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martes, 4 de diciembre de 2018

Juicio del Chapo: Testigo del gobierno dice que no es posible operar un cártel sin pagar sobornos a los políticos

Por Maibort Petit
@maibortpetit

No es posible que un cártel de narcotráfico pueda operar sin pagar sobornos a la corrupción política, aseguró quien por años fuera el líder de una de las organizaciones criminales más violentas de Colombia: El cártel del Norte Del Valle. Juan Carlos Ramírez Abadía, alias “Chupeta”,  concluyó su testimonio frente al jurado que emitirá el veredicto en el proceso judicial que se le sigue a Joaquín el Chapo Guzmán. Durante el contrainterrogatorio de la defensa, el exnarcotraficante que funge como testigo del gobierno de Estados Unidos dijo haber pagado sobornos a congresistas, fiscales y hasta la campaña del expresidente, Ernesto Samper, para evitar la extradición.

Mientras Ramírez Abadía emitía su testimonio, el acusado se mostraba displicente y su abogado, Eduardo Balarezo, irascible. 

Entre los aspectos destacados por Chupeta salieron a relucir los asesinatos supuestamente ordenados por el hombre cuando era el líder del cártel del Norte Del Valle. El abogado del Chapo, William Purpura, preguntó si en las hojas de cálculo que el testigo mostraba para llevar las operaciones de su empresa criminal, registraba el pago de USD 45.000,00 a unos sicarios que mataron tres personas. 

Igualmente, Purpura en su empeño de acabar con la credibilidad del testigo frente al jurado, preguntó en detalle sobre varios asesinatos. Uno de ellos fue la muerte por encargo del hermano de Víctor Patiño, miembro del cártel de Cali, por el cual se habría cancelado la suma de USD 338.776,00. Otros USDF 200.000,00 se habrían pagado para matar a un sujeto llamado “Pepe” Crespo García.

Purpura hizo mención a 150 asesinatos vinculados a Ramírez Abadía y en su estrategia de tocar las mentes del jurado, mostró una fotografía con 150 personas y afirmó ante el testigo que esa era mucha gente, haciendo referencia a las supuestas víctimas de Chupeta.

El testigo relató que en 1996 se había entregado voluntariamente a las autoridades colombianas bajo un acuerdo falso y corrupto que implicaba desarticular el cártel del Norte Del Valle. 

“¿Ese era un supuesto arreglo que no ocurrió y usted siguió traficando con drogas desde la cárcel?”, preguntó Purpura y Chupeta aseveró: "No. En lo absoluto". Más adelante sentenció que ni tenía que desmantelar su organización ni colaborar con el gobierno.

“¿En 1996 usted mintió en la cara a las autoridades de Colombia?”, interrogó la defensa.

“Sí”, admitió el testigo.

“¿Usted mintió porque quería seguir? ¿Usted tiene algún respeto por los mexicanos?”, repreguntó la representación legal del Chapo.
La fiscalía pidió que no respondiera y Chupeta sólo dijo: "En ese momento era un delincuente".

Cuando Ramírez Abadía se entregó fue sentenciado a 24 años de cárcel, pero sólo estuvo preso 4 años, esto en razón de que supuestamente habría sobornado a las autoridades para lograr su libertad. "Era un acuerdo ficticio basado en corrupción", acotó el hombre que vestía un abrigo negro de invierno y unos guantes del mismo color.

Purpura lo interrogó sobre sus conversaciones con los fiscales federales para llegar a un acuerdo de colaboración que le podría traer una disminución de su sentencia en 5 años máximo. Ramírez Abadía está sentenciado en Brasil a 30 años de prisión y en su acuerdo de extradición el gobierno brasileño estableció como condición que su pena no podría ser mayor a 30 años, cláusula que Estados Unidos aceptó.

Ramírez Abadía se reúne con los fiscales estadounidenses desde el 1° de octubre de 2008 y, desde ese entonces, ha suministrado información al gobierno sobre los carteles colombianos y mexicanos. Chupeta fue uno de los traficantes que suministró la mayor cantidad de droga al cártel de Sinaloa, organización criminal a la que pertenece en Chapo Guzmán. Cuando el testigo explicaba sus andanzas en México y Colombia mencionó que, además del acusado, trató con la plana mayor del cártel sinaloense, haciendo referencia entre los jefes a Ismael Mayo Zambada, Jesús Rey Zambada, Nacho Coronel, Vicente Carillo Fuentes y Héctor Beltran Leyva, entre otros. 

Hubo un momento en que Ramírez Abadía negó tajantemente las acusaciones hechas por Purpura, cuando este le insistió que había dicho a los fiscales que Amado Carrillo Fuentes era su compadre porque había bautizado a uno de los hijos del traficante mexicano. "Eso no es cierto", dijo el testigo.

