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martes, 30 de marzo de 2021

EE. UU. condenó a cadena perpetua al hermano del presidente de Honduras por delitos de narcotráfico

  Juan Antonio 'Tony' Hernández fue sentenciado en un tribunal federal de Manhattan y se le ordenó el decomiso de 138 millones de dólares.

Por Maibort Petit

   Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, fue condenado por  la Corte del Distrito Sur de Nueva York a cadena perpetua, tras ser sentenciado por lo que los fiscales describieron como “tráfico de drogas patrocinado por el estado”. 

  El juez Kevin Castel,  también le ordenó sentencia de dinero de 138,5 millones de dólares por distribuir 185 toneladas de cocaína,  y armas de fuego relacionadas y delitos de declaraciones falsas

  Hernández fue hallado culpable por un jurado en octubre de 2019 por cargos que conllevaban una sentencia mínima obligatoria de 40 años de prisión.

  El fiscal federal adjunto Matthew Laroche le dijo al juez que Hernández durante 15 años alimentó una avalancha de envíos de cocaína a los Estados Unidos al pagar millones de dólares a altos funcionarios hondureños como su hermano, el presidente de la República.

  Hernández participó en la importación de al menos 185.000 kilogramos de cocaína; pagó millones de dólares en sobornos a funcionarios hondureños; Seguridad fuertemente armada, incluidos miembros de la Policía Nacional y Militar de Honduras.

  La fiscal federal de Manhattan, Audrey Strauss, dijo que “El excongresista hondureño Juan Antonio Hernández Alvarado estuvo involucrado en todas las etapas del tráfico a través de Honduras de cargas de varias toneladas de cocaína destinadas a los Estados Unidos, seguridad para los envíos de cocaína, y negoció grandes sobornos de los principales narcotraficantes a poderosas figuras políticas, incluidos los presidentes anteriores y actuales de Honduras. Hernández fue cómplice de al menos dos asesinatos. Hoy Tony Hernández fue sentenciado con razón a cadena perpetua ”.

   Por su parte, el agente especial del FBI que estuvo a cargo del caso, Wendy C. Woolcock sostuvo que “Explotar una posición de alto rango en el gobierno para ejercer el poder del estado para apoyar el tráfico de drogas es tan nefasto como parece. La condena y sentencia de Tony Hernández es un recordatorio de que no existe una posición lo suficientemente poderosa como para protegerse de enfrentar a la justicia cuando violas las leyes de drogas de Estados Unidos al enviar toneladas de cocaína a nuestro país. Tan importante como es esta convicción para el pueblo de los Estados Unidos, también es importante para los ciudadanos de Honduras a quienes Hernández intencionalmente puso en peligro para su propio beneficio personal. La sentencia de hoy es una victoria para el estado de derecho y estamos agradecidos a nuestros socios federales e internacionales que lo hicieron posible ".

   El fiscal Laroche sostuvo ante el juez que “Tony Hernández" conspiró con su hermano, el presidente de Honduras. Provocó brutales actos de violencia. Canalizó el dinero de la droga hacia campañas del Partido Nacional a cambio de promesas de protección ... esto es tráfico de drogas patrocinado por el estado”.

  El abogado de Hernández, Peter Brill, había abogado por la indulgencia, diciendo que Estados Unidos debería centrar los esfuerzos contra el tráfico de drogas en el apetito voraz de sus ciudadanos por las drogas.

  En los documentos judiciales, los fiscales habían abogado por una cadena perpetua, citando los antecedentes penales de Tony Hernández.

  Su hermano se desempeñó como líder del Congreso de Honduras antes de asumir la presidencia en enero de 2014.

  “El acusado era un congresista hondureño que, junto con su hermano Juan Orlando Hernández, desempeñó un papel de liderazgo en una violenta conspiración de tráfico de drogas patrocinada por el estado”, escribieron los fiscales en documentos judiciales.

  “Durante un período de 15 años, el acusado corrompió las instituciones democráticas de Honduras para enriquecerse transportando al menos 185.000 kg de cocaína, una cantidad asombrosa de veneno que ayudó a importar a Estados Unidos”, escribieron los fiscales. Dicen que también vendió ametralladoras y municiones a narcotraficantes, algunos de los cuales provenían del ejército de Honduras, y de laboratorios de drogas controlados en Colombia y Honduras.

  "Entre 2004 y 2019, el acusado consiguió y distribuyó millones de dólares en sobornos derivados de las drogas a [su hermano] Juan Orlando Hernández, el ex presidente hondureño Porfirio Lobo Sosa y otros políticos asociados con el Partido Nacional de Honduras", dijeron los fiscales.

   Alegaron que entre esos sobornos había un millón de dólares del notorio capo mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán a Juan Orlando Hernández.

  Juan Orlando Hernández ha negado en repetidas ocasiones cualquier vínculo con narcotraficantes, al igual que Lobo, cuyo hijo actualmente cumple una condena de 24 años por narcotráfico en Estados Unidos.

  En la corte el martes, Tony Hernández se veía pálido y abatido. Cuando se le dio al acusado la oportunidad de hablar, trató de convencer al juez de que se le había negado un juicio justo debido a un equipo de defensa inadecuado que apenas respondió a sus correos electrónicos.

“Siento que me han mentido”, dijo a través de un traductor.

El caso

  Como se refleja en la acusación sustitutiva, otras presentaciones en la corte federal de Manhattan, la evidencia en el juicio y declaraciones hechas en procedimientos judiciales señalan lo siguiente:

1) Hernández jugó un papel de liderazgo en una violenta conspiración de narcotráfico patrocinada por el estado. Durante un período de 15 años, Hernández  fabricó y distribuyó al menos 185.000 kilogramos de cocaína que se importó a Estados Unidos. 

2) Hernández estaba al mando de miembros fuertemente armados del ejército hondureño y de la Policía Nacional de Honduras; vendió ametralladoras y municiones a narcotraficantes, algunas de las cuales obtuvo del ejército hondureño; controló laboratorios de cocaína en Colombia y Honduras; aseguró millones de dólares en ingresos provenientes de la droga para las campañas del Partido Nacional de Honduras en relación con las elecciones presidenciales de 2009, 2013 y 2017; y ayudó a causar al menos dos asesinatos.

3)  Hernández ganó al menos $ 138.5 millones a través de sus actividades de tráfico de drogas, dinero que se le ordenó perder en relación con la sentencia dictada por el juez Castel.

Conducta del narcotráfico de Hernández

   Según la fiscalía, la carrera de narcotraficante de Hernández comenzó alrededor de 2004 cuando comenzó a brindar información confidencial sobre las fuerzas del orden y el ejército a los principales narcotraficantes hondureños Víctor Hugo Díaz Morales, alias "El Rojo", y Héctor Emilio Fernández Rosa, alias "Don H.” 

   Los fiscales sostienen que Hernández  proporcionó a Víctor Hugo Díaz Morales información sobre, entre otras cosas, las operaciones de la Armada de Honduras; los esfuerzos de los Estados Unidos para capacitar a los pilotos de la Fuerza Aérea Hondureña para que vuelen de noche para realizar operaciones antinarcóticos; capacidades de radar militar para que los envíos de aviones de cocaína pudieran evitar ser detectados; y esfuerzos de interdicción por parte de algunos oficiales de la Policía Nacional de Honduras. A lo largo de su relación, Hernández ayudó a Fernández Rosa y Díaz Morales a distribuir aproximadamente 140.000 kilogramos de cocaína.

