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martes, 4 de octubre de 2011

Cuba, Venezuela y Hezbollah: Una alianza secreta negada por los gobiernos

Por Maibort Petit

Las consecuencias que trae consigo ser aliado del grupo terrorista Hezbollah y estar a pocas millas de los Estados Unidos son cuantiosas. De acuerdo a varias investigaciones, el movimiento libanés Hezbollah tiene bases en Venezuela y Cuba a pesar que los regimenes de Hugo Chávez y Fidel Castro lo niegan. Las últimas informaciones señalan que el llamado Hizb Allah o partido de Dios” ha penetrado America Latina para lo cual cuenta con las facilidades que le ha otorgado Cuba y Venezuela.



El centro de operaciones de la organización libanesa chií fue establecido en Cuba, punto geográfico altamente conveniente para los objetivos que persiguen el grupo terrorista. Según el periódico italiano, Corriere Della Sera, el nuevo centro le permitirá a Hezbollah la ejecución de un atentado contra objetivos israelíes en Sudamérica. Meses atrás ,se denuncio la presencia de células terroristas de esta misma agrupación en la Isla de Margarita, en Venezuela.


Según el informe, “tres miembros de Hezbollah ya han arribado a Cuba para establecerse en la isla. La célula incluiría a 23 operativos, elegidos por Talal Hamia, un alto miembro de la organización terrorista chií encargado de la cobertura de la operación”. Desde Israel la prensa señala que el plan del grupo tiene como objetivo vengar la muerte del cabecilla del grupo Imad Mughnyeh., quien es acusado de ser el presunto responsable de numerosos ataques terroristas –entre ellos contra la embajada de Israel y el centro comunitario judío AMIA en Buenos Aires, en 1992 y 1994, respectivamente. Mugghnyet murió en el 2008, cuando salía de la embajada de Irán en Damasco.


La denuncia señala que la operación denominada "El caso caribeño" cuenta con un presupuesto de un millón y medio de dólares. El informe asegura que “la base de operaciones en la isla de Cuba ha sido concebida con propósitos logísticos, incluyendo la recolección de inteligencia, el armado de redes y la falsificación de documentos”.


Son varias las investigaciones y denuncias que señalan que Hezbollah mantienen operaciones y presencia activa en Sudamérica, principalmente en Brasil, Paraguay y Venezuela y que cuenta con la ayuda de los gobiernos aliados a la causa.


Una vez que se dio a conocer la denuncia, el régimen de Cuba, a través del Diario oficialista Granma “negó que Cuba sirva de centro de operaciones de Hezbollah”. En el periódico cubano se acusa a la precandidata presidencial republicana, Michele Bachmann de mentirosa y de “mantener un odio visceral contra los movimientos y países revolucionarios”.


Granma sostiene que Bachmann hizo suya una versión sobre la supuesta base de Hezbollah en Cuba difundida por el Corriere Della Sera. Como quiera que el gobierno cubano se atreva a negar la presencia de los terroristas que ya están presente en los países del eje anti occidente aliados a la dictadura castrista, vale destacar que en los actuales momentos las células terroristas de Hezbollah y Hamas están estratégicamente ubicadas en la región y desde el 2007 dieron inicio a los planes de recaudación de fondos para su causa, contando con el apoyo de los gobiernos de los países que los albergan. Varias denuncias sostienen que funcionarios de Venezuela han entregado documentos de identidad a los miembros de las organizaciones y le han servido de soporte para la penetración en la región, también debe tomarse en cuenta que el régimen de Hugo Chávez le entregó a Cuba el sistema de identificación y extranjería, con lo cual se le facilitan los tramites de cedulación a los miembros de Hezbollah, del Hamas y de otros grupos afectos al movimiento de izquierda. Mientras tanto, Occidente duerme feliz la siesta…

viernes, 1 de julio de 2011

La Revolución de Chávez en las “manos de Dios”



 Por Maibort Petit 

        A pesar de sus prolongadas y férreas peleas con la religión,  Hugo Chávez y sus seguidores le entregaron a “Dios” la continuidad de la revolución. Y es que la enfermedad “inesperada” de Hugo Chávez compromete  el futuro de un proyecto político que, entre otros males, sufre las secuelas generadas por la omnipresencia del líder todopoderoso que copó la escena nacional e internacional y que secuestró todos los poderes públicos de la otrora democracia venezolana.

