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sábado, 19 de noviembre de 2016

El día final del juicio: Cuando a los sobrinos presidenciales les tocó asumir la responsabilidad penal por sus delitos

Por Maibort Petit
@maiborpetit


Es difícil encontrar una sola palabra que exprese las emociones que se vivieron en aquel salón frío y poco acogedor. La sala 14 C de la Corte del Distrito Sur de Nueva York sirvió de escenario a uno de los eventos que marcará no solamente la vida de Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, sino de un país que se negaba a creer que la familia del presidente sea juzgada en los Estados Unidos por delitos de narcotráfico. 
Desde muy temprano los amigos en Venezuela y, aquellos que están ubicados en los cuatro puntos cardinales del planeta, empezaron a enviar mensajes preguntando sobre la decisión que tomaría el jurado. María Julia Vilar quien vive en Kioto (Japón) desde febrero de 2016, fue una de las primeras en llamarme este viernes 18 de noviembre. Eran las 5 de la madrugada y me dijo: "Amiga, levantate, hoy es el día de la Chinita y nos toca conmemorarlo con una manifestación de la justicia gringa. Espero leer en tu Twitter buenas noticias". Y así siguieron las llamadas de tantos conocidos y desconocidos que esperaban entusiasmados el resultado del juicio de los popularmente llamados "narcosobrinos", un hecho que conmocionó la opinión pública internacional. 

Empieza la jornada

A las 8 AM ya estábamos frente a la corte trabajando. Mientras informabamos sobre los puntos que se esperaban a lo largo del noveno día del proceso judicial, vimos llegar a los 6 abogados de Campo Flores y Flores de Freitas, acompañados por sus entusiastas asistentes. La cita era a las 9 y 30 de la mañana. 

Varios periodistas nos juntamos en la parte lateral de la corte. Aprovechamos el tiempo para enviar mensajes por las redes sociales y dar información a diferentes medios continentales que estaban interesados en la noticia del día. Por las pocas ventanas informativas que existen en Venezuela, tratábamos de dar a conocer detalles del juicio de los sobrinos presidenciales, un tema censurado por los medios oficiales de un país que pareciera estar sumergido en un letargo interminable.

Llegada la hora, subimos al piso 14 y entramos a la sala para ver los pormenores de la decisión final del caso. Para buena parte de las personas presentes, esto no era otra cosa que el resultado de un juicio por un delito de narcotráfico. Para los venezolanos iba más allá, el resultado constituye un factor importante para dejar al desnudo el desdoro de la élite gobernante.

Llegan los sobrinos 

Los dos acusados entraron a la sala y se sentaron en las sillas que habían ocupado por más de un año. Sus abogados estaban allí, acompañándolos. Más que sus defensores, los abogados de los escritorios jurídicos Boies Schiller & Flexner LLP y Sidley Austin LLP se convirtieron en amigos y -de cierta forma- en "los únicos familiares" de los dos hombres acusados de conspirar para contrabandear cientos de kilogramos de cocaína que salían del hangar presidencial del principal aeropuerto de Venezuela. 

El ambiente no era del todo cómodo para Campo Flores y Flores de Freitas. Ellos sabían que su suerte estaba en manos de 12 personas que están acostumbrados a respetar la ley. Los dos acusados escucharon -sin parpadear- las instrucciones que el juez Paul Crotty dio al jurado. 

Efraín Campos Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas fueron procesados por conspirar para importar 800 kilos de cocaína a los Estados Unidos, y de fabricar o distribuir la droga, a sabiendas y con la intención de que se sería importada a norteamérica, en violación del Título 21, del Código de Estados Unidos, Secciones 952 (a), 959 (a), y 963. 

Ambos fueron arrestados el 10 de noviembre de 2015 en el restaurante del hotel Servotel, ubicado a unos 10 minutos del aeropuerto internacional Toussaint Louverture de Puerto Príncipe, cuando intentaban finiquitar el primer  envío de una serie de cargamentos de drogas que habían negociado con unos supuestos narcotraficantes mexicanos, que resultaron ser informantes confidenciales de la DEA para ejecutar la operación.

Una vez que el juez culminó la explicación sobre los cargos que enfrentaban los dos acusados, las reglas que debía ser tomadas en cuenta para evaluar las evidencias y las responsabilidades del jurado, los cinco hombres y siete mujeres deliberaron por más de seis horas y media. 

Como a las 5 de la tarde, el secretario de la corte comentó a  los periodistas apostados en las bancas de la corte que los miembros del jurado planeaban regresar el lunes para dar a conocer los resultados finales de la discusión. No obstante, a poco menos de 15 minutos, todo cambió y los jurados se apersonaron a la sala para dar a conocer la hoja del veredicto, donde en tinta rosada se veía claramente que, por unanimidad, los dos sobrinos de Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron hallados culpables de los cargos, por los cuales el gobierno de los Estados Unidos los había enjuiciado.

Cuando los jurados se acomodaban en sus sillas, la mayoría miró hacia adelante o hacia abajo. Sólo uno pareció mirar a los acusados ​​antes de sentarse. La voz del jefe de jurado, un hombre de unos 50 años, se escuchó nerviosa al momento de decir "culpables". Luego, el secretario tomó nota de la confirmación de la votación que fue haciendo cada miembro de aquel equipo que fue escogido al azar en un universo de 94 ciudadanos americanos de diferentes razas, creencias y profesiones. 

Yo me encontraba al lado de mi colega y amiga Jessica Carrillo. Las dos nos miramos sin pronunciar palabra alguna y luego vimos a los dos acusados que parecían no haber entendido lo que decía el hombre, que con una sola palabra, los acababa de condenar a permanecer en una prisión federal americana por años. 

En la sala había una decena de periodista de varios medios. Habíamos esperado todo el día por aquella palabra que el miembro del jurado pronunció sin mucho rodeo. Campo Flores miraba fijo hacia adelante y no fue capaz de expresar ninguna emoción. Atrás quedó su sonrisa. Su mirada parecía perdida entre las paredes de madera adornadas con símbolos patrios norteamericanos. 

Más que su consejero legal, el abogado John Zach se comportó con si fuera el papá de Campo Flores. El litigante puso su mano dulcemente en la parte posterior de la espalda y lo presionó con fuerza después de la lectura. A pesar de las limitaciones del idioma, el defensor y su cliente habían tejido una relación amistosa, cordial y amable que podía ser apreciada desde las bancas de la prensa.

Flores de Freitas mostraba estar más consciente de la realidad que le tocaba enfrentar. Siempre se presentó en corte con el ceño fruncido y la mirada adusta. Fueron pocas las veces que se le vio sonreír y, por lo que observamos desde lejos, entabló una buena relación con su abogada latina Elizabeth Espinosa

Los dos hombres, ahora convictos, se abrazaron fraternalmente a sus abogados antes de ser llevados por los alguaciles del gobierno a sus celdas.

El jurado valoró las evidencias de la fiscalía que mostraban que Campo Flores y Flores de Freitas tenían experiencia en el narcotráfico y, cuando se juntaron en agosto de 2015 para planificar los envíos de cocaína a Honduras con destino final a los EEUU, sabían lo que estaban haciendo. 

Los argumentos de la defensa quedaron de lado, en el terreno del olvido. La tesis de que los dos sobrinos de Cilia Flores y Nicolás Maduro eran víctimas desafortunadas de una operación de picadura, conducida por un informante confidencial de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos, no surtió el efecto que esperaban los costosos abogados supuestamente pagados por el empresario chavista, Wilmer Ruperti (o por las ubres del Estado venezolano). 

