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sábado, 24 de noviembre de 2018

Desde 2009 se conocen los riesgos desbordamiento y colapso que amenazan a La Vueltosa

No es novedad lo que ocurre en las presas La Vueltosa y Borde Seco de la Central Hidroeléctrica Fabricio Ojeda, pues las advertencias se vienen formulando desde hace casi una década, convirtiendo el asunto en una tragedia anunciada frente a la que poco o nada se ha hecho efectivamente para evitarla.

 Por Maibort Petit
@maibortpetit

La grave situación de riesgo que se corre por el incremento de las fugas de agua existentes en los túneles de descarga de las presas La Vueltosa y Borde Seco de la Central Hidroeléctrica Fabricio Ojeda, se conocían desde el año 2009, cuando un informe técnico elaborado por ingenieros especialistas de la Corporación Eléctrica Nacional, Corpoelec, así lo advirtió, al tiempo que recomendó las acciones convenientes a seguir para evitar el colapso de la estructura y, sobre todo, que las poblaciones ubicadas aguas debajo de las citadas presas corrieran el peligro que a la fecha se mantiene latente y mantiene en vilo a los habitantes del lugar.
Ante el peligro de colapso, realizamos varias consultas e indagamos entre diversas fuentes y especialistas sobre el estado real que en la actualidad presentan las presas y las acciones que se requiere implementar para que no se materialice la tragedia que desde casi una década se viene anunciando.

Punto de cuenta informativo

Un Punto de Cuenta fechado el 4 de mayo de 2016 presentado por el gerente general de generación, Miguel Ángel Romero Fernández, al presidente de la Corporación Eléctrica Nacional, Corpoelec, Luis Motta Domínguez, da cuenta al alto cargo de la “crítica” situación por el aumento de las fugas de agua en las compuertas de los túneles de descarga de fondo de las presas La Vueltosa y Borde Seco de la Central Hidroeléctrica Fabricio Ojeda, que se desarrollaban a cabo mediante el contrato N° NCO-CAP10-0296/2012 suscrito con la empresa Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A. Industrial, Comercial y Financiera, ahora denominada IMPSA. La gravedad del problema está dada por el aumento de fugas de agua existentes en las compuertas de ambos túneles de descargas de fondo de las citadas presas.


Romero Fernández recomendó a Motta Domínguez someter a la consideración de la Consultoría Jurídica de Corpoelec, la posibilidad de rescindir el referido contrato por el cual ya se habían pagado anticipos y presentaba los plazos de ejecución vencidos, prórrogas sin aprobar y reclamos por costos adicionales ocasionados por la permanencia y cambio de condiciones por aumento de fugas, al tiempo de que carecía de fuente de recursos financieros asignados.

Del mismo modo, en razón del peligro que representa el experimentado incremento de las fugas de 1 m3/seg a 30 m3/seg de las compuertas del túnel de descarga de fondo de la Presa La Vueltosa, pudiendo llegar a no ser controlados por la compuerta colapsada, con el embalse a niveles de operación en el periodo de lluvias 2017 que se avecinaba, pidió someter a consulta especializada en la materia, sobre la factibilidad técnica y constructiva del tapón del sellado del túnel de la Vueltosa, para la inspección y reparación según propuesta inicial entregada por la empresa IPMSA bajo las nuevas condiciones de incremento de fugas.

También pidió definir y asignar la fuente financiera de recursos del contrato para la ejecución de la urgente obra de rehabilitación de los túneles de descargas de fondo La Vueltosa y Borde Seco para que se procediera a su cierre, según recomendara la Consultoría Jurídica.

La solicitud abarcaba evaluar la opción del vaciado y descenso controlado del embalse Camburito-Caparo hasta cotas por debajo de la estructura de toma del túnel de descarga de fondo y proceder a la inspección de los daños y reparación de la cámara de compuertas, lo cual garantizaba la preservación de todas la estructuras y la seguridad de la población aguas abajo del embalse, considerando los impactos de la suspensión de la generación de la central Fabricio Ojeda por todo el periodo de reparación y posterior llenado del embalse.