Explicó que no era el padrino de ninguno de los hijos de Carrillo, aunque el abogado alegó que en un encuentro con fiscales había dicho que el niño tenía 12 años y que la madre se llamaba Margaret. "Yo me la llevaba muy bien con él, de hecho era con quien mejor me la llevaba de los miembros del cártel de Sinaloa o de la Federación y tuvimos negocios juntos, pero no somos compadres", aclaro. 

Otra de las preguntas de Purpura que buscaban mostrar que Ramírez Abadía estaba engañando a los fiscales estuvo relacionada con una supuesta declaración en la que el exnarcotraficante habría dicho que en 1993 Cristina y Jorgito le había presentado al Chapo Guzmán en México, a lo que el testigo respondió: "Fue Cristina. Yo dije que fue a principios de los años noventa, ya que es imposible que haya sido en 1993, porque ese año Guzmán Loera estaba preso".

Purpura también preguntó al testigo si había mentido en relación a la supuesta orden que le había dado la gente de Guzmán de fabricar cocaína con forma cilíndrica. Para llamar la atención del jurado la defensa mostró un fragmento de un video donde se presentaba un decomiso de droga en las latas de jalapeño, donde podían apreciarse unos kilos de cocaína cortados por la mitad. Luego, la fiscalía retomó el asunto y mostró una parte del mismo video que la defensa no había dado a conocer, donde se veían figuras cilíndricas en los paquetes que salían de las latas.

Purpura también preguntó a Ramírez si había visitado a Guzmán en la cárcel entre 1992 y 1996, a lo que el testigo respondió que "nunca ni hablé con él cuando estaba preso". En su lugar habría hablado con el hermano del acusado, Arturo Guzmán, quien el encargado de las operaciones cuando el Chapo estaba preso.

Universidad en Miami

En la audiencia se dio a conocer que Chupeta estudió inglés en una universidad en Miami, además de economía y finanzas en una universidad de Colombia. Y aunque la defensa quería demostrar que él había hecho los submarinos que traían las drogas desde Colombia a México, el hombre aseguró que él no había participado en la construcción, puesto que no era ingeniero, sino que había creado el método nuevo para hacer los envíos.

Purpura también le preguntó al testigo si habla portugués sin acento, a lo que Chupeta respondió que sí  hablaba la lengua, pero con acento extranjero.

También le preguntó si era un líder de una industria de narcotráfico que ganaba miles de millones de dólares mintiendo, matando, corrompiendo, manipulando y que si sabía cómo beneficiarse de la información, a lo que este respondió que todo eso había ocurrido durante su vida como traficante, pero en su vida como testigo, "no, señor". 

Ramírez Abadía fue arrestado en Brasil el 1° de abril de 2007, cuando portaba una falsa identidad como Marcelo Javier Unzue, un hecho que ocurrió justo cuando se recuperaba de unas cirugías que se había practicado para cambiar su rostro. Las autoridades le confiscaron todas las propiedades y caletas de dinero que tenía ocultas en varios lugares, incluyendo una corneta de sonido.

Asimismo confiscaron una serie de documentos de identidad, cédulas y pasaportes de Venezuela, Paraguay y Argentina.

El hombre tenía un pasaporte venezolano expedido en San Cristóbal, estado Táchira, bajo el nombre de José María Valencia Orellano.
“¿Todas esas identidades eran mentiras?”, preguntó Purpura y el respondió: “Absolutamente mentira”.

— ¿Usted mintió para estar libre?, interrogó la defensa.

— Obvio, señor.

Purpura mostró varias fotografías donde Ramírez Abadía aparecía con diferentes facciones a las que el abogado del Chapo llamó disfraces. "Todas esas identidades para evitar ser extraditado a Estados Unidos, por ello usted cambio la apariencia de su cara, nariz, parte de su mentón, pómulos, trasplante de pelo, se hizo abrir más los ojos e implantes de labios. Usted que era un hombre guapo tomó su cara y la cambió dramáticamente su rostro para que no lo extraditaran".

Chupeta respondió afirmativamente, subrayando que de no hacerlo sería capturado y él no estaba dispuesto a pasar tiempo en prisión. 

Compra de políticos colombianos

El ahora testigo de la fiscalía, dijo que en 1990 había pagado entre USD 25.000 y USD 50.000,00, o más, para tener escuchas en el Congreso y que entregó USD 200.000,00 dólares a los hermanos  Rodríguez del cártel de Cali para que pagaran a políticos colombianos.


Aseguró además que pagó USD 1.000.000,00 a un congresista para que este le diera un salvoconducto.

Admitió que había pagado más de USD 500.000,00 a la campaña del expresidente colombiano, Ernesto Samper, apostando a un beneficio para el futuro.

