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martes, 8 de junio de 2021

¿Cómo opera la asociación estratégica entre Irán y Venezuela?

Por Maibort Petit   

  El régimen islámico de Irán y el venezolano han desarrollado una sociedad poco transparente en la que el objetivo principal es la evasión de las sanciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos y, por otra parte, hacer avanzar la presencia iraní en la región occidental y, lograr que el proceso revolucionario venezolano se expanda por Latinoamérica.

     Con Hugo Chávez, primero, y luego con su sucesor, Nicolás Maduro, la asociación estratégica de los regímenes de Irán y Venezuela ha ido profundizando tanto en las relaciones comerciales, como en otras que, a la luz de los hechos, no están perfectamente claras, a saber, las del plano militar.

  Sobre la turbidez de esta sociedad hace advertencia, Joseph M. Humire, director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre y Segura y experto en amenazas transnacionales en el continente americano, en un informe denominado “Irán y Venezuela: una asociación estratégica”, publicado en la Revista Diálogo, del Comando Sur de los Estados Unidos.

  Allí hace un recuento de cómo se ha llevado a cabo la relación iraní-venezolana —que no es una novedad del chavismo, pues es vigente desde el pasado siglo, pero sólo circunscrita al aspecto cultural y diplomático— pero que sí encontró cabida en la revolución bolivariana para expandirse a otros terrenos, como ya hemos advertido.

  Centenares de acuerdos y decenas de proyectos dieron entrada a negocios y actividades non claras que, de acuerdo al reporte, han facilitado la red mundial de adquisiciones ilícitas que Irán realiza a través de Venezuela, actividades que han permito impulsar financieramente a la república Islámica en Latinoamérica.

  Refiere Humire que, de acuerdo a estimaciones conservadoras, Irán y Venezuela establecieron un fondo, un banco y una línea de crédito binacional que le facilita al régimen iraní valores declarados de empresas conjuntas, capitalizaciones, préstamos e inversiones que accedieron a más de USD 16.000 millones, a través del sistema financiero venezolano.

La red de empresas ficticias

  Así surgieron, bajo la administración del Ministerio de Defensa y Logística de las Fuerzas Armadas de Irán y la compañía militar de Venezuela CAVIM, proyectos militares conjuntos que han servido para ocultar, a través de la industria petrolera, las transacciones financieras de las entidades iraníes sancionadas.

   Fue, entonces como en Venezuela comenzaron a operar una gran cantidad de empresas ficticias relacionadas con el CGRI, tal es el caso de Parchin Chemical Industries, involucrada en los programas de misiles y armas de destrucción masiva iraníes, de acuerdo a la Resolución 1747 del Consejo de Seguridad de la ONU.

  Igualmente, Qods Aviation, otra compañía de fachada sancionada del CGRI, la cual, se instaló al lado de la base aérea El Libertador, en Maracay, estado Aragua, para entrenar a los militares venezolanos para fabricar vehículos aéreos no tripulados (UAV, en inglés).

  El complejo industrial militar venezolano-iraní se aprecia en proyectos conjuntos de UAV, motores de reacción, fabricación de municiones y partes de helicópteros, estableciendo un esquema de evasión de sanciones que sentó precedentes para las actividades “comerciales” actuales de Irán en Venezuela.

  Ya con Maduro en el poder —luego de un breve receso luego de la muerte de Chávez— este visitó dos veces Teherán en 2015, reanudando así la cooperación conjunta. En 2016, el presidente iraní, Hassan Rouhani, hizo su primer y único viaje a Venezuela, específicamente a la isla de Margarita, para participar en una cumbre anual del Movimiento de Países No Alineados. Allí se firmaron una serie de acuerdos bilaterales en materia de ciencia, nanotecnología, petróleo y agricultura.

  Entretanto, en 2017, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) se valía de Venezuela como centro de transbordo de productos estratégicos como minerales, metales, materiales y tecnología, comprados en toda Latinoamérica para apoyar sus programas de armas convencionales y de destrucción masiva en Irán. Para Irán era fundamental legitimar su impacto “comercial” en Venezuela, si quería aprovechar el fin del embargo de armas de la ONU el 18 de octubre de 2020.

  Pero mientras en territorio iraní se cosechaban los beneficios financieros del acuerdo nuclear del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), la economía venezolana se iba hasta el fondo, todo a pese a contar con una de las reservas de petróleo más grandes del mundo.

  Venezuela enfrenta una colosal escasez de combustible, una circunstancia que abrió una nueva puerta para que Irán incrementara su presencia en la zona mediante el envío de gasolina, alimentos, técnicos y hasta la apertura del primer supermercado en Caracas, inaugurado en 2020. Estaba legitimándose la actividad comercial iraní en la Venezuela de Maduro. En apariencia, una relación inocua, pero en el fondo, el mecanismo para fortalecer su presencia militar en el futuro.

El puente aéreo y marítimo

  De este modo —continúa el informe de Humire— en 2020, Irán conformó un puente aéreo y marítimo a través del Océano Atlántico, sustentado en una red del CGRI en terceros países. Tal situación generó múltiples rutas entre Irán y Venezuela, como la abierta en Argelia y Serbia, como puntos de reabastecimiento de combustible para rutas aéreas, mientras que Sudáfrica se ha convertido en un punto de circunnavegación alternativo a la ruta marítima entre ambos países.

   El experto en temas de seguridad subraya que el puente marítimo permite al CGRI valerse de diversas tácticas de evasión marítima, tales como el cambio de banderas, el nombre y el color de las embarcaciones iraníes, así como de apagar sus transpondedores a la mitad del viaje, todo para hacer que los barcos iraníes arriben a Venezuela sin ser detectados. Pero pese a estos esfuerzos, en 2020, fue posible incautar el cargamento de algunos petroleros iraníes, gracias a esfuerzos de decomiso civil estadounidense. De todas maneras, esto no ha sido óbice para que Irán siga luchando por legitimar su presencia en Venezuela.

La clave

  El reporte de Joseph Humire sostiene que para Irán y el régimen de Nicolás Maduro, la clave es pasar de un esquema de evasión de sanciones —implementado durante los años de Hugo Chávez— a una estrategia de resistencia a dichas sanciones.

  Para ello, se basan en una narrativa de victimización conjunta dirigida a deslegitimar el uso y la efectividad de las sanciones estadounidenses e internacionales.

  De tener éxito en este cometido, es probable que Irán refuerce su presencia militar en Venezuela, puesto que el régimen de Maduro busca enfrentar a sus vecinos de Guyana, Brasil y Colombia. Un objetivo en el que, al parecer, no van a cejar de ninguna manera. La estrategia expansionista de ambos regímenes continúa a todo trance.


lunes, 7 de junio de 2021

Irán y Venezuela, una sociedad que envuelve muchos negocios y "secretos de Estado"

 Por detrás de los acuerdos de cooperación que ambos países mantienen desde el inicio de la era Chávez y, luego, con su sucesor Maduro, pareciera regir una serie de relaciones que van más allá del intercambio comercial y cultural.

Por Maibort Petit

  Si bien la relación iraní-venezolana no tuvo su origen con el chavismo, pues el nexo se remontaba a principios del siglo 20, el vínculo se circunscribía, principalmente, a actividades culturales, diplomáticas y, tal vez, de inteligencia. Pero con la llegada de Hugo Chávez Frías al poder en Venezuela a finales de 1998, el asunto comenzó a dar un giro y el régimen chavista inició un proceso de remozamiento y reforzamiento de lo que, hasta ese momento, había significado el rol de Irán en Venezuela. Se daban los primeros pasos de una relación militar que, según todo indica, está muy lejos de ser transparente.

   En la actualidad, el régimen de Nicolás Maduro mantiene una política expansionista en Latinoamérica y el Caribe, par lo cuenta con el apoyo de agentes estatales externos. En esta estrategia se inscribe el anuncio que formuló el 6 de noviembre de 2020, cuando informó la creación de una nueva Comisión Científico-Militar dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas, la cual tiene el supuesto objetivo de modernizar los sistemas de armas venezolanos. Del tema no se han ofrecido detalles hasta la fecha, en el sentido de explicar qué sistemas se propone actualizar. Lo que sí advirtió fue que en tal cometido contará con el apoyo de asesores como China, Irán y Rusia.

