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martes, 5 de abril de 2011

Santos, Chávez, Makled y los Estados Unidos

Por Maibort Petit  

Definitivamente la entrevista realizada por Casto Ocando (presentada en exclusiva en Univision,  el  domingo 3 de abril) al narcotraficante  Walid Makled García, terminó de encender el polvorín en la Casa de Nariño, y ha puesto en jaque al presidente Juan Manuel Santos, quien en menos de 10 días, tendrá   que decidir si cumple con la palabra empeñada a mejor amigo, Hugo Chávez, o procede   con la solicitud hecha por los tribunales de los Estados Unidos para juzgar al tercer narco más buscado del mundo, e investigar  las denuncias que vinculan a importantes miembros del régimen de Caracas con las poderosas redes de droga del continente.


Santos tendrá que hacer  una compleja  jugada diplomática para evitar que el traslado de un reo, ligado al narcotráfico, se convierta en una tormenta política que puede tocar los intereses económicos y geopolíticos de Colombia.  Y es que Walid Makled no es un narcotraficante cualquiera, Hugo Chávez no es un vecino ni un aliado político convencional, y los intereses que mueven a los Estados Unidos están ligados a aspectos que van más allá de un simple juicio contra los criminales de las drogas.


Todos, a estas alturas del juego,  saben que Makled tiene información que compromete al menos 40 altos oficiales del gobierno de Hugo Chávez, además de diputados activos, gobernadores oficialistas, familiares del presidente y personajes muy cercanos al círculo político del Palacio de Miraflores. Serian nefastas para Colombia, y quedaría como un antecedente peligroso, que se compruebe a futuro que existe un narco-estado en Venezuela y que el gobierno colombiano no colaboró  para sacar a flote la verdad. 

Santos sabe el peso político que tendrá “cumplir la palabra empeñada a su nuevo mejor amigo “ y debe estar claro que el envío de Makled a Venezuela incluiría el entierro de las denuncias contra el gobierno de Chávez, que por su gravedad y alcance deben tener inquietos a los miembros de las fuerzas militares.  Queda claro que la justicia en Venezuela es absolutamente dependiente del presidente, y que es en Miraflores y no en los tribunales donde se deciden los casos que afectan a la revolución y a sus corruptos miembros.

Es obvio que Chávez bloquearía cualquier investigación, y como en otras oportunidades ha ocurrido, un levantamiento de presos comunes en las cárceles le podría fin a las denuncias y al denunciante.   Mientras la oposición ha empezado a pedir un juicio público, los personajes del gobierno no han dado una señal coherente de lo podría ocurrir cuando llegue el narco a su suelo patrio.


Makled ha asegurado que pagó sobornos a funcionarios y allegados al gobierno venezolano para realizar, sin problemas, varios de los negocios que manejaba y dijo tener pruebas de los pagos, ante lo cual Chávez ha dicho, que las denuncias son parte de un complot contra su gobierno, en el que estaría implicado Estados Unidos, asimismo ha asegurado que la oposición está utilizando a Makled para descalificar su administración y sus planes para combatir las drogas.

Firaz El Aissami, hermano del ministro de Interior y Justicia; Hugo Carvajal, director de la Dirección de Inteligencia Militar; Mota Domínguez, comandante de la Guardia Nacional Bolivariana; Néstor Reverol, director de la Oficina Nacional Antidrogas; Luis Felipe Acosta Carles, ex gobernador de Carabobo; Ramón Rodríguez Chacín, ex ministro, y Félix Antonio Velásquez, exjefe de la Guarnición de Bolívar, entre otros funcionarios del régimen señalados no le perdonarían al jefe de la revolución que permita que procedan las investigaciones en su contra.


Con los Estados Unidos, Santos tiene una agenda de intereses, que van desde lo comercial hasta el geopolítico.  Es tan espinosa la decisión que en Colombia ya se especula que el jefe de Estado colombiano se reuniría con su homólogo norteamericano, Barack Obama  en la Casa Blanca el jueves 7 de abril. Santos es inteligente y está informado sobre la importancia que tiene Makled  para Estados Unidos,  y el valor de las pruebas que el narco prometió y que ayudarían a desenmascarar una supuesta relación de dirigentes chavistas con la mafia de las drogas  y la guerrilla colombiana. 



