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lunes, 19 de julio de 2021

El Foro de Sao Paulo, según Hilda Molina: Se trata de una organización surgida a la medida de los intereses y objetivos de Fidel Castro y su proyecto expansionista

Por Maibort Petit

  El Foro de Sao Paulo es una organización regional creada a instancia de Fidel Castro, quien impulsó al expresidente de Brasil, Luz Inácio “Lula” Da Silva, —para ese entonces solamente líder del Partido de los Trabajadores y candidato presidencial— a promoverla y conformarla con el objetivo de servirle de plataforma a su proyecto expansionista, así como de fuente de financiamiento.
  Así lo refiere Hilda Molina, médica neurocirujana cubana que conformó el grupo de fundadores del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN) de Cuba y fue diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular de la isla que, en 1994, rompió con Fidel Castro y su movimiento. En la actualidad reside en Argentina.

  Molina subraya que Fidel Castro se planteó desde 1959, dos objetivos fundamentales, primero, someter al pueblo cubano; y segundo, colonizar a América Latina.

Castro se vale de Lula Da Silva

  Vislumbrando la caída de la Unión Soviética, desde 1988 o antes, Castro comenzó a visualizar la manera de financiar y darle sustento a su proyecto. Previendo la debacle que se avecinaba, en 1989 convenció a Lula Da Silva de conformar la organización.

  Molina explica que Fidel Castro para desarrollar su proyecto expansionista por toda Latinoamérica, primero buscó hacerlo por la vía armada, para lo cual la conformación de grupos guerrilleros era la estrategia. El fracaso de esta vía lo llevó a seguir la batalla de las ideas, y formó guerrilleros ideológicos que se encargan de llevar la revolución por el continente de manera silenciosa.

  Castro vio el Lula Da Silva el vehículo para cumplir sus objetivos, pues para ese entonces el brasileño aspiraba a la presidencia de su país y, aunque perdió dichos comicios, sí atendió el llamado del dictador cubano y en 1991 materializaron la idea.

  Indica Hilda Molina que en esa fecha se reunieron en Sao Paulo 68 organizaciones integradas por subversivos de los más variados perfiles de 22 países de América Latina y el Caribe. La denominación de Foro de Sao Paulo la recibió la organización en su segunda reunión llevada a cabo en 1991.

Objetivos del FSP

  Advierte Molina que detrás del Foro de Sao Paulo siempre ha estado la mano de Fidel Castro, el castrismo y sus intereses.

  A través de su integrante en el grupo, el Partido Comunista, Cuba era el único integrante de la organización que ostentaba el poder al momento de su conformación.

  Igualmente, destaca Hilda Molina, el estado mayor del FSP nació en Cuba dirigido por Fidel Castro y siempre ha estado radicado en Cuba.

  Indica que el plenario del Foro de Sao Paulo se reúne periódicamente para desarrollar agendas confeccionadas por el castrismo, las cuales son aprobadas casi literalmente. Estas decisiones y declaraciones deben ser cumplidas por los integrantes en el ámbito internacional y también en sus países respectivos de acuerdo a sus particularidades.

   Hace mención a los objetivos del FSP y Molina cita en primer lugar, realizar la revolución socialista en el continente, valiéndose, ya no de la lucha armada, sino de la vía electoral. “Llegar al poder por vías democráticas y después desmantelar las instituciones propias de la democracia”, es el fin.

  Tal objetivo expansionista, el FSP lo lleva a cabo mediante su brazo político, constituido este por los “guerrilleros ideológicos”, quienes han infiltrado e infiltran los ámbitos de la sociedad, “construyendo con su revolución silente, el poder político”, refiere Molina.

   Luego hace mención al segundo objetivo, el cual es la subversión social y política de la región. Para e lo, sostiene, el castrismo cuenta con su brazo armado conformado por las sucesivas generaciones de guerrilleros ideológicos que se han formado a instancias de la dictadura cubana. A ellos les corresponde protagonizar protestas violentas para vandalizar, desestabilizar y sembrar el terror.

   El tercer objetivo es económico, siendo el Foro de Sao Paulo una importante fuente de dinero ilícito para el régimen cubano, sobre todo cuando algunos de sus integrantes se encuentran en el poder.

  Como cuarto objetivo del FSP, Hilda Molina enumera el espionaje, alertando que el Foro ha resultado de gran valor para los eficaces servicios de inteligencia del castrismo.

  Hilda Molina recuerda que Venezuela con Hugo Chávez a la cabeza, fue en 1998 el segundo país del FSP en llegar al poder por la vía democrática. Es en esa etapa —dice— que “Fidel Castro y su castrismo mutan transformándose en la dictadura regional llamada Socialismo del Siglo 21, Castro-Chavismo, que hoy avanza en su objetivo de colonizar América Latina”. 


lunes, 3 de mayo de 2021

Siria y no Cuba: El modelo con el cual destruyeron la democracia venezolana

   Se trata de un proceso diseñado desde hace mucho tiempo, incluso, desde antes de la incursión de Hugo Chávez en el panorama venezolano, pues él sólo fue el instrumento de una estrategia que llevaba años proyectada.

Por Maibort Petit

   La grave crisis que padece Venezuela en todos los órdenes sin que, hasta la fecha, las iniciativas adoptadas para restituir el sistema democrático, tanto a lo interno como lo externo, hayan dado resultado, obedecería a un mal diagnóstico de la misma, lo cual ha derivado en propuestas de solución equivocadas y la agudización del problema. Quien así lo considera es Joseph Humire, experto en seguridad global, especializado en el análisis de amenazas transregionales en el hemisferio occidental del Centro para una Sociedad Libre y Segura (SFS, por las siglas en inglés de Center for a Secure Free Society).
  Explica Humire que, en 2017, cuando la crisis venezolana estaba en su punto más neurálgico, decidieron darle un vuelco a los análisis que hasta el momento se había, formulado hasta el momento, los cuales acusaban a Cuba como la responsable de dirigir el colapso de Venezuela y, además, de presentar sólo como criminal al régimen de Nicolás Maduro. Un mal diagnóstico que a ojos del experto ha llevado al fracaso de todas las iniciativas para acabar con la tiranía que gobierna el país suramericano. Luego de una serie de estudios el SFS ha desarrollado una exposición denominada “Venezuela, de crisis a conflicto” que se han propuesto difundir a objeto de que todos comprendan lo que en realidad ocurre en el país.

  Humire sustenta su mensaje en dos premisas, la primera, que no se trata de una amenaza con conflicto convencional y, por tanto, no requiere fuerza militar para atenderlo; y la segunda, que el venezolano es mucho más que un régimen criminal —sin que esto signifique el régimen no recurra al crimen— sino que lo utiliza como método, mas no como objetivo.
  “Están usando el crimen organizado, las redes ilícitas, como herramientas para llegar a otro fin con una visión geopolítica que ni siquiera nace en Venezuela, no es propio de Hugo Chávez ni de Nicolás Maduro, sino que viene específicamente del Medio Oriente. Esto no vino de Cuba, esto no es la estrategia de Cuba, sino de Siria”, sostiene.

  Se remite a Gamal Abdel Nasser, ex-presidente egipcio entre 1954 y 1970, como el personaje de la historia que guarda más similitudes con el finado mandatario venezolano, Hugo Chávez, precursor de la revolución bolivariana que llevó al caos a Venezuela. Sus historias, asegura, son idénticas, destacando del primero la conquista que hizo de Siria sin un solo disparo, algo que logró con la implementación de una estrategia asimétrica, construyendo una identidad socio-cultural, ganando y manipulando a los pueblos árabes. A través de ella constituyó la República Árabe Unida, anexionándose a Siria, bajo la premisa de que no existe frontera ni soberanía, sino que eran un país Pan-árabe.
Los antecedentes

  Y en tal sentido refiere que Hugo Chávez aplicó esta estrategia en la implementación de revolución bolivariana, aprendiéndola, no de Fidel Castro —lo que no quiere decir que no haya trabajado de cerca con Cuba— sino de personeros sirios. Cuba participó en la ejecución, no en el diseño.

