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lunes, 22 de marzo de 2021

Geovanny Fuentes Ramírez fue condenado por un jurado en NY por narcotráfico y cargos de armas

   Geovanny Fuentes Ramírez conspiró con políticos hondureños de alto rango y miembros de la Policía Nacional y Militar de Honduras para operar un laboratorio de cocaína en Honduras y distribuir cocaína a través de rutas aéreas y marítimas.

Por Maibort Petit

    Un jurado en Nueva York emitió un veredicto unánime de culpabilidad contra Geovanny Fuentes Ramírez, un ex-empresario hondureño acusado de tres cargos de narcotráfico y posesión de armas. En este caso se nombró al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández como co-conspirador aunque el mandatario no ha sido acusado formalmente por los fiscales federales.



  Fuentes Ramírez fue juzgado por tres cargos, que incluían cargos de importación de cocaína y armas. Está previsto que el convicto sea sentenciado por el 22 de junio de 2021.

  Strauss dijo: “Geovanny Fuentes Ramírez era, hasta su arresto por la DEA hace poco más de un año, un traficante de cocaína despiadado, poderoso y asesino en Honduras. Facilitó el envío de grandes cargas de cocaína sobornando a Juan Orlando Hernández Alvarado, entonces presidente del Congreso Nacional de Honduras y ahora presidente de Honduras. Hernández Alvarado ordenó a Fuentes Ramírez que se reportara directamente al co-conspirador convicto y excongresista hondureño Tony Hernández, hermano del presidente. Ahora, Geovanny Fuentes Ramírez, uno de los conductos criminales entre funcionarios hondureños y narcotraficantes, enfrenta una posible vida tras las rejas”.

  Según los documentos federales, a partir de 2009 o alrededor de esa fecha, Fuentes Ramírez y otros establecieron y operaron un laboratorio de cocaína en el departamento de Cortés de Honduras, donde producían cientos de kilogramos de cocaína cada mes. 

  Fuentes Ramírez trabajó con otros para recibir cargamentos de cocaína enviados a Honduras por rutas aéreas y marítimas, y para transportar cocaína que producía en el laboratorio. 

  El convicto brindó seguridad para la instalación y para el transporte de cocaína, utilizando trabajadores fuertemente armados y personal policial y militar hondureño.

  En varias ocasiones, aproximadamente entre 2010 y 2013, FUENTES RAMIREZ ayudó a organizar o participó directamente en la violencia relacionada con las drogas. 

  Alrededor de 2012, después de que el laboratorio de cocaína de se Fuentes Ramírez fuera allanado por las fuerzas del orden, el convicto golpeó y torturó a un agente de la ley que él creía que había estado involucrado en la investigación del laboratorio. Asimismo, asesinó al oficial disparándole en la cabeza con lo que Fuentes Ramírez describió como “tiros de piedad”.

  En o alrededor de 2013,  Fuentes Ramírez pagó un soborno de al menos aproximadamente $ 25,000 al presidente hondureño Juan Orlando Hernández Alvarado, quien en ese momento era el presidente del Congreso Nacional Hondureño, y le permitió a Hernández acceder a millones de dólares por valor de cocaína de su laboratorio. 

  En relación con las negociaciones relacionadas con el laboratorio, Juan Orlando Hernández le dijo a Fuentes Ramírez que estaba interesado en el acceso al laboratorio debido a su proximidad a Puerto Cortés, un puerto de envío clave en la costa norte de Honduras. 

  El presidente de Honduras también le dijo a Fuentes Ramírez que las fuerzas armadas hondureñas brindarían seguridad y que Óscar Fernando Chinchilla Banegas, el Fiscal General de Honduras, ayudaría a proteger sus actividades de narcotráfico. 

  El presidente Hernández instruyó a Fuentes Ramírez que se reportara directamente con su hermano, Juan Antonio Hernández Alvarado alias "Tony Hernández", a los efectos de su asociación con el narcotráfico. 

  Finalmente, Juan Orlando Hernández le dijo a Fuentes Ramírez que quería que la DEA pensara que Honduras estaba luchando contra el narcotráfico, pero que en cambio iba a eliminar la extradición y "meter drogas en las narices de los gringos", refiriéndose a inundar Estados Unidos de cocaína.

  En octubre de 2019, Tony Hernández fue condenado por los mismos delitos que Fuentes R, así como un cargo adicional por realizar declaraciones falsas a la DEA. Fuentes Ramírez se reunió con el presidente Juan Orlando Hernández luego de dos presentaciones clave en el enjuiciamiento de Tony Hernández, como lo demuestran, entre otras cosas, los datos del teléfono del convicto que reflejan que buscó dos veces direcciones a la Casa Presidencial de Juan Orlando Hernández  en Tegucigalpa, Honduras, después de las presentaciones. 

Tony Hernández está programado para ser sentenciado por el juez Castel el 30 de marzo de 2021.

Fuentes R, de 51 años, fue condenado por tres cargos: 

(1) conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos, que conlleva una pena de prisión mínima obligatoria de 10 años y una pena máxima de prisión de por vida; 

(2) usar y portar ametralladoras durante la conspiración de importación de cocaína y poseer ametralladoras durante la conspiración de importación de cocaína, que conlleva una pena de prisión obligatoria consecutiva de 30 años; y 

(3) conspirar para usar y portar ametralladoras durante, y poseer ametralladoras en apoyo de la conspiración de importación de cocaína, que conlleva una pena máxima de prisión de por vida.

Las relaciones con el poder y la policía garantizaron el éxito de los negocios de narcotráfico de Geovanny Fuentes Ramírez

  Su ascendente con altos funcionarios gubernamentales y policiales se convirtió en el atractivo de sus operaciones de narcotráfico.

Por Maibort Petit

   Uno de los aportes más significativos del testimonio que Devis Leonel Rivera Maradiaga rindió ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York durante el juicio de Geovanny Fuentes Ramírez, fue que el éxito y la prosperidad del negocio de narcotráfico de este último se debía a sus conexiones con la policía, el poder militar y político en Honduras, lo cual incluía presidentes, alcaldes, representantes del Congreso, generales militares y jefes de policía.

