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lunes, 16 de marzo de 2020

Criminales de cuello blanco: La inusual jornada del veredicto del juicio del banquero Ali Sadr Hasheminejad

   El juicio de Ali Sadr Hasheminejad, propietario del extinto Banco Pilatus, concluyó con un veredicto unánime que lo declaró culpable de evadir las sanciones económicas de EE. UU. enviando ilícitamente más de $115 millones a través del sistema financiero norteamericano. También es culpable de fraude bancario y de conspirar para lavar dinero.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

  A lo largo del juicio que duró 11 días, Ali Sadr Hasheminajed se mostró sonriente, seguro de sí mismo y confiado de que había convencido al jurado de su historia, que incluyó algunas lágrimas y aseveraciones que lo presentaban como un gran admirador y seguidor del expresidente Barack Obama, un enemigo del régimen de los Ayatolas islámicos, un torturado 'física y mentalmente' por el gobierno del Mohammad Khatami y perseguido por el exmandatario Mahmoud Ahmadinejad. Pero todos esos cuentos no fueron creídos por el panel de jurados que se centró únicamente en las evidencias presentadas por la fiscalía y no en las incoherentes confesiones de Sadr y los rimbombantes argumentos de sus abogados: Reid Weingarten, Brian Hebeling y Bruce Bishop de Steptoe.  
   Sadr siempre estuvo impecable. Bien vestido, afeitado y peinado. Se mostraba risueño y muy cariñoso con sus abogados a quienes abrazaba constantemente. Estuvo acompañado por cinco mujeres a lo largo de las dos semanas del juicio que celebran con sonrisas y miradas cómplices cada logro que obtenían sus acuciosos y muy diligentes defensores. Su esposa se le veía altanera. Miraba con menosprecio a la prensa. Sus hermanas Pegah y Negarin estaban siempre atentas, dando soporte emocional al hermano que estaba bajo escrutinio federal. Su madre también estaba allí, algunas veces lloraba y otras sonreía. Sadr siempre las abrazaba.


    El acusado se mostraba dulce y amable frente al jurado. Pero su conducta cambiaba radicalmente con los fiscales a quienes miraba con desprecio y arrogancia. Cuando el fiscal Especial, Garrett Lynch le hizo el contra-interrogatorio, Sadr le respondió todas las preguntas con displicencia. Sadr es un hombre inteligente. Por un momento pensó que su estrategia había triunfado. Pero se equivocó. Las palabras de la jueza Nathan, cuando decía "culpable, culpable, culpable" le amargaron el rostro y le transformaron por completo su mirada. Su prepotencia desapareció. Quedó impávido, pálido. Sus afanosos abogados también cambiaron su expresión y de pronto se les vió aturdidos. La familia estaba compungida y triste. Los defensores alcanzaron a decir a la jueza Nathan que no querían que lo 'encarcelara' en el acto (como de hecho correspondía), le rogaron que le diera la oportunidad de pasar con su esposa e hijos los próximos cinco meses, 'en libertad', y que le mantuviera las condiciones otorgadas por el tribunal ( tras el pago la millonaria fianza de $38 millones) que le permitieron moverse desde Washington DC a Nueva York con mucha comodidad. Los fiscales Michael Krouse y Garrett Lynch objetaron la petición (sin éxito). Krouse recordó que Sadr es millonario, que es ciudadano de Irán,  que es un país con el que los Estados Unidos no tienen tratado de extradición y que el gobierno advertía que había un alto riesgo de fuga. La jueza no escuchó a la fiscalía sino que inmediatamente aprobó la petición de Sadr y lo dejó ir con su mujer, no sin antes advertirle que si rompía las condiciones tendría que pagar las graves consecuencias, que incluyen nuevas acusaciones del gobierno estadounidense. El gesto de desagrado de Krouse y Lynch fue evidente. Protestaron nuevamente, pero fueron silenciados por la jueza que ofrecía un trato extremadamente cordial al acusado, ahora convicto. 
***
  Una de las cosas que nos llamó la atención por la rareza del hecho fue cuando la jueza estaba leyendo el veredicto entregado por el presidente del jurado. De pronto paró. Justo cuando leyó el cargo número tres. Hizo una expresión difícil de calificar. Llamó a la defensa y a los fiscales a un lado del podium. No se pudo escuchar lo que decían pero era obvio que no fue del agrado de los fiscales federales.  Seguidamente continuó leyendo de manera casi automática. Nathan le preguntó a cada miembro del jurado que verificara su voto en el veredicto. Luego salió de la sala para confirmar el voto de las dos personas ausentes a través de una videollamada. Regresó, agradeció a los miembros del panel y los despidió. No es usual que los jurados deliberen o verifiquen los votos por videoconferencia. No. Esta vez hubo una excepción porque en la ciudad de Nueva York hay una emergencia sanitaria. La jueza informó que uno de los jurados debió salir antes de la corte y el otro porque está enfermo y se vio obligado a deliberar remotamente. Al final del proceso, ni los abogados de la defensa, ni Ali Sadr, ni sus familiares quisieron emitir una comentario a la prensa. Sólo advirtieron que apelarán el resultado del veredicto en los próximos días.

El fiscal de pronuncia


   Por su parte, el el Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Geoffrey S. Berman, anunció que Ali Sadr Hasheminejad fue condenado hoy después de un juicio con jurado de dos semanas.

  Berman dijo que el jurado comprendió como Sadr H. organizó un plan de varios años para canalizar más de $ 115 millones en pagos relacionados con un proyecto de construcción en Venezuela, a través del sistema financiero de los EE. UU., para beneficio de la empresa familiar iraní de Sadr, en violación de las sanciones de los EE. UU. contra Irán. 

  El fiscal sostuvo que "el Gobierno estableció en el juicio que estos pagos beneficiaron a las personas y entidades iraníes, incluida la Compañía de Vivienda Internacional de Irán y su propietario iraní, Mohammad Sadr Hasheminejad (padre de Sadr)". 

  Berman dijo: “El jurado descubrió que Ali Sadr Hasheminejad creó una red de compañías y cuentas bancarias para enmascarar los negocios iraníes en Venezuela y evadir las sanciones de Estados Unidos. Durante años, Sadr utilizó compañías de fachada en Suiza, Turquía y San Cristóbal y Nieves para ocultar el hecho de que $ 115 millones en pagos que eran realmente para su negocio familiar y parientes en Irán. La condena de Sadr muestra que las sanciones económicas de Estados Unidos contra Irán son reales, y los infractores serán expuestos y procesados".

  Según la acusación, la evidencia presentada durante el juicio,  los documentos judiciales y las declaraciones en audiencia pública el gobierno logró demostrar lo siguiente:

  A partir de 1979, el presidente de EE.UU., de conformidad con la Ley Internacional de Poderes Económicos de Emergencia ("IEEPA"), encontró repetidamente que las acciones y políticas del gobierno de Irán constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior y la economía de los Estados Unidos y declaró una emergencia nacional para hacer frente a esa amenaza. De acuerdo con estas declaraciones presidenciales, Estados Unidos ha instituido una serie de sanciones económicas contra Irán y entidades iraníes. Este régimen de sanciones prohíbe, entre otras cosas, las transacciones financieras que involucren a los Estados Unidos o personas de los Estados Unidos destinadas al Gobierno de Irán o entidades y personas iraníes.

