toño", que le buscara una pista de aterrizaje clandestina en República Dominicana de modo de poder recibir en la isla la droga enviada desde Venezuela a México.

— Consiga esa rayita, un ranchito que tenga un lugar así para que llegue el mueble [avión] del Loco" —se escuchó decir a Guzmán Loera.

El fiscal preguntó quién era “El Loco” y la respuesta se dejó oír en el tribunal: Hugo Chávez el presidente de Venezuela "nosotros lo llamamos el Loco".

Pese a que "Toño" buscaba desviar la conversación a otro asunto, el Chapo insistía en la urgencia de conseguir el lugar en República Dominicana para poder recibir el cargamento de Venezuela.

Toño le dijo que los vecinos estaban allí y “El Chapo” le preguntaba si por allá "fumigaban la caña" y "Toño" respondió "aquí todo es por goteo".

— ¿Allá no se fumiga? —volvió a preguntar Guzmán— ¿cómo no van a fumigar? Tiene que haber fumigación.

— Deje que mañana le averigüe —respondió Cifuentes.

Según Cifuentes, el demandado requería con urgencia la pista de aterrizaje en República Dominicano para empezar a realizar envíos desde Venezuela a México.

"Toño" le informó a Guzmán Loera que se encontraba buscando el lugar y le pidió unos días para concretar. También le comentó que tenía un contacto en Panamá que podía recibir y sacar drogas. Guzmán le pidió averiguar más detalles y le informó que podía enviar a alguien para coordinar.


Los barcos de Pemex

Otra explosiva declaración de Alexander Cifuentes tuvo que ver con que en 2007, su hermano, el también narcotraficante, Jorge Cifuentes, quien era proveedor del drogas al cártel de Sinaloa, realizó una visita a la montaña donde operaba el cuartel del Chapo.

Allí tuvo lugar una reunión en la que se planteó la necesidad de comprar un barco petrolero que sirviera para para las adjudicaciones de Petróleos de México (PEMEX).

— El barco tenía unos submarinos que podían usarse para cargar y descargar la cocaína —manifestó y explicó que la idea era hacer una asociación con la petrolera estatal mexicana para el tráfico de estupefacientes.

La orden de matar a Christian Rodríguez

Igualmente, Alex Cifuentes aseguró que él y su hermano llevaron al técnico Christian Rodríguez a la sierra de Sinaloa con el objetivo de que trabajara en el diseño del sistema de comunicaciones, un asunto que era de extrema preocupación para el Chapo Guzmán.

Rodríguez llevó a cabo su tarea e instaló una plataforma que permitía al acusado y a su entorno entablar comunicaciones con seguridad. También instaló un software espía para que Guzmán interceptara las llamadas telefónicas y accediera a las computadoras de sus aliados. Se conoció que entre quienes eran expiados figuraba su propia esposa.

Pero cuando el Chapo y sus socios se enteraron de que Rodríguez fungía como doble agente y pasaba información al gobierno de los Estados Unidos, le dio a conocer a Alex Cifuentes que el técnico colombiano había sido quien suministró los datos que permitieron la captura y asesinato de su hermano, este impartió la orden de buscarlo y eliminarlo.

La fiscalía le requirió al testigo informar si habían matado a Christian Rodríguez, pero este respondió que no sabía si lo habían hecho.

martes, 15 de enero de 2019

Juicio del Chapo: Testigo del gobierno asegura que Guzmán pagó USD 100 millones en sobornos al expresidente Enrique Peña Nieto

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Los pagos de sobornos millonarios al expresidente de México, Enrique Peña Nieto por parte de Joaquín Guzmán Loera para que este le diera protección y que se habrían concretado por un monto de USD 100 millones de dólares que fue entregado en octubre de 2012 a través de un tercero, fue el dato explosivo que surgió durante el interrogatorio que el abogado del acusado, Jeffrey Lichtman al narcotraficante y ahora testigo del gobierno de Estados Unidos, Alex Cifuentes.

Enrique Peña Nieto fue presidente desde 2012 hasta 2018.

Este martes fue el tercer día de testimonio en el juicio contra Guzmán dado por el narcotraficante, Alexander Cifuentes Villa, un colombiano que trabajó con el Chapo desde 2007 hasta 2013, y quien se convirtió en secretario y ayudante cercano del acusado.

