Mostrando entradas con la etiqueta "Tony Hernández". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta "Tony Hernández". Mostrar todas las entradas

martes, 30 de marzo de 2021

La justicia de Estados Unidos condenó a 12 años de prisión al ex-policía hondureño, Juan Manuel Ávila Meza, por delitos de narcotráfico.

Por Maibort Petit

  Juan Manuel Ávila Meza, ex miembro de la Policía Nacional de Honduras, fue sentenciado a 12 años de prisión por conspirar para importar cocaína a Estados Unidos. Ávila Meza se declaró culpable anteriormente ante la jueza de distrito de los Estados Unidos Lorna G. Schofield en 2018.



   La agente especial a cargo de la División de Operaciones Especiales de la DEA, Wendy C. Woolcock y la Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York Audrey Strauss hicieron el anuncio en conjunto en Nueva York.

“Juan Manuel Ávila Meza aprovechó su posición en la aplicación de la ley y como abogado para intentar elevarse por encima de la ley, beneficiándose de las actividades criminales reprensibles que ayudó a facilitar”, dijo el agente especial a cargo Woolcock. 

Sostuvo la funcionaria que “La sentencia de hoy reafirma que Estados Unidos nunca dejará de controlar la corrupción en la aplicación de la ley. La Administración de Control de Drogas, junto con nuestros socios nacionales e internacionales, continuará trabajando incansablemente para llevar ante la justicia a todos aquellos que participan en el tráfico de drogas ”.

“Juan Manuel Ávila Meza conspiró para transportar grandes cargamentos de cocaína hacia, dentro y fuera de Honduras, incluidos envíos con destino a los Estados Unidos”, dijo el Fiscal Federal Strauss. 

“Brindó información confidencial sobre las fuerzas del orden a los miembros de Los Cachiros para permitirles sus operaciones de tráfico, y negoció reuniones con otros funcionarios corruptos para facilitar el lavado de dinero y el tráfico de cocaína. Juan Manuel Ávila Meza empañó la insignia que llevaba protegiendo a los narcotraficantes en lugar de a aquellos a quienes juró proteger y servir ”.

Según la acusación, otros documentos judiciales y declaraciones realizadas durante los procesos judiciales, entre al menos aproximadamente 2004 y 2014, Ávila Meza trabajó con miembros de una organización de narcotráfico conocida como Los Cachiros, que era un sindicato criminal prolífico y violento que dependía de conexiones con políticos, personal militar y fuerzas del orden para transportar cocaína hacia, dentro y desde Honduras. Durante ese tiempo, y mientras Ávila Meza presuntamente hacía cumplir la ley como oficial de policía y, más tarde, como abogado, Ávila Meza participó en la empresa criminal de Los Cachiros al involucrarse en el tráfico de drogas, lavado de dinero, evasión de sanciones y cobro de deudas.

A partir de 2004, Ávila Meza proporcionó a los Cachiros información confidencial de las fuerzas del orden público para facilitar el transporte de cocaína. 

Ávila Meza también ayudó a los Cachiros con el lavado de dinero y la evasión de las sanciones estadounidenses. En mayo de 2013, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EE. UU. Identificó públicamente a Los Cachiros como un grupo importante de narcóticos extranjeros de conformidad con la Ley de designación de cabecillas de narcóticos extranjeros. 

A partir de agosto de 2013, el acusado, como miembro activo tanto de la Policía Nacional de Honduras como de los Cachiros, ayudó a los Cachiros con una transacción de lavado de dinero basada en activos relacionada con una gran propiedad inmobiliaria en San Pedro Sula, Honduras.

En febrero de 2014, Ávila Meza ayudó a organizar y asistió a una reunión entre uno de los líderes de Los Cachiros y Juan Antonio Hernández Alvarado, [también conocido como "Tony Hernández", otro importante narcotraficante condenado que es hermano del actual presidente hondureño Juan Orlando Hernández], para discutir transacciones de lavado de dinero entre una empresa fachada de Cachiros y el gobierno hondureño.

 En junio de 2014, Ávila Meza se reunió con otros seis miembros de la Policía Nacional de Honduras, Fabio Lobo Sosa, el ahora condenado hijo de Porfirio Lobo Sosa, el presidente hondureño que precedió a Juan Orlando Hernández, y dos fuentes confidenciales de la DEA que supuestamente eran miembros de el Cartel de Sinaloa. Durante la reunión, Ávila Meza dirigió una discusión sobre la mejor manera de confiar en la Policía Nacional de Honduras para asegurar el paso seguro de un gran cargamento de cocaína.

Otros seis ex miembros de la Policía Nacional Hondureña, entre ellos, Víctor Oswaldo López Flores, Ludwig Criss Zelaya Romero, Carlos José Zavala Velásquez y Carlos Alberto Valladares García, fueron condenados en este caso por delitos de tráfico de armas y / o drogas por conspirando para importar cocaína a los Estados Unidos. Cada uno de esos individuos se ha declarado culpable en un tribunal federal, junto con el co-conspirador Fabio Lobo. El 5 de septiembre de 2017 Lobo fue condenado a 24 años de prisión; el 6 de febrero de 2018 Flores fue condenado a cinco años de prisión; el 27 de junio de 2018 Velásquez fue sentenciado a 12 años de prisión; y el 27 de septiembre de 2018 García fue condenado a 14 años de prisión. Zelaya Romero espera sentencia del juez Schofield.

