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miércoles, 8 de diciembre de 2021

Séptimo día de juicio: “Carolyn” cuenta que Ghislaine Maxwell le pagaba entre USD 300 y USD 400 por cada masaje sexual que le daba a Jeffrey Epstein

  Tanto la acusada como el magnate financiero tenían plena conciencia de que era menor de edad, puntualizó la acusadora.

Por Maibort Petit

    Por cada sesión de masaje sexualizado que “Carolyn” —otra supuesta víctima— le hacía a Jeffrey Epstein, recibía un pago de entre USD 300 y USD 400 que, en ocasiones, le pagaba directamente Ghislaine Maxwell. La información la dio otra de las cuatro acusadoras en el juicio que contra la socialité británica se libra en la Corte del Distrito Sur de Nueva York donde a la exmujer del magnate se la señala de tráfico sexual. Entre sollozos y voz quebrada, contó al jurado los detalles de aquella primera vez que vio al difunto financiero.

    La jornada de este martes debía comenzar con la continuación del testimonio de Kimberly Meder, una analista del FBI, quien este lunes rindió declaración sobre unos CD descubiertos en la caja fuerte de Jeffrey Epstein en su casa del Upper East Side, durante un allanamiento que tuvo lugar en 2019 y entre los cuales había una gráfica que mostraba a Ghislaine Maxwell y Epstein juntos.

   Sin embargo, antes de que el jurado entrara a la sala de audiencia, la abogada defensora, Laura Menninger, planteó un problema surgido a raíz de que "Jane", la primera acusadora de Ghislaine Maxwell, quien testificó la semana pasada en el juicio, se comunicó con otro testigo para quejarse por la forma como la había tratado ella, razón por la cual la calificó con un improperio.

   Menninger solicitó a la juez Alison J. Nathan, que prohibiera este testimonio o, por lo menos, celebrara una audiencia sin el jurado presente para determinar "exactamente qué sucedió" durante la llamada.

  Los tribunales prohíben a testigos que han rendido declaraciones, comunicarse con otros que aún no lo hayan hecho para evitar así influir en los testimonios.

   La fiscal Alison Moe informó a la corte que el martes por la mañana el gobierno se reunió con Brian y este les informó que su hermana lo había llamado y esta le contó lo que había sucedido en el juicio. La fiscalía informó del hecho a la defensa durante la madrugada de este martes.

   En la conversación, entre Jane y el testigo le refirió que le habían mostrado una solicitud de Interlochan Arts Camp durante su testimonio. Igualmente le hizo mención de un abogado de la defensa, calificándolo con un improperio.

La abogada Menninger manifestó su preocupación por lo ocurrido.

   Correspondía ahora a la juez, Alison Nathan, decidir si aceptaba el testimonio de “Brian”, pero fueron los fiscales quienes al final del día dijeron que desistirían de llamar a “Brian” a testificar, dado el incidente ocurrido.

Fotos y documentos prueban la relación

  Finalmente —luego del punto de información— subió al estrado la agente del FBI, Kimberly Meder, quien luego de que se le mostraran al jurado un conjunto de fotografías en las que se veía a Ghislaine Maxwell y a Jeffrey Epstein juntos, dijo que estas imágenes correspondían a las halladas en durante un allanamiento practicado a una casa del magnate financiero en Upper East Side. El referido allanamiento se efectuó en 2019.

   Entre las fotos, había dos que mostraban a la acusada vistiendo una camiseta diminuta y frotando los pies de Epstein a bordo de un avión.

   En otras imágenes, el hombre sostiene a Maxwell entretanto habla por teléfono.

Otra fotografía los muestra mientras posan en un campo con un perro.

Kimberly Meder dijo que ella revisó las gráficas luego de recuperar el CD en el allanamiento en la mansión de Epstein.

