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miércoles, 3 de noviembre de 2021

El Pollo Carvajal sigue soltando la lengua: Dijo que obtuvo protección de España a cambio de información sobre Podemos y que el chavismo financió a Kirchner, Petro y Lula

   Buena parte de la izquierda latinoamericana habría sido beneficiaria  de los favores d el chavismo con el dinero de todos los venezolanos.

Por Maibort Petit

   El exdirector general de Contrainteligencia Militar, Hugo “El Pollo” Carvajal, continúa suministrando información en un afán por evitar ser extraditado desde España a los Estados Unidos, tal como ya lo decidió la Audiencia Nacional, máxima instancia judicial española.

  En esta ocasión, ha asegurado que los Servicios de Inteligencia de España le solicitaron información acerca de la constitución del partido izquierdista Podemos, a cambio de protegerle a su llegada a la nación ibérica en 2019 y proporcionarle el Número de Identidad de Extranjero (NIE). Esto habría ocurrido, según el diario El Mundo, cuando ya estaba a cargo del gobierno español, Pedro Sánchez[1].

  Según lo divulgado por el medio, pues, el ex jefe de Inteligencia venezolano, aseguró que el gobierno de Sánchez le habría dispensado protección desde el mismo momento en que buscó refugio en España en el citado año 2019.

   Otra nota del mismo diario[2] dijo que la fracción parlamentaria del Partido Popular (PP) solicitó de manera formal la comparecencia de José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, a objeto de que explique los supuestos contactos que ha mantenido el gobierno con “El Pollo” Carvajal. Cuca Gamarra, en representación del PP firmó la petición después de que se difundiera la información de que el general venezolano habría mantenido vínculos estrechos con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) a cambio de protección por el aporte de dato sobre la creación de Podemos.

  Carvajal Barrios aseguró que ingresó a Estaña en 2019 portando un pasaporte falso y que había sido recibido en la pista del Aeropuerto de Barajas por dos agentes del CNI y por el jefe de seguridad del referido terminal aéreo. Sostuvo que, durante meses, se reunió periódicamente con los Servicios de Inteligencia.

  Agrega la información que el CNI le pidió datos sobre la constitución del partido de línea socialista Podemos y sobre los supuestos pagos que esta organización política y sus dirigentes presuntamente habrían recibido del régimen del finado expresidente, Hugo Chávez.

  Se trataría de la misma información que ahora ha puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional. Según los datos aportados por “El Pollo”, Juan Carlos Monedero y otros fundadores de Podemos, recibieron pagos camuflados como asesorías y que dicho partido recibía dinero a través de la valija diplomática o por intermediación del gobierno cubano.

  Para corroborar lo dicho, Carvajal Barrios puso a disposición de la Audiencia Nacional los nombres de los agentes de inteligencia españoles con los que supuestamente había mantenido el contacto descrito.

  Previamente se había conocido que el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castejón tenía previsto interrogar con carácter de testigos protegidos a las personas que Hugo Carvajal sostiene ratificarían los datos que sobre Podemos ha suministrado al tribunal.

  De acuerdo a lo dicho por Carvajal, Juan Carlos Monedero habría recibido del gobierno venezolano 600 mil euros en remesas y que, también, Carolina Bescansa habría sido beneficiaria del financiamiento régimen chavista.

   Entre los posibles testigos sobre los cuales Carvajal ha suministrado identidad, se encontrarían exfuncionarios de PDVSA que podría ratificar sus declaraciones[3].

Kirchner, Petro y Lula también en la nómina del chavismo

  Pero no solamente el partido español Podemos habría sido objeto de financiamiento por parte del régimen venezolano, pues de acuerdo con otras afirmaciones de Hugo Carvajal, también Néstor Kirchner, Gustavo Petro y Luiz Inácio Lula da Silva, figuran en la lista de beneficiarios de los fondos chavistas.

“El Gobierno venezolano ha financiado ilegalmente movimientos políticos de izquierda en el mundo durante al menos 15 años”, le manifestó Carvajal en el escrito al juez García-Castejón.

  Y agregó: “Mientras fui director de Inteligencia y Contrainteligencia Militar de Venezuela, recibí una gran cantidad de reportes señalando que este financiamiento internacional estaba ocurriendo. Ejemplos concretos, son: Néstor Kirchner en Argentina; Evo Morales en Bolivia; Lula Da Silva en Brasil; Fernando Lugo en Paraguay; Ollanta Humala en Perú; Zelaya en Honduras: Gustavo Petro en Colombia, Movimiento Cinco Estrellas en Italia y Podemos en España. Todos estos fueron reseñados como receptores de dinero enviado por el Gobierno venezolano”.

   Pero se trataría de un financiamiento irregular que no habría acabado con la muerte de Hugo Chávez, pues de acuerdo a lo aseverado por El Pollo Carvajal, esta práctica se ha mantenido durante el régimen de Nicolás Maduro. “En la actualidad, el financiamiento ilegal de movimientos de izquierda por el mundo sigue siendo una práctica común del Gobierno de Nicolás Maduro, la cual fue parte de su política exterior siendo canciller de Venezuela. Esto pese a la terrible crisis económica que padece la población venezolana.

   Del mismo modo, Hugo Carvajal sostuvo que el financiamiento venezolano también alcanza al Movimiento 5 Estrellas (M5S), partido político italiano fundado por Beppe Grillo, quien, entre otras señas, es primo lejano de Pablo Iglesias, dirigente d e Podemos. Refirió que el enlace con esta organización sería, supuestamente, sería el fallecido Gianroberto Casaleggio. Carvajal informó a la AN que el financiamiento a este último partido sumó 3,5 millones de euros que llegaron a su destino gracias a la diligencia de Tareck El Aissami[4].

REFERENCIAS

[1] El Mundo. “El 'Pollo' Carvajal dice que el CNI le protegió a cambio de informar sobre Podemos y le facilitaron el NIE”. 3 de noviembre de 2021.  https://www.elmundo.es/espana/2021/10/27/61793dcdfdddff999a8b45d8.html

[2] El Mundo. “El PP pide la comparecencia del ministro de Exteriores para que explique "los contactos del Gobierno" con 'El Pollo' Carvajal”. 3 de noviembre de 2021. https://www.elmundo.es/espana/2021/11/03/6182597ee4d4d86d648b45a2.html

[3] El Mundo. “El juez citará como testigos protegidos a quienes según 'El Pollo' Carvajal pueden confirmar los pagos a Monedero y Bescansa”. 27 de octubre de 2021. https://www.elmundo.es/espana/2021/10/27/61793dcdfdddff999a8b45d8.html

[4] OK Diario. “‘El Pollo’ detalla al juez la red de pagos de Chávez: Kirchner, Petro y el Movimiento 5 estrellas”. 20 de octubre de 2021. https://okdiario.com/investigacion/pollo-detalla-juez-red-pagos-chavismo-kirchner-petro-movimiento-5-estrellas-7973420 

miércoles, 27 de octubre de 2021

Manifiesto sobre las causas de la pobreza material y espiritual venezolana

   La pobreza afecta a millones de personas, poder comer y tener salud pasa por educarnos, y esto es buscar el bien común sin prejuicios. Es pensar.

José Rafael Herrera y Carlos Enríque Ñañez


“El entendimiento sin la razón es ciego.
La razón sin el entendimiento es vacía”.

Inmanuel Kant.

“El entendimiento sin la razón es algo.
El entendimiento no puede ser relegado”.

G.W.F. Hegel.

La pobreza espiritual

-I-

   Según Spinoza, vivir a plenitud, vivir con justicia y libertad, siendo copartícipes de la más auténtica equidad y armonía de la riqueza material y espiritual del Ethos, depende del esfuerzo por conquistar el Bien Supremo. No obstante, para poder conquistarlo, es necesario transitar por el camino del Bien Verdadero, para lo cual se hace indispensable el abandono de los prejuicios y, con ellos, de las ficciones acerca de lo que se presume sea lo “auténtico y positivamente bueno”, a saber: la acumulación de ingentes riquezas, las insaciables ambiciones de poder o la exacerbada sexualidad. Si en verdad se quiere conquistar el Bien Supremo, es indispensable superar tales presunciones, esas formas de proyección enajenada, que son características del comportamiento de los idiotas, es decir, de quienes no se ocupan de los asuntos públicos sino de sus intereses privados. La pobreza de Espíritu es, en efecto, la consecuencia de la pérdida de las virtudes republicanas. Quizá sea por eso que los idiotas sirvan como emblema de la pobreza de Espíritu. En una época de pensamiento débil y culto a lo privado, como nunca antes, se hace impreterible reemprender el camino, develar el morbo del extrañamiento y penetrar en los diversos grados del saber, procediendo desde el “conocimiento de oídas o por vaga experiencia” al “conocimiento que va desde las causas hasta los efectos” y, una vez conquistado este último, reemprender el trayecto, es decir, reconstruir el proceso que va “desde los efectos hasta las causas”. Porque, como señalaba Spinoza, no es posible separar el bien ni de lo estéticamente bello ni de lo efectivamente verdadero. Y es esa la razón por la cual el camino del Bien Verdadero es el único camino adecuado para conquistar el Bien Supremo.