        De nada valió en manejo de campañas de desinformación, de marketing político, y los videos que, grabados con alguna torpeza, intenta convencer a los  venezolanos y al mundo que Hugo Chávez está en capacidad de gobernar al país desde La Habana. 

    Lamentablemente, el panorama que se vive  Venezuela está muy lejos de parecerse al que Chávez, Fidel y sus otros de sus socios pudieran desear para garantizar el mantenimiento de un sistema de gobierno implantado desde 1999.  

    Las consecuencias de un régimen personalista se están sintiendo en Venezuela, que tras la ausencia del caudillo, se convirtió en un país paralizado por completo. 

      El cáncer que padece Hugo Chávez hizo metástasis en el chavismo que ha dado pruebas fehacientes de su enorme  incapacidad para gobernar a un país infectado con problemas de toda naturaleza, y que parece sucumbir ante los desafíos que se heredan de unas de las más nefastas administraciones que haya tenido Venezuela desde de independencia.

      Los cuadros chavistas no han reaccionado aun ante la grave enfermedad de su Comandante. ”El Invulnerable” luce agotado, preso de un mal que le dejará secuelas, y que le niega toda la posibilidad de volver con éxito a ponerse al frente  de un gobierno que con él o sin él, se encuentra absolutamente descontrolado e incapaz de dar respuesta satisfactorias, a una ciudadanía cada vez más impaciente  y  dispuesta a producir un cambio que le permita, de alguna manera, rescatar algunos de sus derechos.   

       La cúpula de poder en Venezuela sufre de anomia. La noticia del cáncer los ha dejado huérfanos, y ha desatado los demonios ocultos en los nada “filántropos revolucionarios” que ven más cerca ahora, el camino de  ponerle las manos a lo poco que queda de la famosa gallina de los huevos de oro, pero que no encuentra la vía para actuar sin “despertar” los demonios de sus compañeros de partido.

       Las peleas entre las facciones chavista han contribuido a agudizar la depresión y la crisis interna que sufre el caudillo. Chávez apela a Dios para salvarse de su mal, y se entrega, sin complejo alguno, a la “medicina cubana” que si bien los hermanos Castros la han vendido como “el milagro de la Revolución Comunista de Cuba”, se encuentra en una etapa de decadencia, con un atraso tecnológico palpable.

        El caudillo de Sabaneta quedó enredado en sus propias trampas, y acosados por las “karmas” se refugia en los brazos de su adoptivo padre que ve con preocupación que su “hijo” tiene los días contados, y que con la enfermedad del otrora “dueño de la hacienda venezolana”, sucumbe a su vez la sostenibilidad del miserable  régimen castrista que ha sobrevivido en la última décadas gracias a “benevolencia y la corrupción” de Hugo Chávez. 


        Los venezolanos no habían imaginado este nuevo capítulo de la historia del país.  Tanto las jaurías chavista que empiezan a saborear el poder desde varios flancos, como los mismos opositores, no estaban preparados para el reto que representa la caída de un régimen autoritario por la enfermedad del máximo jefe. Inmovilizados, los jefes del chavismo aun no consiguen hilvanar una acción definitiva que asemeje a un “cierto control de la situación”. 

        El miedo es libre, y se siente en un  ambiente donde huele a traición, y donde se desempolvan candidatos moribundos “expertos en maniobras políticas”, que mantienen contactos con personajillos de la elite destituida a finales del siglo pasado, capaces de todo por recuperar su espacio en la escena. Muchos son “ los espíritus soliviantados”  que  “prometen”  a los desconcertados chavistas servir de puente para evitar que el “aluvión” se los lleve a todos por igual en la movediza e inestable situación que vive la sociedad venezolana.


        La crisis carcelaria, la inseguridad, el problema  eléctrico, la escasez de productos de la cesta básica, el pésimo estado en que se encuentran los hospitales, las escuelas, las vías, el transporte público,  hacen que el panorama se convierta en una fotografía segura de caos e ingobernabilidad.

       La ausencia del líder manipulador y altanero dejó a la revolución desnuda. Pareciera que el tiempo de “esplendor revolucionario” quedó atrás, y las graves consecuencias de las políticas de Hugo Chávez empiezan asfixiar repentinamente. La escena nacional luce patética y descontrolada. ¿El internacional? Peor aún, los castigos por violar sanciones y por haberse aliado a los peores gobiernos del mundo no se hacen esperar. PDVSA ya ha sido sancionada por los EE.UU y EU por ayudar al régimen de la República Islámica de Irán a violar las resoluciones del Consejo de Seguridad. 