   Para 2008, el narcotráfico de Hernández se había expandido y también estaba fabricando su propia cocaína en un laboratorio que controlaba cerca de El Aceitico, Colombia. Hernández les dijo a sus co-conspiradores que parte de la cocaína fabricada en su laboratorio estaba sellada con sus iniciales “TH” y una fotografía de un kilogramo de cocaína sellada con “TH” fue interceptada durante el curso de la investigación. Hernández suministró a sus co-conspiradores toneladas de cocaína que se producía en su laboratorio.

  A partir de 2008, Hernández se asoció con Amilcar Alexander Ardon Soriano, ex narcotraficante y alcalde hondureño, bajo la protección de miembros de la dirección del Partido Nacional. El testimonio en el juicio estableció que Hernández y Ardon Soriano obtuvieron protección contra la investigación, el arresto y la extradición a través de sobornos masivos pagados a políticos de alto rango, incluidos, entre otros, Porfirio “Pepe” Lobo Sosa y Juan Orlando Hernández. 

  En relación con las elecciones nacionales de 2009, los sobornos contra el tráfico de drogas pagados a cambio de protección incluyeron: (i) Ardon Soriano pagó $ 2 millones para apoyar la campaña presidencial de Lobo Sosa y la campaña de reelección de Juan Orlando Hernández para un puesto en el Congreso de Honduras; (ii) Díaz Morales pagó $ 100,000 a Hernández para apoyar las campañas del Partido Nacional; y (iii) Ardón Soriano sobornó a tres congresistas bajo la dirección de Juan Orlando Hernández para que los congresistas apoyaran los esfuerzos de Juan Orlando Hernández para convertirse en presidente del Congreso.

  Juan Orlando Hernández fue nombrado presidente del congreso a principios de 2010. Su hermano, Tony Hernández, Ardón Soriano y sus co-conspiradores, incluido el coacusado Mario José Calix Hernández, teniente de alcalde hondureño, y el coacusado Mauricio Hernández Pineda, entonces miembro de la La Policía Nacional de Honduras y primo de Hernández, aprovecharon la protección del Partido Nacional para seguir transportando enormes cantidades de cocaína. Una o dos veces al mes en 2010, HERNÁNDEZ envió cargamentos de cocaína a Ardón Soriano de aproximadamente 300 kilogramos; y una vez al mes en 2011 y 2012, HERNÁNDEZ envió cargamentos de cocaína marítima a Ardón Soriano de entre 700 y 1.600 kilogramos.

   En 2013, Hernández estaba haciendo campaña para convertirse en congresista y Juan Orlando Hernández estaba haciendo campaña para convertirse en presidente. Alrededor de este tiempo, según el testimonio en el juicio, Juan Orlando Hernández solicitó $ 1.6 millones en ganancias de la droga de Ardón Soriano para mantenerse a sí mismo y a las campañas del Partido Nacional. También durante la campaña de 2013, Hernández aceptó $ 1 millón del exlíder del Cártel de Sinaloa Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias "Chapo", para apoyar la campaña presidencial de Juan Orlando Hernández. 

   Durante las reuniones con el Chapo en Honduras, Hernández prometió brindar protección a los miembros de su conspiración y sus envíos de cocaína a través del territorio hondureño si Juan Orlando Hernández era elegido presidente.

  En noviembre de 2013, Hernández fue elegido para el congreso hondureño y Juan Orlando Hernández fue elegido presidente. Entre 2015 y 2017, según el testimonio del juicio, Tony Hernández y Juan Orlando Hernández continuaron obteniendo grandes sumas de las ganancias de las drogas para las campañas del Partido Nacional a cambio de proteger a los narcotraficantes. Por ejemplo, hubo testimonio en el juicio de que aproximadamente seis meses antes de las elecciones nacionales de noviembre de 2017, Tony Hernández  y Juan Orlando Hernández se reunieron con Ardon Soriano en Copán, Honduras. Durante esa reunión, Hernández y Juan Orlando Hernández solicitaron $ 500,000 y 1.6 millones de Lempira en ganancias de la droga de Ardón Soriano para "financiar" la campaña del Partido Nacional en los departamentos de Copán y Lempira.

   En 2018, Hernández continuó participando en grandes cargamentos de cocaína con Nery López Sanabria, otro importante narcotraficante hondureño. Las autoridades hondureñas arrestaron y detuvieron a López Sanabria en relación con un incidente de tránsito y recuperaron, entre otras cosas, varios libros de contabilidad de drogas en un compartimiento secreto de su automóvil. Uno de los libros de contabilidad tenía la etiqueta “Trabajo duro” 2018 y reflejaba un envío de cocaína de 650 kilogramos con Hernández . Al menos uno de los otros libros de contabilidad incautados por la policía hondureña en 2018 contenía referencias a "JOH", iniciales utilizadas por Juan Orlando Hernández. López Sanabria fue asesinado en una prisión hondureña, como se describe a continuación, poco después de que se presentaran sus libros de contabilidad de drogas en el juicio de Hernández.

Posesión de armas y actos de violencia de Hernández

   Hernández  utilizó armas de fuego en todo su tráfico de drogas. Las armas personales de Hernández  incluían un AR-15 modificado, una Uzi inscrita con el nombre de Juan Orlando Hernández, "Presidente de la República", y una ametralladora de cinta M60.

  Tony Hernández  también vendió ametralladoras y municiones a narcotraficantes. En 2010, Díaz Morales obtuvo entre 4.000 y 6.000 cartuchos de munición de rifle de asalto de un miembro de la Policía Nacional de Honduras que le dijo a Díaz Morales que obtuvo las municiones de Tony. En 2012, Hernández  entregó 40 M16 a otro narcotraficante.

  El sentenciado también coordinó al menos dos asesinatos relacionados con las drogas. En 2011, Hernández y Ardon Soriano provocaron el asesinato de un narcotraficante rival llamado Franklin Arita en el departamento de Copán. 

   Hernández ordenó a Juan Carlos “Tigre” Bonilla Valladares, el jefe regional de la Policía Nacional Hondureña responsable del departamento de Copán en ese momento, que dispusiera el asesinato de Arita, que fue ejecutado por sicarios utilizando dos lanzagranadas de 40 milímetros, M16 y de fabricación israelí. Rifles de asalto Galil. En 2013, Tony Hernández  trabajó con otros narcotraficantes, incluido Ardon Soriano, para asesinar a un narcotraficante llamado Chino porque a Hernández le preocupaba que Chino pudiera cooperar con la policía.

La obstrucción de Hernández y otros esfuerzos para influir en la investigación

  Asimismo, los fiscales dijeron que Hernández  realizó declaraciones falsas a las fuerzas del orden y la Corte durante el curso de esta investigación y procesamiento, y obstruyó la justicia. Hernández (i) viajó a Estados Unidos en 2016 e hizo declaraciones falsas a las fuerzas del orden sobre sus actividades de tráfico de drogas; (ii) hizo declaraciones falsas sobre sus activos durante una audiencia de fianza en enero de 2019; (iii) hizo que se divulgara información confidencial de testigos en Honduras en violación de una orden de protección en octubre de 2019; y (iv) hizo declaraciones falsas sobre sus activos durante una solicitud de abogado designado en febrero de 2020.

  Ocho días después de que el jurado declarara culpable a Hernández  el 26 de octubre de 2019, López Sanabria --el narcotraficante a quien se confiscaron los libros de contabilidad con el nombre de Hernández y las iniciales de Juan Orlando Hernández-- fue asesinado en una prisión de máxima seguridad en Honduras. 