 El 18 de octubre de 2019, Hernández Alvarado fue condenado en un juicio ante el juez P. Kevin Castel por delitos de importación de cocaína, armas y declaraciones falsas.

Además de la pena de prisión, Ávila Meza, de 50 años, fue condenado a cuatro años de r supervisado


lunes, 22 de marzo de 2021

Geovanny Fuentes Ramírez fue condenado por un jurado en NY por narcotráfico y cargos de armas

   Geovanny Fuentes Ramírez conspiró con políticos hondureños de alto rango y miembros de la Policía Nacional y Militar de Honduras para operar un laboratorio de cocaína en Honduras y distribuir cocaína a través de rutas aéreas y marítimas.

Por Maibort Petit

    Un jurado en Nueva York emitió un veredicto unánime de culpabilidad contra Geovanny Fuentes Ramírez, un ex-empresario hondureño acusado de tres cargos de narcotráfico y posesión de armas. En este caso se nombró al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández como co-conspirador aunque el mandatario no ha sido acusado formalmente por los fiscales federales.



  Fuentes Ramírez fue juzgado por tres cargos, que incluían cargos de importación de cocaína y armas. Está previsto que el convicto sea sentenciado por el 22 de junio de 2021.

  Strauss dijo: “Geovanny Fuentes Ramírez era, hasta su arresto por la DEA hace poco más de un año, un traficante de cocaína despiadado, poderoso y asesino en Honduras. Facilitó el envío de grandes cargas de cocaína sobornando a Juan Orlando Hernández Alvarado, entonces presidente del Congreso Nacional de Honduras y ahora presidente de Honduras. Hernández Alvarado ordenó a Fuentes Ramírez que se reportara directamente al co-conspirador convicto y excongresista hondureño Tony Hernández, hermano del presidente. Ahora, Geovanny Fuentes Ramírez, uno de los conductos criminales entre funcionarios hondureños y narcotraficantes, enfrenta una posible vida tras las rejas”.

  Según los documentos federales, a partir de 2009 o alrededor de esa fecha, Fuentes Ramírez y otros establecieron y operaron un laboratorio de cocaína en el departamento de Cortés de Honduras, donde producían cientos de kilogramos de cocaína cada mes. 

  Fuentes Ramírez trabajó con otros para recibir cargamentos de cocaína enviados a Honduras por rutas aéreas y marítimas, y para transportar cocaína que producía en el laboratorio. 

  El convicto brindó seguridad para la instalación y para el transporte de cocaína, utilizando trabajadores fuertemente armados y personal policial y militar hondureño.

  En varias ocasiones, aproximadamente entre 2010 y 2013, FUENTES RAMIREZ ayudó a organizar o participó directamente en la violencia relacionada con las drogas. 

  Alrededor de 2012, después de que el laboratorio de cocaína de se Fuentes Ramírez fuera allanado por las fuerzas del orden, el convicto golpeó y torturó a un agente de la ley que él creía que había estado involucrado en la investigación del laboratorio. Asimismo, asesinó al oficial disparándole en la cabeza con lo que Fuentes Ramírez describió como “tiros de piedad”.

  En o alrededor de 2013,  Fuentes Ramírez pagó un soborno de al menos aproximadamente $ 25,000 al presidente hondureño Juan Orlando Hernández Alvarado, quien en ese momento era el presidente del Congreso Nacional Hondureño, y le permitió a Hernández acceder a millones de dólares por valor de cocaína de su laboratorio. 

  En relación con las negociaciones relacionadas con el laboratorio, Juan Orlando Hernández le dijo a Fuentes Ramírez que estaba interesado en el acceso al laboratorio debido a su proximidad a Puerto Cortés, un puerto de envío clave en la costa norte de Honduras. 

  El presidente de Honduras también le dijo a Fuentes Ramírez que las fuerzas armadas hondureñas brindarían seguridad y que Óscar Fernando Chinchilla Banegas, el Fiscal General de Honduras, ayudaría a proteger sus actividades de narcotráfico. 

  El presidente Hernández instruyó a Fuentes Ramírez que se reportara directamente con su hermano, Juan Antonio Hernández Alvarado alias "Tony Hernández", a los efectos de su asociación con el narcotráfico. 

  Finalmente, Juan Orlando Hernández le dijo a Fuentes Ramírez que quería que la DEA pensara que Honduras estaba luchando contra el narcotráfico, pero que en cambio iba a eliminar la extradición y "meter drogas en las narices de los gringos", refiriéndose a inundar Estados Unidos de cocaína.

