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viernes, 8 de enero de 2021

Las cuatro fases de la Revolución silenciosa en los Estados Unidos

   Las cuatro fases de la Revolución silenciosa que enunciadas hace 40 años por un desertor de la KGB, adquieren vigencia al verse materializadas.

Por Maibort Petit

  La aparición de una entrevista hecha en 1985 a Yuri Bezmenov en un videojuego, ha despertado el interés de muchos, dado que mucho de lo allí narrado es fácilmente identificable en los últimos tiempos que corren.

  La “Revolución silenciosa”, “Subversión ideológica” o “Medidas activas” es un proceso de lavado de cerebro a mediano y largo plazo que, estructurado en cuatro fases básicas, tiene por objetivo el debilitamiento del sistema de libertades, valores y democracia occidental en general y, particularmente, el de Estados Unidos.

   El exagente desertor de la KGB, Yuri Bezmenov, explicaba en una entrevista que se realizó en 1985, el procedimiento que desde el marxismo-leninismo se proponía para desestabilizar una nación a través del adoctrinamiento y la desmoralización de las personas. Unas declaraciones que fueron incluidas en el videojuego “Call of Duty: Black Ops Cold War” que salió al mercado recientemente.

  El desertor soviético dio a conocer el funcionamiento de la subversión ideológica marxista para cumplir con su objetivo de socavar a los gobiernos y las sociedades rivales, lo cual lleva a cabo a través del adoctrinamiento ideológico táctico dirigido a universitarios, artistas y referentes culturales a quienes catalogó como "idiotas útiles".

  Y es que a juicio de Bezmenov, agencias como la KGB tienen como tarea actividades que van más allá de la inteligencia, puesto que solamente un 15 por ciento del presupuesto, del tiempo y mano de obra de estas organizaciones se dedica al espionaje como tal. El restante 85 por ciento, tiene que ver con la “Subversión ideológica” o “Medidas activas” que no es otra cosa que “Guerra psicológica” destinada a “cambiar la percepción de la realidad de todo americano hasta tal extremo de que a pesar de la abundancia de información, nadie sea capaz de llegar a conclusiones sensibles en el interés de defenderse a sí mismos, a sus familias, su comunidad y su país”.

 Bezmenov enumeró cuatro fases: Desmoralización; Desestabilización; Crisis; y Normalización, las cuales al ver el desarrollo de los acontecimientos de los últimos tiempos, es posible ver cómo se han cumplido.

La desmoralización

   La primera de estas fases, la desmoralización, la cual toma toma entre 15 y 20 años, se propone desmoralizar a una nación. Explica que este tiempo se debe a que es el número mínimo de años requerido para educar una generación de estudiantes en el país del enemigo, exponiéndolos a la ideología que se quiere implantar, a saber, el marxismo-leninismo.

   Así ha ocurrido con varias generaciones de estudiantes americanos, sin que como contrapeso se les haya desafiado ni contrarrestado con los valores básicos de occidente.

  El resultado fue al ahora poder ver cómo personas que fueron estudiantes fracasados o intelectuales mediocres, ahora ocupan posiciones de poder.

  Se trata de personas a las que es prácticamente imposible hacerles cambiar de opinión, incluso exponiéndolos a información auténtica y mostrándoles las pruebas. En otras palabras, el proceso de desmoralización es completo e irreversible.

  Combatir esta situación requiere de otros 15 o 20 años, de manera de poder educar a una nueva generación de personas con sentido común y mentalidad patriótica que actúen en favor y en el interés de la sociedad de los Estados Unidos y de occidente en general.

  Advertía Yuri Bezmenov que solamente cuando estas personas se topen de frente con una realidad opuesta a los ideales que les han inculcado, caerán en shock psicológico al constatar que la hermosa sociedad de la igualdad y la justicia social que les promovieron, no existe. Sólo que, para ese entonces, cuando decidan desertar, serán intolerables para marxismo-leninismo.

  El problema será que, a diferencia de Estados Unidos, ya no habrá lugar para disidentes en la futura América comunista.

La desestabilización

  Entretanto, la segunda fase, la desestabilización, un periodo que se dedica al ataque de la economía, el sistema político y la cultura de la población objetivo, sin que la población desmoralizada pueda ahora defenderse.

  La desestabilización toma entre 2 y 5 años, un tiempo en el que la población desmoralizada creerá las críticas —sean del calibre que sean— a su propia sociedad, cuyos defensores son vistos como sus enemigos. A su vez, los enemigos declarados de Estados Unidos y de occidente, se convierten en sus aliados naturales.

  La sociedad desmoralizada deja de creer en su nación, en su historia e ideales, es decir, pierden la fe los unos en los otros.

La crisis

  La fase siguiente es la crisis, la cual lleva solamente unas 6 semanas en las estimaciones de Bezmenov para aquel entonces, pero que, en la actualidad, dados los adelantos tecnológicos, como el internet, podría tomar menos tiempo.

  En crisis la sociedad desmoralizada y desestabilizada abandona sus protecciones legales e ideales constitucionales. Se trastocan absolutamente los valores. Se deslegitima el sistema.

La normalización

  La crisis aterroriza a parte de la sociedad, especialmente a la clase media, la cual terminará aceptando la agenda política hostil a sus intereses, teniendo lugar entonces la cuarta fase, la normalización. Su duración puede ser indefinida.

“La normalización es una expresión cínica de la propaganda soviética”, advirtió Yuri Bezmenov, al hacer referencia a cuando los tanques soviéticos se movieron hacia Checoslovaquia en 1968 y el gobernador dijo: “Ahora la situación en la hermana Checoslovaquia está normalizada”.

   En este tiempo se ofrece y promete a la sociedad todo tipo de bienes y el paraíso sobre la tierra para desestabilizar la economía, para eliminar el principio de competencia del mercado libre y poner un gran gobierno tipo Gran Hermano. Después de esto, poco importará si se cumplen o no las promesas.

   Igualmente, en esta fase la mayoría de los políticos, los medios de comunicación y el sistema educativo se encargará de entrenar a la nueva generación de la sociedad, a objeto de que crean que viven en una época de paz, lo cual, obviamente es totalmente falso.




martes, 5 de noviembre de 2019

Los desafíos del Foro de Sao Paulo: Retomar del poder en Latinoamérica y combatir a la “derecha” y las políticas “colonialistas” de EE. UU.

Tanto en tiempos de guerra como en tiempos de paz es fundamental conocer bien a tu enemigo y aprender su estrategia. 
El Partido Socialista Unidos de Venezuela (PSUV) fue el encargado de elaborar el Documento base  que sirvió de punto de partida para las discusiones en el XXV Encuentro del Foro de São Paulo que tuvo lugar en Caracas en fecha reciente. 

Por Maibort Petit
@maibortpetit


En líneas generales, la cita en la capital venezolana apuntó sus esfuerzos y propuestas a lograr la retoma del poder en Latinoamérica y el Caribe, así como entablar una lucha frontal contra la política colonialista e imperialista de los Estados Unidos sustentada en la Doctrina Monroe.

Entre el 25 y 28 de julio del corriente año 2019 tuvo lugar en Caracas el, actividad que tuvo por lema  “Por la Paz, la Soberanía y la Prosperidad de los Pueblos: ¡Unidad, Lucha, Batalla y Victoria!”. Durante estos tres días los participantes llevaron a cabo reuniones de grupos de afrodescendientes, jóvenes, mujeres,  parlamentarios, pueblos originarios; de las secretarías regionales andino amazónica, cono sur y mesoamérica y el caribe.

Igualmente la memoria del encuentro da cuenta de reuniones con los “partidos políticos amigos de Asia, África y Oriente Medio, así como actividades temáticas relativas al debate sobre la economía mundial, intelectuales, artistas y movimientos sociales; un taller de comunicación.

La ocasión sirvió para realizar el II Diálogo con las plataformas, articulaciones y redes del movimiento social y popular; el Seminario sobre las experiencias y perspectivas de los gobiernos progresistas de América Latina y el Caribe; y las plenarias del XXV Encuentro.

El documento base

Esta cita del Foro de Sao Paulo se llevó a cabo a partir de un documento base elaborado por el Partido Socialista Unidos de Venezuela (PSUV)[1] en el que se advertía acerca de la necesidad de asumir “grandes desafíos que reclaman una discusión profunda, nuevas acciones que den cuenta de los cambios en la correlación de fuerzas, tanto en los países en los que se lucha con ahínco para alcanzar el poder en el ámbito nacional, como en los que se han registrado severas derrotas, y aún más, en donde las fuerzas revolucionarias detentan el poder y resisten con brío la embestida imperialista”, subrayando que “Las modalidades de las luchas en desarrollo son distintas en cada caso, y han de estudiarse según sus particularidades, sin perder de vista, ni por un instante, el carácter continental de la confrontación histórica en curso”.
     En el documento se echa mano de viejos conceptos y categorías para denunciar la “amenaza de invadir militarmente a Venezuela”, la violación de la Carta de las Naciones Unidas, la política golpista de la derecha ante lo cual es preciso que el movimiento popular se reafirme en los principios de la democracia participativa para enfrentar “la canalla mediática que actúa como eje articulador de las fuerzas antidemocráticas y neofascistas”, pues “estamos frente a un modelo de guerra multifactorial, que requiere de respuestas innovadoras”.