Asimismo afirmó que cuando el Congreso de Colombia estaba discutiendo la restitución de la figura de la extradición, pagó USD 10.000.000,00 para influenciar a los congresistas para que dicha norma no fuera retroactiva.

Corrompió a la prensa

Los sobornos del exlíder del cártel del Norte Del Valle habrían servido también para pagar a la prensa, televisión, periódicos y que estos emitieran informaciones que no fueran perjudiciales a su persona y su organización.

Agentes de la DEA y las prostitutas

La defensa del Chapo puso sobre la mesa la supuesta corrupción de agentes de la Agencia Antinarcóticos Americana en EE. UU., al señalar que Ramírez Abadía les había ofrecido prostitutas, apartamentos y regalos, aunque aclaró que no aceptaron los sobornos en efectivo.


Ramírez Abadía comentó que las coimas a los agentes de la DEA se habían canalizado a través de la unidad SUI de la embajada de Estados Unidos en Colombia.

Fernando Botero

Purpura preguntó a Chupeta si entre 1990 y 2007 había visitado la galería de Arte de Guzmán y el testigo contestó negativamente. 
Igualmente, el abogado le insinúo si se había montado en el “Chapito”,  lo que Ramírez negó también. 

Seguidamente mostró fotos de dos obras del artista colombiano, Fernando Botero,  (“La mujer ante el espejo”), cuyo costo fue de USD 500.000,00. Asimismo, la pintura “La mujer con el lazo negro”, a un costo de USD 580.000,00. Chupeta dijo que no apoyaba al artista, sino que simplemente había comprado sus obras.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Hermano del "Mayo" Zambada acusa al 'Chapo' Guzmán de ser líder del cártel de Sinaloa y de ganar millones de dólares por traficar cocaína a E.E. U. U.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Durante su testificación en el juicio de Joaquín Guzmán Loera, el narcotraficante Jesus 'Rey' Zambada García acusó al 'Chapo' de ser junto a su hermano Ismael ‘Mayo’ Zambada, uno de los líderes del cártel de Sinaloa y de haber ganado miles de millones de dólares traficando cocaína a los Estados Unidos.

La fiscalía presentó a Zambada García como testigo en el segundo día del enjuiciamiento de Guzmán que se realiza en la Corte del Distrito Este de Nueva York.

Zambada García fue arrestado por las autoridades antinarcóticos en ciudad de México en 2008 y se convirtió en colaborador del gobierno estadounidense. Bajo juramento, el narcotraficante que fungió como la persona de confianza que llevaba la contabilidad de los clientes de Estados Unidos del cártel de Sinaloa, explicó cómo funciona la organización criminal supuesta liderada por Guzmán y Mayo Zambada y explicó los sistemas de ganancia que producían la venta de cocaína en Los Ángeles, Chicago y la ciudad de Nueva York.  

La fiscalía sostiene que Guzmán Loera junto a Ismael 'el Mayo' Zambada son los líder del cártel, mientras la defensa sostiene que la verdadera cabecilla de la mencionada organización criminal es Zambada y Guzmán es un mito creado por éste para escaparse de la justicia.

De acuerdo al testigo del gobierno, el Chapo y el Mayo eran "socios" y juntos ganaron millones de dinero con la venta de drogas que en un 100 por ciento se venden en los Estados Unidos.

Zambada García sostuvo que fue sublíder del cártel de Sinaloa, que atendía una bodega en ciudad de México donde se recibía y se despachaba cocaína, heroína, marihuana y metanfetaminas para ser transportada por la frontera mexicana a suelo norteamericano.

El testigo dijo que se reunió con Guzmán en varias oportunidades entre los años 2000 al 2008. Inclusive aseguró que ayudó a su hermano para facilitar la mivilización del Chapo cuando se acaba de escapar del penal de Puente Grande en México. Cuando la fiscal le preguntó cómo había ayudado dijo que había ubicado un lugar para el helicóptero que permitió que Guzmán saliera de un escondite que ya había sido detectado por las autoridades que lo buscaban.

Zambada García explicó cómo funciona el cártel de Sinaloa, la estructura del mismo, que según él tiene líder, sublíderes, trabajadores, grupo gubernamental que son los que protegen al cártel.

Entre los líderes del cártel además de Guzmán y el Mayo, el testigo dijo que estaban: Juan José Esparragoza (el Azul); Amado Carrillo Fuentes, Nacho Coronel, Arturo Beltrán Leiva, Alfredo Beltrán Leiva, Héctor Beltrán Leiva, entre otros.

Aseguró que la cocaína que vende el cártel era proveída por el narcotraficante Juan Carlos Ramírez Abadía alias "Chupeta"  miembro del cártel del Valle.

