martes, 21 de septiembre de 2021

Hugo “El Pollo” Carvajal presentó ante jueces de España el testimonio de un expolicía corrupto y narcotraficante

   Se trata de una carta de Adolfo Romero Gómez quien integró las extintas DISIP y PTJ y quien purga condena en Georgia, el convicto sostiene en una carta a Ramón Rodríguez Chacín que EE. UU. ha montado el caso contra Carvajal.

Por Maibort Petit

    En 2019, cuando la Audiencia Nacional de España se encontraba en pleno proceso de resolverse su extradición desde la nación ibérica a los Estados Unidos donde es solicitado bajo cargos de narcoterrorismo, el mayor general, Hugo “El Pollo” Carvajal Barrios, ex jefe de inteligencia del régimen de Hugo Chávez, le manifestó al máximo tribunal español su desconfianza en la justicia estadunidense. 

  "Yo en la justicia de Estados Unidos no confío", les manifestó tajantemente a los magistrados de la Audiencia Nacional durante una vista de su caso que tuvo lugar el 12 de septiembre del citado año 2019. Su defensa le presentó a la corte correos electrónicos de las ex-secretarias de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton y Condoleezza Rice, así como una carta suscrita por Adolfo Romero Gómez, el piloto venezolano que supuestamente había dirigido la aeronave que transportó cocaína desde Venezuela a México para luego introducirla en Estados Unidos y que paga condena en una cárcel de Georgia.

   En dicha comunicación remitida a quien fuera ministro de Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín, en 2008, Romero Gómez dijo: "Están creando un expediente en base a declaraciones de presos extraditados de Colombia, a quienes primero se les alecciona e instruyen en lo que tienen que decir, y como retribución les prometen rebajas de penas", al tiempo que refería que en la nación norteamericana gestaba un presunto "complot" contra miembros del gobierno venezolano, entre los cuales figuraría, Hugo Carvajal.

La carta de Romero Gómez

  La defensa quiso demostrar ante el máximo tribunal español mediante la misiva de Romero Gómez, que el caso contra Hugo Carvajal por parte del gobierno de los EE. UU. no era más que un montaje.

 
   En la comunicación, Adolfo Romero Gómez, se presentó como “incondicional subalterno” de Rodríguez Chacín. Allí denunciaba que los presos extraditados desde Colombia eran instruidos en Estados Unidos para hacer el montaje contra Carvajal.
  “Están creando un expediente a base de declaraciones de presos extraditados por Colombia a quienes primero se les alecciona y se les instruye en lo que tienen que decir y, como retribución, se les prometen rebajas de penas, cambio de identidad y nacionalización”, reza la misiva.

   Y agregaba: “Han dicho cosas como que el general Hugo Carvajal se ha comprometido a ayudar a la compra de armas para la guerrilla colombiana (…) y tiene amistad con el miembro del secretariado de las FARC, el guerrillero Iván Márquez, y que el señor presidente conoce, avala y consiente todo esto”.

   Esta carta a Ramón Rodríguez Chacín fue recibida por este el 2 de junio de 2008, fecha en la que Adolfo Roimero Gómez acumulaba 12 años en prisión en Georgia. También explica el condenado que esta misma acusación de complot la hizo llegar al propio Hugo Chávez.

  El objetivo del remitente era alcanzar la “repatriación” y, por ende, la libertad en Venezuela: “Fui juzgado en Venezuela y declarado inocente. Es esta una de las razones de mi súplica, para que por favor ordene mi transferencia a Venezuela”[1].

La misiva se convierte en defensa de “El Pollo”

   Carvajal Barrios sostuvo a los miembros de la AN española que el caso del que se le acusaba, relativo al tráfico de drogas de Venezuela a México para, finalmente introducirlas en EE. UU. por orden de Chávez, es falso y que no tiene relaciones con la guerrilla colombiana[2] [3].

  Transcurridos dos años de aquello, cuando nuevamente Carvajal se juega su extradición desde España, sigue echando mano de los mismos alegatos y de la carta de Adolfo Romero Gómez para defender su posición en contra de su traslado a suelo estadunidense.