A lo largo del juicio, los 6 abogados dedicaron horas de litigación a tratar de eliminar la credibilidad de todos los que habían participado en la operación que produjo la captura de los dos sujetos en Haití. No escatimaron esfuerzos para dejar mal parado al agente de la DEA, Sandalio González, uno de los hombres claves en la investigación y quien se hizo merecedor de todo tipo de adjetivos descalificativos por parte de la defensa. Los consejeros pelearon hasta el último minuto para que se extrajera de las evidencias, las confesiones de los dos acusados donde estos admitieron que habían cometido el delito por el cual eran procesados. 

La defensa mostró a lo largo del juicio que son altamente competitivos y profesionales. A pesar de todos sus intentos no consiguieron acabar con las evidencias del gobierno. Sin embargo, consiguieron enterrar en la cárcel a los informantes confidenciales José Santos Peña (CS1) alias "El Senior" o "El Mexicano" y a su hijo. José Santos H. "Junior" o CS2.  Gracias a las grabaciones telefónicas hechas por la Oficina de Prisiones de los Estados Unidos, donde se escucha a los hombres haciendo transacciones de drogas desde el penal, los dos ex informantes de la DEA enfrentan una posible cadena perpetua en una prisión federal de California. 


Cuando los abogados de la defensa pusieron las escuchas en el juicio, la fiscalía informó a Santos Peña que no recibiría la carta 5K, un instrumento que le ayudaría a reducir su sentencia. Igualmente, el gobierno reconoció que el informante, miembro del cártel de Sinaloa, había emprendido negocios de drogas ilícitas mientras trabajaba para la DEA. No obstante, los fiscales argumentaron que este hecho no socavó el resto del caso contra los primos Flores, ya que la base de evidencias incluyó docenas de mensajes de texto y grabaciones de audio y video que mostraron a los acusados planeando introducir 800 kilogramos en los Estados Unidos.

Esas evidencias fueron suficientes para demostrar al jurado la culpabilidad de los imputados, más allá de la duda razonable. En su declaración del cierre, la fiscalía sostuvo que los sobrinos planeaban enviar aviones cargados con cocaína desde Venezuela a Honduras, con los Estados Unidos como destino final, con la esperanza de recibir decenas de millones de dólares en ganancias para mantener el poder político de su familia en Venezuela.

"Los acusados ​​pensaron que estaban por encima de la ley", dijo el abogado adjunto estadounidense Brendan Quigley en su declaración final del día jueves. "Ellos pensaron que podían operar con impunidad en Venezuela por  ser quiénes eran, por estar relacionados con la familia presidencial".

En las grabaciones exhibidas por el gobierno, Campo y Flores hicieron alarde de sus conexiones políticas y el acceso a la "rampa presidencial" en un aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía. En una grabación, Campo Flores dijo que necesitaba el dinero de la conspiración para pagar los votos de la campaña parlamentaria de su madre Cilia Flores, la primera dama de Venezuela.

La sentencia será leída el 7 de marzo de 2017

Una vez se conoció el veredicto, Campo Flores y Flores de Freitas salieron del salón al igual que los miembros del jurado. La defensa pidió unos 60 días para presentar las objeciones posteriores al juicio.

El juez Paul Crotty informó que la sentencia sería leída el 7 de marzo de 2017, aunque advirtió que la fecha podría ser cambiada. 

Los periodistas nos acercamos a los defensores cuando salían del salón con cara de derrota. David Rody, uno de los abogados de Flores de Freitas se negó hacer comentarios sobre la decisión. Por su parte, el defensor de Campo Flores, Randall Jackson informó que sus clientes estaban "muy decepcionados". 

Aunque no aseguró que intentarían una apelación, Jackson dijo que en los próximos días estudiarían los pasos a dar en el caso. Hay que recordar que la defensa tiene recursos ilimitados para intentar nuevas acciones judiciales. 

Y así salieron del salón los seis abogados y sus asistentes. Los fiscales bajaron en diferentes ascensores. Cuando nos disponíamos a informar los resultados, vimos a los fiscales federales Emil Bove III, Brendan Quigley y el agente de la DEA, Sandalio González cruzar la calle que separa la corte del Centro Correccional Metropolitano CCM, donde los sobrinos presidenciales se encuentran recluidos.  

Entraron apresuradamente huyendo de las cámaras de televisión y permanecieron en el recinto por largo rato. A su salida se negaron hablar con la prensa. Para ellos este caso, era uno más de los cientos que ocurren anualmente en la corte neoyorquina, mientras que para los venezolanos representaba la noticia principal del día, a pesar que la misma no aparecería en la mayoría de los medios nacionales por la prohibición que sobre el tema impuso el gobierno.
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En la soledad de sus celdas, los sobrinos presidenciales contarán con el tiempo necesario para reflexionar sobre su futuro y la consecuencias de sus acciones. Para ellos, Nueva York no será la ciudad arrolladora, llena de luces y de acción, sino un centro de reclusión donde estarán obligados a compartir con criminales de diversos lugares del mundo, el drama que representa la pérdida de la libertad.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Sobrinos de Cilia Flores fueron declarados culpables por delitos de narcotráfico

Por Maibort Petit
Nueva York

Los sobrinos de la pareja presidencial de Venezuela, Efraín Antonio Campos Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas fueron declarados culpables de conspirar para traficar cocaína a los Estados Unidos con un veredicto unánime por parte del jurado conformado por 12 personas.

A las  5: 35 PM el jurado concluyó la deliberación del jurado  que tuvo la responsabilidad de evaluar las evidencias admitidas por la Corte del Distrito Sur de Nueva York. A lo largo de casi 6 horas los miembros del jurado deliberaron y produjeron un veredicto que fue entregado al juez Paul Crotty, donde se expresaba el voto de cada integrante. El secretario leyó el veredicto y de inmediato pasó a confirmar personalmente el voto.

Una vez anunciado el resultado, los dos sobrinos de la pareja presidencial de Venezuela cerraron los ojos en señal de aceptación. El abogado John Zach abrazó a Campo Flores, a la vez que Randall Jackson le dió una palmada en la espalda en señal de consuelo.

El juez anunció que la sentencia podría dictarse el 7 de marzo de 2017.

jueves, 17 de noviembre de 2016

8vo día del juicio de los sobrinos de Cilia Flores: Fiscalía muestra experiencia de los acusados y la defensa apela al sentimiento del jurado

Por Maibort Petit 
@maibortpetit


Era el octavo día del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana. Los rostros han ido cambiando en la medida que han salido a relucir datos que complican la estrategia de la defensa y del gobierno. 

A las 9:30 AM los alguaciles de la Oficina de Prisiones trajeron a los dos acusados. Ambos llevaban sweaters pullover gris, de esos que usan los estudiantes de las escuelas jesuitas, con corbata y pantalón bien planchado. Dentro de la táctica de la defensa está que los dos acusados aparezcan como chicos buenos, incapaces de cometer delito alguno. Aunado a su vestimenta de niños católicos está la actitud de Efraín Antonio Campo Flores y su primo Franqui Francisco Flores de Freitas. Cada vez que entra y sale el jurado de la sala, los dos hombres buscan establecer contacto visual con los miembros del jurado. 

Sentados al lado de los acusados están sus flamantes abogados. Destaca el cuidado y el afecto que muestran los profesionales de los dos bufetes con sus clientes. Hoy en la mañana vimos a la abogada Elizabeth Espinosa y a David Rody arreglarle el cuello de la camisa y la corbata a Flores de Freitas, mientras que John Zach se esmeró en que Campo Flores estuviera impecable antes que llegara en jurado a sus asientos.

La sesión número ocho del juicio empezó con al declaración final de la fiscalía, tal como lo establece el reglamento. El fiscal Brendan Quigley basó su explicación en la importancia de las evidencias con las cuales pretenden probar la culpabilidad de los acusados, más allá de la duda razonable. 