Zambada García comentó que una vez que habló con Guzmán por teléfono fue el 2008, antes de ser arrestado para discutir un tratado de paz, ya que en ese momento había una guerra entre los narcos por el control de territorios.

Sostuvo que conocía bien a colaborares de Guzmán, Javier Díaz, quien es esposo de mi sobrina hija su hermano el Mayo, y a Amado Carrillo Cifuentes y Esparragoza.

Muestran al jurado un túnel supuestamente hecho por el Chapo

Entre otros testigos presentados a los jurados durante la audiencia de este miércoles estuvo un agente de aduanas retirado de los Estados Unidos, Carlos Salazar, quien describió una serie de intrincados túneles que Guzmán supuestamente usó para acelerar las entregas de drogas a través de la frontera entre EE. UU. y México, lo que ayudó a convertir a su cártel de Sinaloa en una poderosa organización de tráfico de drogas, en una "potencia" a finales de los 80 y principios de los 90.

Salazar describió las redadas llevadas a cabo en ambos lados de la frontera en mayo de 1990 y narró un recorrido por video de un túnel entre Agua Prieta, México y un almacén en Douglas, Arizona.

En el video se observa un túnel que según Salazar tenía la mitad de la longitud de un campo de fútbol y lo suficientemente grande como para que un hombre de 5 pies y 8 pulgadas apenas tuviera que bajar la cabeza para atravesarlo. Tenía luces eléctricas y un sistema hidráulico para levantar el piso que estaba cubierto por una mesa de billar. Dentro del túnel, había carretillas que se utilizaban para acelerar el transporte de toneladas de cocaína a través de la frontera.

El juez regañó a la defensa

El juez Brian Cogan criticó al abogado Jeffrey Litman quien en sus argumentos de apertura dijo que el gobierno era corrupto y que junto al gobierno de México había creado un mito de Guzmán como el  criminal más peligroso del mundo, mientras el verdadero jefe del  cártel de Sinaloa, Ismael Zambada no era arrestado a pesar que su hijo y hermano estaban bajo custodia de las autoridades estadounidenses. 

El primer día del juicio, Litman acusó al actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, y al anterior, Felipe Calderón (2006-2012), de haber recibido "sobornos" del narcotraficante Ismael El Mayo Zambada.

Según el abogado del Chapo, Jeffrey Lichtman, Zambada es quien está realmente detrás de los delitos que se atribuyen a Guzmán como presunto líder del cártel de Sinaloa.

El juez en el caso del narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera negó este miércoles la solicitud de la fiscalía de descartar la declaración inicial de los abogados defensores.

La Fiscalía había solicitado que el juez de la causa desestimara los argumentos del abogado de Guzmán Loera que acusa autoridades mexicanas de recibir sobornos de parte de Ismael “El Mayo” Zambada, incluidos el presidente Enrique Peña Nieto y el expresidente Felipe Calderón. Ambos políticos rechazaron las acusaciones.

Lichtman aprovechó para asegurar que el acusado, en absoluto, es el líder de la citada organización criminal en contradicción a lo alegado por la fiscalía, pues como sostuvo, al frente del referido cartel se encuentra Ismael "El Mayo" Zambada.

Lichtman advirtió que a lo largo del juicio el jurado iba a conocer "un lado triste de esta historia que el gobierno de México y Estados Unidos no quieren que escuchen" y entonces pasó a alertar que el sistema judicial de EE. UU. puede ser deshonesto y aseveró que "el gobierno mexicano ha sido hasta hoy completamente corrupto".

La defensa de Guzmán Loera fue tajante en sus afirmaciones y de manera contundente sostuvo que "el actual y anterior presidente de México recibieron cientos de millones de dólares en sobornos".

Explicó ante los miembros del jurado que otros miembros del gobierno mexicano también han recibido sobornos de Zambada, quien también ha sido señalado en la acusación formulada por el gobierno estadounidense.

"‘Mayo’ los soborna hoy (…) No sólo nunca ha sido arrestado sino que continúa con esta organización multimillonaria en dólares", dijo respecto a narcotraficante a quien califica como verdadero líder del Cartel de Sinaloa.

"Mayo" Zambada figura como coacusado en el caso y, a pesar del ser auténtico líder del poderoso cartel de droga, nunca ha pasado un solo día en la cárcel y, en la actualidad, continúa prófugo habiendo pagado, presuntamente, tanto a Enrique Peña Nieto como a su antecesor, Felipe Calderón, “millones de dólares en sobornos".

El abogado en su exposición, pretendió justificar la actividad de narcotráfico de Guzmán Loera escudado en la pobreza que este pasó en México desde sus primeros años de vida, cuando las circunstancias lo llevaron a dedicarse al cultivo de marihuana y amapola porque era su "única opción de supervivencia".