  La bondad y la belleza están en íntima relación con la verdad. Son el fundamento de la auténtica riqueza espiritual, la base de toda auténtica ciudadanía. Constituyen expresiones diversas de una misma sustancia, de una misma totalidad orgánica. El saber es más que el conocer, porque mientras el conocer exige separarse del objeto el saber descristaliza, fluidifica y reunifica. El saber es productivo. El conocer es reproductivo. Saber quiere decir hacer concrecer el Espíritu, reconociéndose con la totalidad. Si el conocer es concebido como el elemento rector de la existencia, la luz de la verdad se trueca en tiniebla y la riqueza alcanzada deviene pobreza sistemática, crónica y endémica. La pobreza de Espíritu no es un accidente, ni el fatum de un natural devenir de la historia de las naciones. La pobreza de Espíritu es la consecuencia necesaria del dominio, de la hegemonía dictatorial, del entendimiento abstracto y de su “brazo armado”, la ratio instrumental.

   Alemania dejó de ser el país de la gran filosofía clásica a partir del momento en el cual sus investigaciones comenzaron a abandonar “el tercer grado de conocimiento” spinozista para concentrarse en el desarrollo y potenciación del entendimiento abstracto y de la razón instrumental, profusamente estimulados por el neo-kantismo. Abandonaron, ya desde los tiempos de Federico Guillermo IV, el fértil terreno de la eticidad para promover la institucionalización de una racionalidad de “causas y efectos” sin retorno. Claro que sus logros para el desarrollo científico, técnico e industrial fueron relevantes y de suma importancia. Pero el resultado de todo ello fue la barbarie del nacional-socialismo, que terminó por empobrecer el espíritu alemán hasta sus cimientos. Venezuela, desde el momento en el cual se concentró en la construcción de una república democrática, le atribuyó una significación especial al desarrollo de la filosofía y de las llamadas “ciencias del espíritu” en general, las cuales ella misma había atesorado, incluso, no pocas veces ocultándola de las montoneras que durante la larga noche de los caudillos la habían perseguido. A partir de los años '60 del siglo XX, la recién estrenada democracia puso sus esfuerzos en recuperarla y desarrollarla, y no dudó en ofrecer cobijo a los filósofos que huían de Europa, a fin de que contribuyeran con el fortalecimiento del Espíritu en la Venezuela que comenzaba, finalmente, a levantarse.

    Pero la introducción del posterior modelo educativo “desarrollista”, que en el fondo perseguía incorporar el país a la competencia con los mercados internacionales en aquellas “áreas estratégicas” en las que podía competir, echó a un lado la formación del Espíritu, que ya se hallaba encaminada, para promover, cada vez más, el estudio de las áreas técnicas y productivas o, como entonces comenzaron a ser denominadas, “científicas”: economía, administración, ingeniería, química, agroindustria, farmacia, ingeniería de sistemas, en fin, áreas sin duda de suprema importancia para el desarrollo industrial, comercial y financiero del país, y que son, sin lugar a discusión, fundamentales e insustituibles, si se piensa en el crecimiento de la riqueza material de una nación, especialmente cuando se trata de su legítima aspiración a estar ubicada a la altura de su tiempo. Pero se cometió el grave error de desestimar la formación ciudadana y, con ella, cayeron en desgracia las ciencias del Espíritu, las cuales ya comenzaban a ser definidas como las “ciencias blandas”. Más bien, con el tiempo, los criterios metodológicos “exactos”, “indudables” e “indiscutibles”, propios de las ciencias “duras” fueron progresivamente sirviendo de soporte para el estudio humanístico. Si aquellas ciencias eran absolutamente incuestionables y, además, productivas, entonces sus fundamentos también podían ser “aplicados” a las “ciencias blandas”, a objeto de proporcionarles algún rigor epistémico, del cual, según ese criterio generalizado, carecían, y con ello justificar su permanencia en los diferentes grados de los pensa de la educación académica.

   De este modo, las formas, deliberadamente esterilizadas de todo posible contenido, terminaron por sustituirlo. Lo que importa es “seguir el método”, el “cómo se hace”. Más bien, el “método científico” devino el único contenido posible. Sus “leyes” sustituyen la realidad. Al final, los nominalismos siempre terminan en materialismo crudo y éste en la mayor pobreza espiritual. Todavía en el “Discurso” de Descartes se puede sentir el aroma propiamente especulativo, ontológico, que sustenta su revolucionaria interpretación filosófica moderna. Pero no fue siguiendo a Descartes sino a Mario Bunge o a los teóricos de su misma ralea, que se obtuvo el modelo inspirador de la novísima enseñanza de la aplicación de la reproductividad técnica del conocimiento. Preguntarse por “las causas primeras” significaba perder el tiempo. Las creaciones del Espíritu son un lujo para el divertimento de los sibaritas, que es una manera de decir “para perder el tiempo”. Y entonces, por ejemplo, la “Didáctica” deriva en una disciplina que consiste en aprender a enseñar con independencia de lo que se enseñe. No posee contenido alguno ni objeto de estudio. No lo necesita. Y es que no importa lo que se enseñe con tal de que se siga “el patrón”, los pasos metodológicos correspondientes, para “enseñar a aprender”. Las fórmulas “puras” -en realidad, abstractas- fueron ocupando el universo de la enseñanza transmutada en “docencia”, con absoluta independencia de su adecuación al ser social, a sus determinaciones y especificidades. Entonces se abrió, progresivamente, el sendero de la asombrosa situación en la cual la mayor parte del cuerpo social de profesionales y técnicos del país, a medida que iban siendo cada vez más eficientes, más competentes y productivos en sus respectivas áreas laborales, en esa misma medida iban mostrando un más creciente y sucesivo grado de ignorancia y una sostenida pérdida de las virtudes republicanas. Con ello se decretó la muerte del Ethos venezolano. Ya no importaba si el acusado en un juicio tenía o no derecho, si la justicia tenía la obligación de prevalecer: lo que contaba, ahora, era el estricto seguimiento de la ley positiva, la estricta imposición de sus fórmulas, de sus “métodos” y “aplicación”, no pocas veces transmutadas en trampa. Es el derecho vaciado de derecho. Un político que no sabe lo que dice y dice lo que no sabe. Un profesor titular de matemática, doctorado en una universidad europea, sin léxico, carente de vocabulario, que adolece absolutamente de la más mínima noción no sólo de la sintáxis o de la dicción, de lo que se dice y de cómo se dice, sino de lo que ni se puede ni cabe decir en sentido estricto. Un estudioso de las ciencias sociales, con las más elevadas credenciales, especialista en metodología, que llega a ser un rector universitario, pero que, en sus discursos, al referirse a la institución que preside, habla de ella no como de “la universidad”, sino como de “la universidag”. Una experimentada docente del campo del Trabajo Social, que dirige el Centro de Estudios de la Mujer, habla de “los espacios y las espacias”. El experto en “enseñanza de la educación”, vicerrector de una universidad, se refiere a la necesidad de “adquerir” nuevas “unidades autobuseras”. Los ejemplos podrían ser infinitos. En fin, se trata de que la pérdida sostenida del lenguaje da cuenta del desgarramiento de las formas y los contenidos, de la absoluta inadecuación del ser, del hacer, del pensar y del decir. Ahora el gansterato puede ejercer sus funciones con plena libertad.