  En agosto de 2004, los gobiernos de Irán  y Venezuela (Hugo Chávez Frías) celebraron un acuerdo, mediante el cual acordaron cooperar en ciertas áreas de interés común. Al año siguiente, ambos gobiernos complementaron el Acuerdo mediante la celebración de un Memorando de Entendimiento sobre un proyecto de infraestructura en Venezuela, que consistiría en la construcción de unidades de vivienda en Venezuela.
  El Proyecto fue liderado por Stratus Group, un conglomerado iraní controlado por Sadr y su familia con operaciones comerciales internacionales en las industrias de la construcción, la banca y el petróleo. 

   En diciembre de 2006, Stratus Group incorporó una compañía en Teherán, que entonces se conocía como la Compañía de Vivienda Internacional de Irán (IIHC). IIHC fue responsable de la construcción del Proyecto en Venezuela. 

   Posteriormente, IIHC celebró un contrato con una subsidiaria de la compañía energética estatal de Venezuela, Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), que solicitó a IIHC que construyera 7,000 unidades de vivienda en el estado Zulia a cambio de aproximadamente $475 millones. Stratus Group creó el Comité del Proyecto Venezuela en Teherán para supervisar la ejecución de dicho Proyecto. Ali Sadr fue miembro fundador del Comité y fue responsable de administrar las finanzas del Proyecto.
  En relación con su papel en el Proyecto, Sadr tomó medidas para evadir las sanciones económicas de Estados Unidos y defraudar a los bancos estadounidenses al ocultar el papel de las partes iraníes en los pagos en dólares estadounidenses enviados a través del sistema bancario estadounidense. Por ejemplo, en 2010,  Sadr y un co-conspirador, usaron los pasaportes de San Cristóbal y Nieves y una dirección de los Emiratos Árabes Unidos para incorporar dos compañías de fachada fuera de Irán para recibir pagos en dólares estadounidenses relacionados con el Proyecto en nombre del IIHC. 
La primera entidad, Clarity Trade and Finance, se incorporó en Suiza, y la segunda, Stratus International Contracting, J.S.,  alias "Stratus Turkey", se registró en Turquía. Ambas empresas de fachada eran propiedad y estaban controladas por Ali Sadr y por los miembros de su familia en Irán, incluido su padre Mohammad Sadr.
  Posteriormente, Sadr y otros llevaron a cabo una serie de transacciones financieras internacionales utilizando a Clarity y  a Stratus Turkey en beneficio de las partes iraníes de una manera que ocultaba el nexo iraní a los pagos, en violación de las sanciones económicas de los EE. UU. Específicamente, entre abril de 2011 y noviembre de 2013, PDVSA, bajo la dirección de Sadr y otros conspiradores, realizó aproximadamente 15 pagos a IIHC a través de Stratus Turkey o Clarity, totalizando aproximadamente $ 115 millones.

  Durante ese tiempo, Sadr tomó varias medidas para ocultar a los beneficiarios iraníes de estos fondos, incluyendo: (1) cambiar el nombre de la Compañía de Vivienda Internacional de Irán a solo las iniciales, IIHC; (2) ordenar a los empleados que eliminen sitios web y artículos de Internet donde aparecía el nombre de Irán o Iranian; (3) mentir sobre los propietarios de las empresas de fachada cuando los bancos lo solicitan; y (4) alterar los comprobantes de pago y los contratos anteriores para engañar a los bancos sobre la fuente de los fondos. Sadr y otros conspiradores, también ordenaron específicamente que los pagos se enrutaran a través de bancos en los Estados Unidos a las cuentas bancarias de Stratus Turquía o Clarity en una institución financiera en Suiza (Hyposwiss Private Bank AG). 
  La mayoría de los fondos se transfirieron luego a otra entidad offshore ubicada en San Cristóbal y Nieves, que había sido incorporada por Ali Sadr y Mohammad Sadr en 2009. 
Mohammad Sadr Hasheminejad padre del banquero convicto por crímenes financieros y
violación de las sanciones de Estados Unidos contra Irán.

  Entre 2011 y 2013, las compañías principales de Sadr enviaron más de $ 8.6 millones directamente a los Estados Unidos. Algunos de esos fondos se utilizaron para comprar bienes inmuebles en California en beneficio de la familia Sadr.

El convicto

  Ali Sadr, de 40 años, nació en Irán. Fue condenado en el juicio por un cargo de conspiración para defraudar a los Estados Unidos, un cargo de conspiración para violar la IEEPA, un cargo de fraude bancario, un cargo de conspiración para cometer fraude bancario y un cargo de lavado de dinero. Sadr fue declarado no culpable de un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero. 

   A continuación se muestra un cuadro que contiene los cargos y las sanciones máximas. La sentencia de Sadr será determinada por la jueza Alison Nathan.
   El fiscal Berman elogió los esfuerzos de investigación pendientes de la Oficina Federal de Investigación y agradeció a la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Nueva York por sus contribuciones y asistencia con esta investigación y juicio.

  El procesamiento de este caso está a cargo de la Unidad de Terrorismo y Narcóticos Internacionales. Los fiscales federales adjuntos Michael K. Krouse, Jane Kim, Stephanie Lake y el fiscal especial adjunto estadounidense Garrett Lynch, de la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Nueva York, están a cargo de la acusación.



Ali Sadr Hasheminejad fue declarado culpable de violar las sanciones de EE. UU. contra Irán, fraude bancario y lavado de dinero de los programas de viviendas de Hugo Chávez

Por Maibort Petit
@Maibort Petit 

  Luego de tres días de deliberaciones, un jurado en Nueva York declaró culpable a Ali Sadr Hsheminejad de cinco cargos que incluyen: violación de las sanciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos a Irán, fraude bancario y conspiración para lavado de dinero internacional con fondos provenientes de los programas de viviendas que el régimen de Hugo Chávez acordó con la República Islámica de Irán.
  En un inusual veredicto debido a que dos miembros del jurado hicieron sus deliberaciones y confirmaron su decisión vía videoconferencia motivado al brote de coronavirus que hay en la ciudad de Nueva York— la jueza Alison Nathan leyó la decisión unánime contra Ali Sadr que concluyó que es el acusado es culpable de 5 crímenes graves que lo llevarán a la cárcel por varias décadas.

   Los cargos son los siguientes: 1) Conspirar para violar las sanciones impuestas por los Estados Unidos contra Irán; 2) Violar las sanciones; 3) Conspirar para cometer fraude bancario; 4) fraude bancario y 5) conspiración para acometer lavado de dinero internacional. 

   La jueza Nathan informó que el acusado permanecerá bajo arresto domiciliario, con un monitor en su tobillo por cinco meses hasta que se le dicte sentencia. 

  Dijo Nathan que fijará la fecha de la condena en los próximos días, debido a que hay complicaciones con los calendarios de las cortes por la emergencia decretada en la Ciudad de Nueva York por el aumento de contagios de COVID-19.