   Pero advierte que el finado presidente fue sólo el implementador del proyecto que busca implementar la revolución bolivariana en toda Latinoamérica como simulación de la Gran Colombia de Simón Bolívar, pues se trata de una idea que tiene mucho más tiempo en gestación. En este sentido recuerda que a Venezuela han arribado tres migraciones masivas provenientes de Siria, la primera, en el siglo 19, en 1880, por efecto de la agresión otomana a la comunidad cristiana maronita; la segunda, en 1910, cuando los turcos arremetieron contra el pueblo de Armenia; la tercera, en los años 60 del siglo 20, cuando se instala la dictadura en Siria y luego durante la guerra civil en Líbano.

  En esta última ocasión, comienzan a infiltrarse entre los refugiados ciertos actores subversivos, entre ellos Nehemet Chagin Simón, conocido en Venezuela como “Simón el Árabe”, quien en 1964 ayuda a escapar a líderes del Partido Comunista de Venezuela (PCV) del Cuartel san Carlos, donde estaban presos por su colaboración con cubanos que buscaban implementar las guerrillas en el país.

  Luego llega entre los años 60 y 70, el padre de Tareck El Aissami, Zaidan Amin El-Aissami “El Mufi”, con el propósito de enseñar a los comunistas cómo hacer una revolución con otras estrategias y tácticas, sin necesidad de recurrir a las fuerzas armadas. Se buscaba implementar la táctica denominada “comparmentalización”, consistente en la utilización del propio equipo, la propia red, para crear división y conquistar más terreno. “Así es como el partido Baaz conquistó Siria y después a Irak”. Del padre de Tareck El-Aissami, aprende Chávez l táctica para expandir su revolución bolivariana.

  Como dato curioso, Joseph Humire apunta que más de 350 mil venezolanos viven en Siria en la región de As Suwayda, conocida como la pequeña Venezuela, mientras en Brasil solamente hay 280 mil venezolanos.

  Destaca Humire que As Suwayda es el corazón del pueblo venezolano Siria y que esta red migratoria actúa como un comando de control de todos aspectos ilícitos que unen el régimen con Irán, Hezbollah, Rusia. “Para comprender todo lo relativo a Álex Saab, a Hezbollah, etc., es necesario conocer lo que sucede en As Suwayda”, subraya.

El protagonismo de Tareck El-Aissami

  Todo este antecedente le sirve a Joseph Humire para resaltar el papel que en esta historia juega Tareck El-Aissami, quien se perfila a su modo de ver como un hombre con gran poder, incluso, superior al del propio Nicolás Maduro. Recuerda que este maneja cadenas de migración históricas que han construido la revolución bolivariana y agrega que, si no fuera por su línea familiar, no habría existido Hugo Chávez ni Nicolás Maduro. “No existiera la revolución bolivariana si no fuera por los refugiados sirios”.
   Humire lleva más de una década estudiando a Tareck El-Aissami, análisis que varió de rumbo a partir de 2017, cuando dejó de lado el mapeo típico del personaje, concentrado en sus negocios, actividades ilícitas, conexiones, etc., y se enfiló hacia su biografía, su historia.

   Recuerda que un asesor diplomático de la embajada de Venezuela en Irak documentó la vinculación de las redes de El-Aissami con los consulados de Venezuela en el Medio Oriente y miembros de grupos terroristas, especialmente Hezbollah. La conclusión es que el asunto sobrepasa el mero suministro de pasaportes a terroristas, sino que apunta a la construcción de identidades e historia a personas que necesitan tener presencia en dos lugares al mismo tiempo. “Al ver los apellidos se puede ver claramente que estaban construyendo dinastías”. Son las familias más poderosas de Siria y Líbano que están relacionadas de una manera muy íntima con el gobierno de Venezuela y eso fue el propósito, construir una doble identidad.

  Todo esto fue perfectamente diseñado y el papel de Tareck El-Aissami es fundamental, pues sus vínculos con Hezbollah son determinantes.

sábado, 6 de junio de 2020

Exclusivo: Documento prueba alta injerencia de Ramiro Valdés Menéndez en PDVSA

   En una comunicación el expresidente de petrolera estatal pidió al militar cubano su mediación para retirar 300 millones de euros de sus propios haberes en un banco de la isla. El firmante de la misiva está bajo la custodia del régimen desde 2018, acusado por delitos de corrupción. 

Por Maibort Petit 
@maibortpetit

    En 2016, la presidencia de Petróleos de Venezuela S.A., para entonces en manos de Eulogio Del Pino,  envió una carta  a Ramiro Valdés Menéndez, Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, para solicitar "sus buenos oficios para poder retirar 300 millones de euros de los haberes que la empresa mantenía en el Banco Internacional de Comercio (BICSA), institución bancaria de intermediación financiera de la República de Cuba". 
Nicolás Maduro y Ramiro Valdés (Foto cortesía )
 Del Pino pidió a Valdés Menéndez su apoyo a objeto de que requiriera a la directiva del BICSA “evaluar” el retiro de los citados 300 millones de euros que le pertenecían a PDVSA.

  Resulta inverosímil ver los términos en los que el presidente de la empresa más importante de Venezuela, prácticamente solicita el permiso del comandante y alto jerarca de la dictadura cubana, para retirar parte del dinero propiedad de la filial de la estatal, PDV Caribe, depositado en la referida institución. Una diligencia que en cualquier economía se haría directamente ante la entidad sin tener que pedir el permiso o autorización gubernamental.

El pedido a Ramiro Valdés

   El 18 de enero de 2016, Eulogio Del Pino, para la fecha presidente de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) remitió la comunicación identificada con el código JDG-2016-0007, dirigida a Ramiro Valdés Menéndez, Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, para exponerle que por designación del presidente de la república, Nicolás Maduro Moros, integraba el gabinete económico del gobierno, siendo una de las funciones que se le habían encomendado, coordinar la consecución de recursos financieros para “enfrentar y solventar el impacto de la crisis económica, derivada en parte por la abrupta y sostenida caída de los ingresos petroleros”.
  Le refirió que tal situación comprometía estratégicamente el desarrollo de las actividades productivas de la principal industria venezolana, así como el desarrollo de los programas económicos y sociales que adelanta el gobierno.

   Del Pino le solicitó al comandante de la revolución cubana “su valioso y extraordinario apoyo a fin de que requerir a la directiva del Banco Internacional de Comercio (BICSA), evaluar el retiro de 300 millones de euros de los haberes constituidos en la cuenta que la filial PDV Caribe tiene en dicha institución bajo la cuenta N° 45325010723100/0407650072310040”.

  Se instruyó a Valdés para que la transferencia de los 300 millones de euros se efectuara a la cuenta que Petróleos de Venezuela S.A. mantiene en el Novo Banco S.A., en Lisboa, Portugal, identificada con el Swift/BIC Code BESCPTPL.

  El banco beneficiario era Novo Banco S.A.-Madeira Branch, cuyo Switft es BESCPTPLOSF, mientras que el IBAN del beneficiario es PT50 0007 0903 0009 5081 9003 0 y el número de cuenta de PDVSA en la entidad 9030 9508 1900.

  Eulogio Del Pino le manifestó a Valdés que estaba a su disposición en caso de que estimara que el caso debía ser tratado personalmente, por lo que estaría a su disposición en el momento en que funcionario cubano lo considerara.


