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lunes, 10 de diciembre de 2018

Juicio del Chapo: Testigo de la fiscalía pone en jaque a Joaquín Guzmán Loera

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Este lunes, al iniciarse la quinta semana del juicio que se le sigue el corte federal de Brooklyn a Joaquín Guzmán Loera prestó su testimonio el testigo por la fiscalía, Tirso Martínez Sánchez, aseguró que el acusado era la cabeza del Cartel de Sinaloa y que tenía como asociado a Ismael 'el Mayo' Zambada.

Martínez Sánchez, quien se declaró culpable de cargos de narcotráfico y ahora es testigo de la fiscalía, explicó al jurado, cómo el cartel transportaba el dinero de regreso a México e hizo mención a sus encuentros con 'el Mayo' Zambada y la guerra entre Vicente Carrillo y 'el Chapo'.

Ante el juez, los fiscales, el jurado, periodistas y público asistente a la sala del tribunal, Tirso Martínez Sánchez describió con minuciosidad sus estrategias y modus operandi para manejar la ruta del contrabando para el cartel entre los años de 2000 y 2003, tiempo en el que habría enviado cocaína a Nueva York, Chicago y Los Ángeles camuflada en vagones cisterna usados para el transporte de aceite vegetal.

Por cierto, que el juez de la causa, Brian Cogan, llamó la atención de los miembros del jurado para solicitarles fijar su atención en lo acontecido en el proceso judicial. "Necesito que mantengan sus ojos abiertos, quédense con nosotros", les pidió al tiempo que les admitió que él -en algunas oportunidades- cerraba sus ojos para concentrarse, pero desconocía si el jurado hacía lo mismo con similar objetivo, por lo que los instó a fijar su atención en el juicio.

Martínez Sánchez, conocido también con los alias de "El Futbolista", "El Mecánico" o "El Ingeniero", explicó al tribunal las diversas maneras cómo transportaba y distribuía los miles de kilos de cocaína que obtenía principalmente de carteles colombianos, para darles entrada a territorio estadounidense a través de las fronteras de California y Texas por vía terrestre, mediante el uso de trenes, tracto camiones y otro tipo de vehículos.

Comentó que los ingresos obtenidos de su actividad como narcotraficante "lo gasté en propiedades, casas, caballos, peleas de gallos, juegos de azar, equipos de fútbol, vehículos, autos", agregando que según sus estimaciones perdió "entre USD 2 y USD 3 millones" en las peleas de gallos.

Entretanto, las personas a su servicio en Nueva York —continuó Tirso Martínez— dirigieron sus ganancias a la compra de relojes y diamantes en Manhattan, que luego enviaban de regreso a México. El testigo calcula que sus trabajadores habrían gastado entre un millón de dólares y un poco más de esta cantidad.

Agregó que también se llevaron de contrabando unos USD 6 u 8 millones en efectivo en automóviles escondidos en compartimientos ocultos.

Refirió el testigo de la fiscalía que los dividendos del narcotráfico en la ruta del tren de Nueva York le habrían engrosar sus cuentas en una cantidad que oscilaría entre los 15 y los 20 millones de dólares.

En su relación con el Chapo Guzmán, Tirso Martínez sostiene que solamente ganaba entre el 10 y el 15 por ciento de lo que lograban embolsarse el propio Guzmán Loera,  El Mayo y Vicente Carrillo.

Martínez Sánchez dijo que unos veinte cargamentos —de entre 1.400 y 1.700 kg de cocaína cada uno— fueron enviados a los Estados Unidos a través de trenes, una ruta diseñada por él que funcionó entre 2000 y 2003. Aseguró que el 30 por ciento de esta droga llegó a Nueva York.

Remembró que su primer encuentro con Joaquín Guzmán Loera tuvo lugar a mediados del año 2001, una cita en la que el acusado le consultó cuántos vagones tenía disponibles para realizar los envíos y aunque en realidad se trataba de seis u ocho vagones, Alfredo Vásquez, con quien Martínez Sánchez se reportaba directamente, le dijo que eran entre 40 y 60 vagones.

Este primer contacto entre ambos narcotraficantes ocurrió luego de que Guzmán Loera escapara de prisión. Narró que él y su jefe fueron trasladados a una cabaña ubicada en las afueras de Ciudad de México, en el camino a Toluca. Contó que durante el trayecto los encapucharon para que no pudieran ubicar el sitio de reunión.

Contó que le refirió este encuentro al líder del cártel de Juárez, Vicente Carrillo, y "se enojó mucho. Dijo: 'Este imbécil, quiere ignorarme".

Carrillo le habría ordenado a Martínez Sánchez no acudir al encuentro sin su autorización.

Cuando los lugartenientes de Joaquín Guzmán contactaron nuevamente a Tirso Martínez para concretar un envío de 3.600 kilos de cocaína a Chicago, el testigo le advirtió que tenía que pedir permiso a Vicente Carrillo, a lo que el enviado del Chapo respondió: "Bueno, mierda, el transporte es nuestro". Entonces envió la carga sin avisar a Carrillo y tomó 400 kilos como pago.

Tirso Martínez Sánchez subrayó que el Chapo Guzmán se sentía orgulloso de haber “inventado” la ruta del tren que usaban para transportar la droga.

También contó que en ocasiones llegaron a camuflar los cargamentos de droga entre los zapatos y las cajas que los contenían.