  La fiscalía objetó la petición de la defensa que permitirá que Ali Sadr permanezca en arresto domiciliario argumentando que, el ahora convicto, "es un hombre con mucho dinero, que ha demostrado que es capaz de comprar ciudadanías, y que tiene una amplia conducta criminal que supone un alto riesgo de fuga". 

  A pesar de las objeciones de la fiscalía, la jueza Nathan dictaminó que Ali Sadr podía esperar la sentencia en su domicilio, y aprobó las modificaciones de su fianza. Advirtió, sin embargo, "que si el convicto rompe las condiciones de su libertad condicional, tendrá graves consecuencias que incluirán posibles nuevos cargos".

Stratus Group

   De acuerdo a lo planteado por la fiscalía, el conglomerado Stratus Grupo, controlado por Mohammad Sadr Hasheminejad, Ali Sadr y su familia, incluyó a la empresa Iranian International Housing Corp., que fue contratada por PDVSA, para construir 7 mil viviendas en Venezuela.

  Sadr y otros conspiradores, elaboraron un esquema que incluyó la creación de empresas fachadas para lavar el dinero proveniente de los pagos en dólares estadounidense que hizo PDVSA a través de cuentas bancarias suizas, para lo cual se usaron las compañías Clarity Trade & Finances (Suiza) y Stratus International Contract JS, de Turquía.   

  El delito cometido —según los fiscales— es haber utilizando como bancos intermediarios a J.P. Morgan Chase y Citibank ubicados en Manhattan, Nueva York.

  Sadr —quien estuvo envuelto en un escándalo de lavado de dinero con su banco Pilatus Bank, una entidad financiera de origen maltés que inició sus operaciones en enero de 2014 y al cual se le quitó la licencia en 2018— dijo que pensaba que las sanciones de Estados Unidos contra Irán no aplicaban a las empresas privadas de iraníes que hacen negocios fuera de Irán. Los fiscales rechazaron ese argumento advirtiendo que "el dueño de la empresa que firmó el contrato con PDVSA es iraní, vive en Teherán y está relacionado con el gobierno de ese país". Asimismo sostienen que "los beneficios, calculados en unos 115$ millones de dólares, fueron para el conglomerado de Mohammad Sadr Hasheminejad quien también es acusado en este caso".

   Las evidencias señalan que los pagos provenientes del contrato con Venezuela que era de un total de $ 476 millonesviolaron las sanciones estadounidenses. 

 Sadr dijo "Mi estado mental era que este proyecto tenía 8,000 millas lejos de Irán, no tenía nada que ver con Irán".

  Según Sadr, siempre creyó que las sanciones estadounidenses se aplicaban al gobierno de Irán, a los grupos militares afiliado con el estado iraní y las personas designadas por Oficina de Control de Activos Extranjeros como en la lista de nacionales designados y personas bloqueadas.

  Sadr dijo que ni él "ni ningún miembro de su familia o las empresas con las que estuvo involucrado alguna vez fueron designadas por la OFAC en la lista de SDN." Pero los fiscales lo desmintieron al informarle al jurado que "el banco de su padre, y en el cual, Sard trabajaba, EN Bank, fue sancionado en 2012 por la OFAC, al igual que la empresa de petróleo del mismo conglomerado".

  Los fiscales dicen que los 'Sadrs' escondieron a sus conexiones cuando configuraron empresas en Suiza y Turquía, utilizando unas nacionalidades que compraron en la isla caribeña de San Cristóbal y Nevis, (por $ 250 mil) para las cuales usaron una dirección en Dubai. "Las mismas técnicas fueron usadas para configurar cuentas bancarias suizas en Hyposwiss Private bank AG".

  Sadr asegura que su país de origen aparece en su pasaporte de San Cristóbal y Nevis y que le había dado la información al personal de Hyposwiss Private bank AG, cuando informó los detalles del proyecto de viviendas en Venezuela.

  Los miembros del jurado han visto correos electrónicos y otros documentos en los que Sadr y otros discuten sobre cambiar el nombre a la empresa contratada por PDVSA, Iranian International Housing Co. IIHC para omitir cualquier referencia a Irán. 

  Los fiscales aseguran que el cambio de nombre fue parte del esfuerzo de Sadr y su familia para ocultar la participación de Irán o parías iraníes en el acuerdo con Venezuela.

  Sadr explicó que "el banco suizo le informó que iba haber un problema potencial con el nombre Iranian International Housing Housing Corp., ya que sonaba como una empresa respaldada por el Estado iraní". 

 "Me diero
n muchos ejemplos de por qué estaban un poco asustados de que este nombre que se asemeja al gobierno iraní y les aseguré que IIHC, nada tiene que ver con el gobierno pues es una empresa de mi papá ", dijo Sadr.

  "Es solo una línea roja para los bancos, no quieren tratar con el gobierno iraní, no quieren estar asociado con el gobierno iraní", sostuvo el acusado.

  Sadr argumentó que "un empleado de Hyposwiss sugirió que usar el nombre abreviado IIHC, podría ser un buen idea y por eso procedí a cambiarlo". 


domingo, 15 de marzo de 2020

Este lunes continúan las deliberaciones del jurado del juicio de Ali Sadr Hasheminejad, dueño de Pilatus Bank

Por Maibort Petit
@maibortpetit


   El jurado del juicio contra el banquero iraní, Ali Sadr Hashemi Nejad continuará con las deliberaciones este lunes 16 de marzo, a pesar que el sistema de cortes trabajará de manera restringida debido a la emergencia declarada en la ciudad de Nueva York ante el brote de coronavirus.  La jueza Alison Nathan instó a los jurados para que el proceso contra Sadr siguiera, advirtiendo que habrá cambios en la medida en que se produzcan nuevas decisiones del gobierno local por el estado de alarma decretado por las autoridades por el virus COVID-19. 
  Nathan dijo que en la corte se reducirá la entrada del público y que no habrá inicio de nuevos juicios hasta próximo aviso. 

  Ali Sard está acusado de lavado de dinero, fraude bancario y violación de las sanciones de Estados Unidos contra Irán, relacionado con un proyecto de infraestructura del gobierno de Hugo Chávez entre 2006 y 2014. 

 De acuerdo a lo planteado por la fiscalía, el conglomerado Stratus Grupo, controlado por el padre de Sadr, Mohammad Sadr Hasheminejad, el acusado y su familia, incluye a la empresa Iranian International Housing Corp., que fue contratada por PDVSA, para construir 7 mil viviendas en el estado Zulia, en el marco de los acuerdos que firmaron el presidente venezolano Hugo Chávez y el de Irán, Mahmoud Ahmadinejad en 2006. 
   Sadr y otros conspiradores elaboraron un esquema que incluyó la creación de empresas fachadas para lavar el dinero proveniente de los pagos en dólares estadounidense que hizo PDVSA, los cuales fueron dirigidos a cuentas bancarias suizas, para lo cual se usó las compañías  Clarity Trade & Finances con sede en Suiza y Stratus International Contract JS, de Turquía. El delito cometido según los fiscales es haber utilizando como bancos intermediarios a J.P. Morgan Chase y Citibank ubicados en Manhattan, Nueva York.