    Chávez arrastró a Venezuela al barranco del terrorismo internacional, al establecer alianzas y convenios estratégicos con Estados forajidos,  y con las principales organizaciones terroristas del planeta como Hezbollah, ETA, Euskadi Ta Askatasuna, FARC, Hamas, Frente Popular de Liberación de Palestina, Aj-Jihadm entre otros. Las sanciones por tan maléficas asociaciones han tardado pero vienen seguras. La próxima semana, Venezuela ocupará nuevamente los titulares de la prensa mundial, esta vez, no por las discursos y las confesiones del líder moribundo encuevado  en La Habana, sino por las medidas que en contra de Venezuela se tomarán en el Congreso de los Estados Unidos por los vínculos del gobierno de Hugo Chávez con el grupo terrorista Hezbollah y su estrecha colaboración con  Mahmoud Ahmadinejad, quien ha utilizado empresas y bancos del Estado venezolano para hacer sus negocios en territorio prohibido y acceder a las materias primas como el “polvo amarillo” que le permiten hacerse de armas nucleares que amenazan a Occidente.

  Pareciera que el cáncer de Chávez se expandió por toda Venezuela y que dicho mal puso bajo tierra los megalómanos objetivos del paliducho paciente, que ruega a Dios que lo mantenga con vida hasta que el cuerpo aguante.
  



miércoles, 2 de febrero de 2011

12 años con Chávez en el poder: corrupción, abusos, caos políticos, destrucción del país, odios y autoritarismo




Por Maibort Petit






Ya han pasado 12 años desde que Hugo Chávez llegó al poder en Venezuela para convertirla en una sociedad desgarrada por el caos, la corrupción, la ineficiencia, la crisis económica, el desempleo, la inseguridad, populismo, centralización del poder y una enorme dosis de autoritarismo y violación sostenida de los derechos civiles de los ciudadanos.


Han sido 12 años de intensa lucha de un pueblo que se ha dividido en dos grandes pedazos, dispares, diferentes, conflictivos. Dos polos que proyectan dos formas de vida y de país que no se pueden concebir en un solo espacio geográfico. Hay un polo que sigue, ciegamente, a Chávez y apoya todas sus locuras, su fracasado proyecto político, basado en el anquilosado modelo socialista castrista cubano, que destruye la propiedad privada, las libertades públicas, y el estado de derecho; un sistema comunista- socialista, que conlleva a la ineficiencia y a la total destrucción del aparato productivo venezolano, la eliminación de la independencia de poderes y la posibilidad de una alternancia de poder. El otro polo representa a una sociedad que busca corregir los errores cometidos en el pasado y construir la democracia perfeccionando el sistema, acabar con la corrupción, con la pobreza y con la inseguridad, una parte de la sociedad que anhela vivir en paz y en liberad, sin escuchar los denuestos recurrentes que emanan desde la presidencia para calificar a los oponentes, un polo que aspira a que haya respeto y familiaridad entre los venezolanos que hoy conviven entre la desconfianza, el dolor de la ausencia de patria y la inexistencia de un futuro prometedor.


Un cambio para peor


Tras ganar las elecciones en 1998, Chávez asume la presidencia el 2 de febrero de 1999 y una vez juramentado bajo la Constitución de 1961, manipuló las leyes para reelegirse por dos periodos consecutivos, hasta que finalmente consiguió una enmienda constitucional que le permitirá reelegirse hasta que le venga en gana. Desde el pasado año, Chávez está en campaña para las elecciones del 2012 y según sus propias palabras estará en el poder el 2021 o hasta que el pueblo quiera. Sólo que en este caso, él se asume como pueblo, y al ser él, el pueblo, pretende quedarse hasta que la muerte lo separe.


Lo bueno ¿?????????


