miércoles, 4 de agosto de 2021

Corpoelec busca reactivar el Proyecto Tocoma, usando como intermediarias a las empresas IMPSA de Argentina y la brasileña Odebrecht

   Se estaría manejando retomar el proyecto con las mismas empresas que han sido señaladas de cometer irregularidades y aplicar sobreprecios en contratos anteriores.

Por Maibort Petit

 La construcción de la Central Hidroeléctrica Manuel Piar, conocida como represa de Tocoma, la cual contribuiría a aliviar la grave crisis eléctrica que padece el país terminó siendo un elefante blanco, una obra inconclusa que no generó un solo megavatio de electricidad, pero sí oscuros negocios. Transcurridos 14 años de la firma del contrato para su construcción, podría próximamente, no brindar luz a los venezolanos, sino nuevas corruptelas e irregularidades, según dejar ver los últimos movimientos que tienen lugar en el seno de la corporación eléctrica nacional.
   Investigaciones llevadas a cabo por Venezuela Política, permitieron conocer que, Corpoelec encuentran en conversaciones para reactivar el Proyecto Tocoma y concluir la construcción de la represa (que debió haber estado lista en 2013). Una iniciativa que sería digna de aplaudir sino fuera por el detalle de que, los referidos contactos se están estableciendo con los mismos actores que protagonizaron procesos irregulares y negociaciones con sobreprecios que constituyeron un desfalco para las arcas públicas venezolanas durante la administración de Argenis Chávez en Corpoelec y las empresas Odebrecht (Brasil) e IMPSA, de Argentina.

  Venezuela Política pudo determinar que el objeto de las nuevas negociaciones giraría en torno a las piezas y componentes electromecánicos de cuya fabricación se encargaría una compañía brasileña, y como principal intermediaria de la argentina IMPSA que ha sido señalada en múltiples oportunidades por sus manejos turbios.
   Desde la mas alta gerencia del Ministerio de Energía Eléctrica se retomaron las negociaciones para obtener las piezas que no llegaron a salir de los talleres del fabricante a su destino en Venezuela. La parte álgida de las conversaciones gira en torno a la forma de pago, lo cual hace levantar sospechas acerca de la transparencia de las mismas.

   Una fuente interna de Corpoelec Caracas confirmó, bajo el compromiso de anonimato, que las gestiones se están realizando desde la alta gerencia del Ministerio de Energía Eléctrica, y que inclusive uno de los funcionarios ya  se encuentra discutiendo los términos en que se produciría el traslado de las piezas desde la fábrica a Venezuela. Asimismo, las partes evalúan la forma de pago, bien en dólares o bien con petróleo.

   Resulta inexplicable que la administración de Nicolás Maduro explore la posibilidad de retomar las obras civiles paralizadas en Tocoma, aun con las irregularidades allí detectadas con quienes ejecutaron unos trabajos que nunca terminaron y por el cual habrían contratado con sobreprecio.
   Este proyecto, similar al de la Central Caruachi, se inició, de acuerdo a estudios realizados, a un costo de USD 1.493 por KW (Caruachi tuvo un costo de USD 1.274 por KW. Ya para 2011 el costo se había elevado a USD 2.925 por KW y en 2014 era de USD 5.059 por KW, es decir 239 por ciento más del costo inicial del proyecto.

   Investigaciones periodísticas citadas por Transparencia Venezuela refieren la existencia de errores, defectos y fallas en la construcción de la represa.

   Además, se violaron las cláusulas del contrato que presentamos en detalle más adelante, pues supuestamente el 80 por ciento de las valuaciones en bolívares del Consorcio OIV se facturaron en dólares calculados a tasa preferencial, lo que supondría un fraude de cientos de millones de dólares.
   Cabe destacar las denuncias formuladas por el fiscal 55 nacional en el exilio, Pedro Lupera Zerpa[1], quien reveló una serie de irregularidades cometidas en el desarrollo de este proyecto, comenzando por el incumplimiento de la fecha de entrega de las obras. En una nota de El Pitazo, Lupera Zerpa “asegura que el Estado desembolsaría para el proyecto la cantidad de 263.384.534,21 dólares, más un componente nacional por un monto de 1.515.839.477.931,63 bolívares (anteriores a la reconversión monetaria de 2008), cambiados a la tasa oficial de aquel entonces, de 2.150 bolívares por dólar”.