Lichtman preguntó que al testigo si él había testificado ante los fiscales federales que el  ex presidente de México, Enrique Peña Nieto había solicitado al señor Guzmán USD 250 millones de dólares. ( Antes de aclarar la cifra, el defensor había dicho que era 250$). Cifuentes contestó: "Recuerdo el incidente pero no esa cantidad".

Lichtman volvió al asecho y repregunta y dijo eran 250 millones de dólares y Cifuentes sostuvo que quería corregir la cantidad porque no estaba seguro y sostuvo que fue un error que hubo en el monto del dinero que se entregó al presidente de México.

El testigo sostuvo que el dinero fue entregado a través de la comadre del Chapo llamada María y que un soborno aseguraría que el capo podría "continuar trabajando".

Ciufuentes sostuvo que el presidente le había solicitado a Guzmán y al Mayo Zambada una cantidad  y que él (el Chapo) había ofrecido otra cantidad, pero que no estaba seguro del monto. 

Ante la repregunta del defensor Cifuentes afirmó que "los USD 100 millones fueron llevados por la comadre María al presidente Peña Nieto en Ciudad de México".

El testigo dijo frente al jurado que Joaquín Guzmán le había dicho el asunto relacionado con el pago millonario de sobornos al expresidente mexicano.

La primera vez que Cifuentes habló de las coimas fue el 12 de abril  de 2016 cuando se reunió con los fiscales federales estadounidenses.

Haciendo referencia al testimonio de Cifuentes con los fiscales, Lichtman afirmó que Peña Nieto y los ex presidentes de México  habrían recibido cientos de millones de dólares en coimas de su organización.

El abogado del Chapo preguntó a Cifuentes sobre el testimonio que dio en noviembre de 2017 a los fiscales, cuando sostuvo que Peña Nieto supuestamente habría contactado a Guzmán para informarle que ya no tenía que  estar escondido si pagaba el dinero.

Lichtman sostuvo que Cifuentes dijo en tres reuniones en fechas diferentes con las autoridades estadounidenses, en 2016 y 2017, que la organización criminal había pagado $ 100 millones a Peña Nieto.  Pero advirtió que en una reunión de septiembre de 2018, su historia cambió. Comentó a los fiscales que había estado confundido acerca de la cantidad exacta del pago que Chapo había hecho.


El defensor del Chapo preguntó a Cifuentes sobre otra información que dió a los fiscales federales en 2016, según la cual el ex presidente Felipe Calderón recibió un soborno de una familia rival del narcotráfico, los Beltrán Leyva.

Sobre este aspecto,  Cifuentes dijo que no recordaba este incidente.

La campaña electoral de México 

Luego de un receso, Lichtman volvió al ataque y preguntó:¿Las elecciones de México son en noviembre?. Cifuentes dijo "No se".

Lichtman hizo mención a una información dada por Cifuentes a los fiscales en 2016 donde decía que Andrea Vélez Fernández envió fotos de unas maletas con dinero en el avión del consultor político J.J. Rendón, quien trabajaba para la campaña de Enrique Peña Nieto. 


Lichman confrontó a Cifuentes con notas de su testimonio en las que dijo que su ex asistente personal, Andrea Vélez Fernández, había trabajado para un consultor político, JJ Rendón.

Cuando preguntó si las maletas estaban en el avión de J.J Rendón el hombre dijo que no, que estaban en Ciudad de México.

Recuerdo la foto con las maletas llenas de dinero.

 El abogado no volvió a repreguntar. 

Lichtman comentó a Cifuentes si los aviones diplomáticos no debían pasar por las aduanas, y que entonces "esa era una vía para enviar dinero".

El testigo dijo nuevamente" "Andrea me mandó unas fotos con unas maletas llenas de dinero en DF".

Lichtman cuestionó: ¿Durante la campaña esas maletas llenas de dinero estaban destinadas al presidente Peña Nieto? y Cifuentes respondió: "No sabría decirle".

Andrea Vélez, cuyo trabajo principal era ser asistente personal de Cifuentes, un narco cercano a Guzmán Loera, dirigía también una agencia de modelos en la Ciudad de México. 

Cifuentes sostuvo que Guzmán había intentado pagar un soborno de 10 millones de dólares a un "general de la nación" mexicano de alto rango, pero la coima fue rechazada "porque al oficial odiaba mucho" al Chapo.

