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lunes, 22 de marzo de 2021

Las relaciones con el poder y la policía garantizaron el éxito de los negocios de narcotráfico de Geovanny Fuentes Ramírez

  Su ascendente con altos funcionarios gubernamentales y policiales se convirtió en el atractivo de sus operaciones de narcotráfico.

Por Maibort Petit

   Uno de los aportes más significativos del testimonio que Devis Leonel Rivera Maradiaga rindió ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York durante el juicio de Geovanny Fuentes Ramírez, fue que el éxito y la prosperidad del negocio de narcotráfico de este último se debía a sus conexiones con la policía, el poder militar y político en Honduras, lo cual incluía presidentes, alcaldes, representantes del Congreso, generales militares y jefes de policía.

  Rivera Maradiaga, exlíder del cártel de “Los Cachiros” quien mantuvo una sociedad con Fuentes Rivera que se extendió entre 2011 y 2013, dijo en el tribunal que la ascendencia que este último tenía en la policía era tal que, con una llamada a sus contactos, lograba que se retiraran los puestos de control a lo largo de la carretera por donde él planeaba transportar sus cargamentos de droga.

   Narró que él se reunió con Melvin Sanders, alias “Metro” en el taller mecánico "Torres Servicio", ubicado en San Pedro Sula, para discutir los contactos de Geovanny Fuentes Rivera con la policía hondureña. Rivera Maradiaga había conocido de las relaciones del hoy acusado con la Policía Nacional de San Pedro Sula, los cuales “trabajaban”, tanto para Fuentes Ramírez, como para un narcotraficante conocido como "Paico".

  Rivera Maradiaga precisó que entre los nombres de metro le refirió como contactos de Fuentes Ramírez en la policía, estaban el coronel Motiño; el Comisionado Martínez, quien fue un alto oficial de la Policía Nacional de Honduras; el oficial Nuila; el oficial Roja. Todos estos policías trabajarían con Rivera Maradiaga, Metro y Geovanny Fuentes Ramírez, escoltando los envíos de cocaína, resolviendo cualquier inconveniente, o haciendo cualquier otra cosa que fuera necesaria para garantizar el éxito de las operaciones.Los contactos policiales utilizados por los narcotraficantes estaban ubicados en todas partes de Honduras.

  Apuntó Rivera Maradiaga que, durante uno de los envíos de drogas, uno de sus trabajadores fue arrestado en la carretera mientras estaba fuertemente armado en el traslado de un cargamento. De inmediato, Fuentes Ramírez llamó al Comisionado de Policía Martínez para pedirle que llamara al oficial responsable del arresto y ordenara la liberación, pero este no respondió. Entonces, Fuentes llamó al actual alcalde de Choloma y precandidato al Congreso por el Partido Liberal, Leopoldo Crivelli, conocido como “Polo” Crivelli, para pedirle la liberación del hombre y este fue puesto en libertad y le devolvieron su arma.

  Refirió Rivera Maradiaga que Leopoldo Crivelli también informaba a Geovanny Fuentes Rivera sobre las fechas en que la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) de Tegucigalpa o San Pedro Sula, planificaba realizar operaciones en Choloma. Esta información le permitía a Fuentes sacar cualquier arma de su casa para no tener problemas si la allanaban.

El laboratorio de drogas

  Geovanny Fuentes Rivera le pidió a Devis Rivera Maradiaga que invirtiera entre USD 300.000 y USD 500.000 para ayudar a traer la base de cocaína de Colombia al laboratorio de drogas. Rivera Maradiaga respondió que lo pensaría, pero dejó sentado que no estaba interesado porque era un riesgo adicional llevar la base de cocaína al país, pues podía ser incautada. Para él no tenía sentido la inversión, pues solamente importaba cocaína terminada.

  Durante esa reunión sobre la inversión del laboratorio de drogas, Rivera Maradiaga compró dos autos a Fuentes Ramírez para "ayudarlo". Se trataba de dos vehículos valorados en USD 20.000 cada uno, pero por los cuales pagó USD 70.000 en billetes de 20.

   Pero esa no fue la única conversación sostenida en torno a establecer una sociedad en el laboratorio de drogas, pues Geovanny Fuentes Rivera, “Metro” y Devis Rivera Maradiaga sostuvieron otras reuniones para discutir el asunto.