  En octubre de 2019, Tony Hernández fue condenado por los mismos delitos que Fuentes R, así como un cargo adicional por realizar declaraciones falsas a la DEA. Fuentes Ramírez se reunió con el presidente Juan Orlando Hernández luego de dos presentaciones clave en el enjuiciamiento de Tony Hernández, como lo demuestran, entre otras cosas, los datos del teléfono del convicto que reflejan que buscó dos veces direcciones a la Casa Presidencial de Juan Orlando Hernández  en Tegucigalpa, Honduras, después de las presentaciones. 

Tony Hernández está programado para ser sentenciado por el juez Castel el 30 de marzo de 2021.

Fuentes R, de 51 años, fue condenado por tres cargos: 

(1) conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos, que conlleva una pena de prisión mínima obligatoria de 10 años y una pena máxima de prisión de por vida; 

(2) usar y portar ametralladoras durante la conspiración de importación de cocaína y poseer ametralladoras durante la conspiración de importación de cocaína, que conlleva una pena de prisión obligatoria consecutiva de 30 años; y 

(3) conspirar para usar y portar ametralladoras durante, y poseer ametralladoras en apoyo de la conspiración de importación de cocaína, que conlleva una pena máxima de prisión de por vida.

martes, 4 de febrero de 2020

Tony Hernández no tiene dinero para pagar su defensa

Por Maibort Petit
@maibortpetit

  El narcotraficante, hermano del actual presidente de Honduras, Juan Antonio "Tony" Hernández  hallado culpable de delitos de tráfico de cocaína sostuvo frente a un juez de Nueva York que no tiene fondos para pagar su defensa, por lo que pidió que se le designara  un abogado de oficio.
"He agotado mi cuenta bancaria y los ahorros de mi vida y estoy sin recursos para pagar nuevos abogados en este momento crítico, cuando decidirán cómo voy a pasar el resto de mi vida", escribió Hernández en una carta al juez.

  Alegando que está en quiebra financiera y que no puede pagar a sus abogados, Juan Antonio "Tony" Hernández, hermano del presidente de Honduras, ha pedido a un juez de Nueva York un abogado público designado por el tribunal.

  El ex congresista hondureño y narcotraficante convicto le escribió al juez Kevin Castel a principios de este mes buscando cambiar su representación legal antes de su sentencia, que había sido fijada inicialmente para el 24 de febrero, pero que ha sido pospuesta.

  Hernández, 41, fue condenado por cargos de tráfico de drogas y armas en octubre y enfrenta cadena perpetua.

   Hernández agregó que ya no se siente "confiado" en los servicios de sus abogados de Miami, Mike Tein y Oscar Malone. "Malone y Tein han estado casi completamente fuera de contacto conmigo desde mi condena", escribió, y agregó que los abogados "no han hecho ningún esfuerzo" para revisar los materiales previos a la sentencia.

  En  los documentos judiciales, los abogados de Hernández argumentaron que "una sentencia de cadena perpetua no está justificada" y se opusieron a una docena de conclusiones negativas previas a la sentencia hechas por su oficial de libertad condicional.

  Afirmaron que una sentencia mínima obligatoria de 40 años en prisión sería "suficiente" ya que Hernández tendría 81 años para ese entonces.

"Durante su más de un año de encarcelamiento,  Hernández ha visto a muy pocos miembros de su familia y no ha sido visitado por sus cinco hijos pequeños en edad escolar. Así, en este nivel social y cultural el aislamiento que enfrenta actualmente  Hernández continuará durante al menos los próximos cuarenta años," explicaron.

   Tony Hernández fue hallado culpable por un jurado de cuatro cargos de tráfico de armas y narcóticos y declaraciones falsas. 

   Tony Hernández no es el único miembro de la familia presidencial de Honduras que está acusado por el gobierno de Estados Unidos de delitos de narcotráfico.  Un ex miembro de la Policía Nacional hondureña, Mauricio Hernández Pineda, primo del presidente Juan Orlando Hernández fue arrestado y se espera por su comparecencia ante el tribunal el 24 de abril. 

  Hernández Pineda firmó una declaración jurada de pobreza, y la corte  le asignó Michael Martin.

   En la audiencia de presentación de cargos en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Hernández Pineda se realizó el 20 de febrero.

  

viernes, 4 de octubre de 2019

Narco asegura que le pagó a Tony Hernández USD 10.000 por cada kilo de cocaína que le vendía

Por Maibort Petit
@Maibort Petit 

Un narco hondureño aseguró que había pagado USD 10.000 por cada kilo de cocaína que le compraba al ex diputado, Juan Antonio "Tony"  Hernández y que la droga era producida en un laboratorio que el acusado tenía en la frontera de Colombia y Venezuela, durante el tercer día del juicio que se realiza en un tribunal de Nueva York.

Juan Antonio "Tony" Hernández es acusado por el gobierno de Estados Unidos de traficar, manufacturar y distribuir cocaína, de uso de armas en operaciones de narcotráfico y de haber mentido a la justicia. Fue arrestado en noviembre de 2018 y de ser declarado culpable enfrentaría una pena de cadena perpetua.