  Del mismo modo, otro agente del FBI, Stephen Flatley, testificó también con relación a un documento recuperado de un disco duro encontrado en la citada redada policial, el cual fue creado por un usuario que se identifica como "Gmax". Se trataría de Ghislaine Maxwell, pues el documento estaba en el disco duro de una computadora registrada a nombre de la acusada.

  El documento describía una buena relación existente entre el financiero y Ghislaine Maxwell.

“Jeffrey y Ghislaine han estado juntos como pareja durante los últimos 11 años. Al contrario de lo que mucha gente piensa, rara vez están separados. Casi siempre los veo juntos”, se lee en el documento fechado el 14 de octubre de 2002.

   Y agrega que "Ghislaine es muy inteligente y una gran compañía, con una sonrisa lista y una risa contagiosa", refirió Flatley sobre el contenido del archivo sobre el cual indicó que no estaba clara la razón de su creación ni para qué sirvió.

Otra víctima habla

   La próxima en subir al estrado fue una mujer identificada únicamente con su primer nombre, “Carolyn”, otra de las presuntas víctimas acusadoras de Ghislaine Maxwell, quien habría brindado “más de 100” masajes sexualizados a Jeffrey Epstein durante cuatro años, a saber, cuando su edad rondó entre los 14 y los 18 años. "Algo sexual sucedió cada vez".

   Contó al tribunal su difícil infancia en Palm Beach, Florid, donde hubo de abandonar sus estudios y luego comenzó a consumir cocaína y se volvió adicta a los analgésicos. Su madre era alcohólica y drogadicta.

  Dijo que conoció a Jeffrey Epstein —cuando tenía 14 años— porque su amiga, Virginia Roberts, quiso saber si estaba dispuesta a ganar dinero dando masajes a su amiga que vivía en Palm Beach Island, la cual no era otra que Ghislaine Maxwell.

“Carolyn” dijo que estuvo de acuerdo y fue con Roberts a la casa de Epstein, donde fueron recibidas por la acusada en la puerta y de allí las llevó al baño del magnate financiero.

  Dijo que Maxwell le dijo que “tenía un gran cuerpo para el señor Epstein y sus amigos".

  Maxwell le dijo a Virginia Roberts: "Puedes llevarla arriba y mostrarle qué hacer".

  Narró que en esa primera ocasión, Virginia Roberts se desnudó completamente, pero ella pidió que le dejaran quedarse en ropa interior, bikini y sostén. Fue cuando, entonces, Epstein entró en la sala de masajes y se acostó.

  Luego de un tiempo —prosiguió “Carolyn” su narración entre sollozos— Jeffrey Epstein se dio la vuelta en la camilla y Virginia Roberts se puso encima de él y comenzaron a tener sexo.

  Explicó que entretanto esto sucedía, ella observaba desde un sofá en el lugar.

   Cuando hubieron terminado, la acusadora refirió que le pagaron USD 300 con billetes de cien que les dejaron en el lavabo del baño. Ghislaine Maxwell tomó nota de su número telefónico.

  Le preguntaron por qué siguió yendo y respondió: “USD 300 era mucho dinero”.

  Los más de cien de masajes que le dio a Epstein ocurrían según agendaba Ghislaine Maxwell, quien la llamaba para programar las citas. La llamaba, bien a su número, al de su madre o al de su novio.

  Contó cómo eran estas sesiones, durante las cuales Jeffrey Epstein primero se acostaba boca abajo y ella le brindaba el masaje, al tiempo que hablaban sobre su educación y sus problemas. Luego el financiero se volteaba y comenzaba a tocarla, a veces con un juguete sexual. Luego se masturbaba.

  Explicó que “algo sexual sucedió cada vez” y que por cada sesión recibía pagos que rondaban entre USD 300 y USD 400 en billetes de cien. Los pagos en ocasiones lo hacía directamente la acusada. Precisó que ella siempre uso este dinero parta comprar drogas.