     Alerta de que el gobierno de los Estados Unidos ha invocado la “Doctrina Monroe” para desconocer la soberanía de los Estados y el derecho a la autodeterminación y la resolución pacífica de los conflictos, subrayando que la política exterior de Washington se aparta del multilateralismo con la intención de “socavar, por tanto, a la economía mundial y a la seguridad de las naciones”.

   Se hace mención de las  experiencias de los “gobiernos progresistas” de Latinoamérica y el Caribe -aunque disímiles que supuestamente “han logrado reivindicar al ciudadano, distribuir el ingreso de manera progresiva, recuperar el rol del Estado en la conducción de la economía y el desarrollo de políticas públicas de alto impacto dirigidas a abatir la pobreza extrema” en oposición “al recetario neoliberal del Fondo Monetario Internacional, cuya política no sólo afecta la vida de las mayorías, sino que está demostrada su inviabilidad como generadora de consensos, y por el contrario, ensancha la brecha social entre el 1 % de los llamados ̔súper-ricos̓ y el resto de los seres humanos”.

   Consideran como una amenaza que en países de Europa y América Latina hayan tomado el poder “grupos de ultraderecha y pro fascistas, con una práctica autoritaria y antidemocrática en el manejo del Estado y de las fuerzas de seguridad, con políticas xenófobas, represivas y restrictivas del libre ejercicio de la prensa y de las organizaciones políticas”.

   Refieren que los cambios geopolíticos y de la economía mundial surgen de la reestructuración del sistema capitalista, apoyada en las nuevas tecnologías de la comunicación e información, en una modificación de la base material de la sociedad y de las formas de producción, distribución, intercambio y consumo en respuesta a la crisis de acumulación de los años 70 del siglo XX sustentada en las tesis neoliberales que estructuraron el “metarelato de la globalización”.

  Sostienen que las desigualdades sociales llegan a extremos inauditos pudiéndose afirmar que “estamos en el borde de los límites ecológicos del modelo”, requiriéndose la renovación profunda de la ciencia de la economía política “para que pueda dar cuenta de las nuevas transformaciones en desarrollo”.

   Aseguran que el mundo unipolar surgido luego de la “Guerra Fría” ya no existe, pues se han instituido nuevos polos de poder y las economías emergentes juegan un rol decisivo, tanto en la producción como en el comercio. Se ha experimentado un declive de la economía estadounidense y el relativo estancamiento de una parte de Europa, mientras China y Rusia avanzan en la economía y en el plano científico y tecnológico, horadando el imperialismo norteamericano.
    Indican que la economía mundial presenta actualmente algunas particularidades, como el hecho de que la economía estadounidense, que aunque sigue siendo la primera economía del mundo, apunte al declive en el largo plazo, con respecto a las economías emergentes.

    La caída de la producción estadounidense se evidencia en el hecho de que al finalizar el siglo XX, esta generaba el 31 por ciento del PIB mundial, mientras que en 2005 era del 27 por ciento y ya para 2017 era del 25 por ciento, es decir, su peso se ha reducido mientras que el de la de China se ha incrementado.

   Igualmente señalan que cada vez aumenta más la cantidad de países que dejan de utilizar parcialmente el dólar estadounidense como moneda de referencia para sus transacciones internacionales, lo cual es un asunto muy delicado para la economía de los Estados Unidos, como también lo es la magnitud de su deuda externa, particularmente la que ha contraído con China. Esto, sostienen, junto a las fuertes fluctuaciones de los precios del petróleo, son sin duda una amenaza a la hegemonía estadounidense.

  Del mismo modo refieren que existen nuevas tendencias en producción científica y técnica como el hecho de que en 2012, el 23.4 por ciento de los graduados en ciencias exactas e ingenierías a nivel mundial obtuvo su grado en China, mientras que el 23 por ciento lo hace en India, frente a apenas el 9.2 por ciento que lo hace en Estados Unidos y 11.5 por ciento en Europa.

  El documento agrega que los analistas estiman que la economía política se abre paso cuestionando la ideología neoliberal, al mismo tiempo que surgen nuevas formas de organización de la producción, la distribución, el intercambio y el consumo.

   Se indica que la política proteccionista de Donald Trump tiene sus límites y continuará su puja con los otros bloques de poder tratando de controlar mercados y las fuentes de materias primas, y por encima de todo, alcanzar el objetivo político de derrotar a las fuerzas progresistas y de izquierda.

   Sin embargo, advierten que aun cuando el gobierno de Estados Unidos puede ser derrotado, es posible que también puedan revertir todos los procesos de cambio y recomponer su hegemonía. “Estados Unidos tiende a ser desplazado como principal potencia mundial pero puede impedir su caída si logra sus propósitos en Asia y controla los mercados y recursos estratégicos de Suramérica. Por eso, el desenlace de la lucha política en esas regiones del mundo determinará el futuro de la humanidad para muchos años”.

   Refiere el documento que la guerra comercial entre China y Estados Unidos es expresión de la lucha por la hegemonía en el ámbito de la ciencia, la tecnología y en los mercados financieros, de bienes y servicios, entre otros hechos.

Crisis del sistema capitalista

   Aseguran que las “abismales desigualdades sociales” se ponen de manifiesto en todos los continentes.

Se trata de un debate que se origina en el momento histórico en el que surge de la realidad la ciencia de la Economía Política y que adquiere protagonismo en razón de la aplicación de las políticas neoliberales.
   Se refiere que la crisis orgánica del sistema capitalista se encuentra vinculada al hecho de las contradicciones entre el trabajo y el capital, “que su estructuración actual deviene en la agudización extrema de las desigualdades sociales, que los límites ecológicos son ostensibles e inciden en la producción y en la vida misma de los seres humanos, y, en la que se manifiesta entre los estados nacionales —propietarios de buena parte de las materias primas esenciales—, y las grandes corporaciones transnacionales”.

    Se remiten a un estudio llevado a cabo por Vincenc Navarro que plantea la tesis de que la alta rentabilidad del capital es producto de la caída abrupta de la renta del trabajo.

   Así, mientras las políticas públicas se encaminan a aumentar la tasa de explotación del mundo del trabajo por parte del mundo del capital bajo el argumento de que la eficiencia económica sustentada en el aumento de la competitividad a costa del sacrificio del trabajador mediante la bajada de salarios y disminución de su protección social.

  Entretanto, las rentas del capital se han ido disparando, una enorme acumulación y concentración de las rentas del capital obtenidas a costa de la súper explotación de las rentas del trabajo.

La doctrina Monroe

   En el documento se asegura que Latinoamérica y el Caribe son el escenario de una confrontación histórica.

  En este sentido advierten que la propiedad de los recursos naturales por parte de estados nacionales de la zona, a lo que se suma la importancia creciente de sus mercados, marca una contradicción con la política imperialista de controlar esos recursos y la implantación de gobiernos que sirvan a sus intereses.

     “La estrategia de la primera potencia mundial de cara al sur del continente es la ‘Doctrina Monroe’, línea que ha sido ratificada por la actual Administración. La posibilidad de construir un sistema de acuerdos entre las naciones latinoamericanas y los Estados Unidos para transitar las vías de la cooperación, solo será posible cuando las fuerzas socialistas y democráticas —que existen en el país del norte— se conviertan en mayoría política decisiva. Lo cierto es que la línea de Washington es liquidar la integración latinoamericana y caribeña, y para ello cuenta con la derecha pro-imperialista de cada uno de nuestros países”. 

    Según los exponentes, esta ofensiva es más dañina para “las fuerzas de izquierda donde ellas aún no se han planteado, no han sabido o no han podido identificar y resolver sus propios errores e insuficiencias, reconociendo además que no se ha logrado consolidar los caminos de integración y a su vez profundizar las estructuras necesarias para sustentar en el tiempo los cambios alcanzados”.

    Sostienen que la victoria de Nicolás Maduro Moros el 20 de mayo de 2018 y la de Andrés Manuel López Obrador en México revisten suma importancia e indican que si bien el nivel de la confrontación con la derecha pro-imperialista se ha profundizado, igualmente se pone de manifiesto que las fuerzas populares mantienen su capacidad política. Se plantea, entonces, la necesidad de la unificación de criterios políticos, de programas y de asumir los contenidos esenciales del “Consenso de Nuestra América”.

   Consideran que el retiro de la UNASUR de los que califican como gobiernos neoliberales de Suramérica para constituir PROSUR como mecanismo para liquidar los procesos de integración demuestra la sumisión de estos países a extremos que estiman vergonzosos, “toda vez que el único que se beneficia de la ausencia de la unión suramericana es el imperialismo”.