   Una investigación periodística dio a conocer que los USD 10.000 millones pagados por la obra inconclusa, por lo menos USD 1.000 millones correspondieron a lo pagado en divisas de manera irregular a través de un ardid administrativo. Esto gracias a los vericuetos que el control cambiario ofrece para la comisión de irregularidades[2].
   Además, cita el informe de la Asamblea Nacional que en 2017 determinó que en estas obras se desfalcó a la nación en más de USD 3.000 millones y declaró la responsabilidad política de Rafael Ramírez, Alí Rodríguez Araque, Jesse Chacón, Argenis Chávez, Nervis Villalobos y Javier Alvarado, así como al entonces jefe del Estado Mayor Eléctrico, Aristóbulo Istúriz[3].

  En su sitio web, Corpoelec informa que la “Central Hidroeléctrica de Tocoma es una obra del Gobierno nacional que contempla el desarrollo hidroeléctrico en la cuenca del Bajo Caroní. Esta obra vislumbra la instalación de 2,160 MW para producir una energía promedio anual de 12,100 GWh. Para ello, se prevé que sus 10 unidades generadoras, de 216 MW cada una, ingresen a operación entre julio de 2012 y abril 2014. En el Bajo Caroní se encuentran en operación las centrales hidroeléctricas de Guri (8.850 MW), Macagua (2.930 MW) y Caruachi (2.196 MW) que fue apoyada financieramente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 1993”.

  Igualmente, habla de una inversión de USD 5.996 millones con un periodo de ejecución entre 2002 y 2014 que, hasta el momento de la publicación (no hay nada en la página que refiera la fecha), registraba un avance físico de 66,26 por ciento[4].
  Advertimos diferencia en cuanto a las fechas previstas para la culminación de las obras, por cuanto, mientras Corpoelec refiere en 2014, el contrato al que hacemos referencia en esta entrega dice que junio 2013 y algunas informaciones de prensa hablan de 2012.

  Sobre los avances de los trabajos, Transparencia Venezuela en una publicación del 4 de diciembre de 2018, habla de 87,19 por ciento de avance y una paralización total de las obras[5].

Sobre IMPSA

  En su página web, IMPSA se presenta como “una empresa que ofrece soluciones integrales para la generación de energía a partir de recursos renovables, así como equipos para la industria de procesos y la energía nuclear”.

  Esta compañía, que anteriormente se denominaba Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A., pasó a ser simplemente IMPSA el 27 de abril de 2018, luego de la modificación de sus estatutos, como resultado del inicio del proceso de cierre de la reestructuración financiera de la compañía.

   En la actualidad, IMPSA es una empresa cuya mayoría accionaria está en manos del estado argentino, al poseer 63,7 por ciento de las acciones el Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP), el cual es un fondo fiduciario público controlado por el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación; mientras que 21,2 por ciento de las acciones está en manos de la Provincia de Mendoza. El restante 15,1 por ciento del capital social de empresa es de propiedad privada, a saber, 9,8 por ciento en un fondo de capital controlado por los acreedores de la firma y el 5,3 por ciento en poder de los accionistas originales y fundadores, a través de un fideicomiso de capital[6].

  La decisión de que el estado la capitalizara ocurrió después de un largo período de reestructuración de pasivos por el que poco termina en la quiebra —en 2013 entró en default y en concurso de acreedores— y de evaluar la importancia de empresa en razón de su importancia en las cadenas de valor para el desarrollo tecnológico del país[7].

  Esta empresa tiene un largo historial de señalamientos por irregularidades. En 2003 se vio involucrada en un caso de corrupción en el que se refería que el presidente de Filipinas para la época, Joseph Estrada. Se decía que IMPSA habría pagado sobornos al mandatario que aprobara la continuidad de un contrato[8].

   El informe de Transparencia Venezuela “Empresas propiedad del estado. Un modelo de control II Parte. Casos de estudio sector eléctrico”, elaborado en noviembre de 2018, hace referencia al sobreprecio que IMPSA impuso a los trabajos de la Central Hidroeléctrica Manuel Piar (Tocoma) que analizamos en esta entrega, destacando que la empresa argentina ofertó por los USD 10,371 millones, tres veces por encima de la segunda oferta y similares en indisponibilidad, que en el caso del segundo a 2014 era de 94 por ciento, mientras el primero aún está inconcluso.

   El informe cita también que IMPSA negoció con e el gobierno venezolano en 2005 en el contexto del convenio de cooperación energética suscrito entre Hugo Chávez y Cristina Fernández de K., para repotenciar y rehabilitar las unidades de la casa de máquinas de la central hidroeléctrica Macagua I. Este contrato se elevó de USD 223 millones a USD 325 millones, es decir 46 por ciento de incremento, después de 8 años de extensiones del plazo de entrega y aumentos del costo de la obra.