Cifuentes fue detenido en 2013 en México y extraditado a los Estados Unidos. Se declaró culpable de cargos de narcotráfico y entró en un acuerdo de cooperación con el gobierno de los Estados Unidos. Esta es su primera testificación en corte.








lunes, 14 de enero de 2019

Testigo describe la constante agonía en la que vivía el Chapo Guzmán en sus escondites en las montañas del "Triángulo Dorado" de México

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Una vida llena de sobresaltos, trasnochos, caprichos, romances, traiciones y mimos era la que llevaba Joaquín el Chapo Guzmán en sus escondites en la sierra de Culiacán, según explicó uno de los hombres más cercanos al capo, y ahora testigo del gobierno de Estados Unidos, Alexander Cifuentes.
Contó el ex secretario de Guzmán había días que el acusado era de constante preocupación, y que en ocaciones el Chapo y su grupo se movían cada 20 días a nuevos escondites, cuya ubicación no conocían con anticipación.

En las zonas donde el Chapo solía esconderse siempre había hombres armados, con fusiles AK-47, granadas y todo tipo de armas de asaltos. Por lo general los ranchos donde se ocultaban de las autoridades, eran usados para el cultivo de amapolas y marihuana. Dijo que Guzmán tenía 7 casas que no eran lujosas tenían todas las comodidades que iban desde lavadora, secadora, televisores plasma, generadores, electricidad, internet y sirvientes. La idea era no llamar la atención del ejército.

Destacó que la razón por la cual tanto el acusado como su grupo vestían uniformes de camuflaje era para evitar que fueran descubierto desde las alturas por los militares que patrullaban constantemente la zona buscando al acusado. "Era para confundirnos con la jungla" aclaró el testigo.

Cifuentes explicó que trabajó con Guzmán por dos años y vivió con él las montañas. Se dedicaba coordinar las ventas de drogas del cártel de Sinaloa, atender llamadas, a gerencias los pagos y a coordinar los envíos.

Comentó que el Chapo solía conversar por teléfono por horas, chequear a sus contactos. A veces se quedaba dormido hasta las 12 del mediodía y dió instrucciones a su secretario Toronjo para que lo levantara 5 minutos que llegaran los militares porque al parecer el hombre era paranoico con la seguridad del acusado. "Usted me avisa 5 minutos antes y aunque este en pelotas, yo salgo corriendo" decía el acusado. 

Una de los datos que soltó el testigo en la audiencia de hoy es el hecho que Guzmán manejaba una caja chica que una entre  $ 150,000 y $ 200,000 al mes para pagar gastos, que incluían la compra de víveres, pagos de personal, agricultores, personal de seguridad, mensajes, transportistas y pilotos. Dijo que los pagos a los encargados de seguridad era de USD 2.000 mil cada 20 días.

Cifuentes describió las visitas que recibía Guzmán cuando estaba escondido, entre quienes destacó a Emma Coronel, esposa del acusado que solía ir a cocinar para el Chapo uno de sus platos preferidos: enchiladas suizas.

Pero no solo lo visita Coronel sino otras "esposas" de Guzmán según la fiscal que interrogaba Gina Parlovecchio. En la lista estaba "Griselda" y otra llamada "Tinita" que se dedicaba a cultivar marihuana para comercializar Los Ángeles.

Regalos de cumpleaños fabulosos

Cifuentes dijo que el 4 de abril de 2008 tuvo oportunidad de estar presente en una fiesta de cumpleaños de Guzmán en la que recibió regalos que iban desde relojes, armas, motos, una camioneta Pick up blanca blindada que le obsequió Dámaso López alias el Licenciado. Recibió además un vehículo Hummer de camuflaje, también blindado y con sus iniciales grabadas ( regalo de sus hijos), y motocicletas de 6 llantas marca Polaris. 

Cifuentes dijo que los regalos eran para la seguridad del Chapo y que el Licenciado le dijo que había pagado USD 150 mil dólares.

Los barcos de Pemex

El testigo que en 2007, su hermano Jorge Cifuentes, que preveía a drogas al cártel de Sinaloa, visitó la montaña. En la reunión se habló de comprar un barco petrolero para que fuera parte de las adjudicaciones de Petróleos de México (PEMEX). "El barco tenía unos submarinos que podían usarse para cargar y descargar la cocaína", dijo. La idea era hacer una asociación con la petrolera estatal mexicana. 

Mandaron a matar a Christian Rodríguez

Cifuentes recordó que fue él y su hermano quienes llevaron al técnico Christian Rodríguez a la sierra para que ayudara a Guzmán con el sistema de comunicaciones, que era motivo de preocupación  del acusado.