El BICSA

   El portal Ecured[1] informa que el Banco Internacional de Comercio (BICSA) “es una institución bancaria con el propósito de realizar operaciones de intermediación financiera y de otro carácter en el campo de las finanzas en divisas, conforme a las regulaciones del Banco central de Cuba”.

La página agrega que el BICSA surgió para negociar con instituciones bancarias y compañías extranjeras además de efectuar las operaciones en divisas.
  El capital social autorizado fue de 10 millones de pesos cubanos, equivalentes para la fecha a igual cantidad de dólares estadounidenses, representados en 10 mil acciones nominativas de mil pesos cubanos pagadero en su equivalente en marcos alemanes (posteriormente euros).

  El capital suscrito fue de un millón de pesos cubanos pagaderos en marcos alemanes al tipo de cambio para la fecha de la constitución del banco.

  BICSA está ubicado en La Habana y se constituyó mediante la escritura número 49/93 de fecha 29 de octubre de 1993.

Chávez oficializó la participación de Valdés en Venezuela

  En enero de 2010, el finado expresidente, Hugo Chávez, anunció que Ramiro Valdés, para entonces ministro de Tecnología cubano, estaba en Venezuela a objeto de dirigir la comisión técnica que haría frente a la crisis eléctrica que afecta al país, reseñó el portal Infobae[2].
"Ellos (los cubanos) lo han tenido (el problema eléctrico) muy grave en otras épocas (...) Está con nosotros al frente de esa comisión uno de los héroes de la revolución cubana, el comandante Ramiro Valdés", dio a conocer Chávez sin precisar más detalles al respecto.

   La información la dio el difunto mandatario durante el undécimo aniversario de su llegada al poder, el 2 de febrero de 1999, al tiempo que explicó que la participación de Valdés fue un ofrecimiento del también fallecido exdictador cubano, Fidel Castro, quien envío una comisión técnica encabezada por Valdés para ayudar a solventar el problema eléctrico que padecía —y aun padece— Venezuela.

Noticia mal recibida

  Pero el optimismo manifestado en el difunto mandatario y sus seguidores, no se replicó en el resto de la sociedad venezolana, toda vez que mientras desde el oficialismo se le daba la bienvenida al comandante cubano y loaron su papel en la revolución cubana, otras voces en Venezuela se levantaron en contra de la referida “colaboración” y protestaron por la presencia y participación del militar antillano en los asuntos del país.

  Ramiro Valdés se sumó así a los miles de funcionarios cubanos que se desempeñan en diferentes áreas de la administración pública venezolana, aun en aquellas de carácter estratégico como la salud, identificación, inmigración y la seguridad, presumiéndose además, su presencia en la principal industria venezolana: la petrolera.

  Una nota de la BBC Mundo recoge declaraciones de Luis Alfonso Dávila, expresidente del Congreso de la República y excanciller de la administración de Chávez, quien estimó en ese entonces (2010) la presencia cubana en Venezuela en unos 60 mil funcionarios.

  Los opositores a la medida, cuestionaron la aducida experiencia de Ramiro Valdés en materia de restricciones eléctricas y recordaron que el haber del militar en la administración cubana ha tenido que ver más bien con asuntos de seguridad. "Sí, me extraña mucho, porque es fundador del G2 (servicios de inteligencia) de Cuba, fue ministro del Interior, tiene experiencia en seguridad. Por otra parte, Cuba tiene un retraso muy grande en materia eléctrica en relación con Venezuela, los especialistas cubanos no tienen nada que ofrecerle a los venezolanos", refirió Américo Martín.

  Del mismo modo el comunicólogo, Antonio Pasqualli, subrayó que la experiencia de Valdés era en materia de censura de comunicaciones e internet. "Tengo años denunciando las injerencias en este país de ese individuo (…) Logró venderle a Hugo Chávez todas las estaciones comunitarias que tenemos en el país, algunas de ellas con comisario político incluido cuando el comprador no era de toda confianza (…) Este hombre declaró en un Congreso hace dos años, y cito, que 'internet es un invento de Occidente para el exterminio de la humanidad'"[3].

¿La verdad detrás del asunto?

  En un artículo publicado en el portal Cuba, Democracia y Vida, Huber Matos Araluce se une al coro de voces que cuestiona la supuesta experticia de Ramiro Valdés en materia eléctrica, dado que su verdadera especialidad es el espionaje y la represión.

  Matos Araluce asoma la posibilidad de que la auténtica razón del viaje del militar cubano a Venezuela haya sido “orquestar un negocio lucrativo para el castrismo: instalar plantas generadoras de electricidad que consumen una cantidad considerable de combustible”.

  Y agrega: “En este plan, como en otros, pretenden que millones de dólares sean transferidos de Venezuela a Cuba por concepto de asesoría, compra e instalación de plantas eléctricas”.

  De cualquier manera, el articulista advierte que el viaje del comandante castrista a Venezuela no necesariamente tenía que obedecer a una sola razón, alertando que la renuncia de tres ministros, las protestas por el cierre de la televisora RCTV podía haber tomado por sorpresa al alto mando cubano y encendido las alarmas en la isla.

“Ramiro Valdés ‘en su tiempo libre’ puede supervisar de primera mano el aparato de espionaje y represión que los castristas montaron y dirigen en Venezuela. Su presencia allí hará menos necesarios los frecuentes viajes de Chávez a Cuba cada vez que necesita instrucciones; hay que guardar las apariencias de la independencia”[4].  

  Ante las críticas, Hugo Chávez Frías, eludió las explicaciones y se limitó a emitir sus acostumbradas frases descalificatorias a sus adversarios. “A la burguesía le da piquiña cuando hablamos de Cuba. ¡Vamos a hablar de Cuba por todos lados! ¡Viva Cuba, viva Cuba, viva Cuba!”, reseñó una nota de El Estímulo publicada en marzo de 2019 en la que se recordaba la visita de Valdés con el propósito de contribuir a la solución del problema eléctrico[5].

  En el portal KonZapata, también el periodista Juan Carlos Zapata aseguró en uno de sus “Konfidenciales”, que “el hombre del G-2”, el papel de las visitas de Valdés en Venezuela desde 2010, nada tenía que ver con la solución a la crisis eléctrica, sino con afinar la intromisión del gobierno cubano en asuntos de inteligencia. “(…) en 2010 arribó y que a ofrecer apoyo ante la crisis eléctrica que entonces afloraba. Ya se ve en qué derivó la crisis eléctrica con Maduro. Su papel era y es otro: la inteligencia cubana. Y lo cierto es que Ramiro Valdés es todo un poder en Venezuela, si llega al punto del control que impone y ejerce la inteligencia cubana en la Fuerza Armada, en la estructura estatal, en la estructura del PSUV, y más allá”[6].

  La citada nota de El Estímulo refiere que Ramiro Valdés volvió a Venezuela en marzo de 2019 pero en esta ocasión el objetivo no era solucionar la crisis eléctrica, sino para neutralizar las acciones del presidente de la Asamblea Nacional y presidente encargado de la república, Juan Guaidó, además de someter a la población venezolana. Esto ocurrió, paradójicamente, durante un mega apagón que mantuvo a Venezuela en la oscuridad por varios días, una situación que el gobierno adjudicó a un sabotaje orquestado por la oposición venezolana. La Asamblea Nacional, por el contrario estima que la crisis eléctrica del país obedece a la corrupción y la ineficiencia que acabó con las industrias venezolanas durante los veinte años de la revolución.

  En la reseña, se recoge la opinión de la investigadora cubana, María Werlau, quien en su libro sobre Cuba y Venezuela, dice que Ramiro Valdés —creador del sistema de inteligencia cubano junto a la KGB— dirigió la toma del espacio cibernético venezolano y la penetración venezolano y la penetración de los organismos de represión, así como del entrenamiento de los colectivos armados.