Durante su testimonio, el narcotraficante Víctor Hugo Díaz Morales dijo que había pagado USD 100.000  a Tony Hernández para realizar la campaña a diputado del actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández y la presidencia, Porfirio Lobo en 2009 ambos del Partido Nacional.

Díaz Hernández es un narcotraficante capturado en Guatemala y extraditado a los Estados Unidos en 2017. Actualmente coopera con la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York buscando una rebaja de su condena. En su testimonio dijo que realizó negocios con Tony Hernández desde 2004 hasta 2016. 

Un narcotraficante acusó a Hernández de haber recibido sobornos por suministrar información privilegiada sobre los puntos de inspección y alcabalas de las autoridades hondureñas para incautar drogas, investigaciones policiales sobre narcotráfico y revelaciones sobre posibles arresto o cateos de narcotraficantes en Honduras.

Díaz Morales hizo hincapié en las contribuciones hechas a las campañas del partido Nacional, del presidente hondureño y hermano del acusado, Juan Orlando Hernández. Se enfocó en la correspondiente a la diputación por el Departamento de Lempira para el años 2009, la eventual campaña presidencial de Porfirio Lobo (2009-2013) el dinero fue canalizado a través del acusado, según el testimonio.

Díaz Morales dijo que Tony Hernández le había asegurado que el pago efectuado al Partido Nacional garantizaría la elección de Porfirio Lobo y de Juan Orlando Hernández, se tendría más información sobre las investigaciones policiales y proporcionaría conexiones con la policía y el ejército para permitirles mover la cocaína a través del territorio hondureño  sin interferencia del gobierno.

"Así evitábamos el decomiso de la cocaína en Honduras, garantizábamos que no habría detenciones de los que nos dedicábamos al narcotráfico", argumentó el testigo.

Hubo una conversación en la fiesta de cumpleaños de Díaz Morales a principio de enero de 2010 en un negocio ubicado en Tomas del Río en Gracias, Departamento de Lempira propiedad de Tony Hernández. Allí se encontraron más de 10 narcotraficantes y fue cuando el acusado confirmó que había recibido los USD 100.000 para pagar la campaña y garantizó que habría mayor seguridad y menor riesgo para el negocio del tráfico de drogas.

En esa fiesta, según el testimonio de Díaz Morales, Tony Hernández aseguró que Juan Carlos Bonilla Valladares alias "el Tigre", un oficial de policía hondureña y quien era un hombre de confianza de él (Tony) y de su hermano Juan Orlando Hernández, estaría encargado de la seguridad de los narcotraficantes.  "Bonilla era muy violento y estaba capacitado para hacer asesinatos", sostuvo el testigo. 

En 2010 también se discutió con Tony Hernández el tema de la extradición. El acusado sostuvo que la extradición era muy difícil de aprobar en Honduras, y que si fuera aprobada por presión de la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, habría formas de detener el proceso en la Corte Suprema de Justicia. Fue entonces cuando Díaz Morales ofreció a Tony Hernández que "se ocupara de  sobornos para obtener los votos para que Juan Orlando Hernández quedara electo como presidente del Congreso", (En ese momento Hernández aspiraba a la presidencia del parlamento). 

Tony Hernández respondió a Díaz Morales que sí el dinero para el pago de los sobornos llegare a ser necesario se lo habría saber, ya que estaban recibiendo colaboración  de otros narcotraficantes como: Alejandro Ardón( ex alcalde de El Paraíso), Javier y Leonel Rivera Maradiaga (cártel de los Cachiros) y Rodolfo Irian Navas (diputado al Congreso).

Diaz Morales también confirmó frente al jurado que Tony Hernández tenía su propio laboratorio para hacer cocaína  en sociedad con  Rodolfo Alfredo Vergara Bonifante, alias "Cinco", en un sector llamado "Los Aceiticos" en la frontera de Colombia y Venezuela, donde el acusado producía los kilos de droga para exportar con su propia marca TH.

El testigo de la fiscalía dijo que había movido con la ayuda de Tony Hernández unos 145 mil kilos de cocaína que tenían como destino final a los Estados Unidos entre  2004 y 2016.

Otro dato que lanzó Díaz Morales fue que en febrero de 2010, Tony Hernández le había confesado  que su hermano [Juan Orlando Hernández] se postularía para presidente en las próximas elecciones que se realizarían en 2013. De resultar ganador "tendría todo el poder en Honduras y no habría problemas para mover la cocaína a través del territorio hondureño", dijo el testigo que le había asegurado el acusado.

Díaz Morales afirmó que en una oportunidad le había regalado a Tony Hernández dos relojes rolex, uno para él y otro para su esposa Vanessa, un toro, un caballo peruano y dos pistolas en agradecimiento a su colaboración.