El 9 de abril, sin embargo, es la Cumbre entre Santos y Chávez, (suspendida la pasada semana a raíz de la imposibilidad del mandatario venezolano de llegar  Cartagena). La cancillería venezolana ha hecho hincapié que el caso Makled es fundamental en la agenda.


Si la política internacional colombiana mantiene su línea seria, probablemente Santos podría extraditar a Makled a los Estados Unidos, donde hay un sistema judicial más equilibrado, y donde seguramente, se realizaría una investigación sigilosa de las denuncias  y las pruebas que  el capo ha hecho, y que envuelven  negocios fraudulentos, relaciones con narcotraficantes y el gobierno de Venezuela.  



No obstante, la decisión final, según la canciller colombiana María Ángela Holguín, se dará a conocer  “muy posiblemente” antes que finalice el plazo del 15 de abril de 2011. 


Holguín dijo que la determinación que tome el gobierno colombiano “será una decisión respetuosa del Estado de Derecho y de las leyes colombianas y se hará en cualquier momento de aquí al 15 de abril”.
Santos ya había adelantado al inicio de este escándalo,  que cumplirá con su palabra de entregarlo a la justicia venezolana.

"Yo le di mi palabra al presidente Chávez de que una vez se surtan los trámites jurídicos, a los cuales estamos obligados, nosotros le entregaríamos a este individuo a las autoridades venezolanas. Yo siempre he creído que la palabra hay que cumplirla y la voy a cumplir."

Muchos creen que la estrategia de Santos, en cuanto a Venezuela, ha sido la de generar confianza y que, aunque Santos considera a Estados Unidos un aliado estratégico, el mandatario colombiano no le está apostando a esta sola relación.  El jefe de la Casa de Nariño entiende que la petición hecha por EE.UU. es válida,    pese a que Obama demostró en su gira que no tiene una agenda fluida con Colombia y que no es un socio estratégico. 



También existe en problema de la tardanza en la aprobación del TLC entre EE.UU y Colombia, aunque desde ayer se empezó a mover nuevamente el tema en el Congreso Norteamericano.

Igualmente,  Santos sostuvo hace unos meses, una reunión con el representante republicano estadounidense Connie Mack, quien le pidió enviar a Makled a suelo norteamericano.  Mack, que sería un aliado importante para Colombia y sus intereses con el gobierno de Obama, calificó a Makled como "importante para la seguridad regional".


Los congresistas   estadounidenses dijeron que  sería visto negativamente en el Congreso de Norteamericano que Colombia entregue el  narcotraficante a Venezuela.

Makled alias “El Turco”, fue capturado el 19 de agosto de 2010 en el caserío de Los Patios, en las afueras de la ciudad de Cúcuta, ubicada a corta distancia de la frontera con Venezuela.

Hace tres semanas, la Corte Suprema de Justicia de Colombia avaló su extradición y dejó en manos del gobierno la decisión sobre el país al que será enviado el venezolano.

Por su parte, la Policía colombiana lo considera como uno de los presuntos responsables del asesinato del narcotraficante colombiano Wílber Varela, alias “Jabón”, cometido en enero de 2008 en Venezuela, en tanto, la Fiscalía General de Venezuela solicitó el pasado viernes, a un tribunal local, la extradición de Makled desde Colombia.

Makled es conocido como ‘El Arabe’  y en los círculos sociales de Venezuela es  llamado seudo empresario que acumuló una fortuna, llegando  a administrar y ser poseer de la línea  aérea Aeropostal, y  a acumular una riqueza representada en una empresa de transportes terrestre, cercana a 400 tracto-camiones, gracias a sus conexiones con los militares y funcionarios civiles ligados a Chávez. 