Para Jeffrey Lichtman, en torno a su cliente se ha conformado lo que catalogó como un "mito" que pretende presentarlo como el mayor narcotraficante del mundo, cuando "ni siquiera es el mayor narcotraficante de México".

Las fugas de “El Chapo” de la cárcel, solo fueron en la opinión del abogado defensor, un intento por salvar su vida al verse amenazado de muerte por sus rivales.

Subrayó que pese a encontrarse preso su defendido, el negocio de la droga persiste, por lo que mal puede responsabilizársele del narcotráfico, toda vez que durante la reclusión de su cliente, “el flujo de drogas nunca cayó”.

Entonces enfiló contra los Estados Unidos, el país del mundo que más consume estupefacientes  ilegales y que pese a la detención y procesamiento judicial de Guzmán Loera, continúa como siempre, sin que el hecho de que Guzmán esté preso haya hecho mermar la actividad.

Lichtman se preguntó las razones por las cuales la fiscalía está dispuesta a ofrecer reducciones de sentencias y visas a quienes rindan testimonio contra Joaquín Guzmán sin importar que dichos testigos sean unos criminales, e inmediatamente se dio respuesta: "Porque la condena de ‘El Chapo’ Guzmán es el premio mayor con el cual los fiscales han soñado (…) Han soñado con esto desde hace años".

Responden los expresidentes

La respuesta del gobierno mexicano no se hizo esperar y a través de la red social Twitter, el vocero de la administración, Eduardo Sánchez, dijo que las afirmaciones del abogado son falsas y difamatorias, pues Peña Nieto fue quien persiguió y capturó al chapo Guzmán y lo extraditó a los Estados Unidos donde está siendo procesado judicialmente.

El expresidente Calderón también reaccionó ante las acusaciones y aseveró que "Ni él, ni el cártel de Sinaloa ni ningún otro realizó pagos a mi persona".

También el exfiscal de la Unidad de Delincuencia Organizada de la Procuraduría General, Samuel González Ruiz, catalogó las acusaciones de la defensa del Chapo contra Peña Nieto y Calderón, como una estrategia de distracción que no guarda relación alguna con el juicio.

El contraste

Las afirmaciones de la defensa de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera contrastan con las emitidas por el fiscal Adam Fels, durante la presentación de argumentos por parte de la fiscalía, un acto previo a la exposición de Lichtman.

Fels acciona por el gobierno en el juicio, en compañía de Gina Parlovecchio, Anthony Nardozzi,  Amanda Liskamm, Michael Robotti y Andrea Goldbarg.

El fiscal aseveró que el juicio contra Joaquín Guzmán es un proceso sobre un caso de drogas, dinero, violencia, fugas de prisiones, de “un vasto imperio narco global, que culminó con la confiscación de miles de millones, y eso es con B [de billones], de dólares de narcóticos ilegales desde 1989 hasta 2014”.

De estas actividades —dijo, al contrario de lo sostenido por la defensa— el responsable y capo que dirigía la organización es el acusado, Joaquín Guzmán Loera, un hombre que se inició en la actividad desde muy bajo, pero que vendió suficientes drogas y usó su instinto y brutalidad para ascender hasta la cima de una organización criminal conformada por cientos de personas. “Pasó de ser un hombre que siguió las órdenes a ser uno que las dio. Y utilizó todos y cada uno de los medios disponibles para asegurarse la permanencia en la cima, incluida la corrupción de funcionarios públicos, secuestros, torturas e incluso asesinatos”.

Refirió cómo Guzmán Loera no se contentó con ordenar matar, sino que él mismo, como lo podrá ver el jurado durante el juicio, “sacó un rifle y disparó a dos hombres a quemarropa. Y luego ordenó a sus trabajadores que cavaran un agujero y quemaran los cuerpos”.

El representante del gobierno dijo que el acusado se valió de todas las herramientas de su oficio para expandir su organización criminal a casi una docena de países. “Y utilizó esta operación para inundar las calles de Brooklyn, Nueva York y los Estados Unidos con cientos y cientos de toneladas de cocaína, marihuana, heroína y metanfetamina”.

Entonces pasó a referirse a parte de los envíos de drogas supuestamente llevados a cabo por Guzmán Loera, “para darle una idea del tamaño y alcance de su organización criminal, quiero que consideren los siguientes envíos de cocaína: Doce toneladas. Eso es más de 26 mil libras en una pesca tanto en el océano Pacífico Oriental en 2004. 19 toneladas en un bote frente a las costas de Panamá en 2007. Ocho toneladas en almacenes en Ecuador en 2009. Y dos toneladas incautadas aquí en Brooklyn en Third Avenue, a unas dos millas de donde estamos sentados hoy. Señoras y señores, esto es solo un pequeño conjunto de ejemplos de envíos de cocaína que Guzmán y sus socios intentaron vender aquí en los Estados Unidos”.

