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jueves, 17 de noviembre de 2016

8vo día del juicio de los sobrinos de Cilia Flores: Fiscalía muestra experiencia de los acusados y la defensa apela al sentimiento del jurado

Por Maibort Petit 
@maibortpetit


Era el octavo día del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana. Los rostros han ido cambiando en la medida que han salido a relucir datos que complican la estrategia de la defensa y del gobierno. 

A las 9:30 AM los alguaciles de la Oficina de Prisiones trajeron a los dos acusados. Ambos llevaban sweaters pullover gris, de esos que usan los estudiantes de las escuelas jesuitas, con corbata y pantalón bien planchado. Dentro de la táctica de la defensa está que los dos acusados aparezcan como chicos buenos, incapaces de cometer delito alguno. Aunado a su vestimenta de niños católicos está la actitud de Efraín Antonio Campo Flores y su primo Franqui Francisco Flores de Freitas. Cada vez que entra y sale el jurado de la sala, los dos hombres buscan establecer contacto visual con los miembros del jurado. 

Sentados al lado de los acusados están sus flamantes abogados. Destaca el cuidado y el afecto que muestran los profesionales de los dos bufetes con sus clientes. Hoy en la mañana vimos a la abogada Elizabeth Espinosa y a David Rody arreglarle el cuello de la camisa y la corbata a Flores de Freitas, mientras que John Zach se esmeró en que Campo Flores estuviera impecable antes que llegara en jurado a sus asientos.

La sesión número ocho del juicio empezó con al declaración final de la fiscalía, tal como lo establece el reglamento. El fiscal Brendan Quigley basó su explicación en la importancia de las evidencias con las cuales pretenden probar la culpabilidad de los acusados, más allá de la duda razonable. 

"Los dos acusados  creyeron que estaban por encima de la ley. Se creían poderosos en Venezuela y actuaban con "impunidad" a causa de quiénes eran y quiénes eran sus familiares" dijo Quigley al jurado, cuando les pidió condenar a Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas por conspirar para introducir masivos cargamentos de cocaína en Estados Unidos.

Quigley dijo que las evidencias recogidas desde agosto hasta noviembre de 2015, muestran que dos hombres tenían el control del aeropuerto más importante del país y utilizaban su poder para burlar las leyes y enviar droga a los Estados Unidos. 

El fiscal dijo que los acusados no fueron víctimas ingenuas de un complot estadounidense, sino todo lo contrario. "Son dos hombres adultos ansiosos y entusiastas que trabajaron metódicamente durante meses para ejecutar un complicado acuerdo de drogas por el cual buscaron ganar 20 millones de dólares". 

Quigley afirmó que "los acusados estaban desesperados por lograr el dinero fácil para ayudar a impulsar la campaña de su tía Cilia Flores y lograr consolidar a su familia en el poder".

El fiscal aclaró que los acusados no son niños pequeños. "No. Son hombres de 30 años. Uno de ellos, el señor Campo, es abogado. Ellos sabían lo que estaban haciendo y lo que buscaban con su acuerdo para vender droga proveniente del grupo terrorista Farc hacia los Estados Unidos".

El fiscal presentó de manera cronológica todos los detalles de la investigación que concluyó con la captura de los sobrinos del presidente Nicolás Maduro. Recordó "los planes de vuelo, los pagos de 900 mil dólares por la llegada del vuelo a la isla de Roatán, a donde llegaría la cocaína que se enviaría el 15 de noviembre de 2015, a las 4:30 PM".

Destacó el poder que tenían los dos acusados para usar el hangar presidencial del aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía y la propuesta que hizo Campo Flores de comprarse un avión Falcon para el envío de la mercancía.

El fiscal fue claro al señalar que la defensa pretende hacer aparecer a sus clientes como tontos inducidos y engañados por los informantes de la DEA, que son hombres corruptos informantes que se aprovecharon de dos crédulos jóvenes que soñaban con ganar dinero sin hacer nada. Pero "la verdad es que los acusados fueron capaces de conspirar y creyeron que eran capaces de hacerlo, logrando juntar todas las piezas para traficar cocaína", aseguró.


Quigley pidió al jurado que revise las evidencias, y que compare la confesión hecha por los dos sujetos luego de ser arrestados con los audios, los videos, los mensajes de texto y conversaciones por otros sistemas de chateo y observarán cómo el gobierno demostró más allá de la duda razonable que los acusados ​​no sólo son narcotraficantes, sino que sabían que las drogas iban a los Estados Unidos desde el principio de la conspiración.


Quigley solicitó al jurado poner especial atención a las confesiones de los acusados, ya que las mismas son elementos suficientes para condenarlos. Queda claro en esas pruebas que Campo sabía que la droga venía de las Farc y que ambos sabían que la droga iba a los Estados Unidos. 



Acotó que se dediquen a escuchar las propias palabras de los acusados en las 6 horas de audio, que se encuentran traducidas. En esas grabaciones los acusados documentan los planes para volar a Honduras, la información sobre los pilotos, el avión, el plan de vuelo, el cargamento de drogas y el poder que ambos tenían para usar el hangar presidencial del primer aeropuerto de Venezuela. Más aún, allí se puede apreciar el control que tenían los acusados sobre las instalaciones del aeropuerto, ya que Campo Flores aseguró que ni siquiera los generales y los coroneles no podían interferir ya que él era el hijo de la primera dama.

En las grabaciones se escuchó a Campos Flores decir que estaba desesperado por conseguir 20 millones de dólares, ya que tenía que pagar los 4 mil votos que cada dirigente de parroquia le había conseguido para la campaña de su madre.

El abogado defensor, David Rody apeló a la ridiculización de las fuentes usadas por la DEA, y a descalificar la investigación diciendo que era un vulgar montaje. 

Apeló a los sentimientos del jurado al decir que "en sus manos está que estos dos hombres regresen a casa con sus familias".  

Rody dijo que su cliente Flores de Freitas y su primo Campo Flores no tenían idea de lo que estaban haciendo. Ellos no tenían experiencia, ni conocimiento de cómo se hacía un negocio de narcotráfico. "Lo que se escucha en esas grabaciones que el gobierno dice que es la cara de la prueba es sólo  una fanfarronería ya que mis clientes nunca tuvieron la intención o la capacidad de sacar el trato". 


Rody aseguró que los acusados fueron atrapados por algunos de los "peores, corruptos y engañosos informantes" que tiene la DEA.

Señaló cómo la fiscalía renunció a su declarante confidencial, José Santos Peña, y rompió su acuerdo de cooperación después de que la defensa jugó grabaciones de su presunto tráfico de drogas desde la cárcel.

Rody explicó que Santos Peña es un miembro del cártel de Sinaloa, que tiene una relación muy cercana con El Chapo Guzmán y que se encargó de hacerle negocios al narcotraficante Pablo Escobar. 

Acotó que fue Santos Peña quien habló de traer las drogas a los Estados Unidos. No hay evidencia de que el envío de drogas iba a los Estados Unidos.


Señaló que Santos Peña fue sólo uno de varios informantes corruptos que vieron una gran recompensa o una condena reducida por delitos cometidos en el pasado si podían ayudar a la  DEA a condenar a un miembro de la familia presidencial venezolana.

El abogado mostró a los acusados y dijo "Señores, esto es lo más crítico que haya ocurrido en las vidas de Campo y Flores. En sus manos está que estos jóvenes regresen a casa con sus familias".

Por su parte, Randall Jackson repitió los alegatos de que sus clientes provienen de una familia modesta y trabajadora y que ellos tenían una vida sencilla en Venezuela.  "Su familia es la que tiene poder, ellos no", acotó.