Sobre Adolfo Romero Gómez

  Pero, ¿quién es Adolfo Romero Gómez? O mejor, ¿quién es en realidad? Toda vez que “El Pollo” Carvajal se empeña en presentarlo como una víctima de las crueles artimañas de las agencias y justicia de Estados Unidos.

  Según el portal Dateas, Adolfo Romero Gómez nació el 26 de diciembre de 1934, es titular de la Cédula de Identidad venezolana número V- 5.602.170 y está registrado en la parroquia Baruta, municipio Baruta del estado Miranda[4].

  Lo cual es cierto, pero hasta cierto punto, pues la nacionalidad venezolana es adquirida, toda vez que es ciudadano colombiano de nacimiento, natural de Cali, la capital del Departamento de Valle del Cauca.

   En Venezuela se desempeñó como jefe de operaciones de la extinta Policía Técnica Judicial de Venezuela y, para enero de 1997, se encontraba recluido en la cárcel de Itagí, en el sur del Valle de Aburrá, solicitado por los Estados Unidos bajo la acusación de facilitar actividades de narcotráfico en Venezuela[5].

   Una extradición que se discutía en las cortes colombianas en razón de que, como mecanismo de defensa para evitar su extradición, Romero apeló al artículo 35 de la Constitución Política de Colombia de 1991, el cual textualmente establece que: “Se prohíbe la extradición de colombianos por nacimiento. No se concederá la extradición de extranjeros por delitos políticos o de opinión. Los colombianos que hayan cometido delitos en el exterior, considerados como tales en la legislación nacional, serán procesados y juzgados en Colombia”[6].

   Romero Gómez había sido capturado con el objeto de extraditarlo, atendiendo una resolución de la Fiscalía General, dada la existencia de la solicitud verbal de la embajada de Estados Unidos, comunicada el 13 de octubre de 1995. En dicho pedido, las autoridades estadunidenses afirmaban que Romero Gómez era requerido “para que prestara su comparecencia en  “juicio criminal en el distrito sur de la Florida, por violación  a las leyes federales sobre narcóticos, vigentes  en ese país; según la embajada norteamericana, a Romero Gómez se le acusó mediante resolución, “de un cargo de un concierto para  poseer cocaína con la intención de distribuirla, y un cargo por posesión de la misma sustancia, con fines de distribución“.  

   Mientras esperaba el pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia, Adolfo Romero Gómez interpuso una acción de tutela en contra de su orden de captura alegando la violación de sus derechos, tanto por lo expuesto en razón del artículo 35 constitucional, como la legislación procesal penal. Refirió ante la corte que la tutela era el único mecanismo de defensa judicial con el que contaba por encontrarse la Corte Suprema de Justicia en vacancia judicial.   

    La sentencia T-320/96 de la Corte Constitucional de Colombia sobre este caso consideró improcedente la tutela por estimar que existía otro mecanismo de defensa más idóneo, a saber, el recurso de habeas corpus. Se consideró como acertada la decisión del tribunal de primera instancia.

    La sentencia indicó que la Fiscalía había actuado correctamente pues respondió a la solicitud que los Estados Unidos formularon el 13 de octubre de 1995 de entregar “al ciudadano venezolano Adolfo Romero Gómez quien se encontraba en territorio nacional. El 20 de diciembre de ese mismo año, Romero Gómez fue detenido por el DAS en la ciudad de Cúcuta, y en el momento de su captura, el actor se identificó con su pasaporte que lo acredita como nacional venezolano nacido en Caracas el 26-12-34 (…)”.

   Fue el 22 de diciembre de 1995, cuando Romero Gómez solicitó que se le dejara en libertad pues era nacional colombiano por nacimiento. La Fiscalía se negó a ordenar la libertad, por considerar que, necesariamente, uno de los dos documentos presentados por Romero Gómez era falso. La Fiscalía General envío el expediente de extradición de Adolfo Romero Gómez a la Corte Suprema de Justicia.

