lunes, 20 de junio de 2022

Fiscal de EE.UU. solicitó a la OIG investigar a Monómeros

   El próximo 20 de junio se vence la licencia para operar en los mercados internacionales, por lo que es fundamental el pronunciamiento urgente de la OFAC.

Por Maibort Petit

   La Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Estado abrió una investigación centrada en los intentos de adquisición hostiles y otras actividades ilegales y poco éticas que han causado un daño financiero de grandes dimensiones a Monómeros Colombo Venezolanos S.A., el segundo activo más importante de Venezuela fuera de sus fronteras.

  Al recibir la solicitud, la OIG solicitó al fiscal estadounidense, encargado del caso, que suministre ciertas autorizaciones legales que son necesarias para dar inicio a la averiguación por lo que, al hacer acuse de recibo de las misma, se espera que la investigación comience de inmediato.

  Es fundamental recordar que el próximo 20 de junio se vence la licencia para operar en los mercados internacionales sin ser afectada por las sanciones contra PDVSA y sus filiales, otorgada a Monómeros por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

 Una fuente vinculada al caso informó a Venezuela Política que, además de la toma de posesión hostil, la investigación de la OIG, pondrá especial énfasis en las actividades de los partidos políticos y de las personas y entidades no venezolanas que habrían obtenido beneficios de una declaratoria de insolvencia por parte de Monómeros Colombo Venezolanos S.A.

  Al abrir la referida investigación, la OIG procederá de inmediato a examinar la idoneidad de las medidas adoptadas por los organismos y personas del gobierno de los EE. UU., de manera de asegurarse de que no se infringieron las leyes y reglamentación vigente en la administración de la empresa, así como que, igualmente, se hayan cumplido los objetivos de la política.

    Hay que apuntar que la OIG es una instancia absolutamente independiente del Departamento de Estado, la cual no puede ser influenciada en sus investigaciones por los responsables de la formulación de políticas. Se trata de un despacho que se replica en todas las agencias y los departamentos del gobierno de los Estados Unidos, los cuales tienen por objetivo erradicar el fraude, la corrupción, el abuso de poder y otras malas conductas de los funcionarios de los EE. UU.

   La fuente aclaró que "es fundamental aclarar que la OFAC y el gobierno estadounidense no han solicitado la reestructuración de Monómeros", a la vez que advirtió que una condición de tal naturaleza debería constar por escrito, bien el OFAC o bien la Embajada de los EE. UU. 

   Igualmente aclaró la fuente, que gobierno de los Estados Unidos no habla a través de voceros políticos, sino que toda posición, política o decisión la da a conocer de manera oficial y por escrito.

  En este sentido, la fuente resaltó que no se pueden confundir los llamados a reformas de gestión o transparencia con una demanda de cambio de administración de Monómeros.

La carta de la OFAC

  La comunicación dirigida a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos —de acuerdo a nuestras fuentes— haría énfasis en algunos puntos clave que a continuación damos a conocer.

   En primer lugar, el hecho de que Monómeros Colombo Venezolanos S.A., pese a todas las acusaciones infundadas de que ha sido objeto, es una empresa que ha generado ganancias. Se precisa que la empresa venezolana no atravesaba una crisis financiera hasta que la Embajada de Estados Unidos decidió condicionar la renovación de la licencia a la destitución del Consejo de Administración del lado de Voluntad Popular.

  Se indica que, en caso de que la licencia de la OFAC no se renueve a tiempo, la Embajada de los EE. UU. sería responsable de todos los daños colaterales por escuchar a una sola facción política y sus acusaciones y alegatos infundados, habiéndose presentado todas las pruebas en su contra.

  Por otra parte, el memorándum presentado por la Embajada de los Estados Unidos a los diputados de la Asamblea Nacional, condicionando la renovación de la licencia OFAC a la aprobación de una resolución que cambie el directorio de Pequiven y por ende el de Monómeros, fue elaborado sin consultar a la empresa venezolana y sin siquiera visitar sus instalaciones ni hablar con sus empleados. Además, James Story, Embajador para la Oficina Externa de los Estados Unidos para Venezuela, afirmaría que fue pagado su despacho, incluso, funcionarios de la Embajada habrían dicho que el documento fue producido con la ayuda de algunos “expertos venezolanos”, sin embargo, sus nombres no aparecen en ninguna parte del documento.

