jueves, 7 de mayo de 2020

Denuncian que en la embajada de Venezuela en Bolivia se mantienen operando personas ligadas a Evo Morales y la corrupción

   La ministra consejera manifestó su decisión de mantenerse al margen de un equipo en el que participen personas cuestionadas por sus vínculos con el expresidente Morales y la corrupción.


Por Maibort Petit

   La carta de renuncia de una ministra consejera de la embajada de Venezuela en Bolivia designada por el gobierno interino de Juan Guaidó, María Benilde Molina Molina, revela que en la sede diplomática del país del altiplano continúan operando personas ligadas a la administración del expresidente boliviano, Evo Morales, y a su exvicepresidente, Álvaro García Linera, quien además es alto dirigente del partido político que le sirviera de plataforma política, a saber, el Movimiento al Socialismo, MAS.
  Tales vínculos serían con el empresario venezolano-paraguayo, Carlos Gill Ramírez, señalado por el senador boliviano, Óscar Ortiz Antelo, de cometer hechos irregulares y de corrupción al amparo de la administración de Morales.

Desde estas páginas hicimos referencia recientemente a las denuncias senador y aspirante a la presidencia de Bolivia, Óscar Ortiz, quien “denunció que la empresa Cotienne S.A. de Carlos Gill Ramírez fue objeto de millonarias adjudicaciones de contratos durante la administración de Evo Morales, negociaciones estas que se encontrarían bajo sospecha de haberse contratado irregularmente, razón por la cual solicitó al gobierno transitorio someter dichos proyectos a auditoría”[1].

  De Gill Ramírez, quien es presidente del Grupo Corimon en Venezuela y cuyos negocios en Bolivia el senador Ortiz advierte en su informe de fiscalización, que “ni son negocios o inversiones ocasionales, ni tampoco son de pequeña magnitud”, sino que se han desarrollado y consolidado “amparados en una estrecha relación con el gobierno del presidente Evo Morales Ayma”.
  En las conclusiones de su informe, el senador subraya que “No queda claro el origen de la cuantiosa fortuna de Gill Ramírez o, cuando menos, de su enorme capacidad financiera para hacer estas inversiones o proyectar millonarios negocios con todo el respaldo del gobierno del presidente Evo Morales”.

  Acusa el parlamentario boliviano que los negocios Gill Ramírez están rodeados de irregularidades desde su adjudicación, toda vez que suelen otorgarse de manera directa y sin procesos licitatorios que facilitan la corrupción. Igualmente denuncia la falta de competencia de las empresas del venezolano para acometer las obras que se le encomiendan, por lo que recurre al mecanismo de las subcontrataciones “que, a todas luces, impiden el más mínimo ejercicio de fiscalización o control”.

  Ortiz Antelo sentencia que “La investigación realizada, devela con claridad que existe, con plena vigencia, un sistema ilegal, ilegítimo y corrupto para favorecer a algunos grupos allegados a la estructura del Gobierno”.

  Igualmente, dimos a conocer en la serie de entregas que Carlos Gill Ramírez en Venezuela habría amasado una enorme fortuna, según lo revelan investigaciones periodísticas, a la luz de la crisis bancaria de finales del siglo XX y que su conglomerado de empresas en Bolivia es señalado de llevar a cabo negociaciones irregulares[2]. Por esta razón, el senador Óscar Ortiz Antelo solicitó auditar los contratos adjudicados por el gobierno boliviano al cuestionado empresario[3].

A la luz de lo que revela la carta de renuncia de la ex-diplomática del gobierno interino de Venezuela, en la embajada en Bolivia continuarían laborando personas que son operadores del cuestionado empresario.

La renuncia y denuncia de la diplomática

  El 13 de marzo de 2020, la ministra consejera en la embajada de Venezuela en Bolivia, dirigió una comunicación desde la ciudad de Santa Cruz en el país del altiplano, al diputado a la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, para informar acerca de su decisión de dimitir al cargo “con el que me han honrado el presente año, sin entrar en funciones de manera oficial”.

   Aunque no disponemos de la parte de la comunicación en la que la diplomática se identifica, refiere su carta de renuncia que la dimisión obedece a “una serie de irregularidades ocurridas dentro de la embajada”, a cuya sede —a la fecha de emisión de la correspondencia— no había podido ingresar para desempeñar sus funciones correctamente.

  Tal situación obedecía “por la carencia de atención hacia mi persona” y puntualizó que, hasta ese momento, no había podido acceder a las instalaciones de la embajada “por diversos obstáculos presentados por factores internos”.

“Incontables son las ocasiones en las que he sido ofendida, humillada e ignorada, de manera sistemática se ha torpedeado cualquier iniciativa y disposición para realizar toda gestión y labor acorde a mis funciones y responsabilidades, los intentos de comunicación para corregir la situación descrita con el jefe de la delegación han sido infructuosos e ignorados. Toda esta situación, hace imposible realizar mi labor actual y me obliga a renunciar de manera voluntaria a mi cargo”, se lee en la comunicación.

  Entonces expone la parte que consideramos fundamental en la presente reseña informativa, pues se denuncia que en la citada embajada de Venezuela en Bolivia se mantienen operando personas que están ligadas a la gestión del expresidente Evo Morales y Álvaro García Linera, señalados en la comisión de hechos irregulares y de corrupción.

  Específicamente, se hace mención a informes periodísticos y a una investigación desarrollada por el Senador de la República Plurinacional de Bolivia, Óscar Ortiz Antelo, que advierten de que en la sede diplomática venezolana actúan “aliados de empresarios ligados al MAS (Bolivia)”, razón por la cual la renunciante prefiere mantenerse al margen de dichas polémicas.

“Lamentablemente existen personas envueltas en polémicas y cuestionamientos por tener vínculos con personalidades ligadas a la gestión de Evo Morales y Álvaro García, esa opinión negativa es fundamentada en informes periodísticos y trabajo de investigación de una comisión encabezada por un Senador del Congreso de la República Plurinacional de Bolivia, sumados a otros factores políticos que adversan a la gestión del presidente anterior, cuestionan de manera fuerte y fundamentada la posibilidad que aliados de empresarios vinculados al MAS (Bolivia), estén incorporados en la delegación diplomática de Venezuela, quisiera mantenerme al margen de esas polémicas y no ser parte y no ser parte de un equipo con ese tipo de cuestionamientos, mi trayectoria e imagen como venezolana, mujer, empresaria y luchadora de las libertades de Venezuela, es intachable y quiero mantenerla en alto, y seguir levantando las banderas de la Democracia y la Libertad de mi país, desde esta hermana nación, que siempre ha demostrado una gran fraternidad con nuestro país”.

CITAS

[1] Venezuela Política. “Denuncian en Bolivia contrataciones irregulares del empresario venezolano ligado al chavismo, Carlos Gill Ramírez”. 13 de marzo de 2020. https://www.maibortpetit.info/2020/03/denuncian-en-bolivia-contrataciones.html



[2] Venezuela Política. “El conglomerado de empresas de Carlos Gill Ramírez que desataron las acusaciones del senador boliviano Oscar Ortiz”. 18 de marzo de 2020. https://www.maibortpetit.info/2020/03/el-conglomerado-de-empresas-de-carlos.html

[3] Venezuela Política. “Piden auditar a Ministerios en Bolivia que otorgaron contratos a empresas de Carlos Gill Ramírez”. 17 de marzo de 2020. https://www.maibortpetit.info/2020/03/estas-son-las-empresas-de-carlos-gill.html

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