  Esto trae a colación, el acuerdo estratégico de 25 años suscrito entre Beijing y Teherán, así como la extensión a 20 años de un acuerdo de armas con Moscú, lo cual supondría un beneficio para la referida nueva comisión de defensa venezolana dirigida al establecimiento de una fuerza militar multipolar en Venezuela que, sencillamente, redunde en el fortalecimiento del régimen de Maduro.

  Tales consideraciones forman parte del informe denominado “Irán y Venezuela: una asociación estratégica”,informe denominado “Irán y Venezuela: una asociación estratégica”, publicado en la Revista Diálogo, del Comando Sur de los Estados Unidos y elaborado por Joseph M. Humire, director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre y Segura y experto en amenazas transnacionales en el continente americano, además de ser coautor del libro “La penetración estratégica de Irán en Latinoamérica”.

  En dicho reporte, Humire recuerda que el pasado enero de 2019, el ministro de Defensa de Irán, Amir Hatami, visitó Caracas para asistir al cuestionado acto de toma de posesión de Maduro luego de haber resultado vencedor en unos comicios calificados de irregulares e ilícitos. La llegada del titular de la cartera castrense iraní es un signo que fortalece la cooperación entre Irán y Venezuela en materia de defensa. Posteriormente, apunta el informe, en el mismo año 2019, durante la plenitud de la crisis humanitaria que acogota a Venezuela, las Fuerzas Armadas venezolanas formaron parte de los “Juegos Militares Internacionales de Rusia 2019”, junto con China y Rusia. Un hecho que, para nada, puede considerarse poco significativo, toda vez por primera vez en la historia, China, Irán y Rusia llevaron a cabo simulacros navales conjuntos en el golfo de Omán y en el océano Índico. Ya hace poco, a mediados de febrero de 2021, los tres países llevaron realizaron simulacros navales similares en el norte del océano Índico.

   Joseph Humire refiere que, si bien por el momento, estos actos de cooperación militar conjunta, ocurren al otro lado del mundo, Rusia incrementa su presencia militar en tierras venezolanas, al tiempo que China ofrece apoyo desde las sombras, mientras Irán, no obstante, se perfila como el eje de esta nueva fuerza multipolar en tanto construye su puente aéreo y marítimo hacia Venezuela. Para el experto en temas de seguridad, esto es un paso fundamental para convertir esta asociación estratégica entre Irán y Venezuela, en la inversión más exitosa de la nación islámica fuera del Medio Oriente.


No es sólo una relación comercial

    En la región latinoamericana otras voces ya habían alertado sobre el peligro de esta relación, como es el caso de Iván Duque, presidente de Colombia, quien en agosto de 2020 manifestó su preocupación cuando refirió que el régimen de Maduro estaba en procura de comprar misiles de mediano y largo alcance a Irán. Apuntaba el mandatario neogranadino al incremento de una mayor cooperación comercial entre Teherán y Caracas surgida a partir de 2020, cuando desde el país oriental se enviaron de más de 2,35 millones de barriles de gasolina a Venezuela a cambio de, al menos, 9 toneladas de oro, equivalentes a USD 500 millones, que arribaron a Irán.

  Para Humire, no es un mero intercambio comercial transaccional y oportunista sustentado en la satisfacción de las necesidades de ambos regímenes, sino que se trata de una cooperación comercial con dimensiones militares establecida sobre una red de empresas ficticias pertenecientes al ejército clerical de Irán, a saber, el cuestionado Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). No es, pues, simple oportunismo, es la conformación de una asociación estratégica altamente beneficiosa para ambos regímenes en su afán de disminuir la desventaja geográfica natural iraní con los Estados Unidos.

El desarrollo de la asociación estratégica

  Desde el comienzo de la era chavista con la llegada al poder en Venezuela de Hugo Chávez, como ya apuntamos, se inició un proceso de fortalecimiento de las relaciones bilaterales de Irán y Venezuela que, ahora sí, incluía la materia militar.

  Fue así como entre 2004 y 2013, Irán y Venezuela firmaron varios acuerdos de cooperación energética y militar caracterizados en su mayoría por sobreprecios, entregas incompletas y la no materialización de sus objetivos comerciales. Pero el reporte subraya que en lo que sí cumplieron un propósito estratégico, fue en la ayuda que el régimen venezolano suministró a Irán para eludir las sanciones internacionales y el embargo de armas impuesto por la de la ONU en 2007.

  El informe destaca que parte de la red mundial de adquisiciones ilícitas de Irán se encuentra en Venezuela, lo cual ha impulsado la república Islámica un mayor impulso financiero en Latinoamérica. Los dos países establecieron un fondo, un banco y una línea de crédito binacional que, de acuerdo a estimaciones conservadoras, han permitido a régimen iraní valores declarados de empresas conjuntas, capitalizaciones, préstamos e inversiones que accedieron a más de USD 16.000 millones, a través del sistema financiero venezolano. Todo, gracias a los 270 acuerdos bilaterales que derivaron en más de 60 proyectos y unas 80 empresas iraníes en Venezuela.

  Todo un entramado lleno de misterios y secretos que, hasta el momento, ha sido muy difícil desentrañar.



lunes, 24 de mayo de 2021

Desinformar: La táctica de Maduro en su guerra asimétrica contra Colombia

   Diversos estudios revelan cómo desde territorio venezolano se origina buena parte del contenido que alienta las protestas.

Por Maibort Petit

    De acuerdo al experto en seguridad global, especializado en el análisis de amenazas transregionales en el hemisferio occidental y director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre Segura (SFS), Joseph Humire, los acontecimientos ocurridos en Colombia en donde una ola de violencia se desató a partir de la protesta de la población ante el anuncio de la instrumentación de una reforma tributaria por parte del gobierno de Iván Duque, no es un hecho casual ni aislado, sino que responde a una estrategia de guerra asimétrica dirigida por Nicolás Maduro para anexionar al país neogranadino a la revolución bolivariana. En el cumplimiento de tal objetivo, la desinformación es una táctica fundamental que, promovida por el régimen venezolano, está dirigida a fomentar el caos de la sociedad y la institucionalidad colombiana, conformando el caldo cultivo idóneo para alcanzar su fin expansionista.

  Estas consideraciones forman parte del informe “Asalto asimétrico a Colombia”, desarrollado por Humire para el SFS y del cual hemos venido hablando en entregas anteriores.

  Humire reitera que los sucesos colombianos no son un incidente aislado y estima que, incluso, en las protestas en los Estados Unidos en el verano de 2020 era posible constatar estas tácticas de desinformación e iconografía muy similares a las acontecidas durante 2019 en Suramérica.

  En tal sentido, sostiene la existencia de una coordinación regional verificable al revisar los sucesos y protestas acaecidos en Ecuador, Chile y Colombia durante 2019. Explica que esta “coordinación se encuentra en el dominio cibernético, donde sofisticadas granjas de clics y centros de redes en territorios distantes envían spam a las redes sociales con bots y cuentas de trolls que exacerban las protestas y difunden narrativas falsas”.

Bombardeo desde Venezuela

   El informe de Humire se remite a un estudio de 7,6 millones de interacciones digitales relacionadas con las protestas de Colombia y Chile de 2019, en el que los analistas forenses digitales encontraron que menos del 1 por ciento de los usuarios generaron casi el 30 por ciento del contenido con la mayoría de las cuentas geolocalizadas en Venezuela.

  Asimismo, otro estudio de 4.8 millones de tweets emitidos entre el 20 de octubre y el 5 de noviembre de 2019 permitió descubrir que un gran grupo de hashtags a favor de las protestas en Chile se originó en Venezuela, Nicaragua y Cuba.

  De esto están al tanto las autoridades colombianas y, de hecho, el 11 de diciembre de 2019, el informe cita a la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, quien, en un evento de aniversario de las Autoridades Aduaneras de Colombia, sugirió que al menos parte del tráfico de las redes sociales que alimentó las protestas en Colombia se proyectaba desde Venezuela y Rusia.

  De igual modo, reporte precisa que Colombia tiene una población de 51 millones de personas, de las cuales tres cuartas están conectadas a Internet, principalmente a través de teléfonos inteligentes. Agrega que de las diez horas diarias que estas personas promedian en Internet, cuatro de ellas las dedican a las redes sociales, un dato que expresa la urgencia que las autoridades colombianas deben poner en la manipulación digital y la desinformación en las protestas en curso. Sentencia el informe que esta es la lección más importante de lo ocurrido en Colombia y Chile en octubre y noviembre de 2019.

