lunes, 5 de agosto de 2019

Grupo de transnacionales viola las sanciones de EE UU a PDVSA a través de empresas fantasmas

Un informe recomienda que Estados Unidos sancione a las empresas infractoras para evitar que el régimen de Nicolás Maduro siga utilizando el dinero de Venezuela para sostenerse en el poder.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

En enero de 2019 el gobierno de los Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC), de conformidad con la orden ejecutiva 13850, amplió las restricciones a las operaciones de Petróleos de Venezuela S.A., prohibiendo a personas y empresas valerse del sistema financiero estadounidense para adquirir petróleo de la estatal, así como también llevar a cabo una serie de transacciones con PDVSA[1]. En junio el Departamento de Estado advirtió que vendrían nuevas sanciones sobre la petrolera y la exportación petrolera[2]. Sin embargo, un informe en nuestro poder, revela que un grupo de compañías transnacionales estarían violando tales restricciones para negociar con la petrolera venezolana, para lo cual se valdrían de la utilización de empresas de maletín inscritas de manera exprés en PDVSA, entre otros mecanismos usados para burlar el cerco.
Las empresas que habrían incurrido en la violación de las restricciones son Novum Energy Trading, Repsol, Tipco Asphalt PCL, Vitol, Reliance y Trafigura, para las cuales el reporte recomienda al gobierno de EE UU imponer sanciones dirigidas a evitar que el régimen de Nicolás Maduro siga utilizando el dinero de Venezuela para sostenerse en el poder.

Se explica en el informe que Novum Energy Trading es manejada desde Houston por estadounidenses que continúan negociando con el gobierno venezolano pese a las sanciones. Se indica que esta compañía vende productos y realiza intercambios de los mismos por otros productos o petróleo, un trueque que deja grandes ganancias y comisiones a funcionarios de PDVSA. Se refiere también que, supuestamente, Novum habría extraído cargamentos de fuel oil de Venezuela que nunca fueron pagados.

Entretanto, el reporte indica que Repsol continúa haciendo negocios con PDVSA y menciona que la compañía rusa se burló de los Estados Unidos cuando una de sus vocerías aseguró que había paralizado sus negocios con estatal venezolana, pues por el contrario, ambas mantienen sus intercambios. Como prueba de ello, el informe refiere que durante la segunda semana de julio, Repsol le compró a PDVSA un cargamento de DCO y otro de Merey, aparte de entregar dos cargamentos de gasolina.

En razón de que las sanciones dejaron a PDVSA sin cuentas bancarias en el mundo mediante las cuales pueda recibir y hacer pagos, representantes de Vitol, Reliance, Trafigura y Tipco recurrieron al mecanismo de valerse de un conjunto de compañías fantasmas o de maletín inscritas de manera exprés en PDVSA, las cuales sirven para que las referidas empresas obtengan el crudo de Petróleos de Venezuela y luego le pagan a terceros, según la lista de facturas suministradas por la estatal venezolana.

Se trata, pues, de una triangulación de pagos en los que algunas de las facturas corresponden a compromisos como los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), el programa de la administración de Maduro para proporcionar alimentos a la población —denunciado por irregularidades recientemente— o para comprar material anti motín, así como otros destinados al pago de los socios terroristas, tal es el caso de cancelaciones a Irán a través de bancos turcos. Un ejemplo de este último citado en el informe, tiene que ver con la empresa de Irán Marine Industrial Company. Otros pagos estarían supuestamente dirigidos a compañías propiedad del ministro del Poder Popular para el Petróleo y presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, y a otros altos funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro.

El informe menciona que otra modalidad de pago sería mediante la entrega de productos y derivados a PDVSA, a Cuba y a centros de almacenamiento privados, para después venderlos en el mercado ordinario.

Algunas negociaciones

El informe cita como ejemplo de estas negociaciones encaminadas a burlar las sanciones de los Estados Unidos a PDVSA, el caso de las asignaciones de 10 millones de barriles de petróleo Special Hamaca Blend (SHB), Morichal 16 y Zuata 300, que en abril PDVSA asignó a las compañías fantasmas Vanquish Associates y Grupo Iveex Insat, por USD 600 millones.

Vanquish Associates y Grupo Iveex Insat —de acuerdo al reporte— son controladas por Vitol y para llevar a cabo la operación descrita, estas empresas cargaron el crudo en barcos Suezmax de 1 millón de barriles en el Puerto de Jose del estado Anzoátegui y luego lo transportaron cerca de Trinidad, donde fue trasvasado a barcos de 2 millones de barriles con destino a Asia. Se indica en el informe que en la actualidad, Vitol está pagando facturas a terceros en nombre de PDVSA.