   La corte precisó que la presunta nacionalidad colombiana de Romero Gómez no estaba establecida por culpa de él mismo y solamente a este podía imputarse que el proceso no se hubiera podido aclarar si era titular del derecho que reclamaba.

La Corte confirmó la sentencia dictada en primera instancia[7].

   Finalmente, el 24 de septiembre de 1996, la Corte Suprema de Justicia resolvió conceptual favorablemente la extradición del ciudadano naturalizado venezolano, Adolfo Romero Gómez, también conocido con el alias de “Cristóbal”, solicitado por el gobierno de los Estados Unidos.

  Para este fallo consideró el hecho de que antes de 1991, la Constitución precisaba que la nacionalidad colombiana se perdía al adquirir carta da naturalización de un país extranjero y que fijaban su residencia en el exterior. Esa era la disposición constitucional vigente cuando Romero Gómez se naturalizó venezolano, por lo que había perdido su condición de ciudadano colombiano, “sin que esta pueda entenderse recuperada por la sola vigencia de la nueva Carta Constitucional, ni la sola manifestación del interesado de acogerse a la doble nacionalidad”[8].

De colombiano a venezolano

   Lo curioso es que luego de que se materializara su extradición, mientras purgaba su pena en Estados Unidos, Romero Gómez — también conocido con los alias de “El Gocho Cristóbal” y “Metralleta”— apeló a su nacionalidad venezolana para pedir su repatriación y concluir su condena en Venezuela.


El periodista especialista en criminalística, Javier Ignacio Mayorca, refirió que Adolfo Romero Gómez le remitió una carta a Hugo Chávez haciéndole el pedido. Otro periodista, Manuel Malaver, en su libro “La DEA contra la Guardia Nacional de Venezuela”, refiere que Adolfo Romero Gómez habría sido confidente de la DISIP y del general Ramón Guillén Dávila, exjefe del Servicio Antidrogas de la Guardia Nacional, también señalado por tráfico de drogas. Igualmente se dijo que habría sido fuente de información de organismos investigativos internacionales[9].

   El portal Poderopedia informa que Adolfo Romero Gómez fue agente de la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) —actual Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin)— y de la Policía Técnica Judicial —ahora Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc)— condenado por narcotráfico a 20 años de prisión en la cárcel de Georgia, Estados Unidos.

   Cuando fue detenido mientras trasladaba un cargamento de cocaína a los Estados Unidos, alegó que se encontraba en una supuesta operación encubierta a la que denominó “Operación Norte”, la cual supuestamente buscaba desmantelar una red de narcotráfico. Se indica que “habría convencido a la comandancia de la Guardia Nacional de ejecutar Operaciones de Droga Controlada en alianza con carteles colombianos, según el texto ‘Los delincuentes en política’ de Rafael Rivero Muñoz, ex comisario general de la PTJ. En diciembre de 2012 habría ofrecido al Gobierno nacional aportar información sobre las presuntas implicaciones de la DEA y la CIA en el narcotráfico, publicó el periodista Javier Ignacio Mayorca. ‘Yo soy capaz de cualquier cosa por salir de aquí’”[10].

Los hechos

  El periodista Mayorca es también quien aclara la situación con Adolfo Romero Gómez, al explicar que este era ampliamente conocido por los cuerpos de seguridad venezolanos que hicieron operaban contra la guerrilla urbana durante la década de los 80 del siglo 20, contra los carteles colombianos.

   Romero Gómez era un auténtico “cuerda floja”, refiere Mayorca y agrega que era un “personaje de película que había pasado por las extintas Disip y PTJ. La DEA lo tenía catalogado como informante confidencial –con código asignado, pero se vino a menos al constatarse que hacía trabajos por su cuenta. En los años finales de su carrera, trabajó como agente infiltrado al servicio del Comando Antidrogas de la Guardia Nacional”.

   Adolfo Romero Gómez se hizo famoso por su participación en un escándalo que en su época se conoció como las “entregas controladas” y por ello se ordenó su detención en Venezuela junto a otros oficiales de la Guardia Nacional, encabezado por el general de brigada Ramón Guillén Dávila, ya fallecido. Este caso sirvió de justificación y argumento a quienes abogaron ante Hugo Chávez para cesara la cooperación de Venezuela con la DEA, en 2005.