Aseguró que que sus clientes fueron víctimas de una trampa confabulada por la DEA y el gobierno estadounidense, pues la idea de traer la droga a Estados Unidos no fue de ellos sino de los informantes. "Fue una operación encubierta, un escenario creado para atraparlos. Nunca les encontraron drogas reales”, afirmó Jackson. 

El abogado de Campo Flores dijo que la investigación realizada por el gobierno tiene serios problemas. "mis clientes sí sostuvieron reuniones con unos narcos que eran informantes de la DEA, pensando que podrían ganar hasta 20 millones de dólares a cambio de hacer nada, de tan inexperto que son".

El fiscal Bove respondió a los puntos más críticos de la defensa. Dijo que el objetivo de los acusados, en parte, era obtener dinero en efectivo para contrarrestar el dinero que  ellos creían que Estados Unidos estaba suministrando a la oposición antes de las elecciones de la Asamblea Nacional de Venezuela celebradas  en diciembre de 2015. 

Bove dijo que el jurado debe centrarse en las evidencias conformadas por grabaciones,videos, audios, mensajes de texto y telefónicas que muestran que los sobrinos estaban "ansiosos y entusiasmados de hacer tratos con drogas".



Este viernes en la mañana comenzarán las deliberaciones del jurado.  A primera hora se realizará la reunión con el juez Paul Crotty para dar las instrucciones finales sobre los temas legales y los delitos que se deben observar para emitir el veredicto. 

Es probable que el resultado de las deliberaciones se conozca este viernes en la tarde o el lunes al medio día.

Coacusados y mencionados en el juicio de los sobrinos de Cilia Flores

Por Maibort Petit
@maiborpetit

Este jueves se realizará la octava audiencia de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana, Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas acusados de conspirar para traficar a los Estados Unidos 800 kilos de cocaína.

Efraín Antonio Campos Flores (30) y Franqui Francisco Flores de Freitas (31) fueron arrestados el 10 de noviembre de 2015 en el restaurante del hotel Servotel, ubicado a unos 10 minutos del aeropuerto internacional Toussaint Louverture de Puerto Príncipe, cuando intentaban finiquitar el primer  envío de una serie de cargamentos de drogas que tendrían como destino final a los Estados Unidos y obtener de manos del narcotraficante mexicano 11 millones de dólares que usarían -según declaraciones de los acusados- para pagar la campaña de la primera dama Cilia Flores a un curul de la Asamblea Nacional de Venezuela.

Los dos imputados fueron arrestados por la fuerzas antinarcóticos de la Policía de Haití y fueron entregados en la custodia de la Agencia Antidrogas norteamericana  (DEA) el mismo día del arresto, para ser trasladados posteriormente a la ciudad de Nueva York donde enfrentan dos cargos:

1) Conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos, y (2)de fabricar o distribuir cocaína, a sabiendas y con la intención de que se sería importada a los Estados Unidos, en violación del Título 21, del Código de Estados Unidos, Secciones 952 (a), 959 (a), y 963. 


El juicio de los sobrinos del presidente Nicolás Maduro comenzó el pasado 7 de noviembre cuando el jurado compuesto por 12 personas, 7 mujeres y 5 hombres empezaron a recibir las evidencias obtenidas por el gobierno a través de sus informantes confidenciales y la recuperada de los teléfonos celulares, correos electrónicos y reportes de testigos cooperantes y fuentes encubiertas.

El juez de la causa, Paul Crotty ha instruido a los miembros del jurado para que mantengan lealtad a las leyes, prohibiendo opinar sobre los hechos que conforman la carga de la prueba con terceros y mantener una actitud imparcial sobre las evidencias.

Los jurados, una mayoría de ciudadanos afroamericanos, seguidos por blancos, latinos y asiáticos, se someterán este jueves a la revisión de la documentación presentada y se les permitirá deliberar para producir el veredicto final que sorteará la suerte de estos dos hombres otrora poderosos.

Crotty informó a los jurados que en el caso  de Campo Flores y Flores de Freitas involucra a otras personas (coacusadas o mencionadas) que no estarán presentes en las audiencias entre quienes se encuentran contactos de los imputados y personas que participaron en la frustrada operación de tráfico de drogas. 

La siguiente lista de individuos  fue la mencionada por el juez Crotty como asociados a la supuesta conspiración. Destacan en ella los miembros de la tripulación del avión YV-2030 en el que los acusados viajaron a Haití y a Honduras, y quienes serían los pilotos responsables de llevar el primer cargamento de cocaína desde la rampa presidencial 4, del aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía hasta el aeropuerto de la isla de Roatán en Honduras.

Ellos son:

-Roberto de Jesús Soto García (Preso actualmente en Honduras a la espera de la deportación a los EEUU)
-Cilia Flores ( Primera Dama de Venezuela)
-Pablo Rafael Urbano Pérez
-Pedro Miguel Rodríguez González
-Marco Tulio Uzcategui Contreras
-Jesfran Josnel Moreno Sojo
-César Orlando Daza Cardona
-Ruben Paredes C
-Ruben Lugo 
-Mohhamed Abulzazza
-Mohamad Khalil, Abdul Razzak Yanez

Y las siguientes personas que fueron tratadas con apodos:
Chicho, Gordo, El Flaco, Pepero

martes, 15 de noviembre de 2016

Sexto día del juicio de los sobrinos de Cilia Flores: Defensa logra enterrar al informante confidencial CS1

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Durante el sexto día del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana, Efraín Antonio Campos Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, los abogados defensores lograron eliminar al testigo clave del gobierno, el informante confidencial (CS1) José Santos Peña, quien participó en la operación que condujo a la captura de los familiares del presidente Nicolás Maduro, acusados de conspirar para traficar 800 kilos de cocaína a los Estados Unidos.


El abogado de Campo Flores, Randall Jackson y el de Flores de Freitas, David Rody se encargaron de enterrar la credibilidad del testigo de la DEA frente al jurado, consiguiendo-inclusive- que la fiscalía le advirtiera en corte que su acuerdo de cooperación quedaba sin efecto.

La defensa mostró unas grabaciones hechas por la oficina de prisiones (BOP) en la cárcel federal de California donde permanecen en custodia, Santos Peña y su hijo José Santos Junior ,desde agosto 4 de 2016. En los audios -que corresponden a conversaciones sostenida entre los dos informantes y dos hijos de Santos Peña (Joaquín e Hilario) que viven actualmente en Los Mochis, Sinaloa, México- se aprecia cuando los dos ex informantes organizan negocios ligados al narcotráfico.

En las grabaciones se escuchó a el ex informante de la DEA -CS1- dando instrucciones a sus dos hijos para que realizaran operaciones de venta de drogas a algunos de sus clientes. Se habló de la entrega de maletas llenas de mercancía, unas 120 "bolas" cuyo contenido al parecer era cocaína. También se refirió a una transacción  de anfetaminas.

Mientras Jackson y Rody destruyeron en su totalidad la credibilidad de CS1, los fiscales federales no les quedó más remedio que observar calladamente las confesiones que iba realizando lentamente Santos Peña a lo largo de su interrogatorio. Al final de la intervención de la defensa, el fiscal Emil Bove informó a Santos Peña que el gobierno no le entregaría la carta 5K, que es un instrumento con el cual, el acusado de mentirle al gobierno federal, podría obtener una disminución de su condena. Ahora, el ex informante de la DEA podría ser sentenciado a cadena perpetua, tal cual lo advirtió Jackson al final de su intervención.