  Rivera Maradiaga, exlíder del cártel de “Los Cachiros” quien mantuvo una sociedad con Fuentes Rivera que se extendió entre 2011 y 2013, dijo en el tribunal que la ascendencia que este último tenía en la policía era tal que, con una llamada a sus contactos, lograba que se retiraran los puestos de control a lo largo de la carretera por donde él planeaba transportar sus cargamentos de droga.

   Narró que él se reunió con Melvin Sanders, alias “Metro” en el taller mecánico "Torres Servicio", ubicado en San Pedro Sula, para discutir los contactos de Geovanny Fuentes Rivera con la policía hondureña. Rivera Maradiaga había conocido de las relaciones del hoy acusado con la Policía Nacional de San Pedro Sula, los cuales “trabajaban”, tanto para Fuentes Ramírez, como para un narcotraficante conocido como "Paico".

  Rivera Maradiaga precisó que entre los nombres de metro le refirió como contactos de Fuentes Ramírez en la policía, estaban el coronel Motiño; el Comisionado Martínez, quien fue un alto oficial de la Policía Nacional de Honduras; el oficial Nuila; el oficial Roja. Todos estos policías trabajarían con Rivera Maradiaga, Metro y Geovanny Fuentes Ramírez, escoltando los envíos de cocaína, resolviendo cualquier inconveniente, o haciendo cualquier otra cosa que fuera necesaria para garantizar el éxito de las operaciones.Los contactos policiales utilizados por los narcotraficantes estaban ubicados en todas partes de Honduras.

  Apuntó Rivera Maradiaga que, durante uno de los envíos de drogas, uno de sus trabajadores fue arrestado en la carretera mientras estaba fuertemente armado en el traslado de un cargamento. De inmediato, Fuentes Ramírez llamó al Comisionado de Policía Martínez para pedirle que llamara al oficial responsable del arresto y ordenara la liberación, pero este no respondió. Entonces, Fuentes llamó al actual alcalde de Choloma y precandidato al Congreso por el Partido Liberal, Leopoldo Crivelli, conocido como “Polo” Crivelli, para pedirle la liberación del hombre y este fue puesto en libertad y le devolvieron su arma.

  Refirió Rivera Maradiaga que Leopoldo Crivelli también informaba a Geovanny Fuentes Rivera sobre las fechas en que la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) de Tegucigalpa o San Pedro Sula, planificaba realizar operaciones en Choloma. Esta información le permitía a Fuentes sacar cualquier arma de su casa para no tener problemas si la allanaban.

El laboratorio de drogas

  Geovanny Fuentes Rivera le pidió a Devis Rivera Maradiaga que invirtiera entre USD 300.000 y USD 500.000 para ayudar a traer la base de cocaína de Colombia al laboratorio de drogas. Rivera Maradiaga respondió que lo pensaría, pero dejó sentado que no estaba interesado porque era un riesgo adicional llevar la base de cocaína al país, pues podía ser incautada. Para él no tenía sentido la inversión, pues solamente importaba cocaína terminada.

  Durante esa reunión sobre la inversión del laboratorio de drogas, Rivera Maradiaga compró dos autos a Fuentes Ramírez para "ayudarlo". Se trataba de dos vehículos valorados en USD 20.000 cada uno, pero por los cuales pagó USD 70.000 en billetes de 20.

   Pero esa no fue la única conversación sostenida en torno a establecer una sociedad en el laboratorio de drogas, pues Geovanny Fuentes Rivera, “Metro” y Devis Rivera Maradiaga sostuvieron otras reuniones para discutir el asunto.

  Las citas tenían lugar en un taller mecánico llamado “Torres Servicio”, lugar donde se acondicionaban los vehículos utilizados para transportar drogas.

Policía investiga el laboratorio

   Durante su declaración ante el Tribunal del distrito Sur de Nueva York, Devis Rivera Maradiaga dijo que, en fecha no especificada, “Metro” concertó otra reunión con él para discutir sobre el laboratorio de drogas ubicado en los cerros del departamento de Cortés.

  Fuentes Ramírez le manifestó a Rivera Maradiaga su preocupación por el hecho de que la policía de San Pedro Sula estuviera investigando el laboratorio, el cual operaba en una propiedad de un comerciante local llamado Fuad Jarufe.

  A través del hijo del alcalde de Choloma, “Polito Crivelli”, Fuentes Ramírez se había enterado de la investigación. Supo que José Miguel Handal Pérez (a) “Chepe” Handal, le dijo a Crivelli del asunto a objeto de que procediera a manejar a la policía para evitarlo. Advertía Handal que cualquier investigación establecería la relación del laboratorio con Geovanny Fuentes Ramírez.

  Por ello, Fuentes le pidió a Rivera que a través de sus contactos averiguara sobre la posible investigación del laboratorio. Rivera Maradiaga contactó a Carlos Valladares, de la policía de investigaciones, quien se encargaría de la averiguación.    

Los envíos de droga

  El testimonio de Devis Rivera Maradiaga también versó sobre los envíos de droga que, según dijo, se recibieron cargamentos en varias partes del país, los cuales arribaron a los departamentos de Cortés, Gracias a Dios, Yoro, áreas en Santa Rosa de Copán, incluyendo El Espíritu, Copán; San Esteban, Olancho; entre otros.

 Durante el testimonio se habló en especificó de tres envíos de droga en los que Fuentes Ramírez estuvo involucrado.

  En primer término, dijo que, en 2011, él se comunicó con Geovanny Fuentes Ramírez a través de “Metro” para informarle que la cocaína procedía de Venezuela y para que escoltara la carga. Se trataba del primer trabajo de Fuentes y Rivera juntos.

  Refirió que el avión transportaba entre 425 y 530 kilos de cocaína que fueron desembarcados en el Valle de Sico y luego llevados a una finca en la vereda El Tigre, ambas localidades del departamento de Colón. Luego la carga se llevó a El Espíritu, Copán.

  Todos los hombres iban armados, Fuentes Rivera con AR-15, Glock verde con selector; Metro con lanzagranadas y pistola dorada; Rivera Maradiaga con AR15 y 93R. El resto del equipo también estaba armado. Acotó que Geovanny también llevaba un pequeño lanzagranadas conocido como "El Moñito" o "El Mono" para ayudar a proteger las drogas.