Trolls en acción

  Joseph Humire también se refiere a algunos estudios que sugieren que ya se está realizando un esfuerzo de desinformación similar en la propia Colombia. Explica que una empresa de minería de datos con sede en Miami,determinó que más de 7 mil cuentas de trolls en las redes sociales participan activamente en las protestas actuales de Colombia. El estudio reveló que las cuentas troll están destinadas a bloquear y enviar spam a cualquier comentario o publicación que critique las protestas, al tiempo que amplifican narrativas y hashtags específicos como #NosEstanMatando, los cuales solamente muestran un aspecto de la realidad en el terreno en Colombia.

  El informe expresa su preocupación en razón de que el análisis forense digital revela que estas más de 7 mil cuentas de trolls son administradas por granjas de clics en Bangladesh, México y Venezuela, las cuales probablemente estén administradas por servidores en Rusia y China. Se indica que la empresa de extracción de datos da a conocer muestras de cuentas de trolls con sede en Asia que han hecho imágenes y videos virales de las protestas en Colombia, sacándolos de contexto. Se advierte que aun cuando SFS no ha verificado de forma independiente el análisis de la firma de Miami, sí coincide con los esfuerzos de desinformación previos vistos en Chile, Ecuador y otros lugares, los cuales han sido verificados.

Crisis de legitimidad

  En su última parte, el informe de Joseph Humire hace mención al hecho de que América Latina es posiblemente la región más afectada económicamente por la pandemia mundial del Covid-19.

  Particularmente en Colombia, se han evaporado más de diez años de crecimiento económico en un año, con una contracción del 6,4 por ciento en su PIB el año pasado y el desempleo disparándose a casi el 16 por ciento. “Era solo cuestión de tiempo antes de que el malestar social se derramara en las calles”, alerta el reporte.

  El plan de Iván Duque de liberar el capital humano de Colombia a través de su "economía naranja" se vio entorpecido por la pandemia.

  Alerta que, para atender los problemas de la economía, el presidente Duque se centró en el desafío inmediato y pasó por alto las dimensiones geopolíticas de más largo alcance que rodean la situación. Es por ello que el elaborado plan fiscal denominado “Ley de Solidaridad Sostenible”, “resultó insuficiente para sofocar a una población angustiada que, durante más de una década, a pesar del crecimiento económico, ha sido golpeada por la creciente inseguridad, un plan de paz fallido, políticas tóxicas, y fuerzas externas que capitalizan y catalizan la situación”.

  Para finalizar advierte que la crisis en Colombia no es solo socioeconómica, sino también de legitimidad política de las instituciones estatales, al tiempo que destaca la legitimidad del descontento de la población traducido en protestas, pero alerta acerca de cómo esto es utilizado para arremeter contra la institucionalidad y la democracia. “El pueblo colombiano, especialmente los manifestantes pacíficos, no son los culpables de la crisis, son las víctimas. Como algunos de los más vulnerables de la sociedad, los pobres y la clase media en Colombia son considerados como herramientas de guerra asimétrica por adversarios nacionales y extranjeros del Estado colombiano. Esta es una amenaza que las fuerzas militares y policiales no pueden resolver por sí solas. Se requiere un esfuerzo mucho más integral y fuerzas democráticas en toda la región para entender que a medida que va Colombia, también va el resto de América Latina”.


 


 


 


¿Qué papel juegan las FARC-D y el ELN en la guerra asimétrica emprendida por Maduro contra Colombia?

  El caos y el deterioro institucional es el escenario perfecto para que la revolución bolivariana se cuele en territorio neogranadino.

Por Maibort Petit

  Tanto el ala disidente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-D), como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), juegan un papel fundamental en la guerra asimétrica emprendida desde Venezuela en contra del gobierno de Colombia encabezado por Iván Duque.
  Así lo advierte el informe “Asalto asimétrico a Colombia”, elaborado por el director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre Segura (SFS), Joseph Humire, el cual detalla la actuación que tienen en las protestas colombianas, el régimen de Nicolás Maduro y las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO), para debilitar y quebrantar la institucionalidad de Colombia y permitir la entrada de la revolución bolivariana a través de la puerta que abre el caos generado.

  El informe recuerda que luego de la firma del acuerdo de paz colombiano en 2016, facciones de las FARC en desacuerdo con el mismo, se negaron a deponer las armas y algunos de sus líderes se refugiaron en Venezuela, un grupo que se conoce como disidentes de las FARC o “FARC-D”. Así, entretanto Iván Márquez, ex-negociador de paz, cuyo nombre de pila es Luciano Marín Arrango, anunció en 2019 una nueva etapa de la lucha armada denominada II Marquetalia, por otro lado, las FARC-D, liderada por Gentil Duarte, continuó sus actividades ilícitas en Colombia.

  Joseph Humire refiere lo que, según algunos analistas, no es más que una lucha interna entre narcoterroristas e, incluso, asoman una fractura parcial de la relación entre las FARC y Nicolás Maduro. En específico, hablan del ataque que el 21 de marzo de 2021, la facción de Duarte emprendió contra el ejército del régimen venezolano, un hecho que provocó un encuentro armado en Apure, del lado de Venezuela.

  Tal análisis —destaca Humire— ignora los beneficios estratégicos que el régimen de Maduro obtiene del conflicto fronterizo en curso, el cual se convierte simplemente en un pretexto más para aumentar las zonas (ZODI) temporales recientemente establecidas de la estructura de defensa asimétrica de Venezuela con poder de combate adicional. Las nuevas acciones incluyen drones de fabricación rusa e infantería reforzada asesorada por Rusia. Es más, el experto recuerda que Nicolás Maduro anticipó el conflicto armado en la frontera hace meses, cuando creó un grupo de trabajo antidrogas, lo cual era la preparación del escenario para que el régimen acusara a Colombia de tráfico de drogas y para futuras operaciones transfronterizas del ejército venezolano.

Cómo entran en juego las guerrillas

  El experto explica que, por una parte, un conflicto armado permite al régimen de Maduro desplegar fuerzas de combate adicionales en la frontera colombo-venezolana, mientras, por otra parte, las protestas actuales en Colombia se constituyen como una nueva oportunidad para las FARC-D y el ELN.

   Indica que, en el suroeste de Colombia, el puerto de Buenaventura es un puerto estratégico para las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO), dada su ubicación a lo largo de la costa del Pacífico medio en Colombia, lo cual permite que los contenedores con productos ilícitos lleguen a casi cualquier parte del mundo con un riesgo mínimo de detección.

   Como ejemplo de esto, el informe cita que fue Cali, la tercera ciudad más grande de Colombia, el escenario donde comenzaron las protestas, una localidad ubicada a nada más dos horas del referido puerto de Buenaventura. Fue en esa ciudad donde se experimentaron los niveles más altos de violencia y vandalismo. Igualmente cita la revista Semana, la cual publicó un informe clasificado de la inteligencia colombiana, el cual alerta que Gentil Duarte e Iván Márquez se valen del aumento del flujo de narcóticos en Buenaventura para financiar una renovada misión de terrorismo urbano, la cual se inicia por dicha ciudad del departamento del Valle del Cauca.

  Otro hecho que demuestra estas aseveraciones, es la detención por parte de la policía colombiana de un terrorista urbano del ELN conocido como “Lerma” y un combatiente de las FARC-D alias “Jacobo” por organizar la violencia en Cali durante las protestas.

La gran oportunidad

  Joseph Humire subraya que, bien sea a través del terrorismo urbano o conflictos armados fronterizos, estos escenarios se erigen como una gran oportunidad para que Venezuela despliegue su estrategia de guerra asimétrica en territorio colombiano.

 Refiere que el régimen de Nicolás Maduro integró la estructura asimétrica de defensa de Venezuela con el ELN y las FARC-D, las cuales actúan como grupos narcoterroristas binacionales con presencia en ambos países.

  El financiamiento y el impulso que la estructura asimétrica tiene proviene de dos de los productos básicos más importantes del mundo, a saber, el petróleo y el oro, los cuales se combinan con otros mecanismos de financiamiento ilícito como el narcotráfico.