Santos Peña es una parte clave de la acusación contra Campo Flores y Flores de Freitas,  y jugó un papel importante en la investigación realizada por el gobierno para capturar a los dos acusados.  Santos Peña confesó en corte que había sido el primero en plantear en las reuniones sostenidas con los sobrinos presidenciales en Caracas, que las drogas tenían como destino final a los Estados Unidos.

Cuando Bove informó a Santos Peña que se le retiraban todos los privilegios como cooperante, la cara del  ex informante se transformó drásticamente frente a los ojos del jurado, que miraba incrédulo al testigo.

La defensa de Campo Flores y Flores de Freitas presentaron el caso al jurado como "un complot preparado por los informantes de la DEA" para atraer a los hombres venezolanos a realizar un negocio de narcotráfico, "donde ellos no tenían que poner nada y que iban a ganar muchos millones de dólares". Los abogados dijeron a los jurados que sus dos clientes fueron víctimas de los informantes de la DEA que buscaban peces gordos para cobrar una gran recompensa. ¿Usted lo hizo por dinero, por ganar mucho dinero? Preguntó el abogado Jackson en tono enérgico. El informante dijo: "No. Yo cobraba por todos mis trabajos, ya que todos eran exitosos".

El abogado David Rody acusó a Santos Peña de haber "pescado" a los dos sobrinos del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores como "trofeo" para la DEA, al igual que le preguntó si él tenía un sentimiento de odio o rabia contra la familia de los dos acusados. Santos dijo que no, que no tenía nada personal contra Campo, Flores ni su familia.

Rody recordó un chat entre Santos Peña y el agente especial Sandalio González donde este le manifiesta que quería tener sexo con la mamá de Efraín (Cilia Flores). 

Las evidencias se mantienen y son válidas

A pesar de haber fulminado la credibilidad de las dos fuentes confidenciales de la DEA, la corte mantendrá las evidencias recogidas por los dos hombres que incluyen grabaciones de audio y video, hechas por CS1 y CS2 cuando fueron a Caracas a reunirse con Campo Flores y Flores de Freitas, y finiquitar el negocio que incluía el envío de 800 kilos de cocaína a Honduras, con destino final a los EEUU.

Al finalizar el interrogatorio de Santos Peña, el abogado Jackson dió la última estocada al afirmar frente al jurado que el kilo de cocaína que Campo Flores llevó a la reunión con CS1 en Caracas, no era cocaína de verdad. ¿Usted  destruyó la cocaína de este caso cuando descubrió que no era cocaína de verdad? ¿Cierto?. Con ese zarpazo el abogado quiso imponer su criterio frente al jurado que lo escuchaba con  mucha atención.  Santos dijo que "si era cocaína y de la buena".

El gobierno contraataca

Luego de ese revés, el fiscal Emil Bove mostró a los jurados transcripciones de comunicaciones por mensajes de textos que sostuvieron Campo Flores y una persona apodada "Pepe". En dichos chats se pudo leer que el hijastro de Maduro le  pedía información a "Pepe" sobre los pilotos que harían el viaje del envío de la droga. Ambos decían que había necesidad urgente de reunirse. Campo dijo a "Pepe" que debían enviar regalos grandes a los tipos grandes.

Decían que eran empresarios y que tenían que actuar en consecuencia. "Pepe" le informaba a Campo que "ellos querían tomar crédito"(..) por 300, 500 "me gusta ese 500", acota Campo.

"Pepe" respondía: "Le dije que nos diera crédito a nosotros".
Campo: "Ya lo hicimos dos veces...ya" ¿Y con el portugués?
Cuando llegue a Miami voy a cambiar el ticket...
"Pepe": Ellos quieren que les vendamos para la fiesta...1000...les dije que 3
Campo: 200 por unidad...Vente y hablamos.

Luego se mostró al jurado una conversación entre Flores de Freitas con PPR,  donde el primero le pregunta al segundo por el -G52,...luego dice a dónde enviamos...3000 de créditos
F:Va al "El Sombrero", esa era la condición..
PPR: Voy a juntarme con el magistrado....
F:Cuánto le digo...si ofrecemos un millón...
Dos..ellos me dan crédito...
Esperemos a ver si se puede meter más...

Otro agente de la DEA testifica en el estrado

Seguidamente testificó el agente Kimojha Brooks quien explicó que trabajó en la operación y fue el encargado de recibir, de manos de la policía de Haití, los teléfonos de los acusados, los pasaportes y  fotografías de los pasaportes de los otros individuos que viajaron en el avión que llevó a Campo Flores y Flores de Freitas a Puerto Príncipe el 10 de noviembre de 2015.

Brooks dijo que se había encargado de la seguridad de los acusados, de tomar sus datos biográficos, de completar las formas de inmigración y el procedimiento de entrada a los EEUU.

El abogado David Rody preguntó a Brooks si él era el encargado de cuidar las evidencias, a lo que el agente respondió que sí, y que las había recibido de manos de los oficiales haitianos.

Dijo que el avión en el que viajaron los acusados no fue requisado por personal de la DEA, ya que no estaban autorizados.

Rody preguntó si vió que los acusados tenían drogas o armas consigo y Brooks dijo: "No".

Un nuevo testigo aporta datos interesantes al caso

La fiscalía consiguió que el juez Paul Crotty aprobara el interrogatorio de un nuevo  testigo, el hondureño Carlos González, quien participó en la conspiración por la cual son acusados  Campo Flores y Flores de Freitas. 

González apareció en la sala vestido con un uniforme beige de prisionero. Se declaró culpable del delito de conspirar para traficar 5 o más kilos de droga a los Estados Unidos. El hombre, de ciudadanía hondureña, se entregó voluntariamente a la DEA, luego que las autoridades de su país lo arrestaran. Estaba encargado del tráfico aéreo en el aeropuerto de la isla de Roatán "Juan Manuel Gálvez", en Honduras.

El testigo dijo que trabajó con Carlos Amilcar Leva Contrera, alias "El Sentado" y un socio de éste de nombre Marcos Maryels. Aseguró que había asistido a dos reuniones en San Pedro Sula, relacionadas con un envío que saldría de la rampa presidencial del aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía

González explicó que trabajó con el supuesto socio de Campo Flores y Flores de Freitas, preso en estos momentos en Honduras, Roberto de Jesús Soto García. Ambos viajaron a San Pedro Sula para reunirse con "El Sentado" y planear toda la logística para la llegada del primer cargamento de cocaína que enviarían los sobrinos de la primera dama Cilia Flores, el  domingo 15 de noviembre  de 2015 en horas de la tarde, al aeropuerto de Roatán controlado por González y Soto García.

González aseguró que cobraría 200 mil dólares por recibir el avión, y que el precio incluía al equipo del aeropuerto, entre los cuales se encontraban jefes del departamento de Planes de Vuelo, de radares, policías y militares hondureños.

La sesión de la tarde concluyó con el interrogatorio de González a quien al defensa atacó, con el ánimo de eliminar su credibilidad ante el jurado, sacando a colación que este hombre había sido acusado de violencia doméstica y tenía antecedentes criminales. 

Este miércoles continúa el juicio con la presencia de 4 testigos por parte de la fiscalía....

viernes, 11 de noviembre de 2016

¿Por qué es tan importante para la defensa eliminar los testimonios de "El Sentado"?

Por Maibort Petit
@maibortpetit


La defensa de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana,  Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas solicitó en tres oportunidades al juez Paul Crotty que no permitiera que los testimonios del testigo cooperante, conocido en la operación de la DEA como "El Sentado", fueran considerados por el jurado, ya que los mismos no podían ser verificados y no aportaban el valor probatorio que se requiere en este caso.
Los testimonios y evidencias dejadas por "El Sentado", un narcotraficante hondureño cuyo nombre real era Carlos Amílcar Leva Cabrera, son claves en la investigación que condujo a la captura de los dos hombres, acusados por el gobierno estadounidense de conspirar para traficar 800 kilos de cocaína a los EEUU.