  Narró que “Metro” llevó un carro con compartimentos secretos que estaban llenos de armas para brindar seguridad al cargamento de drogas. La cocaína se contaba en la finca y se colocaba en compartimentos secretos dentro del NPR (tipo de camión que suele tener aproximadamente 12 pies de largo). Geovanny Fuentes Ramírez tenía tres o cuatro vehículos adicionales por seguridad y dijo que viajaría detrás del camión. La previsión era que, si se encontraba con un puesto de control policial, llamaría a sus contactos, específicamente al comisionado de policía Martínez para que la policía retirara el puesto de control.

  Rivera Maradiaga dijo al tribunal que el cargamento fue entregado a los hermanos Luis y Arnulfo Valle Valle, en El Espíritu (Copán) en su finca. Rivera Maradiaga pagó a Metro y a Fuentes Ramírez entre USD 60.000 y  USD 70.000 en persona para este envío.

  Seguidamente, a instancia de los fiscales, Devis Rivera Maradiaga hizo referencia a otro envío de cocaína, el cual tuvo lugar 3 o 4 meses después del segundo envío. Dijo que se comunicó con Fuentes Ramírez a través de “Metro” pidiéndole que se trasladara a Tocoa a recibir otro envío.

  El avión de la droga transportaba entre 500 y 700 kilos de cocaína y llegó a San Esteban, Olancho, a una pista de aterrizaje clandestina controlada por Fredy Nájera (un exrepresentante del Congreso que se declaró culpable en Estados Unidos con quien Riviera traficaba).

  Se trataba de una cocaína que a Rivera le había vendido Rafael Sierra, uno de los líderes del cartel de Rentería, la cual vendieron luego a los hermanos Valle Valle y entregada en El Espíritu, Copán.

  A su arribo a destino, la cocaína fue llevada a un rancho en Zamoro, Colón donde se encontraban Geovanny Fuentes Ramírez, “Metro”, el camionero y el colombiano de Rentería (“Yuca”).

 Por este cargamento, Rivera Maradiaga pagó Geovanny Fuentes Ramírez en efectivo y en persona.

 El tercer envío a que se hizo referencia en el juicio durante el testimonio de Rivera Maradiaga, el cual ocurrió en 2012, el cual se hizo en otro avión cargado de cocaína procedente de Colombia, el cual quería que Fuentes Ramírez lo recibiera.

  El avión llevaba entre 425 y 500 kilos de cocaína y aterrizó en una pista clandestina junto al río en Baracoa, en el departamento de Cortés, en una zona conocida como “Tapón de los Ojos”, la cual estaba bajo el control de Geovanny Fuentes Ramírez. La droga la recibió “Jack”, un narcotraficante guatemalteco que luego la iba a vender a mexicanos que, a su vez, la venderían en Estados Unidos.

   El avión aterrizó en la franja y Fuentes Ramírez transportó la carga en camión a los hermanos Valle en El Espíritu, Copán, quienes luego se lo entregaron a “Jack”, quien pagó a Rivera Maradiaga el 10 por ciento de la cocaína. Rivera usó después la cocaína para pagar Fuentes y a Metro.





viernes, 19 de marzo de 2021

Fiscales de Nueva York aseguran que el presidente de Honduras recibió sobornos de narcotraficantes y quería acceso a la cocaína de Fuentes Ramírez

   Este viernes la fiscalía y la defensa dieron sus argumentos finales, el juez Kevin Castel instruyó al jurado y se iniciaron las deliberaciones. La próxima semana se conocerá el veredicto.

Por Maibort Petit

   En el juicio contra Geovanny Fuentes Ramírez, que duró dos semanas y donde salieron a relucir acusaciones contra los presidentes de Honduras del siglo XXI, el fiscal federal Michael Lockard dijo ante el jurado en sus argumentos de cierre que  el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, aceptó sobornos de un narcotraficante entre los años 2013 hasta 2019.

   Según Lockard, Geovanny Fuentes Ramírez sostuvo reuniones con Juan Orlando Hernández en dos ocasiones en 2019 y en esos encuentros el acusado le pagó sobornos para lograr seguridad para él , sus asociados y la mercancía (droga) que transportaban desde Honduras a los Estados Unidos.

   A lo largo del juicio se escucharon a varios testigos que señalaron que el presidente hondureño recibió coimas de varios narcotraficantes, incluyendo al acusado, Fuentes Ramírez.

   Juan Orlando Hernández llegó al poder en 2014, luego de haber ejercido como presidente del Congreso de la República. En 2017 se reeligió y su nombre vinculado a narcotraficantes, empezó a salir a la luz pública cuando su hermano, Tony Hernández, fue juzgado y hallado culpable de delitos de narcotráfico en Nueva York donde enfrenta una condena máxima de cadena perpetua.

   Hasta esta fecha, Juan Orlando Hernández no ha sido acusado formalmente por los fiscales, aunque aparece en la acusación de Fuentes Ramírez como co-cooperador #04. El presidente ha negado de manera reiterado las acusaciones en su contra.

   De acuerdo a la investigación de la Fiscalía de Nueva York, el acusado sostuvo reuniones con Juan Orlando Hernández hasta 2019, y continúo pagando sobornos para mantener sus privilegios en Honduras. Esta información fue lograda por las autoridades debido a dos reuniones que tuvo Fuentes Ramírez con Devis Leonel Rivera Maradiaga, exlíder del cártel de los Cachiros en la cárcel donde ambos se encuentran arrestados en Manhattan.

   La fiscalía hizo énfasis en el hecho que el presidente de Honduras recibía coimas de Fuentes y otros y que además quería tener parte de la cocaína propiedad del acusado.

  Recordó Lockard que Fuentes Ramírez tenía un laboratorio de drogas ubicado en Cerro Negro cerca de Puerto Cortés, y que el mandatario Juan Orlando había expresado al acusado que quería cocaína para exportarla a través del puerto. El fiscal dijo que "El acceso al laboratorio del acusado valdría millones ".

   Pero el acusado no tenía relaciones exclusivamente con el presidente de Honduras, sino con varios miembros del Ejército que formaban parte de los funcionarios con quienes aspiraba realizar operaciones de blanqueo de capitales provenientes del narcotráfico.