  Las citas tenían lugar en un taller mecánico llamado “Torres Servicio”, lugar donde se acondicionaban los vehículos utilizados para transportar drogas.

Policía investiga el laboratorio

   Durante su declaración ante el Tribunal del distrito Sur de Nueva York, Devis Rivera Maradiaga dijo que, en fecha no especificada, “Metro” concertó otra reunión con él para discutir sobre el laboratorio de drogas ubicado en los cerros del departamento de Cortés.

  Fuentes Ramírez le manifestó a Rivera Maradiaga su preocupación por el hecho de que la policía de San Pedro Sula estuviera investigando el laboratorio, el cual operaba en una propiedad de un comerciante local llamado Fuad Jarufe.

  A través del hijo del alcalde de Choloma, “Polito Crivelli”, Fuentes Ramírez se había enterado de la investigación. Supo que José Miguel Handal Pérez (a) “Chepe” Handal, le dijo a Crivelli del asunto a objeto de que procediera a manejar a la policía para evitarlo. Advertía Handal que cualquier investigación establecería la relación del laboratorio con Geovanny Fuentes Ramírez.

  Por ello, Fuentes le pidió a Rivera que a través de sus contactos averiguara sobre la posible investigación del laboratorio. Rivera Maradiaga contactó a Carlos Valladares, de la policía de investigaciones, quien se encargaría de la averiguación.    

Los envíos de droga

  El testimonio de Devis Rivera Maradiaga también versó sobre los envíos de droga que, según dijo, se recibieron cargamentos en varias partes del país, los cuales arribaron a los departamentos de Cortés, Gracias a Dios, Yoro, áreas en Santa Rosa de Copán, incluyendo El Espíritu, Copán; San Esteban, Olancho; entre otros.

 Durante el testimonio se habló en especificó de tres envíos de droga en los que Fuentes Ramírez estuvo involucrado.

  En primer término, dijo que, en 2011, él se comunicó con Geovanny Fuentes Ramírez a través de “Metro” para informarle que la cocaína procedía de Venezuela y para que escoltara la carga. Se trataba del primer trabajo de Fuentes y Rivera juntos.

  Refirió que el avión transportaba entre 425 y 530 kilos de cocaína que fueron desembarcados en el Valle de Sico y luego llevados a una finca en la vereda El Tigre, ambas localidades del departamento de Colón. Luego la carga se llevó a El Espíritu, Copán.

  Todos los hombres iban armados, Fuentes Rivera con AR-15, Glock verde con selector; Metro con lanzagranadas y pistola dorada; Rivera Maradiaga con AR15 y 93R. El resto del equipo también estaba armado. Acotó que Geovanny también llevaba un pequeño lanzagranadas conocido como "El Moñito" o "El Mono" para ayudar a proteger las drogas.

  Narró que “Metro” llevó un carro con compartimentos secretos que estaban llenos de armas para brindar seguridad al cargamento de drogas. La cocaína se contaba en la finca y se colocaba en compartimentos secretos dentro del NPR (tipo de camión que suele tener aproximadamente 12 pies de largo). Geovanny Fuentes Ramírez tenía tres o cuatro vehículos adicionales por seguridad y dijo que viajaría detrás del camión. La previsión era que, si se encontraba con un puesto de control policial, llamaría a sus contactos, específicamente al comisionado de policía Martínez para que la policía retirara el puesto de control.

  Rivera Maradiaga dijo al tribunal que el cargamento fue entregado a los hermanos Luis y Arnulfo Valle Valle, en El Espíritu (Copán) en su finca. Rivera Maradiaga pagó a Metro y a Fuentes Ramírez entre USD 60.000 y  USD 70.000 en persona para este envío.

  Seguidamente, a instancia de los fiscales, Devis Rivera Maradiaga hizo referencia a otro envío de cocaína, el cual tuvo lugar 3 o 4 meses después del segundo envío. Dijo que se comunicó con Fuentes Ramírez a través de “Metro” pidiéndole que se trasladara a Tocoa a recibir otro envío.

  El avión de la droga transportaba entre 500 y 700 kilos de cocaína y llegó a San Esteban, Olancho, a una pista de aterrizaje clandestina controlada por Fredy Nájera (un exrepresentante del Congreso que se declaró culpable en Estados Unidos con quien Riviera traficaba).