"El Sentado" es clave en el caso porque fue la primera persona que contactó a la DEA para informar que dos venezolanos estaban interesados en participar en negocios de narcotráfico. "El Sentado" formaba parte de un cártel hondureño que controlaba la zona hondureña de Roatán, un corredor de drogas importante de la zona centroamericana y, que desde el año 2000, se convirtió una de las rutas preferidas por los narcotraficantes, colombiano y venezolanos, para mover sus cargamentos y asegurar su entrada exitosa a los EEUU. 

La defensa de los sobrinos de Cilia Flores buscan demostrar que no fueron los dos acusados quienes se comunicaron primero con el testigo cooperante de la DEA, sino que fue Leva Cabrera o los informantes quienes ubicaron a los sobrinos para tentarlos. Ese aspecto es un punto fundamental en la estrategia que persiguen los abogados para develar la trama que plantearon al inicio del juicio. Según la tesis de la defensa, las fuentes de la DEA habrían identificado a Campo Flores y Flores de Freitas como un "target de alto nivel", por ser éstos familiares directos de la pareja presidencial venezolana. 

"Ellos eran peces gordos para las fuentes confidenciales" dijo uno de los defensores de los sobrinos, Randall Jackson. También dijo que los informantes trataban de "ganar méritos con el gobierno americano para conseguir más dinero y perdón por sus delitos", por lo cual planearon atraer a los "dos  jóvenes inocentes y sin experiencia en el mundo del narcotráfico" a un negocio fácil, con la intención que ambos violaran las leyes antinarcóticos y pudieran ser juzgados en los EEUU.

"Cuando los informantes los identificaron, planificaron deliberadamente una agenda que logró embaucarlos, atraerlos a un negocio fácil con el que iban a ganar millones de dólares sin prácticamente hacer nada, ni arriesgar dinero", aseguró David Rody,  otro de los defensores durante el primer día del juicio. 

John Zach, abogado de Campo fue más allá al decir que sus clientes fueron "estúpidos, muy estúpidos para tomar decisiones estúpidas que los trajo a este juicio".

No obstante, la fiscalía está dispuesta a que los miembros del jurado conozcan todos los elementos que llevaron al gobierno estadounidense a ejecutar la operación, y desde el miércoles empezó a revelar datos relevantes, que incluyen hasta fotos de los mensajes de textos con los que se comunicaba "El Sentado", y un colaborador que actuaba bajo el seudónimo de "Rayo" y los sobrinos presidenciales.

Un tema que molesta a la defensa

En la audiencia de supresión de pruebas, realizada el 8 y 9 de septiembre de 2016, el agente especial Sandalio González dijo que un funcionario venezolano, de nombre Bladimir Flores, se comunicó con CW1 para decirle que iba a enviar a sus dos sobrinos al día siguiente a Honduras, para planificar todo lo referente al envío de droga. Y así ocurrió, ya que Campo Flores y Flores de Freitas se reunieron con "El Sentado" el 4 de octubre en San Pedro Sula, un territorio  que era controlado por el testigo cooperante de la DEA, donde éste poseía negocios de construcción y era dueño de centros y equipos deportivos.

La defensa cuestiona que CW1 no grabó el encuentro con los acusados, y sólo envió una fotografía tomada a las afueras de un restaurante rústico de la zona. En la imagen, aparece Campo Flores, Flores de Freitas con CW1 y otros hombres. El agente González dijo que el testigo le había prometido enviarle otras fotos tomada por una mujer no autorizada por la DEA para participar en la operación, pero el hombre nunca las entregó. 

El acusado, Franqui Francisco Flores de Freitas regresó a Honduras el 6 de noviembre de 2015 para finiquitar lo que se conoce como "la bajada", que no es otra cosa que el pago por el recibimiento de la mercancía (cocaína) prevista para ser enviada a Honduras el domingo 15 de noviembre de 2015, en horas de la mañana.  Los planes de envíos no se dieron porque los dos hombres fueron arrestados el 10 de noviembre de 2015 en Haití, y 24 días después, el testigo de la DEA fue asesinado en su propio carro en San Pedro Sula.  CW1 tenía muchos escoltas, sin embargo el día que fue acribillado no estaba ninguno a su lado.  

En la apertura del juicio, la defensa solicitó que se impusieran limitaciones a los testimonios de Carlos Amilcar Leva Cabrera, alias "El Sentado".  Michael Mann, uno de los abogados de Flores de Freitas dijo lo siguiente sobre la reunión del 4 de octubre de 2015 entre Leva Cabrera y los acusados:

1) El Agente González ordenó a "El Sentado" que grabara esa primera reunión.

2) "El Sentado" se negó hacerlo, se negó a entregar la grabación, o destruyó la grabación.

3)La DEA le preguntó a "El Sentado" por las fotos del encuentro, pero él simplemente nunca las entregó.

4) En esa reunión fue donde se inició toda la supuesta conspiración, la sesión de planificación inicial cuya importancia es crítica para probar este supuesto crimen pero el gobierno falla en entregar evidencias sobre este punto tan importante.

John Zach dijo que un año después de esa reunión, "el gobierno no tiene una sola pista de lo que ocurrió en aquel encuentro. Ni siquiera prepararon un informe resumiendo lo que allí pudo ocurrir, sino que se quedaron con una sola fotografía. Simplemente no hay evidencia útil en absoluto. Y esta es la historia de todo el caso", acotó el defensor.

El gobierno señala que independientemente de cualquier esfuerzo por obtener una "pista" adicional en cuanto a lo que tuvo lugar en la reunión, se volvió inútil porque si bien las autoridades hicieron gestiones arreglando la rendición y extradición de Leva Cabrera, para tenerlo disponible en el juicio, no fue posible por su muerte en diciembre de 2015.

Ambos defensores alegaron que Leva Cabrera "destruyó" la grabación de la reunión.

Por su parte, el Gobierno argumentó que el reclamo no tienen ninguna base y los demandados no presentaron ninguna evidencia de tal destrucción, a pesar de haber presentado una moción de expoliación. "Si las grabaciones no están presentes, no es porque fueron destruidas sino por nunca se hicieron" advierte la fiscalía. 

Queda claro -dice el gobierno- que la muerte de Leva Cabrera explica por qué no testificará como testigo en este juicio.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Cuarto día del juicio de los sobrinos de Cilia Flores: Gobierno muestra pruebas que hunden a los acusados

Por Maibort Petit
@maibortpetit

El cuarto día del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana, Efraín Antonio Campos Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas se caracterizó por las caras largas que tenían los acusados y sus defensores. Desde tempranas horas de la mañana, el fiscal Brendan Quigley F. se encargó de enterrar la tesis de la defensa, según la cual los dos hombres no tenían experiencia en negocios de narcotráfico, desconocían por completo la logística que se usa para enviar enormes cantidades de cocaína al mercado internacional, y en especial, que desconocían que la droga que enviarán a Honduras -el 15 de noviembre de 2015- tenía como destino final varias ciudades de los Estados Unidos.



De manera elocuente, Quigley F. fue mostrando a los miembros del jurado cómo los dos acusados habían estado envueltos en otros negocios de narcotráfico. Motivado a que los abogados defensores lograron desacreditar las fuentes de la DEA, y al hecho de que los informantes confidenciales tienen un amplio historial de récords criminales, el gobierno americano decidió usar directamente las evidencias -validadas por la corte- para probar cada uno de los aspectos que constituyen el delito por el cual los sobrinos de Nicolás Maduro están siendo juzgados. 