  El experto en temas de seguridad rememora el mensaje que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) emitió el 5 de mayo, por la red social Twitter, en medio de las protestas en Colombia, el cual contenía una imagen del mapa de la Capitanía General de Venezuela, una manera, de acuerdo a Humire, de asegurar que parte de Colombia es considerado territorio de la revolución bolivariana.

  Nada, de acuerdo a Joseph Humire, es accidental, pues el régimen venezolano se ha venido preparando durante años décadas para este momento exacto en el cual el Estado colombiano presenta una mayor vulnerabilidad y colarse a través de la estrategia asimétrica. Un cometido en el cual las redes ilícitas son vitales para conquistar más territorio colombiano. Para ello, “la revolución bolivariana necesita capitalizar el malestar actual en Colombia amplificando la desinformación y la desinformación que causan confusión y siembran divisiones sociales dentro de la sociedad colombiana”.

viernes, 21 de mayo de 2021

La guerra asimétrica venezolana llegó a Colombia

   Desde Venezuela, el régimen de Nicolás Maduro habría emprendido una estrategia de provocación al gobierno de Iván Duque, considerado un enemigo extranjero de la revolución bolivariana.

Por Maibort Petit

   Si bien existen razones de peso para que el pueblo colombiano eleve su voz de protesta en razón de la grave crisis socioeconómica que enfrenta y que se ha incrementado por la pandemia del Covid, tal descontento legítimo habría sido utilizado como caldo de cultivo por parte de los adversarios nacionales y extranjero de la administración neogranadina en su objetivo de debilitar la democracia y el estado de derecho en la región.
   Tales advertencias las expresa Joseph Humire, director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre Segura (SFS), quien en su último informe denominado “Asalto asimétrico a Colombia”, quien advierte que la clase media y pobre colombiana es utilizada como herramienta de guerra asimétrica emprendida desde Venezuela.

   El experto en temas de seguridad global, especializado en el análisis de amenazas transregionales en el hemisferio occidental, alerta de que se trata de una amenaza que Colombia no puede resolver sola, sino que requiere un esfuerzo más integral y de la participación de fuerzas democráticas en toda la región para entender que así como fue a Colombia, también va el resto de América Latina.

  Refiere Humire que las protestas comenzaron el 28 de abril ante el anuncio de la implementación de una reforma tributaria por parte del presidente Duque, pero a pesar de que el proyecto fue retirado cuatro días después, las protestas se intensificaron y resultaron en enfrentamientos violentos entre las fuerzas policiales colombianas, manifestantes civiles y otros.

  Al 13 de mayo, hubo 34 muertes, incluido al menos un policía, y más de 1.500 heridos, más de la mitad de los cuales fueron policías heridos por objetos contundentes (hoja, explosivo, arma de fuego, etc.), según la Cancillería de Colombia. Así como más de 600 detenciones por incendio premeditado, vandalismo, robo y destrucción de bancos, comercios, vehículos, cajeros automáticos, monumentos culturales e infraestructura pública en Colombia.

  El informe apunta que organizaciones y grupos de “derechos humanos han denunciado repetidos abusos y uso excesivo de la fuerza por parte de la policía colombiana contra manifestantes, incluido el uso de tanques con múltiples lanzadores de proyectiles no letales, concretamente en la ciudad de Cali”. Pero igualmente destaca las declaraciones del ministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, quien informó el 3 de mayo que al menos seis grupos criminales estaban detrás de los actos de vandalismo y violencia en, subvirtiendo las protestas que de otro modo serían pacíficas. El titular castrense hizo mención, entre otros, a los disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-D), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los Escudos Azul y Negro del movimiento juvenil M-19. “Luego, el 8 de mayo, el ministro de Defensa Molano anunció que las autoridades colombianas detuvieron a un comandante de un frente urbano local del ELN, y días después a un disidente de las FARC, quienes presuntamente estaban provocando violencia en la ciudad de Cali mediante armas improvisadas y coordinando con grupos de jóvenes militantes y no identificados venezolanos”.

  Advierte Humire que ya en noviembre de 2019 septiembre de 2020, durante protestas similares, fueron identificados grupos de jóvenes militantes que subvertían dichas protestas y se dedicaban a escalar la violencia y el vandalismo.

  El informe recuerda que, en ese entonces, Diosdado Cabello advirtió que las protestas colombianas eran como una "brisa bolivariana" que fluye desde Venezuela y que nuevamente, el 7 de abril de 2021, antes de las protestas actuales, Cabello a amenazar veladamente a Colombia en su programa de televisión “Con el Mazo Dando”, cuando sostuvo que "vamos a hacer la guerra en su territorio" en respuesta a la posible agresión percibida contra el régimen venezolano.

La estrategia venezolana

  Categóricamente, Joseph Humire sentencia en su informe: “Esta guerra asimétrica ya llegó a Colombia”.

   Sostiene que el gobierno de Iván Duque ha debido lidiar desde agosto de 2018 cuando comenzó su mandato, con la provocación emprendida desde Venezuela por el régimen de Nicolás Maduro, pero advierte Colombia no es un objetivo reciente para la revolución bolivariana.

  Explica que abordar Colombia es un objetivo principal de la estrategia de seguridad nacional de Venezuela desde los albores de dicha revolución bolivariana y, en tal sentido, emprendió una estrategia que depende de la aplicación de una guerra asimétrica contra quienes considera sus adversarios extranjeros.

  Entonces, el reporte hace se remite a noviembre de 2004, cuando el finado presidente Hugo Chávez, a través de un documento denominado “El Nuevo Mapa Estratégico”, impartió órdenes a las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN) a objeto de que desarrollaran una nueva doctrina de defensa para el conflicto contemporáneo. Poco tiempo después, en abril de 2005, durante el I Foro Militar de Cuarta Generación y Guerra Asimétrica en Caracas, Chávez dijo: “Hago un llamado a todos para que inicien un (...) esfuerzo por comprender las ideas, conceptos y doctrina de guerra asimétrica”.

   Joseph Humire requiere que, aunque en 2007 fracasó el intento de legitimar la transformación de las fuerzas armadas a través de un referéndum constitucional, en septiembre de 2008, lo hizo mediante un decreto ejecutivo que convirtió al ejército, de una estructura convencional sobre capacidades de dominio de defensa a una estructura asimétrica centrada en el control del territorio. “Las nuevas Fuerzas Armadas Bolivarianas (FANB) de Venezuela estarían conformadas por cinco comandos regionales de combate, denominados ‘REDI’, integrados con milicias civiles y otros actores armados no estatales repartidos en veinticuatro zonas de defensa integrada, conocido como ‘ZODI’".

   Bajo este nuevo enfoque del ejército venezolano que entiende la protección de la soberanía estatal como expansión territorial, entre 2013 y 2015, Nicolás Maduro se dedicó a expandir esta estructura asimétrica de defensa integrada a ocho regiones (REDI), 28 zonas (ZODI) y 99 áreas (ADI), convirtiéndose en el nuevo “mapeador en jefe” de Venezuela.

  Refiere el informe que los militares se encuentran integrados con Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO) en Colombia y en otros lugares.

martes, 4 de mayo de 2021

En Venezuela no rige un estado criminal sino un estado paralelo

   El diagnóstico adecuado es lo que permite la implementación de una estrategia de solución adecuada, advierte el experto en temas de seguridad Joseph Humire.

Por Maibort Petit

   Las definiciones de “estado criminal”, “estado mafia”, “narco estado”, entre otras, se habrían quedado cortas a la hora de denominar el régimen venezolano, por lo que el concepto que mejor aplica es el de “estado paralelo”, acuñado por el historiador norteamericano, Robert Paxton, un investigador de los regímenes totalitarios que explica que se trata de subestructuras, que funcionan dentro del estado formal. Así lo sostiene Joseph Humire, experto en Seguridad Global, especializado en el análisis de amenazas transregionales en el hemisferio occidental del director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre y Segura (SFS, por las siglas en inglés de Center for a Secure Free Society).

  Estas subestructuras cívico paramilitar criminal, se desarrollan dentro del Estado y llegan, incluso, a ostentar más poder que el estado formal, al extremo de controlar más territorio que el propio estado. El mejor ejemplo de estado paralelo lo constituyen los nazis en Alemania, refiere el experto.