Muchos analistas han tratado de conseguirle los aspectos positivos al gobierno de Chávez y pretenden colocar en la balanza el hecho que desde la llegada al poder del militar golpista, Venezuela ocupa los titulares de los grandes medios internacionales, y se ubica en la palestra del planeta. Frente a ese planteamiento, vale la pena señalar que los países no logran un mejoramiento interno por ser el blanco de escándalos a nivel internacional, sino todo lo contrario. Por más de una década, Venezuela ha ocupado titulares que informan sobre la destrucción paulatina de sus instituciones democráticas, por el abuso constante de un gobierno que impone sus reglas sin importar lo que piensan o decidan sus gobernados, etc. La creación por parte de Venezuela de foros internacionales no le han dejado nada bueno a la nación, sino un enorme hueco fiscal y un incremento de los niveles de pobreza, pues el gobierno de Chávez ha invertido la fortuna proveniente del boom petrolero para comprar apoyos, adeptos y consciencias en el planeta. Los intercambios comerciales y el acercamiento a países con los que antes Venezuela nos e relacionaba, han generado enormes ganancias para las empresas de esos países y la banca rota para las nacionales que han sufrido de una maniaca persecución, expropiación de sus bienes, robos, amenazas, invasiones y cárcel.


Muchos aplauden la política petrolera de Hugo Chávez y pretenden hacernos creer que el ingenio de Rafael Ramírez, Ali Rodríguez Araque y sus asesores cubanos han permitido que el precio del petróleo flote en las alturas y que el gobierno se enriquezca. Venezuela siempre tuvo voz y voto en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Lejos de haber logrado éxitos, es claro y obvio que la antigua empresa modelo PDVSA es un hoy una corporación quebrada, envejecida tecnológicamente y con unos enormes pasivos laborales. También se ha disminuido la producción petrolera y se ha duplicado los niveles de corrupción en la estatal petrolera.


Otros apuntan a que los grandes logros de la revolución están ligados a las misiones, en especial Barrio Adentro, cuyo objetivo es llevar salud barata a las barriadas populares. Este sistema clientelar usado por Chávez para comprar el afecto de las clases más necesitadas, le ha dado enormes posibilidades a los médicos de Cuba de ganar dinero, y de salir de la isla para huir a Miami, y ha ampliado la corrupción a gran escala. De haber tenido buenas intenciones el proyecto, hubiese tomado en cuenta a los talentosos médicos venezolanos, que han tenido que emigrar a otras fronteras ante la negativa del gobierno de ofrecerles trabajo. Si bien los cubanos han mostrado un mejor panorama en la isla con la atención médica, en Venezuela la Misión Barrio Adentro se limita a repartir entre los amigos del gobierno los recursos públicos de manera corrupta y abusiva.


Y es que definitivamente, durante la revolución encabezada por Hugo Chávez la corrupción se ha convertido en la bandera de los logros del régimen. Venezuela ha ocupado los primeros puestos de las listas mundiales de países corruptos bajo estos 12 años de gobierno de Hugo Chávez, superándose a si misma durante los otros corruptos gobierno que ha tenido Venezuela desde que es Republica. Hoy por hoy, se ha generado una nueva elite económica que nada tiene que ver con la producción, el trabajo y la generación de riquezas sustentables, sino con el nivel de influencia que tienen con el Jefe de estado y sus corruptas formas de malgastar los recursos públicos, en un ambiente de total impunidad.


Por más de una década hemos visto como la economía venezolana se ha ido deteriorando, remontando a la cúspide de la inflación que supera el 27,2 % lo que constituye la más elevada de la región. Asimismo, bajo el gobierno de Chávez se ha visto una disminución de los empleos producto de la casi eliminación del sector privado, y el incremento de los precios de los alimentos, aunado al desabastecimiento


Para cualquier analista es fácil determinar que los gobiernos autoritarios, personalistas y con ansias de autocracia no son positivos para ninguna sociedad, desde ningún punto de vista, puesto que hasta el momento no se conoce que los mismos hayan traído avances en el plano económico, político y social a los países que los han sufrido. Todo lo contrario, este tipo de gobierno han sumergido a las sociedades respectivas en el atraso, la involución, la oscuridad y pobreza. El gobierno de Hugo Chávez no es diferente al del resto de caudillos que han gobernador los países de América Latina en los últimos dos cientos años, todos han buscado, tercamente, eternizarse en el poder utilizando para ello una serie de artificios que van desde los cambios de constituciones para legitimar sus nefastas acciones, hasta hacerse aclamar por las masas desposeídas que buscan en la figura del mesías de turno, las soluciones a los males que los aquejan, en tanto que los más afortunados los ven como un mecanismo de alianza para incrementar sus fortunas.