Se pedía, además, contar con la logística y recursos necesarios para que el personal de la División de Investigaciones Hidrogeológica continuara el monitoreo de instrumentos y de los caudales de fugas en las compuertas con la aplicación de las técnicas de trazadores, una decisión que implicaba trasladar la generación hacia la región Andes de las Unidades de Instrumentación y División de Investigaciones Hidrogeológicas

Por último, se pidió reimpulsar un nuevo proyecto de Rehabilitación las Descargas de Fondo de las Presa La Vueltosa y Borde Seco de la Central Hidroeléctrica Fabricio Ojeda.

Los hechos precedentes

El punto de cuenta refiere como antecedente de la situación, que las compuertas de los túneles de descarga de fondo de las presas fueron diseñadas para el llenado controlado del embalse Camburito-Caparo, por lo que su operación óptima de diseño se corresponde a un cierre total o apertura total de compuerta.

Ahora bien, desde 1985, por complejas y diversas razones estos túneles y sus cámaras de compuertas superaron los cronogramas inicialmente previstos de contratación, instalación y operación óptima de llenado controlado por lo que tuvieron muchos años en almacenaje en aduana y obra, antes de su instalación y, posteriormente, fueron sometidos a excesivos periodos de operación parcialmente abiertas bajo altas cargas hidráulicas mientras se terminaba de construir y financiaban otros contratos de obras de componentes igualmente importantes y necesarios que fueron diferidos en el tiempo hasta el primer llenado del embalse Camburito-Caparo en el periodo 2006-2013.

Otra razón fue la necesidad de mantener las cotas de operación 290-310 msnm, durante la construcción y puestas en servicio de las dos unidades 514 MW de la Central Fabricio Ojeda entre 2010 y 2015 con 30 años de operación de los túneles descargas de fondo.

Se refiere que para 2007 el túnel de descarga de fondo de la Presa La Vueltosa se encontraba en operación descargando un importante caudal con apertura de compuerta parcial, lo cual generaba fuertes vibraciones, situación que se repitió el 16 de julio de ese mismo año cuando se registró un fuerte movimiento sísmico de 5.5 en la zona.

En fecha 31 de julio del 2007, una inspección permitió detectar en la cámara de compuerta de la descarga de fondo de la Presa La Vueltosa, el colapso del blindaje, rotura del marco de compuerta, de válvula ecológica derecha, rotura del concreto de segunda etapa, de los sellos y pernos del vano derecho de dicha cámara, originado por la caída y cierre brusco de compuerta lo cual generó como consecuencia el grave fenómeno de golpe de ariete. También se destruyó todo el sistema auxiliar de control, operación e iluminación de la cámara de compuerta.

Para 2012 en razón del excesivo tiempo de operación de las compuertas en régimen parcialmente abiertas, largo periodo de construcción de la central La Vueltosa, la falta de recursos financieros y la falta de mantenimiento mecánico, ocasionaron el colapso de la única compuerta del túnel de descarga de fondo en la Presa Borde Seco.

La situación se logró controlar mínimamente y a la fecha de presentación del punto de cuenta (2016) el efecto erosivo de las fugas de agua y las respectivas variaciones del nivel de embalse Camburito-Caparo llevaron a que dichas fugas alcanzaran altos niveles, a saber, 30 m3/seg para los niveles de operación de embalse.

Para el momento del informe, ninguna de las dos descargas de fondo, Borde Seco y Vueltosa podían ser operadas y representaban un alto riesgo para el embalse Camburito-Caparo y una amenaza para la generación confiable de la Central Hidroeléctrica Fabricio Ojeda, debido al riesgo de inundación del área y perdida del embalse por una descarga de caudal incontrolada por estas compuertas.

Refiere el reporte para el momento en que fue presentado a Motta Domínguez, que las fugas en ambas compuertas de las descargas de fondo La Vueltosa y Borde Seco alcanzaban los 30 m3/seg, un caudal que dejaba de ser utilizado para generación eléctrica y representaba el volumen acumulado de un año. Igualmente, se perdía la generación de una unidad de 257 MW por dos meses continuos las 24 horas, mientras que el flujo de agua continuaba erosionando el material fallado y podía convertir las fugas en un flujo sin control por el colapso de las estructuras de la cámaras de compuertas en los túneles que tenían más de treinta años funcionado.