  Se trataba de una cocaína que a Rivera le había vendido Rafael Sierra, uno de los líderes del cartel de Rentería, la cual vendieron luego a los hermanos Valle Valle y entregada en El Espíritu, Copán.

  A su arribo a destino, la cocaína fue llevada a un rancho en Zamoro, Colón donde se encontraban Geovanny Fuentes Ramírez, “Metro”, el camionero y el colombiano de Rentería (“Yuca”).

 Por este cargamento, Rivera Maradiaga pagó Geovanny Fuentes Ramírez en efectivo y en persona.

 El tercer envío a que se hizo referencia en el juicio durante el testimonio de Rivera Maradiaga, el cual ocurrió en 2012, el cual se hizo en otro avión cargado de cocaína procedente de Colombia, el cual quería que Fuentes Ramírez lo recibiera.

  El avión llevaba entre 425 y 500 kilos de cocaína y aterrizó en una pista clandestina junto al río en Baracoa, en el departamento de Cortés, en una zona conocida como “Tapón de los Ojos”, la cual estaba bajo el control de Geovanny Fuentes Ramírez. La droga la recibió “Jack”, un narcotraficante guatemalteco que luego la iba a vender a mexicanos que, a su vez, la venderían en Estados Unidos.

   El avión aterrizó en la franja y Fuentes Ramírez transportó la carga en camión a los hermanos Valle en El Espíritu, Copán, quienes luego se lo entregaron a “Jack”, quien pagó a Rivera Maradiaga el 10 por ciento de la cocaína. Rivera usó después la cocaína para pagar Fuentes y a Metro.





viernes, 19 de marzo de 2021

El juicio por narcotráfico contra Geovanny Fuentes Ramírez desnudo a los últimos tres presidentes de Honduras

   Las conexiones de Geovanny Fuentes Ramírez con presidentes y altos funcionarios de Honduras fueron expuestas en un proceso judicial que tiene lugar en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. 


Por Maibort Petit


  De acuerdo al exlíder del cártel de Los Cachiros, el narcotraficante siempre ha procurado y conseguido amparo a sus actividades delictivas de varias administraciones de gobierno hondureño. Ante el juez y 12 jurados, aislados en un  cubículo  de madera debido a la pandemia, Devis Leonel Rivera Maradiaga describió los encuentros y momentos en que entregaron a los últimos tres mandatarios de Honduras, Manuel Zelaya, Porfirio Lobo y Juan Orlando Hernández  miles de dólares para garantizar que el poder político estuviera del lado de la gran industria del narcotráfico y protegiera a sus principales figuras y la valiosa mercancía.

   Durante su largo testimonio ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, el exlíder del cártel de “Los Cachiros”, Devis Leonel Rivera Maradiaga, testigo de la fiscalía en el juicio que en esa instancia judicial se le sigue a Geovanny Fuentes Ramírez, dio a conocer detalles de las relaciones que este último ha mantenido con presidentes y altos funcionarios de Honduras, a objeto de lograr la protección a sus actividades de narcotráfico.


  En este sentido, Rivera Maradiaga dijo que Fuentes Rivera coordinaba el envío de drogas con el tesorero del gobierno hondureño durante el régimen de Roberto Micheletti.


   Explicó que, en 2013, Geovanny Fuentes Rivera le pidió prestado USD un millón para un cargamento de 2.000 kilogramos de cocaína proveniente de Colombia.


   Aseguró que él y su hermano, Melvin Sanders (a) “Metro” y Geovanny Fuentes Rivera se reunieron en persona con Javier Hernández Mejía, también conocido como “Javier Choloma”, tesorero del gobierno hondureño en la administración de Micheletti, administrador de “Los Cachiros”, acusado de lavado de dinero en Honduras y preso desde 2018.


   Sobre el préstamo de dinero que le solicitó Fuentes Ramírez, Devis Rivera Maradiaga refirió que le respondió que lo pensaría y, posteriormente, conversó con Javier Hernández Mejía quien le informó que el hoy acusado había arreglado con el empresario Fuad Jarufe, los detalles sobre la recepción de las drogas provenientes de Colombia en Puerto Cortés. El secretario de gobierno le haría desaconsejado hacer negocios con Fuentes Ramírez.