   Los abogados de López Sanabria confirmaron a los medios de comunicación que: uno de los familiares de Hernández  y un investigador contratado por la familia de Hernández habían realizado visitas no autorizadas a López Sanabria antes del juicio de Hernández; López Sanabria había rechazado sus esfuerzos por obtener información sobre si estaba cooperando con la DEA; y López Sanabria había planeado cooperar con la DEA contra Juan Orlando Hernández y Hernández. El video de vigilancia filtrado del asesinato muestra a López Sanabria hablando con el director de la instalación, Pedro Ildefonso Armas, mientras un hombre enmascarado pasa y abre una puerta cercana. Varios individuos que se cree que son prisioneros luego asaltan la puerta y disparan y apuñalan a López Sanabria hasta la muerte. El 9 de diciembre de 2019, un grupo de desconocidos asesinó a José Luis Pinto, abogado que representaba a López Sanabria. Tres días después, el 12 de diciembre de 2019, un grupo de pistoleros desconocidos en motocicletas asesinó a Ildefonso Armas, el alcaide de la instalación en la que fue asesinado López Sanabria, en Tegucigalpa. 

Co-conspiradores de Hernández

  El 8 de agosto de 2019 Fernández Rosa fue condenado en este Distrito a cadena perpetua por, entre otras cosas, su participación en la conspiración de importación de cocaína de Hernández  y por la comisión de 18 asesinatos. Varios de los otros co-conspiradores de Hernández, incluidos, entre otros, Hernández Pineda, Calix Hernández, Bonilla Valladares, Arnaldo Urbina Soto, Carlos Fernando Urbina Soto y Miguel Angel Urbina Soto, también están imputados en este Distrito por delitos de armas de fuego y narcotráfico con base en sobre, entre otras cosas, su participación en la conspiración de importación de cocaína de Tony Hernández. 

   El 12 de febrero de 2020 Hernández Pineda se rindió en este Distrito y se encuentra a la espera de juicio. El 22 de marzo de 2021, el coacusado y cómplice de Hernández, Geovanny Fuentes Ramírez, fue condenado en juicio en este Distrito por delitos de tráfico de drogas y armas. La sentencia de Fuentes Ramírez está programada para el 22 de junio de 2021.

  Además de la pena de prisión, Hernández, de 42 años, fue condenado a cinco años de libertad supervisada.



La justicia de Estados Unidos condenó a 12 años de prisión al ex-policía hondureño, Juan Manuel Ávila Meza, por delitos de narcotráfico.

Por Maibort Petit

  Juan Manuel Ávila Meza, ex miembro de la Policía Nacional de Honduras, fue sentenciado a 12 años de prisión por conspirar para importar cocaína a Estados Unidos. Ávila Meza se declaró culpable anteriormente ante la jueza de distrito de los Estados Unidos Lorna G. Schofield en 2018.



   La agente especial a cargo de la División de Operaciones Especiales de la DEA, Wendy C. Woolcock y la Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York Audrey Strauss hicieron el anuncio en conjunto en Nueva York.

“Juan Manuel Ávila Meza aprovechó su posición en la aplicación de la ley y como abogado para intentar elevarse por encima de la ley, beneficiándose de las actividades criminales reprensibles que ayudó a facilitar”, dijo el agente especial a cargo Woolcock. 

Sostuvo la funcionaria que “La sentencia de hoy reafirma que Estados Unidos nunca dejará de controlar la corrupción en la aplicación de la ley. La Administración de Control de Drogas, junto con nuestros socios nacionales e internacionales, continuará trabajando incansablemente para llevar ante la justicia a todos aquellos que participan en el tráfico de drogas ”.

“Juan Manuel Ávila Meza conspiró para transportar grandes cargamentos de cocaína hacia, dentro y fuera de Honduras, incluidos envíos con destino a los Estados Unidos”, dijo el Fiscal Federal Strauss. 

“Brindó información confidencial sobre las fuerzas del orden a los miembros de Los Cachiros para permitirles sus operaciones de tráfico, y negoció reuniones con otros funcionarios corruptos para facilitar el lavado de dinero y el tráfico de cocaína. Juan Manuel Ávila Meza empañó la insignia que llevaba protegiendo a los narcotraficantes en lugar de a aquellos a quienes juró proteger y servir ”.

Según la acusación, otros documentos judiciales y declaraciones realizadas durante los procesos judiciales, entre al menos aproximadamente 2004 y 2014, Ávila Meza trabajó con miembros de una organización de narcotráfico conocida como Los Cachiros, que era un sindicato criminal prolífico y violento que dependía de conexiones con políticos, personal militar y fuerzas del orden para transportar cocaína hacia, dentro y desde Honduras. Durante ese tiempo, y mientras Ávila Meza presuntamente hacía cumplir la ley como oficial de policía y, más tarde, como abogado, Ávila Meza participó en la empresa criminal de Los Cachiros al involucrarse en el tráfico de drogas, lavado de dinero, evasión de sanciones y cobro de deudas.

A partir de 2004, Ávila Meza proporcionó a los Cachiros información confidencial de las fuerzas del orden público para facilitar el transporte de cocaína. 

Ávila Meza también ayudó a los Cachiros con el lavado de dinero y la evasión de las sanciones estadounidenses. En mayo de 2013, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EE. UU. Identificó públicamente a Los Cachiros como un grupo importante de narcóticos extranjeros de conformidad con la Ley de designación de cabecillas de narcóticos extranjeros. 

A partir de agosto de 2013, el acusado, como miembro activo tanto de la Policía Nacional de Honduras como de los Cachiros, ayudó a los Cachiros con una transacción de lavado de dinero basada en activos relacionada con una gran propiedad inmobiliaria en San Pedro Sula, Honduras.

En febrero de 2014, Ávila Meza ayudó a organizar y asistió a una reunión entre uno de los líderes de Los Cachiros y Juan Antonio Hernández Alvarado, [también conocido como "Tony Hernández", otro importante narcotraficante condenado que es hermano del actual presidente hondureño Juan Orlando Hernández], para discutir transacciones de lavado de dinero entre una empresa fachada de Cachiros y el gobierno hondureño.

 En junio de 2014, Ávila Meza se reunió con otros seis miembros de la Policía Nacional de Honduras, Fabio Lobo Sosa, el ahora condenado hijo de Porfirio Lobo Sosa, el presidente hondureño que precedió a Juan Orlando Hernández, y dos fuentes confidenciales de la DEA que supuestamente eran miembros de el Cartel de Sinaloa. Durante la reunión, Ávila Meza dirigió una discusión sobre la mejor manera de confiar en la Policía Nacional de Honduras para asegurar el paso seguro de un gran cargamento de cocaína.

Otros seis ex miembros de la Policía Nacional Hondureña, entre ellos, Víctor Oswaldo López Flores, Ludwig Criss Zelaya Romero, Carlos José Zavala Velásquez y Carlos Alberto Valladares García, fueron condenados en este caso por delitos de tráfico de armas y / o drogas por conspirando para importar cocaína a los Estados Unidos. Cada uno de esos individuos se ha declarado culpable en un tribunal federal, junto con el co-conspirador Fabio Lobo. El 5 de septiembre de 2017 Lobo fue condenado a 24 años de prisión; el 6 de febrero de 2018 Flores fue condenado a cinco años de prisión; el 27 de junio de 2018 Velásquez fue sentenciado a 12 años de prisión; y el 27 de septiembre de 2018 García fue condenado a 14 años de prisión. Zelaya Romero espera sentencia del juez Schofield.

 El 18 de octubre de 2019, Hernández Alvarado fue condenado en un juicio ante el juez P. Kevin Castel por delitos de importación de cocaína, armas y declaraciones falsas.