El fiscal Quigley F. se fue al grano, y mostró las grabaciones como pruebas irrefutables para demostrar el delito, más allá de la duda razonable. En la medida en que se iban escuchando las voces de los acusados, conjuntamente con la del informante encubierto CS1, los dos imputados y sus abogados cambiaron su expresión facial. Hasta Campo Flores, quien suele sonreír a lo largo de todas las audiencias, lució turbado y pensativo.  

**** La defensa había salido airada en los primeros dos días del juicio, logrando generar dudas cuando dijo al jurado que  los acusados ​​eran víctimas ingenuas de un plan político orquestado por los informantes y agentes de la DEA para hacerle daño al gobierno venezolano. Desde este jueves, sin embargo, los presente en la sala pudieron advertir que los acusados estaban dispuestos y eran capaces de explotar sus conexiones políticas para concretar un negocio de cocaína de más de 20 millones de dólares. Y según dijo el mismo Campo Flores, el dinero le ayudaría a pagar la campaña política de su madre, con lo cual su familia mantendría el poder político en Venezuela.

La fiscalía llamó nuevamente al estrado al informante encubierto de la DEA, José Santos Peña.  Quigley F. ordenaba escuchar las grabaciones y, luego, le pedía que describiera lo que ocurría en las pruebas de audio y video que él mismo había hecho en las reuniones que sostuvo con los acusados ​​en octubre de 2015 en Venezuela. 

****
La defensa logró acabar con la credibilidad del informante de la DEA CS1. Mostró que Santos es un delincuente que está en prisión por mentir a los agentes de la DEA sobre la importación de grandes cantidades de drogas en los Estados Unidos,  mientras trabajaba como informante encubierto.

A pesar de haberse declarado culpable de tres delitos, y de haber firmado un convenio de cooperación con el gobierno en el cual se compromete a no mentir a las autoridades norteamericanas, los abogados de Campo Flores y Flores de Freitas consiguieron en la audiencia de hoy, crear nuevas dudas sobre la veracidad de lo que decía el sujeto. 

El abogado de Flores de Freitas, David Rody arremetió contra Santos y divulgó una lista de delitos que cometió en México y en los EEUU, incluyendo un secuestro de unos hombres que se habían robado unos 321 kilos de cocaína. Este hecho ocurrió cuando estaba ligado con el cártel de Sinaloa. 

Una de las frases que llamó más la atención de la conversación de Campo Flores con Santos Peña fue la relacionada con las intenciones del acusado de querer hacer los negocios rápidamente. Se molestó porque el contacto inicial con el grupo del "El Sentado", (un narcotraficante hondureño que fue el primero en dar los datos a la DEA de estos dos sujetos) no había sido satisfactorio.

Campo Flores y Flores de Freitas sostuvieron la primera reunión de esta negociación el 4 de octubre de 2015 en Honduras. Desde ese momento, "cuadraron" el negocio con "El Sentado", quien también era un testigo cooperante del gobierno norteamericano. Con él acordaron el envío de 1600 kilos de cocaína a Honduras, con destino final a los EEUU. 

A la segunda y última reunión con "El Sentado" se celebró en noviembre 6 del 2015, pero a ésta sólo acudió Flores y era para finiquitar el pago de "la bajada",  que en el argot de los narcos significa recibir la droga. Campos Flores pagaría a "El Sentado" 900 mil dólares para garantizar que el envío de los 800 kilos de droga fuera recibido con seguridad en el aeropuerto de Roatan en Honduras.

Campo Flores propuso a Santos Peña trabajar en conjunto, dejando a "El Sentado" fuera del negocio, ya que estaba molesto porque cuando habían ido a Honduras, no los habían atendido como él se lo merecían. Al parecer, "El Sentado" prefirió ver un partido de fútbol, que recibir a los sobrinos de Maduro de inmediato. Campo se quejó además que el hombre desapareció lo cual desencantó. En las grabaciones Campo Flores le decía al informante que quería empezar "inmediatamente" con el negocio. 

Dijo que él había desarmado el plan inicial porque "El Sentado" se perdió y no le respondía las llamadas. Santos Peña le contestó que "El Sentado" era un hombre serio, muy ocupado y con mucho dinero, y que debía entender que sí se desaparecía era porque el ambiente se había puesto caliente por allá. Santos Peña se hizo pasar en la operación como el hombre de confianza que "El Senado" había enviado a Venezuela para hacer el negocio con los sobrinos presidenciales.

En otra grabación, se escucha a Campo Flores diciendo que tenía que programar una reunión en un día en que no estuviese trabajando en la campaña de su mamá (Cilia Flores). También planteó la posibilidad de ampliar la operación a Canadá, ya que ellos tenían "un primo allá que es cónsul" y que con él podían hacer negocios. 

En otro video, los miembros del jurado pudieron ver Campo Flores cuando hablaba con Santos Peña y usaba unos guantes de látex en el momento en que le mostraba la cocaína al supuesto comprador.

Las imágenes presentadas en la corte fueron grabadas con unos dispositivos que usa la DEA para este tipo de operaciones. Tomadas desde el nivel de la cintura apróximadamente, las imágenes del video eran difíciles de observar. No obstante, los acusados podían apreciarse claramente y ser escuchados sin problemas. Campo Flores aparece manipulando un kilo de polvo blanco, y se ve hablando por un radio a uno de sus guardaespaldas pidiendo que le busquen una navaja para abrir el paquete.

El fiscal le preguntó a Santos Peña si él había probado la cocaína y éste le aseguró que él había sido un adicto a la cocaína, y que cuando la vió, probó la calidad de la cocaína examinando el color y el olor. Utilizó sus dedos para liberar los aceites naturales de la droga."Era cocaína de la buena." dijo el hombre frente al juez.

Santos Peña le explicó al jurado su experiencia como traficante internacional de drogas. Dijo que trabajó por años para el Cártel de Sinaloa en México, cometió delitos de secuestro, robo y sobornos. Dijo que pagó al gobierno de México para conseguir resguardo y para proteger la mercancía (droga).

Asimismo, confesó que no tenía idea cuántos miles de kilos de cocaína ayudó a pasar a los EEUU. Inclusive, confesó que había estado preso en California por haber robado ropa en la tienda Macys junto a su hijo y otro familiar.

Explicó que en una oportunidad se reunió con Julián Pacheco Tinoco, exministro de la Defensa de Honduras. "Lo conocí por el hijo del expresidente Porfirio Lobo,  llamado Fabio Lobo, en la época que yo trabajaba para la DEA."

*Fabio Lobo fue extraditado a los EEUU y se declaró culpable de conspirar para traficar droga norteamérica en julio de 2015. Actualmente está a la espera de la sentencia.

Santos Peña dijo que Pacheco Tinoco le prestó apoyo para recibir un cargamento de cocaína desde Colombia a Honduras.

Toda esta información surgió cuando el abogado David Roday comenzó a interrogar a Santos y a imponer la tesis que el informante está testificando contra sus clientes por el dinero y por lograr una sentencia menos severa. 

La defensa ha reiterado en varias ocasiones que Santos Peña y su hijo "El Junior" , ambos informantes de la DEA, ganaron más de $ 1.2 millones del gobierno de los Estados Unidos por su trabajo encubierto y sobre ese monto no pagaron impuestos. 

También se ha dicho que cuando los dos informantes trabajaban para la DEA, estaban haciendo negocios de drogas por su cuenta. En agosto de 2016 ambos fueron arrestados y de llegar a mentir nuevamente podrían ser condenados a cadena perpetua. 