  Sadr —quien estuvo envuelto en un escándalo de lavado de dinero con su banco Pilatus Bank, una entidad financiera de origen maltés que inició sus operaciones en enero de 2014 y al cual se le quitó la licencia en 2018— testificó que pensaba que las sanciones de Estados Unidos contra Irán no aplicaban a las empresas privadas de iraníes que hacen negocios fuera de Irán, pero los fiscales rechazan ese argumento cuando sostienen que el dueño de la empresa que firmó el contrato con PDVSA es iraní y vive en Teherán, está relacionado con el gobierno de ese país y los beneficio, que fueron unos 115$ millones de dólares fueron para el conglomerado de Mohammad Sadr Hasheminejad quien también es acusado en este caso.
 
   Las acusaciones señalan que los pagos provenientes del contrato con Venezuela de $ 476 millones para construir inicialmente 7,000 unidades de vivienda en Venezuela, violaron las sanciones. Sadr dijo"Mi estado mental era que este proyecto tenía 8,000 millas lejos de Irán, no tenía nada que ver con Irán".

 Según Sadr, él creía que las sanciones estadounidenses se aplicaban al gobierno de Irán, a los grupos militares afiliado con el estado iraní y las personas designadas por Oficina de Control de Activos Extranjeros como en la lista de nacionales designados y personas bloqueadas.

  Sadr dijo que ni él ni ningún miembro de su familia o las empresas con las que estuvo involucrado alguna vez fueron designados por la OFAC como los llamados SDN. Pero los fiscales lo desmintieron al informarle al jurado que el banco de su padre, y en el cual, Sard trabajaba, EN Bank fue sancionado en 2012 por la OFAC, al igual que la empresa de petróleo de su padre.

  El acusado describió cómo en 2010 se dio cuenta de la Sanciones integrales de Irán, responsabilidad y Ley de desinversión, promulgada por el presidente Barack Obama, que, entre otras cosas, permitió sancionar a las empresas que hacen negocios en el sector energético de Irán.  La ley cita la necesidad de presionar al gobierno iraní, y el IRGC, en Irán para que paren el presunto desarrollo nuclear y apoyo al terrorismo internacional.

  Los fiscales dicen que los Sadrs escondieron a sus conexiones cuando se configuran empresas en Suiza y Turquía, utilizando unas nacionalidades que compraron en la isla caribeña de San Cristóbal y Nevis, por $ 250 mil y para las cuales usaron una dirección en Dubai. Las mismas técnicas fueron usadas para configurar cuentas bancarias suizas en Hyposwiss Private bank AG.

  Sadr asegura que su país de origen aparece en su pasaporte de San Cristóbal y Nevis y que le había dado la información al personal de Hyposwiss Private bank AG cuando informó los detalles del proyecto de viviendas en Venezuela.

  Los miembros del jurado han visto correos electrónicos y otros documentos en que Sadr y otros discuten sobre cambiar el nombre a la empresa contratada por PDVSA, Iranian International Housing Co. IIHC para omitir cualquier referencia a Irán. Los fiscales aseguran que fue parte del esfuerzo de Sadr y su familia para ocultar la participación de Irán o parías iraníes en el acuerdo con Venezuela.

  Sadr explicó que el banco suizo le informó que iba haber un problema potencial con el nombre Iranian International Housing Housing Corp., que sonaba como una empresa respaldada por el estado iraní. 

 "Me dieron muchos ejemplos de por qué estaban un poco asustados de que este nombre que se asemeja al gobierno iraní y le aseguré la IIHC nada tiene que ver con el gobierno pues una empresa que mi papá lo posee", dijo Sadr.

  "Es solo una línea roja para los bancos, no quieren tratar con el gobierno iraní, no quieren estar asociado con el gobierno iraní", sostuvo el acusado.

  Sadr argumentó que un empleado de Hyposwiss sugirió que usar el nombre abreviado IIHC podría ser un buen idea. 

 Sadr sostuvo que el personal del banco estaba preocupado de que en ausencia de un cambio de nombre, Hyposwiss sería recibir cientos de documentos en conexión con el proyecto de Venezuela con la palabra Irán todo sobre ellos, y no querían asociarse con el gobierno de Irán, incluso por error.

  Entre otras cosas declaradas por Sadr, dijo que se había casado dos veces, que tiene dos hijos, (uno de 4 y otro de 1 año y medio), ratificó que su madre vive en Washington DC, y dos hermanas Pegah es arquitecto y Negarin que es diseñadora de modas y viven en California. 

  Asimismo, Sadr confesó que su padre vivía en Teherán en un apartamento de 1000 pies y que su padre supuestamente había sido torturado, que estuvo preso por oponerse al régimen iraní, y que había ayudado a reconstruir el país luego de la guerra con Irak en los años 80. 

  Sostuvo que la reconstrucción de Irán necesitó de los mejores talentos de ingenieros y técnicos. Comentó que fue marcado cuando su madre lo llevó a ver a su padre a la cárcel, donde fue torturado.

  Comentó  que ha cuando tenía 16 años  lo arrestaron por participar en una marcha estudiantil contra el régimen y lo torturaron física y emocionalmente. 

  Cuando Sadr hablaba intentaba quebrar la voz para mostrar dolor.  

  Sobre su situación migratoria en 2000, dijo entró con visa de turista y luego la cambio por una F1 para estudiar. Posteriormente, pidió asilo basado en las protestas en 1999.  Aseguró que tuvo problema con su abogado de inmigración y que se  se le revocó el asilo en 2010. Alegó que tenía una grave situación económica y que como plan B, (porque no quería irse a Irán) se hizo ciudadano en San Cristóbal y Nieves "porque era rápido". 

  Luego se casó con una ciudadana  estadounidense, aplicó a la Green Card, y al poco tiempo se divorció. 

  Comentó que en el pasaporte de San Cristóbal y Nieves dice que nació en Teherán, Irán no acepta que se renuncie a la ciudadanía. Se mudó a Dubai, y aplicó a la residencia de Turquía. 

 Admitió que regresó a Irán para visitar a su padre porque fue diagnosticado de cáncer en noviembre de 2010. y aunque no podía estar seguro 100 % de viajar a Irán pero lo hizo por amor a su progenitor.

 Regresó a Irán con la advertencia de no meterse más con el gobierno, empezó a trabajar con el proyecto Venezuela a través de la empresa IIHC que nunca perteneció al gobierno. 

  Aclaró que su padre no apoyó a la IRGC ni al régimen de Irán. 