Lo bueno o positivo de un régimen como el que ocupa hoy el poder en Venezuela es altamente difícil de calibrar, lo único que podría convertirse en una fortaleza es el factor que con la llegada de Chávez la presidencia y su ruidoso liderazgo de conflicto, la gente se interesó en la política y empezó a participar activamente en el proceso que antes veía desde lo lejano, y que hoy en día, luego de 12 años, lo siente en peligro. Hubo de venir un militar alocado y enterrar las instituciones para que los venezolanos se dieran cuenta del verdadero valor de las libertades democráticas.


Tenemos que destacar, sin embargo, que no toda la sociedad ha despertado, aún prevalece en una parte de la población el peso cultural que ha producido la relaciones clientelares y paternales entre el caudillo y los pobres, Chávez ha sido exitoso en inyectar en la mente del colectivo la idea que bajo su gobierno hay una incursión social a través del majeo de las emociones y la eliminación de alternativas que lo puedan sustituir como el mesías de los pobres. Tal como lo advirtió Chávez los presidentes siempre intentaron representar al Estado, pero en su caso, él quiere ser la imagen del pueblo, el estado y el gobierno mismo, para no dejar opciones posibles que otra persona lo saque del poder.









sábado, 22 de enero de 2011

Venezuela: Una dictadura que pretende vestirse de democracia



Por Maibort Petit
Los males que aquejan la esfera política venezolana son extremadamente complejos. El resultado de 12 años de destrucción del aparataje institucional y de la creación de uno nuevo calqueado, en su esencia, del cubano ha conllevado a una metamorfosis que toca lo social, lo político, lo económico y lo ideológico.  Venezuela es hoy un país donde convergen dos sistemas que antagonizan y se enfrentan a diario. Las pocas reminiscencias que quedan de la democracia representativa se niegan a morir para dejar imponer por completo el proyecto de Hugo Chávez.
Los años de democracia dejaron un legado en la mente del colectivo y en los hábitos de la población que no han sido fácil de eliminar. Una parte de la sociedad sigue confundida en torno a la naturaleza y los beneficios que trajo consigo la democracia como forma de gobierno. Esas dudas son  aprovechadas por Chávez para debilitar la democracia representativa y colocarla como la causante de todos los males que tiene el país,  para así ganar terreno para seguir imponiendo su proyecto autocrático, que en su primera década fue disfrazado de “democrático” para avanzar con menos criticas y condenas internacionales.
Gracias al uso de elecciones como metido de legitimación Chávez logró que los gobiernos del mundo no lo calificaran como dictatorial y antidemocrático en la primera etapa de la revolución. A los que lo acusamos desde el primer momento de dictador se nos miró con recelos y se nos obvió en los fotos internacionales. No obstante, hoy en día el mundo tiene bien claro  que en la Venezuela no existe un modelo democrático.
La presencia de Chávez en el poder desde hace 12 años nos refleja la ausencia de las más elementales reglas democráticas. La no existencia de poderes independientes, con autonomía es una prueba. Chávez controla  todas las instituciones y se burla de la minoría opositora que dejó entrar en la Asamblea Nacional para legitimarse..

En Venezuela no existe un equilibrio democrático, ni existe respeto a las minorías, ni alternabilidad en el poder, ni libre albedrío para ver o escuchar lo que a la ciudadanía le plazca. Tampoco existe un respeto a los derechos políticos, civiles y humanos de la población que está en contra del régimen,  no hay respeto a la constitución y las leyes se hacen de manera mañosa, sin discusión de ninguna naturaleza y sin consenso social.
Venezuela ciertamente logró construir un incipiente modelo democrático consensuado entre los años de 1958 y hasta 1999, cuando se empezó a trabajar para desmontarlo y sustituirlo por uno impuesto por un caudillo que no respeta las decisiones de la mayoría.  Desde Miraflores se ha hecho un esfuerzo sostenido, en la última década, por borrar los valores democráticos que se inculcaron en cuatro décadas para darle paso a un  gobierno autoritario de izquierda, basado en el fracasado modelo cubano y en otros regimenes políticos que lograron oprimir a los pueblos a lo largo de los siglos XIX y XX.
El modelo que aspira coronar Hugo Chávez es una mezcolanza de ideas, de conceptos rancios mal aprendidos, que convierten el Socialismo del siglo XXI en uno de los disparates ideológicos y políticos más peligrosos de la historia de nuestro pueblo. Chávez es un gobernante sin escrúpulos, capaz de hacerse cualquier cosa para mantenerse en el poder. Sus intenciones son fáciles de percibir en su actitud.  Su discurso lleno de denuestos, de mentiras y de insultos nos lleva a asegurarnos que Chávez es la antitesis de un estadista, de un demócrata respetuoso del Estado de Derecho y de las leyes de la Republica.