   “Estos gobiernos de la ultraderecha no pueden comprender que: el intercambio comercial de los productos elaborados entre los países del área puede significar un salto cualitativo en nuestras industrias; y que la realidad de los mercados internacionales indica a las claras que resulta más conveniente negociar en bloque que por separado; las políticas sociales tienen una mayor eficacia si se despliegan de manera unificada; y la ventaja comparativa de contar con enormes recursos naturales se potencia y se convierte en realidad en la medida que la actuación es conjunta. Solo gobiernos contrarios a los intereses de los pueblos pueden participar en un plan para destruir la integración, y es por ello que el movimiento popular tiene el deber de levantar la bandera de la unidad”.

   Subrayan que la integración regional latinoamericana y caribeña es estratégica en la lucha por la liberación de nuestros pueblos.

    Para el Foro de Sao Paulo, dicen, es fundamental establecer las razones de las derrotas electorales de las fuerzas progresistas que se han registrado hasta ahora.
    Plantea el documento que los países de la región deben continuar en la lucha anticolonial, por lo que es menester proseguir con la defensa incondicional de la independencia de Puerto Rico, Martinica, Santa Lucía y otras islas caribeñas, así como el derecho del pueblo argentino a las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

  “También de los derechos de los pueblos latinoamericanos y caribeños a su soberanía y de decidir libremente sus propios caminos, sin cualquier interferencia de EUA o de cualquier otra nación. La continuidad del colonialismo europeo sobre naciones caribeñas es una afrenta a nuestros ideales de unidad y soberanía, así como el fortalecimiento del dominio colonial de Estados Unidos sobre Puerto Rico, con la imposición de una Junta de Control Fiscal, política que se muestra un total fracaso”.

Agresión a Venezuela

    En uno de sus apartes, el documento base del encuentro del Foro de Sao Paulo hace referencia a la que califican como agresión directa del gobierno de los Estados Unidos y sus aliados contra Venezuela, lo cual constituye el centro de la confrontación política.

    En este sentido citan el “intento de invasión del 23 de febrero, bajo la excusa de introducir a la fuerza una supuesta ‘ayuda humanitaria’, y el ataque al sistema eléctrico fueron respondidos por el pueblo con altivez en todo el territorio nacional, hecho que pone de relieve una profunda conciencia patriótica, la misma que derrotó políticamente el llamado a sublevación que hizo el ‘autoproclamado’ dirigente de la oposición el 30 de abril pasado, cuando quedó claro para el mundo que ese sector de la oposición abandonó la ruta pacífica, electoral y constitucional, y transita los atajos del golpismo”.  

    Aseveran que el gobierno de EE. UU. violó los principios de la Carta de las Naciones Unidas con su amenaza de invasión militar a Venezuela, acentuando la aplicación de sanciones financieras dirigidas a asfixiar económicamente al país y con la política de injerencia en asuntos que únicamente son competencia de los venezolanos.

El “diálogo” en Noruega

    Por otra parte, las conversaciones entre el gobierno y la oposición venezolana en Noruega son referidas en el documento, como un proceso que cuenta con amplio respaldo “de los gobiernos progresistas del mundo, de los partidos democráticos y los movimientos sociales, y por encima de todo, del pueblo venezolano, que cada día más, afianza su cultura democrática y de paz”.

   Citan el apoyo manifiesto al diálogo político por parte de México, Uruguay, Cuba, Nicaragua, Bolivia y los países del Caricom, como mecanismo de resolución pacífica de las controversias, a las par de que exigen la no injerencia en los asuntos internos de Venezuela. Este es también el pronunciamiento —dicen, de China y Rusia, así como de naciones de Asia y África.

   También destacan como de alto nivel la iniciativa uruguaya, la cual convoca a la Unión Europea, Caricom y otros actores de peso regional y mundial a reunirse en el Mecanismo de Montevideo, en momentos en que era impulsado por algunos países europeos “el reconocimiento ‘al dirigente opositor que se autoproclamó presidente interino’, promoviendo además sanciones al Gobierno de Venezuela”.

   Para los países del Foro de Sao Paulo, estas acciones generaron las condiciones para impulsar una iniciativa de diálogo por la paz y contra la injerencia y la intervención militar.

La cuarta transformación de México

   En el documento base del encuentro, se indica que la victoria de Andrés Manuel López Obrador en México constituye la “Cuarta Transformación” de la nación azteca.

    Esta denominación busca equiparar la victoria de López Obrador al proceso de la independencia, a la Reforma liderada por Benito Juárez y la Revolución Mexicana de principios del siglo XX e indica que “la política de recuperación de la economía será uno de los grandes retos del nuevo gobierno, la puesta en marcha de complejos planes de desarrollo productivo y el apoyo a los emprendedores en cada una de las regiones de ese inmenso país”.

   Agregan que en materia internacional la administración de  Andrés Manuel López Obrador retoma la tradicional política exterior de México sustentada en el principio de la no injerencia en los asuntos internos de los demás países. “Ante la situación de Venezuela, además de ofrecer junto a Uruguay un mecanismo de diálogo y negociación, su Presidente mantiene la máxima que expresó en su tiempo el prócer Benito Juárez: ‘Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz’”.

Nueva Constitución cubana

   Seguidamente, el documento base se remite a Cuba, donde se “debatió” y “aprobó” una nueva Constitución que es “expresión de la democracia socialista, que avala en términos jurídicos y conceptuales las transformaciones previamente recogidas en los documentos programáticos acerca del Modelo Económico y Social de Desarrollo Socialista, adoptados en el VI y en el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba”.

    Según indican, esta “Carta Magna garantiza, en las circunstancias actuales, los pilares fundamentales de la nación: la unidad de todos los cubanos, la justicia social y la independencia y soberanía de la Patria”.

    Acusan al imperialismo de intentar impedir que la revolución cubana avance hacia la construcción de ese modelo de sociedad para lo cual recurre al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero.

    Recuerdan que si bien Barack Obama reconoció la inefectividad de la política de hostilidad y de bloqueo, con el propósito de inducir un cambio de sistema socio-económico que permitiera la recolonización de Cuba, la estrategia era la seducción y la implementación de un plan dirigido a determinados sectores de la sociedad cubana.

Para Cuba esto era un reconocimiento de la derrota por parte de EE. UU.

“La Revolución asumía el reto de enfrentar al imperialismo en el terreno de las relaciones públicas y el combate ideológico”. 

   El restablecimiento de las relaciones diplomáticas no las llevó a alcanzar la normalidad, pues el bloqueo y la intención desestabilizadora se mantuvieron.

   Con la llegada al poder de Donald Trump no se produjo un cambio en los “fines de la política imperial” y, por el contrario, la hostilidad alcanzó su punto más álgido, aseguran.

   “Los imperialistas querían monitorear la transición generacional que vive la Revolución, y crear un frente interno. Fracasaron en ambos propósitos. Ahora incrementan el cerco a la economía cubana y criminalizan sus logros políticos. Pretenden que la Revolución renuncie al internacionalismo, en especial a los lazos de hermandad con el pueblo y el gobierno venezolanos, y a la solidaridad interna”.

    De acuerdo al documento, la respuesta a esta situación fue la aprobación de la nueva constitución que ratifica el carácter socialista de la revolución y el papel dirigente del Partido Comunista de Cuba.

Libertad para Lula

   En uno de los apartes del documento se hace mención a la situación brasileña, en específico, del expresidente, Luiz Inácio Lula Da Silva, líder del Partido de los Trabajadores quien está preso, según sostienen en el Foro de Sao Paulo, “no porque haya cometido delito alguno, sino porque era la única posibilidad que tenía la ultraderecha que hoy gobierna al Brasil de obtener un triunfo en los comicios de octubre pasado”.

  Aseguran que Lula Da Silva hubiera sido el ganador en las elecciones presidenciales.

  Agregan que de acuerdo a The Intercept Brasil el juez Sergio Moro, responsable por la condenatoria, y los fiscales federales encargados de las investigaciones y acusaciones, supuestamente actuaron parcial y políticamente para orquestar un golpe de estado contra la democracia brasilera que se inició con el proceso contra la presidenta Dilma Rousseff.

    Refieren que actualmente ha declinado la popularidad del actual presidente Bolsonaro dado que para parte de la población ha quedado clara la “oferta engañosa” que se levantó alrededor de su candidatura.

    El documento sostiene que Brasil vive un retroceso en lo que se refiere a sus conquistas sociales y democráticas. “El Partido de los Trabajadores y todo el campo popular brasilero tienen un inmenso reto por delante, como es la conformación de un amplísimo movimiento político y social, mediante el cual se recupere la democracia y la posición integracionista y soberanista que desarrollaron los gobiernos de los compañeros Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff”.