De manera dramática, el fiscal Fels ejemplificó que 41 toneladas cocaína equivaldrían a “328 millones de líneas de cocaína. Eso es más que una línea de cocaína para cada persona en los Estados Unidos”.

La razón de toda esta actividad delictiva no era otra que la de ganar dinero, subrayó Adam Fels, quien dijo que la venta de toda esta droga supondría ingresos “por más de 850 millones de dólares”.

— Por suerte, cuatro de esos envíos fueron confiscados por las autoridades antes de que Guzmán y sus socios pudieran venderlo aquí en los Estados Unidos. A lo largo del curso de este juicio, escucharán sobre esas cuatro incautaciones, escucharán sobre varias más y escucharán el testimonio de que Guzmán se jactó de que por cada una de las incautaciones que sufrió tuvo 100 envíos exitosos.

Adam Fels le hizo saber al jurado que la evidencia que se presentará en el proceso, les permitiría conocer quién es en realidad el Chapo Guzmán, acusado en el caso, donde en un video que el demandado hizo “y envió a los medios de comunicación, [dice que] comenzó a la edad de quince años cultivando y vendiendo marihuana y flores de amapola, que es la fuente de la heroína”.

De igual manera, agregó el fiscal, el jurado escuchará a los testigos del gobierno contar como Guzmán Loera se inició en la actividad vendiendo marihuana dentro de México, pero luego expandió su actividad transportando la droga de otros traficantes hasta la frontera entre Estados Unidos y México, lo que le permitió obtener la capacidad para luego ingresarla a los Estados Unidos a través de la frontera por una tarifa.

Fels contó como parte del éxito del Chapo Guzmán estuvo en la reducción de los tiempos de envío e ingreso de la marihuana a través de la frontera, para lo cual se valió de la implementación de túneles que él mismo construyó. “Luego, a mediados de la década de 1980, Guzmán emprendió una nueva empresa, el envío de cocaína. Van a escuchar que él estableció relaciones con algunos de los carteles colombianos más grandes en ese momento. Los convenció para que le enviaran su cocaína desde Colombia a México y que podía usar sus túneles para mover la cocaína de los colombianos a los Estados Unidos lo más rápido posible”.

El fiscal aseveró que la cocaína comercializada por Joaquín Guzmán Loera proviene de América del Sur donde es cultivada en las montañas de Los Andes, siendo el papel del acusado fundamental para su traslado desde esas latitudes a los Estados Unidos. “Al principio Guzmán comenzó relativamente pequeño. Comenzó a recibir solo unos pocos aviones en pistas de aterrizaje ocultas en todo México. Pero en poco tiempo, Guzmán comenzó a recibir de diez a quince aviones llenos de cocaína cada noche. Esto le valió a Guzmán un nuevo apodo del cartel colombiano. Ya no era solo El Chapo, el corto, ahora era El Rápido, el veloz, debido a la velocidad sin precedentes con la que trasladó la cocaína de los colombianos a los Estados Unidos”.

Jueves sigue Zambada García

En el día 3 del juicio de Guzmán seguirá el testimonio de Jesus Zambada García. En la mañana se tiene prevista la culminación del interrogatorio de la fiscalía y el contrainterrogatorio de la defensa.



miércoles, 7 de noviembre de 2018

Siete mujeres y cinco hombres serán los encargados de emitir el veredicto sobre del 'Chapo' Guzmán

Los seleccionados permanecerán aislado parcialmente y serán escoltados por los aguaciles de los Estados Unidos.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Durante la mañana de este miércoles fueron seleccionados los 12 miembros principales y 6 suplentes del jurado que tendrán en sus manos la responsabilidad de emitir un veredicto de culpabilidad o no sobre Joaquín 'el Chapo' Guzmán, acusado por el gobierno de los Estados Unidos por delitos de narcotráfico, asesinato, lavado de dinero y de liderar una empresa criminal, entre otros cargos. 7 mujeres y 5 hombres conforman el jurado.
Entre los alternos hay 4 mujeres y dos hombres para un total de 18 jurados  que se encuentran bajo un régimen de aislamiento parcial. Serán escoltados por los aguaciles de los Estados Unidos. 

El juez de la causa, Brian Cogan, leyó las instrucciones y dijo que no podían hablar con los medios de comunicación. Cogan dijo a los jurados que podían conversar sobre el clima, elecciones "mejor que de elecciones no" y tienen completamente prohibido hablar sobre el caso.

La mayoría de los jurados habían escuchado hablar del Chapo, especialmente a través de series de televisión de Nexflix, pero aseguraron no tener de información real sobre el acusado.