Además de la pena de prisión, Ávila Meza, de 50 años, fue condenado a cuatro años de r supervisado


viernes, 19 de marzo de 2021

Fiscales de Nueva York aseguran que el presidente de Honduras recibió sobornos de narcotraficantes y quería acceso a la cocaína de Fuentes Ramírez

   Este viernes la fiscalía y la defensa dieron sus argumentos finales, el juez Kevin Castel instruyó al jurado y se iniciaron las deliberaciones. La próxima semana se conocerá el veredicto.

Por Maibort Petit

   En el juicio contra Geovanny Fuentes Ramírez, que duró dos semanas y donde salieron a relucir acusaciones contra los presidentes de Honduras del siglo XXI, el fiscal federal Michael Lockard dijo ante el jurado en sus argumentos de cierre que  el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, aceptó sobornos de un narcotraficante entre los años 2013 hasta 2019.

   Según Lockard, Geovanny Fuentes Ramírez sostuvo reuniones con Juan Orlando Hernández en dos ocasiones en 2019 y en esos encuentros el acusado le pagó sobornos para lograr seguridad para él , sus asociados y la mercancía (droga) que transportaban desde Honduras a los Estados Unidos.

   A lo largo del juicio se escucharon a varios testigos que señalaron que el presidente hondureño recibió coimas de varios narcotraficantes, incluyendo al acusado, Fuentes Ramírez.

   Juan Orlando Hernández llegó al poder en 2014, luego de haber ejercido como presidente del Congreso de la República. En 2017 se reeligió y su nombre vinculado a narcotraficantes, empezó a salir a la luz pública cuando su hermano, Tony Hernández, fue juzgado y hallado culpable de delitos de narcotráfico en Nueva York donde enfrenta una condena máxima de cadena perpetua.

   Hasta esta fecha, Juan Orlando Hernández no ha sido acusado formalmente por los fiscales, aunque aparece en la acusación de Fuentes Ramírez como co-cooperador #04. El presidente ha negado de manera reiterado las acusaciones en su contra.

   De acuerdo a la investigación de la Fiscalía de Nueva York, el acusado sostuvo reuniones con Juan Orlando Hernández hasta 2019, y continúo pagando sobornos para mantener sus privilegios en Honduras. Esta información fue lograda por las autoridades debido a dos reuniones que tuvo Fuentes Ramírez con Devis Leonel Rivera Maradiaga, exlíder del cártel de los Cachiros en la cárcel donde ambos se encuentran arrestados en Manhattan.

   La fiscalía hizo énfasis en el hecho que el presidente de Honduras recibía coimas de Fuentes y otros y que además quería tener parte de la cocaína propiedad del acusado.

  Recordó Lockard que Fuentes Ramírez tenía un laboratorio de drogas ubicado en Cerro Negro cerca de Puerto Cortés, y que el mandatario Juan Orlando había expresado al acusado que quería cocaína para exportarla a través del puerto. El fiscal dijo que "El acceso al laboratorio del acusado valdría millones ".

   Pero el acusado no tenía relaciones exclusivamente con el presidente de Honduras, sino con varios miembros del Ejército que formaban parte de los funcionarios con quienes aspiraba realizar operaciones de blanqueo de capitales provenientes del narcotráfico.

Juan Orlando Hernández no se escapa 

    En documentos presentados esta semana por los fiscales en el caso de  Juan Antonio "Tony" Hernández, un ex-congresista hondureño, juzgado por su participación en negocios de narcotráfico, la Fiscalía estadounidense sostiene que Juan Orlando Hernández, hermano mayor de Tony, tenía participación en operaciones de drogas desde hace mucho tiempo, y sostienen que su ascenso al poder político del mandatario fue financiado por narcotraficantes a cambio de protección para sus actividades criminales.

   Los fiscales sostuvieron que Tony Hernández era un congresista hondureño que, junto con su hermano Juan Orlando Hernández, desempeñó un papel de liderazgo en una violenta conspiración de narcotráfico patrocinada por el estado”.

   Los alegatos contra el presidente de Honduras, dado a conocer en el caso de Tony Hernández se reforzaron en el proceso contra Geovanny Fuentes Ramírez cuando uno de los testigos sostuvo que  Juan Orlando Hernández dijo que metería drogas en las narices de los gringos, al tiempo que recibía sobornos de los narcos como condición para no ser extraditados.

   El fiscal insistió que Fuentes Ramírez traficaba toneladas de cocaína a los Estados Unidos, que tuvo su laboratorio de drogas, custodiado por hombres armados y que solía ​​comprar y pagar a policías y políticos de su país para mantener su negocio de drogas rentable.

"De hecho, sostuvo el fiscal,  Fuentes Ramírez entregó  dinero en efectivo en un trato corrupto con el futuro presidente de Honduras, traficó kilos de cocaína a Miami, se asoció con cárteles, compró policías y asesinó gente".

  El fiscal dijo que Fuentes empezó trabajando con Metro, primo de los hermanos Javier y Leonel Rivera, ambos del cártel de los Cachiros. 

  Acotó que "cuando el trabajo en Miami fracasó, abrieron un laboratorio de drogas en Cerro Negro. En Honduras un kilo de cocaína vale unos $ 9000 dólares,  que se puntiplica en los Estados Unidos"

  Agregó que Fuentes Ramírez le contó a Leonel Rivera sobre su laboratorio, en la gasolinera de Rivera. Asimismo, le dijo sobre la redada en su laboratorio. "Pero debido a los contactos del acusado con policías corruptos, sacó las drogas y además,  asesinó al policía".

   Refirió el fiscal el testimonio del contador, cuyo nombre ficticio es José Sánchez, quien aseguró frente al jurado que sabía sobre el laboratorio. "Jarufe lo envió allí con dinero en efectivo. En ambas ocasiones lo detuvo la seguridad armada. No los caficultores".

   También hizo mención al testimonio de Jorge Medina, el ingeniero agrónomo de Ganaderos que testificó que  Fuentes Ramírez había pagado para que no no investigarán en dos oportunidades y le dio un soborno a a Barahona para callarlo.

  Según el testimonio, Sánchez dijo que en 2013 Juan Orlando Hernández había designado a Barahona y se postuló para la presidencia. 

    Para la época de la postulación de Hernández, Los Cachiros pagaron enormes sumas de dinero a Juan Orlando Hernández, a Pepe Lobo y a Manuel Zelaya para que les ofrecieran protección y no los extraditaran a los Estados Unidos.

 Igualmente, sostuvo que Ricardo Álvarez, quien sería el vicepresidente de Honduras, también recibió sobornos.

   Sánchez vio a Juan Jarufe, al acusado y Juan Orlando Hernández reunirse, Juan Orlando Hernández  se llevó $ 15,000 en efectivo y de paso quería tener acceso a la cocaína del acusado. 

   El fiscal federal comentó que  Juan Orlando Hernández dijo que le daría al imputado el número de celular de su hermano Tony Hernández, quien  estampó los kilos (de cocaína) con sus propias iniciales.

  Agregó que debido a que los Cachiros no invirtieron en el laboratorio de drogas de Fuentes, éste se asoció con Juan Orlando Hernández y su hermano, Tony Hernandez.

  Entre otros aspectos, el fiscal señaló que Fuentes Ramírez mató a un mecánico de botes, para congraciarse con los Cachiros a quienes el mecánico se jactaba de robar. Entonces el imputado comenzó a trabajar con Leonel Rivera: un cargamento de 500 kilos del colombiano Vargas R. También participó en un envío aéreo a las pistas de aterrizaje de Freddy Najara. El acusado lo transportó, armado con lanzagranadas.

  Frente al jurado, el fiscal advirtió que además de haber estado relacionado con los Cachiros, Fuentes Ramírez trabajó con el cártel de Sinaloa bajo el mando del Chapo Guzmán en un envío de unas tres toneladas de cocaína. 

