lunes, 6 de diciembre de 2021

Sexto día de juicio: “Kate” sostiene que Ghislaine Maxwel le pidió reclutar a otras jóvenes para que le practicaran sexo oral a Jeffrey Epstein

   La familia de la acusada exige a la fiscal general mejores condiciones de detención preventiva para su hermana.

Por Maibort Petit

    En el sexto día de juicio a Ghislaine Maxwell en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, una mujer que se identificó con el nombre ficticio de “Kate”, declaró que la acusada le pidió cuando ella tenía 17 años y la conoció a ella y al magnate financiero Jeffrey Epstein, que reclutara a otras jóvenes para que le practicaran sexo oral al hombre. La mujer —que en la actualidad tiene 44— dijo que en aquella ocasión la demandada le dijo que al hombre le gustaban las jóvenes "lindas, jóvenes, bonitas, como tú".

   Durante la primera semana de juicio, el jurado conoció de las relaciones de Jeffrey Epstein y la acusada con altas personalidades del poder político y económico como los expresidentes estadounidenses Bill Clinton y Donald Trump, así como también el príncipe Andrés de Inglaterra, entre otros. Pero tal vez el testimonio más revelador fue el de “Jane”, la primera de las acusadoras, quien aseguró que Ghislaine Maxwell actuó como su reclutadora y que participaba activamente en los actos de abuso sexual llevados a cabo por el magnate. Entretanto, el exgerente de la casa del financista en Palm Beach, Juan Allesi, sostuvo que después del financiero, la demandada era la que impartía las órdenes y narró que varias menores de edad solían ir a la mansión, entre las cuales reconoció a “Jane” y que, aunque no fue testigo de los abusos sexuales de su jefe, sí le tocó limpiar después de que tenían lugar las sesiones de masajes sexuales y encontrar vestigios de las mismas. Igualmente testificó en último término, Michael Dawson, un expolicía de Palm Beach que participó en un allanamiento ocurrido en octubre de 2005 a una finca del sur de Florida, propiedad de Jeffrey Epstein y en la cual compartía con la acusada, quien fue su pareja sentimental y luego asistente personal. En el procedimiento de registro se encontraron dos mesas de masaje y juguetes sexuales.

Habla “Kate”

   Identificada con el seudónimo de “Kate” y bajo la advertencia al jurado por parte de la juez Alison Nathan de que no se trataba de una víctima de los delitos sexuales de que se hacía mención en la acusación contra Ghislaine Maxwell, este lunes tomó la palabra esta mujer en el estrado, como la primera de los testigos que declararán en esta segunda semana de juicio.

   La mujer tenía 17 años para la fecha cuando conoció tanto al magnate Jeffrey Epstein, como a la acusada, Ghislaine Maxwell —edad por encima del rango de consentimiento— por lo que la juez explicó al jurado que los fiscales no podrían realizar preguntas relacionadas con la actividad sexual que ella y el magnate fallecido, sostuvieron.

  Sin embargo, la testigo motu proprio explicó cómo la acusada llevó a cabo su reclutamiento y la manera cómo se conocieron.

  “Kate” narró que conoció a Maxwell en Londres cuando comenzaba la década de los años ´90. Los presentó un amigo común en París. Después vino la invitación a su casa en Londres para tomar el té. Dijo que esa primera cita fue muy encantadora y que Maxwell le parecía el tipo de mujer que ella aspiraba llegar a ser. "Estaba muy emocionada por ser amiga de ella y ella había sido amiga del hombre con el que había estado saliendo y parecía ser todo lo que yo quería ser y parecía gustarle, así que estaba emocionada de ir".

   En el encuentro, Ghislaine Maxwell le hizo mención de Epstein a quien describió como un "filántropo al que le gustaba ayudar a los jóvenes" y, precisó que a ella (a “Kate”), la "amaría".

— Me fui de allí sintiéndome emocionada y como si alguien quisiera ser mi amiga.