Entonces se refirió a las incautaciones de que fueron objeto y contó que en una oportunidad Vicente Carrillo le advirtió a él (a Tirso Martínez) que El Chapo Guzmán estaba enojado por tres  decomisos de que habían sufrido y, en tal sentido le dijo "agárrese porque Patas Cortas está enojado".

“Patas cortas” era un apelativo con el que se referían al Chapo, quien estaba iracundo por haber perdido millones de dólares por las incautaciones en Brooklyn, Chicago y Queens. De este sobrenombre, el Chapo no tenía conocimiento pues se le decía a sus espaldas.

Luego de esto, Joaquín Guzmán habría ordenado crear nuevas rutas pero, entonces Tirso Martínez Sánchez, ya quería retirarse, "no quería seguir trabajando con ellos, era mucha presión", manifestó ante el jurado.

Tirso Martínez dijo que el Chapo le había pedido ayuda para enviar 200 kilos de cocaína a Los Ángeles, un trabajo que el testigo ofreció hacer gratis pese a que tarifa normal para entonces era de USD 200 por kilo. Manifestó que "realmente quería trabajar con él en cantidades más grandes. Sabía que ganaría mucho más dinero que solo los USD 200 por kilo que le cobraría en esa ocasión”, dijo.

Igualmente, Tirso Martínez dijo que también se reunió dos veces con El Mayo Zambada, quien había apadrinado a Vicente Carrillo, jefe de la organización en la que se desempeñaba el testigo para ese entonces. La primera vez fue en una casa en Coahuila.

Explicó que Vicente Carrillo y Mayo Zambada querían un informe sobre el progreso de una nueva ruta de envío de cocaína a Nueva York. Como se tardó en su tarea, transcurrido un mes, recibió una llamada de Carrillo en la que le refería que el Chapo “pregunta cuándo carajo vas a tener lista Nueva York'".

Expuso que luego de 4 o 5 meses, fue convocado a otra reunión con El Mayo en la que también estuvo presente la esposa de Zambada, Patty, apodada "Puppy".  Ambos condujeron a Tirso Martínez a una casa en las afueras de la Ciudad de México indicándole que necesitaban "aclarar algo". Allí lo acusaron de engañar a Mayo con un cargamento en el que habían cambiado los kilos "de mercancía buena a mercancía mala".

Cuando Martínez Sánchez llegó al lugar del encuentro se percató de que había personas armadas en todas partes: "Mayo Zambada comenzó a insultarme de inmediato. Me preguntó por qué había cambiado su mercancía por él".

La respuesta de Tirso Martínez fue no saber de lo que le estaban hablando y agregó que entonces Mayo Zambada le respondió: "No actúes como si fueras un estúpido. Me diste 311 kilos que no son buenos". El testigo narró que Mayo le apuntó con un arma directamente a la cara.

Narró que su relación con Vicente Carrillo lo salvó: "[El Mayo] dijo que no voy a matarte porque mi ahijado me dijo que no te hiciera nada".

Tiempo más tarde, Tirso Martínez llamó a Carrillo para contarle lo sucedido con Mayo Zambada, un hecho que causó gracia al segundo: “Ese es mi padrino, es un gilipollas'". Aceptó recibir buenos kilos de El Mayo pero negó haber tenido problemas con el envío.

El testigo del gobierno hizo referencia a un conflicto surgido entre Chapo y Vicente Carrill, explicando que se encontraban "en guerra, se estaban matando", una disputa en la que el Mayo se puso del lado del acusado por encima de su ahijado. Contó que no quería elegir entre uno y otro, pues su deseo era dejar de trabajar para los carteles.

Ante el jurado, Tirso Martínez Sánchez admitió haber matado a algunas personas y dijo que en más de una ocasión envió sicarios para amenazar a quienes le debían dinero.

Dijo que siguió traficando drogas y que se había acercado al hermano mayor de los gemelos Flores, para que le suministrara cocaína. "Dijo que confiaba en nosotros, vendemos mucha mercancía en Chicago". Puntualizó que habitualmente recibían entre 500 y mil kilos para envíos.

Contó finalmente, que una de las bodegas de llegada de los trenes estaba ubicada en Nueva Jersey pero fue descubierta, por lo que decidieron trasladarla a Queens en Nueva York, una estrategia, diseñada por el Chapo, quien se empeñaba en que se supiera que la idea era suya.

‏Tirso Martínez Sánchez volverá al estrado este martes para continuar con su testimonio.

El expediente criminal de Martínez Sánchez

Tirso Martínez Sánchez fue procesado por la corte federal de Brooklyn, Nueva York, tras ser extraditado el 17 de diciembre luego de su arresto en México el 2 de febrero de 2014, donde enfrentó cargos como jefe de un cartel internacional de la droga que importó decenas de miles de kilogramos de cocaína a los Estados Unidos desde el país azteca camuflados dentro de vagones comerciales y remolques de tractores.

Al momento de su detención, sobre el líder del cartel pesaba una orden de arresto provisional emitida por el Distrito Este de Nueva York.

A Martínez Sánchez se lo señalaba—de acuerdo a lo que reza la acusación en su contra y otros documentos judiciales, de liderar una organización transnacional de importación, distribución y transporte de narcóticos responsable de la importación y distribución de decenas de miles de kilogramos de cocaína que principalmente eran suministradas de fuentes colombianas.

