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miércoles, 16 de enero de 2019

El juicio de "El Chapo" Guzmán salen a relucir el general colombiano Oscar Naranjo

En la audiencia número 30 del juicio del Chapo Guzmán el testigo del gobierno y ex secretario del acusado describió escenas que parecían una película con las explicabas las andas con el supuesto líder del cártel de Sinaloa. 

Por Maibort Petit
@maibortpetit


Aguerrido y atemorizante, el abogado de Joaquín Guzmán Loera, Jeffrey Lichtman le preguntó al testigo de la fiscalía, Alex Cifuentes sí el había dicho a los fiscales en 2016 que el general colombiano, Oscar Naranjo, recibía "una mensualidad" a cambio de brindarle protección a su familia de narcotraficantes, a lo que testigo de la fiscalía respondió: "si señor". Seguidamente, sostuvo que cuando trabajaba con su hermano "Pacho" [Francisco Cifuentes] habría pagado a la Fuerza Aérea de Colombia un soborno de USD 50 mil para que mantuvieran al cártel familiar informado.

Durante el tercer día de testimonio de Cifuentes en el juicio de Joaquín Guzmán Loera, que se realiza en la Corte del Distrito Este de Nueva York, el abogado de la defensa buscó acabar con la credibilidad del testigo frente al jurado. Lichtman preguntó sí había estado con "Pacho" pagando sobornos a alguien que Cifuentes creía que era agente de la Agencia Antidrogas Norteamericana DEA en un restaurante cerca del aeropuerto colombiano, a lo que respondió: "Si. Mi hermano le hizo un regalo, era una cajita como de celular con dinero en efectivo". Continúo señalando que el agente de la DEA no estaba preocupado por lo que movía esa organización, en referencia al narcotráfico.

Traicionar al Joaquín significa la muerte

Cifuentes fue interrogado sobre unos supuestos negocios que habría planteado hacer con terceros a espalda de Joaquín Guzmán Loera, mediante el mecanismo el envío de cocaína fundida en jugos de plástico desde Colombia a Canadá, sin pasar por México con la mafia italiana. ¿Usted planeó hacer negocios sin el Sr. Guzmán? Preguntó Lichtman, y el testigo respondió: "Eso está mal interpretado, o mal escrito. Hacer negocios a espaldas de Joaquín sería ser asesinado".

El ex secretario de Guzmán afirmó que su hermano Jorge Cifuentes le pidió que colabora con la justicia estadounidense a través de una llamada de teléfono que le hizo desde la cárcel. Asimismo, confirmó que el Chapo le había dicho en una reunión que tuvieron en Culiacán que su hermano está cooperando en su contra en Estados Unidos y que en el marco de ese acuerdo le había dado la cuenta de Laura.

Dijo que Guzmán había autorizado a Jorge Cifuentes a colaborar a través del abogado del narcotraficante Daniel Barrera Barrera, alias "el Loco Barrera". ¿ Y Guzmán no lo asesinó por eso?, preguntó el defensor a lo que el testigo respondió: No me asesinó, me dijo que había otras formas de hacerlo. Él me alejó de su entorno. Joaquín estaba paranoico", dijo.

Un amparo

Contó Cifuentes que en 2013 fue arrestado en Culiacán bajo un falso nombre. Sostuvo que los agentes llegaron a su casa, se lo llevaron en un convoy a la ciudad de México. "Me golpearon en las Azucenas, no tenían orden de registro, ellos mintieron frente al juez" y usted, preguntó Lichtman peleó el caso alegando esas mentiras ¿cierto?, a lo que el testigo contestó: "Los abogados de Joaquín hicieron un amparo".

-¿Salió de la cárcel? acotó Lichtman.

 Cifuentes dijo: "Si. Luego del proceso".

_¿Usted se entrevistó con el Director del Crimen Organizado de México?

 Cifuentes: "Si, al inicio".

-¿Y le dió información sobre sus actividades delictivas, pero no todas, inclusive la que había en su acusación en EE. UU.? acotó Lichtman.