Datos de la última entrevista televisiva 

En la entrevista hecha por Casto Ocando, Makled dijo que Venezuela es un "narcoestado", con zonas desde donde "salen aviones cargados con cocaína" hacia Honduras, México y EE.UU. a la vez que reiteró que sus denuncias sobre la  implicación directa de militares de alto rango venezolanos en operaciones de tráfico de drogas.

Aseguró  que desde San Fernando de Apure, salen diariamente cinco o seis aviones cargados con cocaína hacia Honduras", de ahí hacia México, y de México hacia EE.UU. Y que es clara la relación entre las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el Ejército venezolano".

El capo comentó haber tenido estrechas  conexiones con diputados oficialistas de la Asamblea Nacional y del partido del presidente venezolano y denunció haber entregado dos millones de dólares para el funcionamiento.

Con los militares, dijo que sostuvo relaciones  cercanas y de colaboración: "De generales de división a generales de brigada. Había como una nominita, como de un millón de dólares", una nómina que incluía "cuarenta generales, pero hay muchos más -precisó-, coroneles, mayores..."


No obstante, Mackled explicó que durante los años que hizo negocios con el Gobierno venezolano jamás conoció a Chávez. "Al presidente (Chávez) no (lo conocí), pero sí a familiares de él, sí muy cercanos a él".


También se refirió a los laboratorios para la producción de cocaína que se hallan situados en San Fernando de Apure, algo que, dijo, "no es un secreto", igual que funcionan en Maracaibo, en territorio venezolano, y que "son resguardados por el Gobierno venezolano".


En cuanto a las acusaciones de difamación y mentira vertidas contra él por el Gobierno venezolano, el presunto narcotraficante dijo que estas quedan refutadas con las pruebas que ha aportado sobre este asunto.

"Te estoy sacando pruebas. Cómo es que yo tenía el puerto más importante de Venezuela? Cómo es que yo tenía la concesión de un aeropuerto internacional? Cómo es que se me otorgaron los permisos? Quién los otorgó? Fue el Gobierno, para yo poder operar", señaló Mackled.

En ese contexto dijo que tiene "muchas cosas y pruebas contundentes" para hacer caer al gobierno de Chávez. Agregó que sus denuncias son el resultado de las amenazas de muerte que ha recibido en Venezuela: "Por eso es que estoy haciendo todas estas denuncias. Si llega a pasar algo... No Venezuela, sino todo el mundo, sepa lo que está pasando".

No quiso responder a la pregunta de si mantuvo o no relaciones en Venezuela con algún grupo terrorista como Hezbolá, pero indicó que existen operaciones en el país suramericano de esta organización.
"Yo lo que tengo entendido es que ellos laboran en Venezuela, verdad?, hacen dinero y todo ese dinero lo mandan para el Medio Oriente", precisó.


Desmentidos y acciones

Walid Makled habría desmentido a su abogado Miguel Ramírez, quien informó que su defendido quiere ser extraditado a Venezuela. Según Ramírez el temor que tiene su defendido es que no se adelante el proceso de sus hermanos hasta tanto no llegue a Venezuela.

No obstante,  periodista Casto Ocando ha asegurado que Makled le dijo que desea ser enviado a Estados Unidos y le indicó que se encuentra en reuniones con voceros norteamericanos en Bogotá.

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Oposición venezolana se moviliza

Diego Arria, férreo opositor del Hugo Chávez,  solicitó al presidente Santos que la extradición del presunto narcotraficante, Walid Makled se produzca a una jurisdicción con garantías procesales confiables y él sabe que la de Venezuela, dichas garantías no existen.

En una carta Arria asevera que cumplir con su promesa sería "inexcusable", pues considera que Venezuela está comprometida con una de las redes criminales más poderosas del narcotráfico, es decir, las FARC. Ante eso, "no puede aducir ignorancia".


Por su parte, diputado opositor venezolano, Miguel Ángel Rodríguez ha declarado que ante la inminente la extradición de Makled a Venezuela, debe crearse  una comisión calificada de veedores para un juicio que "debe arrojar respuestas creíbles para los venezolanos". 


