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viernes, 14 de diciembre de 2018

Conoce la negociación del Chapo con miembros de la FARC para traficar cocaína

El testigo reveló secuestros, asesinatos y sobornos a altos militares colombianos, mientras que en todo momento la estrategia de la defensa de Joaquín Guzmán Loera se enfocó en restarle crédito al testigo de la fiscalía ante el jurado.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Durante la audiencia del juicio a Joaquín Guzmán Loera de este jueves la defensa interrogó el testigo de la fiscalía, el narcotraficante colombiano Jorge Cifuentes Villa, a quien la intentaron desacreditar ante el jurado. Durante esta jornada fue posible conocer una conversación sostenida por el acusado con un miembro de la guerrilla colombiana FARC para negociar el envío de seis toneladas de cocaína.

Por la representación legal del Chapo Guzmán tomó la palabra Jeffrey Lichtman, quien requirió al testigo confirmara si había estado dedicado a la actividad criminal desde su etapa de niñez, a lo que Cifuentes Villa respondió afirmativamente.

— ¿Y has estado mintiendo desde que eras un niño? — preguntó Lichtman.

— Sí, señor —respondió el testigo.

El abogado procuraba poner en tela de juicio la credibilidad de Jorge Cifuentes, quien no interpreta como fraude la utilización de documentos falsos. Las interrogantes de Lichtman tenían como fin presentar al testigo como un individuo deshonesto.

Entre los antecedentes de Jorge Cifuentes tenemos que  proviene de una familia pobre y como ejemplo de dicha condición contó que dormía en una cama con siete personas. 

También se supo que su padre se dedicaba a conducir un camión en el que contrabandeaba licor y cigarrillos y admitió que varios miembros de su grupo familiar estuvieron incursos en actividades de narcotráfico.

Entonces se conoció, además, que procesaron hojas de coca —base de la cocaína— en la granja familiar y el hermano menor, Alex, ayudaba a secar las hojas en el horno.

Entretanto, el hermano mayor de Jorge Cifuentes, a saber, Francisco Cifuentes, estudió en un colegio militar, circunstancia que le facilitó entablar relaciones de amistad con quienes después pasarían a conformar la oficialidad de las fuerzas armadas de Colombia.

El interrogatorio llevó a que el testigo revelara que oficiales de alto rango, entre ellos generales, visitaran a Francisco Cifuentes en su oficina, allí, donde se recibían cajas llenas de dinero en efectivo, sobornos con los que constituyeron el capital para posteriormente hacer los envíos de droga.

Y es que todos en la familia del testigo del gobierno —madre, hermanos, sobrinos y allegados— se vieron involucrados en actividades de narcotráfico en Colombia. 

Las relaciones con grupos al margen de la ley por parte de la familia Cifuentes  también se hicieron patentes. Sus actividades delictivas con drogas traspasaron las fronteras de Colombia, razón por la cual Jorge Cifuentes le habría sugerido a su hermano Alex —preso en Colombia— convertirse en testigo cooperante del gobierno.

El abogado insistió sobre Cifuentes Villa acerca de si había sido absolutamente franco con las autoridades de los Estados Unidos respecto a las actividades criminales de su familia.

Al respecto, Jorge Cifuentes dijo:

— Problemas familiares típicos. Solo lo usual. Chismes ahí, chismes aquí —dijo.

Ante este comentario, el abogado hizo referencia al hecho de que el hermano del testigo habría ordenado el asesinato de su sobrino por intentar secuestrar a su madre. Esto es que Alex Cifuentes Villa dispuso la muerte de su sobrino Jaime, alias “JR”.

La respuesta vino cargada de ironía y sarcasmo:

— Problemas familiares típicos. 

Jorge Cifuentes Villa evitó en todo momento perder el control ante las preguntas de Lichtman, quien por todos los medios buscaba desequilibrarlo y desacreditarlo ante el jurado, para lo cual se valió del humor.

A la pregunta del abogado acerca de si había utilizado "compradores de paja" para adquirir propiedades, sonrió y levantando la mano admitió:

— Culpable.

Se pudo conocer también, que al igual que otros narcotraficantes, el testigo consideró la posibilidad de practicarse una cirugía, aunque advirtió que no habría sido con fines estéticos. Subrayó que en su caso habría sido un procedimiento seguro en razón de que se utilizaría la misma anestesia que usaba Michael Jackson. 

