lunes, 1 de junio de 2020

Sinovensa: La empresa mixta devastada por las llamas y las irregularidades

Por Maibort Petit
@maibortpetit

   Este proyecto es el reflejo del fracaso de los planes de inversión de Venezuela y China, pues la mayoría de las metas se quedaron en el papel o nunca se completaron.
   Una reseña periodística firmada por Jeanfreddy Gutiérrez Torres[1] y publicada en el portal Diálogo Chino el 26 de mayo de 2020, para dar cuenta de un siniestro ocurrido el 26 de marzo de 2020 en el Complejo Operativo Morichal[2], estado Monagas, donde se procesa crudo proveniente de la Faja Petrolífera del venezolana, sirvió al autor para destacar el declive que ha experimentado el proyecto de inversión implementado por los gobiernos de Venezuela —primero con Hugo Chávez y, después, con su sucesor, Nicolás Maduro— y China. La nota, pues, se pasea de la devastación causada por las llamas, a la ocurrida en el seno de la principal industria del país y sus consecuencias económicas, a causa de los manejos irregulares que tienen lugar en la misma.

  Se remite la información a los inicios del gobierno de Hugo Chávez al término del siglo 20, cuando en procura de nuevas inversiones para Venezuela que diversificaran las relaciones comerciales venezolanas, el mandatario presentó a la administración china la orimulsión, una invención desarrollada por PDVSA-Intevep S.A. dirigida a permitir la explotación de los yacimientos de hidrocarburos extra pesados de la Faja del Orinoco. Además, este combustible se convirtió en la opción ideal para hacer funcionar las plantas termoeléctricas, dado que su precio es más bajo que el del carbón. La orimulsión fue ampliamente promovida por Chávez en los mercados de Europa y Asia durante las giras que llevó a cabo durante los primeros años de su gestión.

La orimulsión como promesa de crecimiento económico

  La orimulsión era un combustible de gran aceptación en Japón, Canadá e Italia, donde era utilizado en sus centrales eléctricas.

  En medio de este panorama, se suscribieron los acuerdos petroleros entre China y Venezuela en 1999. Para ese entonces, refiere la reseña, en razón de esta nueva alianza se formularon planes y proyectos de los que surgieron una serie de promesas de crecimiento económico. Chávez firmó en Pekín —durante su primera visita a China— un memorando que proyectaba la creación de un comité conjunto de energía, así como un tratado de protección de inversiones, puso sobre la mesa la primera línea de crédito a la exportación del Banco de Desarrollo de China, así como un acuerdo para construir viviendas.

  La mayoría de estas proyecciones se quedaron solamente en eso, en planes u obras inconclusas, concretándose únicamente Sinovensa, una empresa mixta Empresa Mixta constituida en sociedad entre la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP) y China National Petroleum Corporation (CNPC) y sobre la cual reposan hoy día las esperanzas de éxito de la alianza. Sin embargo, parecer cada vez más cuesta arriba, toda vez que la compañía, que producía 105 mil barriles de petróleo diarios, una séptima parte de la mermada producción de 700 barriles al día.

  Por otra parte, otros males hacen estragos en la empresa petrolera y en los acuerdos de China y Venezuela, tal como lo refiere un informe de la organización Transparencia Venezuela[3]. Refiere la nota que solamente las empresas mixtas Petroboscán y Sinovensa se erigieron como excepción en el conjunto de acuerdos con irregularidades.

  Una de las primeras acciones derivadas de los primeros acuerdos entre China y Venezuela, fue la creación de Orifuels Sinoven en 2001, empresa conjunta entre BITOR, la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) y su filial Petrochina Fuel, a la cual se le adjudicó un área de 11 kilómetros cuadrados en el campo Morichal, que le permitía la perforación de 75 pozos y la extracción de 90 mil barriles diarios. El crudo se transportaba por una tubería de 330 kilómetros hasta el Complejo Petroquímico Industrial José Antonio Anzoátegui (José), desde donde era embarcado a China.