  Subraya que los modelos totalitarios han ido avanzando en sus conocimientos y aprendiendo uno del otro durante casi 200 años de regímenes totalitarios modernos. Su estrategia consiste en la conquista de terreno sin tener que recurrir a la fuerza militar o, al menos, que, si esta se encuentra presente, no lo sea como la herramienta principal de control.

  “El estado paralelo es un término académico que define a Venezuela en el sentido de que la estructura que controla a Venezuela es paralela al régimen y al estado, porque Nicolás Maduro no está en el control de todo, es horizontal con las ocho regiones de defensa de Venezuela que se llaman REDI”.

  Cada una de estas REDI opera con una economía ilícita que la sustenta, como minería ilegal, extorsión, narcotráfico, etc., las cuales, generalmente, están ligadas a la posición geográfica.

  Por ejemplo, REDI CapitaL, opera con la extorsión e igualmente junto a un Grupo Armado Organizado (GAO) que, en este caso son los colectivos; el REDI Los Llanos, opera con los pranatos y el contrabando; REDI Los Andes, opera con los paramilitares y el tráfico humano; REDI Oriental, opera con el ELN y el narcotráfico. En total, son 8 Grupos Armados Organizados (GAO), que funcionan y trabajan esa economía en conjunto con 8 REDI, en 8 regiones, con 8 economías ilícitas, por ó que se le conoce como la “Ley de 8”.

  De allí, que Humire advierta que el mecanismo del diálogo y la negociación como mecanismo de resolución del conflicto venezolano, no funciona en razón de que habría que sentar a la mesa a todos estos grupos irregulares, dado que cada región se mueve de manera autónoma. “Esa es la complejidad del asunto, no basta con negociar con Maduro o cualquiera de los miembros del gobierno, pues ellos sólo tienen el control político”.

La narrativa falsa como estrategia

  En torno al régimen venezolano se han tejido toda una serie de especulaciones y se han hecho circular historias que solamente tienen por objetivo la desinformación y la distracción, advierte Joseph Humire.

   Entre estas narrativas está la de presentar a Nicolás maduro como un individuo ignorante, bruto y disparatero, cuando en realidad estamos en presencia de un hombre sumamente astuto, claro en sus objetivos y con toda una maquinaria detrás que trabaja en su afianzamiento.

   El experto en temas de seguridad destaca que la construcción de narrativas falsas es parte de la estrategia de conquista mediante la manipulación y sin necesidad de la fuerza militar.

“En la guerra asimétrica, no solamente hay que atacar al enemigo, sino también infiltrarlo para controlarlo y controlar la narrativa que tú enemigo va a decir sobre ti. Si tú puedes controlar la narrativa de tu enemigo, tienes el triunfo asegurado”, explica.

  Parte de esas narrativas falsas es también la especie de la existencia de diferencias entre el chavismo y el madurismo, o entre los chavistas disidentes y Maduro. “Hay una manipulación tan fuerte de la contra narrativa, que tienen a la oposición completamente desviada de la realidad, todo con el objetivo de mantener la falsa narrativa de que el chavismo y el madurismo son dos cosas distintas”. En tal sentido recordó a quienes esto creen, que Nicolás Maduro fue el canciller de Hugo Chávez, trabajó con él para sacarlo de la cárcel.

  Cónsono con la advertencia que ha hecho en torno a Tareck El-Aissami como figura principalísima en este proceso, Joseph Humire alerta que Nicolás Maduro es un fiel soldado de Chávez, pero no es el líder. “Ya lo he dicho, el líder es Tareck El-Aissami. La manipulación es fundamental y allí entran los cubanos que son maestros en la manipulación”.

  Una prueba de que ni Chávez ni maduro son los líderes es el hecho de que el proyecto no acabara con la muerte del primero.

Conflicto en la frontera

  Como apuntáramos en nota precedente, Siria es el modelo que se sigue en Venezuela para expandir la revolución bolivariana por Latinoamérica, sin necesidad del conflicto militar.

  De hecho, sostiene que el país del medio Oriente ha funcionado como un centro logístico y un laboratorio para Rusia, Irán, Hezbollah. Los resultados de la experiencia los están trayendo a Venezuela.

  En el propósito de expansión de la revolución bolivariana, Colombia es el paso siguiente pues, como advierte no hay Gran Colombia sin ella. La reciente incursión de aviones rusos en el espacio aéreo colombiano se inscribe como un sondeo para determinar dónde están los límites.

  La conquista de Colombia pasa, a criterio de Humire, por la generación de un conflicto en la frontera colombo-venezolana para provocar un desastre en la nación neogranadina y convertirla en un estado fallido donde se reproduzcan, aparte de todos los demás problemas que aquejan a todos los países a raíz de la pandemia del Covid-19, la tragedia humanitaria, migratoria, el conflicto armado, etc.

“El plan es destruir a Colombia por dentro, dividir la sociedad. Construir diferentes movimientos separatistas, manipular tanto a la izquierda como a la derecha. Vladimir Putin es experto en manipular a la derecha del mundo usando temas de nacionalismo y separatismo”.

Neo-totalitarismo

  Por último, Joseph Humire advierte que Venezuela y Siria son países que no son ni anárquicos ni democráticos, sino que son un nuevo modelo neo-totalitario consistente en usar regímenes con alto control político, pero poco control territorial. En el caso de Venezuela, el territorio está en manos de milicias y grupos como las FARC, ELN, hezbollah, mientras el régimen maneja el tentáculo del poder.


 

lunes, 3 de mayo de 2021

Siria y no Cuba: El modelo con el cual destruyeron la democracia venezolana

   Se trata de un proceso diseñado desde hace mucho tiempo, incluso, desde antes de la incursión de Hugo Chávez en el panorama venezolano, pues él sólo fue el instrumento de una estrategia que llevaba años proyectada.

Por Maibort Petit

   La grave crisis que padece Venezuela en todos los órdenes sin que, hasta la fecha, las iniciativas adoptadas para restituir el sistema democrático, tanto a lo interno como lo externo, hayan dado resultado, obedecería a un mal diagnóstico de la misma, lo cual ha derivado en propuestas de solución equivocadas y la agudización del problema. Quien así lo considera es Joseph Humire, experto en seguridad global, especializado en el análisis de amenazas transregionales en el hemisferio occidental del Centro para una Sociedad Libre y Segura (SFS, por las siglas en inglés de Center for a Secure Free Society).
  Explica Humire que, en 2017, cuando la crisis venezolana estaba en su punto más neurálgico, decidieron darle un vuelco a los análisis que hasta el momento se había, formulado hasta el momento, los cuales acusaban a Cuba como la responsable de dirigir el colapso de Venezuela y, además, de presentar sólo como criminal al régimen de Nicolás Maduro. Un mal diagnóstico que a ojos del experto ha llevado al fracaso de todas las iniciativas para acabar con la tiranía que gobierna el país suramericano. Luego de una serie de estudios el SFS ha desarrollado una exposición denominada “Venezuela, de crisis a conflicto” que se han propuesto difundir a objeto de que todos comprendan lo que en realidad ocurre en el país.

  Humire sustenta su mensaje en dos premisas, la primera, que no se trata de una amenaza con conflicto convencional y, por tanto, no requiere fuerza militar para atenderlo; y la segunda, que el venezolano es mucho más que un régimen criminal —sin que esto signifique el régimen no recurra al crimen— sino que lo utiliza como método, mas no como objetivo.
  “Están usando el crimen organizado, las redes ilícitas, como herramientas para llegar a otro fin con una visión geopolítica que ni siquiera nace en Venezuela, no es propio de Hugo Chávez ni de Nicolás Maduro, sino que viene específicamente del Medio Oriente. Esto no vino de Cuba, esto no es la estrategia de Cuba, sino de Siria”, sostiene.