El actual gobierno venezolano es opresor y acosa a sus oponentes, llevándolos a la cárcel, al cementerio o al exilio. A los medios que han manifestado criticas a su forma de gobernar, los ha cerrado y les ha expropiado sus equipos; a los periodistas, los ha silenciado, los ha amenazado con prisión y los estrangula a través de las abusivas multas impuestas por el SENIAT, con lo cual ha logrado imponer la autocensura y el miedo como norma y regla laboral.
En la Venezuela de Chávez se convirtió en normal  ver a los militares aupar la revolución y al comunismo, recibir órdenes de los jefes cubanos, y utilizar los recursos públicos para pagar sus costosas vidas. La corrupción es la palabra clave de las fuerzas armadas bolivarianas, y la traición a los valores democráticos el requisito para formar parte del estamento militar. Con Chávez los pocos militares que levantaron su voz de protesta y se negaron aceptar el sistema impuesto, fueron privados de su libertad y acusado de varios delitos.  Hoy en día en Venezuela se violan los derechos humanos, se ideologizó la educación, se corrompió por completo todas las instituciones y se violó el derecho a la propiedad privada y a la libre empresa.

En Venezuela, luego de 12 años, podemos observar como  el país esta dejando de ser democrático y se está transformando en uno despótico, arbitrario y dictatorial. Chávez ha conseguido apoderarse del espacio público  y está asfixiando el sistema de libertades que construyó  aquel pueblo guerrero que le puso fin a otro régimen militarista dictatorial, encabezado por Marcos Pérez Jiménez, aquel glorioso 23 de enero de 1958. Hoy 53 años después de aquel hecho glorioso, estamos frente a un paralelismo histórico que nos obliga a arreciar la lucha contra una dictadura disfrazada de democracia y contra un hombre que nos secuestro el país y nuestra historia. Por eso le damos hoy el certificado de Dictadura al Régimen de Hugo Chávez Frías.











jueves, 11 de noviembre de 2010

Cuba navega hacia el capitalismo mientras Chavez lucha por imponer el comunismo

Por Maibort Petit


El hambre del pueblo y la incapacidad de la revolución de generar respuestas satisfactorias a la crisis, obligaron a los dos dinosaurios comunistas de Cuba a aceptar e impulsar una serie de reformas, que sin duda alguna, llevarán a la isla a una apertura de su sistema económico, siguiendo los pasos de la antigua URSS y de la misma China.


Pocos se imaginaron que los hermanos Castros, los protagonistas del régimen político que enterró a Cuba en la miseria, podrían anunciar reformas económicas de corte meramente capitalista. Obligado por la crisis, Raúl Castro dio a conocer las 32 paginitas que incluyen la transformación del retrogrado modelo comunistas a una economía de apertura, que seguramente producirán el mejoramiento de las condiciones de vida de los cubanos que han sufrido el rigor del régimen autoritario de mas de 5 décadas.


Raúl anunció el contenido del Proyecto de lineamientos de la Política Económica y Social, que contiene 291 líneas de acción que cambiarán el rumbo de la empobrecida economía. Siguiendo la tradición, este plan debe ser aprobado por VI Congreso del partido Comunista Cubano en abril 2011.


Mientras Cuba trata de salvarse de la maldición comunista que les corroe el sistema, Hugo Chávez, el máximo admirador del castrismo, pretende romper todos los esquemas e imponer el Socialismo del Silgo XXI en Venezuela.


Es realmente lamentable ver a Chávez mendigando en Cuba las líneas de acción comunista para aplicarlas a como de lugar en un país que ha rechazado de manera reiterada la aplicación de modelo fracasado en todos los países donde se ha implantado.


Los Castros pretenden acabar con “el mar de la felicidad” que inspira a Chávez mediante la aplicación políticas macroeconómicas y planes de inversión en áreas agroindustrial, industrial y energética. Con este plan los dictadores de Cuba buscan apoderarse de los dólares, generar inversiones y permitir que las fuerzas del mercado posen sus ojos en un terreno destruido, pero virgen al fin al cabo, para el capitalismo “salvaje “de los Estados Unidos.