“Carolyn” dijo que hubo ocasiones en las que llevó a amigas adolescentes para que participaran de los masajes y por ello recibía un dinero extra. Específicamente dijo que recibía un bono de USD 300 por cada joven que llevaba.

  Cierta vez, Jeffrey Epstein —indicó la testigo acusadora— presionó un botón y, entonces, una mujer joven mujer entró en la habitación y tuvieron sexo los tres.

  Precisó que Ghislaine Maxwell la vió desnuda en la sala de masajes en tres ocasiones, entre ellas una vez en que la acusada le tocó los senos y elogió su cuerpo.

  Agregó que en una de esas sesiones, la mujer le practicó sexo oral mientras mantenía relaciones sexuales con Jeffrey Epstein quien, dijo, la violó hasta que ella le dijo que no se sentía cómoda con eso.

  También, “Carolyn” hizo mención a las veces cuiando conversó con Maxwell sobre su educación y la forma cómo su abuelo abusaba sexualmente de ella cuando tenía cuatro años. Dijo que Epstein también le preguntaba algunas veces sobre cómo había sido su vida.

   Puntualizó que Maxwell y Epstein sabían que ella tenía solamente 14 años, dijo, debido a que le preguntaron si podía viajar a la isla del financiero y ella les advirtió que no tenía pasaporte y que su madre no la dejaría ir.

  El jurado escuchó de labios de “Carolyn” que Ghislaine Maxwell y Jeffrey Epstein le enviaron regalos, entre ellos, lencería de Victoria's Secret, entradas para conciertos y un libro de masajes.

  Refirió que siempre llamaba a la acusada por su apellido, Maxwell, pues nunca pudo pronunciar correctamente su nombre de pila: Ghislaine.

   La acusadora de Maxwell contó que toma regularmente metadona y otros medicamentos que la ayudan a controlar sus adicciones y la esquizofrenia que padece. Agregó que tiempo después del abuso, tuvo un hijo y que regresó a la casa del magnate varias veces cuando necesitaba necesitaba dinero.

— Me preguntó si tenía amigas más jóvenes y le dije que no —refirió “Carolyn” — Y ahí fue cuando me di cuenta de que era demasiado mayor.

Precisó que, en ese entonces, ya contaba con 18 años de edad.

Defensa contraataca

  Tal como lo ha venido haciendo hasta ahora, la defensa buscó desacreditar a los acusadores, esta vez, a “Carolyn”. De tal tarea se encargó Jeffrey S. Pagliuca, quien se remitió a las declaraciones judiciales e informes del FBI de hace más de una década. Estos documentos habrían mostrado, según el abogado, que la mujer había suministrado datos inconsistentes sobre los hechos.

 Indicó que “Carolyn” manifestó que había conocido a Ghislaine Maxwell durante su primera visita a la casa de Epstein y la describió como una mujer mayor con acento y cabello negro hasta los hombros. Entretanto, un reporte del FBI recogía que la hoy acusadora describió a Maxwell como una mujer mayor con cabello corto, negro y un acento desconocido.

Pagliuca interrogó sobre la frase "acento desconocido":

—   ¿En ese momento de su vida sabía lo que era un acento británico.

La respuesta de “Carolyn” fue que no había usado la palabra "desconocido" cuando habló con los agentes del FBI:

Pagliuca requirió detalles de las organización de las sesiones de masaje. Quería el defensor desmentir lo referido por la acusadora cuando aseguró que agendaba las sesiones Maxwell, pues esta la llamaba a menudo para concertar esas visitas.

  El representante de la demandada sugirió que “Carolyn”había llamado directamente a buscado a Epstein luego de haber indagado su número.

— ¿No es cierto que tienes el número de Epstein de la guía telefónica? —preguntó el abogado.

— La guía telefónica de la que está hablando era mi guía personal —respondió la mujer.

  Entonces Pagliuca citó un documento de resumen de una entrevista en la que “Carolyn” negó haber tenido relaciones sexuales con Jeffrey Epstein.