   La pregunta que conviene hacerse, en este sentido, es la siguiente: ¿qué relación existe entre la escisión de forma y contenido, el mal empleo de la lengua y la cada vez más acentuada pobreza del Espíritu de una sociedad? La pobreza comienza en el Espíritu. O mejor dicho, se inicia cuando el Espíritu se va haciendo extraño, ajeno, no solo respecto de sí mismo sino de la actividad material, efectiva, que configura su objetivación. En este sentido, el trabajo enajenado es una fuente continua de producción de pobreza espiritual. A medida que la Sofía se va desvaneciendo, la techné va alimentando su empobrecimiento, y surge entonces en él la dialéctica de la esperanza y el temor. Se tiene temor de que lo que se espera no suceda. Se tiene esperanza de que lo que se teme no suceda. O a la inversa. La entrega y sometimiento del Espíritu a la techné -la tecnocratización del Espíritu- es, en efecto, el origen del subyugamiento de la esperanza y el temor. Su síntoma inequívoco y, al mismo tiempo, la confirmación efectiva de su presencia, está dada por el cada vez mayor uso inadecuado del lenguaje. El lenguaje precario, paupérrimo, mal hablado, mal escrito y peor estructurado, no es la causa de la pobreza espiritual de los pueblos sino su consecuencia necesaria. Pero, a su vez, la sostenida depauperación del lenguaje reproduce y estimula la pobreza del Espíritu. Es un cáncer que se fortalece a medida que se retroalimenta. No sólo se trata del lenguaje hablado o escrito. Se trata, además, del lenguaje gestual, corporal, figurado, musical, es decir, de todo el sistema de representaciones paralingüísticas, incluyendo su sentido, significado y simbología. La apariencia física, la háptica, la proxémica, la kinésica, etc., son sus expresiones, premeditada y alevosamente promovidas por los mass media y las llamadas redes sociales. Una población de indigentes, dependiente, heterónoma en todos los aspectos de su existencia, pobre en el sentido estrictamente material del término, tiene en el empobrecimiento de su Espíritu su mayor garantía. Y así como el acartonamiento y la resequedad de la ratio técnica sumerge la jornada laboral de los individuos en una condena inevitable -cuyo mejor símil es el del “eterno retorno” de la “cadena de montaje” fordista-, mecánica, aséptica, incolora e insabora, “metodológica”, carente de sorpresas, de entusiasmo y de emociones, del mismo modo -y a un mismo tiempo- se multiplican al infinito los llamados al “pare de sufrir”: la superchería, la astrología, la pornografía, la drogadicción, los “sábados sensacionales” o “gigantes”, los “no estamos solos”, las “bombas”, los concursos “sorprendentes”, las estadísticas -¡los “scores”!-, los films “premiados por la academia”, la música que no lo es, si es verdad lo que de ella decía Platón: medicina para el enriquecimiento del Espíritu. En fin, el ser como mera existencia de un lado y el deber como mero desiderato del otro. La esquizofrenia llevada al paroxismo por la industria cultutal. La pérdida absoluta de la imaginación productiva, como unidad originaria de sujeto y objeto. La supresión absoluta, como diría Spinoza, del “tercer grado de conocimiento”.

   Es evidente que una sociedad que ha sido obligada a no educarse estética, ética y ontológicamente, y a la que más bien se le ha inculcado desprecio por el saber, tenga que terminar secuestrada por un grupo gansteril, en nombre de un impúdico sistema populista y rentista, que hoy, por cierto, se encuentra en bancarrota. No aprender a pescar, sino sólo a recibir el producto de la pesca, tiene sus consecuencias. Obligadas a formar parte de las llamadas “misiones”, las grandes mayorías se hayan atrapadas en las redes de la crudeza de la necesidad, del miedo ante el desbordamiento de la amenaza latente, de la sobresaturación de la violencia como paradigma de vida y del uso de un lenguaje tan devaluado, tan empobrecido, como su signo monetario. Todo lo cual permite comprender la cruel manifestación, unas veces, de la esperanza como inversión de la realidad y, otras veces, del temor como reinversión de la ficción.


   Se impone la imperiosa necesidad de superar, desde sus raíces, el carcomido andamiaje educativo nacional y, con él, la mediocridad, la inescrupulosidad y el cinismo del lucro que anima a los medios de comunicación e información de masas, a objeto de elevar no sólo la calidad de sus programaciones, sino la de su lenguaje. La recuperación cultural, teniendo en mente el enriquecimiento del Espíritu de la sociedad entera, pasa por la creación de un sistema de enseñanza que contemple la instrucción y la educación estética, ética y de búsqueda de la verdad, en el que se adecúen las formas y los contenidos, el ser con el pensar, el decir con el hacer. Un sistema de educación en el que la democracia, la libertad, la solidaridad, la responsabilidad, el compromiso, el respeto a la diversidad y al disentimiento, sean los soportes que logren poner fin a la violencia, a la agresión, a las formas barbáricas, destructivas y autodestructivas del ser social. La producción filosófica, literaria, estética, histórica, son prioritarias. Se trata de devolverles el lugar que les corresponde en aras del enriquecimiento del Espíritu. Superar la pobreza de Espíritu depende de la transformación del sistema general de educación. Hay que superar la ilusión del método. No habrá riqueza material en la sociedad mientras no se cultive con tesón la riqueza espiritual. Y es muy probable que se trate de una labor que requiere de mucha paciencia en el tiempo. Pero sólo ella hará posible el salto cualitativo desde la miseria, en la que hoy se encuentra sumergida Venezuela, hacia la Venezuela de paz y prosperidad ciudadana que bien merecen sus pobladores. La Venezuela de hoy ya nada tiene que perder más que a sí misma. La Venezuela que exhortamos a construir tiene todo un mundo por ganar.

-II-

“Ninguna sociedad puede ser feliz y próspera si la mayor
parte de sus ciudadanos son pobres y miserables”.

Adam Smith

“El análisis de la pobreza debe estar enfocado en las posibilidades que tiene un individuo de funcionar, más que en los resultados que obtiene de ese funcionamiento”.
Amartya Sen


Pobreza de Venezuela

    El grado de catástrofe humanitaria que atraviesa Venezuela es el resultado necesario de la concentración de un modelo de abordaje del poder basado en el populismo y el clientelismo como mecanismos de instrumentalización política. Si bien es cierto que en el periodo conocido como Cuarta República, que calificaremos como periodo republicano y democrático, el país ostentó solidez democrática y niveles de progreso innegables, en los cuales la esperanza de vida se elevó de 53 años en 1958, hasta más de 72 años de edad para finales de 1998. Exhibiéndose más de 98.000 kilómetros de vialidad y aumentándose el número y calidad de las instituciones universitarias, de tres universidades a mediados del siglo XX, a más de 400 instituciones universitarias al iniciarse el siglo XXI. Con el sistema democrático surgió una Venezuela moderna, con un envidiable ingreso per cápita, haciendo del país un auténtico refugio para europeos y latinoamericanos que huían de las guerras, las dictaduras y el hambre en sus países de origen. Ello a pesar de la presencia de graves problemas que ya se advertían, basados en la hipertrofia del Estado y la sintomatología tropical de una suerte del “mal holandés”, donde el súbito aumento de los ingresos alteró las relaciones sociales y el Estado multiplicó sus atribuciones.

   La crisis se hizo inevitable. Vino de la mano de una prosperidad mal administrada. Durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez se acometieron las nacionalizaciones de las industrias del hierro, el aluminio y el petróleo. El súbito incremento y concentración del poder económico propiciaron una correlación nociva entre ingresos exponenciales y corrupción. Tanto el presidente Pérez como sus sucesores potenciaron la mentalidad populista. La población se acostumbró, peligrosamente, a esperar del Estado la solución de sus problemas en lugar de fomentar capacidades individuales. Así, el problema no era de producción económica sino de distribución. La segunda llegada de Pérez a Miraflores imponía seriedad en las finanzas y el decantarse por un necesario plan de ajustes económicos, lo que supuso encontrarse con la barrera de la gnosis de una población acostumbrada al clientelismo. Sus detractores internos y externos jamás le perdonaron que el hombre de la prosperidad se decidiera por la austeridad. El resultado condujo a los desórdenes callejeros del 27 de febrero de 1989.

   No obstante, el plan de ajuste y la recuperación de los precios del petróleo comenzaron a rendir frutos en crecimiento económico, pero la población tenía una pésima imagen de este programa, y el cuatro de febrero de 1992, una población que perdía su pulso democrático, mostraba simpatías con un grupo de golpistas que intentaron el -fallido- derrocamiento del presidente Pérez.