Rody fue más allá y acusó a Santos Peña de explorar posibles transacciones paralelas de drogas en Venezuela, mientras estaba cumpliendo la misión de la DEA en octubre de 2015, para lo cual se había hecho acompañar de un tercer hombre no autorizado por la agencia de nombre Paul. 

Rody señaló que se habían quedado en Venezuela durante 10 días, pero se reunió con los acusados ​​sólo cuatro veces en reuniones cortas. Alterado , el abogado le preguntaba qué había hecho el resto del tiempo "¿No es cierto que una de las razones por las que llevaste a Paul Caracas  fue para investigar la posibilidad de hacer otros tratos con drogas?".

De inmediato, Santos Peña negó la acusación. Aseguró que había ido a unos prostíbulos, a un mall y a comer mariscos y carnes en un restaurant cerca al hotel en Caracas.

Los abogados de Campo Flores y Flores de Freitas han asegurado en varias oportunidades que sus clientes fueron embaucados con un supuesto acuerdo para traficar con drogas y ganar millones de dólares, sin hacer nada ni poner ni un solo dólar. 

Asimismo, los sobrinos presidenciales han acusado a los informantes y al gobierno de destruir las evidencias que habría podido inculparlos en su caso, incluyendo grabaciones donde ellos explican que no tenían capacidad para ejecutar el plan, ni experiencia en el mundo del narcotráfico.


Este viernes no se realizará la quinta audiencia del juicio  por ser el Día de los Veteranos en los Estados Unidos. El juez Paul Crotty informó que el interrogatorio de Santos por parte de la defensa continuará el lunes

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Tercer día de audiencia del caso Narcosobrinos: Defensa consigue detalles técnicos para alegar "eliminación" de interrogatorios de acusados en el avión de la DEA

Por Maibort Petit
@maibortpetit


Durante tercera la audiencia del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana, Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, la defensa consiguió un detalle técnico con la que pretende alegar que las declaraciones hechas por los dos acusados, luego de ser arrestados en Haití, están llenas de imprecisiones, son subjetivas y carecen de valor probatorio. 
Para la defensa es sumamente importante quitarle valor a esas declaraciones, ya que en las mismas los dos hombres admiten haber cometido el delito por los cuales son juzgados en al Corte del Distrito Sur de Nueva York.

Este miércoles la audiencia se inició con la continuación del interrogatorio del agente especial Sandalio González, quien jugó un rol protagónico en la investigación que llevó a la captura de los dos sujetos. 


La defensa acusó a González de incompetente y puso en duda que el agente hubiese podido lograr con éxito transcribir la totalidad de la conversación que sostuvo con Campo Flores y Flores de Freitas en el avión, y a la vez tener su teléfono celular en la mano, y atender "Su imaginario temor a un alto riesgo de seguridad".

Los testimonios de "El Sentado" inquietan a la defensa

Nuevamente la defensa trajo a colación la solicitud que el juez no permita que todos los testimonios aportados a la investigación por testigo cooperante "El Sentado" sean considerados como evidencias por parte del jurado. 

González, declaró que el "El Sentado" -quien fue asesinado en Honduras poco después del arresto de los sobrinos- fue el primero en informar a la DEA que los dos acusados estaban interesados en hacer un negocio millonario de tráfico de cocaína. Un oficial venezolano habría puesto a los sobrinos presidenciales en contacto con el testigo cooperante a principios de octubre de 2015.

Después de su arresto,  Flores de Freita dijo a los agentes de la DEA que "El Flaco" lo puso en contacto con "El Sentado", mientras que Campo Flores dijo que "El Flaco" los había presentado a "narcotraficantes en Honduras".

La importancia del testimonio y las evidencias aportadas por "El Sentado" son claves para la defensa, ya que si se logra especificar que fue el testigo cooperante quien primeramente contactó a los sobrinos, entonces la defensa podría tratar  de desmontar el caso, imponiendo la tesis que fue la DEA la que montó el plan para agarrar a "dos peces gordos", que le aportarían muchos puntos a la DEA y beneficios a los informantes que participaron en la operación.

Las conexiones políticas de los sobrinos los hacía convertirse en apetecibles por un grupo de narcotraficantes que buscaba prebendas para ganar méritos con el gobierno norteamericano es la base de los argumentos intentados por los abogados. 

El interrogatorio al testigo cooperante José Santos Peńa, identificado con anterioridad como CS-1 y la colocación en la sala de algunas grabaciones hechas durante sus reuniones en Caracas con los sobrinos Flores, fueron los puntos más relevantes registrados en el tercer día del juicio contra Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores en la Corte Federal Sur de Nueva York.

Durante el testimonio de agente González, el fiscal Emil Bove preguntó si la DEA había ordenado a sus fuentes que dijera a los acusados que debían usar guantes de latex para evitar que sus huellas digitales fueran captadas por EEUU, lo que el agente negó el tres oportunidades.

Los traductores

En la audiencia de este miércoles testificaron dos traductores:María Elena Alvarado y Henry Reyerbe encargados de hacer las traducciones de los evidencias aportadas por las fuentes de la investigación.

La defensa quiso poner el tela de juicio la capacidad de los dos profesionales para traducir correctamente del español al inglés, a pesar de las impresionantes credenciales de ambos. Tomó palabras específicas que tiene  significados diferentes en Venezuela, como por ejemplo "Marico" que en venezolano es amigo pero en inglés traduce “Faggot” que eshomosexual; "primo",  “mi hijo” que refiere “amigo” en inglés “buddy”.

Agente de la DEA específica rutas de la droga


En agente especial  de la DEA y actual encargado de la oficina en la embajada de EEUU en Bogotá, Daniel Mahoney  fue invitado por la fiscalía en su calidad de especialista en rutas. Desde el estrado dijo que tiene 24 años trabajando con la DEA y que pasó más de 7 años trabajando en la unidad de Miami donde atendió muchos casos importante de tráfico de droga y lavado de dinero. 

Mahoney dijo que EEUU recibe un 40 % de la cantidad de cocaína que exporta Colombia anualmente según indican los reportes de la DEA y que la misma es enviada a territorio estadounidense por medio de distintas rutas, entre las que mencionó el Caribe (Haití, República Dominicana y Las Bahamas) y Centro América (Panamá, Honduras y México) y pasa por la frontera vía California y Texas.

La defensa intentó desprestigiar la credibilidad del agente Mahoney trayendo a colación los porcentajes de droga elaborada en Colombia llegaba a Canadá, al igual cantidad de la droga que pasaba por Venezuela era llevada a Canadá. 

Finalmente la defensa pidió a Mahoney que explicara parado frente al jurado cuántos paquetes y de qué tamaño puede transportar 800 kilos de cocaína. 

Otro interpelado fue un experto en audio, el empresario Frank Piazza, dueño de la empresa “Legal Audio Video”, la cual se encarga de asistir a firmas de abogados y cortes sobre los procesos de grabación de audios y videos que son utilizados como evidencias en los distintos procedimientos que se realizan en los tribunales.

Piazza explicó a la defensa los mecanismos técnicos usado para trabajar las grabaciones hechas en el restaurante del hotel de Puerto Príncipe, donde se llevó a cabo la detención de los acusados. Tal como ocurrió con los otros testigos, la defensa pretendió restarle credibilidad a los trabajos hechos por Piazza.