En Nicaragua

   Luego pasan a citar el caso de Nicaragua y, al respecto, manifiesta el documento que “el pueblo nicaragüense derrotó al Golpe de Estado que se puso en marcha” en 2018.

   Catalogan las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega como “acciones vandálicas” y agregan que “el cerco diplomático y político del imperialismo hizo que la derecha neoliberal incursionara en el intento de socavar las bases de la Revolución Sandinista y liquidar a la institucionalidad democrática”.

    Advierten que las maniobras del imperialismo no cesan en contra del gobierno sandinista, siendo continuas por parte de Estados Unidos “que no alcanza a entender que la Doctrina Monroe no tiene vigencia histórica”.

El Salvador

   Mencionan el caso salvadoreño en donde el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, sufrió un duro revés luego de diez años al frente del gobierno.

   Consideran como un reto el debate sobre los alcances y los límites de su acción de gobierno y establecer la ruta a seguir en nuevas condiciones para reconquistar el poder.

Uruguay

   Sobre Uruguay, se dice que desde 1º de marzo de 2005 el Frente Amplio se encuentra al frente del gobierno en los cuales el país ha experimentado un crecimiento económico ininterrumpido, acompañado de una fuerte distribución social de la riqueza.

“Esto significo que Uruguay logró alcanzar el mayor PBI per cápita de Latinoamérica con la mejor distribución de la riqueza como lo marcó la CEPAL”.

   En tal sentido refieren el descenso pronunciado de la pobreza, duplicación del gasto en salud, garantía  en derechos sexuales y reproductivos, aumento del gasto educativo, incremento de los salarios docentes.

   Para el Foro de Sao Paulo era fundamental que en las elecciones de octubre el Frente Amplio conquistara por cuarta vez el gobierno uruguayo.
Bolivia

  Califican el gobierno boliviano de Evo Morales como un movimiento social de raíz indígena-campesina en alianza con la clase obrera.

   Precisan que Morales debía enfrentar en las elecciones de octubre a la ofensiva de la derecha, “con un balance ampliamente positivo para toda la nación, siete años de crecimiento económico, la ampliación de la capacidad productiva de Bolivia y el abatimiento progresivo de la pobreza extrema y de la pobreza en general”.

Argentina

    Los comicios presidenciales argentinos fueron el siguiente punto a tratar en el documento base del encuentro de Sao Paulo en Caracas constituyéndose, de acuerdo a su punto de vista, en un enorme desafío para el movimiento popular que desde las calles ha luchado contra la política neoliberal de Mauricio Macri.

Colombia

   Sobre la nación neogranadina, el documento base del foro de Sao Paulo se remite al proceso de negociación política entre el gobierno de Colombia y las FARC, el cual desembocó en los Acuerdos de La Habana que han sido paralizados por la administración de Iván Duque.

   Estiman como un retroceso, sobre todo en materia de la Justicia Especial de Paz, las órdenes de captura y detención contra algunos de los dirigentes del ahora partido político legal Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.

  Denuncian que el gobierno de Duque mantiene una completa adhesión a la política exterior estadounidense manifiesta, según su forma de interpretar los hechos, en la posible la incorporación de Colombia a la OTAN, “decisión que significaría una verdadera amenaza a la paz de la región”.

   Sostiene el documento que la política colombiana se involucrado directamente “en el plan estadounidense de agresión directa a Venezuela, como el que se registró el 23 de febrero, cuando se trató introducir, por la fuerza, una supuesta ayuda humanitaria a la Patria de Simón Bolívar, desde territorio colombiano”.

  Aseguran que las fuerzas populares colombianas se encuentran movilizadas en contra de la política económica del gobierno de Iván Duque, el cual supuestamente acentúa la represión contra las comunidades indígenas y campesinas, así como “los asesinatos contra líderes sociales es una realidad dramática de Colombia”

  Agregan que “El Gobierno de Duque se atrinchera en sus posiciones ultraderechistas, la popularidad del mandatario desciende, sobre todo por la reacción de la opinión pública colombiana en contra de la posibilidad de involucrarse en una guerra con Venezuela. Retomar el camino de la cooperación, del intercambio comercial, de las relaciones diplomáticas respetuosas y de una política común en la zona fronteriza, así como también, la no injerencia en los asuntos internos de Venezuela, es la decisión racional que debe adoptar el Estado colombiano”. 

Las propuestas

  El documento base para el encuentro del Foro de Sao Paulo elaborado por el PSUV, formuló una serie de proposiciones que, a saber son:

1) Desarrollar actividades en diversos ámbitos que contribuyan a preservar la paz en la región lo cual pasa, de acuerdo a su visión, por denunciar y condenar las reiteradas amenazas de invasión militar a Venezuela, “la injerencia del gobierno de los Estados Unidos y el llamado ‘Grupo de Lima’”. Se deben desplegar iniciativas parlamentarias, mediáticas y de movilización de respaldo al proceso de Diálogo Político iniciado en Noruega.

2) Acelerar y ampliar desde el Foro de Sao Paulo las jornadas “Lula libre” en todo el continente con miras a la “recomposición democrática de Brasil”.

3) La integración latinoamericana y caribeña es, según el Foro de Sao Paulo, fundamental para las “fuerzas progresistas” en el sentido de aportar soluciones viables a la situación económica, sobre la base de “la cooperación y la solidaridad, tanto en el plano de las transacciones financieras y comerciales, como las que se concentran en las políticas sociales incluyentes, es por ello de capital importancia la defensa de instituciones como la Unasur, que hoy pretende ser liquidadas por los gobiernos neoliberales”.

4) “El tema de las migraciones en el continente es un asunto de primer orden, pero es menester analizar a fondo sus causas y delinear políticas específicas a desplegar desde los movimientos sociales y desde los partidos revolucionarios, y de una manera especial, en el campo de la cooperación intergubernamental, en la medida en que ello sea posible. Ahora bien, lo cierto es que este problema no se puede abordar desde la perspectiva del gobierno estadounidense, cuya principal oferta electoral es la construcción de un muro en su frontera sur, muy por el contrario, lo que está planteado es la cooperación entre las naciones, la solidaridad y el respeto a los derechos humanos de los ciudadanos migrantes como principio”.

5) El tema de la corrupción es abordado en el documento y se propone la lucha contra este flagelo. Sin embargo, ignoran las múltiples denuncias formuladas contra lo que ellos denominan “gobiernos progresistas” y aseguran que el combate a la corrupción “es y ha sido uno de los puntos centrales de la lucha de la izquierda en el continente, en las actuales circunstancias de la lucha política, es imprescindible que denunciemos la ‘farsa’ que pretende instalar la derecha en la opinión pública, y pasar a la ofensiva en este terreno”.

6) Plantean como imprescindible luchar contra el bloqueo económico a Cuba, Nicaragua y Venezuela. Sostienen que “esta política imperialista provoca una alta tensión en todos los países, su derivación inmediata es la asfixia económica y sus consecuencias sociales son catastróficas”

7) Desarrollar de manera conjunta con las organizaciones hermanas de Europa, una jornada de lucha contra la especulación financiera, los llamados “paraísos fiscales, y los tratados de libre comercio que atenten contra el desarrollo nacional y el trabajo, y alertar en el cuidado del medio ambiente, es ésta una tarea en la que pueden participar movimientos de todos los continentes.

8) “Levantar un amplio movimiento de opinión continental por el cumplimiento de los Acuerdos de Paz de La Habana entre el Gobierno de Colombia y las FARC, además de denunciar los asesinatos de líderes sociales y la represión contra el pueblo colombiano, es hoy una tarea prioritaria del FSP. También defender el respeto a la libertad política y la validad del mandato de la compañera Ángela María Robledo, excandidata a vicepresidenta de Gustavo Petro, por Colombia Humana, cuya elección fue declarada nula en un claro juicio persecutorio contra las fuerzas de izquierda y progresistas en Colombia”.

9) Instan a defender la  Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP) catalogado por el Foro de Sao Paulo como “uno de los instrumentos de la integración formado por grandes líderes continentales como Fidel Castro, Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega”.

10) Procurar la confluencia de movimientos sociales de todos los continentes, junto a los partidos progresista para así instituir un plan mínimo común.

11)  “Redoblar los esfuerzos en la lucha contra el colonialismo en toda la región y en particular, en el caso de Puerto Rico, nación que forma parte de América Latina y el Caribe, que libra una batalla histórica por su autodeterminación e independencia”.

12) Trabajar desde cada país y organizaciones en pos de “la unidad y amplitud de la izquierda, el progresismo, el movimiento popular en América Latina y el Caribe, para detener el avance de la derecha y defender las causas justas de nuestros pueblos”.