  Se remite a Gamal Abdel Nasser, ex-presidente egipcio entre 1954 y 1970, como el personaje de la historia que guarda más similitudes con el finado mandatario venezolano, Hugo Chávez, precursor de la revolución bolivariana que llevó al caos a Venezuela. Sus historias, asegura, son idénticas, destacando del primero la conquista que hizo de Siria sin un solo disparo, algo que logró con la implementación de una estrategia asimétrica, construyendo una identidad socio-cultural, ganando y manipulando a los pueblos árabes. A través de ella constituyó la República Árabe Unida, anexionándose a Siria, bajo la premisa de que no existe frontera ni soberanía, sino que eran un país Pan-árabe.
Los antecedentes

  Y en tal sentido refiere que Hugo Chávez aplicó esta estrategia en la implementación de revolución bolivariana, aprendiéndola, no de Fidel Castro —lo que no quiere decir que no haya trabajado de cerca con Cuba— sino de personeros sirios. Cuba participó en la ejecución, no en el diseño.

   Pero advierte que el finado presidente fue sólo el implementador del proyecto que busca implementar la revolución bolivariana en toda Latinoamérica como simulación de la Gran Colombia de Simón Bolívar, pues se trata de una idea que tiene mucho más tiempo en gestación. En este sentido recuerda que a Venezuela han arribado tres migraciones masivas provenientes de Siria, la primera, en el siglo 19, en 1880, por efecto de la agresión otomana a la comunidad cristiana maronita; la segunda, en 1910, cuando los turcos arremetieron contra el pueblo de Armenia; la tercera, en los años 60 del siglo 20, cuando se instala la dictadura en Siria y luego durante la guerra civil en Líbano.

  En esta última ocasión, comienzan a infiltrarse entre los refugiados ciertos actores subversivos, entre ellos Nehemet Chagin Simón, conocido en Venezuela como “Simón el Árabe”, quien en 1964 ayuda a escapar a líderes del Partido Comunista de Venezuela (PCV) del Cuartel san Carlos, donde estaban presos por su colaboración con cubanos que buscaban implementar las guerrillas en el país.

  Luego llega entre los años 60 y 70, el padre de Tareck El Aissami, Zaidan Amin El-Aissami “El Mufi”, con el propósito de enseñar a los comunistas cómo hacer una revolución con otras estrategias y tácticas, sin necesidad de recurrir a las fuerzas armadas. Se buscaba implementar la táctica denominada “comparmentalización”, consistente en la utilización del propio equipo, la propia red, para crear división y conquistar más terreno. “Así es como el partido Baaz conquistó Siria y después a Irak”. Del padre de Tareck El-Aissami, aprende Chávez l táctica para expandir su revolución bolivariana.

  Como dato curioso, Joseph Humire apunta que más de 350 mil venezolanos viven en Siria en la región de As Suwayda, conocida como la pequeña Venezuela, mientras en Brasil solamente hay 280 mil venezolanos.

  Destaca Humire que As Suwayda es el corazón del pueblo venezolano Siria y que esta red migratoria actúa como un comando de control de todos aspectos ilícitos que unen el régimen con Irán, Hezbollah, Rusia. “Para comprender todo lo relativo a Álex Saab, a Hezbollah, etc., es necesario conocer lo que sucede en As Suwayda”, subraya.

El protagonismo de Tareck El-Aissami

  Todo este antecedente le sirve a Joseph Humire para resaltar el papel que en esta historia juega Tareck El-Aissami, quien se perfila a su modo de ver como un hombre con gran poder, incluso, superior al del propio Nicolás Maduro. Recuerda que este maneja cadenas de migración históricas que han construido la revolución bolivariana y agrega que, si no fuera por su línea familiar, no habría existido Hugo Chávez ni Nicolás Maduro. “No existiera la revolución bolivariana si no fuera por los refugiados sirios”.
   Humire lleva más de una década estudiando a Tareck El-Aissami, análisis que varió de rumbo a partir de 2017, cuando dejó de lado el mapeo típico del personaje, concentrado en sus negocios, actividades ilícitas, conexiones, etc., y se enfiló hacia su biografía, su historia.

   Recuerda que un asesor diplomático de la embajada de Venezuela en Irak documentó la vinculación de las redes de El-Aissami con los consulados de Venezuela en el Medio Oriente y miembros de grupos terroristas, especialmente Hezbollah. La conclusión es que el asunto sobrepasa el mero suministro de pasaportes a terroristas, sino que apunta a la construcción de identidades e historia a personas que necesitan tener presencia en dos lugares al mismo tiempo. “Al ver los apellidos se puede ver claramente que estaban construyendo dinastías”. Son las familias más poderosas de Siria y Líbano que están relacionadas de una manera muy íntima con el gobierno de Venezuela y eso fue el propósito, construir una doble identidad.

  Todo esto fue perfectamente diseñado y el papel de Tareck El-Aissami es fundamental, pues sus vínculos con Hezbollah son determinantes.

sábado, 31 de octubre de 2020

No es descartable una posible compra de misiles a Irán por parte de Maduro

  Expertos ven en la advertencia lanzada por el presidente colombiano desde hace meses, y ratificada por el encargado de Asuntos de Venezuela del gobierno de los Estados Unidos, Elliot Abrams, acerca de la adquisición de misiles por parte del régimen venezolano, es un escenario probable que debe ser considerado y tenido muy en cuenta.

  No es para nada descartable la posibilidad de que el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela haya negociado la compra de misiles a Irán, de acuerdo a la opinión del periodista y ex-político español, Gustavo Morales Delgado, quien se desempeña como analista militar de la BBC de Londres.

  Tal posibilidad quien primero la advirtió fue el presidente colombiano, Iván Duque, quien lanzó una alerta acerca de la existencia de un acuerdo militar entre Irán y Venezuela que contemplaría la supuesta adquisición de misiles de corto y largo alcance por parte de la administración de Maduro al régimen iraní. Ante tal advertencia, varios han sido los analistas que se han pronunciado al respecto y han referido que la presunta negociación forma parte de la estrategia para irritar a estados Unidos y para desestabilizar Colombia, el principal aliado del gobierno estadounidense en América Latina.

   Morales Delgado recordó, en primer lugar, que el programa de lanzamiento de misiles de Irán comenzó a partir de unos de estos proyectiles suministrados por Corea del Norte al país persa durante los años ´80 del siglo pasado. Posteriormente a este hecho, Irán dio inicio a un programa propio, algo que no de extrañar, toda vez que es una nación cuyas universidades cuentan con grandes y avanzados departamentos de tecnología, compuestos por ingenieros que tienen una gran preparación obtenida, incluso, en universidades de EE. UU., entre ellas el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y universidades belgas o británicas. Advierte que Irán, a diferencia de la mayoría de países musulmanes, es de línea chiita lo cual le permite desarrollarse como nación a diferencias que los países sunníes.

   En todo caso, Gustavo Morales subraya que de ser cierta la información el problema que se presenta sería el transporte de los misiles desde Irán a Venezuela. En tal sentido, recordó cuando tuvo lugar la crisis de los misiles de Cuba, EE. UU, descubrió, gracias al espionaje aéreo, que Irán estaba transportando misiles a la isla de Fidel Castro. Dado que los actuales programas de espionaje estadunidense son más sofisticados que entonces, por lo que le sería fácil detectar el envío.

   Otro inconveniente, pero de fácil solución, tendría que ver con los técnicos que manejarían los misiles. El traslado de los expertos desde Irán a territorio venezolano pondría fin al problema, pues ocurriría igual que en Cuba, donde en su momento operaban técnicos soviéticos.

“Los iraníes cuentan con la tecnología y la experiencia para hacerlo. Las pruebas que se han venido haciendo en los últimos cinco años han demostrado que el programa iraní es lo suficientemente eficiente como para alertar a Mike Pompeo, quien recientemente ha pedido en el Consejo de Seguridad de la ONU que se apliquen a Irán las mismas sanciones que en 2015, aunque sin éxito. Incluso, Pompeo ha asegurado que la hará con o sin el apoyo de las Naciones Unidas”.

   A la interrogante acerca de si sería posible que el transporte de los misiles se diera por vía aérea o por mar, bien a bordo de los vuelos que la aerolínea Mahan Air tiene en las rutas Caracas-Teherán y Caracas-Damasco-Teherán; o los buques que en los últimos tiempos han transportado gasolina y alimentos desde Irán a Venezuela, el experto lo considera una posibilidad.