Juan Orlando Hernández no se escapa 

    En documentos presentados esta semana por los fiscales en el caso de  Juan Antonio "Tony" Hernández, un ex-congresista hondureño, juzgado por su participación en negocios de narcotráfico, la Fiscalía estadounidense sostiene que Juan Orlando Hernández, hermano mayor de Tony, tenía participación en operaciones de drogas desde hace mucho tiempo, y sostienen que su ascenso al poder político del mandatario fue financiado por narcotraficantes a cambio de protección para sus actividades criminales.

   Los fiscales sostuvieron que Tony Hernández era un congresista hondureño que, junto con su hermano Juan Orlando Hernández, desempeñó un papel de liderazgo en una violenta conspiración de narcotráfico patrocinada por el estado”.

   Los alegatos contra el presidente de Honduras, dado a conocer en el caso de Tony Hernández se reforzaron en el proceso contra Geovanny Fuentes Ramírez cuando uno de los testigos sostuvo que  Juan Orlando Hernández dijo que metería drogas en las narices de los gringos, al tiempo que recibía sobornos de los narcos como condición para no ser extraditados.

   El fiscal insistió que Fuentes Ramírez traficaba toneladas de cocaína a los Estados Unidos, que tuvo su laboratorio de drogas, custodiado por hombres armados y que solía ​​comprar y pagar a policías y políticos de su país para mantener su negocio de drogas rentable.

"De hecho, sostuvo el fiscal,  Fuentes Ramírez entregó  dinero en efectivo en un trato corrupto con el futuro presidente de Honduras, traficó kilos de cocaína a Miami, se asoció con cárteles, compró policías y asesinó gente".

  El fiscal dijo que Fuentes empezó trabajando con Metro, primo de los hermanos Javier y Leonel Rivera, ambos del cártel de los Cachiros. 

  Acotó que "cuando el trabajo en Miami fracasó, abrieron un laboratorio de drogas en Cerro Negro. En Honduras un kilo de cocaína vale unos $ 9000 dólares,  que se puntiplica en los Estados Unidos"

  Agregó que Fuentes Ramírez le contó a Leonel Rivera sobre su laboratorio, en la gasolinera de Rivera. Asimismo, le dijo sobre la redada en su laboratorio. "Pero debido a los contactos del acusado con policías corruptos, sacó las drogas y además,  asesinó al policía".

   Refirió el fiscal el testimonio del contador, cuyo nombre ficticio es José Sánchez, quien aseguró frente al jurado que sabía sobre el laboratorio. "Jarufe lo envió allí con dinero en efectivo. En ambas ocasiones lo detuvo la seguridad armada. No los caficultores".

   También hizo mención al testimonio de Jorge Medina, el ingeniero agrónomo de Ganaderos que testificó que  Fuentes Ramírez había pagado para que no no investigarán en dos oportunidades y le dio un soborno a a Barahona para callarlo.

  Según el testimonio, Sánchez dijo que en 2013 Juan Orlando Hernández había designado a Barahona y se postuló para la presidencia. 

    Para la época de la postulación de Hernández, Los Cachiros pagaron enormes sumas de dinero a Juan Orlando Hernández, a Pepe Lobo y a Manuel Zelaya para que les ofrecieran protección y no los extraditaran a los Estados Unidos.

 Igualmente, sostuvo que Ricardo Álvarez, quien sería el vicepresidente de Honduras, también recibió sobornos.

   Sánchez vio a Juan Jarufe, al acusado y Juan Orlando Hernández reunirse, Juan Orlando Hernández  se llevó $ 15,000 en efectivo y de paso quería tener acceso a la cocaína del acusado. 

   El fiscal federal comentó que  Juan Orlando Hernández dijo que le daría al imputado el número de celular de su hermano Tony Hernández, quien  estampó los kilos (de cocaína) con sus propias iniciales.

  Agregó que debido a que los Cachiros no invirtieron en el laboratorio de drogas de Fuentes, éste se asoció con Juan Orlando Hernández y su hermano, Tony Hernandez.

  Entre otros aspectos, el fiscal señaló que Fuentes Ramírez mató a un mecánico de botes, para congraciarse con los Cachiros a quienes el mecánico se jactaba de robar. Entonces el imputado comenzó a trabajar con Leonel Rivera: un cargamento de 500 kilos del colombiano Vargas R. También participó en un envío aéreo a las pistas de aterrizaje de Freddy Najara. El acusado lo transportó, armado con lanzagranadas.

  Frente al jurado, el fiscal advirtió que además de haber estado relacionado con los Cachiros, Fuentes Ramírez trabajó con el cártel de Sinaloa bajo el mando del Chapo Guzmán en un envío de unas tres toneladas de cocaína. 

  Para esa época, Fuentes y Metro se convirtieron e rivales de Los Cachiros y fue entonces cuando el acusado intentó matar a Devis Leonel Rivera.

  Fue entonces cuando Devis Leonel Rivera se convirtió en cooperador del gobierno de Estados Unidos,.

  El fiscal sostuvo además que en teléfono celular del acusado, aparecen los números del presidente y el del vicepresidente de Honduras. Tiene decenas de oficiales policiales y militares. 

   Acotó que "la evidencia muestra que el acusado conspiró para traficar drogas a los Estados Unidos, con armas de fuego. Él es culpable".



 









miércoles, 17 de marzo de 2021

Las mil y una fechorías de Geovanny Fuentes Ramírez, según el narcotraficante, Devis Leonel Rivera Maradiaga

  Asesinatos, torturas, secuestros, sobornos al presidente y expresidente, serían algunos de los delitos cometidos por quien hoy se siente en el banquillo de los acusados de la corte de Manhattan.

Por Maibort Petit 

  Durante el juicio que en la Corte del distrito Sur de Nueva York se le sigue a Geovanny Fuentes Ramírez, el exlíder del cártel “Los Cachiros”, Devis Leonel Rivera Maradiaga, presentó testimonio —convocado por la fiscalía— y dio a conocer su relación con el acusado, así como los múltiples crímenes en que participó y que tuvieron que ver con asesinatos a rivales y sobornos a presidentes hondureños, a cambio de protección por sus actividades delictivas.