  Pese a esta experiencia, el 20 de abril de 2010, IMPSA fue contratada por PDVSA para la fabricación de de aerogeneradores en Venezuela y para la repotenciación de las turbinas de la central hidroeléctrica de Guri. En Tocoma, a IMPSA le correspondía entregar los equipos electromecánicos[9].

Sobre OIV Tocoma

    El contratista, Consorcio OIV Tocoma, es una sociedad en la que la cuestionada empresa constructora Odebrecht, de Brasil) con 50 por ciento del paquete accionario; Impregilo S.P.A. (Italia), con 40 por ciento de las acciones; y Vinccler (Venezuela) ostenta el restante 10 por ciento. Fue contratada por la CVG Electrificación del Caroní (Edelca) para llevar a cabo los trabajos de la cuarta y última generadora hidroeléctrica en el Bajo Caroní, la Central Hidroeléctrica Manuel Piar en Tocoma, estado Bolívar.

  En Venezuela, Consorcio OIV Tocoma tiene sede en Caracas, constituida conforme a las leyes de la República Bolivariana de Venezuela a través de un documento que se autenticó por ante la Notaría Pública Trigésima Séptima del municipio Libertador del Distrito Capital, el 6 de octubre de 2006, bajo el N° 20, Tomo 65 de los libros de Autenticaciones de ese despacho.

  El sitio web Pymes Venezuela, informa que la dirección fiscal de la empresa es Avenida Río Caura, Centro Empresarial Torre Humboldt, Piso 10, Oficina 10-06, Prados del Este, Caracas 1080. Con número de Registro de Información Fiscal (RIF) J-293785464[10].

   El contrato por el cual se rige la obra es el N° 1.1.104.003.05 y tiene por nombre “construcción de las estructuras principales de concreto, suministro e instalación de los equipos hidromecánicos, construcción final de la presa izquierda, construcción de la variante del ferrocarril y construcción de la plataforma para sub-estación Tocoma”, registrada en el Sistema Nacional de Contratistas por Impregilo, que actualmente se encuentra inhabilitada para contratar con el Estado.

  Este mismo consorcio se encarga de adquirir los servicios de otras empresas contratistas para avanzar con el proyecto.

  Según una nota del diario Correo del Caroní, Tocoma debió estar lista en 2012, y debió sumar 2.160 MW, pero hasta la fecha sigue en obras, con una fecha aproximada de culminación –según la memoria y cuenta 2014 del Ministerio de Energía Eléctrica– en 2017 (con cinco años de retraso). Otra empresa que labora en la construcción de la hidroeléctrica es la argentina Industria Metalúrgica Pescarmona (Impsa), que está a cargo de las obras electromecánicas.

   Construcciones Clerico C.A. está inscrita inicialmente en el Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda, el 14 de diciembre de 1956, bajo el Nº 27, Tomo 28-A. La última reforma inscrita en el Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Estado Trujillo, en fecha 26 de abril de 2006, bajo el Nº 61, Tomo 5-A, representada por Juan Francisco Clerico Avendaño.

El contrato con el Consorcio OIV-Tocoma[11]

  El 19 de marzo de 2007, se suscribió el contrato entre la CVG Electrificación del Caroní C.A., y el Consorcio OIV-Tocoma, integrado este por Vinccler C.A. Venezolana de Inversiones y Construcciones Clerico C.A.

   Este contrato de obra pública fue financiado con fondos propios de CVG Edelca y fondos provenientes del contrato de préstamo 1686/OC-VE del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

   En la cláusula primera se establece que el Consorcio OIV-Tocoma se comprometió a realizar la construcción de las Estructuras Principales de Concreto, Suministro e Instalación de los Equipos Hidromecánicos, Construcción Final de la Presa Izquierda, Construcción de la Variante del Ferrocarril y Construcción de la Plataforma para la Sub-Estación “Tocoma”, del Proyecto Tocoma, a todo costo, por su exclusiva cuenta y con sus propios elementos y en un todo de acuerdo con los documentos de licitación (Especificaciones), condiciones, precios y plazos de entrega establecidos en los documentos del contrato, definidos en la cláusula segunda.

   La cláusula tercera indica que el Consorcio OIV-Tocoma debía terminar todo el trabajo en junio de 2013 y se comprometía a cumplir con todas las fechas de entrega de la obra civil establecidas a partir de la firma del contrato, el señalado 19 de marzo de 2007.