   Refiere que un misil está compuesto por piezas que pueden ser desmontadas, pudiendo en un súper carguero caber fácilmente de 20 a 30 misiles de alcance medio iraní. Igualmente, barcos mercantes de gran tonelaje podrían servir para enviar estos misiles desmontados y metidos en contenedores. “El asunto son las cabezas, es decir, el misil no es más que una pieza que transporta algo de un punto hasta otro, siendo la cabeza del misil el lugar donde viaja el explosivo. El tamaño varía de acuerdo al tipo de daño se pretende infligir con este misil, entonces, a mayor alcance el explosivo tiene que ser menor, tiene que pesar menos; a menor alcance puede pesar más”.

     Morales agrega a manera de hipótesis: “No sólo podrían transportar cabezas de guerra compuestas por explosivos, sino que también podrían transportar cabezas de guerra biológicas o cabezas de guerra nucleares”.

  Tampoco descarta que, entre ambos regímenes, el iraní y el venezolano, se ponga en práctica, como en efecto lo han asegurado autoridades del régimen de Maduro, el acuerdo ya firmado para propiciar y ampliar la cooperación en materia de nanotecnología biológica o balística, pues, como ya lo subrayó, el iraní es un régimen con un sistema científico muy avanzado, pues el chiismo les permite impulsar el desarrollo tecnológico, lo cual no ocurre en las escuelas suníes.

  “Los musulmanes persas, quienes se caracterizan por la obligación de la utilización de la lógica del desarrollo del pensamiento, piensan que hay muchas cuestiones sobre las que el Corán no dice nada, como es el caso de las bombas atómicas, ni del aborto, ni de la nanotecnología. Es un régimen con curiosas contradicciones, pues si una mujer comete adulterio puede ser lapidada, pero al mismo tiempo Irán es uno de los pocos países donde quien se quiera cambiar de sexo, lo puede hacer”.

  También cree que la industria farmacéutica iraní instalada en Venezuela, podría permitir ciertas operaciones más allá de las sanitarias.

La advertencia estadounidense

   De cualquier modo, desde los Estados Unidos se ha lanzado una clara advertencia a los regímenes de Irán y Venezuela en la boca de Elliot Abrams, el representante del gobierno de Donald Trump para atender los asuntos de estos dos países, al asegurar que destruirían dichos misiles si son enviados desde Teherán a Caracas.

  "El traslado de misiles de largo alcance de Irán a Venezuela no es aceptable para Estados Unidos y no será tolerado ni permitido (…) Haremos todo lo posible para detener los envíos de misiles de largo alcance, y si de alguna manera llegan a Venezuela, serán eliminados allí", sentenció.

  Y aunque por el momento todo se maneja en el terreno de las especulaciones, Abrams manifestó que "Irán ha anunciado su intención de participar en la venta de armas, y Venezuela es un blanco obvio porque aquellos dos regímenes parias ya tienen una relación", al tiempo que subrayó como un hecho notorio, que el gobierno de Nicolás Maduro ya "está pagando en oro para comprar gasolina de Irán, y hay una presencia iraní en el país".

  Para la administración de Donald Trump, cualquier entrega de armas iraníes a Venezuela y otros países de la región, guarda una desestabilizadora para "Sudamérica y el Caribe (…) especialmente peligrosa para los vecinos de Venezuela en Brasil, Colombia y Guyana"[1].

La provocación de Maduro

  Cuando el gobierno colombiano dio la advertencia de la posible negociación de misiles iraníes por parte de Venezuela, el propio Nicolás Maduro aprovechó para lanzar una provocación ante la amenaza estadounidense.

  Es “una gran idea”, dijo en un franco ejercicio de cinismo y agregó que efectivamente consideraría la posibilidad de comprarle los misiles a Irán.

  Consultado posteriormente al respecto en una rueda de prensa con periodistas internacionales, dijo que no había tal negociación, pero Venezuela está en la libertad de comprarle armas a quien quiera. “Dije que no era así, pero que Venezuela puede comprar armamento al país que le dé la gana. Dije que me parecía una muy buena idea y por qué no. En su momento veremos la oferta iraní"[2].

El desafío de Irán

  Entretanto, para el director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre y Segura y es experto en seguridad global, Joseph Humire, el levantamiento de las sanciones que rigen sobre ella en este mes de octubre que recién finaliza, es una oportunidad para que la nación persa aproveche para vender armas abiertamente a Venezuela, en un acto de provocación a la comunidad internacional.

   “Yo creo que la movida de Irán es decir: ‘Nosotros ya cumplimos con todos los requisitos, el embargo se levantó, no reconocemos esta maniobra de Estados Unidos (de extenderlo) y vamos a vender armas a quien queramos’. De eso se tratan estas actividades en Venezuela”.

   Precisó que las advertencias que han circulado hablan, no solamente de que hay una cooperación comercial y política entre los dos regímenes, sino que el apoyo comprendería también una fachada para “lavar dinero y evadir sanciones”, así como la posibilidad de desarrollar proyectos encubiertos en el ámbito de armamento militar.

   Se trataría, a modo de ver del experto, de una forma de desafío por parte de Irán que luego de 15 años ha decidido dejar el secretismo y llevar a cabo a la luz pública las negociaciones que desde hace mucho tiempo ha estado realizando.

  Humire refiere que Irán ha venido operando durante unos 35 años, para tener presencia militar en el hemisferio occidental y el régimen de Hugo Chávez, primero y luego de su sucesor, Nicolás Maduro, se lo han hecho posible.

  Joseph Humire refiere que al haber sido neutralizado quien actuaba como puente entre Irán y Venezuela, a saber, el empresario Álex Saab arrestado en Cabo Verde, figuras como Tareck El Aissami, con ascendencia sirio-libanesa, se perfilan como la conexión necesaria con el Medio Oriente para poder manejar esa relación.

   “La mayoría de las comunidades libanesas en América Latina son buenas, pero (…) Hezbolá ha infiltrado estas comunidades, y en Venezuela, particularmente, tiene muy fuerte presencia en esta comunidad y es por eso que Maduro y Tareck (El Aissami) y los demás le han podido dar cierto poder para extender esa relación con Irán”, expresó Humire.

    Destaca que Irán de la organización terrorista Hezbolá han construido una infraestructura en Venezuela que tiene doble uso, pues, por ejemplo, una factoría de tractores y autos, sirve igualmente que en los envíos de partes se oculte otro material, como explosivos, minerales u otros metales vinculados a sus armamentos.

    Por ello, llama a revisar toda la actividad comercial que Irán tiene en Venezuela para determinar cuál es la actividad legítima y cuál la ilegítima[3].

  Advierte que cualquier intento de Estados Unidos de interceptar cualquier envío de armas de Irán a Venezuela, no debe ser visto como un acto de guerra o provocación.

  Plantea como otra alternativa, que la comunidad internacional “despierte e imponga nuevamente a Irán las sanciones de la resolución 2231. Así se podría incluso prohibir que lleguen los misiles a Venezuela”.

   Remata indicando que “Estados Unidos puede neutralizar este envío pero primero debe tomar en cuenta lo siguiente: construir una narrativa internacional para que el mundo entienda que cuando Irán viola sanciones, está violando la seguridad y la paz internacional”[4].

Irritar a Estados Unidos

  Otros expertos también coinciden en afirmar que Irán busca irritar a los Estados Unidos, refiriendo que la presunta negociación forma parte de una estrategia geopolítica con este fin y par. Igualmente, desestabilizar a Colombia.

  Sadio Garavini, embajador venezolano retirado y especialista en ciencias políticas, cree que un pacto militar de esta naturaleza guarda relación con otro aliado de Venezuela, a saber, Rusia.

  En tal sentido estima que el gobierno de Vladimir Putin busca expandirse, tanto en sus cercanías, como a países lejanos como Venezuela.

“A Rusia, le encanta molestar a Estados Unidos en el hemisferio para mantenerlo ocupado, irritado y que no venga a retaliar por la acción que tienen en Ucrania, Georgia. Evidentemente son intereses de irritar y distraer a Estados Unidos”, sostiene garavini.

  Por su parte, Milos Alcalay, exembajador de Venezuela en la ONU, dice que esta negociación de misiles con Irán, podría ser parte de una nueva visión geopolítica de Nicolás Maduro, quien “a diferencia de Hugo Chávez, mira menos al ombligo de América Latina y más hacia Medio Oriente”.

  Agregó que el binomio de Irán y Venezuela procura “acosar” a Estados Unidos en plataformas multinacionales, como el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas[5].