De acuerdo al testimonio, el narcotraficante le pagaba a Tony Hernández USD 5.000 por cada información que ofrecía sobre cateos, alcabalas e investigaciones sobre narcotráfico de las autoridades, USD 50.000 por los datos sobre los radares que detectaban los vuelos de las avionetas cargadas de cocaína.

jueves, 3 de octubre de 2019

Narco hondureño asegura que entregó USD 40.000 para la campaña de diputado del actual presidente de Honduras en 2005

Por Maibort Petit
@Maibort Petit 

El narcotraficante hondureño, Víctor Hugo Díaz Morales actuando como testigo del gobierno en el juicio contra Juan Antonio "Tony" Hernández, aseguró este jueves en corte que había entregado en 2005,  USD 40.000 para la campaña de diputado al Congreso del actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández Alvarado.

Díaz Morales hizo tal aseveración este jueves durante su testimonio en el juicio por narcotráfico que se le sigue al hermano del primer mandatario hondureño y ex-político del país centroamericano, Juan Antonio Hernández Alvarado en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

El testigo describió su larga relación con el acusado que se inició desde 2004 hasta el 2016 y, aseveró, que durante ese período él y Tony Hernández habían traficado unos 140 mil kilos de cocaína desde Colombia cuyo destino final eran los Estados Unidos.

Díaz Morales dijo que pagaba regularmente a Hernández USD 5.000, cada vez que el acusado le ofrecía información sobre los puntos de control de las autoridades antinarcóticos de Honduras, las investigaciones que se realizaban y otro tipo de operaciones.   

El testigo, quien se encuentra bajo arresto en una cárcel federal de Manhattan, aseguró que Tony Hernández empezó a trabajar con él en 2004, y que se lo presentó otro narcotraficante hondureño, Carlos Toledo, "ese año en una reunión que tuvo lugar en San Pedro Sula. Me dijo que habían nacido en el mismo pueblo  que Tony Hernández y que fue su compañero de estudios en la Universidad Nacional de Tegucigalpa", acotó.

Díaz Morales confirmó a los fiscales que el acusado acudía a los encuentros "armado con una pistola", y en ocasiones con un fusil de asalto.

A los encuentros ocurridos entre 2004 a 2016, asistían otros "narcotraficantes", entre los que nombró Oscar Martínez, Mario José Calix, Juan Carlos Valenzuela (actual diputado al Congreso de Honduras por el Partido Nacional) y su guardaespalda, así como Carlos Toledo, Antonio Santos y el mismo Dìaz Morales.

En la primera reunión, Tony Hernández le preguntó a Díaz Morales cuánta cocaína traficaba y éste le respondió que "entre 500 y mil kilos". Entonces fue cuando el acusado se ofreció a suministrarle información  sobre las alcabalas y puestos de control de la policía y el ejército de Honduras para evitar que la droga fuera incautada y que su gente fuera arrestada. "Todo a cambio de un pago de USD 5.000".

Tony Hernández cobró además USD 10.000 para ofrecer al narcotraficante información privilegiada de las operaciones antinarcótico e investigaciones sobre las rutas de la cocaína que se producían en la base militar del Ejército de Honduras, que es el centro de control más importante ubicada en Naco.

El testigo señaló que a los pocos años,  Tony Hernández empezó a trabajar con el narcotraficante colombiano Rodolfo Alfredo Vergara  Bonicante, alias "Cinco", con quien el acusado "tenía un laboratorio de producción de cocaína en Colombia". 

"Tony dijo que producía una la marca de cocaína con las iniciales TH como el sello de Tommy Hilfiger", acotó el testigo.

Díaz Morales aseguró que vió la cocaína con la marca TH  en 2008, en uno de sus cargamentos de 450 kilos que estaban pasando en un punto de control en la frontera de Honduras con Guatemala

Presidente de Hondura niega los cargos

El un comunicado de prensa, el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández negó que hubiese recibido dinero de ningún narcotraficante y aseguró que es objeto de una campaña de desprestigio en su contra por parte de varios traficantes de drogas que fueron extraditados a los Estados Unidos.

Hernández Alvarado, elegido en 2013 y reelegido en 2017, fue señalado de presuntamente recibir 1,5 millones de dólares de narcotraficantes para financiar su primera campaña electoral, en una conspiración en la que habría participado su hermano Antonio “Tony” Hernández, y su antecesor, el expresidente Porfirio Lobo (2010-14).

miércoles, 2 de octubre de 2019

Fiscalía de EE. UU. asegura que el presidente de Honduras recibió un millón de dólares para su campaña de Joaquín El Chapo Guzmán

El hermano del presidente hondureño está siendo juzgado por delitos de narcotráfico en Nueva York. El jefe de Estado negó las acusaciones y dijo ser víctima de una campaña de descrédito por parte de los narcotraficantes que extraditó a los EE. UU. 

Por Maibort Petit
@maibortpetit

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, recibió  un millón de dólares de Joaquín "el Chapo" Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, para su campaña de 2013 a la presidencia de la República. El dinero habría sido recibido personalmente por su hermano, el excongresista Juan Antonio Hernández Alvarado, sostuvo la fiscalía de los Estados Unidos.
Este miércoles se inició el juicio contra Juan Antonio Hernández Alvarado en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. El jurado está conformado  6 hombres y 12 mujeres. 