Rodríguez instaló una plataforma segura, encriptada, con un sistema de extensiones para Guzmán y su entorno más cercano para comunicarse con 3 dígitos de manera encriptada. El técnico colombiano también instaló un software espía para que Guzmán accesara a los teléfonos y computadoras de sus aliados y ver qué hablaban de él, en la lista de los espiados estaba su esposa y otra mujer que era profesora, pero cuyo nombre no se reveló.

Llegó un momento que Guzmán y los líderes del cártel de Sinaloa que se enteraron que Rodríguez los estaba traicionando y que estaba cooperando con el gobierno norteamericano.

El Chapo le dijo que era Christian quien había entregado a su hermano Jorge Cifuentes y que debía alertar a su familia, cosa que hizo a través de su secretaria llamada María Vélez (quien también colabora con el gobierno de Estados Unidos). 

Una vez que Alex habló con su madre y le informó que Christian los había traicionado empezaron a buscar al técnico. Vélez le preguntó  a Cifuentes cuál era el apellido para buscarlo en Google pero ninguno lo sabía. 

La fiscal preguntó si lo habían matado y el testigo respondió que no sabía si lo habían hecho.

Presupuesto de un millón de dólares para corrupción

Cifuentes comentó que el acusado manejaba un presupuesto de corrupción de más de un millón de dólares.

El testigo continuará este martes su tercer día de testimonio en el juicio contra Joaquín Guzmán Loera quien se declaró culpable de 11 cargos, entre los cuales se encuentra narcotráfico, dirigir una empresa criminal con presencia global y lavado de dinero.






viernes, 11 de enero de 2019

Defensa del Chapo intenta desacreditar a testigo (IT del Cártel de Sinaloa) presentándolo como paciente bipolar

Por Maibort Petit
@maibortpetit

El abogado defensor de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, Eduardo Balarezo, durante la sesión vespertina de la jornada 27 del juicio continuó su interrogatorio al testigo de la fiscalía, Cristhian Rodríguez, buscando descalificarlo al presentarlo como un paciente de condición bipolar.

Balerezo igualmente dirigió su artillería a hacer ver al testigo ante el jurado como un técnico que se valió de sus destrezas tecnológicas para manipular la evidencia que presenta el gobierno para acusar a su defendido. En este sentido, buscó mostrar que las grabaciones telefónicas habrían sido manipuladas por Rodríguez.

La defensa destacó al jurado los problemas de salud del testigo a quien Balerezo hizo ver como una persona que había sufrido "no una, sino dos crisis nerviosas". Para ello echó mano de la declaración de Rodríguez en la que esté manifestó que "Tuve mucho estrés en mí, en mi mente, en mi cuerpo. No pude dormir, así que pedí ayuda y fui al hospital".

Ante esta admisión Balarezo remató: “Fue un poco más que eso, ¿no? (…) Señor, estaba alucinando, ¿verdad?"

— No alucinaciones. No estaba pensando con claridad —se defendió Rodríguez.

Y fue cuando Balarezo indicó que el testigo había sido diagnosticado como bipolar.

Además, la defensa quiso destacar el hecho de que Cristhian Rodríguez no habría pagado impuestos sobre los ingresos obtenidos del FBI por su trabajo como informante y subrayó el que el testigo, a pesar de sus actividades confesas, nunca fue acusado, procesado ni cumplido ninguna pena de prisión.

Sube al estrado testigo que se cataloga como “secretaria” del chapo

Cristhian Rodríguez terminó su testimonio y la fiscalía procedió a llamar a su próximo testigo, Alex Cifuentes, narcotraficante colombiano que vivió en las montañas de Sinaloa con Joaquín Guzmán Loera durante varios años.

Al ser consultado acerca de la manera cómo calificaría su relación con el Chapo Guzmán, Alex Cifuentes manifestó: "Me describiría como su secretaria, su mano derecha y su mano izquierda".

Cuando al testigo le pidieron identificar al acusado en la sala de audiencia haciendo referencia a su indumentaria, Cifuentes expresó: "Realmente no puedo distinguir el color de su corbata, pero es la primera vez que lo veo usando un traje".

El testigo que pareció comparecer a disgusto y evadió en todo momento la mirada del Chapo Guzmán, era el encargado de llevar a cabo los traslados de la cocaína desde Colombia, Ecuador y Bolivia, por lo que se constituyó como una pieza fundamental dentro del cartel supuestamente comandado por el acusado.