  Werlau sostiene que Cuba tomó el control de las bases de datos venezolano, de PDVSA, CANTV, ministerios y organismos de seguridad. Refiere que también su diseño el denominado carnet de la patria, los pasaportes, registros, migración y el servicio de identificación. “Además, concluyó que han desarrollado una ‘ciberrepresión’ sofisticada con la cual saben lo que hacen los opositores en los medios y redes sociales, monitorean los correos electrónicos de los opositores, saben dónde están”.

Valdés ideólogo de los cambios en PDVSA

  El documento que presentamos en estas páginas revela cómo desde Cuba se deciden asuntos fundamentales en la industria petrolera, tal como la disposición de los haberes de la empresa.

  El Estímulo, refiere igualmente, que Ramiro Valdés fue el responsable de los cambios operados en PDVSA, habiéndose iniciado la presencia cubana en la estatal luego del paro petrolero de 2002, fecha en la que arribó al país personal cubano que se encargó de la toma de las operaciones navieras y de la recuperación del cerebro electrónico de la empresa que, hasta ese momento, había estado en manos de la compañía estadounidense SAIC. Desde entonces, comenzó la incursión cubana en Petróleos de Venezuela.

  La nota recuerda que Socorro Hernández —una de las actuales rectoras del Consejo Nacional Electoral— cuando se desempeñaba como directora ejecutiva de Automatización, Informática y Telecomunicaciones (AIT) de PDVSA, participó en la XII Convención y Expo Internacional de La Habana, Informática 2007 la cual encabezó Ramiro Valdés, quien para el momento ejercía como ministro de Informática y Comunicaciones en el gobierno antillano. Socorro pasó de PDVSA a integrar el gabinete ministerial como titular de la cartera de Telecomunicaciones e Informática y, posteriormente, la presidencia de la CANTV, desde donde saltó al organismo electoral. El Departamento del Tesoro la sancionó por su presunta relación con los fraudes electorales tenidos en los comicios venezolanos, así como incurrir en la censura a los medios de comunicación y corrupción en los programas de distribución de alimentos.

  Cabe apuntar que Socorro Hernández mantuvo siempre a su lado a Dicsa Chacón, hermana de Jesse Chacón, quien tenía a su cargo el manejo de las relaciones de PDVSA con Cuba en lo atinente al área tecnológica, mientras que en la CANTV se desempeñó como gerente de transición al socialismo.

  El 18 de diciembre de 2008, Valdés suscribió con Rafael Ramírez, a la sazón exministro de Petróleo y expresidente de PDVSA, un memorando de entendimiento para crear la empresa socialista de capital mixto Guardián del Alba S.A. que se encargaría de fabricar soluciones tecnológicas integrales en las áreas de AIT supuestamente para alcanzar una plena soberanía tecnológica. PDVSA Industrial (51 por ciento accionario) y la empresa cubana Albet S.A. (49 por ciento de las acciones) se encargaron de crear la citada compañía, administrar sus activos y asegurarse de su buen funcionamiento. La nueva compañía construiría software con el ánimo de reducir el pago de licencias, mantenimiento, servicio técnico por más de USD 500 millones al año. Se estimó que la empresa comenzaría a funcionar en enero de 2009.

  Sobre Albet S.A., una nota de El País[7] que recoge el testimonio de cubanos disidentes, indica que esta compañía maneja los sistemas del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME), llegando a ser su poder de tal magnitud que no se permite el acceso de venezolanos al área en que se centraliza el manejo de los datos obtenidos. “También son cubanos los sistemas informáticos de la presidencia, ministerios, programas sociales, servicios policiales y de la petrolera estatal PDVSA, mediante la empresa mixta Guardián del Alba”.

   La venta de estos servicios antillanos a Venezuela —refiere la reseña periodística— es obra de Valdés, al tiempo que sepone en duda la calidad de esta prestación. Se alerta del desconocimiento acerca de la cifra exacta de personal cubano operando en el país, manejándose solamente algunas aproximaciones sobre su participación en áreas de salud, deporte, cultura y agricultura, pero “No hay datos oficiales sobre los que trabajan en el sector eléctrico, de la construcción, en informática, en asesoría al gobierno y en otras áreas”, lo que incluye a la petrolera estatal.

   La nota, publicada en marzo de 2014, cita declaraciones del exgeneral retirado y colaborador de Chávez, Antonio Rivero, quien estimaba para la fecha una presencia cubana en Venezuela de más de cien mil personas, “entre ellos 3.700 funcionarios de su servicio de inteligencia, el G2. ‘Nada más en seguridad y defensa, estimamos que puede haber unas 5.600 personas’.  Y afirma que hay cubanos en las bases militares más importantes del país”.

   En materia petrolera, Rivero dijo entonces que el subsidio a la isla por parte de Venezuela estaba en el orden de los 3.600 millones de euros anuales, a razón de más de 100 mil barriles de crudo diarios.

Sobre los costos para Venezuela

  Transparencia Venezuela[8] subraya que Cuba subcontrató a nombre del país a empresas transnacionales para llevar a cabo los trabajos encomendados y para proveer los servicios que se suponen debían estar en sus manos.

   En este sentido refirió que el contrato la identificación de los venezolanos con la empresa Albet Ingeniería y Sistemas y sobre el cual pesan cláusulas de confidencialidad tuvo un alto costo difícil de estimar dada la gran diversidad contratos por diversos montos suscritos, los cuales se calculan en unos USD 1.400 millones. El paso de Onidex a Saime, también estuvo a cargo de esta empresa, mientras la actualización de este último en 2005 fue responsabilidad de la corporación cubana Copextel. “El diseño del nuevo organismo de identificación fue aprobado por José Lavandero, funcionario de la UCI cubana, quien en la práctica fue el padre de la nueva institución venezolana. El documento de creación del Proyecto Identidad señala que el plan tenía un costo de 91,5 millones de dólares y comprendía la ‘solución tecnológica completa’ para la modernización del ente. Para esta etapa —informaron entonces las autoridades—, se aprobó un crédito adicional de 135,9 millones de dólares. Aun así, año tras año se siguen destinando recursos a este fin en el presupuesto nacional”.

  En 2008 se suscribió con Albet un nuevo contrato para la cédula de identidad por USD 172,2 millones, encargándose a Cuba desde las tarjetas hasta el software para manejarlas.

  Agrega la reseña de Transparencia que el plan de modernización del sistema de identidad venezolano le ha costado al país entre 2009 y 2014, alrededor de USD 630 millones. Una cifra a la que se suman USD 783,5 millones que Albet informó ante el Sistema Económico Latinoamericano entre 2004 y 2010. “Si se toman en cuenta las cifras contenidas en el presupuesto nacional, la de los créditos adicionales, las establecidas en los contratos y las expuestas por la compañía, se llega a un cálculo de 1.413 millones de dólares asignados a la asesoría cubana en materia de identidad”, detrás de la cual el nombre de Ramiro Valdés siempre ha rondado.

¿Quién es Ramiro Valdés?

  Nacido el 28 de abril de 1932 en Artemisa, locación perteneciente a la provincia de La Habana, Ramiro Valdés Menéndez es un militar y político cubano, proveniente de las filas de los veteranos de la de denominada revolución cubana que comenzó el 26 de julio de 1953. Integró el grupo que asaltó el Cuartel Moncada cuando contaba con 21 años de edad.

   Participó en el asalto a la prisión de la Isla de Pinos y en mayo de 1955 fue amnistiado por la administración de Fulgencio Batista dadas las presiones populares que operaban en su favor.