  Del mismo modo, Rivera Ramírez informó que Javier Hernández Mejía le dijo que “Metro” estaba considerando transferirle los derechos de propiedad del club de fútbol Atlético Choloma, debido a los problemas que estaban teniendo con el laboratorio de drogas. Esto habría ocurrido luego del asesinato del policía involucrado en la investigación, por lo que la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) —oficina hondureña encargada de combatir el narcotráfico— decidió ir tras “Metro”.


  Rivera Maradiaga le apuntó ante la corte que, para ese entonces, las relaciones de él y Geovanny Fuentes Ramírez no eran muy buenas, pues este último estaba disgustado porque no le había querido prestar el millón de dólares.


  Los sobornos a Juan Orlando Hernández, Manuel Zelaya y Ricardo Álvarez


  En su testimonio ante la Corte de Nueva York, Devis Rivera Maradiaga aseguró que el cartel de “Los Cachiros” sobornó al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández en 2012 con USD 250.000.


  El objeto de la coima era la protección del gobierno, la garantía de que los integrantes de Los Cachiros no serían extraditados, así como seguir recibiendo contratos del gobierno con fines de blanqueo de capitales.


   La entrega del dinero en efectivo se hizo a través de la hermana del mandatario, Hilda Hernández —muerta en 2017 en un sospechoso accidente de helicóptero— involucrada en varios casos de corrupción.


   Se conoció que los hermanos Rivera Hernández se reunieron en 2014 con Tony Hernández, hermano del presidente Hernández quien prometió pagar varios contratos de los primeros. A cambio de este favor, Tony Hernández recibió USD 50.000 en efectivo en el restaurante Denny's de Tegucigalpa.


  Las coimas de “Los Cachiros” también alcanzaron Juan Manuel Zelaya Rosales en 2006, a quien le pagaron USD 500.000, a cambio de nombrar a un primo de Rivera Maradiaga como ministro de Seguridad, pero esto no sucedió cuando Zelaya asumió el cargo.


   Entre otras revelaciones a la corte, Devis Rivera dijo que, en 2012, “Los Cachiros” pagaron USD 500.000 al actual vicepresidente, miembro del Partido Nacional, Ricardo Álvarez. Este prometió que no extraditaría a Los Cachiros a Estados Unidos y también seguir otorgándoles contratos a sus empresas fachada. Otro compromiso fue eliminar la ley de extradición entre Honduras y Estados Unidos. Sin embargo, Álvarez, quien aspiraba a la presidencia hondureña, no ganó las elecciones.




miércoles, 17 de marzo de 2021

Las mil y una fechorías de Geovanny Fuentes Ramírez, según el narcotraficante, Devis Leonel Rivera Maradiaga

  Asesinatos, torturas, secuestros, sobornos al presidente y expresidente, serían algunos de los delitos cometidos por quien hoy se siente en el banquillo de los acusados de la corte de Manhattan.

Por Maibort Petit 

  Durante el juicio que en la Corte del distrito Sur de Nueva York se le sigue a Geovanny Fuentes Ramírez, el exlíder del cártel “Los Cachiros”, Devis Leonel Rivera Maradiaga, presentó testimonio —convocado por la fiscalía— y dio a conocer su relación con el acusado, así como los múltiples crímenes en que participó y que tuvieron que ver con asesinatos a rivales y sobornos a presidentes hondureños, a cambio de protección por sus actividades delictivas.



   Rivera Maradiaga aseguró que Geovanny Fuentes Ramírez en complicidad con otros, secuestró y torturó brutalmente al oficial de policía responsable de la investigación y allanamiento del laboratorio propiedad del imputado, el cual estaba ubicado en el departamento de Cortés. Refirió que el narcotraficante José Miguel Handal Pérez, alias “'Chepe Handal” le informó previamente a Fuentes Ramírez acerca del allanamiento.

   Sobre este hecho, Rivera dijo que aproximadamente 3 o 4 meses después del allanamiento del laboratorio de drogas, Melvin Sanders (a) “Metro”, organizó una reunión con Fuentes Ramírez en un negocio de San Pedro Sula.

  De acuerdo al testimonio rendido ante la Corte, Fuentes Rivera cuando fue informado por Handal del allanamiento que planeaba la policía, sacó toda la droga del laboratorio y fue así como en la operación las autoridades no encontraron nada que inculpara a Fuentes Rivera. Según dijo Rivera, con estas confesiones Fuentes Ramírez sólo buscaba ganarse su confianza.