Se conoció que Alex Cifuentes compraba granjas en Costa Rica y Honduras que le servían como lugar de tránsito en su tarea de traslado de la droga a sus destinos finales. Su papel en la organización, además comprendía el tráfico —además de la cocaína ya referida— de heroína y metanfetaminas a Canadá, así como de adquirir armas y ayudar con el sistema de comunicaciones del cartel.

Ante el jurado, dio a conocer que aceptó colaborar en la causa contra el Chapo Guzmán luego de haber recibido una llamada de su hermano Jorge, quien "me dijo, y estas son sus palabras exactas, que con los estadounidenses debo confesar la forma en que le confesaría a Dios. Y si fueras a juicio, sería el primero en sentarme y declarar contra ti".

Narró que su primer encuentro con Joaquín Guzmán se produjo en 2002, a raíz de que su hermano lo enviara a negociar el traslado de 5 mil kilos de cocaína a bordo de un barco de pesca de atún del cual el Chapo era el propietario.

Refirió que fue recibido por el Chapo Guzmán en una granja de avestruces ubicada en las afueras de Culiacán. En esa cita, Alex Cifuentes narró que luego de discutir el acuerdo sobre la cocaína, le ofreció un “consejo gratuito” al narcotraficante mexicano, referido a que aprendiera a volar helicópteros como una efectiva manera de evadir posibles capturas. "Todo lo que tenía que hacer era entrar, encenderlo y volar de una montaña a otra".

Se conoció que en abril de 2007, el hermano de Alex Cifuentes, “Pacho”, fue asesinado durante un operativo contra las drogas. EL difunto dejó grandes deudas y a los Cifuentes le correspondió recaudar USD 10 millones. Fue así como recurrieron al Chapo Guzmán con quien establecieron un acuerdo para enviar 3 toneladas de cocaína por el Pacífico desde Colombia a México.

Otros encuentros entre los Cifuentes y Guzmán sirvieron para que Alex le presentara al Chapo el distribuidor de coca favorito de Pacho. Entonces procedieron a discutir los planes para procesar hasta 10 toneladas de cocaína en un laboratorio en México.

Alex Cifuentes también colaboró con el Chapo a mover USD 40 millones en efectivo al mes, para cual ser valió del esposo de su sobrina.

jueves, 10 de enero de 2019

Testigo detalla sistema GBS usado para interceptar comunicaciones del Chapo Guzmán en beneficio del FBI

Por Maibort Petit
@maibortpetit


En el día 27 del juicio que se le sigue a Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo” en la corte federal del distrito este en Brooklyn, siguió rindiendo testimonio el ingeniero de sistemas colombiano, Christian Rodríguez, quien diseñó y construyó una red de comunicaciones encriptada para el cartel de Sinaloa. De terminar Rodríguez su declaración ante el tribunal, la fiscalía llamaría al estrado a Alex Cifuentes, hermano menor del narcotraficante colombiano Jorge Cifuentes, quien se mantuvo durante mucho tiempo junto al acusado en Sinaloa. Los colombianos pues toman protagonismo en esta nueva jornada del proceso judicial revelando datos clave para —a juicio del gobierno— comprobar los once delitos de que se le acusa.

En su declaración, Rodríguez suministró información minuciosa y detallada acerca de cómo fue el su proceso de colaboración con el FBI para localizar al Chapo Guzmán dotándolos de datos de GPS en tiempo real desde sus teléfonos. Explicó que configuró un sistema para grabar que permitía grabar de forma automática todas las llamadas telefónicas que se llevaban a cabo entre el acusado y sus colaboradores y allegados.

Igualmente dio a conocer con detalle la manera como Joaquín Guzmán Loera aspiraba a que el "equipo de interceptación" se dispusiera a escuchar a escondidas las llamadas y mensajes de texto enviados en Sinaloa. Precisó que el demandado dispuso el pago de USD 1 millón para comprar los dispositivos a un proveedor en los Países Bajos.

Dio a conocer el intento del Chapo de instalar spyware en "todos los cibercafés de Culiacán".

Rodríguez describió la actitud del acusado como paranoica y refirió que esta encomienda del Chapo Guzmán la intentó realizar pero no tuvo éxito en peligroso trabajo.

Dijo que en febrero de 2011, el FBI inició las aproximaciones con él y lo reclutó para que se constituyera en un informante, propuesta que aceptó de manera de "dar al gobierno acceso a todas las comunicaciones de Chapo".

Esto ocurrió en Bogotá, cuando agentes del FBI llamara se le acercaron y le advirtieron que conocían que trabajaba para el Chapo Guzmán por lo que se encontraba "en serios problemas".