   El resultado fue la salida de Pérez, acusado por manejos oscuros de una partida secreta. El interregno de Ramón J. Velásquez y la segunda presidencia de Caldera, quien llegó al poder con un discurso fieramente populista, luego de separarse del partido socialcristiano COPEI y rodease de grupos de izquierda, que tuvieron que ceder a la aplicación de las mismas medidas de ajuste propuestas en el año 1989, a la luz de los resultados nefastos en materia de inflación, además de los efectos de una crisis financiera muy grave, que arrasó con el 70% de la industria bancaria. Esta lección de humildad la suele dar la economía a quien pretende abordarla sin el conocimiento de sus lemas y axiomas. Así pues, se sembraban las bases para la irrupción de Hugo Chávez en la historia nacional.

   El caudillo, de cara pintada, le salió a Venezuela como los golondrinos le brotan a los pacientes afectados de una severa infección. Naturalmente, hundiría al país en el horror y la violencia, pero la ficticia representación de construir la figura de un vengador contra el status quo, llevó a toda una sociedad hipnotizada por este demagogo a permitirle abusar de los derechos económicos, ciudadanos y políticos.

    En la idiosincrasia de Chávez, violenta y cuartelera, no existían sino atavismos extraídos de la mitología latinoamericana de mediados del siglo XX. En un país dependiente del estatismo, Chávez elevaría los contornos del Estado a niveles impensables. Además de imponer absurdos controles económicos, se logró sustituir cualquier vestigio constitucional, y en un país en dónde el Estado de Derecho es una ilusión acomodaticia, se consiguió establecer la tesis de doctor Hans Frank, un nazi notorio que llegara a manifestar que la constitución del III Reich es la voluntad del Führer. La constitución de los venezolanos es la voluntad de Chávez. Y es que el caudillismo es eso: una trasferencia ciega de poderes. Los recursos del Estado fueron empleados, de forma y fondo, para financiar un proyecto personal, algo semejante a lo que hicieron Mussolini y Hitler en los años veinte y treinta respectivamente para diluir las instituciones.


   Chávez entró y salió repentinamente de nuestra historia. Pero su impronta quedó marcada cual queloide en el rostro institucional de toda una generación, y de un país al cual le impidió ingresar al siglo XXI y lo defenestró al caudillismo anacrónico y violento del siglo XIX. Así pues, Chávez logró copiar la receta dictada desde la Habana, por un modelo de revolución estalinista, que logró diluir las instituciones y mutarlas por otras propicias a sus aviesos fines. La bonanza del chavismo, ese billón de dólares recibidos por el incremento sostenido de los precios del petróleo, se dispendiaron, se usaron en toda suerte de corruptelas indecibles y en la instauración de una impenitente cleptocracia y financiamiento de la expansión de su modelo fallido que comenzó a demostrar su inviabilidad desde 2006 y se sostuvo hasta la repentina muerte del caudillo en 2013, dejando las bases de un umbral de hiperinflación agravado por su vástago y heredero político.

   Abordar el tema de la pobreza material impuesta por el chavismo, una vez agotada la bonanza petrolera, de los años del cadivismo o “los pobres felices”, nos lleva de manera obligatoria a usar la obra de Phillip Haslam y Rusell Lamberti, la cual contextualiza los efectos nocivos que acarrea la destrucción del dinero como institución social, el hecho de escindirle cualidades a este instrumento esencial en la vida cotidiana destruye la esencia institucional de cualquier República. Así pues, Venezuela, otrora paradigma del mundo en desarrollo, exhibe el peor rendimiento en materia económica del planeta.

      Nuestras realidades dejaron de ser occidentales y se han trocado en realidades propias de las naciones de la empobrecida e inestable África subsahariana. No somos ya un país con realidades económicas comparables con el hemisferio occidental, del cual formamos parte y de cuya contextualización cultural desearían sacarnos nuestros verdugos y artífices de este daño singular en materia económica, el cual se mide más allá de meros guarismos, interpretaciones vacuas de modelos econométricos que caen rendidos contra una realidad semejante a la de un muro construido con la argamasa de la antigualla hiperinflacionaria, que se ha instalado cual buitre en nuestra nación, viendo como la explosión de las estructuras de precios y costos van desvaneciendo a toda una nación que hoy mismo pareciera haber sido asolada por un cataclismo natural o un conflicto bélico.

   Venezuela consolida cuarenta meses en una amarga y feroz hiperinflación, superior a la vivida por Zimbabue, una nación africana destruida por este fenómeno y gobernada por un tirano, Robert Mugabe, a quien Hugo Chávez invitó al país para obsequiarle la espada de Bolívar; en esa frenética tara mental de pretender escindirnos de Occidente, el fenómeno de hiperinflación de Venezuela, causante de esta peculiar y singular pobreza que hoy supera el 80% de la pobreza del ingreso de manera extrema y que, en cifras gruesas, hace pobres a más del 92% de la población, la referencia directa implica el lapidario hecho de que por cada diez hogares nueve, en promedio, son pobres y ocho son incapaces de comer. La crisis es superior y por mucho al de la africana y lejana Zimbabue, pues al fenómeno nacional debemos de agregar los temas de los vínculos del Estado con grupos irregulares, la violencia como locus de interacción y la capacidad infinita de represión asumida por la coalición instalada en el poder, por lo que cada quien determina sí las cifras, tanto del observatorio de finanzas, como las manejadas en el desempeño profesional de la economía, son baladí y un ejercicio vacuo desde el punto de vista científico. En lo particular, resulta necesaria la consideración de este fenómeno de crisis multifactorial de la economía como la causante del acelerado y violento proceso de tránsito hacia la miseria y de la imposibilidad de darle respuestas desde el economicismo puro a la dinámica que ha asumido el desordenado y primitivo proceso transaccional de dolarización que hoy en día vive el país, y que le imprime un caris de inequidad y desigualdad incompatible con la oferta ideológica y dialógica que el chavismo ofreció a una sociedad atolondrada que decidió conferirle todos los derechos, empezando por el económico, a la personalidad megalómana de Hugo Chávez.

   Venezuela ha soportado por cuarenta meses el abandono de toda lógica en la política monetaria y se ha impuesto de facto un desorden monumental desde el punto de vista fiscal, causante de un agujero en las finanzas públicas cercano al 30% del producto interior bruto. Esta brecha fiscal se ha financiado por la vía de la emisión monetaria manirrota, haciendo que la causa de la hiperinflación venezolana, sea elementalmente primitiva, unicausal y epifenómenica, y se pivote en la osadía de una hegemonía que ha secuestrado al Estado. La industria petrolera nacional, la tecnificada y eficiente “Petróleos de Venezuela”, fue la víctima inicial de esta bestia roja del neofascismo tropical, pues la revolución necesitaba recursos y, para ello, se debía purgar, a la manera de Stalin, a esta empresa petrolera de su talento humano; así se pasó de producir 3,5 millones de barriles de petróleo diarios en promedio, durante el intervalo 2000 a 2012, a empezar a ostentar cifras de 1,5 millones de barriles diarios, hasta llegar a la hipérbole de la ruina y miniaturizar nuestra producción de crudo a escasos 400 mil barriles diarios, una cifra comparable con la década de los años cuarenta. Es decir, el chavismo llevó el país de la mano ochenta años hacia atrás.

    La Venezuela de hoy exhibe una contracción de su PIB superior al 80%. Un reto para la comprensión macroeconómica. Haciendo la exégesis necesaria para lograr hacer inteligible tal contracción, se necesitaría afirmar invariablemente que la conducción del Estado por esta coalición, con vocación neo-totalitaria, ha sido más lesiva que una tragedia natural y que colide con los más elementales textos de la polemología de Clausewitz. Es menester aclarar que aún se habla sin remilgo alguno de una “guerra económica” contra el país, esto demuestra ora la pobreza de la gnosis ora la audaz capacidad de manipulación de quienes usurpan el poder. Pero en todo caso, han sido incapaces de advertir la diferencia entre causas y efectos, quizá con el deseo alevoso y premeditado de que el caos les permita perpetrarse en él mismo.