“Carolyn” interrumpió, entonces, al abogado: “Respondí 'no' porque no estaba dispuesta a participar (…) Tuvo relaciones sexuales conmigo y lo dejé".

lunes, 6 de diciembre de 2021

Sexto día de juicio: “Kate” sostiene que Ghislaine Maxwel le pidió reclutar a otras jóvenes para que le practicaran sexo oral a Jeffrey Epstein

   La familia de la acusada exige a la fiscal general mejores condiciones de detención preventiva para su hermana.

Por Maibort Petit

    En el sexto día de juicio a Ghislaine Maxwell en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, una mujer que se identificó con el nombre ficticio de “Kate”, declaró que la acusada le pidió cuando ella tenía 17 años y la conoció a ella y al magnate financiero Jeffrey Epstein, que reclutara a otras jóvenes para que le practicaran sexo oral al hombre. La mujer —que en la actualidad tiene 44— dijo que en aquella ocasión la demandada le dijo que al hombre le gustaban las jóvenes "lindas, jóvenes, bonitas, como tú".

   Durante la primera semana de juicio, el jurado conoció de las relaciones de Jeffrey Epstein y la acusada con altas personalidades del poder político y económico como los expresidentes estadounidenses Bill Clinton y Donald Trump, así como también el príncipe Andrés de Inglaterra, entre otros. Pero tal vez el testimonio más revelador fue el de “Jane”, la primera de las acusadoras, quien aseguró que Ghislaine Maxwell actuó como su reclutadora y que participaba activamente en los actos de abuso sexual llevados a cabo por el magnate. Entretanto, el exgerente de la casa del financista en Palm Beach, Juan Allesi, sostuvo que después del financiero, la demandada era la que impartía las órdenes y narró que varias menores de edad solían ir a la mansión, entre las cuales reconoció a “Jane” y que, aunque no fue testigo de los abusos sexuales de su jefe, sí le tocó limpiar después de que tenían lugar las sesiones de masajes sexuales y encontrar vestigios de las mismas. Igualmente testificó en último término, Michael Dawson, un expolicía de Palm Beach que participó en un allanamiento ocurrido en octubre de 2005 a una finca del sur de Florida, propiedad de Jeffrey Epstein y en la cual compartía con la acusada, quien fue su pareja sentimental y luego asistente personal. En el procedimiento de registro se encontraron dos mesas de masaje y juguetes sexuales.

Habla “Kate”

   Identificada con el seudónimo de “Kate” y bajo la advertencia al jurado por parte de la juez Alison Nathan de que no se trataba de una víctima de los delitos sexuales de que se hacía mención en la acusación contra Ghislaine Maxwell, este lunes tomó la palabra esta mujer en el estrado, como la primera de los testigos que declararán en esta segunda semana de juicio.

   La mujer tenía 17 años para la fecha cuando conoció tanto al magnate Jeffrey Epstein, como a la acusada, Ghislaine Maxwell —edad por encima del rango de consentimiento— por lo que la juez explicó al jurado que los fiscales no podrían realizar preguntas relacionadas con la actividad sexual que ella y el magnate fallecido, sostuvieron.

  Sin embargo, la testigo motu proprio explicó cómo la acusada llevó a cabo su reclutamiento y la manera cómo se conocieron.

  “Kate” narró que conoció a Maxwell en Londres cuando comenzaba la década de los años ´90. Los presentó un amigo común en París. Después vino la invitación a su casa en Londres para tomar el té. Dijo que esa primera cita fue muy encantadora y que Maxwell le parecía el tipo de mujer que ella aspiraba llegar a ser. "Estaba muy emocionada por ser amiga de ella y ella había sido amiga del hombre con el que había estado saliendo y parecía ser todo lo que yo quería ser y parecía gustarle, así que estaba emocionada de ir".

   En el encuentro, Ghislaine Maxwell le hizo mención de Epstein a quien describió como un "filántropo al que le gustaba ayudar a los jóvenes" y, precisó que a ella (a “Kate”), la "amaría".