Cuba aspira a captar más billetes verdes a través del turismo, la industria de la construcción, transporte y, por supuesto, el comercio.


También los Castro andan buscando la reducción de la influencia del Estado en los servicios de salud y educación, la eliminación de la libreta de racionamiento que mata de hambre al pueblo cubano desde 1962. Reducir el tamaño del Estado y la influencia del mismo en las áreas que eran de su total incumbencia nos revela que definitivamente Cuba ahondará los cambios y se presentará ante el mundo como un país que busca inversiones, y que desea entrar en el competitivo mundo del mercado internacional.

Remendar el caos creado por la Revolución Comunista de los Castro costará mucho tiempo, esfuerzo y dinero. Internamente, el régimen también pretende eliminar la dualidad de la moneda, que tan terribles consecuencias ha traído para los cubanos.


Lo mas curioso de este cambio anunciado por la dictadura es que ambos dinosaurios pretenden incursionar en el capitalismo, vestirse de capitalistas, usar las reglas capitalistas, pero seguirse llamando Socialistas, mas por cuestión de honor que obviamente por reputación. Así el proyecto plantea mantener el modelo “principal” de empresa estatal socialista, pero estimulando lo que es productivo, y lo que produce mas dinero, que son las empresas privadas con fuerte inversión extranjera. Aclaran, que eso no es economía de mercado sino innovación, es decir, que no es lo mismo pero es igual.

El proyecto castrista de cambio sostiene que el Estado no va a subsidiar las perdidas de empresas estatales, que en las desastrosas economías comunistas, son innumerables. La revolución cubana amenaza que si las empresas del gobierno generan perdidas sostenidas serán liquidadas de inmediato. Tirando una perlas capitalista importante, el plan asegura que la competitividad de los empleados públicos será premiada con mas ingresos, si hay resultados hay dinero, de lo contrario, no se hace merecedor de bonos, sin importar que tenga tatuada la cara e Fidel en su piel.
Por ultimo el plan de acción, señala que “la política económica nueva es socialista”, aunque parece capitalista, y “corresponderá al principio que el socialismo es capaz de vencer todas las dificultades y preservar las conquistas de la Revolución”. Además, asegura que “la política económica es socialista y que equivale a igualdad de oportunidades” no del más apto, y no al igualitarismo. Dice el texto””El trabajo es un derecho y un deber, motivo de realización personal para cada ciudadano, y deberá ser remunerado conforme a su calidad y cantidad “. ( Quedó claro, es decir, es pero no es)


No será sino hasta el mes de abril, cuando se discuta el proyecto, en el congreso del único partido que existe en Cuba, delibere sobre el Proyecto de lineamientos que busca soluciones a la grave crisis económica que vive la isla, que enfrenta un enrome déficit en la balanza de pagos, las relaciones bancarias de transferencia al exterior y el elevado monto de vencimiento de deuda externa. Paralelamente el gran benefactor y que le ha dado subsidio a la dictadura de los Castros, Hugo Chávez Frías, también padece de los rigores de la crisis, al haber convertido al país petrolero en una colapsada economía, con altos niveles de desempleo, ausencia de inversión extranjera, escasez de productos de la cesta básica, destrucción del aparato productivo y ausencia absoluta de seguridad jurídica.


Mientras en Cuba el gobierno elimina 500 mil empleos y fomenta la industria privada, permitiéndole a los cubanos fundar pequeños negocios en 178 rubros, Hugo Chávez expropia y acosa a los inversionistas, creando terror en el mercado

Un amigo cubano del exilio, a esos que Fidel llama “gusanos” me comentaba: “ Venezuela, a pesar de su petróleo esta peor que la Cuba hambrienta, nosotros vamos navegando fuera del mar del al felicidad, buscando cercanía con el mundo, mientras que el régimen chavista, ignorando la triste realidad que genera el socialismo, se empeña en llevarle la contraria al progreso y a la evolución, y empuja el barco hacia el caos: Nacionalizando, acabando con la producción, con la competitividad y con el talento, para darle paso a los odios y a la ignorancia. Así es la historia, Cuba quiere sacudirse del socialismo y Venezuela pretende -bajo la podrida mente del alocado comandante- ser protagonista del fracaso y de debacle del comunismo como modelo económico.