   Venezuela es un país sin dinero, desmonetizado y con un signo monetario nacional absolutamente repudiado y repudiable por el grueso de su población. Ante el primitivo fenómeno de la dolarización, solo como unidad de cambio para transacciones y no como unidad de cuenta y patrón de valor, se le adiciona un ejército de tecnócratas que solo se conforman con el cociente entre Liquidez Monetaria (M2) y tipo de cambio, para indicar que existe músculo para la recompra de depósito. Pero, desde luego, se resisten al análisis necesario para explicar la viabilidad de este proceso de dolarización en el tiempo, sin resolver las distorsiones que desde la hiperinflación le han sido atribuidas a la divisa, la cual hace crecer los precios medidos en dólares, por efecto de la apreciación y el rezago cambiario unido a procesos de desconfianza y desgarramiento del tejido social. Las expectativas, todas ellas negativas, han supuesto la eclosión de un fenómeno económico denominado inconsistencia dinámica, la ruptura de la confianza de que las políticas económicas consigan estabilidad y bienestar. La desmonetización supone desalarización y, desde luego, destrucción de las productividades individuales. No existen motivaciones para ser asalariado en un país en donde el salario mínimo no supera los 3 dólares al mes, los cuatro dólares para el sector público y unos inalcanzables y exiguos setenta dólares para el sector privado, los cuales resultan insuficientes para comprar una canasta alimentaria valorada en más de 280 dólares.

   La crisis en materia bancaria describe a un país al borde de un quiebre de toda la industria bancaria. La ratio “Reservas Bancarias/ Captaciones del público” es de menos de uno por ciento, y la ilíquidez produce insolvencia. De allí el inevitable quiebre del sistema bancario.

   Nuestro producto interior bruto es más bajo que el de Haití. Desplazamos a este desafortunado país insular francófono como referencia de la pobreza. La población ha sido reducida a una existencia menesterosa e indigna, sin servicios públicos, sin educación, sin acceso a la justicia, a la educación, a la salud, es decir, es una población a la cual se le han extirpado las cualidades de agenciación, que implican capacidades de desarrollo y libertad. Esa es la tesis básica del premio Nobel de economía Amartya Sen. Y es que, en efecto, Venezuela no pasaría el examen de desigualdad propuesto por este economista indio.

   En la frenética y empobrecida Venezuela de Maduro, la pobreza es una necesidad creada desde el régimen, a los fines y medios de instrumentalizar una propensión menesterosa y proclive a seguir siendo la causa del desorden fiscal que impulsa los desvíos macroeconómicos, desde el origen de una política de trasferencias que no garantiza el abatimiento de la pobreza, sino que construye un entorno pastoso y pegajoso, en el cual es imposible insuflar cualquier halito de progreso.

   Finalmente, la pobreza material se hace potable, tolerable y genera una estética que impide que la sociedad aspire a un bienestar propio, compatible con la dignidad humana. Esta pobreza que se mide fríamente en términos de cuatro dígitos de inflación, la destrucción del bolívar y una dolorosa caída de la actividad económica, abonan el terreno para la despersonalización e inhabilita las capacidades, promoviendo cualquier atrocidad regresiva que desde el plano ontológico puede ocurrir.

  Queda entonces demostrado cómo existe un tránsito desde la pobreza material hacia la servidumbre y otras formas de precariedad. Sobre esta inviabilidad del socialismo ya nos había prevenido Ludwig Von Mises y Friedrich Hayek, el primero en su obra La acción humana y el segundo desde sus aportes en La fatal arrogancia - los errores del socialismo-. En fin, la Venezuela del presente padece de una catatonia de la praxiologia que le impide movilizarse desde este estatus de desagrado hacia niveles de progresividad más cercanos a la existencia humana. La pobreza material solo nos produce la necesidad de escapar, como de hecho lo han emprendido más de seis millones de connacionales, pues es tan infernal y terrible la miseria de toda la población que aquellos quienes nacieron entre 2015 y 2020 vivirán en promedio cuatro años menos que la esperanza promedio de vida del venezolano nacido en años anteriores. Este espeluznante dato se extrapola de los encomiables esfuerzos investigativos de las Universidades Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y Simón Bolívar.


    La pobreza material ha discapacitado a la eudaimonía o capacidad para el progreso, la virtuosidad y el florecimiento del ser humano. Así de simple, se ha pasado a otros niveles de pobreza y precariedad, que deben ser abordados desde otras ópticas que las meramente acotadas por las doctrinas economicistas, como dignas representantes, en el plano del estudio económico, del entendimiento abstracto.

    En este momento, se puede afirmar que Venezuela padece de la pobreza de las pobrezas. Es la concurrencia de la pobreza material con el grado de rudeza y depauperación sostenida en el lenguaje, el daño en la forma de pensar y, finalmente, en el desmedro espiritual, ya advertido en el abordaje filosófico, que debe y tiene que adecuarse a la descripción económica de la crisis, para permitir construir y reconstruir las causas y los efectos que produce la pobreza material y tangible, con las pobrezas inasibles, intangibles e inmateriales que se consolidan en un doloroso daño antropológico que, desde luego, impedirá retornar al pasado inmediato y reduccionista de la Venezuela guardada en la memoria. El reto de esta Venezuela extraviada entre Escila y Caribdis, entre la violencia y la improvisación, supone la imperiosa necesidad de estimar y valorar la formación ciudadana y el imperio de las virtudes, en un equilibrio estable en el cual puedan coexistir, necesariamente, la Bildung y la Techné.




martes, 26 de octubre de 2021

Chavismo: La destrucción del adversario político y su designación como 'terrorista doméstico'

   Oponerse al ideario del pensamiento oficialista derivó en causa de prisión durante el periodo que se inició con el ascenso de Hugo Chávez a la presidencia de la república, una situación que se agravó en tiempos de su sucesor, Nicolás Maduro.

Por Maibort Petit
   La vena autoritaria del fallecido ex-mandatario venezolano, Hugo Chávez Frías, le impedía aceptar el pensamiento divergente y, mucho menos, la disidencia política. Quien no estaba alineado con sus ideas y difería de sus decisiones, sencillamente era, no su adversario como en toda sociedad democrática ocurre, sino su enemigo y como tal era tratado por el régimen que encabezaba.
   Su verbo encendido arremetió desde el inicio de su mandato contra sus oponentes políticos a quienes catalogó de “escuálidos”, “oligarcas rancios”, “pitiyanquis”, “lacayos del imperialismo”, "terroristas [domésticos]" entre muchos insultos. La disidencia llegó a castigarse, incluso, en la oposición a través de la “lista Tascón”, un procedimiento de discriminación a quienes firmaron a favor de la realización del referendo revocatorio en contra del mandatario entre los años 2003 y 2004.
      El accionar del Chávez, se dirigió desde el inicio de su gestión en el rebase institucional del país, la acumulación y acaparamiento del poder a través de la aniquilación de la separación de poderes que lo llevó tanto al control político, como de los tribunales y la conformación de un alto militar constituido por acólitos.

Presos políticos

  El chavismo, pues desde sus comienzos, se encaminó a la conformación de un régimen totalitario en el que la disidencia política es inaceptable para la cúpula gubernamental. Situación que lejos de cambiar con la asunción de Nicolás Maduro al poder a la muerte de Chávez, se ha incrementado a niveles en el que ya ni las formas se guardan y el pensamiento político divergente se ha convertido en un delito y la figura del preso por la objeción de conciencia está ya prácticamente institucionalizada, así el oficialismo insista en recurrir al eufemismo de asegurar de que “no se trata de presos sino de políticos presos”. Al 25 de octubre del presente 2021, el Foro Penal contabiliza 254 presos políticos en Venezuela, de los cuales 15 son mujeres, 132 son militares y uno es un adolescente[1].