   Así, en marzo de 2010, debían estar terminado los trabajos que permitían iniciar la segunda etapa de desvío del río. Esto contemplaba una cláusula penal de USD 100.000 diario hasta un máximo de USD 4.500.000.

   Igualmente, para junio de 2011 debían estar terminadas las obras de concreto en la nave de montaje; en enero de 2012 debían estar terminadas las obras de concreto en la nave de generadores para todas las unidades; en febrero de 2012, debía estar terminada la casa de máquinas integrada y el canal de descarga inundado, permitiendo la operación de unidades.

  Si estas tres últimas no hubiesen estado concluida a la fecha prevista y si esta representaba costos adicionales a otros los contratistas, entonces los montos pagados por CVG Edelca a dichos contratistas, serían cargados al Consorcio OIV-Tocoma, hasta un máximo de USD 30.000.000.

  La cláusula cuarta estableció el precio del contrato en Bs. 1.515.839.477.931,63 más USD 263.384.534,21.

  Se previó un anticipo del 10 por ciento sobre el precio del contrato, el cual, en el caso del pago en bolívares se realizaría progresivamente en cada valuación de la obra, descontando de los pagos correspondientes, un porcentaje fijo correspondiente a la razón entre el monto del anticipo pagado en bolívares y el monto básico en bolívares del contrato, hasta cubrir el 100 por ciento del monto anticipado.

  En el caso del anticipo en dólares, la amortización se realizaría progresivamente en cada valuación de la obra, descontando el 10 por ciento de los pagos correspondientes a divisas básicas, hasta cubrir el 100 por ciento del monto básico en divisas anticipado.

   El contrato estableció que se realizaran ajustes de precios tomando en cuenta el Programa de Construcción aprobado por CVG Edelca, incluyendo cualquier prórroga siempre y cuando fuera aprobada por esta última.
   
  Una serie de fórmulas servirían para determinar las variaciones mensuales de los costos de los componentes.

   La cláusula decima establecía que OIV-Tocoma tendría una única relación contractual con CVG Edelca, renunciando en forma expresa a cualquier pretensión de imputar corresponsabilidad contractual al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o a la Unidad Ejecutora Central del Programa (Ministerio del Poder Popular para las Finanzas, de la República Bolivariana de Venezuela).
REFERENCIAS
[1] Twitter. Pedro Lupera Zerpa. @palzerpa. https://twitter.com/palzerpa/status/1154024058029322240

[2] Armando.info. “El redondeo cambiario que benefició a Odebrecht”. 11 de julio de 2017. https://armando.info/el-redondeo-cambiario-que-beneficio-a-odebrecht/

[3] El Pitazo. “Un fiscal en el exilio revela detalles de la corrupción de Odebrecht en Tocoma”. 25 de julio de 2019. https://elpitazo.net/politica/proyecto-tocoma-la-central-hidroelectrica-que-quedo-en-promesas-tras-12-anos/

[4] Corpoelec. “Central Hidroeléctrica "Manuel Piar" en Tocoma”. http://www.corpoelec.gob.ve/proyectos/central-hidroel%C3%A9ctrica-manuel-piar-en-tocoma

[5] Transparencia Venezuela. “Tocoma sigue sin dar luz tras 11 años de iniciada”. 4 de diciembre de 2018. https://transparencia.org.ve/11-anos-despues-del-inicio-de-su-construccion-tocoma-sigue-sin-dar-luz/

[6] IMPSA. https://www.impsa.com/

[7] La Política Online. “El Gobierno estatizó la histórica empresa de energía de Pescarmona”. 28 de mayo de 2021. https://www.lapoliticaonline.com.ar/nota/134383-el-gobierno-estatizo-la-historica-empresa-de-energia-de-pescarmona/

[8] La Nación. “Involucran a Impsa en un caso de corrupción”. 15 de enero de 2003. https://www.lanacion.com.ar/economia/involucran-a-impsa-en-un-caso-de-corrupcion-nid466334/

[9] Transparencia Venezuela. Empresas propiedad del estado. Un modelo de control II Parte. Casos de estudio sector eléctrico. Noviembre 2018. https://transparencia.org.ve/wp-content/uploads/2018/11/CASOS-sector-el%C3%A9ctrico.pdf

[10] Pymes Venezuela. Consorcio OIV Tocoma. http://pymesvenezuela.com/ficha/consorcio-oiv-tocoma-111764

[11] Transparencia Venezuela. Contrato Tocoma. https://transparencia.org.ve/wp-content/uploads/2018/10/ODEBRECHT-Tocoma.-Central-Hidroel%C3%A9ctrica-Manuel-Piar.pdf

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