  Asimismo, el principal alegato de Voluntad Popular para la destitución de la Junta Directiva de Monómeros sería la necesidad de despolitizar la empresa, obviando el hecho de que mientras estuvo bajo su control, estaba más politizada que nunca. En este sentido, se asegura que todas las decisiones habrían sido micro gestionadas por Leopoldo López y su grupo político, algo de lo que los empleados de Monómeros podrían dar fe.

  Voluntad Popular, se indica, "a través de exempleados de Monómeros, habría intentado llevar a cabo una toma hostil que fue debidamente documentada por DLA Piper e incluida en la resolución de la Asamblea Nacional de Venezuela sobre recomendaciones del comité que investiga a la empresa".

  Según se refiere, los exempleados de Monómeros y la presidenta de la junta directiva, Carmen Elisa Hernández, habrían organizado un plan para socavar a Monómeros Colombo Venezolanos S.A. y fortalecer a Nitrofert, su competidor y proveedor más importante, de manera de sacar a la empresa venezolana del negocio y apoderarse de su mercado y clientes.

  Del mismo modo se advierte que también habría una colusión entre el gobierno colombiano y Voluntad Popular para montar este plan contra Monómeros. Se apunta que la persona de enlace entre el gobierno colombiano y Monómeros, a quien se le otorgó un contrato millonario hasta 2019 para brindar servicios logísticos al activo venezolano, Jorge Pacheco, es ahora el vicepresidente de Nitrofert, principal competidor de Monómeros. Entretanto, Grace Ximena Noguera, exasesora del presidente Iván Duque, se desempeña ahora como gerente de relaciones institucionales de Nitrofert. Y es que, de acuerdo a asegurado, tanto Pacheco, como los ex gerentes de Monómeros ahora trabajan en Nitrofert, al igual que otros antiguos 30 empleados de alto rendimiento de Monómeros.

  Se refiere que el gobierno colombiano también se habría visto involucrado a través de las acciones de la Superintendencia de Compañías, la cual debido a información infundada proporcionada por William Otero — ex director financiero de Monómeros quien ahora trabaja para Nitrofert— supuestamente procuraba poner la empresa bajo el control de la Superintendencia, socavando así la confianza de clientes y proveedores en la empresa. En fecha reciente, específicamente el 11 de mayo de 2022, la Superintendencia de Compañías, en una entrevista concedida a Caracol Radio, afirmó que Monómeros estaba muy bien bajo su vigilancia.

  Se estableció que el régimen de Nicolás Maduro estaría utilizando exactamente los mismos argumentos de despolitizar la empresa y cambiar la Junta Directiva de Pequiven y Monómeros, en connivencia con Leopoldo López y la Embajada de EE. UU. Se llama la atención como hecho curioso que López manifestara su acuerdo con el alivio de las sanciones al régimen venezolano.

  Finalmente, se deja sentado que Monómeros Colombo Venezolanos S.A., una empresa clave en la cadena de suministro de alimentos de Colombia, depende de la renovación por parte de la OFAC de la licencia para seguir operando, por lo que la no renovación de la misma, resultaría en el cese inmediato de operaciones de la empresa, un hecho que ocasionaría un daño irreparable a la cadena de suministro colombiana. Se destaca que 2.000 empleados quedarían desempleados, afectando a unas 8.000 personas pertenecientes a las familias de estos trabajadores.

  El daño político a la oposición venezolana sería incalculable, como también lo sería el escándalo y la responsabilidad de la Embajada de los Estados Unidos, a la que se señalaría como la primera responsable de la no emisión de la licencia a tiempo, por el hecho de haber escuchado solamente la retórica de una facción política.


No hay comentarios:

Publicar un comentario