[1]Foro de Sao Paulo. “Documento Base del XXV Encuentro del Foro de São Paulo – Caracas, Venezuela”. 26 de agosto de 2019.https://forodesaopaulo.org/wp-content/uploads/2019/08/Doc-Base-Versio%CC%81n-DEF.pdf   

miércoles, 11 de octubre de 2017

Crónica de un venezolano que "despertó" en Corea del Norte

Formado en las filas del partido comunista, este físico venezolano conoció el comunismo por dentro en Corea del Norte, en Cuba y en la mismísima Unión Soviética. Logró salir de los tentáculos de la ideología roja cuando empezó a reflexionar sobre el efecto que ejerce un sistema de esta naturaleza en la sociedad, en el hombre. Una historia fascinante contada por un personaje perspicaz que a continuación comparto con ustedes.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Impresionado y curioso Jesús me dijo que su amigo le había narrado sus experiencias en Corea del Norte. "La gente no demuestra las emociones para evitar ser castigada. ¿Será que nosotros los venezolanos podemos llegar a ese estado de letargo?", se preguntó horrorizado. Conversando sobre el tema, le pedí que quería conocer al enigmático venezolano que había despertado su consciencia crítica durante su visita a la capital norcoreana y que hoy en día era uno de los pocos que ven en Venezuela un futuro optimista y lleno de cambios. Jesús me arregló una conversación —vía Skype— con Heli Arrieta, un físico que habla como politólogo, y quien aprendió a deshilachar la esencia del comunismo hasta presentarlo ante los conversos como la base de una sociedad no deseada.
Arrieta tiene 57 años. Su discurso es elocuente. Con hablar pausado, vocabulario rico y reflexiones que denotan experiencia y conocimiento, nos explicó cómo es posible deshacerse de la manipulación y el control de la ideología roja. Vive en Maracaibo y dice que forma parte del grupo que decidió quedarse en el país. "Soy un enamorado de estas tierras y de su gente y me niego a formar parte de la diáspora", me aclaró una vez que nos conectamos. Empezamos conversando sobre sus años de militancia en el partido comunista de Venezuela y sus andanzas por los países que han sido el icono del modelo socialista fracasado, como la extinta Unión Soviética, Cuba y Corea del Norte.

Un estado omnipresente

La arquitectura de Corea del Norte es imponente. Hace que el ser humano se convierta en solo un agregado. La gente es una semejanza a la idea que el líder supremo Kim Jong Un tiene sobre sus súbditos. Arrieta fue miembro de la juventud comunista. En esos años de militancia se fueron forjando relaciones y compromisos que lo llevaron a participar en uno de los festivales realizados en Pyongyang.
"Sí, obviamente como joven me sentía emocionado cuando formé parte de una delegación que salió de Caracas a Pyongyang. La razón de esas actividades era incrementar nuestra experiencia y conocimientos sobre el comunismo. Participan en esos encuentros gente vinculada la izquierda de varios países del mundo", recuerda con cierto desdén.

Arrieta explica que durante los festivales, los jóvenes asistentes realizaban actividades culturales, deportivas, recreativas y discusiones enmarcadas dentro de la ideología comunista. Eran muchos los venezolanos que se animaban a participar en esas citas internacionales. De hecho, para el XIII festival de la juventud comunista mundial la delegación de Venezuela estaba conformada por unas 50 personas, acota.

Lavado de cerebro

Todas esas actividades eran promotoras, difusoras, de un discurso ideológico. Por aquellos años, Arrieta estudiaba ciencias físicas en la Universidad del Zulia. Aquel encuentro —al que asistieron personas de todas partes del mundo— fue muy interesante desde el punto de vista humano, aseguró.
Era una oportunidad para interrelacionarse con diferentes culturas, “y desde el punto de vista personal fue enriquecedor y me dejó una gran cantidad de reflexiones, sobre todo en ese país con las características que mucha gente conoce y con otras que el mundo desconoce hasta hoy”.

— El hecho de caminar por las calles de Corea del Norte, ver y  apreciar con tus propios ojos lo que mucha gente dice que es —definitivamente— me permitió conectarme con mi yo analítico. Pude reflexionar y entender perfectamente los resultados que produce el sistema.

En la sociedad norcoreana —afirma— nada se hace fuera de la ideología, es un mundo estático, inamovible y la crueldad del sistema se ve en los ojos de la muchedumbre temerosa y celosa hasta de su propia sombra.
La arquitectura de la capital de Corea del Norte es impresionante. Pyongyang muestra a su paso un diseño único con una atmósfera que suele ser difícil de calificar en las primeras impresiones. En el paisaje pareciera que se escapan sonidos típicos de la ciudad, los pequeños detalles y, en especial, la población que es extremadamente diferente, con características propias que no las consigues en otros lugares.
Narra que cuando se camina por las calles de la capital norcoreana se escucha una especie de música mística, triste que causa pesadumbre. “No importa en qué rincón te encuentres, el sonido misterioso te sigue y pareciera que te sumerge en otra dimensión que no es fácil explicar con palabras”.

Una mole de concreto

En Pyongyang no hay combinación de elementos antiguos con modernos o postmodernos, sino que la ciudad la adornan enormes estructuras de concreto que responde a figuras extrañas y estrambóticas. Los colores pastel son los más usados, lo que hacen que a la vista del visitante se conviertan en una especie de factor de cansancio a los ojos. El exceso de concreto se revela ante la costumbre de mirar en otras ciudades construcciones en otros materiales. La vista del Hotel Ryugyong impone un sentido futurístico al paisaje que amenaza con quedarse plasmado en otro siglo.
En Pyongyang nada rompe el molde, porque la arquitectura de la ciudad tiene una sola tendencia y no es posible conseguir en todo el espacio ninguna alternativa que haga sombra a la dominación predeterminada de una arquitectura colosal, hecha a imagen y semejanza del Estado todopoderoso encarnado en el líder supremo.

Lo que más impresiona de Pyongyang es la gente con una opacidad curiosa y denigrante al ser. En Corea del Norte casi no hay gente en las calles, ni tráfico ni actividades callejeras, no hay espacios libres ni sonrisas en la gente, pareciera una ciudad donde el dinamismo está negado.
En Corea del Norte la hambruna mató a miles de ciudadanos

La historia de Corea del Norte surge a raíz de la ocupación japonesa de Corea, que concluyó en 1945 con el fin de la Segunda Guerra Mundial. Para aquel entonces, Corea fue dividida en dos partes: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) controló la parte Norte, y el ejército de los Estados Unidos la parte Sur. En 1948, se establecieron dos gobiernos independientes en el Norte y en el Sur, cada uno reclamando su soberanía sobre la totalidad de Corea.
En 1950 el ejército de Corea del Norte cruzó la frontera (un punto conocido como el paralelo 38) y atacó al Sur. La guerra duró hasta el 27 de julio de 1953, cuando Organización de las Naciones Unidas (ONU), la República Popular China y Corea del Norte firmaron el armisticio de la Guerra de Corea.
Corea del Norte fue dirigida desde 1948 por Kim Il-sung hasta su muerte el 8 de julio de 1994. Después, el 8 de octubre de 1997, su hijo Kim Jong-il fue nombrado Secretario General del Partido del Trabajo de Corea y en 1998 asumió el poder. A finales de la década de los años 1990, se agudizó la crisis económica del país y se produjo un colapso en el sistema de producción y distribución de alimentos. Numerosos norcoreanos penetraron ilegalmente en China en busca de alimentos.
En la actualidad, Corea del Norte es uno de los países más aislados del mundo, con severas restricciones para la entrada o salida del país. El Estado controla todos los sectores, incluyendo la prensa. La ideología oficial es Juche. El actual dictador, Kim Jong Un, impulsó un programa nuclear que ha generado controversias en varios países, en especial los Estados Unidos y la Unión Europea.
El régimen norcoreano es considerado uno de lo más crueles y cerrados en la actualidad.

Una sociedad cerrada y sin emociones

Arrieta fue testigo de los acontecimientos que vivió la Unión Soviética con la llegada de Mikhail Gorbachev al poder y los movimientos reformistas de la Perestroika y las políticas de apertura conocidas como Glasnost, lo que derivó la caída de la URSS a los pocos años.
Arrieta recordó que las actividades de la Juventud Comunista mundial perdieron el financiamiento luego de la desaparición de la URSS. Cuando llegó al poder Hugo Chávez se reanudaron los encuentros en Caracas pero nunca alcanzó la majestuosidad de aquellos ocurridos en la era soviética, acota.

Arrieta comenta que Corea del Norte —definitivamente— es un país diferente donde se puede apreciar a simple vista la agonía de una sociedad que está a punto de sucumbir en un eterno letargo. La gente no vive sino que “funciona” como una mínima pieza de un enorme monstruo que niega a sus componentes el derecho hasta de respirar y conectarse con sus sentidos y con sus pensamientos.
— Cuando llegué a Corea del Norte encontré un mundo diferente, un país que te impacta, regido por un orden matemático en la manera de cómo manejarse y cómo comportarse. Se podría decir que allí se maneja hasta qué es lo que deben pensar los ciudadanos.