   Rivera Maradiaga aseguró que Geovanny Fuentes Ramírez en complicidad con otros, secuestró y torturó brutalmente al oficial de policía responsable de la investigación y allanamiento del laboratorio propiedad del imputado, el cual estaba ubicado en el departamento de Cortés. Refirió que el narcotraficante José Miguel Handal Pérez, alias “'Chepe Handal” le informó previamente a Fuentes Ramírez acerca del allanamiento.

   Sobre este hecho, Rivera dijo que aproximadamente 3 o 4 meses después del allanamiento del laboratorio de drogas, Melvin Sanders (a) “Metro”, organizó una reunión con Fuentes Ramírez en un negocio de San Pedro Sula.

  De acuerdo al testimonio rendido ante la Corte, Fuentes Rivera cuando fue informado por Handal del allanamiento que planeaba la policía, sacó toda la droga del laboratorio y fue así como en la operación las autoridades no encontraron nada que inculpara a Fuentes Rivera. Según dijo Rivera, con estas confesiones Fuentes Ramírez sólo buscaba ganarse su confianza.

  Rivera Maradiaga indicó que Geovanny Fuentes Ramírez le informó que había atrapado al policía que lo investigaba cuando este se encontraba en la discoteca Metro en Choloma.

  Fuentes Rivera y otros habrían llevado al policía a Ticamaya, —sostiene Rivera Maradiaga— un pueblo entre San Pedro Sula y Choloma, a un lugar baldío cerca de la laguna de la localidad, y allí lo torturaron, lo golpearon, le pusieron una bolsa de plástico en la cabeza a modo de capucha. Contó que el policía lloró y les pidió que no lo mataran porque tenía una hija pequeña, pero Fuentes ni los otros se conmovieron y le clavaron alfileres en los dedos, lo golpearon en la cabeza con un rifle. Finalmente lo mataron de tres disparos en la cabeza.

  Detalló que mientras el policía era torturado, confesó que estaba investigando a Fuentes Ramírez, a “Metro” y a los dueños de la propiedad donde se ubicaba el laboratorio, habiéndose determinado que el empresario no estaba involucrado en el laboratorio y que acababa de alquilar el terreno.

Los negocios con los del gobierno y el Chapo

  Del mismo modo, dio a conocer que un extesorero del gobierno hondureño de la administración de Roberto Micheletti, de nombre Javier Hernández Mejía y conocido como “Javier Choloma”, acusado en Honduras por lavado de dinero, tuvo que ver con un cargamento de drogas enviado desde Colombia junto con “Los Cachiros” y Geovanny Fuentes Ramírez.

   Igualmente, informó que Fuentes Ramírez mantuvo un encuentro con el narcotraficante Juan Guzmán, primo “El Chapo” Guzmán en San Pedro Sula. Precisó que Melvin Sanders, alias “Metro” y Fuentes vendieron por lo menos tres cargamentos de cocaína a Guzmán.

  Entre las revelaciones de Devis Rivera Maradiaga destacó el hecho de que habría pagado a los pandilleros para asesinar a rivales de la droga, entre ellos, el socio comercial de Geovanny Fuentes Ramírez, "Metro". El acusado proporcionó a los pandilleros y asesinos uniformes de policía y policías militares para asesinar a sus enemigos. Destacó que muchas de las armas que utilizó Fuentes Ramírez eran suministradas por un miembro activo del ejército de Honduras.

   Rivera Maradiaga también testificó que, en 2012, “Los Cachiros” sobornaron al presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, con USD 250.000 dólares en aprox. 2012. El dinero fue entregado a la hermana del mandatario, Hilda Hernández.

 Pero según el testimonio de Rivera Maradiaga, también el expresidente, Manuel Zelaya, recibió de Los Cachiros en 2016, USD 500.000 pidiéndole que nombre a su primo como Ministro de Seguridad. Otros USD 500.000 de los Cachiros habrían ido a dar a manos del actual vicepresidente, Ricardo Álvarez, durante la campaña electoral. El hermano del mandatario, Tony Hernández, supuestamente recibió USD 50.000.

  En un encuentro casual de Rivera Maradiaga con Geovanny Fuentes Ramírez en una cárcel de Estados Unidos, este último le dijo al primero que poco antes de su arresto, Juan Orlando Hernández había intentado comprar la compañía de Fuentes por USD 13 millones. Por su parte, Geovanny Fuentes Ramírez le refirió a Rivera Maradiaga, que en otra ocasión se había reunido con Hernández y el empresario Fuad Jarufe en una casa en Choloma, donde el hoy acusado intentó sobornar al actual presidente hondureño con USD 18.000 a cambio de evitar ser arrestado.

El otro asesinato

  Melvin Sanders alias “Metro”, le pidió en 2012 a Geovanny Fuentes Ramírez,

   En 2012, Metro le pidió a Devis Rivera Maradiaga que lo ayudara a investigar el asesinato de su hermano, quien habría sido dado de baja por haber tomado cocaína en consignación y no la pagó.

  “Metro” quería valerse de los contactos de Fuentes Ramírez en la policía para investigar. Rivera Maradiaga también intentó averiguar a través de sus fuentes policiales en San Pedro Sula, pero no tuvo éxito.

  Entre tres y cinco meses después, Geovanny Fuentes Ramírez, “Metro”, Devis Rivera Maradiaga, la seguridad de Metro y un oficial de policía de nombre, Juan Manuel Ávila Meza —expolicía hondureño que espera por sentencia por cargos de narcotráfico en Estados Unidos— mantuvieron un encuentro para discutir sobre los asesinos que habían matado al hermano de Metro.

  Tiempo después Melvin Sanders encontró a los asesinos de su hermano a quienes atraparon Fuentes Ramírez, el propio “Metro” y el ex policía Ávila Meza. Los llevaron a la región de Naco, en el departamento de Cortés, donde los torturaron y asesinaron. Rivera Maradiaga precisó que Geovanny Fuentes Ramírez los roció con gasolina y les prendió fuego.

  De acuerdo al testimonio de Devis Leonel Rivera Maradiaga, Geovanny Fuentes Ramírez le habría pedido USD 20 mil para el pago de los asesinatos.