Los argumentos iniciales de la Fiscalía estuvieron a cargo del fiscal federal, Jason A. Richman quien describió a Hernández Alvarado como "narcotraficante violento, a gran escala" que había usado sus conexiones políticas para traficar toneladas de cocaína a los Estados Unidos. 

"Este hombre —dijo señalando a "Tony" Hernández— distribuyó cocaína en esta comunidad y vendió esa droga para su propio beneficio, y se valió del poder del gobierno, del Congreso, de la policía para proteger su negocio de narcotráfico ".

Richman aseguró que "lo que es más importante que debían saber [el jurado] es que el acusado [Tony Hernández] estaba protegido por el actual presidente [Juan Orlando Hernández] y que recibió millones de dólares en sobornos de narcotraficantes como el Chapo Guzmán, quien personalmente entregó un millón de dólares al acusado ["Tony" Hernández] para ser usado para su campaña electoral".

A través de su cuenta Twitter, el presidente Juan Orlando Hernández  rechazó la acusación y aseguró que es "100% falso, absurdo y ridículo" que recibiera dinero de narcotraficantes.

El fiscal se afincó contra  el acusado argumentando que "estaba protegido y tenía acceso a su hermano, el presidente en ejercicio de Honduras y con el ascenso de su hermano, el acusado había logrado obtener influencia y control en todas las ramas del gobierno".

El representante del gobierno insistió que "la red de cocaína de los acusados prosperó debido a sus conexiones políticas en Honduras", asegurando que Tony Hernández traficaba la droga en proporciones "épicas". 

Richman afirmó que el acusado jugaba un rol clave en una "sofisticada organización patrocinada por el estado hondureño" que operaba bajo el cuidado de los agentes del gobierno, el ejército y la policía gracias al pago de sobornos. 



Comentó que el acusado se creía inmune a la justicia y por su poder y dinero actuaba de manera "arrogante", ordenó poner sus iniciales a los paquetes de cocaína.

El acusado traficaba toneladas de cocaína con la ayuda de una red de policías, militares y políticos gracias a una enorme red de corrupción que opera en ese país centroamericano.

"Tony" Hernández fue acusado por la fiscalía de pagar sobornos a altos funcionarios hondureños para traficar con tranquilidad varias toneladas de cocaína a los grandes mercados, contar con la seguridad para su cártel y obtener información privilegiada.

El fiscal  sostuvo que el acusado contaba con la protección del gobierno presidido por su hermano para traficar cocaína desde Colombia que era ingresada a Honduras para luego ser movida a la frontera con Guatemala y cuyo destino final eran los Estados Unidos.

Hernández es acusado por el gobierno estadounidense de conspirar para importar toneladas de cocaína a los Estados Unidos, así como delitos relacionado con venta de armas y de mentir a agentes federales. 

La defensa niega los cargos 

Por su parte el defensor de Hernández, Omar Malone afirmó ante el jurado que el caso contra su cliente se basó en mentiras contadas a los fiscales por un grupo de narcotraficantes que planeaban venganza contra Hernández y su hermano, el presidente.

Argumentó que cuando Hernández decidió incursionar en la política su hermano, el hoy jefe de Estado, le dió un consejo "le advirtió que no hiciera porque los narcotraficantes que estaba deportando hacia los Estados Unidos lo tomarían como target para vengarse".

Malone sostuvo que de la acusación de la fiscalía no tenía sentido porque  el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández sostenía reuniones con el embajador de Estados Unidos en Honduras, y recibía atenciones como otro jefe de Estado en EE. UU. 

Inclusive, el abogado mencionó encuentros con la ex-embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, Nikki Haley. Cuando mencionó el nombre de la exfuncionaria, la fiscalía objetó y el juez Kevin Castel lo aceptó.

Habla la familia

El hermano del acusado, Amilcar Hernández negó todas las acusaciones y sostuvo que todo el caso presentado por la fiscalía con "Tony" Hernández carecía de pruebas, y por ello confiaban en que el jurado lo iba a declarar inocente.

Aseguró a su salida del juicio que las acusaciones del fiscal son "ridículas". Asimismo, advirtió que "Cuando habla de ese millón que recibió para la campaña, el fiscal no presentó pruebas, documentos ni evidencias".



"Tony" Hernández fue arrestado en noviembre de 2018 en Miami. Luego de ser traslado a Nueva York y declararse no culpable de los cargos, la Corte federal de Manhattan programó el inicio del juicio para el 2 de octubre de 2019.


 El ex-político hondureño enfrenta una pena de cadena perpetua.

viernes, 26 de julio de 2019

Gustavo Tarre Briceño: El TIAR puede ayudar a que las sanciones sean más eficaces

Uno de los detalles que destaca el diplomático venezolano es el hecho que un tercio de la OEA no forma parte del TIAR.