En Corea del Norte el individuo es totalmente anónimo, pensar es casi prohibido, nadie puede hacerlo con libertad, dice Arrieta. "Allá el mundo está regido por la propaganda y cualquier cosa que se salga de allí, fuera de la línea del Estado, es eliminado de inmediato. Los individuos son anónimos, no hay disidencia, ni pensamiento crítico, ni nada de eso. Allá existe la dirección del partido Democrático de la República de Corea del Norte y el hombre va y viene sometido a lo que el partido y el gran líder quieren mostrar".
En los tiempos que hay encuentros internacionales de deportes o culturales en cada evento aparece un montón de gente que aplaude entusiasta, pero no es porque ellos quieran estar allí sino que son llevados y la coreografía indica que deben aplaudir así de manera entusiasta, como si estuvieran alegres de estar allí, explica este ex-comunista.

— En cualquier lugar de Pyongyang que tú te pares y mires a un ángulo de 60 o 70 grados vas a ver una pancarta, una fotografía o una estatua del gran líder Kim Jong-un. No hay un lugar en tu vida que no esté marcado por la pauta del partido, por el discurso del estado, incluso la arquitectura misma es una arquitectura donde el individuo como tal desaparece. La ciudad es monumental, fastuosa, cualquier edificio en el que te pares al frente es enorme, donde tú como individuo quedas reducido ante la omnipresencia del Estado.
En sus días en Corea del Norte fue siempre atendido por miembros del partido, que servían de guía permanente o de traductores. Recuerda que una noche, estaba junto a un amigo buscando un lugar donde habían quedado de reunirse y observó algo que lo despertó. "Nos perdimos y no conseguíamos el sitio. La arquitectura, el diseño de la ciudad, su urbanismo responde a criterios de control. Esa ciudad no crece como ocurre con cualquier otra ciudad del mundo. No. Cuando andas por el mundo libre—aunque no me gusta usar ese término— puedes observar cómo las ciudades van creciendo con el tiempo, se mueven, son dinámicas. En Pyongyang no ocurre lo mismo, allá todo lo que está hecho, hecho está y todo está controlado, inclusive hasta cómo se hacen las casas. En aquella noche, por estar perdidos caímos en una especie de gran complejo de edificios y observamos que la actitud del individuo era de celo y de temor enorme. Nos veían con unos ojos que mi amigo y yo no fuimos capaces de caminar más de 5 metros, horrorizados, comenzamos a retroceder. No puedo decirte qué impresión le causamos nosotros a ellos, pero lo que sí puedo asegurar es nuestra impresión de que ellos estaban viendo unos individuos que les causaban celos, temor a tal punto que nosotros los percibimos como agresivos.

Arrieta señala que cualquier cosa que los ciudadanos de Corea del Norte vean que no esté dentro de la pauta del partido, lo ven con temor. Allá el control es absoluto, es el modelo más perfecto de dictadura, a tal extremo que si el estado descubre en algún momento de tu vida que tu bisabuelo hizo una crítica o no fue consecuente con la línea del partido, tú vas preso hoy, aunque seas el bisnieto.

El ciudadano paga por el pecado político que sus ancestros hayan podido cometer, por lo que se impone un cuidado extremo y un temor permanente. Hay un límite que impone la formalidad diplomática del trato, pero de allí para allá la duda es enorme. Para ellos pasar fuera de la periferia marcada por el Estado, significa llegar a un mundo desconocido, lleno de miedos de temores y un desconcierto por no saber de dónde vienes, lo cual es natural en una sociedad que vive bajo esa opresión.

En Corea del Norte la percepción de la realidad queda sustituida por la imposición de la descripción que hace el Estado de lo que tú debes ver, pensar y actuar.
— La gente vive en procesos diferentes al nuestro. Tú lo observas cuando conversas con ellos. Es un mundo construido literalmente a un cartabón con el cual cualquier cineasta quedaría asombrado, y donde la expresión de la espontaneidad, de la organización, de lo que podríamos llamar aquellos procesos que surgen naturalmente en una sociedad, allí no se dan. Es decir, si nos atenemos al hecho de que el hombre actúa por una emoción que lo mueve a expresarse, en Corea del Norte las emociones literalmente están prohibidas.

Y es que, como cuenta, en Corea del Norte las emociones que no estén destinadas a rendir culto al gran líder, quedan por fuera, son prohibidas y por tanto están penalizadas. De allí que haya tantas historias de gente —inclusive generales del ejército— que han sido encontrados bebiendo el día que murió Kim Jong-il y lo asesinaron con un bombardeo en su propia casa, o uno de tantos que fue acribillado por haberse quedado dormido en durante un discurso del líder.

Arrieta explica que cuando murió Kim Jong-il se tenía que llorar obligado. Era muy fácil apreciar por las cámaras de televisión a la muchedumbre llorando casi igual y al unísono. Aquellos que no lo hicieron, no comían y muchos fueron asesinados. Los ciudadanos que fueron capaces de llorar más fuerte y que fueron avistados por los funcionarios del régimen, quedaban mejor parados frente a la estructura del Estado.

Relaciones interpersonales peligrosas

Corea del Norte es una sociedad con relaciones interpersonales muy peligrosas. Las relaciones están limitadas al celo, porque en cualquier relación interpersonal, una conversación puede dar pie a que surja cualquier tipo de opinión, y esa opinión podría ser una razón para condenar al que la emite. Por ello la gente es extremadamente parca, cauta incluso cuando hablan con el vecino, y hasta con el esposo, esposa o familia, incluyendo a los hijos, la gente oculta sus emociones.
Las historias de la Alemania Nazi pueden mostrar la realidad de los individuos que viven sometidos a un régimen de este tipo, recuerda.

Según Arrieta, la sociedad de Corea del Norte es distópica. El control del individuo, el control de las relaciones sociales, hace que sea esta una sociedad no deseable. “Cuando se aprecia la perfección de un sistema cruel como éste, te pones a reflexionar y obviamente despiertas, porque tú no quieres vivir en una sociedad como esa”.

— Cuando regresé de Corea del Norte a Venezuela entendí que me había traído una cantidad de impresiones, de materiales que solo podían digerirse con el tiempo y te lleva a una madurez. Es entonces cuando te ves viviendo en una Venezuela que empieza a transitar un camino del que tu vienes, y llegado un cierto tiempo te das cuenta que no puedes resistir y es cuando rompes, te dices, esto no va para ningún lado, aquí hay demasiado cuento falso, demasiada alienación, mucha manipulación y el peso de una ideología, que si no te liberas de esa ideología te puede producir una inmensa castración interior.
“Afortunadamente yo no llegué hasta allá. Logré revertirme. No hubo ningún compromiso que me limitara en mis pretensiones personales, nunca asumí ningún cargo en el gobierno, nunca comprometí cosas más allá de mi persona, yo asumí mi militancia e hice posturas claras en contra de la derecha y del bipartidismo adeco-copeyano. Expuse mis ideas hasta terminar detenido por unos días”.

Llega un momento en el que no puedes mantener tu discurso, admite Arrieta.

— La siembra de la ideología, en mi caso, tuvo un efecto contrario al que ellos esperaban. Cuando te sales de los parámetros de los viajes, y de que te tratan bien, que la gente es educada y que hay orden, pero cuando vas un poco más allá y entiende los resultados de la ideología en una sociedad es cuando entiendes que la cosa no conduce a nada bueno.

— ¿Cómo despertaste de ese letargo?

— Por muy “ideologizado” que estés, hay muchas cuestiones que saltan a la vista y que te quedan adentro, y te hacen cuestionarte y hacerte preguntas, empiezas a indagar hasta que se logra correr la cortinilla... entonces surge la verdad, una nueva mirada reflexiva, cuestionadora que te da pie, incluso, a reflexionar en retrospectiva. En mi caso personal eso fue un inicio que derivó con el tiempo en un alejamiento ideológico importante con la juventud del partido comunista.

Una única versión de los hechos

Arrieta comentó que estuvo en Cuba cuando se produjo captura del general Ochoa. "Me encontraba en un hotel, prendí el radio y escucho que el gobierno había capturado a Ochoa, y escuché toda la parafernalia que surge en ese momento y el impacto en la sociedad cubana, porque era un general muy respetado y muy querido por el pueblo cubano, con una profunda ascensión social en la sociedad cubana".
Refiere cómo le llamó la atención el hecho de que el parte que se dijo por televisión a las 8 de la mañana, era el mismo que se decía a las 12 y así, durante todo el día, como si no hubiese otro periodista que dijera algo diferente. “Obviamente para un venezolano que estaba acostumbrado a escuchar una diversidad de noticias, de diferentes ángulos y muchas miradas, allá en Cuba te conseguías con una única versión de los hechos, un discurso único y un pensamiento único. Eso significó un enorme material de reflexión y allí está la génesis de un problema profundo que ha pasado en Latinoamérica y que está tocando a Venezuela”.
Luego de la URSS, el devenir de una sociedad

La misma experiencia la tuvo en la entonces Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS). "Cuando pasé por allá tuve la misma impresión de familias, de venezolanos que vivían allí antes que llegara Gorbachov al poder, y manifestaban sus preocupaciones y preguntas de cómo iba a devenir esa sociedad".