  Sadr viajó 12 y 15 veces a Venezuela.








viernes, 13 de marzo de 2020

¿Pilatus Bank fue capitalizado con dinero proveniente de Venezuela?, la pregunta del fiscal que incomodó al dueño de la institución maltesa cerrada por alegaciones de lavado de dinero

   Ali Sadr Hasheminejad subió al estrado como testigo en su propio juicio por dos días consecutivos. Este ciudadano iraní está acusado de utilizar compañías de fachada en Turquía y Suiza con cuentas bancarias suizas para evadir las sanciones las sanciones estadounidenses  contra Irán, y mover las  ganancias obtenidas de un contrato de $ 476 acuerdo de millones que logró la empresa iraní de su padre con los gobiernos de Venezuela e Irán para construir una vivienda de 7,000 unidades proyecto de infraestructura en Ciudad Ojeda, estado Zulia. Los fiscales dicen que Sadr canalizó ilegalmente más de $ 115 millones a través del sistema financiero de los EE. UU. En esta entrega les cuento parte de su testimonio.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

  ¿Usted capitalizó Pilatus Bank con el dinero proveniente del proyecto de viviendas de Venezuela? ¿Verdad?, preguntó el fiscal Garre Lynch a Ali Sadr Hasheminejad, el iraní acusado por el gobierno de los Estados Unidos de haber violado las sanciones impuestas a Irán, de lavado de dinero y fraude bancario. Ligeramente nervioso, el acusado dijo "No. No fue con el dinero de Venezuela. Los recursos vinieron de otros negocios que hacía con mis empresas en Europa". 
  Pilatus Bank, propiedad de Ali Sadr, es un banco maltés que inició sus operaciones en enero de 2014 y fue acusado, por la reportera Daphne Caruana Galizia y por las autoridades maltesas, de lavar fondos de esquemas supuestamente corruptos en nombre de compañías  offshore e individuos. 

   Tras la publicación de los Papeles de Panamá, y una investigación hecha por Caruana se reveló que Pilatus Bank facilitó transacciones sospechosas desde Panamá en nombre de personas políticamente expuestas. Las autoridades europeas le retiraron la licencia al mencionado banco a raíz de las denuncias de lavado de dinero.

   La pregunta del fiscal Lynch sorprendió a Ali Sadr y a su defensa que no esperaban que preguntaran sobre Pilatus Bank en el juicio que incluye 50 pagos hechos por PDVSA, el Fondo Chino y FONDEN a favor de tres empresas offshore de Sadr, y que fueron transferidas a través de dos bancos norteamericanos J. P Morgan Chase y Citi hacia Hyposwiss Private Bank de Suiza.
  Los fiscales que buscaban desafiar la credibilidad de Ali Sadr frente al jurado, interrogándolo sobre falsas declaraciones que el acusado hizo cuando pidió asilo en Estados Unidos, en una declaración para solicitar la reentrada al país, y en una entrevista que le hicieron cuando fue arrestado en 2018.

   El fiscal Garre Lynch puso en duda el miedo al gobierno iraní que Sadr dijo tener cuando pidió asilo en Estados Unidos.

 Lynch presionó a Sadr sobre su declaraciones a varias autoridades estadounidenses con respecto a su Residencia estadounidense y su miedo a regresar a Irán.

  Sadr consiguió asilo en los Estados Unidos en 2004, pero luego recibió una carta donde le ordenaban comparecer a una entrevista en Inmigración en 2009, alegando que su abogado había cometido fraude migratorio en su caso, y en otros.  Sadr prefirió abandonar el país antes que acudir ante las autoridades de Inmigración. Sadr dijo que su asilo se terminó y que su permiso de trabajo fue cancelado. 

   Se fue de los Estados Unidos en marzo de 2010. En 2012 solicitó residencia estadounidense luego de haberse casado con una ciudadana norteamericana, de quien se divorció al poco tiempo de obtener la Green Card. "Lamentablemente nos divorciamos".


  Lynch le preguntó  sobre su miedo de regresar a Irán "¿Es un tema constante, en 2003, en su aplicación para asilo, luego en 2012 en su solicitud de readmisión y luego en 2018 en su solicitud de fianza, tu miedo a volver a Teherán, tu miedo de ir a Irán, ¿correcto?".

  "No tiene nada que ver el uno con el otro", dijo Sadr. "¡Se trata de una solicitud de asilo! otro es sobre la libertad bajo fianza para poder salir de la cárcel y defenderme. Manzana y naranja en mi opinión", dijo el acusado visiblemente enardecido.

   Lynch preguntó a Sadr si era cierto que entre 2010 y 2015, realizó aproximadamente 50 viajes a Irán. Sadr dijo que eso podría ser exacto, y aseguró que: "¡El riesgo de volver a Irán para ver a su padre! No fue tan alto".

Mintió sobre su grave situación financiera

   Buscando acabar con su credibilidad frente al jurado, compuesto por 10 mujeres y 5 hombres, el presidente de Pilatus Bank fue interrogado acerca de su solicitud 2012 para readmisión a los EE. UU., en la cual, en declaración jurada dijo que se había ido del país en 2010 debido a su "grave situación financiera".

 "En esa declaración jurada, usted dijo la razón por la cual se iba del país, y no terminó su audiencia, era por el terrible estado financiero en el que estabas, ¿correcto? ", acusó Lynch.

"Uno de ellos", dijo Sadr.

 "Ahora, Sr. Sadr, usted no estaba bajo una grave situación financiera estrés en marzo de 2010, ¿verdad? ", dijo Lynch. Sadr dijo que fue terrible para él en el sentido de que él no podía funcionar y no tenía idea de cuánto tiempo Inmigración en los procedimientos se prolongaría. 

  El acusado sostuvo que había establecido compañías porque no podía atender adecuadamente en su situación financiera. Sí, fue grave si nos fijamos en las circunstancias en el "yo", dijo Sadr.

  El fiscal señaló que en marzo de 2010 Sadr transfirió 500,000 francos suizos para crear la empresa de fachada Clarity Trade, y el año anterior había gastado $ 250,000 para adquirir ciudadanía del gobierno de San Cristóbal y Nevis.

   Lynch dijo a Sadr: "Para ser claros, esas fueron dos transferencias financieras que hiciste.. cuando declaraste que tus circunstancias financieras eran tan graves que tenías que dejar el país, ¿correcto? ", preguntó el fiscal.

  Sadr respondió:"Esa es una situación extrema, un individuo no puede trabajar, un el individuo no puede simplemente sentarse en casa durante años".

Las sanciones estadounidenses contra Irán

   Una de las alegaciones claves acusadas en este caso es que Sadr creó un esquema para violación de las sanciones de Estados Unidos contra Irán. El fiscal le preguntó a Sadr sobre su afirmación de que solo pensó que las sanciones eran sólamente aplicadas al gobierno iraní, a grupos militares asociados al régimen, y a las personas bloqueadas en la Oficina de Activos Extranjeros Controles. 

  Sadr afirmó que no creía que las sanciones de los EE. UU. se aplicaran empresas privadas iraníes y que prohibieran a los ciudadanos de ese país hacer negocios fuera de Irán que no fueran para el beneficio del gobierno iraní.

Designación de PDVSA en la lista de sancionados

  Sadr se refirió la Ley Integral de Sanciones, Responsabilidad y Desinversión Irán promulgada por el expresidente Barack Obama en 2010. Hizo referencia a dos videos sobre los comentarios de Obama sobre Irán sanciones como refuerzo de su creencia de que las sanciones estadounidenses en Irán fueron dirigidos al régimen y otros malos actores. 

  El fiscal le preguntó al acusado si sabía que uno de las primeros en designados bajo esa ley promulgada por Obama fue PDVSA, la empresa estatal venezolana que le pagó millones de dólares a las empresas de su padre y suyas en Irán.

  "Eso sería alucinante porque todos estos los pagos a través del sistema financiero de EE. UU. llegaron a través de PDVSA ", dijo Sadr.