Por Editor-multimedia (E.L)

La adhesión de Venezuela al Tratado de Asistencia Recíproca (TIAR), aprobado esta semana por la Asamblea Nacional de Venezuela "no es una varita mágica para salir de Maduro", afirma el embajador de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA) sino que el instrumento forma parte de los esfuerzos que se pueden utilizar para acabar con el régimen venezolano.
Tarre Briceño, quien fue designado por el presidente (e) Juan Guaidó como su representante ante la OEA, explicó que el TIAR regula varias situaciones, una de las cuales es cuando el continente americano es atacado militarmente por una potencia extranjera, "que no es el caso de Venezuela".

Asimismo, dice el embajador, "regula cuando la soberanía, el territorio de un país o la paz de la región se ve amenazada por un país foráneo y que "es el que aplica a Venezuela donde la presencia de Cuba, el narcotráfico, el ELN, de terrorista del Medio Oriente, constituyen una verdadera amenaza y permite que se invoque dicho tratado".

Tarre Briceño hace hincapié en que el TIAR no es una varita mágica que una vez aprobado va a sacar a Maduro del poder "eso no es así". "Es un tratado que contempla una serie de pasos muy escalonados y cuya aplicación puede ser relativamente lenta".

Advierte que lo primero que dice el TIAR es que antes de contemplar cualquier medida se debe considerar la conciliación y la negociación pacífica. "Esto es muy importante para aquellos que piensan que va haber una invasión militar mañana. No. El TIAR lo primero que tiene que recomendar es la negociación". 

Si la negociación no produce resultados, (y no se puede prejuzgar), se deben seguir los siguientes pasos:

1) Llamar a los embajadores
2) Ruptura de relaciones diplomáticas
3) Ruptura de relaciones culturales
4) Ruptura de relaciones económicas (total o parcial)
5) y luego la terminación de cualquier tipo de comunicación, marítima, aérea, fluvial, telefónica y radiofónica.

Si ninguno de los pasos que se enumeraron funcionan, el tratado prevé el uso de la fuerza militar "siempre y cuando los países quieran hacerlo", acota el diplomático.

Tarre Briceño recuerda que cuando el instrumento se aprobó, todos los miembros de la OEA (salvo Canadá) formaron parte del tratado. Luego aparecieron 14 países del Caribe que no existían cuando el TIAR fue aprobado porque eran colonias, fundamentalmente inglesas. Luego de la independencia de esas naciones, sólo Trinidad & Tobago y Bahamas lo suscribieron.

Uno de los detalles que destaca el diplomático venezolano es el hecho que un tercio de la OEA no forma parte del TIAR, aunado el hecho de que México, Nicaragua y Bolivia se salieron expresamente del tratado, lo que indica que de los 34 países que conforman la Organización de Estados Americanos, sólo 18 forman parte del TIAR.

El tratado original establecía que el único órgano de consulta era el Consejo Permanente, pero luego del retiro de varias naciones del tratado, se acordó que el órgano de consulta fuera Consejo Permanente de la OEA pero sólamente los 18 países que son miembros del TIAR. "Es en esa instancia donde Venezuela tiene que empezar a desarrollar las diferentes fases que fueron descritas anteriormente", admitió.

El diplomático reiteró que "no hay varita mágica para salir de Maduro, no hay hada madrina. A Maduro hay que sacarlo con una conjunción donde todos los esfuerzos son válidos, y uno de ellos transita por el TIAR, pero no es el único, por lo cual hay que trabajar todos los escenarios que estén disponibles".

"No estemos contando (como muchos han querido decir) que con solo aprobar el TIAR el mandado está hecho y que al invocar el TIAR al día siguiente se constituye una fuerza multilateral  que invada a Venezuela" señaló el embajador. 

¿Por qué se le dio tanta importancia al TIAR?

En primer lugar porque es un tratado de Asistencia recíproca, lo que representa una unión de todos los países latinoamericanos.  Venezuela está regresando al sistema interamericano, no sólo al TIAR sino al sistema de Derechos Humanos. Estamos volviendo a una política hemisférica  que es el ámbito natural de Venezuela y por eso es importante.

Asimismo, cada uno de los escenarios que se mencionaron son útiles e importantes y hay que considerarlos sin descartar ninguno.







lunes, 26 de noviembre de 2018

Conoce por qué la DEA arrestó al hermano del presidente de Honduras por cargos de narcotráfico

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Juan Antonio Hernández Alvarado, alias "Tony Hernández", excongresista y hermano del actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, fue apresado bajo acusaciones de tráfico de drogas, cargos de armas y declaraciones falsas ante un tribunal federal. La información la dio a conocer la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos y fiscales federales.
El caso de Hernández Alvarado tiene asiento en el tribunal federal de Manhattan, pero al haber sido arrestado el pasado 23 de noviembre de 2018 en Miami, le correspondió rendir declaración este lunes 26 de noviembre en la Corte del Distrito Sur de la Florida ante un juez de primera instancia.