  El “Reporte sobre la represión en Venezuela” que emite el referido Foro Penal indica en el informe correspondiente al mes de agosto de 2021 que, entre los meses de enero a agosto del citado año, se contabilizaron un total de cuarenta y dos personas registradas como “detenidos políticos”, ubicándose en ese octavo mes la cifra de estos en 264 personas. La ONG señala que el número de “detenciones con fines políticos desde enero de 2014 hasta agosto de 2021 es de 15.762 personas arrestadas, de las cuales 875 civiles han sido procesados en tribunales militares en ese período”.
   Destaca el reporte que Gabriel Medina Díaz, murió el 29 de agosto mientras se encontraba en custodia tras sufrir un paro respiratorio. Medina Díaz estaba recluido en el anexo “Nelson Mándela” del Internado Judicial de Monagas, recinto conocido popularmente como “La Pica”. Pese a encontrarse en grave estado de salud desde hacía casi 2 meses, no recibió atención médica. Sólo fue trasladado de emergencia a un hospital el día previo a su muerte donde finalmente falleció. Este deceso elevó a nueve el número presos político muertos bajo custodia estatal. Le precedieron desde el año 2015 hasta agosto de 2021: Nelson Martínez, Salvador Fernando Franco, Pedro Pablo De San Lu Santana Carballo, Rafael Acosta Arévalo, Fernando Alberto Albán, Rafael Eduardo Arreaza Soto, Carlos Andrés García y Rodolfo Pedro González Martínez[2].
   De estas muertes es bastante significativa la del exconcejal del municipio Libertador de Caracas por el partido Primero Justicia, Fernando Albán, la cual ocurrió el 8 de octubre de 2018 cuando cayó de unos de los últimos pisos del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Aunque en un principio las autoridades insistieron en que se trataba de un suicidio, la oposición venezolana denunció que lo habían lanzado sus torturadores. El fiscal general designado por la asamblea nacional constituyente, Tarek William Saab, quien se hizo eco de esta tesis desde un principio, cambió su versión en 2021 cuando acusó “homicidio culposo” por parte de sus custodios[3]. Un viraje que, de acuerdo a la opinión de no pocos, obedece más a un intento de evitar que la Corte Penal Internacional abra un caso contra el régimen de Nicolás Maduro en razón de su política de violación a los Derechos Humanos, que de un afán de justicia.

La 'joya' de la corona

  Del castigo a la disidencia a los adversarios políticos, catalogados más bien como “enemigos” por el chavismo, tal vez que haya tenido mayor relevancia derivada de la repercusión internacional que tuvo, fue el del dirigente del partido Voluntad Popular, Leopoldo López, tenido como “la joya de la corona” pues, por años, fue moneda de cambio en las negociaciones entre el gobierno y la oposición.

  Para Hugo Chávez resultó ser un sujeto incómodo, dado que su gestión en la administración pública adquirió notoriedad, incluso internacional y por ello maniobró para truncar su acceso a nuevas posiciones de poder promoviendo su inhabilitación política. Chávez tampoco olvidaba el papel de López en el golpe de estado de abril de 2002.



   El pleito entre López y el chavismo tuvo su clímax ya en tiempos de Nicolás Maduro, cuando su marcado espíritu confrontacional derivó en acusaciones penales en su contra que concluyeron en un juicio sin garantías de ningún tipo que lo condenó a 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de prisión[4].

   El propio fiscal del caso, Franklin Nieves, huyó a los Estados Unidos poco tiempo después y denunció que el juicio a López había sido una farsa y aseguró que la orden de su detención y enjuiciamiento provino directamente de Nicolás Maduro[5].

No solamente los adversarios políticos

   El castigo a la disidencia no se limita a los rivales del chavismo militantes de la oposición, sino que ha restado dirigido a quienes, perteneciendo a las filas del oficialismo, han osado manifestar su descontento o desacuerdo con las políticas del gobierno.

   El caso del general Raúl Isaías Baduel, exministro de la defensa del gobierno de Hugo Chávez, es quizás el más emblemático e ilustrativo de esta situación. Quien fuera el responsable de la restitución de Hugo Chávez en el poder luego del golpe de estado que lo sacó de la presidencia durante 48 horas en 2002, murió en una celda el 12 de octubre de 2021 en brazos de su hijo —también preso político— Josnar Adolfo Baduel, en las instalaciones del servicio de inteligencia venezolano en la sede que se conoce como El Helicoide. La fiscalía dijo que el deceso fue por causa del Covid-19 sin que a la par haya explicado por qué, entonces, no estaba en un centro de salud[6].
   Chávez no le perdonó a Baduel el haber denunciado la intención totalitaria de su mandato, ni su oposición a la reforma constitucional propuesta por el finado mandatario en 2007. La venganza por esto se materializó en 2009, cuando el militar fue arrestado y condenado a 8 años de prisión por delitos de corrupción[7]. En mayo de 2015 salió de la cárcel gracias a una medida de libertad condicional, pero fue nuevamente encarcelado en 2017.

Arremetida a los opositores

   En 2017, cuando el pueblo venezolano se lanzó a las calles en protesta por la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de usurpar las funciones y poderes de la Asamblea Nacional, titular del Poder Legislativo, de mayoría opositora luego de que la ciudadanía se pronunciara en favor de la disidencia política en los comicios parlamentarios de 2015. La respuesta del gobierno de Nicolás Maduro a los reclamos populares fue la violencia y brutalidad a niveles de extremo. “(…) la magnitud y la gravedad de la represión en 2017 alcanzó niveles inéditos en la historia reciente de Venezuela”, refirieron Human Rights Watch y el Foro Penal en un informe denominado “Arremetida contra opositores. Brutalidad, tortura y persecución política en Venezuela”, publicado el 29 de noviembre del referido año.


   El informe documentó 88 casos en los que se vieron afectados 314 personas que fueron víctimas de graves violaciones de derechos humanos entre abril y septiembre de 2017 por parte de fuerzas de seguridad estatal y por los grupos paramilitares conocidos en Venezuela como “colectivos” en 13 estados del país. El reporte advierte que no se trata de casos aislados, ni fueron el resultado de excesos por parte de miembros insubordinados de las fuerzas de seguridad, sino que forman parte de una práctica sistemática de las fuerzas de seguridad venezolanas.

  En este último sentido, HRW y el Foro Penal indican en el informe que sus conclusiones coinciden con las del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), fechado en agosto de 2017 alertando la “existencia de una política destinada a reprimir el disenso político e infundir temor en la población a fin de frenar las manifestaciones” en Venezuela. El ACNUDH manifestó en su informe que identificó ‘un uso generalizado y sistemático de fuerza excesiva y detenciones arbitrarias contra los manifestantes’, así como ‘un esquema de otras violaciones de derechos humanos, que abarcan violentos allanamientos de viviendas, torturas y malos tratos a los detenidos en relación con las protestas’”.

   El informe da cuenta de torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes contra los detenidos en las protestas, detenciones y juicios arbitrarios, uso excesivo de la fuerza pública, así como de la falta de rendición de cuentas y responsabilidad por parte de altos funcionarios gubernamentales. Una situación que respondería al hecho de que “Desde que en el 2004 el ex Presidente Hugo Chávez y sus aliados en la Asamblea Nacional de entonces tomaron el control político del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, el poder judicial ha dejado de actuar como rama independiente del Estado, como freno ante los abusos de poder por parte del ejecutivo y como garante de derechos fundamentales”.
   Cita el caso de la Fiscal General, Luisa Ortega Díaz, antigua aliada del chavismo del que se distanció a comienzos de 2017. Tal cambio de actitud le valió el puesto, siendo destituida por la Asamblea Nacional Constituyente oficialista que la reemplazó por un partidario oficialista, a saber, Tarek William Saab[8].

  El representante chavista del Ministerio Público ha devenido en gendarme del régimen valiéndose de la Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, con instrumento para arremeter en contra de todo aquel que se muestre en desacuerdo de la gestión chavista.

  Desde entonces, la política de acabar con la disidencia política por los métodos que sea ha ido in crescendo, multiplicándose las llamadas “desapariciones forzadas” como método de control dirigido a mantener en el carril al movimiento opositor y es que, en Venezuela, pensar distinto es un delito.

