miércoles, 19 de febrero de 2020

Contratista corrupto de CITGO y PDVSA, Tulio Anibal Farías-Pérez se declaró culpable en la corte federal de Houston

Por Maibort Petit
@maibortpetit

   El contratista de PDVSA y CITGO, Tulio Anibal Farías-Pérez—quien es co-acusado en la enorme trama de corrupción encabezada por José Manuel González Testino se declaró culpable de haber violado la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero en la Corte del Distrito Sur de Texas este miércoles 19 de febrero.
   Farías-Pérez asumió su responsabilidad en una conspiración acusado ante el juez Gray H Miller en una audiencia celebrada este la Corte del Distrito Sur de Texas, en Houston. 

   El juez acordó la fianza no garantizada de $ 25,000 cuya ejecución no fue ordenada.

  Farías Pérez fue acusado de conspirar junto a José Manuel González Testino y otras personas para cometer delitos en Estados Unidos, usando los correos e instrumentalidades del comercio del país manera corrupta, pagar sobornos, influenciar decisiones de empresas extranjeras, violando la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA).

  La conspiración de Farías Pérez y González Testino tenía como objetivo obtener y retener lucrativos contratos y otras ventajas de negocios con PDVSA de manera corrupta y fraudulenta, incluyendo el pago de coimas a los oficiales de la petrolera venezolana y su filial en EE. UU., CITGO Petroleum Corp.

  Tulio Anibal Farías Pérez, venezolano, residente de Texas desde agosto de 2014, era el dueño del 50 por ciento de varías compañías en los Estados Unidas junto con José Manuel González Testino, y juntos se aseguraron contratos con PDVSA y su filial estadounidense CITGO.

  En la acusación, la fiscalía sostiene que "el (empleado A) trabajaba con González Testino, incluyendo la prestación de servicios a una de las compañías registradas en EE. UU. 

 Ese empleado A (cuyo nombre no se revela) tenía entre sus responsabilidades el manejo de los contratos de PDVSA para las empresas de logísticas de González  Testino, y monitorear las órdenes de compra y el pago de los sobornos relacionados con las múltiples empresas, incluyeron de aquellas en las que estaba asociado con Farías Pérez.

  El "oficial B" era un empleado de CITGO entre 2010 hasta febrero de 2018. Entre 2012 y 2015, "el oficial B" trabajó en el Grupo de Proyectos Especiales y tenía entre sus responsabilidades la supervisión  de empleados y el proceso de contratación de ese departamento.

  La "compañía A", controlada por Faría y González, estaba registrada en el estado de la Florida y luego fue registrada en Panamá y Suiza, "era usada para asegurar contratos con PDVSA".

  Farías-Pérez y González Testino pagaron sobornos a oficiales de PDVSA para influenciar las decisiones de la petrolera venezolana para que la "empresa A" ganara contratos de servicios y equipos. 

  Farías-Pérez y González Testino pagaban los sobornos en efectivo "en reuniones personales, o enviando transferencias bancarias a cuentas bancarias controladas por los oficiales de PDVSA, proveyendo objetos de valor, incluyendo tickets aéreos, viajes recreacionales, hoteles, tickets del Super Bowl y otros deportes, comidas, incluyendo cenas para los miembros del equipo de Farías y González con "sus grupos de PDVSA Houston", joyería, obras de arte, relojes, etc".

Los cuadernos de los sobornos

  El "empleado A" mantenía una relación de gastos donde escribía los montos de los sobornos pagados, y los que se debía pagar a los oficiales de PDVSA, incluyendo las coimas para la asistencia de las "compañía A".  

  La acusación dice que González y Farías pagaban un porcentaje por los contratos ganados a las compañías, incluyendo un pago mensual a los funcionarios de PDVSA o CITGO que variaba de acuerdo al tipo "funcionario". 

  Los sobornos se pagaban en conexión con los contratos de PDVSA, incluyen un contrato para proveer compresores a PDVSA que nunca fueron entregados; dos contratos para pompas de sumergibles eléctricos que tampoco fueron entregados; múltiples contratos pequeños para suplir partes de la compañía suiza a la "compañía A" que actuaba como distribuidor.

  En los libretas de los sobornos, los empleados de González Testino y Farías Pérez, les ponían sobrenombres o alias a los oficiales se PDVSA y CITGO. De manera ordenada, "llevaban un control en una hoja de excel para pagarles a cada uno con las verdaderas identidades".

   Para generar la naturaleza y la fuente de los pagos de los sobornos, crearon justificaciones falsas incluyendo facturas de equipos y servicios que nunca prestaron o enviaron.

   Las coimas se pagaban directamente a las cuentas de bancos  de los mismos oficiales de PDVSA y CITGO, o a nombre de las empresas que también eran premiadas con contratos y recibían pagos de la petrolera venezolana.

  En ocasiones, los empleados de González y Farías pedían a los oficiales de PDVSA y CITGO las cuentas bancarias en las cuales podían recibir los sobornos "que fueran a nombres de compañías, intermediarias, relativas, amigos y personas asociadas de dichos oficiales".

Algunos de los pagos hechos al "oficial B" fueron a través de una cuenta en Panamá, tal como se muestra en el siguiente cuadro:
   En octubre de 2014, Farías Pérez se fue con "el oficial B" a la Serie Mundial de Béisbol en San Francisco, California, entre los equipos Kansas City Royals y los Gigantes de San Francisco. Farías Pérez y González Testino pagaron por los tickets y todos los gastos del viaje.

  El 1 febrero de 2015, Farías Pérez y otro co-conspirador llevaron al "oficial B" al Super Bowl XLIX en Glendale, Arizona y los dos acusados pagaron por los tickets y el viaje.

  Este caso está representado por el Fiscal de Distrito, Ryan K. Patrick y los fiscales asistentes: John P. Pearson y Robert S. Johnson





No hay comentarios:

Publicar un comentario