Igualmente se presentaron los libros de contabilidad llevados por Jorge Cifuentes Villa, donde hacía registro de todas las operaciones llevadas a cabo para el acusado. El testigo al parecer se sentía orgulloso de su actividad criminal con el Chapo y decía: "yo soy el responsable del dinero de Don Joaquín".

Se dieron a conocer las transcripciones de las conversaciones sostenidas por el Chapo Guzmán con un miembro de las FARC a quien se identifica como “Tomás” y a quien el acusado se refiere como “sobrino” y su interlocutor lo trata de “tío”.

Tomás le dice al Chapo que se encuentra con la persona y le advierte las dificultades que presenta la comunicación, una situación de la que el acusado se queja.

Tomás seguidamente le informa que lo comunicará con la “persona” y el Chapo le manifiesta su disposición a brindarle todo su apoyo.

UM2: “Gracias, amigo. Aquí estoy con su familiar, me comenta la situación, pues y yo le he puesto todas las cartas sobre la mesa donde yo le puedo colaborar, en lo que le puedo colaborar y, pues, le escucho.

Chapo: Oiga, me dice mi sobrino…

UM2: Sí, señor.

Chapo: Que usted tiene seis y si se le pagan dos y media usted pone esas seis allá en-en Guaya [PH] en, en Guaya, ¿es-es cierto o no?

UM2: Sí, sí, sí, en el punto. Sí, en el punto se lo pongo le doy la seguridad hasta que arranque.

Se acordó un pago que se llevaría a cabo a través de una cuenta bancaria y el Chapo le solicita al guerrillero los datos para hacer la transacción.

Chapo: Aquí me están pasando un recado, disculpe. Ándele, pues, mire, este, ¿usted tiene algún numerito, un número de cuenta donde depositarle ese dinero? Pero mientras-mientras, este, necesito que me haga usted el favor de atender un muchacho que cheque las cosas, porque pues… Hemos tenido muchos problemas, ha llegado muy bajo y necesitamos que-que-que necesitamos que las cosas estén buenas porque…

UM2: Mire…

Chapo: …que hay seriedad.

UM2: …póngame cuidado lo que le voy a decir 

Chapo: Fue uno…

UM2: Lo que yo le…

Chapo: Si fuera para no cumplir, pues, dijera uno, pues, “Mándelas al cabo”, pero no-no, no se trata de eso. Se trata de que las cosas estén buenas pa’ cumplirlas de inmediato y seguir de… y seguir echando vueltas.

Por otra parte, se supo que el juez Cogan se refirió a los mensajes emitidos por el abogado Balarezo por su cuenta en la red social twitter, indicando que "estuvieron cerca de crear una probabilidad sustancial de interferir en un juicio justo", sin embargo, no amonestó al representante legal del Chapo Guzmán.

El magistrado le advirtió al abogado que aunque los mensajes mostraban su "infatigable sentido del humor", era necesario que lo controlara.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Juicio del Chapo Guzmán: Cifuentes Villa ofreció detalles del sistema de comunicaciones del Cartel de Sinaloa

En la sesión matutina del juicio de este jueves, el jurado pudo conocer los detalles del sistema de comunicaciones de la organización criminal del Chapo Guzmán.


Por Maibort Petit
@maibortpetit

Al iniciarse la decimoséptima jornada del juicio que se le sigue a Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo” en la Corte de Brooklyn, continuó rindiendo testimonio el testigo por la fiscalía, Jorge Cifuentes Villa, quien de acuerdo a lo por él narrado, figuraba como proveedor de cocaína al acusado y su organización, el Cartel de Sinaloa. En la sesión de este jueves, el jurado pudo escuchar una llamada telefónica en la que el acusado negociaba los detalles de una negociación en la que se acordó el envío de 6 toneladas de cocaína. El interlocutor de Guzmán Loera era un  miembro del grupo guerrillero colombiano de las FARC.

Se pudo conocer que en este acuerdo al que hacía alusión el Chapo Guzmán y el guerrillero, el testigo cooperante, Jorge Cifuentes Villa y su hermano Alex tenían participación.

La conversación interceptada por las autoridades de EE. UU. y presentada por los fiscales del caso fu posible obtenerla debido a problemas que presentaba el sistema de comunicaciones del Chapo Guzmán. Estos problemas se debían a la imposibilidad o inconvenientes surgidos para encriptar dichas comunicaciones.

Previamente Jorge Cifuentes narró que diseñó y constituyó una red de comunicaciones cifradas para El Chapo en las montañas de Sinaloa, para lo cual contrató los servicios de un ingeniero en sistemas de nombre Cristián, quien viajó desde Colombia para  realizar el trabajo.