Este hombre luego de estar en posesión de la droga colombiana organizó su importación a los Estados Unidos, objetivo que lograba a través de una elaborada red de transporte de trenes, remolques de tractores y otros vehículos. Cuando la cocaína ingresaba al territorio norteamericano la labor de Martínez Sánchez se enfocaba en dirigir su transportación por tierra a grandes centros de distribución, incluidas algunas áreas ubicadas en las áreas metropolitanas de Los Ángeles, Nueva York y Chicago.

Martínez-Sánchez dirigió a los miembros de su organización para coordinar la logística de almacenamiento de la cocaína en los depósitos de la organización, para luego distribuirla a clientes y distribuidores en Nueva York y en otros lugares de los Estados Unidos, incluidos California e Illinois.

Para lograr hacerse de los almacenes en territorio estadounidense, Tirso Martínez se valió de una red de grandes almacenes adquiridos o rentados a través empresas de fachada.

La investigación de las autoridades reveló que Martínez Sánchez también supervisó la recaudación de los ingresos de la organización por la venta de cocaína en los Estados Unidos. Una vez vendida la droga, las ganancias se recolectaban y eran almacenadas en los depósitos de la organización. Las averiguaciones también determinaron que este hombre invirtió una considerable cantidad de los dividendos obtenidos de la su actividad criminal en la compra de equipos de fútbol profesional y una cadena de boutiques de ropa de alta gama. Otra parte de las ganancias se dirigió a los propios instrumentos de la organización, como la compra o el arrendamiento de almacenes, vehículos y negocios de fachada.

La actividad de Martínez Sánchez abarcó, aparte de los negocios de su propia organización, el transporte y distribución de cocaína para los miembros de otros cárteles mexicanos de la droga, incluido el Cartel de Sinaloa, encabezado por Joaquín "El Chapo" Guzmán e Ismael "Mayo" Zambada; el Cartel de Juárez, dirigido por el Vicente Carillo-Fuentes y el Cartel de Beltrán-Leyva, dirigido por los hermanos Arturo, Héctor y Alfredo Beltrán-Leyva.

A Tirso Martínez Sánchez, los agentes de la ley le incautaron aproximadamente 500 kilogramos de cocaína de una residencia en Deer Park, Nueva York; unos 2.000 kilogramos de cocaína de un almacén en Brooklyn, Nueva York; más o menos 2.000 kilogramos de cocaína escondida dentro de un vagón de ferrocarril en Queens, Nueva York; aproximadamente 1.100 kilogramos de cocaína de un almacén en El Paso, Texas; y unos 1.900 kilogramos de cocaína de un almacén en Chicago, Illinois.

El caso de Tirso Martínez Sánchez fue procesado por la Sección Internacional de Estupefacientes y Lavado de Dinero, estando a cargo de los fiscales federales adjuntos Steven L. Tiscione y Erik D. Paulsen[1].

Citas

[1] United States Department of Justice. U.S. Attorney’s Office. Eastern District of New York. “artel Leader Extradited From Mexico To The Eastern District Of New York To Face International Cocaine Trafficking Charges”. 18 de diciembre de 2015. https://www.justice.gov/usao-edny/pr/cartel-leader-extradited-mexico-eastern-district-new-york-face-international-cocaine

martes, 20 de noviembre de 2018

Juicio del 'Chapo' Guzmán: 'El Rey' Zambada asegura que el cártel pagó millones de dólares en sobornos a funcionarios del gobierno de Felipe Calderón y de López Obrador cuando era alcalde de Ciudad de México

Millones de dólares en coimas a altos funcionarios del gobierno de México en 2005 y 2006 [Vicente Fox y Felipe Calderón ] para evitar que las fuerzas del orden tocaran al célebre cártel de Sinaloa salieron a relucir en la audiencia de la corte de este martes 20 de noviembre.

Por Maibort Petit
@maibortpetir

El cártel de Sinaloa pagaba sobornos a políticos de alto nivel y a policías en México para la protección de sus negocios de tráfico de drogas y la seguridad de sus líderes, según aseguró el testigo de la fiscalía, Jesús 'el Rey' Zambada García en el quinto día del juicio de Joaquín el 'Chapo' Guzmán que se celebra en la ciudad de Nueva York.
A la derecha Joaquín 'el Chapo' supuesto líder del cártel de Sinaloa  y a la izquierda Jesús 'el Rey' Zambada García ex contralor de la misma organización criminal y ahora testigo del gobierno de los Estados Unidos  en el juicio de Guzmán.
En las explosivas afirmaciones del ex narcotraficante conocido como el 'Rey' Zambada, [hermano de Ismael 'el Mayo' Zambada], quien respondió a las preguntas del abogado de la defensa, William Purpura, este confirmó que era verdad que la organización había tenido interés en la figura de Genaro García Luna entre los años 2001-2002, cuando este era Director General de la Agencia Federal de Investigación de México. 

Vale destacar que el 1 de septiembre de 2001, durante gobierno del Presidente Vicente Fox Quesada, se ordenó la creación de la Agencia Federal de Investigación (AFI), y se nombró a García Luna como su titular

Purpura interpeló al 'Rey' Zambada ¿Es cierto que entre los dos 2005-2006, García Luna era el encargado de la Seguridad pública?, "Si" dijo. En efecto, García Luna fue nombrado el 1 de diciembre de 2006, Secretario de Seguridad Pública del gobierno de México durante el gobierno de Felipe Calderón y según Zambada— él y el abogado del cártel, Oscar Paredes se reunieron con el funcionario.