El contrato

Se informa en el punto de cuenta que el contrato se suscribió el 27 de diciembre de 2012 por USD 65.885.648,00 y Bs. 131.149.912,00, con anticipos de US 9.765.694,40 (75,9 por ciento) y Bs. 39.344.973,60 (100 por ciento).

El Acta de Inicio de la obra se firmó el 15 de agosto de 2013, estableciéndose un plazo de ejecución de 18 meses, contados a partir de la fecha de la firma de la misma, estimándose la conclusión de los trabajos para febrero de 2015. En tal sentido, se iniciaron los trabajos de levantamiento de las condiciones en el sitio y el desarrollo de la ingeniería necesaria de acuerdo al cronograma.

Adicionalmente la Comisionaduría Nacional de Generación y Dirección Nacional de Ingeniería de Proyectos mayores instruyó al contratista para la inmediata ejecución de obras adicionales al alcance original, con el fin de rehabilitar Grúa Pórtico de 60Tn, las estructuras Tomas 2 y 3 de la Torre Toma de la Central Fabricio Ojeda, Cierre de Compuertas abiertas en la Descarga de Fondo de la Presa Borde Seco considerando el eminente inicio de la operación comercial de la UG2. A la fecha de presentación del punto de cuenta estas obras adicionales de emergencia cumplieron su objetivo para la puesta en marcha de la UG2 y UG3 de la Central Hidroeléctrica Fabricio Ojeda, estando ambas operativas.

Se advierte que transcurrido el tiempo de ejecución estipulado más 29 meses no contractuales la obra se mantenía paralizada a pesar de haberse pagado los anticipos respectivos, con el agravante de que la situación de fuga de agua de las compuertas de 30 m3/s por 47 meses, representaba aproximadamente una pérdida de energía de 6 meses de generación por 24 horas continuas de una unidad generadora de 257 MW de la CHFO.

La situación imperante justificaba la urgente necesidad de controlar y reducir el alto riesgo para la seguridad estructural y funcional, tanto para las obras de regulación: embalse, presas Borde Seco y La Vueltosa, así como el grave impacto por perdida de bloque de energía de la obras de generación en la CHFO.

“En resguardo de toda la infraestructura vital de regulación y generación hidroeléctrica construida durante 33 años en el III Desarrollo Camburito-Caparo, y para proteger la vida de más de 25.000 habitantes aguas debajo de embalse Camburito-Caparo, es imperativo que una comisión de alto nivel técnico y financiero, evalúe conjuntamente los términos de referencia entregados por Corpoelec, la factibilidad técnica y capacidad de cumplir o no la propuesta entregada por la empresa IMPSA, para desarrollar y ejecutar la ingeniería conceptual y de detalle para el sellado mediante un tapón metálico en la estructura de toma del túnel de descarga de fondo de La Vueltosa y de la compuerta para el túnel de descarga de fondo de Borde Seco, bajo las condiciones actuales de incremento de velocidad de flujo y fuga, y con los altos niveles de embalse por recuperación durante el eminente inicio del periodo de lluvia 2017. Así mismo para que se le asigne definitivamente la fuente de financiamiento que requiere esta obra de emergencia”, reza el punto de cuenta.

Se advierte que la contratista ha manifestado e insistido en los requerimientos contractuales, alertado sobre los riesgos de obra mediante aproximadamente una decena de oficios luego de reiterar la inoperatividad de ambas descargas de fondos para regular y controlar el embalse, el incremento de fugas y filtraciones, el alto potencial de un grave incidente o colapso del túnel con la graves consecuencias de vaciado incontrolado y perdida de del embalse Camburito-Caparo, imposibilidad de generación de energía por varios años, inundación de la infraestructuras de la CHFO, perdida de presas y túneles, y potenciales pérdidas de vidas.