Explicó que la red elaborada por el referido ingeniero contaba con “internet inalámbrico en las montañas con encriptación" y agregó que se trataba de un sistema que ofrecía "comunicaciones seguras por voz, texto, datos sin que las autoridades vieran lo que estábamos haciendo".

El testigo contó que Cristián lo llamaba para quejarse de que el hermano de Jorge, de nombre Alex, le achacaba la culpa de la caída de la red. El familiar de Cifuentes Villa estaba a cargo del contrabando de dinero de la droga a Colombia.

Además, se pudo conocer que el ingeniero contratado olvidó renovar la licencia de su software de seguridad.

Resultó ser que el sistema de comunicaciones del cual el testigo y el ingeniero hacían alarde por su seguridad, fue interceptado por las autoridades de los Estados Unidos y presentaron parte de estas conversaciones como prueba dentro del juicio del Chapo Guzmán.

Jorge Cifuentes catalogó al ingeniero como "una persona irresponsable", pues olvidarse de renovar la licencia del software de seguridad significó que "el sistema está caído ahora, por lo que ninguno de nosotros puede tener una comunicación segura en cualquier lugar".

A la pregunta del fiscal acerca de que si estas circunstancias incluían las comunicaciones del propio Chapo Guzmán, el testigo dijo: "Por supuesto".

El gobierno presentó otra llamada telefónica como evidencia y en ella el acusado se quejaba con su sobrino Tomás de que las comunicaciones encriptadas no funcionaban y estaban intentando que el hermano de Jorge Cifuentes, Alex, solventara la situación.

El testigo refirió que cada miembro del cartel tenía su número de extensión personal en el sistema de comunicaciones que se había diseñado.

En la llamada interceptada se escuchaba al Chapo Guzmán discutiendo los detalles de la operación de envío de 6 toneladas de cocaína desde Colombia a Guayaquil, desde donde sería llevada  después a México.

En esta operación, Jorge Cifuentes Villa acordó poner algunas de sus propiedades como garantía de parte del despacho, específicamente de cuatro toneladas, mientras el Chapo pagaría en efectivo por el resto.

Se pudo escuchar al Chapo negociando con el líder de las FARC para que le permitiera pagar en efectivo por solo 2 toneladas de la cocaína, aun cuando inicialmente se había hablado de dos toneladas y media. "Es un muy buen hombre de negocios", comentó Jorge Cifuentes sobre las habilidades negociadoras del acusado.

En la conversación, el Chapo le dijo al líder de las FARC que era socio de "el tipo de la M", lo que parecía ser una alusión al Mayo Zambada.

Entre las garantías ofrecidas por el Chapo a las FARC estuvo su propio sobrino, de quien dijo, podía quedarse con la organización guerrillera hasta que esta recibiera el pago.

También se pudo conocer que Joaquín Guzmán ofreció enviar a un "técnico" que se encargaría de verificar la calidad de la cocaína, esto debido a que le había disgustado la calidad del producto que había recibido en anteriores despachos desde Ecuador.

El pago inicial que exigía la FARC al Chapo era de 50 por ciento por 2 toneladas de cocaína antes de proseguir con la operación.

Igualmente, el jurado pudo escuchar al Chapo Guzmán ultimar con su sobrino la logística para el envío de la cocaína desde Colombia a un almacén ubicado en Guayaquil, Ecuador. Entre los detalles que ofreció la conversación estuvo el pago de los gastos de envío por un monto de USD 100 por kilo, se trataba de un soborno al ejército ecuatoriano para proporcionar este servicio y del cual ya se había hecho referencia en la sesión de ayer.

En este trato, Jorge Cifuentes Villa tenía una gran participación al haber puesto sus propiedades como garantía por 4 toneladas de cocaína. Esta decisión se debió a que su hermano Alex, quien estaba con el Chapo en Sinaloa, había permitido la pérdida de 14 toneladas en dos envíos anteriores, una situación que tenía sumamente nervioso al testigo. Jorge Cifuentes no quería poner el riesgo la vida de su hermano.

EL acuerdo finalmente se canceló y Jorge Cifuentes no tuvo que poner sus propiedades como garantía, pero no estaba en capacidad de asegurar si el Chapo Guzmán recibió o no las dos toneladas de cocaína por las que había pagado en efectivo.

En la sesión vespertina se estima que el testigo sea sometido a interrogatorio por parte de la defensa.