Señaló que prefiere que el juicio arroje que son falsas las declaraciones hasta ahora dadas por el presunto capo de la droga, porque los venezolanos tendrían la tranquilidad de no estar bajo la influencia de un "narco-Estado". 


Otro parlamentario opositor, Henry Ramos Allup, sostuvo que está seguro de la cercanía de Makled con funcionarios venezolanos. “Walid Makled así como su hermano Abdala, quien fue candidato a la Alcaldía de Valencia en 2008, no han podido amasar una fortuna como la que tienen sin la complicidad de funcionarios de este gobierno”.

Los 10 días que le quedan a Santos de plazo, serán días de especulaciones, de negociaciones, de encuentros y de propuestas. Las cartas están echadas, las supuestas pruebas listas para hacerse públicas y la comunidad internacional está atenta a este escándalo que salpica a Hugo Chávez y su círculo de poder. En tanto que Santos tiene  prohibido equivocarse y dejar a los colombianos libre de sospechas.



martes, 16 de noviembre de 2010

Santos: el nuevo amigo, el nuevo complice de Chavez ?

Por Maibort Petit






Muchos se despertaron hoy con una sensación desagradable, de decepción y de repudio, al enterarse de las aseveraciones del Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos donde este confirma que “cumplirá con su palabra” y extraditará al narcotraficante Walid Makled a Venezuela para complacer la petición de su mejor amigo, Hugo Chávez. Esto, según dice el jefe de Estado colombiano, se hará luego de haberse cumplido todos los trámites pertinentes.


Escuchar esto de un hombre como Santos nos preocupa. Muchos pensábamos que Colombia mantendría una posición mucho más equilibrada en este asunto, y que al menos, le daría una oportunidad a la justicia estadounidense de investigar las escandalosas denuncias hechas por Makled contra el gobierno de Venezuela. Complacer a Chávez y negarle a USA el derecho a juzgar a este capo, es una gran contribución del gobierno colombiano al “engavetamiento” y un seguro entierro de las acusaciones que vinculan a las cúpulas de poder de Venezuela con el narcotráfico. Desde el inicio de su gobierno, el presidente Santos anunció que trabajaría con Chávez para recuperar la balanza de pagos que se había ido al suelo en vista de los conflictos surgidos entre el gobierno presidido por Álvaro Uribe Vélez y Chávez. Y así lo hizo, logrando restablecer las relaciones con Caracas y dando muestras d amistad y colaboración, y hasta de complicidad, pues Santos desestimó las denuncias que Colombia llevó a la ONU y logró ayudar a su amigo a salirse del enredo que se armó tras las acusaciones, fundamentadas por cientos de documentos, que probaban que Venezuela otorga refugio a más de 1500 guerrilleros de la FARC y del ELN, y que además mantiene con esos grupos irregulares, una estrecha relación de cooperación y de afinidad ideológica.

 Uribe se ganó el respeto de los que aún creen que las instituciones y los gobiernos deben luchar por el bienestar de los pueblos, y no por los intereses de los grupos económicos que pagan las campañas electorales de los candidatos. El compromiso adquirido por Santos con los empresarios parece que se sobrepone a las grandes aspiraciones de los pueblos de verse librados de gobiernos autoritarios que usan los recursos públicos y sus relaciones para darle apoyo a grupos terroristas y para pisotear a una sociedad como la venezolana, que ha visto disminuir sus libertades democráticas y sus derechos civiles y políticos, a lo largo de los 11 años que han transcurrido, desde que Chávez, llegó al poder.


La lucha entre una derecha representada por Santos y una anacrónica izquierda representada por Chávez se tira la balanza hacia el caudillo autoritario, quien astutamente manipula a Santos y lo ponen entre la espada y la pared para lograr otra vez sus objetivos. Chávez intercambia con su amigo Santos, el silencio de las denuncias por negocios que le permitan recuperar la privilegiada posición de los productos colombianos en el mercado venezolano. Poco parece importar el peligro que supone para América Latina que los narcos y los gobiernos estén vinculados, y a Santos le preocupa más incrementar las cifras de intercambio comercial colombo venezolano, que los compromisos que tiene el gobierno de Venezuela con el terrorismo y el narcotráfico.