   Después de esto fue cuando en una nueva cita, la conminaron a ir a una sala de masajes para que le practicara un masaje sexualizado a Epstein. La acusada le habría solicitado que la ayudara a complacer a su entonces novio.

   En esa primera ocasión le masajeó los pies y los hombros, mientras Epstein y Maxwell le comentaban lo "fuerte" que era. Después, los masajes se volvieron sexuales. Ocurrieron varias veces en Londres y también en la casa del financiero en Palm Beach, así como en su isla privada.

   En la primera ocasión descrita, la acusada le habría manifestado sus deseos de que “tuviera un buen rato” y, entonces, al abrir la puerta del lugar pudo ver a Epstein desnudo.

  La mujer le refirió a la fiscal Laura Pomerantz que cuando vio al hombre desnudo esa primera vez, estaba “aterrorizada” y se quedó “congelada”. Agregó que Maxwell estaba junto a ella cuando esto sucedió en casa de la acusada. “Lo recuerdo con tanta claridad porque estaba aterrorizada y congelada”.

  Dijo que después del masaje que incluía sexo con Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell le preguntó si se había divertido y le dijo que era "una niña tan buena", por lo que estaba "tan feliz que pudiste venir".

— Ella sonaba muy contenta— agregó Kate.

 Pedido de ayuda para nuevos reclutamientos

“Kate” le contó al tribunal que Ghislaine Maxwell le pidió ayuda para reclutar a otras jóvenes para Jeffrey Epstein, pues ya no sabía qué hacer para mantenerlo satisfecho. El hombre, según la versión de la testigo, requería sexo tres veces al día, de acuerdo a lo que le habría referido la acusada.

  Dijo que Maxwell quería que ella reclutara a otras muchachas para que le practicaran el sexo oral a Epstein.

   La fiscal Pomerantz le requirió información acerca de si Maxwell le había manifestado sobre la necesidad de masajes de Epstein.

— Necesitaba masajes todo el tiempo y era muy difícil mantenerse al día —respondió “Kate”.

Bien conectada

  La testigo hizo referencia a las conversaciones que Ghislaine Maxwell habría tenido con ella, las cuales habrían girado en torno a las amistades de la socialité con celebridades, tales como el duque de York, el príncipe Andrés, y el expresidente Donald Trump.

  La fiscal Pomerantz, interrogó a “Kate” sobre el círculo social de la acusada y la testigo refirió que la mujer "parecía conocerlos a todos".

— Ella era amiga del príncipe Andrés, era amiga de Donald Trump.

  Indicó que los nombres de estas celebridades surgían, bien porque Maxwell hacía referencia directa a ellos o porque hablaba sobre ellos por teléfono en su presencia.

  Habría sido por estas conexiones de la acusada, que Kate decidió no contar a nadie sobre sus supuestas experiencias con Maxwell y Jeffrey Epstein, pues ellos estaban "bien conectados".

Colegiala

“Kate” sostuvo ante el jurado que Ghislaine Maxwell fue quien la dirigió hacia Jeffrey Epstein para que le brindara masajes sexualizados en la casa de la acusada en Londres.

  También contó al jurado que Ghislaine Maxwell y Jeffrey Epstein le dieron una indumentaria de colegiala cuando estaban en la mansión del hombre en Palm Beach. La pareja le pidió que se lo pusiera y les sirviera té con el traje puesto.

  "Kate" describió el traje indicando que consistía en una falda plisada, calcetines blancos y camisa, los cuales fueron diseñados para ella luego de que fuera a la mansión a principios de los años ´90.

  Refirió que Maxwell le dijo que pensaba que sería divertido que ella (“Kate”) le llevara a Jeffrey Epstein su té con ese atuendo. Le entregó una bandeja y después de que hubo ejecutado la fantasía, la acusada intervino y participó en el sexo en la piscina.

La fiscal Pomerantz preguntó a Kate por qué no se había negado.