El último en subir al estrado fue el informante CS-1, José Santos Peña, quien señaló que Campo Flores tenía experiencia en negocios de narcotráfico, que Campo quería hacer negocios con otras personas porque “El Sentado” se desapareció en varias oportunidades. Igualmente confesó que no conoció a  “El Sentado” pero que pretendió tener relaciones de trabajo con él, ya que en la operación él aparecía como un narcotraficante que hacía negocios con el testigo cooperante asesinado en Honduras en 2015.

Este jueves continuará el testimonio de CS1...

martes, 8 de noviembre de 2016

Segundo día de audiencia del juicio de Narcosobrinos: Defensa vs. testigos y agentes de la DEA

Por Maibort Petit
@maibortpetit
El segundo día del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial de Venezuela, Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas fue dominado por la agresiva estrategia de la defensa, enmarcada en la tres aspectos fundamentales: 1) Acabar con la credibilidad de los informantes confidenciales CS1, CS2 y CW1 ante los miembros del jurado; 2) Acabar con la credibilidad de los agentes de la DEA, y hacerlos ver como burócratas "incapaces de mantener la objetividad en una investigación que fracasó por la incompetencia de las personas involucradas" y 3) fue el gobierno de los Estados Unidos el que elaboró un plan meticuloso para atrapar a dos peces gordos ( los sobrinos de la primera dama venezolana) animados por intereses políticos y monetarios. 


En la jornada de hoy sólo testificó el agente especial de la DEA, Sandalio González. El abogado de Campo Flores, Randall Jackson apuntó las baterías contra el agente encargado de llevar a cabo gran parte de la operación que finalizó con la captura de los dos hombres en Haití . 

Lo primero que hizo Jackson fue poner en duda la información suministrada por las fuentes de la DEA, señalando que los ahora criminales convictos, José Santos Peña (CS-1) y José Santos R(CS-1) habían recibido millones de dólares del gobierno americano para hacer una investigación diseñada para tentar a los dos sobrinos de la primera dama.  El abogado dijo que la DEA paga grandes incentivos aquellos informantes que les suministran datos que les permiten capturar "peces gordos", y sin duda alguna "los sobrinos de Cilia Flores son unos de ellos".

Comentó -frente al jurado- que González había intimidado a los dos acusados, al momento de hacerles el interrogatorio en el avión que los trasladaba desde Haití a Nueva York. Recordó que los dos imputados "estaban temblando de miedo" y él se aprovechó para presionarlos y hacerlos hablar, amenazándolos con penas de por vida si no colaboraban con el gobierno americano.


Dijo que es costumbre de la DEA hacer que los acusados procedan de inmediato con la declaración de culpabilidad para llegar a la cooperación de los involucrados, "pero cuando fracasan en los primeros intentos de llegar a un acuerdo entonces se empeñan en que acusado testifique", presionándolo para que confiesen el crimen que supuestamente cometieron. En ese sentido, dijo que González presionó a  sus clientes para que testificaran en su contra sabiendo que los dos acusados no tenían la capacidad de cometer dicho delito. 


El agente de la DEA negó todos los señalamientos del abogado defensor de Campo Flores, y, por el contrario, dijo que los acusados habían declarado de manera voluntaria, que sus notas reflejaban lo que habían dicho ambos imputados y que no grabó los interrogatorios por  un asunto "únicamente de seguridad".

Jackson también confrontó la relación de González con CW-1, "El Sentado". Dijo que este testigo cooperante había mentido al gobierno de los EEUU, después de haber llegado a un acuerdo de cooperación. 

Comentó que "El Sentado" hizo negocios de drogas entre el verano y el otoño de 2015, justo después de haber llegado a un acuerdo con el gobierno de los EEUU para cooperar  y evitar ser extraditado y juzgado en tribunales americanos.

La defensa puso en tela de juicio la seriedad de la DEA en la escogencia de sus fuentes confidenciales, y catalogó como "un fracaso" el hecho que la agencia antinarcóticos de los EEUU no haga un seguimiento a sus informantes, incluyendo una prueba rutinaria de drogas, el uso del polígrafo y la averiguación de sus cuentas bancarias o propiedades.   

Sandalio González dijo que eso no estaba contemplado en los procedimientos de la agencia, y que no había suficientes especialista para realizar exámenes de polígrafo, ya que los que habían estaban muy ocupados. Igualmente advirtió que la DEA no tiene presupuesto para tal fin.

Jackson acusó a González de haber establecido una relación de amistad con el informante CS-1, José Santos Peña con lo cual perdió la objetividad en el trabajo realizado para capturar a Campo y a Flores. De hecho resaltó que el agente de la DEA le habia enviado saludos en el Día de Acción de Gracias, Navidad y Año Nuevo, y que además le había prometido ayudarlo cuando los fiscales del gobierno lo encauzaron por haber cometido serios crímenes, entre los haber mentido a las autoridades federales.

El Defensor de Campo Flores insistió que la DEA instruyó a sus informantes sobre cómo conseguir las evidencias para encauzar a los dos acusados por un crimen federal, destacando que fue CS-1 quien siempre trajo a colación en las conversaciones que la droga iba a ser llevada a los EEUU.

Los sobrinos presidenciales se mostraron al público vestidos de ropa civil. Con corbata y sweaters elegantes, con el cabello bien cortado y afeitados de manera impecable. Campo Flores, como ya es costumbre, sonreía y conversaba muy animado con su abogado John Zach. Por su parte, Flores de Freitas siguió pensativo y reservado, sólo sonrió cuando saludó a su mujer sentada en las bancas de la sala, y a otra señora cuya relación con el acusado no logramos averiguar.

Las esposas de los sobrinos de la pareja presidencial lucían elegantes, con hermosas carteras de marca, y ropas finas bien combinadas. 

Los abogados se presentaron como un equipo ganador, nada inusual en este tipo de casos, que por su repercusión mediática ofrecen a la oportunidad a los abogados de querer aparentar ganadores en cada una de sus presentaciones frente al jurado y la prensa. El asunto es que el caso de los Flores es criminal, y será el jurado, luego de analizar las evidencias que presentó la fiscalía, el que decida si los dos hombres son culpables de conspirar para traficar droga a los EEUU y de conspirar para manufacturar y distribuir dicha droga en territorio estadounidense.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Primer Día del juicio de los sobrinos de Cilia Flores: "Fueron suficientemente estúpidos para caer en la celada de los informantes "

Hoy testificaron ante el jurado un oficial de la policía de Haití, que arrestó a los dos imputados y el agente especial de la DEA, Sandalio González.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Hoy se celebró la primera audiencia del juicio de la pareja presidencial venezolana, Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas acusados de traficar para 800 kilos de cocaína desde Caracas, vía Honduras, a los Estados Unidos. Ambos fueron arrestados el 10 de noviembre de 2015 en Haití.


En la apertura de la sesión, la fiscalía hizo la presentación de los cargos contra los dos acusados frente al jurado, destacando las conexiones políticas que tenían ambos, antes de ser arrestados. Aseguró la fiscalía que los acusados presumían tener el control completo del aeropuerto venezolano y de no requerir ayuda de los militares para hacer los envíos.

El fiscal Preet Bharara estuvo presente en la sala para dar las instrucciones del caso a los fiscales asistentes. El fiscal adjunto, Emil Bove prometió al jurado que escucharían a los acusados ​​hablando claramente de enviar cocaína a Honduras y que  ambos sabían que la droga estaba destinada a los Estados Unidos.

Bove mostró al jurado la foto de Campo Flores manipulando un ladrillo de cocaína, al igual que reveló que la droga objeto de la conspiración provenía de la Farc, según lo confesó el mismo Campo Flores

En la declaración de apertura, Bove dijo que los acusados sabían lo que estaban haciendo, se sentían poderosos y apoyados por el gobierno de Venezuela. Comentó que los acusados confesaron que una parte del dinero de la negociación de droga sería para pagar la campaña de la primera dama, Cilia Flores a las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015.