El barco y los aviones

   En otra parte de su testimonio ante la corte, Rivera Maradiaga hizo mención a algunos de los medios de transporte utilizados por Geovanny Fuentes Ramírez para llevar a cabo los envíos de droga.

   Dijo que el acusado transportó base de cocaína a Honduras en uno de sus barcos, el cual estaba estacionado en el “Encantilado Marine” en el departamento de Cortés, cuando Metro, las mujeres invitadas por este último, Fuentes Ramírez, los hermanos Rivera Maradiaga y su seguridad, se reunieron.

   Fuentes le mostró el compartimiento secreto del barco utilizado para ocultar la droga. Se trataba de una embarcación que había pertenecido a Rivera y había pasado de mano en mano.

   También se conoció que los aviones usados para el narcotráfico por Fuentes Ramírez y un narcotraficante de Guatemala conocido como “Jack”, estaban registrados en Estados Unidos.

La defensa de Geovanny Fuentes Ramírez no pudo evitar que la fiscalía presentara evidencias que involucran al presidente de Honduras en un caso de narcotráfico

   El abogado del Geovanny Fuentes Ramírez trató de evitar que el gobierno presentará pruebas en el juicio que lleva 7 días. que comprometan, aún más, a su defendido.

Por Maibort Petit

  La defensa de Geovanny Fuentes Ramírez hizo todo lo posible para que la fiscalía no presentará una serie de evidencias en el juicio que se le sigue en la Corte del Distrito Sur de Nueva York y en el que, hasta la fecha, dos testigos aseguraron que el actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, mantuvo encuentros con el narcotraficante.
   El ex-contador de la empresa arrocera Graneros Nacional de Honduras, que ahora actúa como testigo protegido y que, durante el proceso, aparece identificado con el nombre ficticio de “José Sánchez”, aseguró que vio y estuvo presente cuando el mandatario centroamericano cobrara sobornos mensuales por un monto de unos USD 10 mil, equivalentes a la moneda local de 250 mil lempiras.

  Precisó el testigo que las conversaciones entre Geovanny Fuentes Ramírez y Juan Orlando Hernández, giraban en torno a operaciones con drogas y la protección de los cargamentos de cocaína. En pocas palabras, en el juicio habría salido a relucir que el presidente hondureño supuestamente cobraba sobornos por permitir el narcotráfico en el territorio del país bajo su jurisdicción.

   Pero esta no sería la única alusión que Hernández se hace en este proceso, pues en la acusación contra Fuentes Ramírez, se hace mención al mandatario centroamericano como co-conspirador 04[1]. También Devis Leonel Rivera Maradiaga, exlíder del cártel 'Los Cachiros', aseguró que el presidente recibía los cargamentos sin que la DEA se enterara[2].

Juez ordena entrega de pruebas

   El 3 de marzo de 2021, el juez del Distrito Sur de Nueva York, P. Kevin Castel, ordenó que la fiscalía entregara de inmediato, en caso de no haberlo hecho, todas las comunicaciones, incluidos textos, correos electrónicos, fotos, grabaciones de voz o video, a la defensa de Geovanny Fuentes Ramírez. Esto en alusión a la carta del gobierno remitida el 2 de marzo de 2021 y/o la carta de la defensa del 3 de marzo de 2021.

  Igualmente, el magistrado determinó la fiscalía debía proporcionar a la defensa cualquier traducción del material, sea o no completa u oficial y, asimismo, identificar a la defensa y al Tribunal todo aquello que pretenda presentar como prueba en el juicio.

   El tribunal autorizó a la defensa a contratar los servicios de hasta cuatro intérpretes de español para escuchar, transcribir y traducir el material entregado por el gobierno, a una tasa que no exceda los USD 105 por hora.

  El juez reiteró en su decisión que el juicio contra Fuentes Ramírez, seguía sigue programado para el 8 de marzo de 2021.

Fiscalía responde al juez

  El 4 de marzo de 2021, la fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Audrey Strauss, le remitió una comunicación al juez P. Kevin Castel, en respuesta a la orden emitida por el magistrado de entregar a la defensa de Geovanny Fuentes Ramírez, el material que vaya a ser usado como evidencia durante el juicio de este último.

   La fiscalía le acotó al tribunal que el Material al que se hace referencia en la carta del gobierno del 2 de marzo de 2021, relacionado con registros relacionados con una cuenta de iCloud y una cuenta de Instagram, había sido presentado al abogado defensor de Fuentes Ramírez antes de la presentación de dicha carta, incluidos los anexos propuestos y traducciones.

  Del mismo modo, Audrey Strauss le refirió al juez Castel, que la fiscalía produjo en la misma fecha de la comunicación (4-3-2021), borradores de traducciones de un número limitado de chats y una imagen de la cuenta de iCloud que no introduciría en el juicio, con lo que se completaba la producción de traducciones relacionadas con la citada cuenta (o cualquier otro material).

  Reiteró lo señalado en carta del 3 de marzo, de que el gobierno no ofrecía ninguno de los materiales mencionados en la carta del abogado defensor del 3 de marzo, consistente en correos electrónicos de la prisión y llamadas del acusado.

   Finalizó informando al juez que ese día también entregarían copias de todas las evidencias propuestas por el gobierno.

Gobierno pidió rechazar pedido de la defensa

  En la misma fecha, 4 de marzo de 2021, la fiscal Audrey Strauss le solicitó al juez P. Kevin Castel, rechazar el pedido de la defensa de Geovanny Fuente Ramírez de excluir del juicio el testimonio del Testigo-2.

   Para sustentar su solicitud, la fiscalía esgrimió, en primer término, que la defensa disponía de tiempo suficiente para prepararse para el testimonio del referido Testigo-2. Esto en virtud de que el material de 3500 de Testigo-2, que el gobierno estaba produciendo en esa misma fecha (4-3-2021) constaba apenas de 12 páginas de notas informativas, además de que los temas de su testimonio, como se describía en la carta sellada, eran limitados. Del mismo modo, precisó que la intención de la fiscalía era llamar al Testigo-2 cerca del final del caso, por lo que el abogado defensor tendría tiempo adicional para prepararse.

  En segundo lugar, la fiscal Strauss le manifestó al juez Castel que, incluso antes de la presentación de ese día, el acusado y su abogado conocían al Testigo-2 y, por lo tanto, no se trataba de un "testigo civil previamente no revelado".