En marzo de 2007, el alto miembro del ejecutivo nacional presentó la Estrategia Integral de Prevención al Delito y Combate a la Delincuencia.

Cuando el abogado de Guzmán presentaba un documento con las declaraciones del 'Rey' Zambada que correspondía a las conversaciones que sostuvo el testigo con el juez, los fiscales y agentes de aplicación de la ley [F.B.I y la D.E.A] para lograr un acuerdo de colaboración con el gobierno norteamericano, encuentros ocurridos en 2013. Zambada García acotó que dichas actas tenían "errores de interpretación".

Zambada García respondió afirmativamente cuando Purpura le preguntó sí se había  reunido con García Luna en un restaurante para sobornarlo con una maleta conde US$ 3 millones de dólares y que el dinero era de parte de su hermano 'el Mayo' para que éste nombrara a un nuevo jefe de la Policía de Culiacán. ¿García Luna recibió el soborno de parte de su hermano 'el Mayo'? interrogó y el testigo dijo nuevamente "Si. Correcto". 

En la segunda reunión del 'Rey' con el funcionario (cuando era Secretario de Seguridad Pública), el ahora testigo de la fiscalía afirmó que le llevó una maleta con "entre 3 ó 5 millones de dólares". Era el dinero de 'Mayo' en 2007 ¿Correcto?, y el testigo dijo: "si. Correcto".

Asimismo, Purpura preguntó sí García Luna tenía un compromiso con el narcotraficante Arturo Beltran Leyva, y el Rey dijo  otra vez: "correcto", a lo que el abogado de Guzmán replicó que el dinero era para que no interfiriera en sus actividades de narcotráfico y para evitar que 'el Mayo' fuera arrestado.

A finales de 2005 y principios de 2006, Héctor Beltrán Leyva, alias "H", Edgar Valdez Villarreal "La Barbie" y José Gerardo Álvarez Vázquez, 'El Indio' habrían entregado 50 millones de dólares a Genaro García Luna para que le prestara seguridad y protección al cártel de Sinaloa, cuando el funcionario les había vendido la idea que sería el nuevo secretario de Seguridad Pública del gobierno federal.

Otros sobornos  a funcionarios de López Obrador

En 2005 Purpura prosiguió —usted entregó dinero a Gabriel Regino García cuando este era el subsecretario de Seguridad Pública del Distrito Federal [cuando el actual presidente, Manuel Andrés López Obrador era el alcalde de esa entidad] y el testigo acotó 'si'.

Purpura preguntó al 'Rey' ¿Qué relación tenía Gabriel Regino García con López Obrador?, la fiscalía se opuso a la pregunta y el juez sostuvo la moción por lo cual el abogado del Chapo reformuló su pregunta diciendo: ¿Por qué le daban ese dinero? y 'el Rey' dijo "¿En 2005? No estoy seguro pero eran varios millones de dólares a Regino porque él había dicho que iba a ser secretario de Seguridad.

Seguidamente, Purpura trajo a colación nuevamente a todas las personas que supuestamente colaboraron con Ismael el Mayo Zambada y que habían muerto. Nombró a Héctor Beltrán Leyva, Nacho Coronel, Arturo Guzmán. Le dijo al 'Rey' Zambada si sabía dónde estaba Héctor Beltrán Leyva y el testigo dijo que estaba preso y su hermano 'el Mayo' "probablemente en las montañas", entonces la defensa dijo que la única persona que está aquí viva es el Chapo.

Purpura también se refirió en su interrogatorio al 'Rey' Zambada a la declaración financiera hecha por el testigo ante el gobierno de los Estados Unidos y le preguntó al testigo que como contador sabía ocultar dinero "Conozco algunos medios" dijo.

¿Usted sabe cómo establecer cuentas bancarias  en el extranjero con alias? "Si" afirmó Zambada.

¿ Usted dijo a los fiscales que no tenía cuentas bancarias en el extranjero, tarjetas de crédito, cuentas bancarias, instrumentos financieros. Aseguró que sólo declaró dos vehículos y unas propiedades y USD 10 millones de dólares que le debía un narcotraficante por una deuda de drogas. ¿Usted sabe lo que es una caleta? acotó y 'el Rey' dijo "si"

¿Cómo contador usted tiene una caleta?  "No".

La próxima cita es el lunes

Motivado a las festividades del Día de Acción de Gracia las audiencias del juicio de Guzmán quedaron suspendidas hasta el lunes 26 de noviembre cuando continuará el interrogatorio de los fiscales a los agentes de la D.E.A.  que participaron en operativos de incautación de drogas vinculados al Chapo. Hoy en la tarde estuvo como testigo el agente antinarcóticos Thomas Lenox. 






jueves, 15 de noviembre de 2018

Estas serían las millonarias ganancias de los líderes del cártel de Sinaloa según el exjefe "contable" y ahora testigo del gobierno en el juicio del 'Chapo' Guzmán

Por Maibort Petit
@maibortpetit

El cártel 

El hermano del narcotraficante mexicano, Ismael 'el Mayo' Zambada, testigo presentado por la fiscalía en el juicio de Joaquín 'el Chapo' Guzmán apareció en la sala del juez Brian Cogan vestido con su uniforme azul de prisionero y una camisa naranja. Llamó la atención que llevaba unos anteojos oscuros y tenía una protuberancia en el cuello, que a ciencia cierta no se sabía si era un tumor. Hablaba con soltura y cuando el juez le preguntó si podía reconocer al acusado dijo de inmediato que Guzmán estaba vestido con una camisa y corbata lila. De inmediato pasó a responder las preguntas de la fiscalía, explicando cómo funcionaba -al menos hasta el 2008- el cártel de Sinaloa.
Jesús Zambada García tuvo una carrera criminal como narcotraficante por más de 15 años. El hombre dijo frente a los jurados que era el encargado de hacer la contabilidad del cártel con los clientes de la organización en los Estados Unidos.