  Para el año 2003, comenzó a construirse el segundo módulo de la Planta de Orimulsión José y la perspectiva era la producción de 125 mil barriles de combustible diarios, una cantidad que se hacía posible al agregar agua a los 90 mil barriles de crudos que se estaban produciendo. Esto significaba que China tendría orimulsión para su generación eléctrica y Venezuela obtendría ingresos por el orden de USD 2,2 mil millones en los primeros 20 años de la concesión.

  Pero tres años después, la situación cambió de manera radical en virtud de que Venezuela abandonó la producción de orimulsión con el alegato de que era un mal negocio para el país, de acuerdo al ministro del ramo para la época, Rafael Ramírez. El nuevo discurso sostenía era preferible y mas rentable mezclar los crudos extra pesados con otros más livianos, que utilizar el bitumen para la producción de la orimulsión. El detalle estaba en que una versión corrió, en la que se aseguraba que China había comprado la tecnología y continuaría pagando por su uso.

La nueva compañía

  El fracaso de los planes, llevó a la conformación de una nueva compañía producto de la sociedad de la estatal china CNPC con la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP). Nació así, la Empresa Mixta Petrolera Sinovensa, en la que la primera tendría el 40 por ciento de las acciones y la segunda el 60 por ciento y esta compañía se encargó desde entonces de continuar la explotación de los pozos petroleros asignados. La siguiente decisión fue invertir en una planta de mejoramiento del crudo extra pesado mediante la reducción de su acidez y viscosidad, lo cual facilita la producción de gasolina y gasóleo, así como su transporte a través de tuberías. En Merey 16 de la Faja Petrolífera del Orinoco se produce un crudo de alta demanda en las refinerías asiáticas.

   Pero, tampoco este cometido se cumplió, pues desde septiembre de 2019 se incumple con el envío diario de los 350 mil barriles de petróleo crudo que permitirían pagar los USD 50 mil millones. Y es que en la FPO están paralizados cuatro mejoradores y los incendios son una amenaza constante.

  Además, desde la misma fecha, septiembre 2019, la CNPC detuvo su producción en Venezuela en razón de las sanciones que Estados Unidos impuso a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) al gobierno venezolano.

Gran endeudamiento

  La nota de Gutiérrez Torres refiere que en 2013, el Banco de Desarrollo de China (BDC) se comprometió al envío de USD 4 mil millones a una tasa variable entre 1 por ciento y 8,5 por ciento, más una tasa fija de 5,8 por ciento, que se destinarían al crecimiento y desarrollo de la planta de mejora de petróleo crudo José que operaba Sinovensa. Se buscaba incrementar la producción de crudo de 105 mil a 230 mil barriles diarios, una tarea que estaría en manos de la subsidiaria Huanqiu Contracting & Engineering Corporation (HCQ).

  Petróleos de Venezuela S.A. no ha dado a conocer más sus informes de deudas, ni sus estados financieros y estadísticas, siendo 2016 el último año en que se produjera la divulgación de estos datos.

  En dicha fecha, el informe de la deuda refirió que la petrolera venezolana había recibido USD 699 millones en 2015 y otros USD 1.3 millones en 2016 que estaban destinados a Sinovensa. Una deuda que se debía terminar de pagar en 2023.

  La reseña agrega que, en 2018, PDVSA decidió reducir su participación en Sinovensa a 54,35 por ciento y de esta manera honrar parte del financiamiento, pero se desconocen las cifras de estas transacciones. El presidente de CNPC, Zhang Jianjua, se trasladó a Venezuela para concretar la venta del 9,9 por ciento de las acciones.

  Cuando después de estos, la entonces vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, viajó a Pekín para participar en la XVI Reunión de la Comisión Conjunta de Alto Nivel China-Venezuela, solicitó un nuevo empréstito por USD 5 mil millones.