  Para esa época, Fuentes y Metro se convirtieron e rivales de Los Cachiros y fue entonces cuando el acusado intentó matar a Devis Leonel Rivera.

  Fue entonces cuando Devis Leonel Rivera se convirtió en cooperador del gobierno de Estados Unidos,.

  El fiscal sostuvo además que en teléfono celular del acusado, aparecen los números del presidente y el del vicepresidente de Honduras. Tiene decenas de oficiales policiales y militares. 

   Acotó que "la evidencia muestra que el acusado conspiró para traficar drogas a los Estados Unidos, con armas de fuego. Él es culpable".



 









martes, 16 de marzo de 2021

Testigo de la fiscalía asegura que vio reuniones entre narcotraficantes y el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández

Por Maibort Petit

  Un contador que trabajó para la empresa arrocera Graneros Nacional de Honduras aseguró ante un jurado de Nueva York que vio y estuvo presente en reuniones en las que se encontraba el acusado de delitos de narcotráfico, Geovanny Fuentes Ramírez, y el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, que cobrara sobornos mensuales por un monto de unos 10 mil dólares o 250 mil lempiras.

   El testigo, que usó el nombre ficticio de José Sánchez testificó ante la justicia de Estados Unidos luego de escapar de Honduras alegando que su vida estaba en peligro debido al conocimientos de hechos que involucraban al actual mandatario de Honduras.

  El contador afirmó que presenció dos reuniones entre el presidente del país centroamericano, Juan Orlando Hernández, y un supuesto narcotraficante  Fuentes Ramírez quien le pagó sobornos al jefe de Estado. 

  El testigo dijo que en los encuentros entre el presidente Juan Orlando Hernández y el acusado Fuentes Rincón se habló de negociaciones de drogas, incluyendo la protección de los cargamentos de cocaína y la recepción de los envíos en el país centroamericano. 

 Geovanny Fuentes Ramírez está acusado por el gobierno de los Estados Unidos de haber traficado toneladas de cocaína desde Honduras a Norteamérica.  

  De acuerdo al testimonio, el acusado le habría dado dinero al mandatario en varias oportunidades. Sostuvo que mensualmente, el mandatario, que para la época era candidato a la presidencia por el año 2013, iba a la oficina principal de Graneros Nacionales para recoger el dinero, y que solía llevar dólares para que la empresa se los cambiara en lempiras y así blanquear el dinero proveniente de la venta de las drogas.

  Durante su testimonio, Sánchez informó al jurado que huyó de Honduras en 2015. Trabajó por 15 años como contador de Graneros Nacionales. Aseguró que la empresa de arroz servía para blanquear dinero proveniente del proveniente del narcotráfico. 

  El presidente Juan Orlando Hernández aparece en la acusación contra Geovanny Fuentes Ramírez, como co-conspirador- 04. Según los fiscales del distrito sur de Nueva York hicieron mención del nombre del mandatario en repetidas ocasiones, durante el interrogatorio de Sánchez, así como también durante la testificación de Devis Leonel Rivera Maradiaga, ex líder del cartel 'Los Cachiros', quien aseguró el el presidente recibía los cargamentos sin que la agencia antidrogas estadunidense (DEA) se enterara. 

  Rivera Maradiaga se entregó a las autoridades estadounidenses en 2015. Tenía dos años colaborando con la DEA como agente encubierto y las evidencias aportadas fueron usadas en el caso del hermano del actual presidente, Tony Hernández, juzgado en Nueva York por delitos de narcotráfico y a la espera de sentencia prevista para el 23 de marzo de 2021. 

  El acusado, Fuentes Ramírez fue arrestado en Miami en 2020 y en su caso realza la figura de Juan Orlando Hernández como acusado. El mandatario ha negado repetidamente las acusaciones y ha dicho que es objeto de una campaña en su contra creada por narcotraficantes que se vieron perjudicados por su política de lucha contra las drogas. Por ahora el mandatario no ha sido acusado formalmente.

  Según los fiscales federales, Hernández aceptó sobornos por parte de narcotraficantes como Rivera Maradiaga y Fuentes Ramírez para financiar su campaña electoral a la presidencia.  

  Los sobornos habrían sido pagados a cambio de permitir el tráfico de drogas en Honduras y proteger a los narcos del arresto y la extradición. 


viernes, 18 de octubre de 2019

El hermano del presidente de Honduras es declarado culpable por delitos de narcotráfico por un jurado en NY

Por Maibort Petit
@Maibort Petit 

Un jurado de nueve mujeres y tres hombres emitió este viernes un veredicto de culpabilidad contra Juan Antonio "Tony" Hernández, ex-diputado hondureño y el hermano del presidente de la República de Honduras, Juan Orlando Hernández, acusado por el gobierno de Estados Unidos  por delitos de tráfico de drogas, posesión de armas de fuego para operar sus negocios de narcotráfico y por haber mentido a las autoridades estadounidenses.

  Juan Antonio 'Tony' Hernández escuchó el veredicto, que lo llevará a permanecer tras las rejas por décadas, sin mostrar grandes emociones. Cerró los ojos rápidamente, se acomodó su traje negro, luego le dió la mano a su abogado Michael Tein. De inmediato se volteó y miró a su madre que estaba sentada en la segunda banca de la sala, le sonrió y luego miró intensamente al juez Kevin Castel quien -desde lo alto -observaba al jurado y al resto de los presentes en la sala 11D del tribunal del bajo Manhattan.

   Hernández será sentenciado el 17 de enero de 2020. Enfrenta una sentencia mínima obligatoria de 30 años de cárcel y una condena máxima de cadena perpetua.

  Después de haber culminado la audiencia, un nutrido grupo de ciudadanos hondureños se apostaron a las afueras de la corte federal ubicada en el 500 Pearl Street de Nueva York. Estaban exaltados, portaban pancartas y gritaban que querían la extradición y enjuiciamiento del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández. 

   El abogado defensor de Hernández, Michael Tein dijo que aunque respetaban el juez y el veredicto del jurado, consideraba que el resultado del mismo no era consistente con los hechos. Ratificó que su cliente es inocente y que las evidencias no fueron contundentes. Anunció que luego de la sentencia seguirán la batalla legal con un recurso de apelación.

    El otro defensor, Omar Malone, confirmó que el veredicto sería llevado apelación en nombre de Hernández y anunció que la batalla legal "continuaría". 

   El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández salió a relucir como co conspirador en este caso de narcotráfico. Los fiscales sostienen que Tony Hernández y el mandatario hondureño recibieron dinero del narcotráfico para ampliar su poder político y que convirtieron a Honduras en un Estado patrocinado por los carteles de la droga.

  El presidente Hernández ha negado todos los señalamientos hechos en su contra señalando que es víctima de una venganza de los narcotraficantes hondureños a quienes su gobierno buscaba extraditar. 

    Los fiscales estadounidenses aclararon que ninguno de los cinco  testigos cooperantes que testificaron en el juicio fueron extraditados por el mandatario, ya que  tres de ellos se había entregado voluntariamente a la justicia y dos fueron extraditados por las autoridades de Guatemala.

  Una vez se conoció el veredicto, el jefe de Estado hondureño colgó un tweet en su cuenta en el que asegura: "En nombre de mi familia, y personalmente, recibo con gran tristeza las noticias del fallo en Nueva York". 

    El mandatario rechazó "en nombre del Gobierno de Honduras y de sus instituciones se rechaza cualquier falsa e irresponsable versión que busca manchar el nombre de Honduras a raíz de este fallo".