— Me fui de allí sintiéndome emocionada y como si alguien quisiera ser mi amiga.

   Después de esto fue cuando en una nueva cita, la conminaron a ir a una sala de masajes para que le practicara un masaje sexualizado a Epstein. La acusada le habría solicitado que la ayudara a complacer a su entonces novio.

   En esa primera ocasión le masajeó los pies y los hombros, mientras Epstein y Maxwell le comentaban lo "fuerte" que era. Después, los masajes se volvieron sexuales. Ocurrieron varias veces en Londres y también en la casa del financiero en Palm Beach, así como en su isla privada.

   En la primera ocasión descrita, la acusada le habría manifestado sus deseos de que “tuviera un buen rato” y, entonces, al abrir la puerta del lugar pudo ver a Epstein desnudo.

  La mujer le refirió a la fiscal Laura Pomerantz que cuando vio al hombre desnudo esa primera vez, estaba “aterrorizada” y se quedó “congelada”. Agregó que Maxwell estaba junto a ella cuando esto sucedió en casa de la acusada. “Lo recuerdo con tanta claridad porque estaba aterrorizada y congelada”.

  Dijo que después del masaje que incluía sexo con Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell le preguntó si se había divertido y le dijo que era "una niña tan buena", por lo que estaba "tan feliz que pudiste venir".

— Ella sonaba muy contenta— agregó Kate.

 Pedido de ayuda para nuevos reclutamientos

“Kate” le contó al tribunal que Ghislaine Maxwell le pidió ayuda para reclutar a otras jóvenes para Jeffrey Epstein, pues ya no sabía qué hacer para mantenerlo satisfecho. El hombre, según la versión de la testigo, requería sexo tres veces al día, de acuerdo a lo que le habría referido la acusada.

  Dijo que Maxwell quería que ella reclutara a otras muchachas para que le practicaran el sexo oral a Epstein.

   La fiscal Pomerantz le requirió información acerca de si Maxwell le había manifestado sobre la necesidad de masajes de Epstein.

— Necesitaba masajes todo el tiempo y era muy difícil mantenerse al día —respondió “Kate”.

Bien conectada

  La testigo hizo referencia a las conversaciones que Ghislaine Maxwell habría tenido con ella, las cuales habrían girado en torno a las amistades de la socialité con celebridades, tales como el duque de York, el príncipe Andrés, y el expresidente Donald Trump.

  La fiscal Pomerantz, interrogó a “Kate” sobre el círculo social de la acusada y la testigo refirió que la mujer "parecía conocerlos a todos".

— Ella era amiga del príncipe Andrés, era amiga de Donald Trump.

  Indicó que los nombres de estas celebridades surgían, bien porque Maxwell hacía referencia directa a ellos o porque hablaba sobre ellos por teléfono en su presencia.

  Habría sido por estas conexiones de la acusada, que Kate decidió no contar a nadie sobre sus supuestas experiencias con Maxwell y Jeffrey Epstein, pues ellos estaban "bien conectados".

Colegiala

“Kate” sostuvo ante el jurado que Ghislaine Maxwell fue quien la dirigió hacia Jeffrey Epstein para que le brindara masajes sexualizados en la casa de la acusada en Londres.

  También contó al jurado que Ghislaine Maxwell y Jeffrey Epstein le dieron una indumentaria de colegiala cuando estaban en la mansión del hombre en Palm Beach. La pareja le pidió que se lo pusiera y les sirviera té con el traje puesto.

  "Kate" describió el traje indicando que consistía en una falda plisada, calcetines blancos y camisa, los cuales fueron diseñados para ella luego de que fuera a la mansión a principios de los años ´90.

  Refirió que Maxwell le dijo que pensaba que sería divertido que ella (“Kate”) le llevara a Jeffrey Epstein su té con ese atuendo. Le entregó una bandeja y después de que hubo ejecutado la fantasía, la acusada intervino y participó en el sexo en la piscina.