Cuando describió los detalles de las ganancias por la venta de cocaína que el cártel de Sinaloa compra a los carteles colombianos, entre los que destacó el cártel Del Valle al mando de 'Chupeta', el testigo explicó que para disminuir el riesgo por posibles pérdidas de capital, los líderes sinaloenses habían acordado asociarse y pagar pequeños montos que generaban grandes ganancias cuando las operaciones eran concluidas con éxito.

De acuerdo a los destinos de las drogas las ganancias en efectivo de los narcotraficantes subían o bajaban, al igual que los riesgos. Así señaló como ejemplo que un envío a Los Ángeles se vendería a un valor en la calle de $ 20,000 por kilogramo, a lo cual debía excluirse los costos de transportación de la misma que sumaban unos $ 7,000,00 por lo que si se concretaba la operación las ganancias por la venta de unos 15,000 kg serían $ 13,000,00 por kilogramo. Lo que generaba un total de ganancias de unos $ 195 millones para el cartel que implicaba un monto neto de $ 39 millones para cada uno de sus inversionistas.

También puso el ejemplo del mismo monto del envío de cocaína a Chicago. En este caso, los costos de transporte de 15.000,00 kilogramos de droga subían a  $ 9,000 por kilo pero destacó que el precio en la venta en la calle era más alto, $ 25,000,00 por kilogramo, de modo que "las ganancias serían $ 16,000 por kilo, lo que indicaba $ 16 millones por tonelada, con un beneficio de $ 48 millones por inversionista". 

En Nueva York la cosa era diferente porque según el testigo es un mercado muy complejo, donde la policía está más activa y por ello las ganancias serían exorbitantes. Explicó que en la Gran Manzana los costos de transporte son iguales que en Chicago, $ 9,000 pero un precio de venta de $ 35,000,00. Una operación exitosa -dijo- genera ganancias de $ 26,000 por kilo",  lo que implicaría unos $ 26 millones por tonelada, con ganancia por inversionista de $ 78 millones", es decir, unos $ 390 millones para el cártel en beneficio neto si se completa exitosamente un envío.

Zambada García explicó al jurado y al juez que las ganancias del cártel durante el tiempo que él era contador eran de "Billones" y que ese dinero era retornado a México para ser invertido en nuevos envíos de drogas que tenían como único destino a los Estados Unidos.

Según Zambada García la droga que vende el cártel de Sinaloa viene de Colombia en diversos transportes que van desde aviones pequeños y medianos, barcos de pesca y barcos mercantes. Comentó que una vez que la droga llega a México, a unas millas de la playa de Cancún y otras ciudades, se recoge a través de una cadena humana y se lleva en transporte terrestre que llevan contenedores de gas, "camiones con pipas" para ser llevada a la frontera de E.E. U.U.

Afirmó que las pipas de gas tenían compartimentos especiales para meter la cocaína y con ese mecanismo se evitaba que en caso de detención y revisión sería muy difícil encontrar la cocaína por el olor del gas. 

Zambada García parecía un personaje de telenovela, con un acento marcado explicaba directamente lo que le preguntaba los fiscales. Comentó que el objetivo del cártel de Sinaloa era controlar el mercado, para lo cual ofrecían a sus clientes servicios y una amplia cantidad del producto, que iba desde cocaína, heroína, marihuana y metanfetaminas que se hacían con productos exportados de los países asiáticos.

También se tomó el tiempo para explicarle al jurado cómo hacían la cocaína y la heroína, esta última producida en México a raíz de las flores de amapolas. 

Acotó que el cártel ofrecía los servicios necesarios para que el producto llegará al cliente y esa era una de las razones por las cuales se había consolidado la organización.

Los periodistas que estuvimos presentes en la sala observamos el lenguaje no verbal del testigo y del acusado. Durante una parte del interrogatorio Guzmán lo miraba fijo, y se acomodaba la corbata que parecía estorbarle. Luego, parecía interrogarlo y en un momento, cuando Zambada García pasó a su lado,  lo miró fijamente y movió la cabeza en señal de afirmación y el 'Chapo' respondió con un gesto de desconcierto y miró hacia la audiencia.

Por su parte la esposa de Guzmán, Emma Coronel estuvo presente en toda la audiencia, vestida con un pantalón negro ceñido al cuerpo y una chaqueta y blusa de terciopelo gris que moldeaba sus curvas. Muchas veces mostraba síntomas de aburrimiento, jugada con su larga cabellera negra y con sus uñas. La joven mujer miraba a su esposo a ratos, y en varias ocasiones sonrió y compartió con él miradas cómplices. Cuando concluyó la sesión respondió parcamente que no sabía si estaría presente en todo el juicio, mientras escapaba del salón una vez que Guzmán fue llevado por los aguaciles de la corte fuera del ojo público.