   Se trasladó a México desde donde se preparó para para participar en la expedición del Granma que desembarcó el 2 de diciembre de 1956 con 82 expedicionarios. Formó parte de la lucha insurreccional en la Sierra Maestra. Fue protagonista de la invasión a occidente.

  Fue ministro del interior (1961-1968) y (1979-1985), posición desde la cual adoptó fuertes medidas de represión contra la disidencia y los opositores políticos.  

  Desde el año 1976, Valdés Menéndez ostenta en grado militar honorífico de Comandante de la Revolución.  

   En la actualidad es vicepresidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de Cuba, cargo en el que fue ratificado durante el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) como miembro del Buró Político, instancia a la que ha perteneció desde su constitución hasta 1986, luego del comité central.

   Igualmente, entre el 31 de agosto de 2006 y el 6 de enero de 2011 se desempeñó como ministro de la Informática y las Comunicaciones.

   Ha sido diputado a la Asamblea Nacional desde su fundación. También ha tenido responsabilidades como jefe de la Seguridad del Estado, viceprimer ministro jefe del Sector de la Construcción. Es tenido como héroe de la República de Cuba[9] [10].

CITAS

[1] Ecured. Banco Internacional de Comercio SA. https://www.ecured.cu/Banco_Internacional_de_Comercio_SA



[2] Infobae. “Hugo Chávez recurrió a Cuba para solucionar la crisis energética”. 3 de febrero de 2010. https://www.infobae.com/2010/02/03/498741-hugo-chavez-recurrio-cuba-solucionar-la-crisis-energetica/

[3] BBC Mundo. “Polémica en Venezuela por ministro cubano”. 4 de febrero de 2010. https://www.bbc.com/mundo/economia/2010/02/100203_2236_venezuela_cuba_energia_gm

[4] Cuba, Democracia y Vida. “ Ramiro Valdés en Venezuela: razones y consecuencias” http://www.cubademocraciayvida.org/web/print.asp?artID=10381

[5] El Estímulo. “Cuba y Valdés, protagonistas del colapso eléctrico en Venezuela”. 16 de marzo de 2019. http://www.elestimulo.com/blog/cuba-y-valdes-protagonistas-del-colapso-electrico-en-venezuela/       

[6] KonZapata. “Ramiro Valdés” 20 de marzo de 2019. https://konzapata.com/movil/tag/ramiro-valdes

[7] El País. “Las relaciones desmedidas”. 30 de marzo de 2014. http://www.elpais.com/internacional/2014/03/28/actualidad/139602665_272257.html

[8] Transparencia Venezuela. “Más de un millardo de dólares en planes de identidad con Cuba”. https://transparencia.org.ve/project/mas-de-un-millardo-de-dolares-en-planes-de-identidad-con-cuba/

[9] Latin American Studies, Miembros del Consejo de Estado. http://www.latinamericanstudies.org/cuba/consejo-estado-08.htm

[10] Ovario. “ramiro Valdés Menéndez: El verdugo de Cuba”. https://ovario.wordpress.com/2010/02/05/ramiro-valdes-menendez-el-verdugo-de-cuba/

viernes, 29 de diciembre de 2017

En Cuba el narcotráfico siempre ha sido una actividad para obtener divisas

Por Maibort Petit
@maibotpetit

El régimen de los Castro, al igual que los movimientos guerrilleros y los gobiernos totalitarios, se vale del tráfico de drogas como un mecanismo de financiamiento. Aunque tales señalamientos siempre ha sido difícil de comprobar, surgen elementos que revelan las relaciones y mecanismos implementados por los dictadores de la isla caribeña para obtener recursos que le permitan su supervivencia en el tiempo.
El narcotráfico ha sido una actividad delictiva que durante años ha servido para financiar tanto a movimientos guerrilleros como a regímenes totalitarios y comunistas cuando se han visto aislados en el concierto de las naciones por sus prácticas antidemocráticas o su imposición por la violencia como mecanismo para mantenerse en el poder o ejercer presión sobre la colectividad como es el caso de los primeros grupos.

El proceso de paz colombiano sirvió para hacer oficial lo que era vox populi en el mundo entero: Las FARC, como el resto de la guerrilla de la nación neogranadina se valían del tráfico de drogas para financiar sus actividades.

Regímenes como el venezolano, desde tiempos del fallecido Hugo Chávez hasta la administración de su heredero, Nicolás Maduro, al parecer, como se deduce de investigaciones llevadas a cabo en instancias judiciales y policiales en los Estados Unidos, dan cuenta de la incursión de grandes jerarcas de estos gobiernos en actividades delictivas de esta naturaleza. El caso de los familiares de la pareja presidencial venezolana, conocido como el de los “narcosobrinos”, pone de anteojo el uso arbitrario del poder para delinquir y enriquecerse indebidamente, tanto de los miembros de la cúpula gubernamental como de su entorno.

Caso aparte ha sido el cubano, el cual durante más de medio siglo ha logrado evadir toda investigación y ha sabido sortear las acusaciones que en algunos momentos han surgido señalándolo de mantener vínculos con el narcotráfico. De todos los señalamientos, en mayor o menor medida, ha logrado salir incólume y nada en concreto ha podido probarse en su contra pese a que desde varios países se señaló a Fidel Castro de haber contribuido al narcotráfico en América Latina. A la final poco o nada podía comprobarse.

Así había sido por lo menos hasta hace poco, cuando dos personajes cercanos tanto a Fidel Castro como al narcotraficante colombiano, Pablo Escobar, a saber John Jairo Velásquez alias “Popeye”, jefe de sicarios del finado jefe del Cartel de Medellín, reveló en su autobiografía los nexos que supuestamente mantendrían los hermanos Fidel y Raúl Castro con la red de narcotráfico tejida desde Cuba hacia México y los Estados Unidos.

Los detalles de la operación

Fragmentos del libro de “Popeye”, “El verdadero Pablo”, han sido dados a conocer por la prensa colombiana y en ellos el autor refiere la manera cómo se estableció la triangulación desde la isla caribeña para llevar adelante las actividades de narcotráfico con la anuencia del difunto dictador cubano y ahora con la de su sucesor y hermano.

Es más, Velásquez asegura que era Raúl Castro la persona encargada de recibir los cargamentos de droga toda vez que era quien estaba al frente del ejército cubano, al tiempo que agregó que en cada vuelo se despachaban entre 10 mil 12 mil kilos de estupefacientes con la mirada complacida de Fidel Castro. Refiere una nota del diario La Prensa de Nicaragua, publicada el 29 de noviembre de 2016.

A Popeye no lo amedrentan los señalamientos de que es sumamente difícil creerle a una persona con su prontuario cuando intenta involucrar a un líder mundial y, entonces salta al ruedo con la advertencia de que él no niega sus crímenes pero tampoco dejará que se catalogue de “líderes” a unos dictadores como los Castro.

Y para ilustrar sus acusaciones refiere una anécdota:

“A mí me puede llamar bandido, no hay problema. Pero le voy a contar más. A mi Pablo Escobar me envía al aeropuerto de México, del D.F., a encontrarme con el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. Sí, así como lo escucha. A él le entregué una carta de parte de Pablo Escobar, es carta era para Fidel y Raúl Castro. Pablo Escobar le estaba pidiendo a Fidel un submarino ruso para llevar la droga desde México a La Habana, y con el submarino a Miami”[1], se lee en la nota.

John Jairo Velásquez asegura que Pablo Escobar y Castro entablaron amistad desde los tiempos en que estuvo en Nicaragua, aunque nunca tuvieron contacto personal sino epistolar y a través de terceras personas. El nexo entre ambos surgió mediante el comandante del M19, Álvaro Fayad y del guerrillero colombiano, Iván Marino Ospina. Pero en Infobae se dice que habría sido Jorge Avendaño, alias “Cocodrilo”, a través de Raúl Castro.