La fiscal Pomerantz preguntó a Kate por qué no se había negado.

"No sabía cómo decir que no", explicó “Kate” y refirió que “nunca antes había estado en Palm Beach o Florida. No tenía idea de dónde estaba la casa. Y no estaba segura si decía que no, si decía que tenía que irme, cuál sería la consecuencia de no hacerlo".

Defensa contraataca

  En el contrainterrogatorio de “Kate”, la defensa enfiló sus esfuerzos a descalificar a la testigo.

  El abogado Bobbi Sternheim llamó la atención sobre el hecho de que la mujer utilice un seudónimo en el tribunal, pero sus múltiples declaraciones a los medios de comunicación, las hace con su nombre real.

“Kate”, admitió a Sternheim que había hecho una descripción pública de sus interacciones sexuales con Jeffrey Epstein cuando este fue arrestado en 2019.

   Igualmente, el abogado subrayó el hecho de que quien sea abogado de la testigo “Kate”, sea alguien que se ha beneficiado del caso de Jeffrey Epstein e, incluso, está escribiendo un libro sobre acusaciones contra el fallecido magnate.

   Sternheim interrogó a la testigo en varias ocasiones sobre si ella se encontraba solicitando una visa del gobierno de los Estados Unidos, destacando que de ser cierta tal posibilidad, tal vez estaría utilizando su cooperación en este caso, para ayudar en su aprobación.

  Pero “Kate” negó que estuviera en procura de un estatus migratorio —visa U—, sino que piensa mantener su visa actual, la cual se otorga a inmigrantes con una “habilidad extraordinaria”.

Pago millonario a Maxwell

  El siguiente testigo que pasó al estrado citado por la fiscalía, fue Patrick McHugh, director ejecutivo de JP Morgan, a quien el gobierno le pidió detalles sobre una serie de pagos a la acusada de parte del finado financiero.

  Refirió Jeffrey Epstein hizo una serie de transferencias bancarias a Ghislaine Maxwell desde sus cuentas en la entidad.

  Destacó una transacción llevada a cabo el 19 de octubre de 1999, cuando se transfirieron USD 18,3 millones a la cuenta de Maxwell en Bear Stearns.

  Igualmente hizo mención a otros USD 5 millones que, en 2002, fueron canalizados a Ghislaine Maxwell.

Testigo del FBI

   Por último, rindió testimonio, Kimberly Meder, agente del FBI quien hizo referencia a unos CD descubiertos en la caja fuerte de Jeffrey Epstein en su casa del Upper East Side en 2019 durante un allanamiento.

  Narró que en estos CD había una imagen que mostraba a Ghislaine Maxwell y Epstein juntos, pero no se conocieron mayores detalles del asunto debido a que la jueza Alison Nathan dio por terminada la sesión que se reanudará este martes.

La familia presente

  La familia de Ghislaine Maxwell se hizo presente en la sala de audiencia de la Corte del Distrito Sur de Nueva York. En esta ocasión se trató de Isabel y Kevin Maxwell, quienes como el resto de los miembros del clan ha asumido un papel más que de espectadores.

  De hecho, los familiares de la acusada le solicitaron a la fiscalía mejorar el tratamiento que Ghislaine Maxwell está recibiendo durante su juicio, esto en “interés de la justicia y la humanidad común".

  En una comunicación dirigida a la Fiscal General, Merrick B. Garland, los familiares de Ghislaine Maxwell solicitaron que las autoridades dejen de usar los dispositivos de seguridad en cuatro puntos para enganchar, a saber, sus manos, cintura y pies, durante los traslados de la prisión a la sala de audiencias. Indicaron que dichos aparatos causan moretones, roturas en la piel y otros traumas innecesarios.

  Además, reclamaron que la acusada apenas recibe el sustento mínimo, toda vez que solamente le suministran un paquete de alimentos y una barra de jabón cada día.