Rodríguez dijo que aceptó cooperar con la oficina federal de investigaciones estadounidense y procedió a intervenir los servidores y modificar el sistema de comunicaciones cifradas de Joaquín Guzmán de manera que "todas las llamadas registradas durante el día se copiaran automáticamente" a un servidor que permitió al FBI conocer el contenido de las comunicaciones del Chapo. Rodríguez narró que él mismo escuchó personalmente las llamadas y las envió con la voz de acusado al FBI y le suministró al organismo los nombres de usuario y contraseñas de todas las cuentas FlexiSPY que Chapo había instalado en varios teléfonos.

Estando en estas labores, el cartel de Sinaloa descubrió el doble papel de Christian Rodríguez, por lo que procedió a huir a los Estados Unidos. En específico, el descubrimiento se hizo cuando en una oportunidad escuchó una llamada entre Dolly Cifuentes y su hermano Alex —colaboradores del Chapo— en la que alertaban de la cooperación de Rodríguez con el FBI. Fue así que los agentes federales procedieron a llevarlo a los EE. UU.

Tales circunstancias habrían afectado sobremanera al testigo, por lo que hubo de someterse a una "terapia electro-convulsiva" que lo ayudara a controlar la severa crisis nerviosa que padecía. Refirió que llegó a perder la memoria a corto plazo y que en la actualidad aún debe tomar medicamentos. Advirtió, eso sí, que esto no afectó su capacidad para recordar su trabajo para el Chapo Guzmán.

El testigo también dio a conocer que en el año 2012 fue instado por el FBI para que trasladara a México para monitorear en tiempo real la actividad telefónica de Joaquín Guzmán Loera y así obtener información clave que permitiera la captura del acusado. Contó que fue en esa oportunidad cuando el Chapo logró escapar durante la redada llevada a cabo por la policía en Los Cabos.

Las labores de Christian Rodríguez con el FBI igualmente contribuyeron a la captura del narcotraficante colombiano, Jorge Cifuentes, pues el testigo instaló un software remoto de localización GPS en su teléfono, un hecho lo que la haría elegible para cobrar la recompensa de USD 5 millones que se ofrecía por los aportes con esta captura.

Explicó que configuró un servidor similar al que le instaló al Chapo, para interceptar las conversaciones de los Cifuents, ideando una manera de instalar de forma remota un rastreador de localización GPS en el teléfono de Jorge Cifuentes que posteriormente permitió su captura.

A manera de anécdota, Rodríguez contó un episodio que tuvo lugar en las montañas de Sinaloa donde se produjo una encarnizada persecución del Chapo Guzmán por parte de militares de la nación azteca durante tres días. A bordo de helicópteros los efectivos castrenses persiguieron al acusado quien en ningún momento perdió el control y se mantuvo "siempre tranquilo".

Esto ocurrió, según narró, poco tiempo después de que había intentado intervenir los cibercafés y le tocó a acompañar a los narcotraficantes en la travesía de tres días por las montañas sinaloenses. Sólo después pudieron regresar a la ciudad.

Manifestó haberse sentido muy mal por todo esto y, entonces, puso distancia con la organización del Joaquín Guzmán, lo que logró mediante el entrenamiento de dos muchachos, a saber, Charly y El Gordo, quienes habrían de dirigir las comunicaciones del Chapo a diario.

Dijo que por su trabajo con el acusado solamente recibió como pago USD 500 mil.

Entretanto, la defensa de Joaquín Guzmán Loera, a cargo de Eduardo Balarezo a Cristhian Rodríguez giró en minimizarlo como profesional y tratar de hacerlo ver como un simple técnico que creó una red de “garabatos”, manera como calificó el sistema de comunicaciones diseñado por el testigo.

El abogado también apuntó a desmentir los señalamientos de Christian Rodríguez en torno a la actividad de espionaje que mantuvo, presuntamente, en contra de su esposa. Argumentó que el acusado es un hombre carente de formación, por lo que no podría haber estado leyendo informes sobre la actividad de spyware en los teléfonos de su esposa y amantes porque "no es un hombre educado" y "tiene una gran cantidad de dificultades para escribir".

martes, 8 de enero de 2019

Juicio del Chapo: FBI presenta conversaciones de Guzmán que comprueban sus negocios de narcotráfico

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Otra traición de los miembros que secundaron a Joaquín  Guzmán Loera en el cártel de Sinaloa se conoció hoy en la audiencia 25 del juicio del Chapo: el hombre que construyó una plataforma compleja encriptada de comunicación entregó al gobierno de Estados Unidos los secretos cibernéticos del acusado a cambio de protección y seguridad. Christian Rodríguez, un ciudadano colombiano, ofreció los códigos al Buró Federal de Investigaciones (FBI) para que interceptara las llamadas de capo con sus lugartenientes en las cuales se dan a conocer detalles de las operaciones ilegales de la organización criminal sinaloense.