"Los dos acusados  creyeron que estaban por encima de la ley. Se creían poderosos en Venezuela y actuaban con "impunidad" a causa de quiénes eran y quiénes eran sus familiares" dijo Quigley al jurado, cuando les pidió condenar a Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas por conspirar para introducir masivos cargamentos de cocaína en Estados Unidos.

Quigley dijo que las evidencias recogidas desde agosto hasta noviembre de 2015, muestran que dos hombres tenían el control del aeropuerto más importante del país y utilizaban su poder para burlar las leyes y enviar droga a los Estados Unidos. 

El fiscal dijo que los acusados no fueron víctimas ingenuas de un complot estadounidense, sino todo lo contrario. "Son dos hombres adultos ansiosos y entusiastas que trabajaron metódicamente durante meses para ejecutar un complicado acuerdo de drogas por el cual buscaron ganar 20 millones de dólares". 

Quigley afirmó que "los acusados estaban desesperados por lograr el dinero fácil para ayudar a impulsar la campaña de su tía Cilia Flores y lograr consolidar a su familia en el poder".

El fiscal aclaró que los acusados no son niños pequeños. "No. Son hombres de 30 años. Uno de ellos, el señor Campo, es abogado. Ellos sabían lo que estaban haciendo y lo que buscaban con su acuerdo para vender droga proveniente del grupo terrorista Farc hacia los Estados Unidos".

El fiscal presentó de manera cronológica todos los detalles de la investigación que concluyó con la captura de los sobrinos del presidente Nicolás Maduro. Recordó "los planes de vuelo, los pagos de 900 mil dólares por la llegada del vuelo a la isla de Roatán, a donde llegaría la cocaína que se enviaría el 15 de noviembre de 2015, a las 4:30 PM".

Destacó el poder que tenían los dos acusados para usar el hangar presidencial del aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía y la propuesta que hizo Campo Flores de comprarse un avión Falcon para el envío de la mercancía.

El fiscal fue claro al señalar que la defensa pretende hacer aparecer a sus clientes como tontos inducidos y engañados por los informantes de la DEA, que son hombres corruptos informantes que se aprovecharon de dos crédulos jóvenes que soñaban con ganar dinero sin hacer nada. Pero "la verdad es que los acusados fueron capaces de conspirar y creyeron que eran capaces de hacerlo, logrando juntar todas las piezas para traficar cocaína", aseguró.


Quigley pidió al jurado que revise las evidencias, y que compare la confesión hecha por los dos sujetos luego de ser arrestados con los audios, los videos, los mensajes de texto y conversaciones por otros sistemas de chateo y observarán cómo el gobierno demostró más allá de la duda razonable que los acusados ​​no sólo son narcotraficantes, sino que sabían que las drogas iban a los Estados Unidos desde el principio de la conspiración.


Quigley solicitó al jurado poner especial atención a las confesiones de los acusados, ya que las mismas son elementos suficientes para condenarlos. Queda claro en esas pruebas que Campo sabía que la droga venía de las Farc y que ambos sabían que la droga iba a los Estados Unidos. 



Acotó que se dediquen a escuchar las propias palabras de los acusados en las 6 horas de audio, que se encuentran traducidas. En esas grabaciones los acusados documentan los planes para volar a Honduras, la información sobre los pilotos, el avión, el plan de vuelo, el cargamento de drogas y el poder que ambos tenían para usar el hangar presidencial del primer aeropuerto de Venezuela. Más aún, allí se puede apreciar el control que tenían los acusados sobre las instalaciones del aeropuerto, ya que Campo Flores aseguró que ni siquiera los generales y los coroneles no podían interferir ya que él era el hijo de la primera dama.

En las grabaciones se escuchó a Campos Flores decir que estaba desesperado por conseguir 20 millones de dólares, ya que tenía que pagar los 4 mil votos que cada dirigente de parroquia le había conseguido para la campaña de su madre.

El abogado defensor, David Rody apeló a la ridiculización de las fuentes usadas por la DEA, y a descalificar la investigación diciendo que era un vulgar montaje. 

Apeló a los sentimientos del jurado al decir que "en sus manos está que estos dos hombres regresen a casa con sus familias".  

Rody dijo que su cliente Flores de Freitas y su primo Campo Flores no tenían idea de lo que estaban haciendo. Ellos no tenían experiencia, ni conocimiento de cómo se hacía un negocio de narcotráfico. "Lo que se escucha en esas grabaciones que el gobierno dice que es la cara de la prueba es sólo  una fanfarronería ya que mis clientes nunca tuvieron la intención o la capacidad de sacar el trato". 


Rody aseguró que los acusados fueron atrapados por algunos de los "peores, corruptos y engañosos informantes" que tiene la DEA.

Señaló cómo la fiscalía renunció a su declarante confidencial, José Santos Peña, y rompió su acuerdo de cooperación después de que la defensa jugó grabaciones de su presunto tráfico de drogas desde la cárcel.

Rody explicó que Santos Peña es un miembro del cártel de Sinaloa, que tiene una relación muy cercana con El Chapo Guzmán y que se encargó de hacerle negocios al narcotraficante Pablo Escobar. 

Acotó que fue Santos Peña quien habló de traer las drogas a los Estados Unidos. No hay evidencia de que el envío de drogas iba a los Estados Unidos.


Señaló que Santos Peña fue sólo uno de varios informantes corruptos que vieron una gran recompensa o una condena reducida por delitos cometidos en el pasado si podían ayudar a la  DEA a condenar a un miembro de la familia presidencial venezolana.

El abogado mostró a los acusados y dijo "Señores, esto es lo más crítico que haya ocurrido en las vidas de Campo y Flores. En sus manos está que estos jóvenes regresen a casa con sus familias".

Por su parte, Randall Jackson repitió los alegatos de que sus clientes provienen de una familia modesta y trabajadora y que ellos tenían una vida sencilla en Venezuela.  "Su familia es la que tiene poder, ellos no", acotó.

Aseguró que que sus clientes fueron víctimas de una trampa confabulada por la DEA y el gobierno estadounidense, pues la idea de traer la droga a Estados Unidos no fue de ellos sino de los informantes. "Fue una operación encubierta, un escenario creado para atraparlos. Nunca les encontraron drogas reales”, afirmó Jackson. 

El abogado de Campo Flores dijo que la investigación realizada por el gobierno tiene serios problemas. "mis clientes sí sostuvieron reuniones con unos narcos que eran informantes de la DEA, pensando que podrían ganar hasta 20 millones de dólares a cambio de hacer nada, de tan inexperto que son".

El fiscal Bove respondió a los puntos más críticos de la defensa. Dijo que el objetivo de los acusados, en parte, era obtener dinero en efectivo para contrarrestar el dinero que  ellos creían que Estados Unidos estaba suministrando a la oposición antes de las elecciones de la Asamblea Nacional de Venezuela celebradas  en diciembre de 2015. 

Bove dijo que el jurado debe centrarse en las evidencias conformadas por grabaciones,videos, audios, mensajes de texto y telefónicas que muestran que los sobrinos estaban "ansiosos y entusiasmados de hacer tratos con drogas".



Este viernes en la mañana comenzarán las deliberaciones del jurado.  A primera hora se realizará la reunión con el juez Paul Crotty para dar las instrucciones finales sobre los temas legales y los delitos que se deben observar para emitir el veredicto. 

Es probable que el resultado de las deliberaciones se conozca este viernes en la tarde o el lunes al medio día.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Séptimo día del juicio de los sobrinos de Cilia Flores: La fiscalía muestra evidencias que prueban la conspiración de los acusados

Por Maibort Petit
@maibortpetit


El séptimo día del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana, Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas se caracterizó por un revés para la defensa. La fiscalía presentó una serie de evidencias que mostraron que los acusados habían concretado un plan para llevar el primer cargamento de drogas desde Caracas hasta Honduras, el cual sería recibido por los socios hondureños en el aeropuerto de Roatán, en la tarde del domingo 15 de noviembre de 2015, entre la 4:30 y las 5:15 PM.