— Me llamó mucho la atención una calle que hay en Moscú, capital de la extinta Unión Soviética, llamada “Arbat”, donde cada metro me conseguía a una persona montada en una caja dando un discurso, diciendo cómo debería ser el país. Había una gama de opiniones, unos hablaban mal de Stalin, otros hablaban bien. Era toda una explosión de una necesidad colectiva de hablar, era febril, y respondía a los años de dura crítica, de represión, de negación a la libertad de expresión.
En Venezuela reina la insensatez

— Nunca me imaginé que en Venezuela se podía copiar el modelo y la insensatez, si bien es cierto que se puede conservar el ideal justo, equilibrado y armónico, que reduzca ciertos problemas de injusticia, de pobreza... pero definitivamente lo que ocurrió en Venezuela todavía no se ha procesado del todo, creo que aun la dirigencia política opositora no se ha pronunciado del todo, nunca pensé que la insensatez pudiese llegar a tales extremos de permitir llegar a lo que estamos viviendo hoy. No lo pensé.
“Lo que ocurre ahora es una situación inédita que va mucho más allá de, inclusive, afirmar que en Venezuela impera un discurso socialista, revolucionario que encamine a un futuro mejor. No. Lo que ocurre en Venezuela rebasó y está fuera de eso. Aparte que hace muchos años me había dado cuenta que es inútil dividir taxativamente el mundo político entre izquierdas y derechas, ese discurso es ya infuncional. Con el tiempo he estudiado un poco de política y entendí con el estudio de ciertos autores que ese discurso es una representación con intereses”.
Arrieta es físico y a pesar de tener un discurso labrado en libros de política, explica que cuando se estudia física la mente está educada a reflexionar para poderse plantear preguntas e indagar en aquello que se tiene al frente y que podemos llamar realidad. Ese mundo ideal, romántico, no resiste mucho. “El comunismo, este tipo de sistema que pervierte la sociedad, no resiste mucho una indagación completa y concreta, sobre todo si te ocupas de estudiar un poco la economía en serio, y empiezas a entenderla... y es cuando ese mundo romántico se va desmoronando lentamente. Si no hay una economía real, que funcione que satisfaga las necesidades colectivas, simplemente esa sociedad no existe. Lo que se crea, es un parapeto sostenido con la represión, con la propaganda, con el discurso a costa de la vida de la gente”.

La moral revolucionaria no existe

— Cuando me puse a evaluar el asunto de la economía descubre que no hay una economía socialista como tal, sino un gran capitalismo de Estado, es decir, una versión capitalista más perversa de la que se está denunciando. Ese mundo ético que puede sostener tu romanticismo se cae al ver la realidad que es altamente perversa y carente de ética. La moral revolucionaria es la antípoda de una ética humana.

— ¿Qué le dirías a los chavistas que se rasgan las vestiduras por un régimen que se sólo les ha causado hambre y miseria?

— A mí no me gusta usar el término chavista. Prefiero que Chávez descanse en paz y que  pase a la historia con mucho reposo y dejar que sea la historia la que lo ubique apropiadamente. Pero ese individuo simpatizante con el proceso, que vive rumiando todo el discurso, afortunadamente cada día es una minoría.  A ese grupo no hay cosa que puedas decirle que lo cambie, porque la emocionalidad donde están sumergidos, las emociones que los mueven y que se alimenta con toda esta confusión y con una enorme dosis de resentimiento (esto lo digo con mucho dolor), de ingenuidad, de manipulación del Estado, hace que no puedan escuchar porque los espacios reflexivos lamentablemente en algunos de ellos están casi castrados.

“La ideología, tal como se vende y se manipula, castra la mente. Esa es una de las cosas que yo he percibido fuertemente cercanamente, tanto en Corea del Norte, como en Cuba o URSS. La manipulación ideológica te cercena la capacidad de reflexión y llega un momento que el punto es tal que hay un daño antropológico, un daño en el hombre, en el ser humano.

— ¿Tú crees que Venezuela pueda llegar a ser como la sociedad norcoreana?

— Hasta dónde se puede llevar una sociedad no tenemos imaginación. El hombre puede ser llevado a niveles viles, abyectos a formas de vivir. Es lamentable el hecho de reproducir una copia de Corea del Norte. Podemos llegar a tener una sociedad en Venezuela altamente no deseable. No es que la sociedad de Venezuela pueda llegar a ser igual a la norcoreana o a la soviética en su tiempo, pero sí una sociedad igual en lo no deseable.

— Dame tu opinión sobre Hugo Chávez

— Hugo Chávez llegó al poder porque hubo una gran cantidad de personas responsables de llevarlo al poder y dentro de esos responsables estoy yo, porque voté por él. Tú estás frente a uno de los responsables de haber llevado a ese hombre al poder y lo digo con toda convicción: Lo hice por una gran confusión, lo hice porque estaba confundido, no porque me sentía identificado con él. Asumo mi responsabilidad. Yo era militante de un partido y la decisión del partido fue apoyarlo y, obviamente, Chávez logra entrar no por una vía intelectual en el "ser" del pueblo. Él llega por una vía únicamente emocional y obviamente cuando se va a ese nivel la cosa se hace complicada.

“Mi percepción de Chávez es que fue un hombre que quizás tuvo muchas ganas de hacer algunas cosas, pero con profundas debilidades intelectuales. Un hombre que poseía una inteligencia social y comunicativa, una capacidad de interactuar con las masas, sin lugar a dudas, proverbial, pero por otro lado, con profundas carencias que lo llevaron a tomar un camino que se lo devoró. Sin darse cuenta Chávez queda sumergido del también hoy difunto Fidel que, por supuesto, no iba a traer nada bueno. Chávez mete a Venezuela en un conflicto que no era nuestro, no había necesidad de tomar este camino, sus asesores eran más astutos que él y vieron que era un individuo que permitía establecer un estado de corrupción en Venezuela. La gente que lo rodeó y se dio cuenta del desvarío discursivo de Chávez lo fueron dejando y eso hizo que Chávez se fuera encerrando en un círculo de asesores y de gente de confianza sumamente nefasto, que es esa secta que hoy tiene secuestrado al país. Un grupúsculo mitómano, que ha dado golpes de Estado, que usufructúa la imagen de Chávez que se intentó mitificar, pero no se logró”.

A su parecer, Chávez pecó por su ingenuidad o falta de formación, así como por sus deseos incontrolables, puesto que era un hombre que se vio de un día para otro con una caja chica enorme producto de la renta petrolera, que podía pasearse por el mundo y gastar millones de millones de dólares en unos 10 años “y ahora no hay ni siquiera papel para ir al baño”.

A juicio de Arrieta, Chávez fue un hombre que se traicionó a sí mismo, vivió y murió víctima de esa traición a sí mismo y a los que lo rodeaban. Por supuesto, el final de Chávez también será insumo para la historia, reflexiona al tiempo que comenta que la vida de Chávez fue una implosión de emociones en un momento dado. “El 4 de febrero de 1992 cautivó muchos intereses, porque no queríamos el paquete hambreador de CAP. La mayoría decidió sacarle el cuerpo al paquete de reformas económicas, no fuimos reflexivos allí, cometimos un gran error, el 4 de febrero fue una estupidez a mi modo de ver, un error histórico garrafal que llevó a la sociedad a cambiar un paquete de medidas económicas neoliberales por éste otro paquete que ni siquiera se puede llamar hambreador, porque va mucho más allá de eso”.

Estima que, afortunadamente, fracasó el plan de construir una religiosidad, una mistificación de la figura del caudillo, la intención de crear un apóstol nuevo en América Latina con Hugo Chávez. “Lo que ellos esperaban que ocurriera no ocurrió, por supuesto, el mito no se pudo construir. No se logró deificar, santificar, construir el apostolado que se quería construir sobre Chávez y, hoy en día, tienes un 75 por ciento de la población que quiere pasar urgentemente la página de ese momento histórico”.

Lamentablemente para esa mayoría, las armas y el dinero todavía están en manos de la secta mitómana que está gobernando al país, advierte.

— ¿Qué hay de común entre Corea del Norte, URSS, Cuba y Venezuela?

— Lo común, sin duda alguna, es la parálisis de la sociedad y de la economía. Conseguir cualquier cosa es una odisea. Pero también hay ciertas diferencias. Cuando estuve en la URSS llegó la perestroika y glásnost y la gente lo asumió febrilmente y buena parte de la sociedad dijo: necesitamos opinar y esta es la oportunidad de hacerlo para tener una sociedad diferente y eso nunca se murió en la URSS, especialmente los países que estaban asociados a la Unión en Asia central, marcados históricamente por el islam, como Georgia, Azerbaiyán y otros, que empezaron tener posturas muy fuertes frente a ese proceso y contra el estado soviético. Los años de represión son inolvidables. Lo mismo ocurrió en los países Bálticos, por eso se produjo la ruptura, primeramente con la unión de estados independientes que no duró mucho tiempo, porque la presencia rusa era una presencia imperial en la URSS y eso generó muchos conflictos.