Los fiscales federales dieron a conocer en la Corte Federal del Distrito una serie de conversaciones telefónicas del Chapo en las que se le escucha hablar de cargamentos de cocaína, metanfetaminas, policías corruptos y hasta de asesinatos. 

Desde el estrado, el agente especial del FBI, Stephen Marston presentó las llamadas telefónicas anterceptadas por las autoridades, a la vez que confirmó que la voz que escucharon los jurados correspondía al acusado, para lo cual Marston hizo escuchar una conversación que sostuvo Guzmán desde el Centro Correccional Metropolitano de Manhattan  el 7 de mayo de 2018 con su hermana en México. 

El agente explicó que las intercepciones telefónicas fueron logradas por la colaboración Christian Rodríguez, quien fue investigado entre los años 2009-2011 y luego pasó a ser un testigo cooperante del gobierno.

Explicó Marston que Rodríguez entregó las extensiones, los números de teléfono encriptados y los correos electrónicos usados por el Chapo y sus hombres cercanos. Asimismo, el testigo explicó los detalles del funcionamiento de la compleja plataforma que había creado para el Cártel de Sinaloa.

El agente especial del FBI describió al jurado cómo habían hecho para lograr penetrar el sistema, señalando que para evitar sospechas del cártel consiguieron instalar tres servidores en Holanda. En colaboración con gobierno de ese país, los federales consiguieron grabar las llamadas, los correos electrónicos y los mensajes de texto del acusado y sus más cercanos colaboradores en corto tiempo puesto que los servidores podían recoger la información en tiempo real.

Marston comentó que las grabaciones se produjeron desde el mes de abril de 2011. Rodríguez colaboró para que los agentes del FBI conocieran el sistema y lo penetraran sin que Guzmán se enterara. Con esa operación las autoridades del gobierno estadounidense se hicieron de cientos de evidencias que fueron logradas a través del registro de 1500 llamadas, que terminaron reduciéndose a 800, entre las cuales entre unas 100 y 200 participa el Chapo.

El jurado escuchó varias conversas del acusado con sus hombre de confianzas, con dos mujeres que no fueron identificadas donde se le escuchaba dando órdenes para realizar operaciones de narcotráfico, corrupción de agentes de la ley, negociando con comandantes corruptos y hasta evitando que sus sicarios acosaran y golpearan policías mexicanos.

A pesar de las objeciones de la defensa, la fiscalía comparó la voz de las conversaciones con dos videos de Youtube: Uno de la entrevista en la revista de Rolling Stone y otra de un video certificado por Google que muestra a Guzmán interrogando a un hombre amarrado a un tubo que era supuestamente miembro del cártel de los Zetas. Esa última grabación corresponde a marzo 2012.



viernes, 4 de enero de 2019

El juicio del 'Chapo' Guzmán se convierte en un escenario de traicioneros y traicionados

Por Maibort Petit
@maibortpetit

El juicio que se le sigue a Joaquín Guzmán Loera en Nueva York parece ser un escenarios donde varios narcotraficantes han decidido traicionar sin compasión a sus mentores, familiares y socios para salvar su propio pellejo. En la audiencia número 23, Vicente Zambada Niebla "El Vicentillo" - hijo del socio de Guzmán y cofundador del cartel, Ismael "El Mayo" Zambada García  afirmó que el acusado tenía contactos con la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA) en el año 2007, cuando 'el Chapo' estaba escondido en las montañas  de Sinaloa.

'Vicentillo' compareció por segundo día consecutivo frente al jurado que parecía embelesado con el narcotraficante que colabora con el gobierno norteamericano desde 2012. 

Durante el interrogatorio de la defensa, realizado por el abogado Eduardo Balarezo, 'Vicentillo' aseguró que había usado los contactos de su compadre 'Chapo' por sugerencia del acusado y de su padre "el Mayo", cuando intentaba abandonar el cártel y hacer una vida diferente con su familia.

El testigo dijo que había intentado escapar de la organización criminal que dirigían su padre y 'El Chapo' porque no quería seguir con su vida de narcotraficante. Viajó a Europa y a Canadá pero tuvo que regresar a Culiacán por  temor a ser víctima de los enemigos del cartel. 