"No sabía cómo decir que no", explicó “Kate” y refirió que “nunca antes había estado en Palm Beach o Florida. No tenía idea de dónde estaba la casa. Y no estaba segura si decía que no, si decía que tenía que irme, cuál sería la consecuencia de no hacerlo".

Defensa contraataca

  En el contrainterrogatorio de “Kate”, la defensa enfiló sus esfuerzos a descalificar a la testigo.

  El abogado Bobbi Sternheim llamó la atención sobre el hecho de que la mujer utilice un seudónimo en el tribunal, pero sus múltiples declaraciones a los medios de comunicación, las hace con su nombre real.

“Kate”, admitió a Sternheim que había hecho una descripción pública de sus interacciones sexuales con Jeffrey Epstein cuando este fue arrestado en 2019.

   Igualmente, el abogado subrayó el hecho de que quien sea abogado de la testigo “Kate”, sea alguien que se ha beneficiado del caso de Jeffrey Epstein e, incluso, está escribiendo un libro sobre acusaciones contra el fallecido magnate.

   Sternheim interrogó a la testigo en varias ocasiones sobre si ella se encontraba solicitando una visa del gobierno de los Estados Unidos, destacando que de ser cierta tal posibilidad, tal vez estaría utilizando su cooperación en este caso, para ayudar en su aprobación.

  Pero “Kate” negó que estuviera en procura de un estatus migratorio —visa U—, sino que piensa mantener su visa actual, la cual se otorga a inmigrantes con una “habilidad extraordinaria”.

Pago millonario a Maxwell

  El siguiente testigo que pasó al estrado citado por la fiscalía, fue Patrick McHugh, director ejecutivo de JP Morgan, a quien el gobierno le pidió detalles sobre una serie de pagos a la acusada de parte del finado financiero.

  Refirió Jeffrey Epstein hizo una serie de transferencias bancarias a Ghislaine Maxwell desde sus cuentas en la entidad.

  Destacó una transacción llevada a cabo el 19 de octubre de 1999, cuando se transfirieron USD 18,3 millones a la cuenta de Maxwell en Bear Stearns.

  Igualmente hizo mención a otros USD 5 millones que, en 2002, fueron canalizados a Ghislaine Maxwell.

Testigo del FBI

   Por último, rindió testimonio, Kimberly Meder, agente del FBI quien hizo referencia a unos CD descubiertos en la caja fuerte de Jeffrey Epstein en su casa del Upper East Side en 2019 durante un allanamiento.

  Narró que en estos CD había una imagen que mostraba a Ghislaine Maxwell y Epstein juntos, pero no se conocieron mayores detalles del asunto debido a que la jueza Alison Nathan dio por terminada la sesión que se reanudará este martes.

La familia presente

  La familia de Ghislaine Maxwell se hizo presente en la sala de audiencia de la Corte del Distrito Sur de Nueva York. En esta ocasión se trató de Isabel y Kevin Maxwell, quienes como el resto de los miembros del clan ha asumido un papel más que de espectadores.

  De hecho, los familiares de la acusada le solicitaron a la fiscalía mejorar el tratamiento que Ghislaine Maxwell está recibiendo durante su juicio, esto en “interés de la justicia y la humanidad común".

  En una comunicación dirigida a la Fiscal General, Merrick B. Garland, los familiares de Ghislaine Maxwell solicitaron que las autoridades dejen de usar los dispositivos de seguridad en cuatro puntos para enganchar, a saber, sus manos, cintura y pies, durante los traslados de la prisión a la sala de audiencias. Indicaron que dichos aparatos causan moretones, roturas en la piel y otros traumas innecesarios.

  Además, reclamaron que la acusada apenas recibe el sustento mínimo, toda vez que solamente le suministran un paquete de alimentos y una barra de jabón cada día.

  También pidieron a la fiscal Garland, que a Ghislaine Maxwell se le permita reunirse con sus abogados durante, por lo menos, 30 minutos antes y después de cada audiencia de juicio.

  Después de terminada la audiencia, los familiares de Maxwell denunciaron esta situación ante los medios de comunicación. 

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