En el caso de Venezuela —apunta Helí Arrieta— si bien es cierto que tiene un control aparente muy bien montado, la sociedad está activa aún y mientras haya la posibilidad de la consulta electoral real, siempre van a estar en jaque. “No es cierto que ellos son ocho millones, ese fraude de la constituyente no pasó ni de tres millones de votos, eso lo saben ellos y obviamente lo sabemos nosotros. Allá en Corea del Norte nunca van a hacer una consulta popular y aunque la hagan es tal el proceso de alienación, que el individuo como tal está tan disminuido que ellos votarían por lo que diga el partido, salvo excepciones”.

En Cuba el proceso es diferente. En el substrato de la sociedad cubana hay un profundo deseo de superar esa condición y eso se va a ver en los jóvenes. “El sector más críticos a la dictadura cubana es la juventud, porque les están vendiendo un país que no existe, pasan 5, 10 y 20 años y todo sigue igualito”.

La gente que nació y fue educada en revolución es la más crítica al proceso, un hecho que lleva a Arrieta a estimar que cualquier mínima apertura que se produzca o ya exista en Cuba, va a permitir dar un giro significativo a esa sociedad. “No creo que eso vaya a ocurrir en Corea del Norte, donde el control del estado es completamente absoluto”.

Entonces se refiere al caso de Venezuela, donde en el pequeño porcentaje que sigue apoyando el proceso, existe una gran dosis de resentimiento en razón de haberse sentido excluida de los beneficios que brindaba la renta petrolera y del país que se desarrolló antes de 1989. “En esa minoría la capacidad de reflexionar sobre el fracaso del modelo socialista es muy difícil, porque no hay nada más delicado que combinar el resentimiento con el saber que fracasaste”.

— Hay gente que por muchos años ambicionó el poder criticando a los gobernantes, con o sin razón, diciendo lo que se debía hacer y lo que no, y cuando llegas al poder repites los mismos errores pero dimensionados. Buena parte de la cúpula del PSUV es de esa gente y aunque repartan la bolsita de comida, mantienen un círculo de compra y, por supuesto, manipulan y maniobran con mucha habilidad la esperanza y la necesidad del pueblo.

Cree que gran parte de esa manipulación se ve reducida por las características de la crisis que vive Venezuela y por la falta de petrodólares. La crisis es tal, subraya, que se les hace difícil manipular. “En sociedades como las nuestras siempre va a existir la tendencia de poner en manos de otros la guía de nuestro destino”.

Arrieta considera como un hecho lamentable el que en Venezuela siempre se haya buscado un Mesías que ponga al país en el camino correcto, la cual debe girar en torno a la tesis de que es necesario que le devuelva, lo que estiman que les quitaron. “Es creer que somos ricos y que otros se robaron mi plata y por eso soy pobre. Todo ese cóctel dentro de la aparentemente lógica del discurso socialista, socialista entre comillas, porque el discurso de corte marxista que nos inunda por la vía cubana, tiene una lógica aparente, porque tiene unas contradicciones internas tan grandes que no soporta un mínimo análisis. Siempre vas a tener seguidores ciegos, capaces de no despertar, la historia nos muestra casos de suicidios colectivos por creer en un mesías, lo que nos lleva afirmar que ninguna sociedad está exenta de ello. Siempre vamos a conseguir individuos que repiten lo que salió de la boca de Chávez o del presidente actual, igual que en Rusia y otros países de la ex URSS, donde te consigues personas que quieren repetir el pasado soviético, con todo lo que eso significó, pues hay gente que todavía ama a Stalin y en China hay gente que ama a Mao”. 

— En Corea del Norte, el abuelo del actual líder, Kim Il-sung, es considerado una deidad, a tal punto que muchos norcoreanos creen que es inmortal, que ese líder nunca murió y estarían dispuestos a dar la vida por cualquier llamado que haga ese líder supremo. Por eso te decía que se hacen daños antropológicos en la psiquis del individuo, en su yo interno, y llega un momento que su capacidad de percepción queda castrada y no es capaz de ver lo real, sino no impuesto. Ejemplos de ello los hay muchos en la historia, cómo crees que el pueblo alemán abrazó con tal fervor el nazismo, llegando a cometer los horrores que se cometieron en la Alemania nazi por un discurso, por seguir a un líder... En Venezuela casi llegamos a eso, pero ocurrieron dos cosas que no estaban en sus planes: la muerte de Chávez y la baja de los precios petroleros.

“La caída del maquillaje del mamotreto llamado Socialismo del siglo XXI ocurrió cuando no había plata para seguirlo pagando. Si no se genera una economía productiva es imposible sostener el sistema. El socialismo nunca pudo tener un modelo de economía alternativa al capitalismo”.

Un venezolano diferente está naciendo

Helí Arrieta se define como un venezolano común y corriente, enamorado de su tierra y de su gente, “soy docente, ciudadano de a pie, he cuestionado mi cultura y me ha interesado conocer la cultura criolla, la latinoamericana, que tiene tantas singularidades y, en esa búsqueda, he logrado conseguir unas respuestas que de alguna forma han aflorado en esta conversación que hemos tenido”.

— Soy amante de la lectura, del cine y abierto a las opiniones, aunque no me gusten. Cuando no me gustan las opiniones les pongo más atención, porque creo que hay algo allí que debo saber, eso ocurrió con mi formación política, cuando supe que había algo que no me gustaba, en lo que me criticaban, me di cuenta de que había una brecha para comprender lo que ocurría y empecé hacer el desmontaje de la confusión.

“Soy un ciudadano preocupado por lo que está pasando. No he querido embarcarme en lo que he denominado la fashion de la diáspora, que incluye a gente que no quiere estar aquí, huir porque no quiere asumir la responsabilidad de lo que fueron mis acciones. Mucha gente de la que sale voto por el gobierno, fue parte de ese gobierno y lo defendían a capa y espada. Los que nos quedamos, los que insistimos en quedarnos, vemos el futuro prudentemente optimista, porque los hechos confirman que este es un proceso insostenible.

Admite el temor que lo embarga es que para sostener el sistema, el pueblo cada día sea reducido en sus expresiones y en su hacer como sociedad generando una situación en la que, en la medida que el pueblo puje por democracia, el régimen presionará aún más para reducir la democracia. “Estoy convencido de que el hambre por la libertad y la democracia de la gente va a lograr que esto se desmorone y eso puede llevar muchos años o pocos años”.

— Sería irresponsable ponerle una fecha a la caída, lo que sí es un hecho, es que cada día la calidad de vida, los servicios públicos se reducen cada vez más, la sociedad se empobrece y surgen dos clases, una que tiene acceso al dinero, producto de un estado que se ha conformado, y la mayor parte de la sociedad, que vive en la periferia, fuera de esa dinámica de la gente poderosa que genera más y mayor pobreza. Aun con este panorama soy optimista y sirvan mis palabras porque el caso de Venezuela requiere de una profunda mirada internacional, se requiere una fuerte presión de la comunidad internacional, porque sin ella es difícil.
Manifiesta que el venezolano dentro de una convicción de paz ha agotado todos los procesos y por eso el gobierno da un golpe de estado, secuestra la constitución, la manipula, “porque sabe que dentro del marco constitucional y democrático no tiene vida. Por eso pedimos al mundo una fuerte acción dentro de los marcos legales, pero que tomen a Venezuela y no la olviden, porque aquí lo que está ocurriendo es de una gravedad histórica, yo diría que es inédita. Ante este hecho no puede haber ojos ciegos ni oídos sordos”.

— Hay un nacer de un venezolano diferente que desea construir una sociedad diferente de la que existe desde 1989 hasta ahora.

Expresa su profunda convicción de cambio en los venezolanos y refiere que en el país no hay un sistema político tradicional que entre dentro de los cánones de la ortodoxia, sino de un modelo que requiere nuevas actitudes críticas y nuevos elementos porque, de lo contrario, se fracasa. “Lo que se cocina aquí en Venezuela en el poder es inimaginable. No hay que tener temor de decirlo y de ponerlo como un elemento de primer orden en la ecuación o en la fórmula que describe lo que está ocurriendo en el país”.
Nos despedimos con la promesa de juntarnos cuando se produzca un cambio para tomar cervezas bajo el calor zuliano. “En Venezuela el régimen no vislumbra ninguna posibilidad de salida, muy distante a nosotros los ciudadanos”.

— ¿Volverías a Corea del Norte?

— Sí me quedarían ganas sería por pura curiosidad. Lo he pensado, pero por supuesto dudo que ahora pueda regresar... En el fondo, no creo, porque no tendría mucho que ver o que buscar allá.