La revista Semana dice que fue Avendaño el contacto que permitió a Pablo Escobar relacionarse con Fidel Castro quien gira instrucciones para que la operación se concrete con Raúl Castro.
El Cocodrilo habría viajado a Cuba con un pasaporte falso y coordina todo con Raúl el trabajo que en Semana se describe de la siguiente manera:

“La droga se empacaba en condones y luego se unían varios preservativos en paquetes de un kilo, envolviéndolos en bolsas plásticas que eran selladas con cinta adhesiva. Salía del puerto de Buenaventura navegando hasta las costas mexicanas, donde era recibida por los socios locales; inmediatamente llegaba, era subida a aviones con matrícula mexicana y despachada rumbo a Cuba.

Con el apoyo de las autoridades cubanas, los aviones procedentes de México no tienen problema alguno. Allí, los militares cubanos, al mando del general Ochoa y el oficial Tony la Guardia, bajo instrucciones directas de Raúl Castro, se hacían cargo de la mercancía, custodiándola para posteriormente embarcarla en lanchas rápidas, tanqueadas con gasolina por cuenta de los cubanos, con destino a Estados Unidos, entrando por Cayo Hueso. Las lanchas iban y venían varias veces durante esas jornadas. Ya en costas estadounidenses, la droga era recibida por el ‘Mugre’, quien con su gente la trasladaba a varias caletas, situadas en Kendall, Boca Ratón y el mismo Cayo Hueso. Estas caletas eran casas residenciales, en donde se perforaba el terreno y, en tubos de PVC, para que no se humedeciera la cocaína, se enterraba la droga, esperando a ser distribuida en pequeñas cantidades a los minoristas, para ser comercializada en todo Estados Unidos. Cada caleta tenía capacidad de almacenamiento de hasta 2.000 kilos”[2].

Todo este entramado habría llegado a su fin a raíz de un decomiso efectuado por la DEA — sostiene Popeye — lo levantó un escándalo y significó el fin de la ruta cuando los cubanos detenidos en la operación delataron a los involucrados. Las averiguaciones de la oficina antidroga estadounidense apuntaron hacia el Cartel de Medellín y el gobierno cubano.

En el portal Infobae se amplían las declaraciones de Velásquez en una nota del 28 de noviembre de 2016, en donde manifiesta el beneplácito que experimentó Pablo Escobar sobre sus relaciones de narcotráfico con Raúl Castro. “Pablo (Escobar) estaba feliz con esa ruta (Colombia-México-Cuba-Estados Unidos). Decía que era un placer hacer negocios con Raúl Castro, pues era un hombre serio y emprendedor”.

Y se explayó en detalles refiriendo que esta operación se mantuvo por dos años aproximadamente bajo la conducción de “militares cubanos al mando del general (Arnaldo) Ochoa y el oficial Tony de la Guardia, bajo instrucciones directas de Raúl Castro (…) Esta ruta llenó las arcas del Patrón (como se le llamaba a Escobar), quien se encontraba ilíquido al comenzar los negocios con los cubanos, pues la guerra con el Estado colombiano (para evitar la extradición) le había demandado muchos recursos”[3].

En esta publicación detallan que Popeye aseguró que “los cubanos reciben 2.000 dólares por cada kilo de droga transportada y 200 dólares por cada kilo custodiado”.

La farsa de Fidel

La revista Semana indica que Fidel Castro no permaneció impasible cuando el escándalo que lo involucraba estalló y, en tal sentido, dispuso toda una farsa de investigación a manera de lavarse la cara y, de paso, la de su hermano, Raúl Castro. Se anunció de manera rimbombante que “la Revolución Cubana fue penetrada por el narcotráfico, en manos de unos apátridas y malos hijos, enquistados en el ejército revolucionario”.

Y dispusieron de un chivo expiatorio: el general Arnaldo Ochoa y once personas más que terminaron como los únicos responsables de todo este embrollo. Lo demás es historia, el general Ochoa fue fusilado junto a sus más cercanos colaboradores.

“Ante la comunidad internacional, el gobierno cubano cree haber puesto una cortina de humo al escándalo. Sin embargo, frente a los norteamericanos, la cosa es a otro precio. Me cuenta Pablo Escobar que, en un computador de la CIA y en las oficinas del Pentágono, duerme el caso. Pero no ha muerto, simplemente lo tienen archivado con el sellito de ‘información clasificada’ (…) Después de ese suceso, las comunicaciones entre Fidel Castro y Pablo Escobar tuvieron que silenciarse. No obstante, Pablo propuso a los militares cubanos canjear armas de fabricación rusa por droga, pero éste negocio nunca se concretó”.

Contacto Magazine agrega en nota sin fecha, que lo dicho por Velázquez coincide con lo afirmado por Fidel Castro durante una reunión del Consejo de Estado de Cuba, donde el gobernante la emprendió contra Ochoa y sus socios catalogándolos como “…unos hijos de puta, (al) tratar de mezclar a Raúl en esto”.

En esa ocasión Fidel Castro agregó que “si en algún lugar se sabe lo que hace la gente es en el MINFAR (Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias)”, lo cual corroboraba que lo difícil que habría sido para Ochoa y su gente llevar a cabo actividades de esta envergadura sin que sus jefes lo supieran.

“Desertores y expertos en temas cubanos han indicado que es imposible en Cuba realizar actividades como las que menciona ‘Popeye’ ahora y que se ventilaron en el juicio contra Ochoa y De la Guardia, sin que Fidel y Raúl Castro conozcan tales actividades, debido al absoluto control que ambos ejercen no sólo sobre las fuerzas armadas y los aparatos de inteligencia, sino sobre toda la sociedad cubana (…) Durante el juicio por narcotráfico de Ochoa y De la Guardia, prestó testimonio el entonces jefe de la contrainteligencia militar cubana, quien a una pregunta del fiscal respecto a cómo se había enterado de las operaciones de los acusados, el oficial respondió contradictoriamente que todo comenzó con una ‘orden del comandante en jefe (Fidel Castro)’ para que se investigara el caso (…) Expertos cubanos han comentado que un proceso de investigación de la contrainteligencia militar, por lógica, no empieza con una orden del jefe de Estado, sino al revés, con información que los servicios de inteligencia entregan al gobierno. Agregan que es imposible que un jefe de gobierno sepa más que su jefe de contrainteligencia militar y le ordene que investigue un delito”[4], reza la publicación.

Antecedentes

Pero esta no fue la primera vez que un narcotraficante involucraba al dictador cubano con el narcotráfico.

Ya en 1991 el narcotraficante colombiano, Carlos Lehder Rivas, mientras pagaba condena en una cárcel de Estados Unidos, aseguró que Fidel Castro estaba directamente implicado en el tráfico de estupefacientes, como lo reseñó el diario El Tiempo el 7 de junio del citado año.

Lehder sostuvo ante la televisión británica que él jamás hubiera podido entrar a la isla sin el consentimiento de Castro y agregó que el gobierno antillano permitió que aviones procedentes de Colombia con cargamentos de droga hicieran escala en Cuba para reabastecerse de combustible y de allí proseguir a los Estados Unidos.

La nota de El Tiempo refiere que el programa de la televisión británica investigó el tema y obtuvo las declaraciones de un ex-agente de los servicios secretos cubanos que aseveró haber visto a Fidel Castro ordenar que se creará una compañía cuyo objetivo fuera encubrir el tráfico de drogas.

Dispatches — que así se llama el programa de TV que hizo la entrevista y la averiguación — destacó que “muchos miembros del Ejército cubano fueron responsables de ser utilizados por el Cartel de Medellín para ayudar a transportar hasta seis toneladas de cocaína desde los aviones hacia los barcos con destino a Estados Unidos, con un valor en la calle de unos 150 millones de dólares durante un período de año y medio”[5].