La sesión se inició con la continuación del interrogatorio del controlador aéreo del aeropuerto de Roatán, Carlos González quien actualmente se encuentra  en prisión a la espera de condena. González se declaró culpable de conspirar para traficar 5 o más kilos de cocaína a los Estados Unidos. Se entregó voluntariamente a las autoridades norteamericanas, tras haber sido arrestado en Honduras.

González asistió a dos reuniones en San Pedro Sula, organizadas por "El Sentado" para atender la solicitud de los envíos de drogas de Campo Flores y Flores de Freitas. Dijo que llegó allí por intermedio de Roberto Soto García, coacusado en este caso. 

La defensa intentó descalificar el testimonio de González acusándolo de colaborar con el gobierno en este caso para obtener una pena menos severa. John Zach, abogado de Campo Flores, le dijo que su intención era pasar menos años en cárcel si ayudaba a los fiscales a sustentar el caso contra su cliente. 

Zach arremetió contra el testigo cuando le preguntó si conocía a su a Campo Flores y al coacusado, Flores de Freitas. El testigo dijo que ciertamente no los conocía pero que sí había estado en una reunión en Honduras "donde se discutió un envío de cocaína que venía de Venezuela". 

El abogado lo acusó de haber mentido a la DEA, al no haber mencionado una reunión que ocurrió en octubre de 2015, a lo cual González respondió que en un encuentro que tuvo con los abogados y los fiscales del gobierno americano, ocurrida el 11 de agosto de 2016, dijo toda la verdad sobre su relación con "El Sentado" y sobre sus numerosas actividades con el narcotráfico.

Zach dijo que él era empleado de "El Sentado", a lo que González replicó que no era cierto, que sólo había hablado con él para hacer un negocio que correspondía con la droga que se iba a enviar en este caso que está testificando. :"El Sentado llamó a Roberto Soto García y fue Soto quien me llamó a mí para hacer el negocio. Nosotros le prestábamos el servicio de recibir los aviones llenos de drogas a varios cárteles de droga y El Sentado era sólo uno de ellos", aclaró el hombre.

González confesó que pagaba sobornos a la policía de la isla de Roatán y que lo hacía con su grupo de empleados del mismo aeropuerto. Con esta afirmación tumbó la acusación de Zach que decía que él era un empleado y que era "El Sentado" quien pagaba los sobornos a la gente del aeropuerto.

El objetivo de Zach era dejar claro ante el jurado que González no había participado en la conspiración como asociado sino como una pieza del testigo cooperante de la DEA, con lo cual su testimonio no tendría validez. No obstante, González aseguró que él trabajaba con un grupo aparte y que era él quien pagaba los sobornos a la policía, y que su relación con "El Sentado" era similar a la que tenía con otros narcotraficantes que querían bajar la droga en el aeropuerto.

González  se enfrenta a 10 años de prisión  por su participación en este y otros planes de drogas. En la audiencia admitió haber ayudado a más de 50 aviones con drogas a aterrizar en el aeropuerto de Roatán. Generalmente se le pagaba 10.000 dólares por avión, dijo.

Un testigo al que al defensa no pudo doblegar

Otra fuente confidencial de la DEA y que participó en la operación de los Flores, Juan Gómez, dejó mal parada a la defensa cuando aseguró que Flores de Freitas tenía conocimiento del mundo del narcotráfico, que sabía cómo organizar los planes de vuelo, la mercancía y los piloto, además tiene avión y acceso al hangar presidencial del aeropuerto. 

Al subir al estrado, Gómez aseguró que es colombiano, trabaja como informante para la DEA desde 2009 y estuvo presente en la reunión que se realizó en Honduras el 6 de noviembre de 2015 a donde acudieron Franqui Francisco Flores de Freitas, César Orlando Daza Cardona, Roberto Soto García y "El Sentado".

Gómez respondió las preguntas del fiscal Emil Bove III para explicarle al jurado las grabaciones de una reunión del 6 de noviembre en la que asistieron Gómez y Flores

Gómez  dijo que grabó la reunión por orden de la DEA y explicó con lujo de detalles el encuentro que -según la fiscalía- fue clave para explicar la conspiración de los sobrinos presidenciales, ya que fue en ese encuentro donde se concretó el envío de drogas que se iba a realizar el 15 de noviembre de 2015, entre las 4:30 y 5:15 PM, en un vuelo legal, con plan de vuelo, saliendo desde la rampa 4 (Hangar presidencial) del aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía hasta el aeropuerto de Roatán en Honduras.

Gómez hizo videos y audios de la reunión realizada en un restaurante en San Pedro Sula, usando los dispositivos  2 y 3 que tiene el gobierno norteamericano para registrar las evidencias de los crímenes de narcotráfico. 

Dijo que en reunión se conversó sobre una transacción de narcotráfico. Allí todo estaba claro, Soto explicó a Flores los horarios para hacer el envío y le dijo que trajera a cuatro personas que podrían actuar como turistas o hombres de negocios que pudiesen bajarse en el avión. De esta forma, el avión escaparía de toda sospecha. Son doble envíos, ya a la vez traería otra carga de droga cuando el avión volviera a recogerlos.

Flores de Freitas le hizo varias preguntas a Soto sobre posibles problemas, pero Soto le aseguró que siempre y cuando llegara a tiempo todo estaría bien. 

Soto dijo a Flores de Freitas que los únicos problemas  que no podía controlar era el clima o un "acto de Dios"  y a los los agentes de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos. Seguidamente le explicó "el Plan B" que significa que el avión aterrice en una pista  clandestina en las montañas. Eso es sólo en caso de una emergencia, y "de presentarse ese caso, nosotros nos haríamos responsables por la droga y no por el avión", a lo que Flores de Freitas respondió que esa opción no le "gustaba nada, nada".

Roberto de Jesús Soto García es nombrado coacusado en este caso. Actualmente se encuentra preso en Honduras a la espera de su extradición a los Estados Unidos.


Diosdado Cabello sale a relucir por segunda vez en juicio de los Flores

En la audiencia de este miércoles salió a relucir el nombre del diputado venezolano, Diosdado Cabello por segunda vez. En esta oportunidad, el tema surgió en la conversación que sostuvieron “El Sentado”, informante de la DEA, Juan Gómez (CS-3), César Daza Cardona, Roberto de Jesús Soto y Franqui Francisco Flores de Freitas

He aquí un extracto de la misma:

CW-1: La verdad es que como uno tiene que platicar de la gente allá para darse cuenta, Uno, no, no ..él no es tan mentado a nivel internacional...acá como...con 

...Si yo se que... porque dicen  que Diosdado Cabello es el jefe del cártel de los Soles.

Flores: Bueno, tiene sus peos..


CW1- uhum..

Flores: Tiene peos, tiene peos en Estados Unidos y lo denunciaron de narcotraficante.

Flores: Eso dicen que es el jefe del cártel. Solo rumores no. de verdad que no....no lo sé pero el carajo  me dicen que él es bueno de presidente.

CW-1: El Hombre más fuerte de Venezuela

Flores: Tiene a todos en las fuerzas armadas. El las controla.

Flores: uhum.

Daza Cardona alias "El Negrito": A ver pero...lo único malo es que no quiere trabajar con vos.
Flores: ¿Cómo?

El abogado de Campo Flores interrogó a Gómez sobre este tema, y le preguntó sí había sido él quien introdujo el tema de la política venezolana en la conversación. El informante le dijo que sí, que hay que hablar de algo.