Con la extradición de Makled a Venezuela, a pesar de la solicitud hecha por los Estados Unidos un día antes de la captura, ( Agosto 17, 2010) Chávez y sus cómplices ganan una nueva batalla.


Makled hizo varias revelaciones que comprometen a funcionarios del régimen chavista con el narcotráfico, entre ellas, la afirmación sobre los pagos a un hermano del ministro de Relaciones Interiores y Justicia de Venezuela, Tareck El Aissimi para financiar a un exjefe de la casa Militar de Hugo Chávez. También dijo tener videos, voucher de depósitos, y otros elementos que prueban los negocios que se tejieron entre el hermano del Ministro de Interiores y Justicia y otros funcionarios chavistas, con la red de narcotráfico colombiana.


La complaciente actitud del presidente Santos frente a su “Nuevo mejor amigo” da mucho que pensar. La entrega de Makled a Venezuela significa un espaldarazo a Chávez y un golpe contra USA que ha insistido en la extradición del narcotraficante a suelo estadounidense, desde donde se investigarían las denuncias contra Chávez.


Santos sobrepone los intereses económicos de los grupos que lo apoyan, al compromiso que mantiene con USA, quien ha sido aliado político y militar del Estado colombiano desde 1999. Los Estados Unidos han establecido excelentes relaciones y han trabajado junto a las últimas administraciones colombianas en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.


La decisión de entregar el capo a Venezuela, un país que tiene un sistema judicial absolutamente corrupto y dependiente del Ejecutivo, y que está conformado por magistrados comprometidos con Hugo Chávez, refleja el caprichoso camino que le espera al caso Makled. Esta decisión pasa a ser la segunda gran contribución del gobierno de Santos al régimen corrupto de Chávez.


Gracias a Santos, las denuncias contra el gobierno de Chávez desaparecerán, y las pruebas serán eliminadas por los delincuentes venezolanos socios de Makled. Desde su llegada al poder, Santos ha colaborado abiertamente para enterrar las denuncias que comprometen a Chávez con el terrorismo, y el narcotráfico.


La posibilidad que la justicia internacional realice investigaciones y que verifiquen las pruebas contra Hugo Chávez fue eliminada nuevamente. Es una verdadera lástima que los compromisos con los empresarios tengan más peso que la justicia para el jefe de Estado colombiano…por los caminos que vamos, América Latina seguirá oliendo a podrido, y el grueso de los gobiernos de la región seguirán ayudando, con su actitud cómplice, para que Hugo Chávez siga avanzando con su proyecto destructor por nuestros pueblos.

lunes, 16 de agosto de 2010

Chávez logra enterrar las denuncias sobre la presencia de sus amigos guerrilleros en suelo venezolano

Por Maibort Petit

Fue extremadamente exitosa la estrategia puesta en marcha por Hugo Chávez, para evitar que observadores de los organismos internacionales fueran enviados a Venezuela para verificar las denuncias sobre la presencia de más de 1500 guerrilleros de la FARC y ELN en suelo venezolano. No hay duda sobre la habilidad del jefe de estado venezolano que consigue con sus métodos desgastados, cerrar capítulo, ganarse el apoyo de la admiración de las nuevas autoridades colombianas, y conducir las discusiones hacia el terreno que a él mas le conviene, alejando a la vez la posibilidad que la guerrilla pierda su refugio en las tierras custodiadas por el régimen.


Las declaraciones de la ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, María Ángela Holguín, al anunciar que Ningún país y ningún organismo internacional harán verificaciones sobre la presunta presencia de guerrilleros de las FARC y el ELN en Venezuela, fue una bofetada para todos aquellos que creían en la seriedad de las nuevas autoridades colombianas en materia de la lucha contra el terrorismo.