REFERECIAS


[2] Foro Penal. “Reporte sobre la represión en Venezuela. Agosto 2021”. 6 de octubre de 2021. https://foropenal.com/reporte-sobre-la-represion-en-venezuela-agosto-2021/

[3] Infobae. “Quiénes son los 10 presos políticos del régimen de Maduro que murieron bajo custodia en Venezuela desde 2014”. 13 de octubre de 2021. https://www.infobae.com/america/venezuela/2021/10/13/quienes-son-los-10-presos-politicos-del-regimen-de-maduro-que-murieron-bajo-custodia-en-venezuela-desde-2014/

[4] El País. “La Justicia venezolana condena a Leopoldo López a 13 años de prisión”. 11 de septiembre de 2015. https://elpais.com/internacional/2015/09/10/actualidad/1441891200_087531.html

[5] El Nacional. “Franklin Nieves: "La orden de detener a Leopoldo López partió directamente de Maduro". 1 de noviembre de 2015. https://web.archive.org/web/20160303222030/http://www.el-nacional.com/presos_politicos/Franklin-Nieves-Leopoldo-Lopez-Maduro_0_730726939.html

[6] DW. “Venezuela: muere en prisión Raúl Isaías Baduel, considerado ‘preso político’". 13 de octubre de 2021. https://www.dw.com/es/venezuela-muere-en-prisi%C3%B3n-ra%C3%BAl-isa%C3%ADas-baduel-considerado-preso-pol%C3%ADtico/a-59487079

[7] Notiamérica. “La Justicia venezolana condena a 7 años y 11 meses de cárcel al ex ministro de Defensa Raúl Isaías Baduel”. 8 de mayo de 2010. https://www.notimerica.com/politica/noticia-venezuela-justicia-venezolana-condena-anos-11-meses-carcel-ex-ministro-defensa-raul-isaias-baduel-20100508061425.html

[8] HRW. “Arremetida contra opositores. Brutalidad, tortura y persecución política en Venezuela”. 29 de noviembre de 2017. https://www.hrw.org/es/report/2017/11/30/arremetida-contra-opositores/brutalidad-tortura-y-persecucion-politica-en

lunes, 25 de octubre de 2021

El adoctrinamiento de niños y adolescentes, una práctica del totalitarismo implementada por el chavismo en los 20 años de su “revolución bolivariana”

  El modelado del pensamiento comienza desde muy temprana edad, cuando el sector más vulnerable de la sociedad, los niños, es víctima del proceso de ideologización a través de distintas vías.

Por Maibort Petit

   Los regímenes totalitarios requieren de un pueblo inerte, sumiso, obediente y, sobre todo, no cuestionador, algo difícil de lograr en una sociedad acostumbrada a la libertad que brinda la democracia, por lo que, entonces, deben recurrir a la aplicación de distintos métodos destinados al cambiar y moldear el pensamiento de los ciudadanos a sus intereses. El lavado de cerebro aplica en la población adulta, mientras el adoctrinamiento es la fórmula en el caso del sector más vulnerable de la sociedad: los niños.
   El régimen surgido en diciembre de 1998 con la elección de Hugo Chávez Frías como presidente de Venezuela no fue ajeno a este tipo de procedimientos, aunque su primer paso al instalarse en el poder fue arrasar con la institucionalidad a través de la instauración de una Asamblea Nacional Constituyente que redactó una nueva Constitución y procedió a dar los primeros pasos en la demolición de las instituciones fundamentales del país, o mejor, de la democracia, de sus cimientos. En ese trámite transcurrió la primera de sus administraciones, teniendo en el golpe de estado del 11 de abril de 2002, la justificación para acelerar el proceso y dar al traste y de forma definitiva con la meritocracia como valor y camino para avanzar y crecer, para sustituirlo por la incondicionalidad en desmedro de que se reúnan las condiciones para ocupar posiciones.
  Ya en su segundo mandato se afianzó la acción dirigida a la transformación del hombre, para convertirlo de ciudadano democrático a militante socialista, una tarea que debía iniciar desde la primera edad. Durante mucho tiempo circuló insistentemente la especie de que el gobierno planeaba instaurar la patria potestad estatal mediante la nueva la Ley Orgánica de Educación que discutía la Asamblea Nacional. No era esto algo difícil de creer, toda vez que el gobierno desde 2006 actuaba a su antojo en razón de que el Poder Legislativo Nacional estaba en absoluto dominio chavista al haberse retirado la oposición de los comicios parlamentarios que tuvieron lugar el 4 de diciembre de 2005.
   Regímenes totalitarios como el de la Alemania nazi y la Unión Soviética de Stalin pusieron en práctica este tipo de control sobre los hijos de la población de sus países, implementando la patria potestad en manos del Estado. La sociedad civil venezolana —aun para ese entonces con capacidad de maniobrar y accionar— se movilizó y tuvo éxito. El ministro de Educación para época, Héctor Navarro, salió al paso y negó que esto formara parte del proyecto de ley que se discutiría en el Poder Legislativo y aseguró que tal rumor era sólo el producto “una campaña basada en mentiras”.
   Aseguró el ministro Navarro que la especie de que la nueva ley despojaría de la patria potestad a la familia de los menores se difundió a través de emisoras de Miami, cuyas transmisiones sostenían que "el régimen iba a concentrar a los niños en círculos infantiles desde los tres hasta los 20 años''. Subrayó que la patria potestad "no es de ámbito educativo'', sino que era un asunto recogido en la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente[1].

  Pero haya sido cierto o no que el régimen de Chávez haya pretendido implementar la patria potestad estatal, no cabe dudas sobre su firme intención de adoctrinar a los menores.

“Con mis hijos no te metas”

   Uno de esos primeros intentos de Chávez fue el Decreto Presidencial 1011 de octubre del referido año, con el cual se modificaba parcialmente el Reglamento del Ejercicio de la Profesión Docente al instituirse los supervisores itinerantes con amplias facultades sobre las escuelas y que se erigía como una amenaza a la educación privada. Además, permitía la participación de maestros cubanos en los planes de alfabetización que instrumentaba el gobierno[2].
   La respuesta de la sociedad civil fue contundente y se popularizó a través del lema “Con mis hijos no te metas” y el gobierno se vio obligado a desistir de su implementación.

La resolución 058

   No quiere decir que no se haya habido intentos del gobierno chavista para cambiar el sistema educativo, su politización y su intervención.

  Según decir de algunos, desde 1999 en dieciocho ocasiones se intentó dicha intervención de las escuelas hasta que en 2012 el asunto se recogió en la Resolución 058 del Ministerio del poder Popular para la Educación, mediante la cual se establece el Consejo Educativo. Esta medida derogaba la Resolución 751 vigente desde el 10 de noviembre de 1986, la 114 del 19 de febrero de 1987 y la 1.675 del 31 de octubre de 1997 Esta resolución 751 versaba sobre la Comunidad Educativa “como una institución democrática y participativa, a los fines de contribuir al desarrollo de la gestión educativa; formada por educadores, padres o representantes y alumnos de cada Plantel, previendo de forma optativa la participación de otras personas vinculadas con el desarrollo de la Comunidad en general, tal como lo establecían los artículos 1 y 2 de la mencionada resolución”.

  Estos integrantes de la Comunidad Educativa se organizaban a través de el Consejo Consultivo, los Docentes, la Sociedad de Padres y Representantes y la Organización Estudiantil. Al derogarse la resolución 751, se suprimían entonces dichos órganos que daban funcionamiento a la Comunidad Educativa.
   La Comunidad Educativa de acuerdo a la Ley Orgánica de Educación de 2009 definía la Comunidad Educativa como “(…) un espacio democrático, de carácter social comunitario, organizado, participativo, cooperativo, protagónico y solidario. Sus integrantes actuarán en el proceso de educación ciudadana de acuerdo con lo establecido en la Constitución de la República, leyes y demás normas que rigen el Sistema Educativo. A tales efectos: 1. La comunidad educativa está conformada por padres, madres, representantes, responsables, estudiantes, docentes, trabajadores administrativos y trabajadoras administrativas, obreros y obreras de las instituciones y centros educativos, desde la educación inicial hasta la educación media general y media técnica y todas las modalidades del subsistema de educación básica.

“También podrán formar parte de la comunidad educativa las personas naturales y jurídicas, voceros y voceras de las diferentes organizaciones comunitarias vinculadas con las instituciones y centros educativos”.

  La Ley Orgánica de Educación promulgada por el chavismo modificaba, como puede verse la constitución de la Comunidad Educativa que, hasta entonces, como vimos líneas arriba estaba integrada únicamente por “educadores, padres o representantes y alumnos”.
   La Resolución Nº DM/058 que se publicó el 16 de octubre de 2012 en la Gaceta Oficial Nº 40.029 estableció los Consejos Educativos, los cuales serían las únicas instancias de organización de la Comunidad Educativa y que se definían como (…) la instancia ejecutiva, de carácter social, democrática, responsable y corresponsable de la gestión de las políticas públicas educativas en articulación inter e intrainstitucional y con otras organizaciones sociales en las instituciones educativas. Ella es concebida como el conjunto de colectivos sociales vinculados con los centros educativos en el marco constitucional y en las competencias del Estado Docente. Sus integrantes actuarán en el proceso educativo de acuerdo con lo establecido en las leyes que rigen el Sistema Educativo Venezolano, fundamentado en la doctrina de nuestro Libertador Simón Bolívar”.