Cuando Balarezo insistió , 'Vicentillo' reiteró que su "compadre" 'El Chapo' era quien tenía los contactos con la DEA en el 2007 y que él luego los había utilizado. De hecho destacó que sostuvo un encuentro con su padre 'El Mayo y con 'El Chapo' y fue cuando el acusado se ofreció ponerlo en contacto con la DEA. Esta propuesta contó con la autorización de los dos líderes del cártel de Sinaloa.

'Vicentillo' sostuvo que la DEA estaba buscado que él colaborara, para lo cual dijo que había tenido reuniones con agentes, inclusive horas antes de ser arrestado en México en abril de 2009 y que su intención era dar información a Estados Unidos de los carteles enemigos, de tal manera que fueran los agentes del gobierno norteamericano los que se encargaran de apresarlos.

Cuando Balarezo ironizó de por qué no lo habían arrestado los de la DEA en ese momento, 'Vicentillo'  aclaró que lo habían capturado  las Fuerzas Especiales Mexicanas.  

Durante el interrogatorio, el testigo reveló cómo habían hecho su padre y "el Chapo" para acabar con sus enemigos, para lo cual ofrecían a la policía federal y el Ejército mexicano información sobre dónde estaban ubicadas las oficinas y bodegas de los rivales para que fueron los agentes del orden los que acometieran las incautaciones y arrestos. Con el pago mensual de sobornos, 'El Mayo' y Guzmán evitaban actuar directamente en los ataques. 

Visita al palacio presidencial de México

Balarezo, quien buscaba acabar con al credibilidad del testigo y probar la tesis según la cual 'el Mayo' Zambada es el verdadero jefe del cártel de Sinaloa y 'el Chapo' fue sólo un mito inflado por los gobiernos de México y Estados Unidos para liberar a terceros de la responsabilidad, refirió que 'Vicentillo' había visitado en el Palacio de los Pinos, sede de la presidencia de México al general  Roberto Miranda Sánchez, quien se desempeñó como jefe del Estado Mayor Presidencia durante el gobierno de  Ernesto Zedillo.

El abogado de Guzmán preguntó si había ido a quejarse con el general por el trato que había recibido su madre, a lo que 'Vicentillo' respondió afirmativamente, pero aclaró que no fue en el Palacio de los Pinos si no en una oficina anexa donde funciona el EMP.

En la medida que avanzaba el interrogatorio, Balarezo buscaba alterar al testigo, a tal punto que lo llamaba bebé 'Papá Mayo'. Inclusive, llegó a decirle que era un idiota cuando 'Vicentillo' le replicó que había respondido a las preguntas de fiscalía porque eran más sencillas y que las de la defensa lo habían confundido, a la vez que se excusó porque se había equivocado en algunos datos pero que cada vez que ocurría lo aclaraba.

Los presente en la sala se rieron cuando Balarezo en lugar de decir 'Papá Mayo' dijo equivocadamente 'Papá Chapo' y 'Vicentillo'  comentó que quedaba claro que todos podían cometer errores.

La defensa increpó al testigo  que confesara quien era el jefe del cártel de Sinaloa y Zambada Niebla dijo: 'Mi padre es el jefe del cártel de Sinaloa".

La colaboración que 'Vicentillo'  hace con el gobierno le permitió lograr un permiso  especial para que su esposa e hijos se mudaran a EE.UU. Asimismo, espera que su ayuda podría  obtener una reducción de su condena, cuyo anuncio está previsto para el 27 de febrero y que podría alcanzar la cadena perpetua.

Zambada Niebla, fue acusado de ser en ex jefe operaciones logísticas del cártel y supervisor de las importaciones de cocaína desde Colombia a México y luego a Los Ángeles y Chicago. Se declaró culpable en el 2013 en Chicago tras alcanzar un acuerdo con la fiscalía estadounidense y en 2018, firmó un segundo acuerdo de culpabilidad comprometiéndose a pagar 1.373 millones de dólares.

Las fotos del 'Chapo' bailando

Durante la audiencia de este viernes el jurado vió a Joaquín 'el Chapo' Guzmán bailando con una mujer no identificada y portando una pistola con diamantes con una figura de un jaguar. Las imágenes querían demostrar la violencia del acusado y su participación en las guerras con los cárteles rivales.

El testimonio de Zambada Niebla continuará el próximo lunes.