Pareciera que tres rosas rojas y una estrategia maestra de Hugo Chávez fue más que suficiente para convencer a Holguín y a su flamante jefe, que no fueron importantes las denuncias de Uribe y que el gobierno de Colombia prefiere la amistad con los amigos de la guerrilla, que el conflicto que genera hacerle frente a la posición del gobierno chavista de darle refugio a la FARC y al ELN, cuya presencia en suelo venezolano no es un secreto para nadie.


El argumento expuesto por Holguín fue realmente simplista y vergonzoso. La sociedad colombiana sabe de sobra que la única razón que produjo la ruptura de las relaciones entre Colombia y Venezuela, fue la verdad sobre las denuncias hechas por el equipo de Uribe en la OEA, y sustentadas con pruebas recogidas por los organismos de seguridad del estado colombiano. No se puede calcular en estos momentos, las terribles consecuencias que tendrá para Colombia, la decisión tomada apresuradamente, por parte del gobierno de Juan Manuel Santos de cerrar los ojos y permitir que los grupos irregulares que le han trastocado la vida a miles de colombianos, y que convirtieron a Colombia en un escenario de guerra por los últimos 60 anos, permanezcan refugiados en Venezuela y que puedan operar desde el suelo venezolano para acometer todas sus fechorías.


El mirar adelante no significa que se descalifiquen las denuncias de la administración saliente. Algo ha empezado a enredarse en la nueva administración del Palacio de Marino. Sí bien es cierto que Venezuela representa un socio comercial importante para Colombia, y que los problemas de la frontera se incrementan con la ruptura de las relaciones diplomáticas, también es cierto que Uribe logró recuperar la paz de Colombia y acorraló a la guerrilla, golpeándola fuertemente. Los cuerpos de seguridad del Estado colombiano mostraron -en los años del gobierno de Uribe- que eran eficientes, y que sus acciones contra los grupos terroristas fueron contundentes y efectivas.


Luce extrañamente inocente ( y todos sabemos que en política no hay ninguna decisión inocente”) pensar que Hugo Chávez, quien recibió a los jefes de la FARC y el ELN en Caracas y se fotografió con ellos, y que ha elevado su voz a favor de la guerrilla, pueda haber cambiado su actitud frente a sus amigos rebeldes de la noche a la mañana. Nadie cree que Chávez le vaya a dar la espalda a la guerrilla no solamente porque los ideales de los rebeldes coinciden con su proyecto político sino por la ayuda incondicional que le han brindado las FARC al gobierno comunista si se llegaré a requerir su presencia para la defensa de la revolución bolivariana’


La no verificación de las denuncias es un grave precedente que seguramente traerá consecuencias. Santos decidió “mirar hacia delante” en su relación con Chávez y dejó mal parado a Uribe. Darle la razón a Venezuela y seguir como corderitos la solicitud de Caracas luce para muchos ojos como una debilidad preocupante frente a la peligrosidad que representa Hugo Chávez y su proyecto en la región. Muchos quieren conocer los “mejores métodos” de seguridad que implementará Santos para evitar que la guerrilla siga actuando libremente desde Venezuela.






Cuando la prioridad de los negocios beneficia al enemigo de la paz


Holguín ha hecho público su satisfacción por el papel jugado por UNASUR en el restablecimiento de las relaciones políticas y comerciales entre Colombia y Venezuela acordado el martes pasado en Santa Marta por los presidente Juan Manuel Santos y Hugo Chávez. El lobby hecho por Néstor Kirchner, gran amigo de Chávez tuvo resultados inmediatos, y generó confianza en Colombia.