  Los Consejos Educativos estarían integrados “padres, madres, representantes, responsables, estudiantes, docentes, trabajadoras y trabajadores administrativos, obreros y obreras de las instituciones educativas, desde la educación inicial hasta la educación media general y media técnica y todas las modalidades del subsistema de educación básica. También podrán formar parte de la comunidad educativa las personas naturales y jurídicas, voceros y voceras de las diferentes organizaciones comunitarias vinculadas con las instituciones educativas”.
   Quedaba, por tanto, diluido y desarticulado el papel fundamental y protagónico que los padres, representantes o responsables tenían en el proceso educativo de los niño y adolescentes[3].

   La iniciativa gubernamental encendió las alarmas de la sociedad civil venezolana que vio en la resolución la intención de politizar la educación, como advirtió Olatz Isasi, Coordinadora Académica del Centro de Derechos Humanos de la UCAB, quien subraya que, si bien en apariencia no violaba el derecho a la educación, sí abría espacios para dicha politización.

  Isasi destacó que, en uno de sus considerandos, la resolución señalaba que “los ambientes escolares son espacios abiertos los 365 días del año para la enseñanza y el aprendizaje, la práctica democrática y la transformación de la estructura institucional necesaria para el desarrollo del poder popular”, mientras que el Poder Popular tiene como uno de sus fines, “(…) construir las bases de la sociedad socialista, democrática, de derecho y de justicia”, haciéndose repetidas referencias a los consejos comunales y a los colectivos sociales como miembros de los comités del Consejo Educativo con injerencia en planificación, ejecución, seguimiento, control, supervisión y evaluación dentro de las instituciones educativas.

   En tal sentido, la experta alertaba de la posibilidad de que la escuela se convirtiera en un espacio de ideologización que atenta contra “el necesario pluralismo que garantiza la educación de calidad, descrita tanto en el artículo 26 párrafo 2 de la Declaración de los Derechos Humanos como en Art. 102 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”[4].

  El Observatorio Educativo de Venezuela advirtió que para la formulación de la Resolución 058 no se convocó un proceso formal de consulta pública sobre el contenido de la misma[5].

  La sociedad estaba clara en que el objetivo de la Resolución 058 sólo era el adoctrinamiento socialista[6].

La letra cambiada

  Pero los decretos, reformas legislativas y las resoluciones administrativas no han sido los únicos mecanismos implementados por el chavismo para concretar su objetivo de adoctrinamiento de los niños y adolescentes venezolanos, sino también mediante el contenido de los textos de estudio y de los currículos educativos.

   La tergiversación de la historia, la magnificación de la figura de Hugo Chávez y la minimización del periodo democrático comprendido entre 1958 y 1998, son también parte de la estrategia de ideologizar a los menores.

   La exministra de educación, Maryann Hanson, lo dijo sin cortapisas: "Sabemos, y todo el mundo sabe, que la educación es el aparato de reproducción del Estado. Nosotros estamos intentando crear un Estado socialista y tenemos que reproducir la ideología de un Estado socialista", mientras implementaba el reparto de 5 millones de ejemplares de la Constitución de 1999 “ilustrada” en las escuelas públicas.

  Otro ministro del despacho que tampoco tuvo empachó en admitir el hecho fue Aristóbulo Istúriz, quien manifestó que efectivamente el gobierno procuraba utilizar la educación como vehículo de adoctrinamiento. “Estamos ideologizando y qué”, desafió Istúriz cuando fue consultado al respecto.

  Una versión de la carta magna que de acuerdo a la ONG Asamblea de la Educación inició el proceso ideologización a través de los textos con que se forman los niños venezolanos. La “Colección Bicentenario” que recoge materias sobre Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Lenguaje y Matemáticas igualmente fue usada con tal objetivo. La revisión de los textos de Ciencias Sociales permitió constatar, por ejemplo, que 20 páginas condensaron el haber de 9 presidentes venezolanos, mientras que Hugo Chávez se le dedican 26 páginas e, incluso, se lo iguala al libertador Simón Bolívar

  Libros que cantan odas a Hugo Chávez ensalzado prácticamente como héroe nacional, enaltecen las políticas gubernamentales del chavismo y sobredimensionan la “revolución” a nivel de campaña libertaria.

  Analistas como Daniel Lansberg-Rodríguez catalogaron tal acción como la mediocretización e ideologización de la educación pública venezolana. "Con el pasar de los años, los libros escolares lucen cada vez más como panfletos políticos en vez de otorgarles a los jóvenes, herramientas mediante las cuales puedan crear sus propias convicciones como ser pensante e independiente"[7].

Con Maduro el adoctrinamiento continúa

   El adoctrinamiento de infantes y adolescentes no es una actividad que habría desaparecido con la muerte de Chávez, sino que se mantiene y se profundiza en el régimen de Nicolás Maduro a quien en septiembre de 2020 fue denunciado por la organización Prensa Sin Mordaza de haber conformado campos de concentración destinados al adoctrinamiento de niños.

  Se trata, según los denunciantes de "campos de juventud revolucionaria" en los que se les inculca a los menores el pensamiento político comunista y militar del finado Hugo Chávez.

   La denuncia que estuvo acompañada de un video, señala que uno de estos supuestos campamentos está ubicado en las afueras de Valencia, estado Carabobo. Allí, los niños y preadolescentes serían entrenados para "dar una batalla contra el imperio Yankee".

  En el referido video[8] es posible ver el testimonio de un menor de estos campos en el que habla de la "lucha revolucionaria y la batalla contra Estados Unidos"[9].

  El niño dice que en el campo “le han dado una gran formación ideológica, algo muy importante para la juventud. Y, bueno, estoy aquí para eso, para una formación y ser un gran futuro de Venezuela, un joven más que ponga un granito de arena para Venezuela, para que sea una potencia, para invertir aquí un potencial en Venezuela”.

 Le preguntan de qué se trata la formación ideológica y el menor indica que se trata del aprendizaje del “pensamiento de Chávez, algo que nos inculcó, algo muy importante, no nos adoctrinó, ni nos puso, ni nos dijo, nos formó.

  Advierte que parte de las enseñanzas que recibe versa sobre que "EEUU no quiere que haiga (sic) jóvenes formados, porque saben que le vamos a dar la batalla, le da miedo, les duele, no les gusta, porque saben que un joven se les para y les da miedo, porque les recuerda a Chávez. Chávez le da la lucha como la vamos a dar los jóvenes que vamos a defender a Venezuela, como vamos a defender nuestra patria y seguiremos teniendo patria”.

REFERENCIAS

[1] El Nuevo Herald. “Ministro: no peligra la patria potestad de los padres”. 13 de agosto de 2009. https://www.elnuevoherald.com/noticias/america-latina/venezuela-es/article1998044.html



[2] Latin American Studies. El Nuevo Herald. “Chávez insiste que el Decreto 1011 va”. 2 de abril de 2001. http://www.latinamericanstudies.org/venezuela/decreto-1011.htm



[3] Redalyc. Cuestiones Jurídicas. “Resolución 058 mediante la cual se establece la normativa y procedimiento para el funcionamiento del Consejo Educativo: contenido e implicaciones”. https://www.redalyc.org/pdf/1275/127532358003.pdf



[4] UCAB. “Análisis de la Resolución 058 del Ministerio de Educación desde un enfoque de derechos humanos”. http://w2.ucab.edu.ve/tl_files/CDH/Lineastematicas/Analisis%20de%20la%20Resolucion%20058%20del%20Ministerio%20de%20Educacion%20def.pdf



[5] Observatorio Educativo. “La resolución 058 y el derecho a la educación”. https://observatorioeducativo.org/2012/10/25/la-resolucion-058-y-el-derecho-a-la-educacion/



[6] Venezuela Awareness. “La larga lucha del ‘con mis hijos no te metas’”. 18 de noviembre de 2012. https://www.venezuelaawareness.com/2012/11/la-larga-lucha-del-con-mis-hijos-no-te-metas/



[7] La Segunda Online. “Concientizacion escolar en Venezuela: ‘¡Con mis hijos no te metas!’". 19 de octubre de 2013. http://www.lasegunda.com/Noticias/Internacional/2013/10/886859/concientizacion-escolar-en-venezuela-con-mis-hijos-no-te-metas






[9] NTN24. “Régimen de Maduro concentra niños en campos de adoctrinamiento”. 13 de septiembre de 2020. https://www.ntn24.com/america-latina/venezuela/regimen-de-maduro-concentra-ninos-en-campos-de-adoctrinamiento-125885