Otros jurados informaron que tienen conexiones con agentes de la policía. Por ejemplo, un hombre dijo que su hijo es de la policía de Nueva York, uno fue oficial de correcciones, otro hombre vive con un primo que es un oficial de la policía de Nueva York y una mujer que tiene familiares que trabajan para el Departamento de Seguridad Nacional.

En el jurado hay tres inmigrantes: Una mujer de Etiopía, otra del Sur de Asia y otra de Polonia.

Los jurados fueron seleccionados durante dos días de intensas entrevistas en las que fueron convocadas unas 74 personas, de las cuales fueron descalificadas unas 34 personas. 

Guzmán apareció hoy en la corte vestido con un traje azul y una camisa celeste clara. Pausadamente vió a los miembros del jurado que se fueron identificando por los números asignados.

Eduardo Balarezo dijo que se sentían satisfechos con la selección y que confían que harán un buen trabajo.

Por su parte, el abogado de Guzmán Jeffrey Lichtman dijo que si bien había habido llanto de unos prospectos esperaba que el juicio no se convirtiera en un mar de lágrimas.

Los jurados

Los seleccionados componen un grupo variado de ciudadanos donde hay jóvenes entre los 20 y 30 años y adultos entre 50 y 60. Destacan personas que trabajan en la industria de los medios, en líneas aéreas, un miembros del equipo de la demócrata, Alexandria Ocasio-Cortez, entre otros.

Entre los jurados hay una joven afroamericana cuyo padre fue oficial  del ejército estadounidense. La mujer dijo que tanto el 'Chapo' y como la organización el cartel de Sinaloa sonaban "familiares", pero no está segura por qué vía se enteró. Cuando Cogan le preguntó si sabía lo que significa  el término cartel de la droga, ella respondió: "No.

Entre los jurados principales hay 3 personas que hablan español y en los alternos hay 1.

El jurado 256 es una mujer joven que confesó haber visto la serie de Netflix sobre el Chapo, pero  dijo que le había resultado un poco aburrido, "así que no lo vi".

Cogan le preguntó si el programa influiría en su percepción del Chapo y ella contestó que "todo el mundo ha hecho shows sobre ellos".

Un inmigrante del sudeste asiático de mediana edad cuyo hijo trabaja en la policía de Nueva York. Estima que escuchar a los testigos que colaboran con la fiscalía le provocará cierto escepticismo pero que puede ser imparcial.

Entre los seleccionados, también estaba el jurado 208, un hombre afroamericano mayor, retirado del Departamento de Correcciones. El es diábetico. Dijo que escuchó que el 'Chapo' se había escapado de las cárceles en México, pero "eso es todo". Aseguró además que le el deporte, "Me gustan los Giants, pero no es su temporada", dijo.

Una mujer afro-estadounidense de 40 y tantos años cuyo padre integró las fuerzas armadas. Dijo que no sabía lo que significaba la palabra “cartel”.


Un joven afro-estadounidense cuyo primo, con quien vive, acaba de empezar a trabajar en la policía neoyorquina. Le gustan las series televisivas policiales.

Un joven que habla español de manera fluida. Fue atacado por un grupo de adolescentes muchos años atrás pero dice que no quedó traumatizado y que quedó satisfecho con la manera en que el tema fue resuelto por las fuerzas del orden.

Una mujer afro-estadounidense de mediana edad que habla español fluido y cuya tía es una guardia carcelaria jubilada. Está enterada de la reciente y lujosa fiesta de cumpleaños inspirada en Barbie de las mellizas de siete años 'del Chapo', cuyas fotos fueron publicadas en una cuenta Instagram atribuida a Emma Coronel, la joven esposa del acusado.

Una mujer blanca de 40 y pico de años cuya lengua materna es el polaco y que se mudó a Estados Unidos hace más de tres décadas. Su hijo ha tenido problemas con las drogas.

Un guardia carcelario afro-estadounidense jubilado, que ha escuchado hablar de los famosos túneles del 'Chapo' para transportar drogas y es fanático del equipo de básquetbol New York Giants.


Una mujer etíope de unos 50 años. Es la única que dijo que no sabía nada del 'Chapo'. “No tengo ni idea” quién es, aseguró.

El caso


Joaquín 'el Chapo' Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, fue extraditado a Estados Unidos (EEUU) en enero de 2016 acusado de haber exportado miles de toneladas de cocaína a territorio norteamericano.

El juicio se iniciará el próximo 13 de noviembre. El gobierno norteamericano pide  una condena de cadena perpetua para Guzmán Loera.

Los procesos de selección 

Los citados para este caso inicialmente fueron unas mil personas que posteriormente se redujo a cientos que llenaron un cuestionario. Los entrevistados en los dos días de audiencia se entrevistaron más de 74 personas.