Seguidamente Zach le dijo ¿Usted leyó el artículo que publicó The Wall Street Journal sobre Diosdado Cabello? Gómez dijo: "No"
¿Leyó The Washington Post, The New York Times que también lo publicó?. El informante dijo nuevamente "No, yo leo esas cosas"

Este jueves empiezan las deliberaciones del jurado 




martes, 15 de noviembre de 2016

Sexto día del juicio de los sobrinos de Cilia Flores: Defensa logra enterrar al informante confidencial CS1

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Durante el sexto día del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana, Efraín Antonio Campos Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, los abogados defensores lograron eliminar al testigo clave del gobierno, el informante confidencial (CS1) José Santos Peña, quien participó en la operación que condujo a la captura de los familiares del presidente Nicolás Maduro, acusados de conspirar para traficar 800 kilos de cocaína a los Estados Unidos.


El abogado de Campo Flores, Randall Jackson y el de Flores de Freitas, David Rody se encargaron de enterrar la credibilidad del testigo de la DEA frente al jurado, consiguiendo-inclusive- que la fiscalía le advirtiera en corte que su acuerdo de cooperación quedaba sin efecto.

La defensa mostró unas grabaciones hechas por la oficina de prisiones (BOP) en la cárcel federal de California donde permanecen en custodia, Santos Peña y su hijo José Santos Junior ,desde agosto 4 de 2016. En los audios -que corresponden a conversaciones sostenida entre los dos informantes y dos hijos de Santos Peña (Joaquín e Hilario) que viven actualmente en Los Mochis, Sinaloa, México- se aprecia cuando los dos ex informantes organizan negocios ligados al narcotráfico.

En las grabaciones se escuchó a el ex informante de la DEA -CS1- dando instrucciones a sus dos hijos para que realizaran operaciones de venta de drogas a algunos de sus clientes. Se habló de la entrega de maletas llenas de mercancía, unas 120 "bolas" cuyo contenido al parecer era cocaína. También se refirió a una transacción  de anfetaminas.

Mientras Jackson y Rody destruyeron en su totalidad la credibilidad de CS1, los fiscales federales no les quedó más remedio que observar calladamente las confesiones que iba realizando lentamente Santos Peña a lo largo de su interrogatorio. Al final de la intervención de la defensa, el fiscal Emil Bove informó a Santos Peña que el gobierno no le entregaría la carta 5K, que es un instrumento con el cual, el acusado de mentirle al gobierno federal, podría obtener una disminución de su condena. Ahora, el ex informante de la DEA podría ser sentenciado a cadena perpetua, tal cual lo advirtió Jackson al final de su intervención.

Santos Peña es una parte clave de la acusación contra Campo Flores y Flores de Freitas,  y jugó un papel importante en la investigación realizada por el gobierno para capturar a los dos acusados.  Santos Peña confesó en corte que había sido el primero en plantear en las reuniones sostenidas con los sobrinos presidenciales en Caracas, que las drogas tenían como destino final a los Estados Unidos.

Cuando Bove informó a Santos Peña que se le retiraban todos los privilegios como cooperante, la cara del  ex informante se transformó drásticamente frente a los ojos del jurado, que miraba incrédulo al testigo.

La defensa de Campo Flores y Flores de Freitas presentaron el caso al jurado como "un complot preparado por los informantes de la DEA" para atraer a los hombres venezolanos a realizar un negocio de narcotráfico, "donde ellos no tenían que poner nada y que iban a ganar muchos millones de dólares". Los abogados dijeron a los jurados que sus dos clientes fueron víctimas de los informantes de la DEA que buscaban peces gordos para cobrar una gran recompensa. ¿Usted lo hizo por dinero, por ganar mucho dinero? Preguntó el abogado Jackson en tono enérgico. El informante dijo: "No. Yo cobraba por todos mis trabajos, ya que todos eran exitosos".

El abogado David Rody acusó a Santos Peña de haber "pescado" a los dos sobrinos del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores como "trofeo" para la DEA, al igual que le preguntó si él tenía un sentimiento de odio o rabia contra la familia de los dos acusados. Santos dijo que no, que no tenía nada personal contra Campo, Flores ni su familia.

Rody recordó un chat entre Santos Peña y el agente especial Sandalio González donde este le manifiesta que quería tener sexo con la mamá de Efraín (Cilia Flores). 

Las evidencias se mantienen y son válidas

A pesar de haber fulminado la credibilidad de las dos fuentes confidenciales de la DEA, la corte mantendrá las evidencias recogidas por los dos hombres que incluyen grabaciones de audio y video, hechas por CS1 y CS2 cuando fueron a Caracas a reunirse con Campo Flores y Flores de Freitas, y finiquitar el negocio que incluía el envío de 800 kilos de cocaína a Honduras, con destino final a los EEUU.

Al finalizar el interrogatorio de Santos Peña, el abogado Jackson dió la última estocada al afirmar frente al jurado que el kilo de cocaína que Campo Flores llevó a la reunión con CS1 en Caracas, no era cocaína de verdad. ¿Usted  destruyó la cocaína de este caso cuando descubrió que no era cocaína de verdad? ¿Cierto?. Con ese zarpazo el abogado quiso imponer su criterio frente al jurado que lo escuchaba con  mucha atención.  Santos dijo que "si era cocaína y de la buena".

El gobierno contraataca

Luego de ese revés, el fiscal Emil Bove mostró a los jurados transcripciones de comunicaciones por mensajes de textos que sostuvieron Campo Flores y una persona apodada "Pepe". En dichos chats se pudo leer que el hijastro de Maduro le  pedía información a "Pepe" sobre los pilotos que harían el viaje del envío de la droga. Ambos decían que había necesidad urgente de reunirse. Campo dijo a "Pepe" que debían enviar regalos grandes a los tipos grandes.

Decían que eran empresarios y que tenían que actuar en consecuencia. "Pepe" le informaba a Campo que "ellos querían tomar crédito"(..) por 300, 500 "me gusta ese 500", acota Campo.

"Pepe" respondía: "Le dije que nos diera crédito a nosotros".
Campo: "Ya lo hicimos dos veces...ya" ¿Y con el portugués?
Cuando llegue a Miami voy a cambiar el ticket...
"Pepe": Ellos quieren que les vendamos para la fiesta...1000...les dije que 3
Campo: 200 por unidad...Vente y hablamos.

Luego se mostró al jurado una conversación entre Flores de Freitas con PPR,  donde el primero le pregunta al segundo por el -G52,...luego dice a dónde enviamos...3000 de créditos
F:Va al "El Sombrero", esa era la condición..
PPR: Voy a juntarme con el magistrado....
F:Cuánto le digo...si ofrecemos un millón...
Dos..ellos me dan crédito...
Esperemos a ver si se puede meter más...

Otro agente de la DEA testifica en el estrado

Seguidamente testificó el agente Kimojha Brooks quien explicó que trabajó en la operación y fue el encargado de recibir, de manos de la policía de Haití, los teléfonos de los acusados, los pasaportes y  fotografías de los pasaportes de los otros individuos que viajaron en el avión que llevó a Campo Flores y Flores de Freitas a Puerto Príncipe el 10 de noviembre de 2015.

Brooks dijo que se había encargado de la seguridad de los acusados, de tomar sus datos biográficos, de completar las formas de inmigración y el procedimiento de entrada a los EEUU.

El abogado David Rody preguntó a Brooks si él era el encargado de cuidar las evidencias, a lo que el agente respondió que sí, y que las había recibido de manos de los oficiales haitianos.

Dijo que el avión en el que viajaron los acusados no fue requisado por personal de la DEA, ya que no estaban autorizados.