   Arrinconado por el fiscal, Sadr reconoció que sabía que PDVSA había sido así designada en 2012, pero que su comprensión era que la sanción de la petrolera venezolana prohibía recibir financiamiento del gobierno de los EE. UU. Específicamente, las sanciones prohibieron a PDVSA hacer una oferta por el gobierno de EE. UU. contratos de adquisición, asegurando financiamiento del Banco de Exportaciones e Importaciones de EE. UU. Y de obtenerlos, se requerían licencias de exportación de la OFAC.

 "Sabía que PDVSA fue designada, era una de las grandes noticias en Venezuela, pero también fueron grandes noticias que PDVSA solo fue designada para que no pudiera obtener préstamos del gobierno de Estados Unidos ", acotó Sadr.

  "No implicaba esa sanción que PDVSA no pudiera hacer otras transacciones financieras". "Suena como si hubieras detallado previamente la comprensión de la ley", replicó Lynch.

"Eso fue lo mismo que en el transcurso de los próximos dos años de los que recibió más de $ 100 millones, correcto", comentó el fiscal.

"Sí, según tengo entendido, no estábamos dando préstamos", dijo Sadr.

La defensa vuelve con el miedo al gobierno de Irán

   Cuando fue interrogado por su defensa, Sadr reiteró su testimonio de que tenía miedo a regresar a Irán, tal como lo indicó en su asilo la aplicación en 2003 porque supuestamente fue  sometido a una tortura mental y física cuando cayó en ¡Las manos de una división de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán! en relación con su participación en protesta estudiantes en 1999.

  En cuanto a sus procedimientos de fianza posteriores al arresto en 2018, Sadr dijo que el gobierno iraní alegó que él y su padre habían sacado el dinero del sistema financiero iraní y  que él enfrentaría cargos si regresaba a Irán. Sadr dijo que su padre, quien reside en Teherán, fue a la cárcel y fue despojado de la mayoría de sus activos.

   Seguido del testimonio de Sard, la jueza Alison Nathan leyó las instrucciones al jurado y procedió a convocar para los argumentos de cierre del juicio.

   Sadr, junto a otros conspiradores de este caso, enfrenta cargos de conspirar para violar la Ley Internacional de Poderes Económicos de Emergencia de Estados Unidos contra Irán, fraude bancario, conspiración para cometer fraude bancario, lavado de dinero y conspiración para cometer lavado de dinero.







miércoles, 11 de marzo de 2020

Ali Sadr Hasheminejad, el iraní que trabajó en proyectos de Hugo Chávez, se declaró fanático Barack Obama porque distendió las sanciones contra Irán

  Sard Hasheminejad lucía impecable, vestía un traje azul oscuro, camisa de cuello blanco, y corbata azul. El acusado tiene un manejo de la escena profesional, se notaba que pasó mucho tiempo preparándose testificar. 

Por Maibort Petit
@maibortpetit

  El iraní, acusado por Estados Unidos de lavar $115 millones de dólares, de fraude bancario y de haber violado las sanciones estadounidenses contra la República Islámica de Irán, testificó en su propio juicio por dos días, negando que haya cometido ilícito con el dinero que obtuvo del proyecto de construcción de viviendas pagado por el gobierno de Hugo Chávez en 2009 de un contrato de unos $ 500 millones aproximadamente.
  Sadr Hasheminejad busca convencer al jurado que es un hombre honesto, brillante y de familia. Desde el estrado, se ha declaró admirador y seguidor del expresidente Barack Obama "porque él trata a los iraníes como su familia, su amigo, nos hablaba a nosotros, al pueblo", dijo mientras quebraba su voz y miraba lleno de emoción a los miembros al panel de 10 mujeres y 5 hombres que tienen la responsabilidad de emitir un veredicto unánime del caso.

  El acusado sostuvo que su admiración por Obama partía de la decisión del ex mandatario estadounidense de distender las sanciones impuestas por Estados Unidos a Irán. El gobierno de EE. UU. lo acusa de violar las sanciones al ocultar el origen iraní de sus empresas, del capital con el que operaba y de los ejecutivos que las dirigían. Sard Hasheminejad, quien es el dueño de Pilatus Bank [cerrado por las autoridades de Malta por delitos de lavado de dinero] que pensaba que las sanciones eran sólo para el régimen de Irán, sus entidades y las personas que tenían responsabilidad en la administración pública. 

Fui arrestado y torturado

  Interrogado por su defensor Brian Heberlig, Sadr Hasheminejad dijo que había sido arrestado y torturado en Irán por haber participado en una protesta contra el gobierno, mientras estudiaba en la Universidad de Teherán en 1999. Y que por ser amenazado tuvo que huir del país donde, por cierto, su padre Mohammad Sadr Hashemi Nejad es dueño de un emporio económico, un banco privado y muchas compañías que ejecutan contratos directos con el gobierno de la República Islámica de Irán, según la acusación federal.

 Sadr explicó que el proyecto de viviendas venezolano, construido por la compañía Iranian International Housing Co. IIHC, propiedad de su padre, había recibido pagos en euros a través de un banco estatal iraní; pero el dinero fue retenido por 6 meses. Para evitar que se produjera nuevamente la retención de los fondos, IIHC aceptó pagos en dólares americanos, que se pagaron a través del sistema bancario estadounidense, a una cuenta bancaria en Hyposwiss de Suiza y, finalmente, a la empresa familiar Stratus Turkey, con sede en Istanbul.

   Sadr Hasheminejad —cuyo padre también es dueño del banco privado EN Bank que tiene más de 350 sucursales en Irán y cuenta con más de 10,000 empleados—  dijo que quería irse de Irán a los Estados Unidos, un país que le encantaba, y el cual ya había visitado a la edad de 14 años. 

  "Mi madre y mis hermanas se mudaron a los Estados Unidos en 1998, pero  yo no pude venirme con ellas porque debía hacer el servicio militar. En Irán no entregan pasaportes aquellos que no cumplen con ese requisito", dijo Sard Hasheminejad. 

    Algunos medios iraníes y de Malta sostienen que Sadr Hasheminejad nunca sirvió al ejército de la República Islámica de Irán. 

     En su testimonio, Sadr aseguró que se mudó a Nueva Jersey en mayo de 2000, y luego a Washington DC. Estudió primero a Montgomery College, y luego, se transfirió a la Universidad de Cornell donde se graduó de ingeniero. Posteriormente, se dedicó al negocio de bienes raíces con su compañía Span, y construyó un centro comercial para alquilar. Después de venderlo, comenzó la firma de capital privado A&R Capital Partners, para especializarse en capital semilla para nuevas empresas y desde allí expandió sus negocios. 

  También admitió que había solicitado asilo en los Estados Unidos,  y si bien lo logró, la solicitud fue revocada en 2010, junto con su autorización de trabajo, cuando su abogado fue investigado por haber realizado fraude migratorio, incluyendo su propio caso.

  Cuando las circunstancias lo obligaron a salir del país, el acusado aseguró que "llamó a su padre y a su tío" porque necesitaba resolver de inmediato. Afirmó que le costó mucho irse de Estados Unidos porque aquí estaba su vida "Viví 9 años". 