Por tales razones se recomendaba evaluar rescindir el contrato “en virtud [de] que no tiene sentido seguir incurriendo en costos y reclamaciones que no están prestando un servicio a la corporación ni a la empresa contratada, ni reduciendo el alto riesgo o sin dar garantías de beneficio y seguridad a la institución y población atendida por Corpoelec”.

Se indica que la empresa contratista reclamaba mayor tiempo de permanencia en el sitio de obra, actualizaciones de precios del contrato, cambios en la legislación vigente LOTTT, lo que totalizaba USD 7.051.639,00 más Bs. 185.657.060 por concepto de costos adicionales aun no oficiales y tramitados.

La advertencia de 2009

Ya previamente, en agosto de 2009, los ingenieros Emilio Martínez (Departamento de Hidráulica), Juan Carlos Fernández (Departamento de Estructuras) y Fabiola Padrón Casini (División de Ingeniería Básica), habían elaborado un análisis de riesgo y modos de fallo de la descarga de fondo de la presa La Vueltosa perteneciente al Complejo Hidroeléctrico Uribante-Caparo en el que luego de hacer una rigurosa evaluación técnica de la situación imperante para la época, se concluyó era necesario emprender acciones inmediatas para mitigar las posibles consecuencias que tendría la ocurrencia de un evento que pusiera en riesgo la estructura y a las poblaciones aledañas.

El estudio se llevó a cabo luego de un incidente ocurrido el 30 julio de 2007 con la Cámara de Compuertas de la Descarga de Fondo de La Vueltosa. Los especialistas procedieron a realizar una evaluación de los modos de fallo de la estructura para el caso de rehabilitación antes de la puesta en operación de la Central Fabricio Ojeda y sus implicaciones.

El análisis del modo de fallo se hizo previendo dos escenarios de descarga incontrolada por la Cámara de Compuertas, bien como consecuencia de un evento hidrológico o bien por un evento sísmico, determinándose que era factible el primero mientras que el segundo lo descartaron por el tiempo tan corto que existía antes de la entrada de operación de la central. Sin embargo advirtieron que en caso de presentarse atrasos en la puesta en marcha de las unidades de la central hidroeléctrica debía analizarse el modo de fallo del caso sísmico.

Los ingenieros indicaron que el riesgo asociado al hecho de no reparar la cámara de compuertas en La Vueltosa era muy alto y se consideraba como no aceptable para la presa a corto, mediano o largo plazo. Subrayaron la importancia de emprender acciones inmediatas para mitigar las posibles consecuencias del modo de fallo, siendo la rehabilitación inmediata de la Cámara lo consecuente.

Los especialistas estimaban que cualquiera que fuera la maniobra para la operación de la descarga o su rehabilitación que se escogiera, se debían seguir de la manera más estricta posible, procedimientos de operación seguros y coordinados para evitar cualquier incidente que ubicara la estructura o las poblaciones aguas abajo en una situación de peligro.

Se determinó que si la decisión final para la rehabilitación de la descarga de fondo era vaciar el embalse, esto iba a ser imposible utilizando solamente la descarga de fondo de Borde Seco, puesto que el aporte histórico promedio de la cuenca al embalse era de 180 m3/s y la capacidad de la descarga era 190 m3/s con el embalse a la elevación 310 m.s.n.m., y en caso de que fuera posible solo sería vaciado hasta la elevación 260 m.s.n.m. debido a la división de las cuencas de los ríos Caparo y Camburito. En tal sentido se recomendaba realizar la descarga de fondo de La Vueltosa por el vano izquierdo, con una capacidad aproximada de 230 ma/s, pudiendo ocasionar el modo de fallo objeto del análisis, lo que traería como consecuencia el vaciado del embalse de manera descontrolada, daños mayores a la estructura de la descarga y efectos progresivamente devastadores en las poblaciones aguas abajo.



Todos los estudios realizados habían llevado a los expertos a concluir que la Rehabilitación de la Descarga de Fondo de la Central Hidroeléctrica Fabricio Ojeda ubicada en La Vueltosa era la medida requerida en contra del modo fallo para restablecer la completa operatividad de la misma, la cual se iría perdiendo progresivamente con el desgaste de sus componentes al retardarse la rehabilitación total de la descarga.