Rody preguntó si vió que los acusados tenían drogas o armas consigo y Brooks dijo: "No".

Un nuevo testigo aporta datos interesantes al caso

La fiscalía consiguió que el juez Paul Crotty aprobara el interrogatorio de un nuevo  testigo, el hondureño Carlos González, quien participó en la conspiración por la cual son acusados  Campo Flores y Flores de Freitas. 

González apareció en la sala vestido con un uniforme beige de prisionero. Se declaró culpable del delito de conspirar para traficar 5 o más kilos de droga a los Estados Unidos. El hombre, de ciudadanía hondureña, se entregó voluntariamente a la DEA, luego que las autoridades de su país lo arrestaran. Estaba encargado del tráfico aéreo en el aeropuerto de la isla de Roatán "Juan Manuel Gálvez", en Honduras.

El testigo dijo que trabajó con Carlos Amilcar Leva Contrera, alias "El Sentado" y un socio de éste de nombre Marcos Maryels. Aseguró que había asistido a dos reuniones en San Pedro Sula, relacionadas con un envío que saldría de la rampa presidencial del aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía

González explicó que trabajó con el supuesto socio de Campo Flores y Flores de Freitas, preso en estos momentos en Honduras, Roberto de Jesús Soto García. Ambos viajaron a San Pedro Sula para reunirse con "El Sentado" y planear toda la logística para la llegada del primer cargamento de cocaína que enviarían los sobrinos de la primera dama Cilia Flores, el  domingo 15 de noviembre  de 2015 en horas de la tarde, al aeropuerto de Roatán controlado por González y Soto García.

González aseguró que cobraría 200 mil dólares por recibir el avión, y que el precio incluía al equipo del aeropuerto, entre los cuales se encontraban jefes del departamento de Planes de Vuelo, de radares, policías y militares hondureños.

La sesión de la tarde concluyó con el interrogatorio de González a quien al defensa atacó, con el ánimo de eliminar su credibilidad ante el jurado, sacando a colación que este hombre había sido acusado de violencia doméstica y tenía antecedentes criminales. 

Este miércoles continúa el juicio con la presencia de 4 testigos por parte de la fiscalía....

lunes, 14 de noviembre de 2016

Quinto día del juicio de los sobrinos de Cilia Flores: Un lunes de sorpresas que fortalecen a la defensa

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Este lunes la jornada del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana, Efraín Antonio Campos Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas se caracterizó por las sorpresas. A primera hora se tenía previsto seguir con el interrogatorio del informante confidencial de la DEA, José Santos Peña (CS1) pero un problema con la Oficina de Presiones no permitió que el prisionero llegara a tiempo a la corte, por lo que se decidió iniciar la sesión con el testimonio de un experto en computación forense que trabaja para el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, Daniel Ogden.

Este especialista en análisis de data de teléfonos celulares fue el responsable de bajar la información que se encontraba en los celulares de los dos acusados, que le fueron confiscados al momento de su arresto en Haití, el 10 de noviembre de 2015.  Tras una explicación técnica de los procedimientos que se usan para bajar la información, Ogden mostró una serie de chat de los dos acusados y el uso de nombres diferentes para cada conversación. 

Apareció un chat de Whatsapp entre Campo Flores (Tanner con un avatar de Hugo Chávez) usando un número de teléfono 584142865397 del 8 de noviembre de 2015, se comunicaba con (Negro-CS1).

Ogden mostró llamadas telefónicas y mensajes de texto, incluso estaba en capacidad de mostrar el contenido que “había sido borrado”. Las comunicaciones que hizo especialmente Efraín Campo Flores en Honduras quedaron evidenciadas.

En el celular de Efraín Campo había dos selfies, tomadas frente a un espejo, en una de ellas salía con los brazos arriba con el teléfono por encima de la cabeza y en la otra tenía el teléfono entre el ombligo y el pecho. Se mostraron además conversaciones de llamadas telefónicas y de chat entre los sobrinos Flores.

Mientras que las fotografías que tenía Franqui, era una selfie, otra selfie sonriente con una avioneta de fondo en Honduras, una de su cédula, y una de su pasaporte, además de una tarjeta de crédito “Visa Platinum” del banco Banesco.

También el jurado vio unos selfies tomados en abril 30 de 2015 de Campo Flores y otra de unas armas largas sobre una cama.

Asimismo, mostraron una imagen donde aparece Flores de Freitas con el fondo de un avión en el aeropuerto de Honduras, que según la defensa, le había enviado a su hermana. 

Presentaron un chat donde Campo Flores con el nombre de usuario HRCF le decía al informante CS1 que quería empezar a trabajar lo antes posible "porque  nos viene la campaña y yo siempre aportó con plata, si me entiende, por eso quiero empezar." CS1 le responde: "No se preocupe que vamos a salir".

Mostraron la información de un chat de Blackberry de Flores de Freitas que se hacía llamar Don Ramón  y tenía una foto del popular actor de la serie mexicana "El Chavo del 8".  El teléfono usado para este chat era el 584141635405. En conversaciones de Campo y Flores se lee una que dice: "Vamos a reunirnos esta noche con esa gente. Fonsek".

En el teléfono de Flores parecieron varias fotografías entre las cuales está una tarjeta de crédito visa Banesco, su cédula de identidad, un selfies y una foto tomada desde un vehículo marca Toyota. Las fotos fueron enviadas a alguien identificado como Tía Mayerlin.

Hubo unas de unas comunicaciones entre Flores y Campo  donde el último le dice a su primo que compre 6 celulares blackberrys en Mercadolibre.com , "3 para mí, dos para ti y uno para el enano Capichi".

En otra conversación por Whatsapp aparece Campo Flores conversando con Gilson 584145267023. En en transcurso de la conversación se lee cuando Campo le dice sobre unas armas: "Una para me y una para mi tío. A 1000 dólares ...no es carro.  Son bellas. Mini Uzi."

Otra conversación es con Sr. Marco 04141150167 y Papa Laury. Presentaron además una conversación en Snapchat entre Flores de Freitas y Hamudi que decía lo siguiente:
Flores: Papi llamame ...pelo
Hamudi: Si.
Hamuditrd@gmail.com y desde los teléfonos 04242294796. 
Flores y Hamudi intercambiaron una foto de ambos abrazados, donde Hamudi no tiene camisa y otra con Campo Flores y Hamudi, en la cual Campo lleva una camisa de rayas amarillas y blanca.

Igualmente presentaron una conversación entre Flores y Youssef, donde el primero le pedía los datos de Hamudi al segundo, y le decía que se llamada Mohammed Abdul.

Luego aparece una conversación entre Campo y Flores diciendo que: "Al parecer mataron a Hamudi. Lo encontraron muerto en el cementerio...me han llamado 5. en el cementerio".
Campo responde: "Que peo vale.."
Flores: "Si marico"
Flores: "Me encontré con Pepero"
"El sapo mexicano y su amigo el Pollo"
Marcel el concesionario....En el San Ignacio"/

Hay otra conversación entre Flores y Salemi y con Pepero PPR desde el teléfono 584143883275.

El gobierno también mostró una serie de fotografías de unas armas largas, rifles y ametralladoras uzi que los dos acusados supuestamente compraron a través de un proveedor local en Caracas.

La defensa da un paso probar su teoría de complot

Los abogados de los sobrinos de Nicolás Maduro lograron evidenciar este lunes frente al jurado que el informante confidencial CS1, clave en la operación que condujo al arresto de Campos Flores y Flores de Freitas, que había un plan inicial por parte de las fuentes de la DEA para tentar a los acusados a cometer el delito por el cual son juzgados.