Este jueves 15 de noviembre, y el 3 día del juicio se continúo con la testificación de Zambada García quien continúo con la explicación sobre el funcionamiento del cártel.

Seguiremos informando...


miércoles, 14 de noviembre de 2018

Hermano del "Mayo" Zambada acusa al 'Chapo' Guzmán de ser líder del cártel de Sinaloa y de ganar millones de dólares por traficar cocaína a E.E. U. U.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Durante su testificación en el juicio de Joaquín Guzmán Loera, el narcotraficante Jesus 'Rey' Zambada García acusó al 'Chapo' de ser junto a su hermano Ismael ‘Mayo’ Zambada, uno de los líderes del cártel de Sinaloa y de haber ganado miles de millones de dólares traficando cocaína a los Estados Unidos.

La fiscalía presentó a Zambada García como testigo en el segundo día del enjuiciamiento de Guzmán que se realiza en la Corte del Distrito Este de Nueva York.

Zambada García fue arrestado por las autoridades antinarcóticos en ciudad de México en 2008 y se convirtió en colaborador del gobierno estadounidense. Bajo juramento, el narcotraficante que fungió como la persona de confianza que llevaba la contabilidad de los clientes de Estados Unidos del cártel de Sinaloa, explicó cómo funciona la organización criminal supuesta liderada por Guzmán y Mayo Zambada y explicó los sistemas de ganancia que producían la venta de cocaína en Los Ángeles, Chicago y la ciudad de Nueva York.  

La fiscalía sostiene que Guzmán Loera junto a Ismael 'el Mayo' Zambada son los líder del cártel, mientras la defensa sostiene que la verdadera cabecilla de la mencionada organización criminal es Zambada y Guzmán es un mito creado por éste para escaparse de la justicia.

De acuerdo al testigo del gobierno, el Chapo y el Mayo eran "socios" y juntos ganaron millones de dinero con la venta de drogas que en un 100 por ciento se venden en los Estados Unidos.

Zambada García sostuvo que fue sublíder del cártel de Sinaloa, que atendía una bodega en ciudad de México donde se recibía y se despachaba cocaína, heroína, marihuana y metanfetaminas para ser transportada por la frontera mexicana a suelo norteamericano.

El testigo dijo que se reunió con Guzmán en varias oportunidades entre los años 2000 al 2008. Inclusive aseguró que ayudó a su hermano para facilitar la mivilización del Chapo cuando se acaba de escapar del penal de Puente Grande en México. Cuando la fiscal le preguntó cómo había ayudado dijo que había ubicado un lugar para el helicóptero que permitió que Guzmán saliera de un escondite que ya había sido detectado por las autoridades que lo buscaban.

Zambada García explicó cómo funciona el cártel de Sinaloa, la estructura del mismo, que según él tiene líder, sublíderes, trabajadores, grupo gubernamental que son los que protegen al cártel.

Entre los líderes del cártel además de Guzmán y el Mayo, el testigo dijo que estaban: Juan José Esparragoza (el Azul); Amado Carrillo Fuentes, Nacho Coronel, Arturo Beltrán Leiva, Alfredo Beltrán Leiva, Héctor Beltrán Leiva, entre otros.

Aseguró que la cocaína que vende el cártel era proveída por el narcotraficante Juan Carlos Ramírez Abadía alias "Chupeta"  miembro del cártel del Valle.

Zambada García comentó que una vez que habló con Guzmán por teléfono fue el 2008, antes de ser arrestado para discutir un tratado de paz, ya que en ese momento había una guerra entre los narcos por el control de territorios.

Sostuvo que conocía bien a colaborares de Guzmán, Javier Díaz, quien es esposo de mi sobrina hija su hermano el Mayo, y a Amado Carrillo Cifuentes y Esparragoza.

Muestran al jurado un túnel supuestamente hecho por el Chapo

Entre otros testigos presentados a los jurados durante la audiencia de este miércoles estuvo un agente de aduanas retirado de los Estados Unidos, Carlos Salazar, quien describió una serie de intrincados túneles que Guzmán supuestamente usó para acelerar las entregas de drogas a través de la frontera entre EE. UU. y México, lo que ayudó a convertir a su cártel de Sinaloa en una poderosa organización de tráfico de drogas, en una "potencia" a finales de los 80 y principios de los 90.

Salazar describió las redadas llevadas a cabo en ambos lados de la frontera en mayo de 1990 y narró un recorrido por video de un túnel entre Agua Prieta, México y un almacén en Douglas, Arizona.

En el video se observa un túnel que según Salazar tenía la mitad de la longitud de un campo de fútbol y lo suficientemente grande como para que un hombre de 5 pies y 8 pulgadas apenas tuviera que bajar la cabeza para atravesarlo. Tenía luces eléctricas y un sistema hidráulico para levantar el piso que estaba cubierto por una mesa de billar. Dentro del túnel, había carretillas que se utilizaban para acelerar el transporte de toneladas de cocaína a través de la frontera.

El juez regañó a la defensa

El juez Brian Cogan criticó al abogado Jeffrey Litman quien en sus argumentos de apertura dijo que el gobierno era corrupto y que junto al gobierno de México había creado un mito de Guzmán como el  criminal más peligroso del mundo, mientras el verdadero jefe del  cártel de Sinaloa, Ismael Zambada no era arrestado a pesar que su hijo y hermano estaban bajo custodia de las autoridades estadounidenses. 