El trabajo periodístico determinó que las evidencias demostraban operaciones de tráfico de drogas en las que se involucraban hasta quince embarcaciones todas las semanas y detalló que el gobierno cubano actuaba como intermediario del narcotráfico desde principios de los años ochenta, “desde que llegó a la isla Robert Vesco, el fugitivo acusado en Estados Unidos de desfalco millonario de fondos mutuos”.

Quería Fidel Castro, de acuerdo a las investigaciones, valerse del narcotráfico como estrategia de guerra contra Estados Unidos y para obtener divisas.

De vieja data

En un viejo artículo de Marcelo Fernández-Zayas reseñado en el portal Guaracabuya, este advertía que era sumamente difícil determinar cuándo Cuba comenzó a involucrarse en el narcotráfico y citaba que algunos, como Rodríguez Menier (Coqui), estimaban que estas actividades tendrían su origen en la década de los años ’70, pero esto es impreciso y por ello él prefería hablar de lo que estaba en capacidad de probar y afirmaba que había comenzado a principios de la década del 80.

Refería que el “colombiano Fabio Vázquez Castaño, vinculado a movimientos insurgentes colombianos logro establecer contacto con Manuel Piñeiro Losada (Barba Roja), director del Departamento América, sección de inteligencia del Partido Comunista Cubano. Vázquez Castaño propuso un negocio que consistía adquisición de armas de Cuba y pagos en cocaína. Piñero, expuso, a los más altos gobernantes cubanos que las drogas con destino a los Estados Unidos eran un elemento desestabilizador del gobierno y sociedad de este país. Al mismo tiempo, la cocaína era el equivalente a moneda convertible y por otro lado se ayudaba a los rebeldes colombianos. El negocio fue aprobado. La más alta jerarquía de Cuba era Fidel Castro, su hermano Raúl y el general y Ministro del Interior José Abrahantes. Aunque los hermanos Castro negaron conocimiento de este negocio, el mismo tenía forzosamente que ser conocido por el jefe de todos los servicios de inteligencia, general José Abrahantes”[6].

Y aunque el gobierno cubano insistía en afirmar que los cargamentos de droga confiscados eran destruidos mediante incineración, en realidad los estupefacientes eran almacenados en los depósitos del Ministerio del Interior, MININT. Quien se encargaba de supervisar la supuesta destrucción era el teniente coronel de apellido Del Rosal, quien estaba casado con una hija del jefe de inteligencia de Cuba, general Ramiro Valdés “Ramirito”. Fuentes de gran credibilidad, según Fernández-Zayas, aseguraron que lo que en realidad se incineraba eran desperdicios, es decir, basura. “La verdadera droga era transportada a barcos de la Marina de Guerra de Cuba, al mando del Almirante, Aldo Santamaría Cuadrado, quién después la transportaba a naves de contrabandistas o traficantes no residentes en Cuba”.

Luego las autoridades de Estados Unidos determinaron que los canjes de armas a insurgentes colombianos por droga, eran de origen estadounidense compradas enVietnam y la orden del intercambio emanaba del propio Raúl Castro.

Fernández-Zayas también hace referencia al coronel, Antonio de la Guardia Font, a quien cataloga como un James Bond del Caribe y quien junto a su hermano gemelo Patricio, habría estado más interesado en la dolce vita que en la política, pero que terminaron relacionados con Fidel Castro cuando a este le interesó su manera de desenvolverse.

Solía cumplir Antonio De la Guardia misiones especiales de inteligencia asignadas por el propio Fidel Castro en los Estados Unidos, donde el primer había estudiado su educación secundaria. Le encomendó, por ejemplo, “atraer un grupo de exiliados cubanos para un ‘diálogo’ en la década del 70. Este diálogo era parte de un proceso de acercamiento a Cuba por la administración del presidente Jimmy Carter, quién delegó su implementación al Secretario de Estado Cyrus Vance. Como resultado de este intento de acercamiento, los viajes legales a Estados Unidos de Tony De la Guardia se multiplicaron”.

De la Guardia iba con abundante efectivo y compraba gran cantidad de equipos electrónicos, lo que llamó la atención de quienes lo vigilaban desde el gobierno de EE. UU.

Fernández-Zayas también hace referencia a José “Pepe” Abrahantes, quien llegó a ser uno de los hombres más poderosos del gobierno cubano. Se comenta que enun cumpleaños de Fidel Castro le regaló una maleta llena de dólares y solamente comentó: “unos dólares para la revolución”.

Pues bien, Abrahantes se involucró con el narcotráfico de acuerdo a lo afirmado por Marcelo Fernández-Zayas, “posiblemente inducido indirectamente por el mismo Castro. Tal vez, uniéndose a los gemelos De la Guardia que desde hace tiempo estaban en este negocio utilizando, principalmente Panamá, México y Nicaragua.
Refiere que Tony De la Guardia era el jefe de una sección del Ministerio del Interior conocida como “MC (moneda convertible o en broma conocida como moneda capitalista o marihuana y cocaína)”.

Abrahantes aparte de ministro del Interior era jefe de la guardia personal de Castro y tenía el poder de tomar decisiones en algunas ocasiones a nombre de Castro que este terminaba ratificando.
Las averiguaciones de Fernández-Zayas refieren que varios factores incidieron para que se produjera la crisis del ’89 fue que Pablo Escobar se quejó con el presidente de Panamá, Solís Palma, de que los cubanos no estaban cumpliendo lo pactado con él, puesto que una patrulla le había interceptado uno de sus cargamentos en aguas de la isla. Se determinó que también se dedicaba a actividades de contrabando y todo terminó convertido en un escándalo. Se decía que Abrahantes tenía millones depositados en bancos extranjeros.

Abrahantes fue encarcelado cuando ya no fue posible ocultar más sus actividades, lo cual fue un duro golpe para Fidel y Raúl Castro.

Fusilar a Ochoa y a los otros implicados en el sonado caso no detuvo las operaciones de narcotráfico de Cuba, sino que, por el contrario, despertó un gran interés por obtener dólares fácilmente con esta actividad que se mantiene hasta la actualidad, pero habrá que hilar muy fino para determinar con precisión el modus operandi y los protagonistas de tales actividades.

[1] La Prensa. “La relación ‘secreta’ entre Pablo Escobar y Fidel Castro”. 29 de noviembre de 2016. http://www.laprensa.hn/mundo/1022036-410/la-relaci%C3%B3n-secreta-entre-pablo-escobar-y-fidel-castro

[2] Semana. “Los secretos de ‘Popeye’”.
 http://www.semana.com/portada/articulo/los-secretos-popeye/74292-3

[3] Infobae. “La historia secreta sobre la relación entre Fidel Castro y Pablo Escobar”. 28 de noviembre de 2016. https://www.infobae.com/america/america-latina/2016/11/28/la-historia-secreta-sobre-la-relacion-entre-fidel-castro-y-pablo-escobar/

[4] Contacto Magazine. “Fidel y Raúl Castro Vinculados al Narcotráfico”. http://contactomagazine.com/narcotrafico0814.htm

[5] El Tiempo. “Lehder implica a Fidel Castro en narcotráfico”. 7 de junio de 1991. http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-97411

[6] Guaracabuya. “Cuba: Historia del narcotráfico”. http://www.amigospais-guaracabuya.org/oagmf007.php

jueves, 30 de enero de 2014

Chaplin: Cómo Hugo Chávez transformó la democracia en un Estado Mafioso


Por Maibort Petit   

Para incitar las crítica y la discusión sobre la verdadera herencia que Hugo Chávez le dejó a Venezuela y los países aliados al proyecto político socialista, el catedrático newyorkino, Ari Chaplin escribió un agudo análisis que deja al desnudo lo que se conoce como Chavismo.