Durante el quinto día de audiencia del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana, la defensa logró que  informante confidencial de la DEA, José Santos Peña reconociera frente al jurado que "El Sentado", Carlos Amílcar Leva Cabrera tenía previsto suministrar la droga objeto de la conspiración a los acusados. 

Cuando el abogado David Rody preguntó a CS1 si sabía el CW1 tenía pensado proveer la droga para los acusados, Santos Peña confesó que sí tenía conocimiento. Asimismo, dijo que fue a Caracas con instrucciones precisas dadas por el agente de la DEA, Sandalio González de supuestamente manipular a los dos hombres. 

Tras la afirmación del informante confidencial Santos Peña, la defensa dió un paso adelante en su intención de probar que los sobrinos del presidente Nicolás Maduro fueron objeto de un complot político por parte de los informantes y testigos de la DEA, para ganar dinero por haber logrado capturar dos altos objetivos por sus lazos familiares con Cilia Flores, primera dama de Venezuela.

El abogado de Flores de Freitas fue más allá cuando presionó a Santos Peña para que admitiera que él había sido el que introdujo en las conversaciones sostenidas con los acusados que la droga tendría como destino final los Estados Unidos. Si bien, el informante no lo afirmó, quedó sobreentendido que fue el primero en mencionar a norteamérica como el lugar a donde serían llevados los 800 kilos de cocaína.

Otro acierto que tuvo la defensa  este lunes fue una grabación que logró conseguir a través del Centro Correccional Federal de California, donde se encuentra preso Santos Peña y su hijo José Santos Junior, conocido en la operación de la DEA como CS2. En el audio que será mostrado este martes al jurado, el informante aparece negociando unos envíos de drogas con el mismo hombre que acompañó a los dos sujetos a Caracas en octubre de 2015, cuando fueron a cumplir con las labores encubiertas de la DEA. Este nombre se conoce como Paul, y su presencia en el viaje a la capital venezolana no fue autorizada por la agencia estadounidense. 

La defensa admitió nuevamente que había metido durante el tiempo que trabajaba con la DEA, y que inclusive lo siguió haciendo cuando confesó que era culpable de tres delitos: traficar drogas a los EEUU, ayudar a manufacturar y distribuir drogas y mentirle al gobierno federal. 

Rody preguntó a Santos Peña sí había ido a Caracas con instrucciones precisas de la DEA de grabar todas las reuniones, y el testigo dijo que sí. Luego, dijo que El Sentado había prometido inicialmente los aviones para que se trasladara la droga objeto de la conspiración.

Rody también logró que CS1 dijera frente al jurado que en una conversación que había tenido con el agente especial de la DEA, Sandalio González admitió que los dos acusados no tenían la experiencia en el negocio de las drogas, "si dije que eran novatos, si lo comparamos con mi experiencia" comentó.

El diligente abogado preguntó un sin número de veces a Santos Peña cuál era el plan original que los había llevado a los dos acusados, y que si ciertamente fue el informante de la DEA quien introdujo en las conversaciones granadas en Caracas que la cocaína iba a ser llevada a los Estados Unidos. Santos reconoció que fue él quien inicialmente dijo que la droga tenía como destino final a norteamérica.

Adicionalmente, la defensa sorprendió a la fiscalía cuando pidió autorización al juez Paul Crotty para mostrar frente al jurado un audio de una conversación sostenida por Santos Peña en la cárcel federal de California, donde el informante está realizando un negocio de drogas con el mismo hombre que viajó a Caracas, y que es amigo de su hijo CS2, de nombre Paul.

La corte autorizó a la defensa a presentar la conversación este martes en la mañana. Este elemento dejará claro que el informante CS1 mintió nuevamente al gobierno, y que además de perjudicar la propuesta de la fiscalía en el caso de los sobrinos presidenciales, le podría acarrear a Santos Peña la ruptura del acuerdo de cooperación que tiene con las autoridades americanas, y lo condenaría a cadena perpetua según informó Rody.

Los fiscales presentes en la sala se mostraron sorprendidos con la revelación de la defensa, quien se mostró victoriosa al final de la jornada. Campo Flores y Flores de Freitas sonrieron y abrazaron a sus abogados en señal de triunfo, a la vez que los representantes del gobierno salieron de la sala de manera apresurada sin pronunciar palabra alguna.

Este martes continuaremos informando sobre los pormenores de este juicio que sin duda alguna impactará a la sociedad venezolana.







domingo, 13 de noviembre de 2016

¿ Qué tiene que ver Diosdado Cabello en el juicio de los sobrinos de Cilia Flores?

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Durante el cuarto día del juicio que se le sigue a los sobrinos de la pareja presidencial de Venezuela, Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas se escuchó en la sala de audiencias el nombre del diputado chavista, Diosdado Cabello y el de la supuesta organización criminal conformada por militares de alto rango de las fuerzas armadas venezolanos conocida como "el Cártel de los Soles".


El tema surgió en una conversación que sostenía el hijastro de Nicolás Maduro con el informante de la DEA, José Santos Peña, alias "El Mexicano" o CS1, en un apartamento propiedad de Campo Flores en Caracas.  La conversación fue difundida en un audio por la fiscalía para demostrar al jurado la verdadera relación de los acusados con el narcotráfico y su conocimiento sobre el destino final de la droga que ellos estaban negociando, y que iba a ser enviada a los Estados Unidos.

Demostrar estos dos elementos son claves para el gobierno, ya que la estrategia de la defensa se ha basado, en esencia, en señalar que los acusados nunca habían tenido relación con el narcotráfico, que desconocían la logística y que no eran capaces de hacer un envío de 800 kilos de cocaína a los EEUU.

En el audio se escuchaba cuando Campo Flores le contaba a CS1 que había acordado con "El Sentado" el pago de $12.000 por cada kilo de cocaína que vendería. Sacaba la cuenta de los gastos de envío del producto y le preguntaba al enviado de "El Sentado" cuánto le costaba "la bajada", es decir, el recibimiento de la droga en Honduras. 

Santos Peña explicó a Campo Flores que el precio de la bajada eran $900 mil dólares, sin importar si enviaba un kilo o 1000. "Es el mismo", acotó.  Se escucha la voz de Campo Flores diciendo que si la bajada era 900 y el kilo 12, "me quedarán como 10 200 o 10 300".

Luego el informante de la DEA le dice que dependiendo cuando mande se le hace más económica la bajada. "El Sentado" es consciente de ello, dijo. "A mayor cantidad que envíe le queda más ganancia, porque el precio de la bajada va a ser el mismo, independiente de la cantidad", cortó Santos Peña.
Campo Flores pregunta: ¿Y tienen el contacto con los americanos?... no se entiende lo que dice. Seguidamente CS1 responde: "Aquí lo que importa más es la seguridad, que usted tenga un envío seguro y que si se cae el negocio acá, usted es el responsable".

Campo Flores dice: "Sale desde el aeropuerto principal del país. Nosotros estamos sacando eso desde el principal aeropuerto del país"....(UI)  y Centroamérica... Un segmento del audio no se entiende...

Hay muchos segmentos del audio que no logramos captar en su totalidad, aquí le les dejamos los más importantes: 

CS1:" Yo le dije que  me sirve porque allá es lo máximo". 

El informante dice que el costo varía de Panamá, de Nueva York.. no se entiende....

Campo Flores preguntó ¿cómo es la bajada por allá?(UI)

CS-1: "La logística es de nosotros, lo importante aquí es la seguridad de los que le colaboran aquí en el gobierno..