El primer día del juicio, Litman acusó al actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, y al anterior, Felipe Calderón (2006-2012), de haber recibido "sobornos" del narcotraficante Ismael El Mayo Zambada.

Según el abogado del Chapo, Jeffrey Lichtman, Zambada es quien está realmente detrás de los delitos que se atribuyen a Guzmán como presunto líder del cártel de Sinaloa.

El juez en el caso del narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera negó este miércoles la solicitud de la fiscalía de descartar la declaración inicial de los abogados defensores.

La Fiscalía había solicitado que el juez de la causa desestimara los argumentos del abogado de Guzmán Loera que acusa autoridades mexicanas de recibir sobornos de parte de Ismael “El Mayo” Zambada, incluidos el presidente Enrique Peña Nieto y el expresidente Felipe Calderón. Ambos políticos rechazaron las acusaciones.

Lichtman aprovechó para asegurar que el acusado, en absoluto, es el líder de la citada organización criminal en contradicción a lo alegado por la fiscalía, pues como sostuvo, al frente del referido cartel se encuentra Ismael "El Mayo" Zambada.

Lichtman advirtió que a lo largo del juicio el jurado iba a conocer "un lado triste de esta historia que el gobierno de México y Estados Unidos no quieren que escuchen" y entonces pasó a alertar que el sistema judicial de EE. UU. puede ser deshonesto y aseveró que "el gobierno mexicano ha sido hasta hoy completamente corrupto".

La defensa de Guzmán Loera fue tajante en sus afirmaciones y de manera contundente sostuvo que "el actual y anterior presidente de México recibieron cientos de millones de dólares en sobornos".

Explicó ante los miembros del jurado que otros miembros del gobierno mexicano también han recibido sobornos de Zambada, quien también ha sido señalado en la acusación formulada por el gobierno estadounidense.

"‘Mayo’ los soborna hoy (…) No sólo nunca ha sido arrestado sino que continúa con esta organización multimillonaria en dólares", dijo respecto a narcotraficante a quien califica como verdadero líder del Cartel de Sinaloa.

"Mayo" Zambada figura como coacusado en el caso y, a pesar del ser auténtico líder del poderoso cartel de droga, nunca ha pasado un solo día en la cárcel y, en la actualidad, continúa prófugo habiendo pagado, presuntamente, tanto a Enrique Peña Nieto como a su antecesor, Felipe Calderón, “millones de dólares en sobornos".

El abogado en su exposición, pretendió justificar la actividad de narcotráfico de Guzmán Loera escudado en la pobreza que este pasó en México desde sus primeros años de vida, cuando las circunstancias lo llevaron a dedicarse al cultivo de marihuana y amapola porque era su "única opción de supervivencia".

Para Jeffrey Lichtman, en torno a su cliente se ha conformado lo que catalogó como un "mito" que pretende presentarlo como el mayor narcotraficante del mundo, cuando "ni siquiera es el mayor narcotraficante de México".

Las fugas de “El Chapo” de la cárcel, solo fueron en la opinión del abogado defensor, un intento por salvar su vida al verse amenazado de muerte por sus rivales.

Subrayó que pese a encontrarse preso su defendido, el negocio de la droga persiste, por lo que mal puede responsabilizársele del narcotráfico, toda vez que durante la reclusión de su cliente, “el flujo de drogas nunca cayó”.

Entonces enfiló contra los Estados Unidos, el país del mundo que más consume estupefacientes  ilegales y que pese a la detención y procesamiento judicial de Guzmán Loera, continúa como siempre, sin que el hecho de que Guzmán esté preso haya hecho mermar la actividad.

Lichtman se preguntó las razones por las cuales la fiscalía está dispuesta a ofrecer reducciones de sentencias y visas a quienes rindan testimonio contra Joaquín Guzmán sin importar que dichos testigos sean unos criminales, e inmediatamente se dio respuesta: "Porque la condena de ‘El Chapo’ Guzmán es el premio mayor con el cual los fiscales han soñado (…) Han soñado con esto desde hace años".

Responden los expresidentes

La respuesta del gobierno mexicano no se hizo esperar y a través de la red social Twitter, el vocero de la administración, Eduardo Sánchez, dijo que las afirmaciones del abogado son falsas y difamatorias, pues Peña Nieto fue quien persiguió y capturó al chapo Guzmán y lo extraditó a los Estados Unidos donde está siendo procesado judicialmente.

El expresidente Calderón también reaccionó ante las acusaciones y aseveró que "Ni él, ni el cártel de Sinaloa ni ningún otro realizó pagos a mi persona".

También el exfiscal de la Unidad de Delincuencia Organizada de la Procuraduría General, Samuel González Ruiz, catalogó las acusaciones de la defensa del Chapo contra Peña Nieto y Calderón, como una estrategia de distracción que no guarda relación alguna con el juicio.

El contraste

Las afirmaciones de la defensa de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera contrastan con las emitidas por el fiscal Adam Fels, durante la presentación de argumentos por parte de la fiscalía, un acto previo a la exposición de Lichtman.

Fels acciona por el gobierno en el juicio, en compañía de Gina Parlovecchio, Anthony Nardozzi,  Amanda Liskamm, Michael Robotti y Andrea Goldbarg.