   Asimismo señaló: "¿Qué se puede decir sobre una condena basada en testimonios de asesinos confesos, y argumentos que varios de estos testigos no fueron extraditados por Honduras si Estados Unidos nunca los pidió en extradición?.

  Hernández también dijo a través de su cuenta Twitter que respetaría el debido proceso en los tribunales de justicia de Estados Unidos. "Nadie puede estar por encima de la ley, caiga quien caiga" haciendo referencia al caso de su hermano Tony Hernández.
      
     El mandatario dijo que el veredicto de su hermano no es un contra el Estado de Honduras y que es increíble la capacidad de los criminales que fueron a testificar en el juicio mintieran descaradamente. "En lugar de armas y proyectiles ahora intentan usar sus mentiras contra los que tomaron acciones en contra de los narcotraficantes".

   Los fiscales del gobierno norteamericano basaron el caso de Hernández en 5 evidencias duras y cinco testimonios de testigos cooperantes, entre los cuales se destacó el de narcotraficante Leonel David Rivera Maradiaga, ex líder del cártel de los Cachiros quien se entregó a las autoridades norteamericanas y colaboró con la DEA registrando reuniones en audio y video de los investigados, entre quienes se encontraba el convicto Tony Hernández. 

   La fiscalía sostuvo que Tony Hernández y sus asociados traficaron desde Honduras a los Estados Unidos más de 200 mil kilos de cocaína que fueron enviadas desde Colombia, vía Venezuela, hasta Honduras para luego pasarlas con ayuda de la policía y los militares hondureños a la frontera de Guatemala, de allí a México para luego ser introducida al territorio norteamericano.

   La fiscalía sostuvo que Tony Hernández y su hermano presidente, junto a otros conspiradores voltearon el gobierno de Honduras contra el pueblo y lo utilizaron para el tráfico de drogas patrocinado por el Estado. Este argumento del fiscal Emil Bove durante el cierre del juicio generó que el gobierno de Honduras emitiera una nota  una nota diplomática al gobierno estadounidense donde se quejó de que la Fiscalía neoyorquina se refiera a ese país centroamericano como un narcoestado. 


jueves, 17 de octubre de 2019

Jurado del juicio de Tony Hernández no llega a un veredicto en primer día de deliberaciones

Durante la jornada de hoy, Tony Hernández lucía pálido y algo nervioso. En horas de la tarde, cuando el jurado envió una nota al juez para solicitar los testimonios de tres testigos, el acusado entrecruzaba sus dedos y comía con frecuencia caramelos mientras conversaba con su abogado Mike Tein, Hernández vestía traje y corbata azul, y una camisa blanca en la novena jornada del proceso criminal en su contra.

Por Maibort Petit
@Maibort Petit 

El jurado del juicio de Juan Antonio Hernández no llegó a un veredicto en el primer día de deliberaciones este jueves 17 de octubre. Las jornada de discusiones se reiniciará en la mañana del viernes para lo cual el panel de 10 mujeres y 2 hombres evaluará el testimonio de los testigos cooperantes, Víctor Hugo Díaz Morales, alias "el Rojo"; Fernando Josue Chan Monroy y Alexander Ardon, ex alcalde y narcotraficante.
Durante la primera parte de la sesión, el juez Kevin Castel concluyó las instrucciones a los jurados explicando con detalle cada uno de los cuatro cargos que pesan sobre Tony Hernández, ex político hondureño acusado por el gobierno de Estados Unidos de delitos de narcotráfico.

Dijo el magistrado que los miembros del jurado deben referirse a las evidencias presentadas por la fiscalía y los testimonios de los testigos cooperantes y de los expertos, usar el sentido común y plegarse a lo establecido en las instrucciones dadas en la sala.

El 23 de noviembre de 2018, fue arrestado en Miami, acusado por los delitos de 1) conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos; 2) usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos, y poseer ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la importación de cocaína de la conspiración; 3) conspiración para usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos y poseer ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la conspiración de importación de cocaína; y 4) hacer declaraciones falsas a agentes federales, formulados en su contra. 

Sobre Tony Hernández pesaba una orden de captura emitida por las autoridades estadounidenses en virtud de que la acusación federal en su contra sostiene que participó junto a organizaciones criminales de la nación centroamericana, desde 2004 hasta 2016, para introducir unos 200 mil kilos de cocaína a territorio de los Estados Unidos.

En el caso de Tony Hernández aparece señalado el presidente de Honduras y hermano del acusado, Juan Orlando Hernández por haber supuestamente recibido de narcotraficantes millones de dólares para su campaña electoral en 2009 ( diputado y presidencia al Congreso) y las presidenciales de 2013 y 2017.

El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández ha negado los señalamientos y ha asegurado que se trata de venganza dado su activo papel para acabar con el narcotráfico.

De acuerdo a la documentación manejada en la corte neoyorquina, los hermanos Hernández Alvarado, junto a otros funcionarios de alto nivel entre quienes se señala también al expresidente Porfirio Lobo, usaron el tráfico de drogas para mantener y aumentar su poder político en Honduras.

Para Juan Orlando Hernández sólo se trata de “un ataque con un afán de venganza que buscan los narcotraficantes contra el único presidente que ha hecho lo que tenía que hacer, y es lógico esperar la reacción de estos criminales tratando de evitar que sigamos con nuestra lucha, pero no nos vamos a detener (…) Las acusaciones infundadas y sin pruebas que circulan son parte de una conspiración en contra de nuestro gobierno y lo quiero decir hoy desde Honduras para el mundo: son acciones que vienen en contra de la política que hemos impulsado para traerle paz y tranquilidad a Honduras".

Los fiscales federales indican que el presidente Hernández formaría parte de un grupo de personas investigadas por la DEA desde 2013 por participar “en actividades de gran escala de narcotráfico y lavado de dinero relacionadas con la importación de cocaína en los Estados Unidos“. Del mismo modo presentaron una solicitud formulada en 2015 para que Apple, Google, Microsoft, Yahoo y AOL proporcionaran información de títulos de correos electrónicos pero no de su contenido. Al menos dos de estas cuentas de correos pertenecerían, supuestamente a Juan Orlando Hernández. “También se incluyen en la solicitud las cuentas de correos electrónico de la hermana del presidente, Hilda Hernández, ya fallecida, su asesor Ebal Díaz, su ministro de Seguridad, Julián Pacheco Tinoco y cuatro miembros de la familia Rosenthal”.

Los representantes del gobierno de EE. UU. refieren en el escrito presentado ante el tribunal, que parte de las pruebas revelan a Honduras como un narcoestado, una situación que pone en entredicho los planes de la administración de Donald Trump de establecer una alianza con el mandatario centroamericano para combatir el tráfico de drogas.

Este jueves, el presidente hondureño colgó un video en su cuenta Twitter donde sostiene lo siguiente: 

"Recalcamos que #Honduras lejos de ser un narco Estado, es el país que paso de ser el puente del 80 % de las drogas que llegaban a #EstadosUnidos en el año 2011, a ser el país de Centroamérica, donde menos droga transita con solo el 3 %".


Ya en mayo, el presidente Hernández Alvarado admitió haber sido investigado junto a sus colaboradores por la DEA por su supuesto narcotráfico y lavado de dinero, pero advirtió que en estas averiguaciones “nunca se encontró evidencia” en su contra. Esto habría ocurrido en 2015, pero según la presidencia hondureña, se determinó que no había indicios para acusar al mandatario ni a sus colaboradores.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Fiscalía califica a Tony Hernández como un narcotraficante, asesino, violento y mentiroso

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Durante el cierre de argumentos, la Fiscalía calificó a Juan Antonio Hernández como un narcotraficante  asesino, violento y mentiroso, que utilizó el poder político y al presidente de un país para proteger sus negocios de las drogas. "Llegó la hora que este hombre pague por sus crímenes".
En el 8vo día del juicio las dos partes presentaron al jurado los argumentos finales del caso. Por dos horas y media el fiscal Emil Bove hizo un resumen del caso, señalando que Tony Hernández había traficado 200 mil kilos de cocaína a los Estados Unidos.