El testigo dijo: "Ellos me dieron la acusación de mi hermano Jorge. Yo les dije que ese no era yo, que a mi no me arrestaron en Venezuela. Que ese no era yo". 

Luego le dieron la suya -señaló el abogado- y le pidieron que identificara en una fotografía a Dámaso López Nuñez. Usted no se llevaba bien con él. Pensó que lo iba a matar, nombró a su abogado Granado y dijo que Guzmán lo había mandado.

Cifuentes respondió es un enviado de Joaquín Guzmán. 

Añadió que Oscar Manuel Gómez Nuñez es el abogado principal de Guzmán Loera.

Las escenas soñadas de la película del Chapo


Cifuentes sostuvo que en una reunión sostenida en 2012 en Culiacán con el productor de la película que Guzmán quería hacer sobre su vida, el acusado contó a la persona que lo entrevistaba que había sido  golpeado por el Ejército mexicano, y que además le habían amarrado los pies con una cuerda que a la vez colgaba de un helicóptero que  voló con el capo colgado para obligarlo a confesar dónde tenía las drogas.

Dice que Guzmán contó que cuando contó sobre ese arresto en Nayarit mostró al productor sus manos con las marcas de la golpiza que le habían dado con las culatas de los rifles de los militares.


Cuando Lichtman preguntó sí había visto las cicatrices en las manos
Cifuentes replicó: “No las miré”.


martes, 27 de noviembre de 2018

Miles de dólares en sobornos para que el Chapo tuviera teléfono en la cárcel y relaciones sexuales con sus esposas

Por Maibort Petit
@maibortpetit


A lo largo de la audiencia de este martes en el juicio de Joaquín "El Chapo" Guzmán el testigo de la fiscalía Miguel Ángel Martínez Martínez explicó cómo el acusado transformó su vida durante el llamado "boom de la cocaína" de los años noventa. También detalló que gracias al pago de un soborno, de unos USD30 mil a USD 40 mil mensuales, a una persona ligada al director de la cárcel del Altiplano en México cuando el Chapo estaba preso en 1993 para que el acusado tuviera un celular y pudiera tener relaciones sexuales con sus esposas.
Comentó que consiguió -gracias al pago de sobornos- también metió comida gourmet, zapatos, ropa y otras facilidades. Las coimas al funcionario se pagaron por entre 6 u 8 meses, dijo el ex miembro del cártel de Sinaloa.

Los jalapeños

Martínez, el segundo ex miembro del cártel de Sinaloa que testificó como testigo colaborador del gobierno estadounidense. En su segundo día en el estrado dió a conocer nuevos detalles de cómo Guzmán transportaba "de 25 a 30 toneladas" de cocaína al año en los Estados Unidos en latas de jalapeños  antes de  el método fue descubierto en 1993 por las autoridades norteamericanas.

Martínez explicó a los jurados los entretelones de las peripecias de la vida del acusado en México, las riquezas logradas con la venta de cientos de toneladas de cocaína en los Estados Unidos. 

Según el testigo, Guzmán empezó a incrementar su fortuna en 1990 con la sofisticación de los métodos para pasar la droga desde México a Norteamérica, a través de túneles, trenes, latas de jalapeños y camiones doble fondo, entre otros.

Guzmán empezó adquirir propiedades inmobiliarias en México, el balnearios de las playas, compró 4 jets, ranchos y llegó  un momento en el que decidió comprar un rancho en Gualadajara que transformo en un zoológico particular donde logró poseer tigres, leones, panteras, venados, trenes de paseo por las amplias hectáreas de terreno. Asimismo, viajó por el mundo, desde Macao, Tailandia, Hong Kong y Japón a todos los países de Europa, incluida Suiza, donde pagó los tratamientos en una clínica "donde ponen algunas células en ti para que te mantengas joven". disfrutó de comodidad y las ganancias eran tales que daba regalos costosos. 