  Rivera Maradiaga indicó que Geovanny Fuentes Ramírez le informó que había atrapado al policía que lo investigaba cuando este se encontraba en la discoteca Metro en Choloma.

  Fuentes Rivera y otros habrían llevado al policía a Ticamaya, —sostiene Rivera Maradiaga— un pueblo entre San Pedro Sula y Choloma, a un lugar baldío cerca de la laguna de la localidad, y allí lo torturaron, lo golpearon, le pusieron una bolsa de plástico en la cabeza a modo de capucha. Contó que el policía lloró y les pidió que no lo mataran porque tenía una hija pequeña, pero Fuentes ni los otros se conmovieron y le clavaron alfileres en los dedos, lo golpearon en la cabeza con un rifle. Finalmente lo mataron de tres disparos en la cabeza.

  Detalló que mientras el policía era torturado, confesó que estaba investigando a Fuentes Ramírez, a “Metro” y a los dueños de la propiedad donde se ubicaba el laboratorio, habiéndose determinado que el empresario no estaba involucrado en el laboratorio y que acababa de alquilar el terreno.

Los negocios con los del gobierno y el Chapo

  Del mismo modo, dio a conocer que un extesorero del gobierno hondureño de la administración de Roberto Micheletti, de nombre Javier Hernández Mejía y conocido como “Javier Choloma”, acusado en Honduras por lavado de dinero, tuvo que ver con un cargamento de drogas enviado desde Colombia junto con “Los Cachiros” y Geovanny Fuentes Ramírez.

   Igualmente, informó que Fuentes Ramírez mantuvo un encuentro con el narcotraficante Juan Guzmán, primo “El Chapo” Guzmán en San Pedro Sula. Precisó que Melvin Sanders, alias “Metro” y Fuentes vendieron por lo menos tres cargamentos de cocaína a Guzmán.

  Entre las revelaciones de Devis Rivera Maradiaga destacó el hecho de que habría pagado a los pandilleros para asesinar a rivales de la droga, entre ellos, el socio comercial de Geovanny Fuentes Ramírez, "Metro". El acusado proporcionó a los pandilleros y asesinos uniformes de policía y policías militares para asesinar a sus enemigos. Destacó que muchas de las armas que utilizó Fuentes Ramírez eran suministradas por un miembro activo del ejército de Honduras.

   Rivera Maradiaga también testificó que, en 2012, “Los Cachiros” sobornaron al presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, con USD 250.000 dólares en aprox. 2012. El dinero fue entregado a la hermana del mandatario, Hilda Hernández.

 Pero según el testimonio de Rivera Maradiaga, también el expresidente, Manuel Zelaya, recibió de Los Cachiros en 2016, USD 500.000 pidiéndole que nombre a su primo como Ministro de Seguridad. Otros USD 500.000 de los Cachiros habrían ido a dar a manos del actual vicepresidente, Ricardo Álvarez, durante la campaña electoral. El hermano del mandatario, Tony Hernández, supuestamente recibió USD 50.000.

  En un encuentro casual de Rivera Maradiaga con Geovanny Fuentes Ramírez en una cárcel de Estados Unidos, este último le dijo al primero que poco antes de su arresto, Juan Orlando Hernández había intentado comprar la compañía de Fuentes por USD 13 millones. Por su parte, Geovanny Fuentes Ramírez le refirió a Rivera Maradiaga, que en otra ocasión se había reunido con Hernández y el empresario Fuad Jarufe en una casa en Choloma, donde el hoy acusado intentó sobornar al actual presidente hondureño con USD 18.000 a cambio de evitar ser arrestado.

El otro asesinato

  Melvin Sanders alias “Metro”, le pidió en 2012 a Geovanny Fuentes Ramírez,

   En 2012, Metro le pidió a Devis Rivera Maradiaga que lo ayudara a investigar el asesinato de su hermano, quien habría sido dado de baja por haber tomado cocaína en consignación y no la pagó.

  “Metro” quería valerse de los contactos de Fuentes Ramírez en la policía para investigar. Rivera Maradiaga también intentó averiguar a través de sus fuentes policiales en San Pedro Sula, pero no tuvo éxito.