El agente especial de la DEA, Raymond Donovan, refirió que "El tráfico de drogas y la corrupción en todo el mundo amenazan el estado de derecho, alimenta la violencia y la inestabilidad, y perjudica a familias y comunidades inocentes (…) Hernández y sus asociados criminales supuestamente conspiraron con algunas de las redes criminales transnacionales más mortales y peligrosas del mundo en México y Colombia para inundar las calles de Estados Unidos con drogas mortales. La DEA espera que Hernández se enfrente a la justicia estadounidense y responda por sus presuntos delitos".

Entretanto, el fiscal de Manhattan, Geoffrey S. Berman, informó que “el excongresista hondureño Tony Hernández estuvo involucrado en todas las etapas del tráfico de drogas a través de Honduras de cargas de varias toneladas de cocaína que estaban destinadas a los EE. UU.", al tiempo que agregó que el hermano del mandatario hondureño “supuestamente organizó la seguridad para los envíos de cocaína, sobornó a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley para obtener información sensible para proteger los envíos de drogas y solicitó grandes sobornos a los principales narcotraficantes. Gracias al trabajo en curso de la DEA, Hernández está ahora bajo custodia en territorio estadounidense y enfrentando a la justicia en las cortes estadounidenses”.

La acusación no sellada producto de la investigación de la DEA indica que desde alrededor de 2004, hasta aproximadamente 2016, múltiples organizaciones de narcotraficantes trabajaron juntas en Honduras y en otros lugares con el apoyo de ciertos individuos públicos y privados prominentes. Se trataría de políticos hondureños y oficiales de la ley, quienes recibieron cargas de cocaína de varias toneladas enviadas a Honduras desde Colombia —entre otros lugares— a través de rutas aéreas y marítimas, para entonces proceder a su traslado hacia el oeste de Honduras y de allí a la frontera con Guatemala hasta llegar a los Estados Unidos.

De acuerdo con la investigación de la DEA, los narcotraficantes pagaron sobornos a funcionarios públicos, entre ellos a miembros del Congreso Nacional de Honduras, con el objeto de que los protegieran de la interferencia oficial y para facilitar el paso seguro a través del territorio hondureño de cientos de kilos de cocaína.

Los cargos también refieren a Hernández como excongresista, hermano del presidente de Honduras y como un narcotraficante a gran escala que trabajó con otros agentes del narcotráfico en Colombia, Honduras y México, para importar cocaína a los Estados Unidos, hecho que jabría ocurrido aproximadamente desde 2004, hasta alrededor de 2016.

Juan Antonio Hernández Alvarado estuvo involucrado —de acuerdo a la averiguación— con el procesamiento, recepción, transporte y la distribución de cargas de cocaína de toneladas múltiples que llegaron a Honduras a través de aviones, buques rápidos y, al menos en una ocasión, en un submarino. El acusado tuvo acceso a los laboratorios de cocaína en Honduras y Colombia, en los que parte de la cocaína estaba marcada con el símbolo "TH", es decir, las iniciales de "Tony Hernández", el alias con el que también se le conoce. Igualmente habría coordinado y, a veces, participó en proporcionar seguridad fuertemente armada para los envíos de cocaína transportados dentro de Honduras, incluso por miembros de la Policía Nacional de la nación centroamericana y con narcotraficantes armados con —entre otras armas— ametralladoras.

Hernández y sus coconspiradores igualmente habrían sobornado a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley con el objetivo de obtener información sensible que permitiera proteger los envíos de drogas y, supuestamente, solicitaron grandes sobornos a los principales narcotraficantes.

Se indica que Hernández Alvarado, alrededor de febrero de 2014, habría tenido una reunión en  Honduras con Devis Leonel Rivera Maradiaga, exlíder de una violenta organización de narcotraficantes hondureña conocida como los “Cachiros”. Audios y videos grabados de este encuentro mostrarían a Hernández aceptando ayudar a Rivera Maradiaga al hacer que las entidades del gobierno hondureño pagaran el dinero adeudado a una o más compañías de lavado de dinero de los “Cachiros”, a cambio de pagos ilícitos de Rivera Maradiaga. Se conoció que este último supuestamente habría pagado a Hernández Alvarado aproximadamente USD 50.000 durante la reunión.

Los cargos que se le imputan a Juan Antonio Hernández Alvarado en específico son: 1) conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos; 2) usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos, y poseer ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la importación de cocaína de la conspiración; 3) conspiración para usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos y poseer ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la conspiración de importación de cocaína; y 4) hacer declaraciones falsas a agentes federales.

En caso de que el proceso judicial que se le va a seguir a Hernández Alvarado resultara en una declaración de culpabilidad, este se enfrentaría a una sentencia mínima obligatoria de 10 años en prisión y una vida máxima en prisión en el recuento uno; una sentencia mínima obligatoria de 30 años en prisión y una vida máxima en prisión en el recuento dos; un plazo máximo de la vida en prisión en el recuento tres; y un plazo máximo de cinco años en prisión en el recuento cuatro.