   Adolfo Romero Gómez fungía como topo en los carteles de la droga que suministraban la cocaína en las entregas controladas. Esto con el fin de identificar a los líderes de estas organizaciones y sus agentes, operadores o intermediarios en Venezuela.

   Mayorca explica que “Como trasfondo de esto, se desarrollaba una disputa burocrática entre agencias estadounidenses. Mientras que la Guardia Nacional trabajaba con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Disip y la policía judicial hacían lo propio con la DEA, el FBI y el Servicio de Aduanas. Cada caso que ‘coronaban’ unos y otros representaba una ganancia monetaria para los participantes, incluidos los informantes”.

  En Venezuela el caso se resolvió por la vía política y antes de abandonar la presidencia, Carlos Andrés Pérez indultó a Guillén Dávila y su grupo.

  Romero Gómez, quien se distanció de la Guardia Nacional y el resto de los protagonistas del escándalo, se mudó al Táchira. Fue en una incursión en Cúcuta en 1997, cuando fue capturado y extraditado por el gobierno colombiano a Estados Unidos[11].

La oscura trayectoria de Romero Gómez

   Rafael Rivero Muñoz, en su blog, que refiere que Adolfo Romero Gómez a quien le atribuye también el alias de “El Gocho Hidalgo”, habría usurpado la identidad de una persona muerta, Antonio Hidalgo, con la que ingresó en 1959 e a la PTJ, “donde al poco tiempo se haría famoso como ‘Metralleta Hidalgo’; con su Madsen MII y su provisión de cargadores, todas las noches a su antojo y dizque patrullando, barría a plomo limpio a cuanto vehículo circulando por la ciudad se le antojaba; incontables los muertos y los heridos”.

   Agrega que, luego, Romero Gómez pasó a un grupo dentro de la institución bajo el mando directo del Jefe de la Oficina de Asuntos Especiales del MRI; de allí pasaría a la DISIP y luego al servicio de la unidad especial de drogas de la Guardia Nacional hasta su detención en Cúcuta, Colombia.  

   Rivero Muñoz hace un recuento de algunas de las afirmaciones formuladas por Adolfo Romero Gómez en procura de respaldo para lograr la “repatriación” a Venezuela, tales como: “(…) En llamada telefónica desde la cárcel dijo que en enero podrá salir en libertad, pero prefiere ser trasladado a Venezuela por solicitud del Gobierno (…).

   También, según Rivero Muñoz, Romero Gómez afirmó conocer a Néstor Reverol de cuando era un teniente y laboraba en el Comando Antidrogas de la GN: “(…) ‘Hice patrullaje con Reverol. Él debe recordar lo que hacíamos en Antidrogas’(…)”; “(…) que el actual ministro de Relaciones Interiores, general de brigada Néstor Reverol, se acuerde de los viejos tiempos en los que ambos hacían operativos como agentes del Comando Antidrogas de la Guardia Nacional(…)”; “(…) Yo soy capaz de cualquier cosa por salir de aquí(…)”.

   Sobre estas últimas afirmaciones, Rivero Muñoz se remite a lo expuesto por el fiscal de los Estados Unidos para la época, Patrick Sullivan, “quien acusó, probó y logró una sentencia a 20 años para Adolfo Romero Gómez y recordemos que quedan aún pendiente los juicios y sentencias contra oficiales de la Guardia Nacional”.

   Y cita nuevamente al fiscal estadunidense: “(…) Toda la evidencia en este caso, cuando se examina en su totalidad, apunta exactamente a eso, que se trataba de una empresa de contrabando de la Guardia Nacional venezolana manejada por el general Guillén, ayudado e instigado por Adolfo Romero Gómez(…)”[12].