   Sadr dijo que en esa época"necesitaba un Plan B" y fue entonces cuando evaluó obtener un pasaporte de San Cristóbal y Nieves. 

   El programa de ciudadanía San Cristóbal y Nevis era "una opción de vía rápida". Pagó 250 mil dólares para ser ciudadano de la nación caribeña y por un pasaporte que le permitía hacer negocios sin restricciones.

   Comentó que en el pasaporte de San Cristóbal y Nieves dice que nació en Teherán, Irán no acepta que se renuncie a la ciudadanía. Se mudó a Dubai, y aplicó a la residencia de Turquía. Al poco tiempo fue a visitar a su padre a Irán porque fue diagnosticado de cáncer en noviembre de 2010 y aunque no podía estar seguro 100 % de viajar a Irán pero lo hizo por amor a su padre.

     Luego se mudó a Dubai, pasó por Suiza y Turquía. También comentó que había visitado Irán para ver a su padre que estaba recibiendo quimioterapia en 2010.

   Más tarde recibí una tarjeta verde de EE. UU. En noviembre de 2012, regresé a DC con mi esposa, que era ciudadana. Lamentablemente nos divorciamos ".

Proyecto Venezuela
  
  Sostuvo que regresó a Irán con la advertencia de no meterse más con el gobierno. Empezó a trabajar en el proyecto Venezuela, a través de la empresa de su padre IIHC "que nunca perteneció al gobierno".  

  Su padre se dedicó a reconstruir a Irán con Stratus Group, con esa empresa (y otras) hicieron, carreteras, puentes, residenciales y muchos otros proyectos. Su padre estaba orgulloso de los trabajos realizados en Turcmenistan, Bangladesh, Yemén y otros países. 

  Aseguró que Stratus Group recibió pagos en dólares por casi todos sus proyectos que construyó. 

  Aclaró que nunca trabajó en el banco de su padre EN Bank, "que es el primer banco privado de Irán, tiene 300 -350 sucursales en Irán, es como Wells Fargo", dijo. Este banco fue incluído en en 2012 en la lista de SDN de la OFAC.

  Sadr Hasheminejad sostuvo que su padre no apoyó a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, IRGC por sus siglas en inglés. Tampoco al régimen de Irán. 

Contrato promocionado por la televisión 

  Cuando Venezuela contrató a IIHC para hacer las 12 viviendas, hubo ceremonia oficial donde participó Hugo Chávez el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejadque fue promocionada por la televisión. 

   Sadr Hasheminejad confesó que su padre estaba muy orgulloso de hacer el proyecto Venezuela y le pidió ayuda para que se encargara de las finanzas, los pagos, etc. Para ese momento, él estaba trabajando en Washington DC, pero decidió ayudar a su padre con la intención de poder sacarlo fuera de Irán.

  Sostuvo que cuando empezó con su padre, discutió con el banquero de Hyposwiss sobre las sanciones para ver cómo afectaban al proyecto  y el banquero le dijo que no afectaban siempre que las empresas no fueran de Irán. 
  
   Sobre este tema hubo una objeción de la fiscalía y la jueza Alison Nhatan dio instrucciones al jurado que la conversación del abogado defensor con el acusado no representa la verdad sino la opinión de ambos, por tanto no debe ser tomada como evidencia.

   Sard aseguró que viajó 12 y 15 veces a Venezuela cuando estaba trabajando en el proyecto, que significa un reto profesional para él. 

    Admitió que Iranian International Housing Co. era parte de  Stratus Group y que luego de evaluar decidieron cambiarle el nombre a la empresa para eliminar la palabra Iranian. El cambio llevó a la empresa a llamarse por las siglas IIHCO. Luego del cambio de nombre en el registro, cambiaron el nombre en el contrato con PDVSA -DUCOLSA.


martes, 10 de marzo de 2020

Juicio por lavado de dinero de Ali Sadr Hasheminejad: El Fondo Chino de Venezuela pagó a las empresas que violaron las sanciones de EE.UU. contra Irán

Por Maibort Petit
@maibortpetit

    "El juicio contra Ali Sadr Hasheninejad pasa a otra etapa", dijo la jueza Alison Nathan al jurado que ha visto por seis días una voluminosa evidencia presentada por la fiscalía estadounidense. "El gobierno resta y le pasa el turno a la defensa", sostuvo la magistrada al final del día lunes, cuando le dió instrucciones al jurado ante de despedirlos, ordenando que no podían leer en los medios ni en las redes sociales nada sobre el caso para que puedan mantener su imparcialidad. 
  Ali Sadr Hasheminejad, un ciudadano iraní que adquirió la nacionalidad de San Cristóbal y Nieves, es acusado por el gobierno de Estados Unidos de delitos de lavado de dinero, fraude bancario e incumplimiento de las sanciones impuestas por EE. UU.  contra Irán al trasladar dinero a través del sistema financiero estadounidense proveniente de un proyecto de vivienda en Venezuela promovido por los regímenes de Hugo Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro.

Las medidas de los bancos para evitar la violación de las sanciones

   En la audiencia número 6 del juicio, un testigo que representa a un banco víctima, Citibank, dijo que si bien los bancos intermediarios no tienen la obligación de investigar a los clientes de los bancos correspondientes si deben hacerlo y alertar sobre cualquier irregularidad. Este comentario se produjo cuando la defensa insistía que el acusado no cometió delitos y los fiscales explicaban que el manejo hecho en múltiples transacciones por parte del Hyposwiss, que es la entidad donde Sadr Hasheminejad tenía las cuentas de las empresas offshore que usó para el esquema de lavado de dinero y violación de las sanciones acusado en este caso.

  Los fiscales mostraron un sistema que se origina en PDVSA, con una orden de pago para las empresas de Sadr contratadas para construir las casas en Venezuela, PDVSA enviaba la orden a su banco en Portugal, Espíritu Santo (BES), esta entidad enviaba el dinero a su banco intermediario en Nueva York (CitiBank o J. P. Morgan Chase) y este a su vez transfería los fondos al banco correspondiente que es Hyposwiss, en Suiza que era el banco donde Sadr y su padre abrieron las cuentas de las empresas sustitutas de la contratada originalmente por Venezuela, llamada Iranian International Housing Co. (IIHC). 

 La fiscalía y el testigo del Citibank sostuvieron que la responsabilidad de investigar las transacciones de Sadr y su familia es Hyposwiss porque los dos ciudadanos iraníes eran sus clientes, y no CitiBank o Chase. Sin embargo, debido a una serie de factores que se encontraron en varias transacciones hechas a través de los bancos estadounidenses, se levantaron las alarmas ante el inminente uso del sistema financiero para lavar dinero a favor de Irán. 

  Los fiscales explicaron que Sadr y su padre sabían perfectamente que estaban cometiendo un delito, y para evitar ser descubiertos crearon una estrategia que los llevó a comprar nacionalidades en San Cristóbal y Nieves para él, su padre y hermanas; registrar empresas en Suiza, Turquía, Hong Kong, Emiratos Árabes, entre otros, abrir cuentas bancarias en Suiza y Alemania, cambiar el nombre de la empresa contratada en PDVSA para eliminar la palabra Iranian (en su lugar pusieron Industrial) y bajar el website de Iranian International Housing Co. (IIHC) para borrar cualquier indicio "tóxico" que los involucraran con Irán. 