Ari Chaplin es profesor de Historia de América Latina en varias universidades de la ciudad del Nueva York. En sus últimos trabajos de investigación se ha dedicado a estudiar el fenómeno del terrorismo, logrando convertirse en un experto en el tema. En su nuevo libro, Chaplin toca el fenómeno político que ha experimentado Venezuela en los últimos 15 años y que, a su juicio, ha dejado el peor de los resultados que ese país ha tenido a lo largo de su historia contemporánea. 

Chaplin plantea en El Legado de Chávez  como el gobierno encabezado por el militar de izquierda, fallecido el pasado 2 de marzo de 2013, transformó el sistema democrático que existió hasta la última década del siglo XX, en un Estado Mafioso, controlado por una sola mano y donde no existen libertades, ni respeto a los derechos humanos ni a las leyes. 

El análisis de Chaplin revela la estructura del  llamado nuevo autoritarismo, encarnado por  Hugo Chávez y sus seguidores. El libro detalla el camino que Chávez tomó para transformar las antiguas instituciones democráticas venezolanas en un simple ápice de su poder personal. 

De acuerdo a Chaplin, Chávez representó  la figura de un hombre fuerte capaz de ser sobre impuesta sobre las leyes, la constitución y la cultura política de la sociedad venezolana .

Chaplin hace un cuidadoso estudio, en el que se derrama una dosis crítica sobre la realidad política venezolana en la era del llamado Socialismo del Siglo XXI. El libro repasa los momentos que surgen con la implementación del proyecto político autoritario, escondido bajo los subterfugios de las trampas democráticas que ha usado el régimen desde el año 2000 para mantener su legitimidad ante la comunidad internacional. 

El catedrático señala que el chavismo ha requerido una constante legitimación, para lo cual se han realizado masivas elecciones amañadas, que le otorgan siempre la victoria.

En una estructura diseñada para entender la compleja situación en Venezuela , Chaplin comienza su libro con el concepto paradigmático de bolivarianismo . Este es un término que fue usado por caudillo fallecido para definir su proyecto político, con el  que buscaba reeditar la hazaña que Simón Bolívar logró en el siglo XIX.

Dice que Chávez trató de distorsionar la concepción política del Libertador, para adaptarla a su propio modelo. Logró, no solamente crear un engaño antihistórico,  sino que tuvo un gran éxito en transmitirle a las masas ignorantes una falsa idea de Bolívar. El resultado final no pudo ser peor, puesto que el grueso de los venezolanos  perdieron la concepción de su propia historia y adoptaron una versión tergiversada de su actual realidad política, económica y social.

Chaplin afirma en su libro,  que fueron efectivas las políticas usadas por Chávez para controlar los medios de comunicación y la educación. A pesar de la negativa de una parte de la sociedad, el régimen chavista consiguió manipular la mente de los pobres y ponerlos a favor de un modelo político absolutamente perverso y empobrecedor. 

En materia de política exterior, señala, ha creado un bloque de estados Latinoamericanos de izquierda, unidos por un virulento antiamericanismo y un anticapitalismo. Chávez utilizó los medios de comunicación y las políticas populistas, los subsidios, el clientelismo , la corrupción y la distribución directa de la riqueza entre los pobres para derrotar a la clase media, al empresariado y a la oposición política.

En el primer capítulo , Chaplin destaca los cambios sufridos en las relaciones entre el Estado, el sector militar y la élite de Iglesia católica desde que Chávez llegó al poder . También describe el proceso de cubanización que ha sufrido Venezuela desde el inicio del régimen, como resultado de los acuerdos firmados por Chávez y los hermanos Castro.

Chaplin recuerda la vieja teoría utilizada por muchos dictadores, que buscan unir fuerzas internas que beneficien a su proyecto personal mediante la creación de enemigos externos imaginarios . 

Dice que Chávez se dedicó a demonizar a los Estados Unidos e Israel, acusando a ambos países de ser los autores de conspiraciones,magnicidios, golpes de Estado que en  la realidad nunca existieron pero que le trajeron resultados políticos visibles.

En otro aparte del libro, Chaplin toca el tema de la ideología anticapitalista  de Chávez, heredada del dictador, Fidel Castro. Esa bandera le sirvió al polémico militar para engrosar apoyos de la izquierda rancia internacional que vio en el líder venezolano una tabla de salvación.


Su proyecto de socialismo del siglo XXI arrastró a otros  gobiernos populistas de  la región, como el Evo Morales, en Bolivia , Rafael Correa, en Ecuador y Daniel Ortega en Nicaragua .

En el segundo capítulo, el autor hace referencia a las secciones claves que apoyaron las políticas económicas impuestas por Chávez. La extraña combinación de política comunitaria, socialistas, populistas, las expropiaciones  a la propiedad privada , y la nacionalización de las industrias marcó la estrategia económica del gobierno durante una década y media.

Chávez utilizó los recursos generados por la estatal petrolera, PDVSA para financiar su proyecto personal autoritario. Con los fondos públicos de los venezolanos, ha subsidiado a sus aliados extranjeros, como Cuba, Ecuador , Bolivia, Argentina, Nicaragua, y ha pagado el silencio y la complicidad de otros.

Asegura que sin ningún remordimiento, Chávez expropió la propiedad privada, y destruyó el  aparato productivo nacional. Como consecuencias de estas políticas , Venezuela sufre de una alta inflación, la escasez y grave crisis económica.


En el tercer y último capítulo de su libro, el autor examina la política exterior de Hugo Chávez y  los métodos utilizados por el fallecido gobernante para expandir su ideología en América Latina. La creación del ALBA ( Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América ) es uno de los signos más claros de la exportación de proyecto personalista de Chávez entre sus vecinos .

Mención especial recibe el tema de Irán en este libro. El autor asegura que los acuerdos firmados entre Venezuela e Irán superaron las expectativas de las propias autoridades iraníes de la época.

Vale destacar que Hugo Chávez fortaleció las relaciones con Irán desde la llegada al poder de Mahmoud Ahmadinejad en el 2006. Los acuerdos siguen vigentes y se refuerzan durante el régimen de Nicolás Maduro.

 Acuerdos militares , energético , educativo, tecnológico e industrial utilizado para construir un puente entre Irán y América Latina. Chávez se convirtió en la mano derecha de Ahmadinejad en la región. Gracias a estas alianzas , Venezuela comenzó una etapa que consiste en apoyar el terrorismo internacional , que sirve de apoyo a grupos rebeldes como Hezbollah , Hamas y otros.

El autor parte de las ideas de otros analistas de éxito para probar su tesis. De acuerdo con la cual , Hugo Chávez y Venezuela se convirtieron en un Estado autoritario gobernado por una mafia relacionada con el tráfico de drogas y el terrorismo internacional. Esa mafia controla todos los ámbitos de la vida política y económica  del país sudamericano.

La pregunta que surge después de leer el libro es, sin duda, cómo el legado de Hugo Chávez va a sobrevivir a su muerte. Chávez fue astuto en imponer su modelo autoritario. Fue capaz de utilizar todos los elementos disponibles en la democracia para destruir las instituciones y poner fin a las libertades civiles. Las formas por él impuestas  permitieron un cambio hacia las formas más brutales de intimidación contra la población y la elite política opositora.

Chaplin deja una reflexión que dispara la discusión en el ámbito universitario de los Estados Unidos y es que Los líderes del mundo, que luchan por mantener la democracia, han ignorado en gran medida los logros de líderes como Hugo Chávez y sus seguidores en sus esfuerzos para transformar el sistema democrático representativo a un estado de un autoritario controlado por mafias .