Juan Antonio Hernández está acusado de 4 cargos vinculado a la conspiración para traficar  cocaína a los Estados Unidos, uso y porte de armas para operar el narcotráfico y haber mentido al gobierno norteamericano.

Bove dijo que cada kilo de cocaína representa unas 8 mil dosis de droga que consumen los ciudadanos  americanos. El fiscal totalizó un total de 1.6 billones de dosis de cocaína que el acusado había ayudado a traficar a los EE. UU. , cada una de las cuales causaba un igual número de tragedias a la sociedad norteamericana.

Sostuvo que el acusado usó al presidente de Honduras, su hermano Juan Orlando Hernández, la policía y el ejército de ese país para brindar protección a los envíos de su cocaína y a los narcotraficantes con los que estuvo asociado desde 2004 hasta que fue arrestado en noviembre de 2018.

Bove dijo que "Tony Hernández pudrió las instituciones públicas de Honduras.  Su partido Nacional perdió las elecciones en 2005 y prometieron no volver a perder nunca más. Usaron dinero de las drogas para financiar las campañas  del partido Nacional en 2009, 2013 y 2017.  Esos fueron los sobornos", acotó.

El fiscal aseguró que el acusado había usado la policía de Honduras para sus negocios de narcotráfico. El acumuló dinero. Para el 2006 era proveedor y fabricante con conexiones en Sur América. Puso sus iniciales en los kilos de cocaína, agregó,

Bove manifestó que Tony Hernández volteó el gobierno de Honduras contra la gente. Al principio el acusado se basó el manzanas podridas, pero para el 2010, Hernández y sus asociados ya controlaban el gobierno. "El tráfico de drogas era patrocinado por el Estado". 

Más adelante el fiscal sostuvo que a partir del 2010, "el presidente de Honduras desplegó el ejército a la frontera con Guatemala para proteger a los narcotraficantes".

Recordó que en 2013, Joaquín 'el Chapo' Guzmán viajó a Honduras e n dos oportunidades, esto a pesar que era uno de los narcotraficantes más buscados del mundo. "El Chapo le dió al acusado un millón de dólares para que su hermano, Juan Orlando Hernández fuera elegido presidente  a cambio de protección para los envíos de drogas que llegaban desde Colombia a Honduras, para luego ser enviados por el territorio de ese país hasta Guatemala, de allí a México para ser enviados a los Estados Unidos".

El fiscal destacó que cuando el acusado fue elegido como diputado al Congreso de Honduras (2013) continúo con el tráfico de cocaína.

El fiscal cuestionó que el gobierno de Honduras no haya investigado ni arrestado a los narcotraficantes que gozaban de protección por haber pagado sobornos a los políticos.

"Delitos a gran escala requieren de apoyo oficial y eso fue lo que proporcionó el acusado Él sofocó a Honduras en la corrupción y eso es lo que demostró en este juicio", sostuvo.

En relación a los testigos cooperantes, el fiscal dijo que la defensa señalaba que esto "es un acto de venganza". No estamos aquí para responder por los cooperantes pero el acusado los eligió como sus socios por su narcotráfico patrocinado por el Estado. 

Argumentó que sólo los criminales de ese nivel pueden decir lo que hicieron con el acusado, sin embargo "ellos vinieron a los Estados Unidos y admitieron  sus crímenes, asesinatos, torturas. No tienen sentido que los cooperantes vengan a los EE. UU. para testificar contra el acusado.No. Es falso que estas personas hayan sido extraditadas por Juan Orlando Hernández".

Afirmó que de los cinco testigos cooperantes que testificaron  en el juicio de Tony Hernández tres se entregaron voluntariamente a la justicia y dos de ellos fueron extraditados por el gobierno de Guatemala a los Estados Unidos.

Comentó que los narcotraficantes que pagaban sobornos y costeaban las campañas gozaban de absoluta impunidad y ni fueron no investigados, ni arrestado ni extraditados por el gobierno del hermano del acusado.

La defensa niega todos los cargos

Por su parte, el abogado de Tony Hernández, Mike Tein basó su estrategia en la descalificación de las evidencias y de los testigos cooperantes a quienes calificó de asesinos que habían matado muchas personas, eran unos mentirosos que habían inventado la historia de su relación con el acusado en venganza porque su hermano, el presidente de Honduras había acordado en Miami, en 2013 hacer enmiendas a la constitución de ese país para aprobar la extradición a los Estados Unidos de ciudadanos hondureños envueltos en delitos de narcotráfico.

Le pidió al jurado no creer en ninguno de los testigos que habían mentido frente al jurado para lograr que los fiscales le dieran la carta 5K que le permitiría bajar sus condenas y no pasar toda la vida en las cárceles de Estados Unidos.

Sostuvo Tein que el agente de la DEA, Sandalio González,quien estuvo a cargo de la investigación y de la entrevista que se le hizo a Tony Hernández cuando fue arrestado en noviembre de 2018  en Miami. Sostuvo que González había jugado un juego en el cual el jurado no podía creer por lo que pidió que leyeran las transcripciones de la entrevista (video) completa para que entendieran que Tony Hernández no había mentido a las autoridades norteamericanas y que no había contradicción con lo que había dicho en 2016 y en 2018.

Sostuvo el abogado defensor que Hernández fue a Miami en 2016 a reunirse voluntariamente con los agentes de la DEA,  porque no tenía nada que esconder y "fue a limpiar su nombre". Este argumento fue rebatido por la fiscal Amanda Houle al señalar que el acusado había venido porque era "increíblemente arrogante" ya que gozaba de absoluta impunidad en Honduras y pensó que aquí había lo mismo, y "es por eso que estaba sentado en ese juicio".

El jurado fue instruido por el Juez

Una vez concluidos los argumentos finales de la fiscalía y la defensa, el juez Kevin Castel instruyó al jurado sobre la ley y las evidencias presentadas por la fiscalía para probar más allá de la duda razonable la culpabilidad del acusado. 

Para este jueves se tiene previsto el inicio de las deliberaciones hasta que el jurado, conformado 9 mujeres y 3 hombres lleguen por unanimidad a un veredicto que declare culpable o no culpable al acusado.


martes, 8 de octubre de 2019

Tony Hernández confesó a la DEA que recibió regalos de varios narcotraficantes

Por Maibort Petit
@maibortpetit

El ex diputado hondureño, Juan Antonio Hernández confesó a un agente de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) que había recibido regalos de los narcotraficantes Víctor Hugo Díaz Morales, alias "el Rojo" y de Carlos Mauricio Toledo por "agradecimiento". Entre los obsequios nombrado por el acusado están una yegua peruana, dos pistolas y un reloj Rolex de unos 4 ó 5 mil dólares.
La confesión de Hernández, quien es el hermano del actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, ocurrió el 23 de noviembre de 2018, cuando fue arrestado en a su llegada a los Estados  Unidos en el Aeropuerto Internacional de Miami, en el estado de la Florida.

Juan Antonio Hernández es acusado por el gobierno estadounidense de conspirar para traficar cocaína a los Estados Unidos, uso de armas para operar con el narcotráfico y de mentir a la justicia. En el quinto día del juicio, la fiscalía llamó al testificar al Agente Especial de la DEA, Sandalio González, quien estuvo al frente de la operación que involucró a Tony Hernández y a sus asociados, algunos de los cuales aún no han sido capturados por las autoridades.