  También pidieron a la fiscal Garland, que a Ghislaine Maxwell se le permita reunirse con sus abogados durante, por lo menos, 30 minutos antes y después de cada audiencia de juicio.

  Después de terminada la audiencia, los familiares de Maxwell denunciaron esta situación ante los medios de comunicación. 

martes, 30 de noviembre de 2021

Segundo día de juicio: Pasa al estrado la primera de las cuatro acusadoras de Ghislaine Maxwell

   La acusada, según el testimonio de la víctima, participó activamente en algunos de los encuentros sexuales de Jeffrey Epstein con las menores.

Por Maibort Petit

   La primera de sus cuatro acusadoras —identificada en el proceso judicial con el nombre ficticio de “Jane”— se sentó en el estrado de la Corte del Distrito Sur de Nueva York y, ante el jurado, aseguró que Ghislaine Maxwell no solamente participó como reclutadora, sino que llegó a estar presente cuando se producían las interacciones sexuales —teniendo ella solamente 14 años de edad— con el magnate Jeffrey Epstein.

   Definida en el primer día de juicio por la fiscalía —a cargo de la fiscal Lara Pomerantz— como una “mujer peligrosa” y como “socia criminal” de  Jeffrey Epstein, la cual se dedicó, entre 1994 y 2004, a engañar a niñas a objeto de que le sirvieran como objeto sexual a su exnovio, manipulándolas y llevándolas a que cumplieran los deseos del magnate, Ghislaine Maxwell enfrentó este martes 30 de noviembre la segunda jornada de su proceso judicial en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.

“Jane” sostuvo que Maxwell la adiestró acerca de la manera de brindarle masajes sexuales a Epstein, habiéndose sumado en algunas oportunidades a los encuentros.

  También narró que ella y Ghislaine Maxwell se conocieron en 1994 cuando ella —“Jane” — en procura de forjarse una carrera como cantante, comenzó a asistir a un campamento de música. Allí, la acusada se le acercó y se presentó como donante e iniciaron una conversación en la que descubrieron que ambas vivían en Palm Beach, en el estado de la Florida.

   Después de esto, ella y su madre recibieron invitaciones para asistir a la casa de Jeffrey Epstein. A partir de allí comenzaron las salidas a comprar ropa —incluida ropa interior de Victoria's Secret— acompañada del magnate y la Ghislaine Maxwell.

  Entonces, un día habría comenzado el ciclo de abusos, en una oportunidad en que el financiero la tomó de manera abrupta y le ordenó que la siguiera hasta el área de la piscina donde se bajó los pantalones, la atrajo hacia él y se masturbó. “Estaba congelada de miedo (…) Nunca antes había visto un pene (…) Estaba aterrorizada y me sentí asquerosa y avergonzada".

  Refirió que, en otra oportunidad, fue llevada a un salón que estaba destinado a los masajes de Epstein, donde la acusada y el magnate procedieron a aprovecharse de ella. "Había manos por todas partes y Jeffrey se masturbó de nuevo”.

   Habría habido otros encuentros en los se utilizaban juguetes sexuales o se llevaban a cabo orgías de sexo oral con otras mujeres jóvenes, una actividad en la que Maxwell también participaba.

  Ghislaine Maxwell, de 59 años, se declaró inocente de los seis cargos, a saber, conspiración para atraer a menores a viajar para participar en actos sexuales ilegales; seducir a un menor de edad para que viaje y participe en actos sexuales ilegales; conspiración para transportar a un menor con la intención de participar en una actividad sexual delictiva; transporte de un menor con la intención de participar en una actividad sexual delictiva; tráfico sexual de menores; y conspiración de tráfico sexual. Así como también otros dos cargos de perjurio —que serán abordados en juicio aparte— pues la fiscalía la acusa de mentir bajo juramento cuando se la consultó previamente sobre asuntos relacionados con Epstein. En total, deberá responder por ocho cargos federales.