   Tal declaratoria de culpabilidad de Adolfo Romero Gómez por parte de un jurado federal en EE. UU., tuvo lugar el septiembre de 1997. El general Ramón Guillén Dávila, exjefe de la unidad antidrogas de la Guardia Nacional de Venezuela, quien estaba coacusado, pero se mantenía en Venezuela libre de toda posibilidad de ser extraditado, remitió una declaración grabada a la corte en la que negó haber traficado con drogas extraídas de la cocaína colombiana que se suponía iba a ser enviada a Miami en "entregas controladas" monitoreadas por la CIA y la DEA.

   Sobre Adolfo Romero Gómez, dijo que era un agente de inteligencia y no el intermediario esencial en los tratos de drogas que traían cientos de libras de drogas al sur de Florida como se sostenía en la acusación en su contra.

   Pero otros testigos sostuvieron que Romero jugó un papel importante en el tráfico de drogas[13].

   En 2020, Adolfo Romero Gómez presentó al Departamento de Justicia de los Estados Unidos una solicitud de clemencia número C81620, la cual resultó denegada[14]

REFERENCIAS

[1] Al Navío. “Exclusiva: Esta es la prueba que presenta ‘El Pollo’ Carvajal para evitar su extradición a EEUU”. 12 de septiembre de 2019. https://alnavio.es/exclusiva-esta-es-la-prueba-que-presenta-el-pollo-carvajal-para-evitar-su-extradicion-a-eeuu/


 


[2] El Mundo. “La Audiencia se opone a entregar a Estados Unidos al ex jefe de Inteligencia chavista Hugo 'El Pollo' Carvajal”. 6 septiembre 2019. https://www.elmundo.es/internacional/2019/09/16/5d7f52af21efa087028b45ee.html   


[3] El Mundo. “El ex jefe de Inteligencia de Venezuela pide su libertad porque la orden de detención de EEUU ‘es falsa e ilegal’". 12 septiembre 2019. https://www.elmundo.es/internacional/2019/09/12/5d7a982ffdddffa9768b4666.html


[4] Dateas. Romero Gómez Adolfo. https://www.dateas.com/es/persona_venezuela/romero-gomez-adolfo-10184357


 


[5] El Tiempo. “Extraditarán a Estados Unidos a ex policía de Venezuela”. 10 de enero de 1997.  https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-539620


[6] Constitución Política de Colombia 1991. https://pdba.georgetown.edu/Constitutions/Colombia/colombia91.pdf


[7] Corte Constitucional de la República de Colombia. Sentencia T-320/96. https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/1996/T-320-96.htm


[8] Red Jurista. Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación penal. E. Nº 11509 de 1996. https://www.redjurista.com/Documents/corte_suprema_de_justicia,_sala_de_casacion_penal_e._no._11509_de_1996.aspx#/


[9] Noticias Candela. “Narco recordado en famoso libro quiere volver a Venezuela”. 21 de julio de 2010. https://www.noticiascandela.informe25.com/2010/07/narco-recordado-en-famoso-libro-quiere.html


[10] Poderopedia. “Adolfo Romero Gómez”. https://poderopediave.org/persona/adolfo-romero-gomez/


[11] RunRun.es. “Crímenes sin Castigo | La venganza de Cristóbal, por Javier Ignacio Mayorca”. 19 de septiembre de 2019. https://runrun.es/opinion/388771/crimenes-sin-castigo-la-venganza-de-cristobal-por-javier-ignacio-mayorca/


[12] Rafael Rivero Muñoz. El comentario de cada tópico sólo intenta: Informar, formar e incitar (IFI). “Verdugos pidiendo clemencia”. 10 de diciembre de 2012. https://rriverom.wordpress.com/2012/12/10/verdugos-pidiendo-clemencia/


[13] AP. “Aide to deposed Venezuelan drug czar found guilty of conspiracy”. 30 de septiembre de 1997. https://apnews.com/article/c29d50c5e33109335200d7052a0c951c


[14] Departamento de Justicia. Sentence Denied 2/28/13 C81620 ADOLFO ROMERO-GOMEZ ROMERO-GOMEZ, ADOLFO 52301-004. https://search.justice.gov/search?query=%22Adolfo+Romero+G%C3%B3mez%22&op=Search&affiliate=justice



 

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