  Entre tres y cinco meses después, Geovanny Fuentes Ramírez, “Metro”, Devis Rivera Maradiaga, la seguridad de Metro y un oficial de policía de nombre, Juan Manuel Ávila Meza —expolicía hondureño que espera por sentencia por cargos de narcotráfico en Estados Unidos— mantuvieron un encuentro para discutir sobre los asesinos que habían matado al hermano de Metro.

  Tiempo después Melvin Sanders encontró a los asesinos de su hermano a quienes atraparon Fuentes Ramírez, el propio “Metro” y el ex policía Ávila Meza. Los llevaron a la región de Naco, en el departamento de Cortés, donde los torturaron y asesinaron. Rivera Maradiaga precisó que Geovanny Fuentes Ramírez los roció con gasolina y les prendió fuego.

  De acuerdo al testimonio de Devis Leonel Rivera Maradiaga, Geovanny Fuentes Ramírez le habría pedido USD 20 mil para el pago de los asesinatos.

El barco y los aviones

   En otra parte de su testimonio ante la corte, Rivera Maradiaga hizo mención a algunos de los medios de transporte utilizados por Geovanny Fuentes Ramírez para llevar a cabo los envíos de droga.

   Dijo que el acusado transportó base de cocaína a Honduras en uno de sus barcos, el cual estaba estacionado en el “Encantilado Marine” en el departamento de Cortés, cuando Metro, las mujeres invitadas por este último, Fuentes Ramírez, los hermanos Rivera Maradiaga y su seguridad, se reunieron.

   Fuentes le mostró el compartimiento secreto del barco utilizado para ocultar la droga. Se trataba de una embarcación que había pertenecido a Rivera y había pasado de mano en mano.

   También se conoció que los aviones usados para el narcotráfico por Fuentes Ramírez y un narcotraficante de Guatemala conocido como “Jack”, estaban registrados en Estados Unidos.

martes, 9 de marzo de 2021

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández fue nombrado en la apertura del juicio del narcotráfico Geovanny Fuentes Ramírez en NYC

   La fiscalía informó al jurado sobre la reunión de un contador con el presidente Hernández y un narcotraficante en las que se planeaba enviar cocaína a Norteamérica. 

Por Maibort Petit

  Este martes se realizó la apertura del juicio del presunto narcotraficante, Geovanny Fuentes Ramírez, acusado de traficar toneladas de cocaína a los Estados Unidos y de haber sobornado a policías, militares para lograr la seguridad de las drogas y evitar su extradición a EE. UU. En este caso, el juez Kevin Castel permitió que los fiscales incluyeran como argumentos de la acusación al presidente de la República de Honduras, Juan Orlando Hernández quien habría recibido dinero de las drogas para su campaña electoral. 

  En sus argumentos de apertura, la fiscalía dijo al jurado que Fuentes Ramírez había traficado a EE. UU. toneladas de cocaína. En su negocio, el acusado pagó "decenas de miles de dólares" en sobornos al presidente, Juan Orlando Hernández a cambio de una promesa de protección y apoyo militar para su negocio de narcotráfico en 2013, cuando éste era presidente del Congreso y candidato a la presidencia.

   El fiscal Jacob Gutwillig afirmó en su presentación que Fuentes Ramírez entre las pruebas que presentarán está el testimonio de un contador, José Sánchez quien manejaba un negocio de arroz a través del cual el acusado lavaba el dinero proveniente de las drogas. 

   Sánchez testificará sobre su experiencia con Fuentes Ramírez y sobre el shock que para él significó que el acusado se reuniera entre 2013 y 2014  con el mandatario hondureño para planificar enviar cocaína a los Estados Unidos.

  De acuerdo a la fiscalía, se identifica a Juan Orlando Hernández, de 52 años, como "CC-4" (co-conspirador 4) del acusado, y aseguró que ayudó a Fuentes Ramírez a enviar cocaína a Estados Unidos, usando como intermediario a su hermano menor, Juan Antonio "Tony" Hernández.

  "Tony" Hernández, de 42 años, fue hallado culpable de narcotráfico "a gran escala" en Nueva York en octubre de 2019, y su sentencia, aplazada varias veces, está prevista para el 23 de marzo. Puede ser condenado a una pena máxima de cadena perpetua.

   En la acusación, se señala que en un encuentro con Fuentes Ramírez, "CC-4 dijo que quería hacer que la agencia antidrogas estadounidense (DEA) pensara que Honduras estaba combatiendo el narcotráfico, pero que en realidad eliminaría la extradición e iba a 'meter la droga en las narices de los gringos'".