Santos, para muchos de manera precipitada, salió corriendo a Santa Marta abrazar a Chávez, logrando crear un ambiente de paz y armonía, muy ficticio y de corta duración a mi juicio, entre los dos gobiernos. La actitud de Santos alegró a muchos, especialmente, a los que habían perdido dinero por la suspensión del intercambio comercial en la frontera, pero alarmó a los que han observado a Chávez con detenimiento y conocen sus valores y verdaderas intenciones. La estrategia chavista fue exitosa, y el caudillo venezolano supo aprovechar al máximo su debilidad de Santos, su anhelo de diferenciarse de Uribe, y de buscar apresuradamente titulares que le coloquen como un gran negociador, que de entrada al poder, logra restablecer las relaciones con Venezuela, rotas no por razones de Estado, sino por la irresponsabilidad de Chávez de usar un herramienta de la diplomacia para cubrir sus bochornoso amorío con los asesinos de la FARC y el ELN. Salvo que sean legos, todo el mundo sabe que la ruptura unilateral de las relaciones diplomáticas de Colombia y Venezuela respondió al miedo de Chávez de verse desnudo ante la comunidad internacional. La guerrilla se beneficio del primer acto de gobierno de Santos y acepto con beneplácito la llegada de una administración mucho más blandengue que de la de Uribe, quien los acorraló hasta casi desmantelarlos.




Quedó para el pasado, y para la burla de todos los chavistas, las graves denuncias hechas por a administración del ahora ex presidente Álvaro Uribe ante la OEA, denuncia, por lo demás, apoyada por vídeos, fotos y testimonios de desmovilizados, en el sentido de que en Venezuela hay presencia de jefes guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).


Quedó como chiste mal contado, la solicitud de Colombia de crear de una comisión de verificación de las denuncias. Santos enterró a Uribe y con él la posibilidad de que los organismos internacionales lograran poner en evidencia que definitivamente, el régimen de Chávez le da refugio a los grupos irregulares.


Probablemente la próxima función del circo, incluya además de rosas rojas y banderines tricolores, la creación de comisiones burocráticas que no llegarán nunca a tomar decisiones en materia de seguridad que involucren los intereses personales y políticos de Chávez. .


Por su parte llama la atención que el Movimiento Comunero Socialista Bolivariano de Colombia emita un comunicado alzando su voz, no para apoyar el logro de Chávez en Santa Marta, sino para calificar la salida del conflicto de “fingida” y en beneficio de los negocios y del capital como elemento fundamental de las relaciones entre los dos países.


Criticaron que en encuentro Santos Chávez haya producido un documento que deja relucir el afán por la riqueza material, conductas típicas de la ultraderecha conservadora ortodoxa, que da prioridad a los negocios sobre los derechos del pueblo a la vida, a la paz y a la convivencia pacífica.


Esta claro para este grupo de colombianos socialistas, que el acuerdo les dio satisfacción a los empresarios que apoyaron a Santos, por cuanto recuperarán el capital invertido, y también salvaguardó los intereses de la “ultraderecha neogranadina”, pero enardeció los ánimos de los grupos socialistas que consideran que el conflicto seguirá vivo.


USA se cruza de brazos en espera de resultados positivos


Frente a la rápida solución acordada para la crisis entre Venezuela y Colombia, USA no le queda otra actitud que la de cruzarse de brazos y esperar lo que viene. La administración Obama había pedido de manera reiterada que las denuncias fueron investigadas, y además prestó el apoyo a Colombia en la OEA.



Si bien por 10 años, Chávez vociferó y condenó la presencia de bases militares estadounidense en Colombia y en repetidas ocasiones acusó a Uribe de ser una lacayo del Imperio por el Plan Colombia, ahora, tras el amoroso encuentro con Santos, el caudillo venezolano se atreve a reconocer la soberanía de Colombia para firmar acuerdos de cualquier tipo, incluyendo los militares, que tanto critico hasta hace una semanas.


El cambio de discurso de Chávez no es nuevo. Los venezolanos estamos acostumbrados a ello y sólo basta recordar los discursos a favor de Obama y meses después los epítetos e insultos lanzados desde Caracas en contra del presidente de los Estados Unidos. Igual fue con Uribe a las salidas de las cumbres y con el mismo Juan Manuel Santos cuando era ministro de Seguridad.