El segundo caso descrito, precisa que en abril, la empresa Rosneft compró crudo a PDVSA y se lo vendió a la Refinería Relene Petrochemichal, controlada por Reliance. Se procedió de igual manera que lo hizo Vitol y ahora Reliance se encuentra pagando a terceros facturas de PDVSA.

Mediante estos esquemas, se realizan las entregas de hidrocarburos a Cuba. De hecho, a finales del mes de abril se entregó un cargamento de DCO, uno de Fuel Oil, uno de Gasoil y dos de lubricantes.

Por su parte, Tipco, una empresa con sede en Tailandia y con refinería en Malasia, desde hace 10 años mantenía un contrato de compra con PDVSA de 900 mil barriles mensuales de crudos Boscán y Bachaquero para producir asfalto. Cuando tuvieron lugar las sanciones que dejaron a PDVSA sin cuentas bancarias internacionales, el presidente de la estatal venezolana, Manuel Quevedo, "convirtió a Tipco en una especia de caja chica internacional de PDVSA y del gobierno de Nicolás Maduro", dice el informe.

Las operaciones de Tipco

Entonces el informe procede a explicar las modalidades de negociación mediante la cual opera Tipco.

Primero, se le incrementó a Tipco el volumen de petróleo de 900 mil barriles mensuales a 5 millones, aun cuando se trata de una cantidad que sobrepasa su capacidad de procesamiento, pues la refinería en Malasia solamente está en capacidad de procesar un máximo de 23 mil barriles diarios, es decir, 690 mil barriles mensuales.

Segundo, PDVSA le concede a Tipco una fórmula especial de precios de petróleo que le permiten obtener ganancias superiores a los USD 10 millones por cada cargamento de un millón de barriles, una cifra que en nada se compadece con los USD 300 mil por cargamento que está establecido como promedio mundial de ganancia por cargamento. El descomunal margen de diferencia obedece al propósito de que Tipco pague facturas a terceros.

Tercero, Tipco revende el excedente de petróleo recibido de PDVSA en el mercado asiático.

Cuarto, en razón de que PDVSA carece ahora de cuentas abiertas en el sistema bancario internacional, no puede recibir el pago de Tipco, por lo que entonces la estatal petrolera venezolana le indica qué facturas debe pagar en su nombre. Las personas encargadas de coordinar esta operación de asignación de pagos son, por un lado, Fernando Del Quintal, Director de Finanzas de PDVSA y, por el otro, Javier Colmenares, representante de Tipco en Venezuela.

Quinto, dado que PDVSA no puede cobrar el petróleo que vende en el mercado internacional debido a las sanciones financieras, entonces procede a reconducir su pago a través de un “poder” que PDVSA le otorgó a Tipco, habilitándola legalmente para recibir las cancelaciones. En tal sentido, Petróleos de Venezuela ha procedido a instruir a sus empresas deudoras de todo el mundo para que le paguen a Tipco el petróleo entregado.

Sexto, Tipco ahora convertida en la Caja Chica internacional de PDVSA en Malasia —país donde no existen restricciones por las sanciones— es usada para pagar las listas de facturas que le entrega Fernando Del Quintal, promediando estas operaciones de pago los USD 250 millones mensuales. Advierte el reporte, que muchas de estas facturas tienen un contenido “raro”, puesto que no pertenecen a PDVSA o a alguna institución del gobierno de Nicolás Maduro, sino que están dirigidas a pagos a empresas fantasmas vinculadas a funcionarios del gobierno, es decir, una nueva forma de robo masivo en PDVSA. Se alerta que Tipco no cuestiona ni objeta facturas, sino que se limita a pagarlas, lo cual es su compromiso.

En último lugar, el informe cita el contrato que mantiene el gobierno venezolano de suministrar petróleo a Cuba a cambio de apoyo militar y de inteligencia para sostener la dictadura, el cual se ha visto dificultado de cumplir por las sanciones aplicadas por Estados Unidos. En tal sentido, PDVSA resolvió el inconveniente usando a Tipco para cumplir con tal fin. PDVSA le compra el petróleo a Argelia para que se lo entregue a Cuba y dado que PDVSA no puede pagarle directamente al país africano, le ordena a Tipco que realice el pago.

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Para la realización de esta nota intentamos comunicarnos con las empresas  mencionadas en el informe y hasta a la hora del cierre no logramos ninguna respuesta.


Citas


[1] U.S. Department of the Treasury. “Issuance of a New Venezuela-related Executive Order and General Licenses; Venezuela-related Designation”. 28 de enero de 2019. https://www.treasury.gov/resource-center/sanctions/OFAC-Enforcement/Pages/20190128.aspx

[2] El Impulso. “EEUU advirtió a Pdvsa sobre nuevas sanciones petroleras”. 7 de junio de 2019. https://www.elimpulso.com/2019/06/07/eeuu-advirtio-a-pdvsa-sobre-nuevas-sanciones-petroleras-7jun/

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