El juez Cogan reiteró su decisión que los 16 ciudadanos seleccionados para ser jurados principales y alternos tienen la garantía que sus nombres no serán revelados, así como tampoco sus direcciones y datos personales. A cada jurado se le asignará un número que usarán a lo largo del proceso que dudará unos cuatro meses.

Los miembros del juicio irán a la corte y regresarán a sus hogares custodiados por alguaciles. Las autoridades teman que aliados de Guzmán Loera puedan atentar contra su vida.

El cartel de Sinaloa es la organización criminal de mayor presencia internacional, de acuerdo con agencia antidrogas de EEUU.

El juez decidió no hacer la juramentación de los miembros del jurado hasta la próxima semana antes del inicio de los argumentos iniciales, debido a que existe una preocupación de que algunos jurados renuncien a servir. Si eso sucediera, necesitaría tiempo el martes para elegir reemplazos de una reserva de posibles jurados que se mantendría en espera.

Cogan hizo la advertencia ante el hecho de una mujer elegida para ser jurado que lloró cuando le confesaba al juez sus temores de que la gente descubriera que estaba en el jurado. "Solo tenemos una rebelión abierta", dijo Cogan antes de describir la escena a los abogados.

El juez dijo que una opción era decirle a la mujer que "tendría que acostumbrarse". Los fiscales y los abogados defensores acordaron que establecería un mal precedente si la dejaban ir.

"Nuestra preocupación es que si uno sale con algunas lágrimas", dijo el abogado defensor Jeffrey Lichtman, "tendremos un sendero de lágrimas". Por ahora la mujer se queda en el jurado.




El 'Chap'o Guzmán pide permiso al juez para abrazar a su esposa antes de que se inicie el juicio

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Los abogados de Joaquín "el Chapo" Guzmán solicitaron al juez que le permita al acusado abrazar a su esposa, Emma Coronel Aispuro, el martes 13 de noviembre justo antes de comenzar la presentación de los argumentos de apertura del juicio. 

En una carta enviada por la abogada Mariel Colón Miró se expone ante el magistrado que el breve abrazo puede ser en la sala abierta e inclusive separados por la barandilla de la corte. Aclara que todo este proceso no debería tomar más de unos pocos segundos.

El permiso para permitirle al Sr. Guzmán saludar momentáneamente a su esposa, "tal abrazo con la barandilla entre ellos", no representaría una amenaza para la seguridad. Esto no facilitaría ninguna actividad delictiva y podría hacerse en presencia de fiscales, abogados defensores y alguaciles de los Estados Unidos.

Entre los argumentos expresados, la abogada señala al juez que como mínimo le piden al tribunal que se conceda este gesto humanitario, dado que, como se sabe, desde la llegada de Guzmán a Nueva York, en enero de 2016, no se le ha permitido tener contacto con su esposa ni por teléfono, ni en persona. "A la Sra. Coronel nunca se le ha permitido visitar o comunicarse con su esposo de ninguna manera. La justificación para limitar la comunicación familiar en las SAM fue y sigue siendo "evitar que Guzmán cometa, solicite o conspire para cometer una actividad criminal adicional".

Explican que Guzmán ha estado detenido durante casi dos años en MCC en régimen de aislamiento  Como resultado, la salud mental y emocional se ha deteriorado. . El único contacto humano que ha tenido desde su extradición ha sido con el personal de la cárcel al poner y quitar sus grilletes, y un rápido apretón de manos de su atalaya cuando va a la corte. Guzmán ha estado confinado en una celda muy pequeña sin ventanas durante las 23 horas del día de lunes a viernes y las 24 horas del día durante el fin de semana. A excepción de las visitas legales, el acusado ha estado completamente aislado.

No es razonable inferir que un saludo momentáneo, hecho bajo la supervisión de los Alguaciles de los Estados Unidos, presentaría el riesgo de que el Sr. Guzmán escapara de la corte o incluso le pasara mensajes a su esposa. Todo el tribunal tiene precauciones de seguridad en su lugar. No hay peligro de que intente escapar. El Sr. Guzmán nunca ha sido irrespetuoso, agresivo ni violento con ningún miembro del personal de MCC o miembro del equipo de defensa.

En ese sentido añaden que es bien sabido que el aislamiento tiene un efecto negativo en la cordura de una persona. "Es de gran preocupación que el deterioro de su salud mental y emocional por parte de Guzmán podría llevar a un problema en su capacidad para ayudarlo de manera efectiva en su defensa". 

Por lo tanto, en el interés de la salud mental del Sr. Guzmán y en el interés de la justicia, se solicita respetuosamente que la petición de un gesto humanitario se le conceda al acusado.