CITAS

[1] RT. “EE.UU. amenaza con destruir los misiles iraníes que se envíen a Venezuela”. 26 de octubre de 2020. https://actualidad.rt.com/actualidad/371129-eeuu-amenaza-destruir-misiles-iran-venezuela

[2] Infobae. “Nicolás Maduro: ‘Me parece una muy buena idea comprarle misiles a Irán’". 28 de octubre de 2020. https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/10/28/nicolas-maduro-me-parece-una-muy-buena-idea-comprarle-misiles-a-iran/

[3] El Tiempo. “¿Qué tan probable es que Irán venda misiles a Venezuela?”. 25 de agosto 2020. https://www.eltiempo.com/mundo/venezuela/analisis-que-tan-probable-es-que-iran-venda-misiles-a-venezuela-533322

[4] El Diario. “¿Cuáles son los escenarios si Maduro compra misiles a Irán?”. 4 de septiembre de 2020. https://eldiario.com/2020/09/04/escenarios-maduro-misiles-iran/

[5] VOA. “Expertos: La presunta compra de misiles iraníes por Venezuela busca irritar a EE.UU”. 26 de agosto de 2020. https://www.voanoticias.com/venezuela/misiles-iranies-venezuela-eeuu



miércoles, 14 de octubre de 2020

Con Maduro, Hezbollah convirtió a Venezuela en eje central para la convergencia del terrorismo internacional

   La diáspora libanesa llegada a territorio venezolano, fue utilizada por Hezbollah para constituir redes de apoyo para el brazo armado del régimen iraní, con el auxilio de la dictadura de Maduro.

Por Maibort Petit

   Un informe suscrito por el experto en temas de seguridad, Joseph Humire, para el Adrienne Arsht Latin America Center del Atlantic Council, titulado “El nexo Maduro-Hezbollah: Cómo las redes respaldadas por Irán apuntalan al régimen venezolano”, advierte que la red terrorista del brazo armado del régimen iraní se mantiene activa en Latinoamérica en la actualidad mediante la cooptación de muchas familias libanesas en el Caribe y en Centro y Sur América. De este trabajo se ha encargado —desde el ataque de la AMIA Buenos Aires en 1994— la Organización de Seguridad Externa (ESO) de Hezbollah o “Unidad 910”, unidad que es responsable de sus operaciones extraterritoriales.

   Entretanto, en Venezuela, en su afán de mantenerse en poder a como dé lugar, Nicolás Maduro recurre a alianzas con el crimen organizado internacional y el terrorismo que le resultan estratégicas. ante este contexto, Estados Unidos ha desarrollado una política de máxima presión sobre el régimen venezolano con el objetivo de limitar el poder del mismo, que incluye, entre otras acciones las acusaciones formuladas por el Departamento de Estado contra Maduro y otros altos cargos y líderes oficialistas, señalados de conspirar junto a las FARC, carteles de la droga mexicanos, Irán Siria y el grupo terrorista Hezbollah. Este último, visto durante mucho tiempo en América Latina como un problema lejano y ajeno, ha convertido a Venezuela en un eje central para la convergencia de la criminalidad organizada transnacional y el terrorismo internacional.

  Advierte el informe que el ESO de Hezbollah pasó “de ser una mera red terrorista en América Latina a participar en la empresa ilícita más lucrativa de la región: los narcóticos. De las más de dos mil personas y entidades en todo el mundo designadas por el gobierno de los Estados Unidos como capos extranjeros de los narcóticos, casi doscientas están afiliadas o conectadas con Hezbollah”. De cualquier manera, se deja sentado que la participación de Hezbollah en el narcotráfico no es nueva.

  Del mismo modo, se refiere que las actividades delictivas Hezbollah fueron establecidas por el mismo fundador fallecido de la ESO, Imad Fayez Mughniyeh, dirigiendo en la actualidad la cartera de delitos transnacionales el primo del secretario general y enviado del grupo, Abdallah Safieddine, quien comparte esta responsabilidad con Adham Hussein Tabaja, quien posee su brazo de propaganda mediática ya ha establecido muchos mecanismos de inversión y negocios intensivos en efectivo y crédito para lavar las ganancias ilícitas de Hezbollah.

  Humire sostiene en su informe que Tabaja y Safieddine están vinculados a una vasta red delictiva transnacional que incluye una variedad de negocios. en América Latina que incluyen los textiles, carne de res, carbón vegetal, electrónica, turismo, bienes raíces y construcción, que le permiten el lavado de los fondos ilícitos de Hezbollah.

  Joseph Humire formula un llamado a Latinoamérica para que se percate de que en en la era actual, Hezbollah está a la altura de los cárteles en crimen organizado y terror.

Convergencia con alcance global

  Hace mención Humire en su informe a la evaluación de la convergencia del crimen organizado y el terrorismo realizada por la Universidad de Defensa Nacional (NDU), la cual en 2013 incluyó lo dicho por el ex Comandante Supremo Aliado de la OTAN y miembro de la junta del Atlantic Council, el almirante James Staviridis, quien la describe como una amenaza híbrida.

  “Las organizaciones [transnacionales] son una gran parte de la amenaza híbrida que forma el nexo del tráfico ilícito de drogas, incluidas las rutas, las ganancias y las influencias corruptas, y el terrorismo, tanto el terrorismo islámico nacional como el importado (...) Han alcanzado un grado de alcance globalizado y colaboración a través de redes, así como diversificación horizontal".

  Considera Joseph Humire que la descripción formulada por Staviridis es apta para Hezbollah, cuya estructura organizativa es un modelo multidimensional con relaciones exteriores y sectores de servicios sociales, un partido político y grupos de medios, actividades legítimas estas que combina con sus redes ilícitas clandestinas, tanto en el Líbano como en todo el mundo.

  Agrega que si bien la diáspora libanesa en todo el mundo no está involucrada en estas actividades criminales o terroristas, la significativa incidencia que las remesas de estas personas tienen en el producto interno bruto (PIB) del Líbano, ubicándose en 14 por ciento, el ESO de Hezbollah ha buscado infiltrar estas comunidades para construir redes de apoyo financiero en el extranjero. En este sentido, se indica que en América Latina, estas redes de apoyo anidadas principalmente en las comunidades árabes y libanesas, se encuentran principalmente en Brasil, Argentina, Colombia y Venezuela.

La red de apoyo de Hezbollah en Venezuela

  Seguidamente, el informe del especialista en seguridad recuerda que desde hace más de ciento cincuenta años, han arribado a venezuela olas libanesas de migración masiva, la primera de ellas  a finales del siglo XIX, durante la era otomana, otra a principios del siglo XX, una masiva llegada desde el Líbano, principalmente conformada por cristianos maronitas que se asentaron principalmente en la isla de Margarita, Puerto Cabello, Punto Fijo y La Guaira.

  Al comienzo de la guerra civil libanesa, en 1975, Venezuela se convirtió en un destino destacado para quienes buscaban escapar de las duras condiciones de la guerra.

  Para ese entonces, Venezuela exhibía una vibrante economía que ofrecía un nivel de vida relativamente alto que se erigió como un faro para muchos libaneses.

  Con la advertencia de que no toda la comunidad libanés-venezolana se ha sumado, de hecho, han hecho contribuciones significativas a la sociedad, la ruta de refugiados a Venezuela fue explotada por Hezbollah para construir redes de apoyo. Subraya que muchas veces la comunidad libanesa ignora  esta actividad clandestina, pero un “ejército” de profesionales de la logística —empresarios, abogados, contadores y otros— que formaba parte de la diáspora se constituyó “como una red de apoyo en Venezuela que ayuda a criar, ocultar, trasladar y blanquear fondos ilícitos para Hezbollah, algunos de los cuales se utilizan para promover sus operaciones terroristas en todo el mundo”.

  Finalmente, el informe de Joseph Humire indica que en Venezuela, “la red de apoyo de Hezbollah opera a través de estructuras de clanes familiares compartimentadas que se integran en la economía ilícita controlada por el régimen de Maduro y en el aparato político y la burocracia del régimen. Muchos de los clanes están asimilados dentro del estado y la sociedad venezolanos a través de las robustas comunidades libanesas y sirias que se extienden hasta la vecina Colombia”.