El fiscal aseveró que el juicio contra Joaquín Guzmán es un proceso sobre un caso de drogas, dinero, violencia, fugas de prisiones, de “un vasto imperio narco global, que culminó con la confiscación de miles de millones, y eso es con B [de billones], de dólares de narcóticos ilegales desde 1989 hasta 2014”.

De estas actividades —dijo, al contrario de lo sostenido por la defensa— el responsable y capo que dirigía la organización es el acusado, Joaquín Guzmán Loera, un hombre que se inició en la actividad desde muy bajo, pero que vendió suficientes drogas y usó su instinto y brutalidad para ascender hasta la cima de una organización criminal conformada por cientos de personas. “Pasó de ser un hombre que siguió las órdenes a ser uno que las dio. Y utilizó todos y cada uno de los medios disponibles para asegurarse la permanencia en la cima, incluida la corrupción de funcionarios públicos, secuestros, torturas e incluso asesinatos”.

Refirió cómo Guzmán Loera no se contentó con ordenar matar, sino que él mismo, como lo podrá ver el jurado durante el juicio, “sacó un rifle y disparó a dos hombres a quemarropa. Y luego ordenó a sus trabajadores que cavaran un agujero y quemaran los cuerpos”.

El representante del gobierno dijo que el acusado se valió de todas las herramientas de su oficio para expandir su organización criminal a casi una docena de países. “Y utilizó esta operación para inundar las calles de Brooklyn, Nueva York y los Estados Unidos con cientos y cientos de toneladas de cocaína, marihuana, heroína y metanfetamina”.

Entonces pasó a referirse a parte de los envíos de drogas supuestamente llevados a cabo por Guzmán Loera, “para darle una idea del tamaño y alcance de su organización criminal, quiero que consideren los siguientes envíos de cocaína: Doce toneladas. Eso es más de 26 mil libras en una pesca tanto en el océano Pacífico Oriental en 2004. 19 toneladas en un bote frente a las costas de Panamá en 2007. Ocho toneladas en almacenes en Ecuador en 2009. Y dos toneladas incautadas aquí en Brooklyn en Third Avenue, a unas dos millas de donde estamos sentados hoy. Señoras y señores, esto es solo un pequeño conjunto de ejemplos de envíos de cocaína que Guzmán y sus socios intentaron vender aquí en los Estados Unidos”.

De manera dramática, el fiscal Fels ejemplificó que 41 toneladas cocaína equivaldrían a “328 millones de líneas de cocaína. Eso es más que una línea de cocaína para cada persona en los Estados Unidos”.

La razón de toda esta actividad delictiva no era otra que la de ganar dinero, subrayó Adam Fels, quien dijo que la venta de toda esta droga supondría ingresos “por más de 850 millones de dólares”.

— Por suerte, cuatro de esos envíos fueron confiscados por las autoridades antes de que Guzmán y sus socios pudieran venderlo aquí en los Estados Unidos. A lo largo del curso de este juicio, escucharán sobre esas cuatro incautaciones, escucharán sobre varias más y escucharán el testimonio de que Guzmán se jactó de que por cada una de las incautaciones que sufrió tuvo 100 envíos exitosos.

Adam Fels le hizo saber al jurado que la evidencia que se presentará en el proceso, les permitiría conocer quién es en realidad el Chapo Guzmán, acusado en el caso, donde en un video que el demandado hizo “y envió a los medios de comunicación, [dice que] comenzó a la edad de quince años cultivando y vendiendo marihuana y flores de amapola, que es la fuente de la heroína”.

De igual manera, agregó el fiscal, el jurado escuchará a los testigos del gobierno contar como Guzmán Loera se inició en la actividad vendiendo marihuana dentro de México, pero luego expandió su actividad transportando la droga de otros traficantes hasta la frontera entre Estados Unidos y México, lo que le permitió obtener la capacidad para luego ingresarla a los Estados Unidos a través de la frontera por una tarifa.

Fels contó como parte del éxito del Chapo Guzmán estuvo en la reducción de los tiempos de envío e ingreso de la marihuana a través de la frontera, para lo cual se valió de la implementación de túneles que él mismo construyó. “Luego, a mediados de la década de 1980, Guzmán emprendió una nueva empresa, el envío de cocaína. Van a escuchar que él estableció relaciones con algunos de los carteles colombianos más grandes en ese momento. Los convenció para que le enviaran su cocaína desde Colombia a México y que podía usar sus túneles para mover la cocaína de los colombianos a los Estados Unidos lo más rápido posible”.

El fiscal aseveró que la cocaína comercializada por Joaquín Guzmán Loera proviene de América del Sur donde es cultivada en las montañas de Los Andes, siendo el papel del acusado fundamental para su traslado desde esas latitudes a los Estados Unidos. “Al principio Guzmán comenzó relativamente pequeño. Comenzó a recibir solo unos pocos aviones en pistas de aterrizaje ocultas en todo México. Pero en poco tiempo, Guzmán comenzó a recibir de diez a quince aviones llenos de cocaína cada noche. Esto le valió a Guzmán un nuevo apodo del cartel colombiano. Ya no era solo El Chapo, el corto, ahora era El Rápido, el veloz, debido a la velocidad sin precedentes con la que trasladó la cocaína de los colombianos a los Estados Unidos”.

Jueves sigue Zambada García

En el día 3 del juicio de Guzmán seguirá el testimonio de Jesus Zambada García. En la mañana se tiene prevista la culminación del interrogatorio de la fiscalía y el contrainterrogatorio de la defensa.