Desde el estrado, el agente González explicó —acompañado por el video grabado el día del arresto en Miami— que había seguido todos los procedimientos establecidos en la ley para un arresto, destacando que había leído al acusado los derechos Miranda en español, y que habían llamado en varias oportunidades al abogado  Manuel Retureta pero que éste no había respondido.

El agente González  aseguró que había mostrado a Tony Hernández la orden de arresto judicial, y le informó sobre los  delitos de  narcotráfico. Asimismo, le dijo que tenía la opción de cooperar con las autoridades o no, de declararse culpable o no. La respuesta del acusado fue que estaba listo y que tenía disposición de cooperar ampliamente con el gobierno de los Estados Unidos.

El jurado pudo ver el video donde Tony Hernández dice que a su pueblo natal, Lempira llegaron muchos narcotraficantes que manejaban "el negocio", y que iban a reclutar jóvenes. Su mejor amigo, Carlos Mauricio Toledo, quien vivía en su casa en Tegucigalpa, empezó a trabajar con el narcotráfico. "Cuando el tenía necesidad de dinero iba a San Pedro de Sula y trabajaba con Don H (Héctor Emilio Fernández Rosa)  y el Rojo", dijo señalando a dos narcotraficantes que operaban en la zona.

Aseguró que "Carlitos" (Carlos Mauricio Toledo) era su mejor amigo y con el tiempo varios de sus coterráneos entraron al negocio del narcotráfico como Marío José Calix, otro narcotraficante que es primo de Soraya Cálix, jefa de la dirección de Lucha contra el Narcotráfico del gobierno de Honduras.

Tony Hernández manifestó que "el Rojo" le había dicho en una oportunidad que la droga tenía que pasar por Honduras para ser enviada a los Estados Unidos, "porque no podía quedarse en territorio hondureño porque traía muchos problemas".

Sostuvo el acusado que al narcotraficante Héctor Emilio Fernández Rosa, alias "Don H", le había hablado dos veces para saludar. El agente de la DEA le preguntó ¿Nunca le pasaste información a esa gente? Y Tony Hernández respondió: "Yo le decía a Carlos y él me explicaba cómo aterrizaban con unas luces que parecían de Navidad".

Fue entonces cuando Tony Hernández confesó a la DEA que "Carlitos" le había regalado una yegua peruana "por una plata que él me había debiendo del alquiler de una casa". Afirmó además que recibió un reloj rolex, y comentó que "Carlitos" era trabajador del Rojo, pero que los regalos eran por una gratificación de su amigo. ¿Y usted las aceptó?, requirió  el agente González y Tony admitió: "Yo acepté los regalos, las dos pistolas del Rojo".

El agente de la DEA también mostró a Tony Hernández una foto de su teléfono celular  de un kilo de cocaína con la marca TH y le preguntó ¿Qué es esto? Y el acusado dijo "supuestamente es Tony Hernández..cómo van a poner las iniciales en un kilo, un paquete de supuesta droga", a la vez que se reía visiblemente nervioso. 

¿Cuándo empezó usted en el negocio del narcotráfico? preguntó el agente, y Tony Hernández dijo que no había participado directamente "Yo no sabía para dónde iba, por dónde pasaba". Y ¿por qué no hizo nada?, entonces argumentó "yo era un simple mortal, pasaba tranquilo".

Sandalio González le dijo "era el hermano del presidente y eso es poder en Honduras". 

Le preguntó cuáles narcotraficantes conocía y mencionó los siguientes: "El Rojo", Mario José Calix, Los Cachiros, Los Nachos, los hermanos Luis y Miguel Valle Valle,  Miguel Pinto y a su hermano de Copán, los Mata y uno que fue alcalde en Copán "Chante" [Alexander  Ardón] "que tenía sitiado todo el pueblo, con cámaras por todos lados" y a su hermano Hugo Ardón.

El juicio continuará el jueves 10 de octubre con el testimonio del agente González debido a que este miércoles se celebra el Yom Kipur y no habrá actividades en la corte.

Al término de la sesión el juez Kevin Castel denunció que unos sujetos habían tomado fotografías a los miembros del jurado (cuya identidad permanece sellada) a su salida de la corte. EL magistrado ordenó a los alguaciles de los Estados Unidos vigilar las afueras del tribunal y advirtió que el hecho representa una delito federal (que podría conllevar a una declaración de juicio nulo), lo cual es calificado como obstrucción a la justicia.

Castel dijo que los responsables serían castigados con todo el peso de la ley porque no estaba dispuesto a permitir que esto ocurriera en su sala y en un caso bajo su conducción.





Juez ordena abrir investigación sobre sujeto (s) que tomaron fotos a los jurados del juicio por narcotráfico contra Tony Hernández

Por Maibort Petit
@Maibort Petit 

  Un juez en Nueva York ordenó abrir una investigación contra uno o varios sujetos que habrían tomado fotografías a los miembros del jurado del juicio contra Juan Antonio Hernández, un exdiputado hondureño acusado por el gobierno de los Estados Unidos de delitos de narcotráfico, quien además es hermano del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández.
   El evento denunciado por el juez del caso, Kevin Castel fue calificado como un delito federal de obstrucción a la justicia, debido a que el tribunal ordenó que la identidad de los miembros del panel quede sellada por motivos de seguridad. Debido a la orden de anonimato que pesa sobre los jurados, sus rostros no pueden ser dibujados por los artistas que realizan los bocetos del juicio.

  Uno o varios sujetos que acudieron a la quinta audiencia del juicio, tomaron fotografías a los miembros del jurado cuando estaban entrando o saliendo del edificio de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, ubicada en el 500 Pearl Street, en el sur de Manhattan.

  La irregularidad fue denunciada al juez Castel, quien de inmediato solicitó a la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York que abriera una investigación que permita conocer quién o quiénes infringieron la orden del tribunal.

  Fotografiar a los jurados es considerado como un mecanismo de intimidación que puede generar consecuencias graves, como por ejemplo, puede ser una alegación para solicitar un "mistrial" o juicio nulo. El magistrado advirtió que el hecho denunciado es muy grave y que no iba a permitir ese tipo de irregularidades. Aseguró que -él o los responsables- estarían obstruyendo la justicia con el delito cometido. 

   El juez Castel ordenó a los alguaciles de los EE. UU. incrementar la vigilancia en los alrededores de la corte para detectar a los violadores de las reglas del tribunal. 

  En los últimos días ha aumentado el público asistente al mediático juicio del político y presunto narcotraficante hondureño. Algunos de los visitantes son turistas que vienen de varias ciudades de Honduras y quieren ver de cerca a los protagonistas del escándalo que ha marcado el país centroamericano.

  Este martes se observó en la sala a varios sujetos que hablaban en voz alta, no seguían el protocolo establecido por la corte que obliga a levantarse cuando entran o salen los jurados del recinto. En dos oportunidades, el juez Castel levantó la voz y pidió silencio casi a gritos, a la vez que exigió un comportamiento apropiado a los presentes en la audiencia. 

  El juez Castel dijo que las reglas serán más rigurosas en el juicio de Tony Hernández en las próximas audiencias. El juicio está previsto a realizarse en 10 ó 12 días.

Al final de la sesión, uno de los jurados entregó una nota al juez, que preocupó mucho al magistrado quien se vio obligado a llamar a las 2 partes a una reunión en la lateral de la sala. Lo que se decidió en esa conversación no se ha informado todavía a la prensa.