"El acusado (Fuentes) estaba excitado de contar con la protección de CC-4 y acordaron trabajar con CC-4 y su hermano (Tony) para importar cocaína a Estados Unidos", dijo la fiscalía.

  Juan Orlando Hernández ha sido señalado en otra ocasión de haber recibido dinero del narcotráfico para pagar su campaña. Ocurrió durante el juicio de Tony Hernández, cuando un testigo contó que presenció una reunión en 2013 donde el exjefe del cártel de Sinaloa Joaquín "Chapo" Guzmán entregó un millón de dólares en efectivo a "Tony" para la campaña presidencial de su hermano José Orlando.

La defensa trata de descalificar a los testigos

  En la apertura del juicio, la defensa afirmó que Geovanny es inocente y que la fiscalía no tiene pruebas contundentes para acusarlo, salvo el testimonio de un narcotraficante asesino que lo está señalando para lograr rebajar su sentencia.

  El abogado, Eylan Shulman dijo que Geovanny está acusado de poseer armas, pero aclaró que es cierto que las tiene y las llevaba consigo para "defenderse en un país donde la violencia es muy alta" y obliga a los empresarios a tener incluso hasta guardaespaldas.

  Dijo que el gobierno quiere hacer creer a los miembros del jurado que por conocer varios narcotraficantes, "Geovanny es uno de ellos". Destacó que uno de los narcos es justamente, Devis Rivera Maradiaga a quien calificó como un asesino que ha reconocido frente a la corte que asesinó a más de 78 personas. 

 Sostuvo que el testigo del gobierno [Rivera] mató desde jueces, miembros de su propia familia, hasta generales hondureños que luchaban contra el narcotráfico. Rivera no debió haber sido promovido como testigo porque es un hombre que es capaz de mentir para lograr cualquiera de sus objetivos, incluyendo su libertad.

  La defensa aseguró que el gobierno no tiene pruebas para probar la culpabilidad del acusado "no hay fotos con las armas con Geovanny".

  Asimismo, advirtió que el gobierno mostrará fotos del teléfono del hijo de Fuentes Ramírez con supuestas imágenes de dinero y armas que pertenecen a Geovanny, argumentando que no deben ser tomadas en serio porque en la era de las redes sociales las fotos pueden venir de cualquier lugar.

    Shulman también desacreditó el testimonio del contador, José Sánchez diciendo que a cambio de su testimonio el gobierno de Estados Unidos le dará asilo político. En ese sentido, recalcó que $25 mil dólares era lo que necesitaban para sobornar al presidente de Honduras.

  Geovanny Fuentes Ramírez, de 50 años, fue arrestado cuando intentaba salir de Miami en 2020 y se declaró "no culpable" de los cargos de conspiración para contrabandear cocaína a los Estados Unidos y cargos relacionados con armas.

  El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández ha negado repetidamente la acusación, según la cual  había aceptado millones en sobornos de narcotraficantes. 

   Los fiscales federales acusaron a Hernández, quien ha sido presidente desde 2014, de utilizar a oficiales del orden público y militares hondureños para proteger a los narcotraficantes.

     Hernández fue un aliado clave de los Estados Unidos tanto durante las administraciones de Barack Obama como la de Donald Trump.

  

  

viernes, 5 de abril de 2019

Hermano del presidente de Honduras acusado por EE. UU. de delitos de narcotráfico irá juicio en NY

La fiscalía estadounidense sostiene que Hernández Alvarado tuvo acceso a los laboratorios de cocaína en Honduras y Colombia y que los paquetes de la droga tenían la marca “TH” equivalente a “Tony Hernández”.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Juan Antonio Hernández Alvarado, alias “Tony Hernández”, exdiputado del Congreso y hermano del actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, se declaró no culpable de delitos de conspiración para traficar cocaína a los Estados Unidos y  posesión de armas de fuego. El juez del Distrito Sur de Nueva York, P. Kevin Castel fijó el inicio del juicio para 30 de septiembre de 2019.
Juan Antonio Hernández Alvarado fue arrestado en Miami, Florida el 26 de noviembre de 2018, tras una orden de captura liberada por las autoridades norteamericanas. 

La acusación federal contra Hernández Alvarado dice que el acusado habría participado con organizaciones criminales de narcotráfico que operaron en Honduras desde 2004 hasta 2016 para traer droga a los Estados Unidos.