Dijo que el Acapulco se había comprando una casa que valía $ 10 millones, con canchas de tenis, piscina, donde atracaba un yate llamado "Chapito".

Martínez dijo que Guzmán había ganado tanto dinero que obsequió a sus empleados unos 50 vehículos que tenían un costo de entre USD 30.000,00 y USD 35.000.00 por unidad.  Al testigo le regaló un reloj Rolex de diamantes.

Martínez Martínez trabajó muy cerca de Guzmán desde 1986 hasta 1998, cuando se produjo el ascenso del líder en el cártel de Sinaloa. Durante el testimonio, el testigo explicó cómo se inició la guerra entre el cártel de Sinaloa y el de Jalisco, con los hermanos Arellano Felix.

Escuchas

El testigo explicó que entre las estrategias usadas por Guzmán para espiar a sus rivales, a los compadres, novias y amigos el acusado se había comprado en Estados Unidos una máquina que permitía clonar teléfonos, una alta tecnología de escuchas y equipos de monitores que le permitió ser uno de los hombres mejor informados. 

Martínez Martínez comentó que el Chapo quería saber qué pensaba de él su gente su gente y sus enemigos "Sus enemigos, sus amigos, sus competidores, a quien él quisiera" incluyendo a las novias.

Manifestó que la organización de Guzmán había clonado las latas, etiquetas, y cajas de una compañía real, La Comadre para evitar el escrutinio de la FDA. Le dijo al fiscal que habían usado ese mecanismo porque era mas fácil trabajar con una marca que ya tenía los permisos para exportar los jalapeños a los Estados Unidos. 

Ese método lo usaron por un tiempo y comentó que empacar entre 600 y 700 latas con ladrillos de un  kilo de cocaína era muy difícil para los trabajadores. Inclusive, comentó que los empleados se habían intoxicado ya que cuando presionaban la droga en la lata expedía en el aire la cocaína.

Los envíos en las latas de jalapeños también le crearon problemas con los proveedores colombianos, en especial con Juan Carlos Ramírez Abadía alias "Chupeta" porque este decía que la cocaína perdía pureza  y reactividad cuando era empacada con presión en los envases de metal. Esta queja obligó a que hubiese un cambio de producción a ladrillos de medio kilo rodeados de arenilla para reproducir el peso y la sensación del agua y de pimientos reales sin comprometer la calidad.

El testigo dijo que en la medida que se mejoraban los envíos, Guzmán lograba ganancias en efectivo millonarias, a tales extremos que Martínez Martínez se veía obligado a depositar entre $ 10 y $ 12 millones al mes en bancos mexicanos para lo cual pagaba sobornos a los empleados de las entidades financieras. 

También explicó que Guzmán tenía almacenado fajos de billetes en residencias privadas.

Cuando el Chapo fue arrestado le pidió a Martínez que se encargara de atender a una de sus esposas llamada Griselda y sus hijos Edgar, Joaquín, Ovidio y una niña. El testigo les prestó seguridad, le dió casa, dinero y les regalaba carros. "Nada les faltaba", dijo el testigo.

También mencionó a otra de las esposas llamada Alejandrina y sus hijos César, Archivaldo, Alfredo y una niña.

Martínez también describió cómo el cartel de Sinaloa estaba introduciendo de contrabando toneladas de cocaína en los Estados Unidos, a través de túneles excavados debajo de la frontera, en camiones cisterna con compartimientos secretos. De regreso a México los camiones iban repletos de decenas de millones de dólares en efectivo que se quedaba en Tijuana, donde Guzmán enviaría sus jets privados cada mes para recogerlos. En promedio, cada avión llevaría hasta $ 10 millones, dijo el testigo.

Guzmán, de 61 años, fue extraditado enero de 2017 y está acusado de utilizar la intimidación y la violencia para dirigir una empresa criminal que traficó miles de toneladas de cocaína, heroína, marihuana y metanfetaminas logrando ganancias que según el gobierno estadounidense rondan por  $ 14 mil millones. Se espera que el juicio dure cuatro meses.