  Subraya la nota que la vicepresidenta Rodríguez y el entonces presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, se atrevieron a decir que el suministro de petróleo de Venezuela a China estaba garantizado en razón del aumento de la producción de Sinovensa, obviando el objetivo que diez años antes se había establecida para este proyecto era el incremento de la producción diaria de crudo a 230 mil barriles.

  Ahora Zhang y Quevedo hablaban de una meta de incremento de las exportaciones totales de petróleo a China a 1 millón de barriles por día, llevando la producción de Sinovensa a 165 mil barriles. Un objetivo que nunca se alcanzó.

Corrupción en Sinovensa

  Muy poco tiempo había transcurrido desde la visita de la junta china a Venezuela, cuando el presidente de dicha empresa, Alberto Bockh, fue arrestado por la Dirección de Contrainteligencia Militar. Igual suerte corrieron parte de los gerentes de la empresa. Se les acusó de malversación de fondos, conspiración de funcionarios con contratistas, falsificación de procedimientos de licitación o hacer acusaciones falsas y conspirar para desviar fondos y falsificar contratos en la Faja del Orinoco.

   Un informe de Transparencia Venezuela refiere que de los USD 25 mil millones que China prestó a Venezuela para desarrollar proyectos conjuntos, USD 15 mil millones fueron desviados para otros fines, tal como la importación de bolsas CLAP, el programa de alimentación implementado por el gobierno de Nicolás Maduro.

Tal hecho ha creado desconfianza en China acerca del manejo de los fondos y ha derivado en la supervisión directa de los proyectos.

  Alberto Bockh se había comprometido en abril de 2019 con el fundador de Orifuel Sinoven y vicepresidente ejecutivo para las Américas en la CNPC, Chen Jintao, a incrementar la supervisión por parte del ejército pues ocurrían muchos robos que retrasaban la producción, pero las irregularidades continuaron, como lo revelaron las quejas de los sindicalistas que aseguraron que los militares participaban en la comisión de estos delitos.

Los incendios

  A la situación descrita, el reporte de prensa agrega los efectos que los incendios causan en el Complejo Morichal.

  Así, por ejemplo, el sindicalista Eudis Girot refirió que en fecha 27 de abril de 2020, se produjo un gran incendio cuando una chispa de material de soldadura cayó sobre un arbusto sin cortar alrededor del complejo.

  Los trabajadores debieron ser evacuados y cuatro kilómetros de tuberías quedaron destruidos, como también resultaron afectados varios tanques de almacenamiento. Toda esta situación ocasionó fallas eléctricas que paralizaron el transporte de petróleo crudo desde la FPO. El evento afectó, además de los pozos petroleros, a las plantas donde el crudo se separa de la arena y la sal.

  Se especifica en la información, que como los tanques no podían bombear el crudo extraído a la planta, hubo un desbordamiento por cuatro días, advirtiendo el sindicalista que de ninguna manera este podría calificarse como hecho fortuito, por cuanto era algo se ocurría muy a menudo.

  Finaliza la nota de Jeanfreddy Gutiérrez Torres refiriendo que la agencia de noticias Reuters corroboró la información el 4 de mayo y subrayó que los incendios afectaron los pozos petroleros de Chevron, Repsol y Sinovensa y remata con el hecho de que la producción petrolera venezolana continúa disminuyendo.

CITAS

[1] Diálogo Chino. “Fire devastates key China–Venezuela oil Project”. 26 de mayo de 2020. https://dialogochino.net/en/extractive-industries/35547-fire-devastates-iconic-china-venezuela-oil-friendship-project/

[2] ACN. “Incendios cierran campos y producción de petróleo sigue en picada”. 5 de mayo de 2020. https://www.acn.com.ve/incendios-cierran-campos-y-produccion-de-petroleo-sigue-en-picada/



[3] Transparencia Venezuela. VENDATA | Información sobre acuerdos suscritos entre Venezuela y China es escasa. https://transparencia.org.ve/vendata-informacion-sobre-acuerdos-suscritos-entre-venezuela-y-china-es-escasa/

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