Campo Flores aquí está garantizado, hay muchos...(ininteligible) 
Diosdado (Cabello).. (..) otros


CS1 acota "Lo más sagrado que usted tiene es la salida blanca de un aeropuerto"

Campo Flores responde (ruido) El cártel de los Soles, (UI) ..la gente del gobierno ...todo aquel que (UI) en el narcotráfico, (UI) se envían varios tipos, hay unos que la mandaban....No se entiende....
(UI) maletas en comerciales....(UI) 200 kilos


El (UI)... soles sigue controlando todo (UI) es más adaptable los blancos que los comerciales

12 mil o 12 mil 500

A veces se va a 14...Te voy a pagar más y a veces baja 

CS1: No vas a tener problemas, lo hacemos por la vía de usted.

Campo: "yo quiero ganar lo justo, ni más ni menos". 

Me cobran 1000 por cada uno...Me dijo que es muy raro cuando baja de 12 por kilo ...(UI) "El Sentado" paga.....

viernes, 11 de noviembre de 2016

¿Por qué es tan importante para la defensa eliminar los testimonios de "El Sentado"?

Por Maibort Petit
@maibortpetit


La defensa de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana,  Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas solicitó en tres oportunidades al juez Paul Crotty que no permitiera que los testimonios del testigo cooperante, conocido en la operación de la DEA como "El Sentado", fueran considerados por el jurado, ya que los mismos no podían ser verificados y no aportaban el valor probatorio que se requiere en este caso.
Los testimonios y evidencias dejadas por "El Sentado", un narcotraficante hondureño cuyo nombre real era Carlos Amílcar Leva Cabrera, son claves en la investigación que condujo a la captura de los dos hombres, acusados por el gobierno estadounidense de conspirar para traficar 800 kilos de cocaína a los EEUU.

"El Sentado" es clave en el caso porque fue la primera persona que contactó a la DEA para informar que dos venezolanos estaban interesados en participar en negocios de narcotráfico. "El Sentado" formaba parte de un cártel hondureño que controlaba la zona hondureña de Roatán, un corredor de drogas importante de la zona centroamericana y, que desde el año 2000, se convirtió una de las rutas preferidas por los narcotraficantes, colombiano y venezolanos, para mover sus cargamentos y asegurar su entrada exitosa a los EEUU. 

La defensa de los sobrinos de Cilia Flores buscan demostrar que no fueron los dos acusados quienes se comunicaron primero con el testigo cooperante de la DEA, sino que fue Leva Cabrera o los informantes quienes ubicaron a los sobrinos para tentarlos. Ese aspecto es un punto fundamental en la estrategia que persiguen los abogados para develar la trama que plantearon al inicio del juicio. Según la tesis de la defensa, las fuentes de la DEA habrían identificado a Campo Flores y Flores de Freitas como un "target de alto nivel", por ser éstos familiares directos de la pareja presidencial venezolana. 

"Ellos eran peces gordos para las fuentes confidenciales" dijo uno de los defensores de los sobrinos, Randall Jackson. También dijo que los informantes trataban de "ganar méritos con el gobierno americano para conseguir más dinero y perdón por sus delitos", por lo cual planearon atraer a los "dos  jóvenes inocentes y sin experiencia en el mundo del narcotráfico" a un negocio fácil, con la intención que ambos violaran las leyes antinarcóticos y pudieran ser juzgados en los EEUU.

"Cuando los informantes los identificaron, planificaron deliberadamente una agenda que logró embaucarlos, atraerlos a un negocio fácil con el que iban a ganar millones de dólares sin prácticamente hacer nada, ni arriesgar dinero", aseguró David Rody,  otro de los defensores durante el primer día del juicio. 

John Zach, abogado de Campo fue más allá al decir que sus clientes fueron "estúpidos, muy estúpidos para tomar decisiones estúpidas que los trajo a este juicio".

No obstante, la fiscalía está dispuesta a que los miembros del jurado conozcan todos los elementos que llevaron al gobierno estadounidense a ejecutar la operación, y desde el miércoles empezó a revelar datos relevantes, que incluyen hasta fotos de los mensajes de textos con los que se comunicaba "El Sentado", y un colaborador que actuaba bajo el seudónimo de "Rayo" y los sobrinos presidenciales.

Un tema que molesta a la defensa

En la audiencia de supresión de pruebas, realizada el 8 y 9 de septiembre de 2016, el agente especial Sandalio González dijo que un funcionario venezolano, de nombre Bladimir Flores, se comunicó con CW1 para decirle que iba a enviar a sus dos sobrinos al día siguiente a Honduras, para planificar todo lo referente al envío de droga. Y así ocurrió, ya que Campo Flores y Flores de Freitas se reunieron con "El Sentado" el 4 de octubre en San Pedro Sula, un territorio  que era controlado por el testigo cooperante de la DEA, donde éste poseía negocios de construcción y era dueño de centros y equipos deportivos.

La defensa cuestiona que CW1 no grabó el encuentro con los acusados, y sólo envió una fotografía tomada a las afueras de un restaurante rústico de la zona. En la imagen, aparece Campo Flores, Flores de Freitas con CW1 y otros hombres. El agente González dijo que el testigo le había prometido enviarle otras fotos tomada por una mujer no autorizada por la DEA para participar en la operación, pero el hombre nunca las entregó. 

El acusado, Franqui Francisco Flores de Freitas regresó a Honduras el 6 de noviembre de 2015 para finiquitar lo que se conoce como "la bajada", que no es otra cosa que el pago por el recibimiento de la mercancía (cocaína) prevista para ser enviada a Honduras el domingo 15 de noviembre de 2015, en horas de la mañana.  Los planes de envíos no se dieron porque los dos hombres fueron arrestados el 10 de noviembre de 2015 en Haití, y 24 días después, el testigo de la DEA fue asesinado en su propio carro en San Pedro Sula.  CW1 tenía muchos escoltas, sin embargo el día que fue acribillado no estaba ninguno a su lado.  

En la apertura del juicio, la defensa solicitó que se impusieran limitaciones a los testimonios de Carlos Amilcar Leva Cabrera, alias "El Sentado".  Michael Mann, uno de los abogados de Flores de Freitas dijo lo siguiente sobre la reunión del 4 de octubre de 2015 entre Leva Cabrera y los acusados:

1) El Agente González ordenó a "El Sentado" que grabara esa primera reunión.

2) "El Sentado" se negó hacerlo, se negó a entregar la grabación, o destruyó la grabación.

3)La DEA le preguntó a "El Sentado" por las fotos del encuentro, pero él simplemente nunca las entregó.

4) En esa reunión fue donde se inició toda la supuesta conspiración, la sesión de planificación inicial cuya importancia es crítica para probar este supuesto crimen pero el gobierno falla en entregar evidencias sobre este punto tan importante.

John Zach dijo que un año después de esa reunión, "el gobierno no tiene una sola pista de lo que ocurrió en aquel encuentro. Ni siquiera prepararon un informe resumiendo lo que allí pudo ocurrir, sino que se quedaron con una sola fotografía. Simplemente no hay evidencia útil en absoluto. Y esta es la historia de todo el caso", acotó el defensor.

El gobierno señala que independientemente de cualquier esfuerzo por obtener una "pista" adicional en cuanto a lo que tuvo lugar en la reunión, se volvió inútil porque si bien las autoridades hicieron gestiones arreglando la rendición y extradición de Leva Cabrera, para tenerlo disponible en el juicio, no fue posible por su muerte en diciembre de 2015.

Ambos defensores alegaron que Leva Cabrera "destruyó" la grabación de la reunión.

Por su parte, el Gobierno argumentó que el reclamo no tienen ninguna base y los demandados no presentaron ninguna evidencia de tal destrucción, a pesar de haber presentado una moción de expoliación. "Si las grabaciones no están presentes, no es porque fueron destruidas sino por nunca se hicieron" advierte la fiscalía. 

Queda claro -dice el gobierno- que la muerte de Leva Cabrera explica por qué no testificará como testigo en este juicio.