La incredulidad se mantiene la constante y es muy difícil de superar ese sentimiento que sentimos cuando vemos show de tele política de este tipo, con protagonistas inesperados queriéndose vestir de mansas ovejas, para satisfacer intereses de otros que no son la mayoría de los dos pueblos. Las palabras y los abrazos tampoco convencen a los empresarios inteligentes que saben que las relaciones durarán poco, motivado al cambiante humor de Hugo Chávez. 11 años de tragedia chavista han dejado grandes enseñanzas para todos los que ha seguido esta triste historia.


Mientras el circo sigue con sus funciones, nos dedicamos a revisar las 116 paginas que sustenta la denuncia penal contra, Hugo Chávez Frías, ante la Corte Penal Internacional (CPI) y la demanda contra el Estado de Venezuela, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh), realizada por el abogado Jaime Granados en representación de víctimas colombianas que han padecido presuntos delitos por parte de guerrilleros de las Farc y del Eln, que se refugiarían en Venezuela.


La denuncia que seguramente rechazará Santos refleja las conductas violadas al permitir el albergue de guerrilleros en Venezuela, las contempladas en los artículos 4 (Derecho a la Vida), 5 (Integridad Personal) y 8 (Garantías Judiciales), de la Convención Americana de Derechos Humanos.


Las denuncias engavetadas por el nuevo gobierno de Colombia, incluyen pruebas y una descripción sistematizada de hechos que dan cuenta del absoluto conocimiento de autoridades venezolanas de las presencia de las Farc y el Eln en territorio venezolano.


Los eventos allí destacados que constituirían crímenes de lesa humanidad y violaciones del derecho a la vida, de las víctimas representadas en estos procesos se encuentran unas 60 denuncias de hechos ocurridos en el primer semestre del 2010, que van desde secuestros, homicidios, activación de artefactos explosivos, ataques a patrullas de la Policía y el Ejército de Colombia y acondicionamiento de campos minados. El escenario de dichos delitos son municipios venezolanos: Saravena y Arauquita (Arauca), y zonas fronterizas como: Maicao y Albania (La Guajira) y Tibú (Norte de Santander).


Se detallan, en los testimonios de ex guerrilleros, siete campamentos de la guerrilla en Venezuela con los siguientes nombres: El Cenizo, ubicado a orillas del río Limón, con capacidad para 90 guerrilleros; Barro, con capacidad para 60 guerrilleros y sitio de paso para la compañía Efraín Guzmán; Estrella, frecuentado por alias “Iván Márquez” y con cultivos de pancoger; Malanga, allí permanece “Iván Márquez” y tiene una casa refugio; Camarote, con capacidad para 70 guerrilleros; Carrera, allí tienen 80 cabezas de ganado y aterrizan helicópteros del Ejército de Venezuela, y Bertha, ubicado a 20 minutos de Zorataima, con capacidad para 40 guerrilleros.


Dentro de las pruebas que dan cuenta de la supuesta presencia de las FARC y el ELN en Venezuela, con conocimiento de las autoridades locales, están denunciadas hay comunicados, cruces de llamadas, correos electrónicos, conversaciones de radio mensajes cifrados, cartas y llamadas entre comandantes de la guerrilla como alias “Raúl Reyes”, Rodrigo Granda, “Iván Márquez”, “Timochenko”, entre otros, y miembros del Secretariado de las FARC en donde se implica a funcionarios del Gobierno venezolano como Ramón Rodríguez Chacín, Alí Rodríguez Araque y el general Clíver Antonio Alcalá, además de alcaldes y funcionarios de segundo y tercer nivel.


Para sopesar la presunta relación y colaboración entre las autoridades militares venezolanas y los grupos guerrilleros colombianos, la denuncia y la demanda contra Chávez y el Estado venezolano consta de 22 evidencias de hechos ocurridos desde 2001 hasta el 2010. De darse curso a la denuncia, los venezolanos tendríamos que pagar por ello, con o sin Hugo Chávez en el poder, lo que constituiría una enorme erogación de dinero público para pagar por los delitos cometidos por Chávez y sus secuaces. Realmente Venezuela ha caído en el foso de la desmoralización….esperamos que Colombia no nos acompañe como país en semejante situación