  Los fiscales dijeron que los pagos multimillonarios hechos por PDVSA a los Sadr, y que fueron procesados a través del sistema bancario estadounidense constituyen un delito federal, ya que viola las sanciones entre Estados Unidos e Irán y se convirtió no solamente en un fraude bancario sino en el esquema de lavado de dinero internacional.

  El testigo del Citibank explicó los bancos toman muy en serio el tema de las sanciones ya que el incumplimiento genera penalidades para las instituciones financieras. El experto sostuvo  que las sanciones contra Irán están dirigidas al gobierno, al país y las personas que lo integran.

  Cuando fue interrogado por el abogado de Sadr, Brian Herberlig, el testigo de Citibank dijo que no tenía conocimiento de que el banco enfrentara sanciones por parte del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos por las acciones de este caso. 

Compañía de Sadr pago por un apartamento en Caracas

  La fiscalía llamó a una mujer venezolana americana al estrado. Alessandra Conte dijo que en 2011 vendió su apartamento en Caracas, Venezuela por $ 170,000 a un hombre llamado César Gudiño. El comprador presentó problemas para pagar el precio total de la compra del inmueble y fue la empresa de Sadr Hasheminejad la entidad que pagó parte de la deuda.

  La mujer explicó que se había mudado a State Island, en la ciudad de Nueva York en el año 2000 y que vendió el inmueble porque sabía que no lo ocuparía más. Logró concretar la venta con Gudiño quien pagó una parte en dólares y otra en bolívares.

  El fiscal preguntó "¿quién arregló pagarle en dólares estadounidenses?", A lo que la mujer respondió "Stratus". 

  Stratus Construction es una empresa propiedad de la familia Hasheminejad y aparece involucrada en el esquema de lavado de dinero acusado por la fiscalía.

Defensa se queja por documentos relacionados con Stratus

  Entre las mociones que se discutieron este lunes estpa una carta de la fiscalía donde se explica que no se había proporcionado a la defensa de Sadr documentos relacionados con la compañía Stratus.

  En la comunicación dice: “Stratus fue fundada en 1978 en Teherán, Irán; Stratus International se especializa en proporcionar servicios de contratación para proyectos de infraestructura tales como carreteras, ferrocarriles, presas, túneles, aeropuertos y edificios; Stratus está trabajando actualmente en un proyecto de desarrollo de viviendas de la Unidad de Apartamentos 7000 "Nuevo Ojeda" en Venezuela ", señala el documento.

  En la carta presentada al juez, el abogado asistente dijo que, en 2011, el banco que procesaba el pago recibió una respuesta a su consulta "indicando, en suma y sustancia, que la dirección de Stratus está en Turquía, está registrada en Turquía, hace construcción en varios países, incluyendo a Venezuela ".

    Stratus luego se agregó al filtro de sanciones del gobierno de EE. UU. Para monitorear cualquier pago futuro.

  El documento dijo que las autoridades estaban tratando de confirmar si la Oficina de Control de Activos Extranjeros tomó alguna medida basada en la divulgación del banco, pero está dispuesta a "estipular que la OFAC no tomó medidas contra las entidades del Banco Stratus o el acusado".

  "El Gobierno lamenta su error y está trabajando para confirmar que no hay nada más relacionado con la investigación bancaria que tenga alguna relación con este caso", agrega la carta.

  Habían estado al tanto de la carta desde mediados de enero, y que, en ese momento, creían erróneamente que era parte del descubrimiento en el caso, decía la carta.

Las tablas que incomodan a la defensa

   La fiscalía presentó unas tablas con los pagos hechos por PDVSA a las empresas offshore de Sadr y su padre, incluyendo la tóxica IIHC que se iniciaron en 2010 hasta 2014. 

    Una de las comunicaciones presentadas estaba fechada el 30 de diciembre de 2010 en la cual Sadr le advierte a su empleado Bahram Karimi sobre los problemas que tenían con la cuenta del Chase en Nueva York. 
    
     En otro correo Sadr explica a su banco Hyposwiss que venía una transferencia por $ 29 millones de Venezuela el 11 febrero 2011. La orden correspondiente para ese pago, está hecha en un papel membretado con Iranian International Housing Co. (IIHC), firmada por José Luis Parada Sánchez, jefe de DUCOLSA y donde se usa la dirección de IIHC en Teherán [Apart. 101 N-18 Mina Boulevard Afnet St. Teherán].

  José Luis Parada explicó cómo se iba a cambiar la empresa iraní por una empresa turca Straturk International Contracting S.J. 

   Parada también advierte al banco usado por PDVSA para hacer los pagos a Sadr sobre el cambio de las cuentas bancarias y aclara que a partir de ese momento Straturk International Contracting S.J. era el beneficiario.


El Fondo Chino pagó a las empresas del acusado 

  Varias comunicaciones presentadas al jurado reflejan que los recursos usados para algunos pagos provenían del Fondo Chino para Venezuela. Una carta del 17 de marzo de 2011, dice que el Fondo Chino confirmó al banco la cantidad de dinero que se iba a pagar a las compañías de Sadr y su familia que era el desembolso #386 del Fondo -Código N-00579 por $ 29.442.967, 57.

   Se mostró un correo electrónico dirigido a DUCOLSA de María Acevedo del Banco Commerzbank A.G, fecha febrero 5 de 2011. Decía que el Banco del Tesoro iba a bloquear los fondos si no se suministraba información sobre Straturk. Ante esa advertencia se informó que la compañía fue registrada en Turquía y que el pago era por la construcción de 700 viviendas en Venezuela.
   
    Los fiscales presentaron cartas que mostraban la contradicción entre los beneficiarios de los pagos que iban desde Straturk International Contracting S.J., IIHC, Stratus Global Investment Ltd y otras empresas.

     Asimismo se presentó un cuadro que mostraba los ingresos que llegaron de las cuentas de PDVSA a la empresa de Sadr Clarity Trade (creada por el acusado en Suiza para esconder la vinculación con Irán). El cuadro explica que una parte de los fondos llegaban a Clarity y se enviaban a Stratus Global Investment y de allí se transferían a otras empresas creadas en Estados Unidos, como Sapene LLC, Fidelity National Title Company, Malibu Escrow  Corporation y Setom LLC. 

   De las mencionadas empresas, la hermana de Ali Sadr, Pegah Sadr compró una tierras por medio de la empresa Malibu Escrow  Corporation por $ 919,960,00 en el lote 27314 Winding Way, Malibu CA 90265. 

    Por medio de Fidelity National Title Company  se creó Pistache LLC, ( propiedad en un 50% Sapene LLC). La hermana de Ali Sadr, Pegah Sadr aparece como dueña de Sapene LLC, que tiene una cuenta en el Banco Well Fargo, a través de la cual se adquirieron productoras de pistachos en California.  El nombre de Ali Sadr se agregó en la empresa Setom LLC cuya dueña original era Pegah Sadr H. El 19 de septiembre de 2011 la empresa era 50% de Pegah Sadr y 50 % Ali Sadr.