Habla el piloto de Epstein

  Un hombre que trabajó durante casi 30 años como piloto de avión para Jeffrey Epstein, a saber, Lawrence Paul Visoski Jr., fungió entre los primeros testigos y, al pasar al estrado en el juicio contra Ghislaine Maxwell, dijo que entre los hombres de alto perfil a los que trasladó en la aeronave del magnate, figuraban los expresidentes Bill Clinton y Donald Trump.

  El nombre de los ex-mandatarios estadounidenses retumbó entre las paredes de la sala de audiencia de la Corte de Manhattan cuando Christian Everdell, abogado defensor de Maxwell, interrogó a Visoski Jr. acerca de si Clinton, figuraba entre los hombres de alto perfil que volaron en la aeronave del magnate. A lo que Everdell respondió afirmativamente.

— ¿El ex presidente Bill Clinton voló en algunos de los vuelos? — consultó Everdell.

—Sí — contestó el piloto.

  Lawrence Paul Visoski, citado por la fiscalía como testigo, hizo mención a las celebridades y políticos que acostumbraban viajar en los aviones de Epstein y citó el caso del príncipe Andrés de España, así como también el expresidente Donald Trump, quien lo habría hecho en más de una ocasión.

  El abogado interrogó si Trump había viajado en las aeronaves de Epstein con su familia, Visoski dijo no recordar, pero remató al exmandatario efectivamente lo sí lo recordaba. "Ciertamente recuerdo al presidente Trump".

   Kevin Spacey, el comediante Chris Tucker, el famoso violinista Itzhak Perlman y los ex senadores George Mitchell y John Glenn, también figuran entre las personas que Visoski recordó haber visto en el avión del magnate.

  Categóricamente negó que haber presenciado actividades de índole sexual en los vuelos, pues, aunque se quedaba mayormente en la cabina, iba en ocasiones salía para tomar café o ir al baño. “Nunca”, fue la respuesta cuando lo interrogaron sobre si había encontrado condones usados o había visto actos sexuales con mujeres menores de edad en los aviones. 

  Aseguró que nunca fue advertido por Epstein de tener que quedarse en la cabina y evitar acceder al área de la aeronave donde supuestamente se llevaban a cabo las actividades de índole sexual.

  Sin embargo, Visoski dijo no poder visualizar a “Jane” el nombre ficticio con que se identifica en el juicio contra Maxwell a una de sus acusadoras. “No puedo visualizarla sentada en el compartimiento de pasajeros como lo haría, por ejemplo, con el presidente Clinton".

  Entre los hechos rememorados por el piloto, estuvieron los vuelos con Jeffrey Epstein a Columbus, Ohio, lugar donde este último tenía una casa en las cercanías a una propiedad de Les Wexner, fundador de Victoria's Secret y socio comercial difunto pedófilo. El piloto precisó que Epstein llamaba “cliente” a Wexner.

  Según Visoski, la acusada, Ghislaine Maxwell se encargaba de asuntos como los informes de gastos de Epstein, que ella llevaba las propiedades de Epstein en Nueva York. "Maxwell fue el número 2 y el señor Epstein fue un gran número 1”, dijo el piloto.

  Refirió que, conforme pasaron los años, él tuvo un mayor acercamiento con Maxwell e, incluso, asistió con ella a clases de licencia de helicóptero cuando se adiestraba para convertirse en piloto en Florida.

   Asimismo, dijo que sus dos hijas, cuyas edades oscilaban entre los 11 y 14  años, montaron a caballo con Ghislaine Maxwell en Nuevo México, en el rancho de Jeffrey Epstein.

  Lawrence Paul Visoski Jr. contó que Jeffrey pagó la educación secundaria privada de sus hijas y durante los años que trabajó para él, le regaló valiosos regalos, entre ellos, 40 acres de tierra en el rancho de Nuevo México para que construyera una casa