Por su parte, la defensa aseguró que la operación falló y que estaba llena de errores de toda naturaleza. En este caso no hay droga, "cero cocaína" dijo uno de los abogados.

La defensa de Campo y Flores acusaron a la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) de apuntar a sus clientes debido a su estrecha relación familiar con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama Cilia Flores, a la vez que advirtió que no es ningún secreto que el gobierno venezolano no es aliado con el de los Estados Unidos"

El abogado John Zach descalificó la investigación, a los informantes y a los agentes de la DEA que participaron en la operación, y advirtió que el hecho de que el gobierno nunca obtuvo cocaína era razón suficiente para que el jurado tuviera " una duda razonable".

La defensa insistió en que los dos hombres eran inexpertos, y estúpidos para tomar decisiones estúpidas, y que los tres informantes confidenciales se encargaron de explotar la inexperiencia de los sobrinos de Nicolás Maduro para lograr su cometido. 

La defensa dijo que los informantes apuntaron a sus clientes porque vieron una gran recompensa y explotaron su ingenuidad, y su absoluto desconocimiento del mundo del narcotráfico.

Según los abogados de los dos acusados, el caso por el cual son procesados, es el resultado de una conspiración elaborada por el gobierno de los EEUU con objetivos de política internacional, que incluyó un plan de entrampamiento, en el cual informantes y testigos confidenciales cumplieron órdenes de la DEA para incitarlos a cometer un delito por el que pudiesen ser juzgados en los EEUU. 

En ese sentido, los seis defensores de los dos venezolanos acusados de narcotráfico: Randall W. Jackson, John T. Zach, Joanna C. Wright, David M. Rody, Michael D. Mann y Elizabeth A. Espinosa han establecido los siguientes elementos para probar ante los miembros del jurado la no culpabilidad de sus clientes.

1) Campo Flores y Flores de Freitas fueron víctimas de una trampa por parte de agentes del Gobierno estadounidense. Los acusados no pueden ser condenados por los delitos imputados en la acusación porque fue el mismo Gobierno quien les dio a los imputados la idea de cometer el crimen, y fue también quien les convenció para cometer la conspiración en la forma necesaria para que dicho evento calificara como un delito federal, inclusive antes de que los agentes del Estado se comunicaran por primera vez con los demandados.

2) Los sujetos vinculados al gobierno norteamericano (Informantes confidenciales, testigos confidenciales y agentes de la DEA) trabajaron de manera coordinada para incitar a los acusados a cometer el delito, y a dejar las huellas necesarias para que fueran juzgados en los términos que ellos mismos plantearon al inicio del complot.

Para que los acusados puedan demostrar que fueron inducidos a cometer el delito, deben demostrar que existe alguna evidencia de que el Gobierno puso en marcha el crimen. En ese caso, el jurado debe decidir si la fiscalía estaría en capacidad de probar- más allá de toda duda razonable- que antes de que los agentes del gobierno se acercaran por primera vez a los acusados,  Campo Flores y Flores de Freitas estaban predispuestos, listos y dispuestos a cometer la conspiración en la forma necesaria para que se constituyera un crimen bajo la ley federal. 

Por su parte, el Gobierno tiene que probar  que los acusados tenían una predisposición a cometer el delito de importar narcóticos a los Estados Unidos.

Otro aspecto que han alegado los abogados de los sobrinos del Nicolás Maduro es que el gobierno de los Estados Unidos no puede demostrar -más allá de toda duda razonable- que los acusados entraron en la conspiración que supuestamente se discutió en octubre de 2015, y que implicaba transportar un cargamento de 800 kilos de cocaína de Venezuela a Honduras, con la intención de que una parte de esa cocaína fuera importada a los Estados Unidos.

Los abogados intentan demostrar que "el gobierno inyectó unilateralmente el elemento de que el supuesto envío de droga iba a los Estados Unidos". Es decir, que los acusados  no tenían conocimiento de ese asunto, ni manifestaron su intención a los informantes de querer participar en la acción específica, voluntaria, afirmativa de dirigir las actividades de una conspiración hacia los Estados Unidos. 

Para probar este aspecto en particular, los defensores planean instar al jurado a realizar un juicio sobre el testimonio de los testigos, aliados al gobierno, que participaron en la operación con la intención que los mismos sean descalificados, a saber: 

1) CW-1 actuó como testigo cooperante en la operación y fue el primer contacto con los acusados. Su testimonio no se puede escuchar en vivo porque éste sujeto fue asesinado Honduras el 4 de diciembre de 2015.  Su identidad fue confirmada por la DEA, este hombre se llamaba Carlos Amilcar Leva Cabrera. 

La defensa sostuvo que los informes presentados por CW-1 no pueden ser sometidos como evidencias porque carecen de valor probatorio. De hecho, los acusados habían pedido al juez de la causa, Paul Crotty bloquear cualquier testimonio relativo a una reunión 1ue sostuvieron los acusados  con ese testigo cooperante en Honduras el 4 de October de 2015. El juez lo negó. 

Igualmente, ambos acusados intentaron que la corte no aceptara como evidencia la fotografía tomada a las afueras del restaurant en Honduras donde se hizo el primer encuentro. En relación a esa imagen, que fue la única que CW-1 envió al agente especial de la DEA, Sandalio González, luego de tres solicitudes, los abogados de Campo Flores y Flores de Freitas dice que fue alterada. El juez negó la petición y la foto fue mostrada en la audiencia.

La fotografía en discusión es una de las pruebas que reseñó el informante (CW-1) del encuentro en San Pedro Sula, Honduras.  El encuentro no fue grabado ya que -según el reporte del testigo confidencial- no se sentía seguro de llevar los aparatos a ese primer encuentro con los acusados. La foto fue tomada a las afueras del restaurante rústico por una mujer que acompañó a CW-1 cuyo nombre no se conoce.


En la búsqueda del objetivo de desacreditar a los informantes de la DEA, los abogados de Campos Flores hicieron algunos señalamientos sobre este tema, entre los que destacan:

1- Si el jurado escucha el testimonio de uno de los testigos  propuestos por el gobierno, que fue condenado previamente de un crimen, castigado con más de un año en la cárcel. Esta condena anterior pone en evidencia que se debe considerar una la evaluación sobre la credibilidad de dicho testigo. Se debe tener en cuenta el hecho de que los testigos que declararon son delincuentes convictos para decidir qué parte de su testimonio se debe aceptar y qué peso se le debe dar.

2- Si un testigo ha declarado falsamente con respecto a cualquier hecho material, o si encuentra que un testigo previamente ha testificado falsamente bajo juramento, el jurado  podría rechazar el testimonio del testigo en su totalidad, o puede aceptar solamente las partes del  mismo que crea que son veraces y que puedan ser  corroboradas por otras pruebas independientes.

3.-Si se ha oído el testimonio de testigos, que previamente se han declarado culpables del delito de hacer declaraciones falsas a las autoridades, se debe advertir al jurado que el testimonio de estos testigos debe ser visto con cautela y se pesar con gran cuidado. El jurado puede decidir qué parte de este testimonio  desea creer. Si se cree que un testigo que ha dado falso testimonio en relación con cualquier asunto importante,  entonces se puede desconfiar del testimonio del testigo respecto a otras cuestiones. El jurado puede rechazar todos los testimonios o puede aceptar partes del testimonio que se crean puedan ser verdaderas y darle tanto peso como piensa que merece, dice el documento.