   Recordó el gobierno que los días 21 y 26 de enero de 2021, presentaron notas de un interrogatorio de Javier Rivera Maradiaga en el que se discutió sobre el Testigo-2, incluidas algunas áreas de su potencial testimonio. Posteriormente a esto, la defensa solicitó comunicaciones que involucraban, entre otros, al Testigo-2, y el Gobierno presentó esas comunicaciones tan pronto como las obtuvo el 1 de febrero de 2021. Además, subrayó la fiscal, el acusado conoce personalmente al Testigo-2 desde hace años.

   En tercer lugar, la fiscalía advirtió que sus divulgaciones no fueron "tardías”, pues el Tribunal no fijó una fecha límite para la producción del material 3500. No obstante, recordó que el gobierno comenzó a producir el material 3500 para otros testigos en noviembre de 2020 y produjo sustancialmente todo el material para testigos de juicio a principios de enero de 2021. “La producción de 12 páginas adicionales de notas para un testigo adicional días antes del juicio y más de una semana antes de que el testigo testifique no es una base para la exclusión o el aplazamiento”.

Tribunal advierte que no está permitido grabar el juicio

  El 12 de marzo de 2021, el juez P. Kevin Castel, ordenó, sujeto al castigo por desacato al tribunal, que no se realizara ninguna grabación de audio o video o la difusión de una grabación de ninguna parte del juicio contra Geovanny Fuentes Ramírez.

  En tal sentido, el magistrado recordó que la Regla Civil Local 1.8 establece que “nadie más que los funcionarios de la Corte involucrados en la conducción de asuntos de la Corte lo hará (…) (b) hacer una grabación de audio o video de cualquier procedimiento o cualquier comunicación con el Tribunal, empleado del Tribunal o cualquier persona que actúe bajo la dirección del Tribunal (…)".

   Del mismo modo, el juez determinó que el público que desee ver el juicio contra Geovanny Fuentes Ramírez puede asistir a la sala de audiencias 23B y si esta estuviere llena, puede presenciarlo en la sala de audiencias 11D. De estar esta última también llena, se debe dar aviso a la Corte, a objeto de que se habilite una segunda sala adicional.

 Finalizó recordando que no se pueden establecer comunicaciones telefónicas en la corte.
















[1] Venezuela Política. “El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández fue nombrado en la apertura del juicio del narcotráfico Geovanny Fuentes Ramírez en NYC”. 9 de marzo de 2021. https://www.maibortpetit.info/2021/03/el-presidente-de-honduras-juan-orlando.html



[2] Venezuela Política. “Testigo de la fiscalía asegura que vio reuniones entre narcotraficantes y el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández”. 16 de marzo de 2021. https://www.maibortpetit.info/search/label/Geovanny%20Fuentes%20Ram%C3%ADrez



martes, 16 de marzo de 2021

Testigo de la fiscalía asegura que vio reuniones entre narcotraficantes y el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández

Por Maibort Petit

  Un contador que trabajó para la empresa arrocera Graneros Nacional de Honduras aseguró ante un jurado de Nueva York que vio y estuvo presente en reuniones en las que se encontraba el acusado de delitos de narcotráfico, Geovanny Fuentes Ramírez, y el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, que cobrara sobornos mensuales por un monto de unos 10 mil dólares o 250 mil lempiras.

   El testigo, que usó el nombre ficticio de José Sánchez testificó ante la justicia de Estados Unidos luego de escapar de Honduras alegando que su vida estaba en peligro debido al conocimientos de hechos que involucraban al actual mandatario de Honduras.

  El contador afirmó que presenció dos reuniones entre el presidente del país centroamericano, Juan Orlando Hernández, y un supuesto narcotraficante  Fuentes Ramírez quien le pagó sobornos al jefe de Estado. 

  El testigo dijo que en los encuentros entre el presidente Juan Orlando Hernández y el acusado Fuentes Rincón se habló de negociaciones de drogas, incluyendo la protección de los cargamentos de cocaína y la recepción de los envíos en el país centroamericano. 

 Geovanny Fuentes Ramírez está acusado por el gobierno de los Estados Unidos de haber traficado toneladas de cocaína desde Honduras a Norteamérica.  

  De acuerdo al testimonio, el acusado le habría dado dinero al mandatario en varias oportunidades. Sostuvo que mensualmente, el mandatario, que para la época era candidato a la presidencia por el año 2013, iba a la oficina principal de Graneros Nacionales para recoger el dinero, y que solía llevar dólares para que la empresa se los cambiara en lempiras y así blanquear el dinero proveniente de la venta de las drogas.

  Durante su testimonio, Sánchez informó al jurado que huyó de Honduras en 2015. Trabajó por 15 años como contador de Graneros Nacionales. Aseguró que la empresa de arroz servía para blanquear dinero proveniente del proveniente del narcotráfico. 

  El presidente Juan Orlando Hernández aparece en la acusación contra Geovanny Fuentes Ramírez, como co-conspirador- 04. Según los fiscales del distrito sur de Nueva York hicieron mención del nombre del mandatario en repetidas ocasiones, durante el interrogatorio de Sánchez, así como también durante la testificación de Devis Leonel Rivera Maradiaga, ex líder del cartel 'Los Cachiros', quien aseguró el el presidente recibía los cargamentos sin que la agencia antidrogas estadunidense (DEA) se enterara. 

  Rivera Maradiaga se entregó a las autoridades estadounidenses en 2015. Tenía dos años colaborando con la DEA como agente encubierto y las evidencias aportadas fueron usadas en el caso del hermano del actual presidente, Tony Hernández, juzgado en Nueva York por delitos de narcotráfico y a la espera de sentencia prevista para el 23 de marzo de 2021. 

  El acusado, Fuentes Ramírez fue arrestado en Miami en 2020 y en su caso realza la figura de Juan Orlando Hernández como acusado. El mandatario ha negado repetidamente las acusaciones y ha dicho que es objeto de una campaña en su contra creada por narcotraficantes que se vieron perjudicados por su política de lucha contra las drogas. Por ahora el mandatario no ha sido acusado formalmente.