Los documentos destacan que por más de una década, varios carteles de narcotráfico trabajaron en conjunto con prominentes funcionarios públicos y otras personas, incluyendo a políticos y policías de Honduras, para recibir múltiples toneladas de cocaína enviadas a Honduras desde Colombia, vía marítima y aérea, para  luego ser transportadas hasta Guatemala y desde allí a Estados Unidos.

Los carteles de la droga pagaron sobornos a oficiales del Congreso nacional y a oficiales públicos, así como a funcionarios de la policía de ese país centroamericano, dice la demanda.
Juan Antonio Hernández Alvarado es un ex miembro del Congreso Nacional, hermano del actual presidente de Honduras y un narcotraficante de gran escala que trabajó con otros narcotraficantes de Colombia, México y Honduras para importar cocaína a Estados Unidos.

La acusación dice que desde 2004 hasta 2016, Hernández Alvarado ha estado vinculado a actividades de narcotráfico y participó en  el procesamiento, recibimiento, transporte y distribución de múltiples toneladas de cocaína que llegaban a Honduras en aviones, lanchas rápidas, y al menos en una ocasión, en submarinos. 

La fiscalía estadounidense sostiene que Hernández Alvarado tuvo acceso a los laboratorios de cocaína en Honduras y Colombia y que los paquetes de la droga tenían la marca “TH” equivalente a “Tony Hernández”. Al acusado también se le acusa de participar en la coordinación y al mismo tiempo, en la entrega de armamento pesado (ametralladoras y rifles) a los miembros de la policía y a los traficantes de drogas para asegurar los envíos de cocaína que eran transportados a Honduras. 

Paralelo a las actividades de tráfico de drogas, Hernández Alvarado y otros conspiradores, sobornaron a los oficiales con información sensible para proteger los envíos de drogas y solicitaron altos montos de dinero en coimas a grandes narcotraficantes "a nombre de uno de los político más importantes de Honduras".

En febrero de 2014 en Honduras, Juan Antonio Hernández se reunió con Devis Leonel Rivera Maradiaga, el ex líder del cártel de los Cachiros, una violenta organización criminal. La reunión fue organizada por ex miembro de la policía Nacional de Honduras. En esa reunión, que fue grabada en audio y video,  el acusado acordó tramitar con el gobierno presidido por su hermano, Juan Hernández Alvarado, los pagos que le adeudaban a una o más empresas de Rivera Maradiaga que usaban el cártel de los Cachiros para lavar dinero proveniente del narcotráfico. Rivera Maradiaga le pagó a Hernández Alvarado USD 50.000, 00 por ese encuentro.

La fiscalía estadounidense acusa a Hernández Alvarado y a otros, de haber violado el Título 21 del Código de Estados Unidos en las secciones 952(a) y 960 (1). Asimismo, se le acusa de violar el título 18 relativo a posesión de armas de fuego, y de hacer declaraciones falsas a las autoridades.

La demanda dice que Hernández Alvarado en octubre de 2016 mintió ante la Corte del Distrito Sur de Florida. El acusado declaró falsamente y de una manera tramposa presentó declaraciones falsas durante una entrevista que le hicieron los representantes del gobierno de Estados Unidos, de la Agencia Antidrogas DEA e investigadores de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que realizaba la investigación en su contra.  En esa entrevista -dicen los documentos federales- el acusado dio falsa información, incluyendo una declaración que decía que "nunca había recibido dinero de parte de narcotraficantes para ningún objetivo y que nunca ofreció apoyo ni asistencia a ningún narcotraficante bajo ninguna vía".

Calendario procesal

Juan Antonio Hernández Alvarado fue presentado en la corte del Distrito Sur de Nueva York, el pasado 29 de marzo de 2019. El juez acordó un calendario para la preparación del juicio. Quedó fijada para el 10 de mayo de 2019, la presentación de las mociones del caso. El 6 de mayo se esperan las respuestas del acusado y las de la fiscalía para el 28 de mayo.

El juicio se iniciará con la selección del jurado el 30 de septiembre de 2019. Habrá una conferencia previa al juicio el 27 de junio. 

Juan Antonio Hernández Alvarado está representado por el abogado, Omar Malone y los fiscales de este caso son Matthew Laroche, Emil Bove III.