Creían que los trabajos de rehabilitación debían llevarse a cabo en dos etapas, “la primera consistiría en obtener y evaluar toda la información de ingeniería requerida para el cierre seguro de la Descarga de Fondo”, mientras que la segunda comprendería la inspección en seco y los trabajos de rehabilitación civiles y electromecánicos que se requirieran.

Acciones requeridas en el corto plazo

Conocimos por diversas fuentes, que la vicepresidencia de Corpoelec en manos de Néstor Taborda estaba al tanto de la situación, pues se le habían detallado las acciones necesarias que se debían implementar en el corto plazo para estabilizar el sistema eléctrico en la Región Los Andes.


En este sentido, se le precisó que la presidencia de la república había aprobado un punto de cuenta en el que se solicitaban recursos para llevar a cabo el traslado e instalación de un turbocompresor a la Planta Don Luis Zambrano.

Se le indicó también que en la Planta de Generación José Antonio Páez se habían realizado labores de reactivación consistentes en la purga del embalse Santo Domingo-Aracay donde se descargaron los sedimentos acumulados en el sistema de enfriamiento. Igualmente se había gestionado la reparación de la válvula principal y de la válvula reguladora de presión, asociadas estas al sistema de enfriamiento y, por último, se realizó la presurización de la tubería de forma controlada para la puesta en servicio de las unidades 1 y 4. La referida unidad 1 entró en servicio el 22 de noviembre de 2017 y en la unidad 4 se debían terminar los trabajos para normalizar la condición de la torre N°3 de la línea asociada a la salida de los generadores 3 y 4 de la central.

Otro aspecto dado a conocer a la vicepresidencia de Corpoelec fue la solicitud de  asistencia técnica de ingeniería que se había formulado en septiembre de 2017 a la Gerencia General de Proyectos Mayores para elaborar un proyecto que fuera viable de ejecución después de la obra en la Central Hidroeléctrica Fabricio Ojeda. Querían de esta manera solucionar la situación crítica presente en la descarga de fondo de las presas Borde Seco y La Vueltos y canalizar la recuperación de la operatividad de las compuertas de obra de toma de la central.

Era fundamental y prioritario darle ejecución a estos planteamientos y acciones con el objetivo de asegurar la operación de la Central Fabricio Ojeda.

Situación actual de La Vueltosa

Diversas fuentes especialistas en la materia consultadas para la realización de este trabajo refieren que los descargadores de fondo de las presas La Vueltosa y de Borde Seco no ofrecen ningún tipo de operatividad y no existen posibilidades de regularizar la situación dado el panorama reinante en las mismas.

Explicaron que esta imposibilidad se debe a las dos presas presentan considerables pérdidas que se incrementan con el tiempo y erosionan la Infraestructura de manera permanente.



Consultados acerca de los riesgos que una situación de tal naturaleza representa, los especialistas consultados desde nuestra mesa de redacción y que, por obvias razones de seguridad exigieron mantenerse en el anonimato, explicaron que existe un peligro inminente de inundación con afectación de las poblaciones colindantes a las presas, especialmente aquellas que se encuentran aguas abajo.

Los daños que esto podría acarrear se harían sentir en la casa de máquinas, la cual es posible sufra severas averías que repercutan en la merma de la capacidad de generación eléctrica de la central hidroeléctrica.

Advirtieron que en caso de producirse una falla en alguna de las presas, sería prácticamente imposible llevar a cabo el drenado del embalse de manera controlada.

En tal sentido, los expertos estiman que lo que se impone es proceder a la instalación de un turbocompresor que permita la puesta en funcionamiento de la unidad DLZ2.

Igualmente consideran conveniente poner a tono la torre 3 de la línea asociada a la salida de los generadores 3 y 4 de Planta Páez, así como articular acciones para proceder a la brevedad a descarga de fondo de las presas La Vueltosa y Borde Seco.