  Según los fiscales federales, Hernández aceptó sobornos por parte de narcotraficantes como Rivera Maradiaga y Fuentes Ramírez para financiar su campaña electoral a la presidencia.  

  Los sobornos habrían sido pagados a cambio de permitir el tráfico de drogas en Honduras y proteger a los narcos del arresto y la extradición. 


martes, 9 de marzo de 2021

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández fue nombrado en la apertura del juicio del narcotráfico Geovanny Fuentes Ramírez en NYC

   La fiscalía informó al jurado sobre la reunión de un contador con el presidente Hernández y un narcotraficante en las que se planeaba enviar cocaína a Norteamérica. 

Por Maibort Petit

  Este martes se realizó la apertura del juicio del presunto narcotraficante, Geovanny Fuentes Ramírez, acusado de traficar toneladas de cocaína a los Estados Unidos y de haber sobornado a policías, militares para lograr la seguridad de las drogas y evitar su extradición a EE. UU. En este caso, el juez Kevin Castel permitió que los fiscales incluyeran como argumentos de la acusación al presidente de la República de Honduras, Juan Orlando Hernández quien habría recibido dinero de las drogas para su campaña electoral. 

  En sus argumentos de apertura, la fiscalía dijo al jurado que Fuentes Ramírez había traficado a EE. UU. toneladas de cocaína. En su negocio, el acusado pagó "decenas de miles de dólares" en sobornos al presidente, Juan Orlando Hernández a cambio de una promesa de protección y apoyo militar para su negocio de narcotráfico en 2013, cuando éste era presidente del Congreso y candidato a la presidencia.

   El fiscal Jacob Gutwillig afirmó en su presentación que Fuentes Ramírez entre las pruebas que presentarán está el testimonio de un contador, José Sánchez quien manejaba un negocio de arroz a través del cual el acusado lavaba el dinero proveniente de las drogas. 

   Sánchez testificará sobre su experiencia con Fuentes Ramírez y sobre el shock que para él significó que el acusado se reuniera entre 2013 y 2014  con el mandatario hondureño para planificar enviar cocaína a los Estados Unidos.

  De acuerdo a la fiscalía, se identifica a Juan Orlando Hernández, de 52 años, como "CC-4" (co-conspirador 4) del acusado, y aseguró que ayudó a Fuentes Ramírez a enviar cocaína a Estados Unidos, usando como intermediario a su hermano menor, Juan Antonio "Tony" Hernández.

  "Tony" Hernández, de 42 años, fue hallado culpable de narcotráfico "a gran escala" en Nueva York en octubre de 2019, y su sentencia, aplazada varias veces, está prevista para el 23 de marzo. Puede ser condenado a una pena máxima de cadena perpetua.

   En la acusación, se señala que en un encuentro con Fuentes Ramírez, "CC-4 dijo que quería hacer que la agencia antidrogas estadounidense (DEA) pensara que Honduras estaba combatiendo el narcotráfico, pero que en realidad eliminaría la extradición e iba a 'meter la droga en las narices de los gringos'".

"El acusado (Fuentes) estaba excitado de contar con la protección de CC-4 y acordaron trabajar con CC-4 y su hermano (Tony) para importar cocaína a Estados Unidos", dijo la fiscalía.

  Juan Orlando Hernández ha sido señalado en otra ocasión de haber recibido dinero del narcotráfico para pagar su campaña. Ocurrió durante el juicio de Tony Hernández, cuando un testigo contó que presenció una reunión en 2013 donde el exjefe del cártel de Sinaloa Joaquín "Chapo" Guzmán entregó un millón de dólares en efectivo a "Tony" para la campaña presidencial de su hermano José Orlando.

La defensa trata de descalificar a los testigos

  En la apertura del juicio, la defensa afirmó que Geovanny es inocente y que la fiscalía no tiene pruebas contundentes para acusarlo, salvo el testimonio de un narcotraficante asesino que lo está señalando para lograr rebajar su sentencia.

  El abogado, Eylan Shulman dijo que Geovanny está acusado de poseer armas, pero aclaró que es cierto que las tiene y las llevaba consigo para "defenderse en un país donde la violencia es muy alta" y obliga a los empresarios a tener incluso hasta guardaespaldas.

  Dijo que el gobierno quiere hacer creer a los miembros del jurado que por conocer varios narcotraficantes, "Geovanny es uno de ellos". Destacó que uno de los narcos es justamente, Devis Rivera Maradiaga a quien calificó como un asesino que ha reconocido frente a la corte que asesinó a más de 78 personas. 

 Sostuvo que el testigo del gobierno [Rivera] mató desde jueces, miembros de su propia familia, hasta generales hondureños que luchaban contra el narcotráfico. Rivera no debió haber sido promovido como testigo porque es un hombre que es capaz de mentir para lograr cualquiera de sus objetivos, incluyendo su libertad.

  La defensa aseguró que el gobierno no tiene pruebas para probar la culpabilidad del acusado "no hay fotos con las armas con Geovanny".

  Asimismo, advirtió que el gobierno mostrará fotos del teléfono del hijo de Fuentes Ramírez con supuestas imágenes de dinero y armas que pertenecen a Geovanny, argumentando que no deben ser tomadas en serio porque en la era de las redes sociales las fotos pueden venir de cualquier lugar.

    Shulman también desacreditó el testimonio del contador, José Sánchez diciendo que a cambio de su testimonio el gobierno de Estados Unidos le dará asilo político. En ese sentido, recalcó que $25 mil dólares era lo que necesitaban para sobornar al presidente de Honduras.

  Geovanny Fuentes Ramírez, de 50 años, fue arrestado cuando intentaba salir de Miami en 2020 y se declaró "no culpable" de los cargos de conspiración para contrabandear cocaína a los Estados Unidos y cargos relacionados con armas.

  El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández ha negado repetidamente la acusación, según la cual  había aceptado millones en sobornos de narcotraficantes. 

   Los fiscales federales acusaron a Hernández, quien ha sido presidente desde 2014, de utilizar a oficiales del orden público y militares hondureños para proteger a los narcotraficantes.

     Hernández fue un aliado clave de los Estados Unidos tanto durante las administraciones de Barack Obama como la de Donald Trump.